La clave de Cuba es su resistencia


Por Arthur González

Incluso desde antes del triunfo de la Revolución cubana el 1ro de enero de 1959, el Gobierno de los Estados Unidos se empeñaba por evitar que Fidel Castro venciera al dictador Fulgencio Batista, a quien le daban total apoyo a pesar de haber alcanzado la presidencia mediante un golpe de estado anti constitucional y ser un flagrante violador de todos los derechos humanos.

Nunca contra ese tirano la OEA ni la Casa Blanca y menos aún el Consejo Nacional de Seguridad, mostraron preocupación por lo que sucedía con el pueblo cubano, miles de asesinatos, torturas y prisiones inmundas. Contra Batista no se aprobaron resoluciones de condena, ni leyes de embargo.

Sin embargo, bien diferente sucedió a partir del mismo año 59. Las campañas mediáticas conformadas por la prensa estadounidense y otras latinoamericanas contra la Revolución, fueron estructuradas para crear una matriz de opinión negativa, haciéndole creer al mundo que se fusilaban inocentes, cuando en realidad eran asesinos, torturadores y ladrones al servicio de Batista.

Durante la administración de James Carter, el tema de los derechos humanos tomó una fuerza sin precedentes, especialmente contra Cuba, a la vez que silenciaron todos los procesos que realizó la CIA en América Latina, a través de la tenebrosa Operación Cóndor, para eliminar movimientos populares que se oponían a los abusos permanentes que sufrían los pueblos.

El más escandaloso de esos planes fue el golpe de estado en Chile, contra Salvador Allende, cientos de miles de personas fueron asesinadas, desaparecidas y torturadas por sus ideas políticas.

Estados Unidos no rompió relaciones con Augusto Pinochet y se opuso a toda condena internacional, no lo bloqueó económica, comercial y financieramente, ni tampoco sancionó a bancos extranjeros por hacer transacciones con ese régimen.

Cuba ha sufrido todo tipo de agresiones, desde planes de asesinato a Fidel Castro, invasiones mercenarias, operaciones de guerra psicológica, de terrorismo de estado, aprobados por los presidentes de Estados Unidos, un férreo bloqueo económico, comercial y financiero para matar por hambre al pueblo, la creación y financiamiento de una contrarrevolución interna que ha transitado desde actos terroristas hasta aparentes “disidentes” políticos, además de la transmisión de cientos de horas semanales desde estaciones de radio y televisión con noticas falsas, como hicieron con la execrable Operación Peter Pan.

Casi 60 años de sufriresistencia-2miento lleva el pueblo cubano, pero su arma mortífera contra todos esos programas que buscan subvertir el orden interno, ha sido su resistencia, algo inimaginable para las 11 administraciones yanquis que ya no tienen más nada que inventar para eliminar el socialismo de Cuba, ese que tanto les incomoda.

El presidente Barack Obama, como vocero de su Consejo de Seguridad Nacional, decidió intentar alcanzar sus añejos sueños con un cambio de envoltura a sus tradicionales actos contra Cuba, para lo cual restableció las relaciones diplomáticas, a fin de contar con más personal en su misión en La Habana que permitiera palpar, en el terreno, las reacciones a ese cambio de táctica, trasladar sus valores y símbolos, enviar directamente a especialistas en temas subversivos y tratar de que el pueblo olvidara el pasado preñado de agresiones.

Ninguno de esos programas y planes les ha dado resultados, el mundo hoy conoce muchas de las verdades y lo que sufre el pueblo cubano a causa de los mismos.

Por eso, el pasado 28.10.16 en la Asamblea General de Naciones Unidas, Cuba fue reelegida como Estado miembro del Consejo de los Derechos Humanos (CODEHU) para el período 2017-2019, con 160 votos de los 193 Estados miembros, resultando el país más que más votos alcanzo en su región.

Ese Consejo fue creado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 15 de marzo de 2006, para analizar las violaciones de los Derechos Humanos en el mundo, en sustitución de la desprestigiada Comisión de Derechos Humanos que Estados Unidos manipulaba a su antojo, e incluso para atacar a Cuba designó como su representante a un ex miembro del ejercito batistiano, que cumplió prisión en La Habana por actos terroristas.

Las constantes denuncias de Cuba en materia de hostigamiento por parte de Estados Unidos, el ejemplo de solidaridad que le brinda al mundo en salud, educación, deportes y cultura, han opacado las cruzadas propagandísticas fabricadas para deformar su realidad.

De nada han valido los premios regalados a los mal llamados “disidentes”, tanto del parlamento europeo como de otros países de la OTAN y de Estados Unidos.

No hay uno de esos asalariados que pueda demostrar que son reprimidos físicamente, ni torturados y ni uno solo ha desaparecido, como sucede en otros países latinoamericanos, ejemplo México, donde aún no se conoce el paradero de 43 estudiantes; son cientos los periodistas asesinados y sin que jamás sus gobernantes fuesen condenados por la Casa Blanca.

El cerco sobre esos “opositores” cubanos, pagados con el dinero de los contribuyentes norteamericanos, se va cerrando, de ahí que Elizardo Sánchez Santa Cruz-Pacheco, uno de los que más años ha vivido sin necesidad de trabajar, anda aullando contra la elección de Cuba, ante el temor de que se le cabe el subsidio que recibe mensualmente desde Estados Unidos, por enviar inventadas violaciones de los derechos humanos.

Ese personaje ha estado incluido en más de una docena de grupos contrarrevolucionario desde 1980, y declaró a la prensa de Miami sobre la elección de Cuba que:

“Se trata de una mayoría mecánica de gobiernos criminales que violentan los derechos fundamentales de sus ciudadanos y actúan como una especie de pandilla en los organismos internacionales, entre los cuales el gobierno de Cuba ejerce un papel de liderazgo”.

No se necesitan comentarios, pues su acusación contra 160 gobiernos democráticos lo dice todo.
Esos son los peones que posee Estados Unidos y de ahí su fracaso político contra una pequeña isla del Caribe que sabe que su triunfo está en su verdad.

Por eso José Martí aseguró:

“La grandeza está en la verdad y la verdad en la virtud”

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Asesinar no es un delito para los “disidentes” cubanos


Por Arthur González.

Recientemente medios financiados por Estados Unidos para sus cruzadas anticubanas, divulgaban un artículo escrito por Tania Catalina Díaz Castro, quien integró en 1988 el Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, dirigido en ese entonces por Ricardo Bofill Pagés, en el cual alaba las acciones cometidas por la agente de la CIA, María Leopoldina Grau Alsina, conocida como Polita.

ciaEn su escrito Tania Catalina proyecta la verdadera conciencia de quienes se auto titulan “disidentes”, cuando en realidad muchos son terroristas y ejecutaron actos por los que en Estados Unidos aun estuvieran encarcelados, pues la casi totalidad de los hoy presos en la cárcel en la base naval yanqui en Guantánamo, no han realizado ni un octavo de las actividades ejecutadas por los contrarrevolucionarios a las órdenes de la CIA.

Según la versión edulcorada que expone dicho artículo, “la Seguridad del Estado cubana, le solicitó a su tío, el expresidente de la República Ramón Grau San Martín, medio millón de dólares por liberarla”, cuando fue detenida por los delitos cometidos contra el pueblo cubano.
Fantasía risible de Díaz Castro, porque no existen antecedentes entre los cientos de presos por actividades contra la Revolución.

Pero lo que denota la esencia de esos “opositores” al servicio de Estados Unidos”, es el reconocimiento de que en realidad son terroristas, a partir de las historias de crímenes y delitos comunes cometidos, que en nada tienen que ver con ideas políticas.

Publicaciones de la época, aseguran que Polita Grau fue reclutada por la Agencia Central de Inteligencia en 1960, dedicándose a diversas actividades, desde la recolección y envío de informaciones requeridas, hasta la ejecución de planes de asesinato, hechos que en cualquier país del mundo se sancionan fuertemente.

Con total cinismo Polita le reconoció al periodista cubano Luis Báez, su participación en planes de la CIA, incluido el haber recibido unas pastillas, con un potente veneno, para asesinar a Fidel Castro, situación que prueba contundentemente su trabajo como terrorista, cuando integraba una organización contrarrevolucionaria, de las tantas que fabricó la CIA para derrocar a la Revolución.

Su hermano Ramón, Mongo, Grau, también fue reclutado por la CIA, sancionado y condenado a prisión por espionaje al servicio de Estados Unidos.

Informaciones publicadas, afirman que ambos transmitían el resultado de las órdenes recibidas de la CIA, a través de un diplomático belga, a quien le habían entregado un equipo especial para transmitir de forma codificada, guardado en su embajada. Sigue leyendo

La hipocresía yanqui


Por Arthur González.

Buscando un golpe de efecto antes de la votación del proyecto de resolución cubano contra el bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por Estados Unidos hace casi 60 años, la embajadora ante las Naciones Unidas, Samantha Power, se dirigió al estrado de la sala principal de la Asamblea General, donde informó que su país se abstendría en dicha votación.

Fue un gesto inusual en los últimos 24 años que lleva el tema en discusión y evidenció que todo fue previamente calculado por los especialistas en publicidad e imagen.

embajadora-de-eu-en-onuEl propósito era lograr que, ante el insólito anuncio, algunos países no se sumaran nuevamente al voto a favor de Cuba; para llamar aún más la atención le sugirieron vestirse de rojo.

Ninguno de esos subterfugios dio resultado, Cuba volvió a demostrar con elementos irrefutables, la malsana intensión de Estados Unidos por destruir la Revolución socialista y matar de hambre a su pueblo.

El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, brilló con un discurso contundente y apasionado, en el cual denunció las maniobras que intenta ejecutar la nueva Directiva Presidencial, firmada por Barack Obama días antes de la votación, con el fin de confundir a los que no conocen a profundidad la política yanqui.

La abstención de Estados Unidos no es más que un acto de hipocresía para dar la apariencia de que existe un cambio real en la Casa Blanca, cuando la verdad es que se han dado cuenta que 58 años de actos criminales como la guerra económica, acciones terroristas, subversión ideológica, y la creación y financiamiento de la contrarrevolución interna, unida a los cientos de planes para asesinar a Fidel Castro, no les dieron los resultados esperados.

El aislamiento y rechazo que lograron por su descabellada política contra Cuba, los hace buscar nuevas fórmulas para eliminar el socialismo, que es realmente el motivo de su guerra y así está plasmado en la Resolución Federal No. 1085 sobre el Embargo del Comercio con Cuba, aprobada por J.F.K. el 06.02.1962.

El que Cuba hubiese aceptado la ayuda de la URSS cuando Estados Unidos se negó a venderle petróleo, y consecutivamente otros productos vitales para su economía, exacerbó los ánimos yanquis contra la triunfante Revolución, algo que se afirma sin tapujos en dicha resolución.

Basta leer cuando dice:

[…] “a la luz de la ofensiva subversiva del comunismo chino-soviético con la cual el Gobierno de Cuba está públicamente alineado…”

… Los Estados Unidos, de acuerdo con sus obligaciones… mediante el aislamiento del actual Gobierno de Cuba, y, por lo tanto, reducir la deriva de su alineamiento con las potencias comunistas.”

Años después le fueron agregando pretextos para mantener su asedio a la Isla, pero el único motivo es que no soportan que un país que fue de ellos, política y económicamente, decidiera tomar un rumbo independiente a solo 90 millas de sus costas, y menos aún declararse socialista.

Será por tanto muy difícil para Estados Unidos reconocer el derecho de Cuba a decidir su propio destino, y por ese motivo no dejarán de trabajar para impedir su desarrollo, en un intento de agotar a su pueblo por las penurias y que sea este quien rechace al socialismo.

Así fue reconocido por los analistas del Council on Foreign Relation, cuando afirmaron en 1999:

“La oposición de EE.UU. a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política”. Sigue leyendo

¿Por qué se mantiene el bloqueo contra Cuba?


Por Arthur González.

Han pasado casi 60 años cuando Lester D. Mallory, Subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos, le enviaba a su jefe un memorando donde aseguraba entre otras cuestiones:

“No existe una oposición política efectiva en Cuba; por tanto, el único medio previsible que tenemos hoy para enajenar el apoyo interno a la Revolución es a través del desencanto y el desaliento basado en la insatisfacción y las dificultades económicas“.

“Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba. Negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

bloqueoAsí se iniciaba la más cruel medida de Estados Unidos contra la triunfante Revolución cubana, solo por el hecho de escoger un camino diferente al impuesto por ellos desde su primera intervención en la Isla en 1898.

Para darle un carácter legal a sus actos criminales, el presidente J. F. Kennedy, aprobaba el 06.02.1962, la 27 Resolución Federal No. 1085, Embargo sobre el Comercio con Cuba, aunque desde hacía dos años el cerco se había iniciado para estrangular la economía cubana.

Sin tapujos, esa Resolución Presidencial consideraba:

“…el actual Gobierno de Cuba es incompatible con los principios y objetivos del Sistema Interamericano; y, a la luz de la ofensiva subversiva del comunismo chino-soviético con la cual el Gobierno de Cuba está públicamente alineado, urgió a los estados miembros de la OEA a tomar pasos que ellos puedan considerar apropiados para su autodefensa individual y colectiva…”

En otros de sus considerandos Kennedy expresaba:

“Los Estados Unidos, de acuerdo con sus obligaciones necesarias para promover la seguridad nacional y hemisférica mediante el aislamiento del actual Gobierno de Cuba, y, por lo tanto, reducir la deriva de su alineamiento con las potencias comunistas:

Por cuanto: Yo, John F. Kennedy, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, actuando bajo la autoridad de la sección 620 (a) del Acta de Asistencia Extranjera de 1961 (75 Estatuto 445) que fue enmendada, subsección (a) de esta sección.

1) Proclamo el embargo sobre el comercio entre los Estados Unidos y Cuba de acuerdo con los párrafos 2 y 3 de este decreto;

2) Por lo tanto, prohíbo, para hacerse efectivo a las 12:01 a.m. hora standard del este, de febrero 7 de 1962, la importación a los Estados Unidos de todos los productos de origen cubano, además de todos los productos importados desde o a través de Cuba; y por lo tanto, autorizo y ordeno al Secretario del Tesoro, el cumplimiento de dicha prohibición, y para que exista una excepción para ello, sea a través de una licencia u otra forma, que él determine conveniente con la operación efectiva del embargo que por este medio se proclama, y de promulgar dichas medidas y regulaciones como sea necesario para ejercer tales funciones.

Todo estaba analizado y discutido con anterioridad, por eso el Decreto N0 3447, contentivo de la Resolución Federal del Embargo, era parte del show propagandístico para confundir y manipular a la opinión pública mundial.

En el mes de noviembre de 1961, Kennedy había recibido del Grupo Especial Ampliado del Consejo de Seguridad Nacional, organizado por él después del fracaso de la invasión a Cuba por Bahía de Cochinos, el proyecto del Programa Cuba, conocido por el nombre código de Operación Mangosta, el cual firmó el 18 de enero de 1962, convirtiéndose en el plan subversivo más completo hasta ese momento. Sigue leyendo

Obama dice que no quiere imponer cambios de régimen, pero…


Por Arthur González.

En la reciente Directiva Presidencial, PPD-43, el Presidente Barack Obama asegura que “no está tratando de imponer un cambio de régimen en Cuba”, pero todo lo expuesto en la misma persigue ese objetivo, por tanto, vuelve a mentir abiertamente como si los cubanos fueran tontos y no conocieran la verdadera historia de los Estados Unidos.

Una de sus cartas de juego para dar una imagen internacional de lo que piensa y desea la juventud cubana, es precisamente Yoani Sánchez Cordero, devenida en “bloguera exitosa”, por obra y gracia de la CIA.yoani-2

Estando ella en España como emigrada económica y desesperada por un trabajo después intentarlo en Alemania y Suiza, Carlos Alberto Montaner, prófugo de la justicia cubana por acciones terroristas y agente de la CIA, le propuso convertirla en “bloguera” si aceptaba retornar a Cuba, algo que Yoani aceptó de inmediato ante las promesas de ganar rápidamente miles de dólares.

En el 2004 regresó a la Isla, rompió su residencia en España y se quedó definitivamente en La Habana. Tres años más tarde, en el 2007, salió al mundo su blog “Generación Y”, con un servidor ubicado en Alemania, en la empresa Cronon AG Regensburg, registrada bajo el nombre de Josef Biechele, que dispone de una banda ancha para conectarse a la red, 60 veces mayor que la que toda Cuba y con la traducción inmediata de sus escritos a más de 18 idiomas.

A un año de su debut y sin ser conocida en Cuba ni el mundo, la revista TIME la seleccionó como una de las 100 personas más influyentes del mundo. Nada de extrañar pues dicha revista tiene amplios antecedentes de hacer lo mismo para la CIA, desde los años 50, según informes desclasificados.

Cual estrella naciente de Hollywood, al siguiente año la revista PEOPLE, la denominó como una de las 25 personalidades de América Latina, iniciándose así la escalada propagandística para alguien sin obra ni talento.

Detrás llegaron importantes premios internacionales con cientos de miles de dólares; la estrategia era no hacerla una financiada más como otros “disidentes”, sino una figura internacional que recibía dinero mediante los premios.

En 2008, Dinamarca le otorgó el premio CEPOS, con 40 mil euros; la Universidad de Columbia le otorgó en el 2009 el Premio María Moors Cabot con 5 mil dólares y nuevamente en el 2011 con 15 mil usd.

En 2010 recibió el premio Príncipe Claus de Holanda, con 25 mil euros; además del premio Jaime Brunet de España con 36 mil euros. También ostenta el premio Ortega y Gasset, el más importante de España para el periodismo digital, y fue galardonada con el de Héroe Mundial de la Libertad, por el Instituto Internacional de Prensa.

Para aumentar su palmarés, recibió el premio Latinovator, durante la celebración de la conferencia Hispanicize.

Desde hace años, el diario español El País, la nombró su corresponsal en la Habana, con un salario de 24 mil euros anuales.

En resumen, ella posee más reconocimientos que el propio Gabriel García Márquez, y solo le falta el Nobel de Literatura que puede llegarle en cualquier momento.

Como parte del entrenamiento que imparte Estados Unidos para cambiar el sistema socialista desde adentro, Yoani Sánchez fue llevada a Miami para inaugurará el 24.10.2016, el “Fórum Cuba” en la Universidad de Miami (UM), y la han nombrado como uno de “los 100 talentos” de dicho centro universitario.

Es algo de “créalo o no crea”, pero así actúan los yanquis cuando fabrican personajes para sus campañas políticas.

La historia recoge ampliamente ejemplos cuando la CIA hizo acciones semejantes durante la guerra cultural contra la URSS y otros países socialista, desde los años 50 y 60 del siglo XX. Sigue leyendo

Los encargos que cumple la embajada yanqui en La Habana


Por Arthur González .

El 1ro de septiembre del 1977, bajo la administración del presidente James Carter, se inauguraba la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, un paso considerado diplomáticamente positivo, al amparo de la Directiva Presidencial/NSC-6, firmada el 15.03.1977, en la cual se diseñaba una estrategia diferente hacia Cuba para alcanzar sus objetivos.

Dentro de esos propósitos esembajada-usataban hacer que Cuba abandonara su actividad internacionalista en Angola, no apoyara más la independencia de Puerto Rico y redujera al mínimo sus relaciones con la URSS.

Esa posición de la Casa Blanca ya había sido explorada en 1968, al comprender que la política contra Cuba no les daba resultados y América Latina apoyaba cada vez más a Cuba, por lo que el Comité de Planificación Política del Departamento de Estado, propuso el Secretario de Estado un proyecto de política para el cambio.

Dicha propuesta no fue aprobada, debido a que el Estimado Especial de Inteligencia Nacional 85/68 de junio de 1968, aseguró en sus conclusiones:

“Los problemas de Castro han dado un giro hacia el empeoramiento… Una seria sequía ha deprimido la zafra azucarera y la agricultura en general. Las condiciones de vida se han vuelto más rigurosas debido a los pocos suministros alimenticios…Los intentos de Castro de vencer sus problemas económicos, fuerzan a la población a trabajar más duro. Se ha producido un incremento en el descontento popular […]”

Por supuesto que ante ese escenario la respuesta del Departamento de Estado fue concluyente:

“…no es el momento más propicio para embarcarnos en un cambio de política, ya que las dificultades económicas actuales de Cuba y las señales de un creciente descontento, indican que las penurias por el asilamiento están teniendo un efecto real y, por tanto, debemos mantener toda presión sobre la política de aislamiento…”

¿Qué razones llevaron al Consejo de Seguridad Nacional a aprobar la apertura de la Sección de Intereses en 1977?

Muy simple, el ascendente trabajo secreto de la CIA y la necesidad de recuperar sus posiciones en el país, para no tener que seguir dependiendo de la colaboración con los Servicios de Inteligencia de sus aliados de la OTAN, ante el incremento de agentes cubanos. Sigue leyendo

Evidentemente “The Washington Post” no sabe leer


Por Arthur González.

Como si fuera un boxeador a punto de recibir un knock out, el diario “The Washington Post” lanza golpes a ciegas contra la nueva Directiva Presidencial, PPD-43, firmada por Barack Obama, sobre la política de Normalización de las Relaciones con Cuba, acusándolo de enviarle un mensaje equivocado al presidente cubano Raúl Castro.

Es sabido que ese diathe-washington-postrio estadounidense defiende los intereses más reaccionarios de la comunidad cubana radicada en Estados Unidos, con especial preferencia de los miembros de la mafia terrorista anticubana de Miami, integrada por esbirros del dictador Fulgencio Batista y sus descendientes; asesinos, torturadores y ladrones, que sienten odio visceral por la Revolución.

Recientemente el FBI desclasificó documentos sobre esos cubanos, ratificando sus acciones terroristas en Estados Unidos, por tanto, la verdad sale a flote respecto a esos auto titulados “exiliados”, cuando realmente muchos son prófugos de la justicia cubana por cometer delitos comunes.

En sus ataques a la mencionada Directiva, ese diario demuestra su incapacidad para leer e interpretar la letra de la misma, que en ningún momento pretende ayudar al gobierno cubano.

Para demostrar que las intenciones de Estados Unidos continúan la misma línea trazada en 1959 por el presidente Dwight Eisenhower, solo deben prestarles atención a los proyectos para desmontar el socialismo desde adentro, en una simbiosis filosófica con el “Proyecto Democracia”, aprobado por el presidente republicano Ronald Reagan, con el cual logró acabar con el socialismo en Europa del Este.

La candidata presidencial por el partido demócrata, Hillary Clinton, lo confirmó en agosto del 2015 en Miami, cuando defendió la nueva política hacia Cuba, al afirmar:

[…] “pude comprender que nuestra política de aislar a Cuba estaba fortaleciendo las garras de Castro en el poder en vez de debilitarlas, lo cual perjudicaba nuestros esfuerzos para restablecer el liderazgo de Estados Unidos en todo el hemisferio […] estábamos ayudando al régimen para que mantuviera a Cuba como una sociedad cerrada y controlada, en vez de promover la apertura positiva a la influencia externa en la misma forma que lo hicimos de forma tan efectiva con el antiguo bloque Soviético y en otros lugares…”

Los periodistas de “The Washington Post” parece que no comprenden que las relaciones diplomáticas no persiguen ayudar al gobierno socialista, sino minarlo desde adentro al ejercer influencia directa sobre su población, mediante el traslado de los valores que defiende Estados Unidos, y poco a poco trabajar a los jóvenes, y a aquellos cubanos que está acogidos a las licencias otorgadas por el gobierno para el trabajo privado.

Si fueran más astutos e inteligentes esos que acusan a Obama, pudieran descifrar lo que este pretende alcanzar de una forma más práctica y sutil, ya que casi 60 años de una política obtusa no dio los resultados esperados y sí la pérdida de cientos de miles de millones mal empleados, algo reconocido incluso por el ex jefe de la Sección de Intereses en La Habana, que puede leerse en los cables publicados por el sitio WikiLeaks. Sigue leyendo