María Elvira Salazar sufre de las acciones de Miami


Por Arthur González.

La destacada periodista María Elvira Salazar, de ascendencia cubana, está haciendo campaña política en Miami, con la intención de ocupar el puesto de representante en el Congreso que dejará vacante la republicana Ileana Ros-Lehtinen, archi conocida miembro de la mafia terrorista anticubana.

Lo que nunca pensó la periodista Salazar es que le esperaban días bien amargos en su incipiente carrera política y ahora sufre las acusaciones de sus oponentes por haber entrevistado a Fidel Castro Ruz, en 1995.

María Elvira, en esa década, tenía una posición más profesional atreviéndose a viajar a La Habana, donde conoció una Cuba diferente a la que dibujaban en Miami, y sostuvo encuentros periodísticos y amistosos con varios funcionarios del gobierno, contactos que le permitieron tener criterios realistas sobre la Revolución, satanizada por esbirros del dictador Fulgencio Batista y burgueses que lo apoyaron, hasta que fueron a refugiarse en Miami con el sueño de que su estancia allá sería por algunos meses.

Años más tarde de aquella entrevista con el líder cubano, la cual le abrió puertas en la televisión de Estados Unidos, principalmente la de Miami, su línea editorial dio un brusco giro obligada por las tendencias políticas de la mafia anticubana, volviéndose en extremo agresiva en sus entrevistas, tratando con ensañamiento a las personas que visitaban la Isla, o en los Estados Unidos adoptaban posturas más equilibradas, haciéndose famosa y por tanto ganando miles de dólares.

Pero la vida cambia en un abrir y cerrar de ojos y lo mismo que les hiciera a muchos de sus entrevistados, ahora lo sufre ella, pues otros candidatos al escaño en el Congreso le han jugado con sus mismas estratagemas, publicándole un anuncio en las redes sociales donde la muestran entrevistando a Castro, llamándole Comandante, con mucho respeto, y calificándolo como un revolucionario por excelencia, lo que ponen en peligro sus sueños de ser Representante por el distrito congresional 27, de la Florida.

Con ese fragmento la periodista Salazar tiene su fracaso asegurado, porque ese distrito ha sido representado durante décadas por la mafiosa anticubana Ileana Ros, donde residen más de 280 mil cubanos acostumbrados a ver como ella apoyó a asesinos y terroristas de origen cubano, entre ellos Orlando Bosch, Luis Posada Carriles, los hermanos Novo Sampoll, el golpe de Estado en Honduras y la planificación de la provocación contra Cuba de las avionetas de los llamados Hermanos Al Rescate, unido y las patrañas para impedir el regreso del niño Elián González a su casa junto a su padre, que le valió el calificativo de “La loba Feroz”.

La campaña contra la periodista, llevada a cabo por el también candidato Stephen Marks, quien se auto califica como un “sicario político”, es una copia de lo sufrido por la abogada nacida en Cuba, Magda Montiel Davis, quien pretendió competir con Ileana Ros Lehtinen y para impedírselo le publicaron el beso que le diera a Fidel Castro al saludarla, durante su visita a La Habana para participar en la 1ra Conferencia la Emigración y la Nación, en 1994.

Aquel beso en la mejilla fue suficiente para que la Montiel fuera víctima de acciones terroristas contra su oficina y residencia, por lo que ante el peligro que corría su vida y la de su familia, no tuvo otra alternativa que renunciar, porque esa mafia que tanto exige libertad de pensamiento, de palabra, democracia y multipartidismo en Cuba, no entiende de eso cuando son ellos quienes deben aceptarlo.

María Elvira ahora comprenderá perfectamente quienes son las personas con las que ingenuamente pensó que podría jugar a la política con plena libertad, porque además de aquella entrevista le publicaron sus comentarios en inglés, para el espacio televisivo Fox News, en 2016 tras la muerte de Fidel Castro, donde ella afirmó que “las intenciones del acercamiento del presidente Barack Obama a Cuba eran algo noble”, posición contraria a la asumida por la mafia anticubana, que le exigió al presidente Donald Trump derogar la directiva presidencial de Obama.

De nada le valdrán sus afirmaciones de que “todo es falso, manipulado, repudiable y difamatorio contra ella”, o que “siempre he sentido repulsión por el régimen cubano”.

La vida le está cobrando sus posiciones atropelladoras con muchos de sus entrevistados.

María Elvira que ni sueñe en obtener los votos suficientes para alcanzar el puesto en el Congreso, porque en esas lides en una inexperta y la mafia terrorista no perdona a quienes reconocen a Castro como líder.

José Martí fue preciso al describir las campañas electorales en Estados Unidos, cuando aseguró:

“Acá se debate como se boxea: ante un circo y sin guantes”

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El enemigo no aplaude por gusto.


Por Arthur González.

En estos días en las redes sociales se inició una campaña a favor del biólogo cubano, Ariel Ruiz Urquiola, detenido por desacato a las autoridades. Antes había sido alertado por cortar palmas reales sin autorización.

En Cuba, como en otros países, para cortar un árbol es necesario un permiso, y en la Isla después del paso desbastador de varios huracanes, la flora se protege de forma especial, trabajándose priorizadamente en la siembra de bosques.

Ante esa detención, el Departamento de Estado yanqui y Amnistía Internacional, iniciaron una cruzada mediática contra las autoridades cubanas, algo que no hacen ante la terrible situación que viven varios países latinoamericanos. La razón es simple, el biólogo no simpatiza con la Revolución y así lo manifiesta públicamente, de ser un militante comunista nunca hubieran abierto ese frente a su favor.

No por gusto la representante republicana Ileana Ros-Lehtinen, agradeció al secretario de Estado y ex director de la CIA, Mike Pompeo, por sus declaraciones a favor del citado biólogo.

Lo más lamentable del asunto es que algunos intelectuales de la Isla, que jamás han levantado su voz para solicitar la liberación de la líder social argentina Milagro Salas, ni reclamar justicia por el asesinato de la también líder social Berta Cáceres, Coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, abrieran fuego contra el gobierno de Cuba sin saber realmente las causas de la detención de Ariel Ruiz, influidos solamente por la alharaca que formó la contrarrevolución financiada desde Miami.

Tampoco en las redes sociales cubanas se levantan voces para exigir la salida de prisión de la autoridad espiritual mapuche de Chile, Celestino Córdova, ni existen voces de solidaridad con los jóvenes chilenos mapuches Manuel Baltierra, de 38 años de edad, y Cristóbal Reumay, de 21 años, que se encuentran en huelga de hambre desde hace varios días, pidiendo la liberación de su líder espiritual.

Silencio absoluto para condenar la represión ejecutada por los carabineros chilenos con tanquetas de agua, para dispersar a 100 personas que expresaban pacíficamente su apoyo al pueblo indígena mapuche, concentradas en la Plaza Italia, en Santiago de Chile.

Muchos de esos intelectuales cubanos y personas de bien, son los primeros que exigen la toma de medidas ante las incrementadas indisciplinas sociales que afectan hoy a la sociedad. Sin embargo, ahora apoyaron, quizás sin saberlo, una de esas violaciones y ante la toma de medidas por el irrespeto a las autoridades, se sumaron a las campañas miamenses.

La propia representante de la mafia terrorista anticubana califica a Ruiz Urquiola, de “opositor”, denominador que nunca dan a los detenidos en America Latina y luchadores por los derechos civiles que son encarcelados injustamente.

La líder de la mafia terrorista miamense apoyó totalmente el golpe de Estado contra el presidente Manuel Celaya en Honduras, su secuestro y traslado ilegal hacia México en ropa de dormir, pero apoya ahora al biólogo formado por la Revolución por ser un “opositor” al gobierno socialista.

Estados Unidos a través de la USAID y la NED, disponen de millonarios presupuestos para financiar a esos llamados “opositores pacíficos”, con el objetivo de lograr en Cuba actos violentos como los que se producen en Venezuela y Nicaragua, para derrocar el socialismo cubano.

¿Estarán en ese bando los intelectuales y personas de bien que se sumaron a la cruzada por la liberación del biólogo?

En Cuba todo el pueblo sabe leer y escribir, conoce de historia y está al tanto de los actos ejecutados por Estados Unidos por intentar derrocar el socialismo, ese que mantiene el bloqueo económico y financiero contra el pueblo desde hace 59 años y que, según dicen los memorandos de la CIA: “esas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de guerra económica”.

Estados Unidos cuenta con un excelente aparato de propaganda, controla los medios de prensa, aprueba lo que se dice y se escribe, y cuando desean silenciar una noticia o exacerbarla, lo realizan con total poder, quien se niega ya sabe a lo que se atiene.

Recientemente otro grupo de intelectuales salió a defender a un periodista extranjero, el cual tergiversó su situación en relación a su acreditación en Cuba y manipuló a la opinión pública sobre el cierre de su blog.

Prestigiosas figuras e incluso funcionarios de instituciones relacionadas con Latinoamérica, sin verificar la información, partieron lanzas a su favor. Al conocerse la verdad ninguno se retractó. Tampoco han alzado su voz a favor de la argentina Milagros Salas, la que cumple injusta prisión.

Si se es solidario hay que serlo con todos y no aventurarse a defender causas sin tener los elementos. Los enemigos de Cuba se aprovechan de cualquier resquicio para desunir, porque saben que el arma vital de los cubanos es su unidad, esa que proclamó José Martí, cuando dijo:

“Sin unidad se estará sin defensa apropiada para los colosales peligros”.

 

 

 

 

 

 

La CIA intensifica sus planes contra Cuba.


Por Arthur González.

Como en los años 60 del pasado siglo XX, la CIA retoma sus planes contra la Revolución cubana, algunos copiados de aquellos que nunca tuvieron resultados.

Con el nuevo presidente Miguel Díaz-Canel, al frente de los Consejos de Estado y de Ministros, la CIA y el actual mandatario de Estados Unidos, intensifican sus acciones anticubanas, echándole mano a cuanto fantoche aparezca en el camino y se preste a cumplir sus órdenes.

Como arma fundamental mantienen la guerra económica, con la ilusión de que el pueblo se lance a las calles y exija cambios.

Una de las medidas a las que más empeño ponen, son los falsos ataques acústicos y consecuencias en salud hacia sus diplomáticos en La Habana, algo que no pueden demostrar, pero mantienen el tema en cartelera para ahuyentar los turistas y afectar la economía cubana. Para que nadie olvide el asunto, ahora repiten el libreto en China, a riesgo del costo político que eso pudiera conllevarles.

Sobre eso, recientemente Tomás Regalado, periodista y político, de origen cubano radicado en Estados Unidos, declaró en el Interamerican Institute for Democracy (IID):

“Actualmente existen oportunidades coyunturales para debilitar a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua”.

Tras las sanciones y alertas de viaje a Cuba emitidas desde los EE.UU., lo único que está dando renta en Cuba, son los cruceros, porque los turistas que quieren ir a Cuba no quieren ir a los hoteles por temor a ser penalizados por el Departamento del Tesoro. De modo que la gente se queda en los cruceros. Algunas sanciones están dando resultados”.

El IID se dedica al estudio de la política exterior de los EE.UU. hacia las denominadas “dictaduras” del continente, y es dirigido por Carlos Alberto Montaner, terrorista cubano.

Unido al recrudecimiento de su guerra económica y mediática contra Cuba, la CIA intensifica otras medidas para estructurar una “oposición” interna entre los jóvenes y artistas.

Entre los asalariados que más financian actualmente está Rosa María Payá, devenida en “refugiada política” en Miami, por ser la única figura joven que pueden mostrar ante el mundo como “disidente” cubana, a pesar de no residir en la Isla, nunca fue miembro de grupitos contrarrevolucionarios, estudió en la Universidad de La Habana y no es aceptada por elementos “disidentes” de larga data al servicio de los yanquis.

Rosa María en poco tiempo ha recibido un apoyo total de la CIA y políticos como Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, fue enviada a múltiples países europeos y latinoamericanos, incluso bajo solicitudes del Departamento de Estado es recibida por políticos y miembros del Parlamento Europeo.

Esa “refugiada política” hecha a la medida de las necesidades yanquis, sustituyó a Yoani Sánchez, quien en el 2004 fue reclutada por Carlos Alberto Montaner, siendo igualmente paseada por el mundo, y sin éxitos pasó al olvido.

En los actuales planes de la CIA, Rosa María fue dirigida a participar en el evento Teen Vogue Summit, organizado por la revista Vogue, el pasado 1ro de junio en New York, donde expuso el proyecto Cuba Decide, pero sin resultados que mostrar.

Teen Vogue Summit tuvo este año una agenda para intercambiar sobre temas del control de armas, la reforma migratoria y el cambio climático.

Rosa María, igualmente fue llevada recientemente a una reunión con el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, miembro del Partido Republicano y fuertes relaciones con Marco Rubio. En dicho encuentro la “refugiada” solicitó que la OEA prestara atención a lo que ella denomina “crisis democrática” que vive la Isla, matriz de opinión que la CIA está conformando, para crear condiciones a futuras acciones internas con sus asalariados y para lo cual aspira a emplear los twists y los SMS, tal y como hacen hoy en Venezuela y Nicaragua.

El encuentro con el embajador yanqui estuvo auspiciado por la organización anticubana Freedom House, financiada por la CIA, tras la NED y el Departamento de Estado, donde Payá Acevedo se presentó como “presidenta de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia”, cargo que le asignaron para darle representatividad y justificar su presencia en actividades de la región, solicitándole a los miembros de la OEA que, además de tomar medidas contra Venezuela, lo hagan igualmente hacia Cuba para “poner fin a la represión y la falta de libertades”.

Siguiendo ese libreto, Rosa María expresó “la necesidad de recuperar un sistema democrático e instó a la OEA y sus estados miembros, a no reconocer como representantes del pueblo cubano a los miembros de la Asamblea Nacional, ni a Miguel Díaz-Canel, por no haber sido elegidos bajo un sistema con garantías democráticas”.

Trujillo, en su posterior intervención ante la Asamblea de la OEA, expuso: “los países de las Américas tienen que aceptar que Cuba es la madre de todo mal, referente al debilitamiento de la democracia en el continente y las violaciones de derechos humanos”.

Otra línea de trabajo de la CIA es sobre el sector artístico-intelectual, donde la artista plástica Tania Bruguera, tiene la cara visible en busca de captar adeptos para sus planes.

En ese sentido, lo más reciente es su oferta de financiamiento a cineastas cubanos, para “promover la diversidad de voces en el audiovisual independiente cubano, impulsar a directores, productores y guionistas noveles de comunidades poco representadas, a contar sus historias”.

Afirmó que le dará prioridad a “proyectos con temas sociales acuciantes en la Cuba de hoy y del futuro, que sostengan los principios de no discriminación por orientación sexual, identidad de género, color de la piel, forma de pensar, estatus socioeconómico y procedencia geográfica”.

Como financista del proyecto aparece el Instituto Internacional de Artivismo Hanna Arendt (INSTAR), engendro creado para sustentar esa estrategia subversiva como “un espacio de alfabetización cívica en la Isla, resultado de la acción pública #YoTambienExijo”.

Tampoco habrá resultados favorables para la CIA, porque los cubanos empuñarán siempre su espada victoriosa, porque como afirmó José Martí:

“Lengua, tenemos todos; pero espada pocos”

 

Cuba una espina en la garganta del imperio


Por Arthur González.

Miles de millones de dólares gasta Estados Unidos desde 1959, para deformar la realidad de la Revolución cubana, describiendo falsas historias de terror con el propósito de que su ejemplo no sea imitado por otros países, especialmente los latinoamericanos.

Campañas mediáticas sobre sucesos inexistentes creados por la CIA, como la muerte de Camilo Cienfuegos, discrepancias con Ernesto Che Guevara, fusilamientos masivos, represión a “disidentes” y muchas más, llenan  páginas de diarios y revistas internacionales para confundir, pero la realidad se impone y las mentiras toman su camino.

Las grandes marchas del pueblo cubano para celebrar el 1ro de mayo, día de los trabajadores, son una muestra palpable del apoyo mayoritario de los cubanos a su gobierno y sistema político, algo muy diferente a lo que ocurre en muchos países del mundo, donde sus trabajadores no salen a las calles a celebrar, sino a protestar y son salvajemente reprimidos por la policía.

Respecto a esas golpizas brutales no hay cruzadas permanentes en la prensa, si acaso una mínima noticia que se diluye entre banalidades de la farándula o crímenes pasionales.

El 1ro de mayo en Cuba fue una fiesta a lo largo de la Isla, prueba de que, a pesar de la guerra económica, comercial y financiera impuesta por el gobierno yanqui desde hace 57 años, el pueblo está unido y resiste estoicamente para no regresar al pasado de explotación, falta de trabajos, altos costos de educación y salud, discriminación de raza y sexo, diferencias sociales y otros males que fueron erradicados gracias a la Revolución que tanto odia Estados Unidos.

En Puerto Rico los trabajadores salieron a reclamar trabajo y apoyo a la reconstrucción de sus casas, la decisión del cierre de 300 escuelas, el restablecimiento del sistema eléctrico y otros servicios básicos interrumpidos por dos huracanes desbastadores. Ese pueblo, que pacíficamente quiso marchar por las calles, fue reprimido con bastonazos y gases lacrimógenos que afectaron a decenas de personas, sin la menor piedad ni respeto a los derechos humanos.

Cuba jamás ha reprimido a las provocadoras Damas de Blanco, pero por solo levantarlas del piso cuando obstaculizan premeditadamente el tránsito, recibe una andanada de condenas de Estados Unidos y la Unión Europea.

Sin embargo, ahora que se constatan las imágenes de la represión policial en Puerto Rico y la detención de decenas de manifestantes, del que no se conoce su paradero y no hay una sola resolución del Parlamento Europeo condenando esas violaciones de los derechos humanos y la libertad de expresión.

En Tegucigalpa, Honduras, también hubo una fuerte represión con gases lacrimógenos y balas de goma contra los trabajadores que marcharon exigiendo trabajo, tierras para labrar y denunciar el robo de las elecciones presidenciales, hecho apoyado por Estados Unidos en complicidad con la OEA y  países de la región, que ahora dicen que no reconocerán las que el 20 de mayo celebrará Venezuela.

Otro tanto se observó en la democrática Francia, donde los trabajadores salieron a las calles para reclamar aumentos salariales, y otros beneficios sociales que el actual presidente Emmanuel Macron les ha recortado, como parte de los paquetes de medidas neoliberales del agrado de Washington.

Brutales fueron las golpizas de la policía contra el pueblo francés y la detención de ciento nueve manifestantes, pero el silencio del Consejo de Ministros de la Unión Europea y de su Parlamento, marcan la diferencia con los premios que le otorgan a unos cuantos asalariados de los yanquis, que dentro de Cuba viven del dinero que envían desde Miami.

A los cubanos no les importan esas condenas orientadas desde la Casa Blanca y el Departamento de Estado, su pueblo trabaja y se esfuerza por buscar soluciones a los problemas y rectificar errores cometidos, en pos de alcanzar niveles de vida superiores a pesar de la guerra económica que trata de ahogarlos.

La alegría contagiosa de sus marchas al compás de la música, demostró que no hay obligatoriedad alguna, como suele decir la propaganda anticubana desde hace 60 años. No se puede intimidar a millones de trabajadores, funcionarios, amas de casa, jubilados y a jóvenes estudiantes que tienen poder para decidir sobre sus vidas, gustos y prioridades.

Gústele o no a los mafiosos terroristas de Miami, los cubanos se sienten orgullosos de ser soberanos e independientes y por esa razón Ileana Ros-Lehtinen, pretende impedir que el Departamento de Estado les otorgue visas a los 400 artistas en actuarán próximamente en el Kennedy Center de Washington, para lo cual envió una carta a Mike Pompeo, recientemente nombrado como secretario de Estado, presionándolo con frases engañosas, a lo que sumó al gobernador de Florida.

Cada cual podrá sacar sus propias conclusiones, pero las imágenes no engañan y Cuba sigue su ruta indetenible hacia el futuro, a pesar de los planes yanquis para impedirlo, pues como afirmó José Martí:

“Nada enseña tanto, ni prueba mejor, que un hecho concreto”.

 

 

 

Planifica mafia terrorista de Miami sabotear Cumbre de las Américas


Por Arthur González.

Integrantes de la mafia terrorista anticubana a en Miami, pretenden sabotear la Cumbre de las Américas en Lima. Para lograrlo preparan a un grupo de residentes en Estados Unidos, como si fueran representantes de la sociedad civil cubana, encabezada por Rosa María Payá, la cual tiene estatus de “refugiada política”, como cientos de esbirros de la dictadura de Fulgencio Batista, que huyeron de la justicia.

El libro The Corporation, recientemente publicado, relata acciones terroristas de los “refugiados políticos” ex miembros de la tiranía batistiana, lo que prueba quienes son en verdad esos cubanos que residen en Miami y se auto titulan representantes de la sociedad cubana, sin que ninguno participe del acontecer cotidiano de Cuba.

Rosa María, negoció su visa de “refugiada política” a cambio de participar en campañas diseñadas por Estados Unidos contra la Revolución cubana, donde acusan a sus autoridades de la muerte de su padre. Sin embargo, ella entra y sale de la Isla sin tener problemas, a pesar de organizar provocaciones.

Nombrada por los yanquis como presidenta de la Red latinoamericana de jóvenes, pretende participar en Lima como parte de la sociedad civil de Cuba, hecho que solo busca provocar a la delegación de la verdadera sociedad civil cubana que construye su país, a pesar de la guerra económica impuesta por Estados Unidos hace medio siglo.

La primera acción ejecutada el 28 de marzo del 2018, fue una misiva enviada desde Miami al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, a nombre de la organización “coalición opositora al régimen castrista”, integrada por elementos terroristas “refugiados políticos” en EE.UU., trasladándole su “preocupación” por la invitación al presidente Raúl Castro, a la Cumbre.

Esos “refugiados políticos” dicen que representan a más de “65 organizaciones de dentro y fuera de Cuba”, algo vergonzoso porque en 59 años no han logrado nuclear al pueblo cubano en torno a esos que la CIA creó y financia para actuar contra la Revolución, la mayoría con antecedentes de terrorismo.

Informes de la embajada yanqui en la Habana, desmienten la existencia de tales organizaciones, como afirmó el jefe de esa Misión en un cable secreto, conocido por WikiLeaks, donde afirma:

“Vemos poca evidencia de que las organizaciones disidentes tengan mucho impacto en los cubanos de a pie. […] Las encuestas informales que hemos hecho, muestran que las personalidades disidentes o sus agendas, son prácticamente desconocidas”.

Como bien afirma el representante yanqui, nadie en Cuba conoce esas “organizaciones” y por tanto no pueden auto definirse como delegados de la sociedad civil cubana.

Lo más reciente la campaña diseñada contra Cuba es la acusación de la fabricada “Red latinoamericana de jóvenes”, de que los órganos de la inteligencia cubana asistirán a la Cumbre de las Américas diciendo que son de la sociedad civil, algo para reírse.

Rosa María sabe que la delegación cubana, genuina representante de su sociedad, no le permitirá ninguna provocación ni asumir posiciones a nombre de Cuba, porque todos conocen que ella responde al dinero que le facilitan miembros de la mafia terrorista, como Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Marco Rubio, quienes la dirigen con el fin de construirle una imagen de representante de la juventud cubana.

Cuba no es victimaria, sino víctima de permanentes agresiones de Estados Unidos, historia bien conocida en Latinoamérica, que va desde la voladura del buque francés La Coubre en 1960, la fracasada invasión por Bahía de Cochinos, los incendios en centros comerciales, industrias, cines y teatros, bombas en embajadas cubanas en el exterior, guerra biológica para enfermar y matar, entre ellas la meningoencefalitis y el dengue hemorrágico, hasta la explosión en pleno vuelo de un avión civil cubano donde murieron 73 personas y su autor se pasea por las calles de Miami, por las mismas avenidas que transita ahora Rosa María, sin acusarlo de asesino.

Antes de conformar un espectáculo provocativo en Lima, ella y su “Red”, deberían exigirle al gobierno de Estados Unidos cesar la guerra económica diseñada para liquidar de hambre a los cubanos; pedirle a la Casa Blanca que detenga su persecución a la banca internacional por hacer transacciones con Cuba y que permita a los jóvenes estadounidenses visitar la Isla libremente, sin ser sancionados.

Quienes realmente son agentes del imperialismo son ellos, que reciben financiamiento y órdenes de oficiales de la CIA y otros supuestos “especialistas” del Departamento de Estados, para acudir a esa Cumbre a formar el caos y el enfrentamiento con la delegación oficial cubana.

Los yanquis se enferman al escuchar la voz fuerte y soberana de Cuba, esa que nunca han podido acallar a pesar de las cruzadas mediáticas plagadas de calumnias y que el tiempo se encarga de desmentir.

Los cubanos son gente de paz y amistad demostrado con su presencia en muchos países latinoamericanos, donde sus médicos, enfermeras, artistas, maestros y entrenadores deportivos, brindan sus conocimientos para salvar vidas y el alma de millones de personas que agradecen la ayuda humanitaria de un pueblo que no da lo que le sobra, sino que comparte lo que tiene.

Rosa María y otros secuaces de Miami, saben perfectamente que Cuba y sus amigos latinoamericanos no permitirá ofensas, irrespetos o provocaciones, y siguiendo el ejemplo de sus atletas en los Juegos Deportivos Centroamericanos en Jamaica en 1962, responderá adecuadamente ante cada acción, porque a la Patria hay que defenderla en cualquier escenario.

Por ese motivo afirmó José Martí:

“Cuando se sirve bien a la Patria, se tienen en todas partes muchos amigos”.

Filmará Hollywood accionar terrorista de la mafia anticubana en Miami.


Por Arthur González.

La verdad siempre se abre camino, aunque demore, y ahora Hollywood aceptó llevar a la gran pantalla la historia de una parte de las acciones terroristas ejecutadas por la mafia terrorista anticubana de Miami, que tanto el pueblo cubano ha denunciado.

La totalidad de las denuncias de esas acciones terroristas contra Cuba, tendrán que esperar para que Hollywood se decida a contarlas, pues muchos de sus ejecutores aún viven plácidamente en Estados Unidos, apoyados por Congresistas renombrados como Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Bob Menéndez, Marco Rubio, Ted Cruz y otros más.

El filme basado en el reciente libro titulado The Corporation, intenta relatar los hechos acontecidos durante 30 años, ejecutados por mafiosos cubanos, todos con estatus de “refugiados políticos” otorgado por las autoridades estadounidenses, aunque en el libro son catalogados como “aventuras reales”, evitando llamarlos actos terroristas para no buscarse conflictos con los máximos responsables de esos planes.

Esa mafia fue formada, entrenada y financiada por la CIA para actuar en Cuba contra la Revolución, muchos de sus miembros formaron parte de la Brigada mercenaria que invadió la Isla en 1961 y después de ser liberados por el Gobierno cubano regresaron a Estados Unidos, entrenándose para actos terroristas, donde la lucha por el dinero y el poder político trajo como consecuencia una guerra entre ellos.

The Corporation, relata parte de la vida de un solo grupo de esos “refugiados políticos” cubanos, dirigido por José Miguel Battle, mercenario de la invasión por Bahía de Cochinos, devenido en capo del juego ilegal y las drogas, desde Miami hasta New York, algo que todavía se materializa en el bajo mundo de esos anticubanos, muchos de los cuales amasan poderosas fortunas con la que apoyan a políticos de origen cubano y estadounidense, para que se opongan a la mejoría de relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

José Miguel Battle, es uno de los cientos de esbirros del dictador Fulgencio Batista, que lograron escapar de la justicia revolucionaria y encontraron apoyo y refugio seguro de las autoridades yanquis, las que se negaron a cumplir con el acuerdo de extradición firmado con Cuba y vigente hasta 1961, a pesar del reclamo oficial que las autoridades cubanas hicieron durante años.

Asesinos, torturadores y ex miembros de los órganos represivos del dictador Batista, como Battle, conforman esa mafia descrita a medias en el libro, porque otros como Rafael Díaz-Balart, ex ministro del interior, también refugiado en Miami; Rolando Masferrer, asesino jefe de un órgano paramilitar conocido como Los tigres; el Coronel Esteban Ventura, asesino de cientos de jóvenes; Conrado Carratalá Ugalde, ex jefe del Departamento de la Dirección de la policía batistiana; Luis Alberto del Rio Chaviano, General de Brigada del ejército batistiano; los Coroneles Orlando Piedra Negueruela, Mariano Faget Díaz y Rafael M. A. Gutiérrez Martínez; Pilar Danilo García y García, General de Brigada jefe de la policía del tirano; Teniente Coronel Irenaldo Remigio García Báez ex jefe del Servicio de Inteligencia Militar de Batista, entre otros, no son mencionados en dicho libro a pesar del volumen de crímenes que acumulan.

El texto tampoco narra la Operación Cóndor, ejecutada por la CIA en América Latina, donde muchos de esos mafiosos cubanos se encargaron de asesinar y torturar a miles de jóvenes; ni los actos terroristas que sufrió el pueblo cubano a manos de agentes de la CIA, como Carlos Alberto Montaner, detenido y sancionado por colocar una petaca incendiaria en un centro comercial en La Habana, fugado de la cárcel y refugiado hoy en Estados Unidos.

Igualmente, omiten mencionar al asesino múltiple Luis Posada Carriles, “refugiado político” en Miami a pesar de ser el autor confeso de la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo, donde murieron 73 inocentes.

Los actos terroristas planificados y ejecutados por decenas de organizaciones contrarrevolucionarias financiadas por la CIA, como los Comandos L, Alfa 66 y Omega 7, necesitan de una serie con muchas temporadas, para que el mundo conozca la verdad del por qué Cuba lleva 60 años denunciándolos.

Miles son los muertos y asesinados por esos mafiosos, entre ellos diplomáticos cubanos, la detonación de bombas en embajadas, consulados y oficinas comerciales de Cuba en el exterior, buques dinamitados, la introducción de gérmenes patógenos para enfermar a personas, animales y la flora de la Isla, y muchos crímenes más. 

The Corporation es una mínima parte la historia de esa mafia anticubana, toda con estatus de “refugiados políticos”, gracias a la manipulación subversiva de la política migratoria de Estados Unidos contra Cuba, encabezada por la Ley de Ajuste Cubano.

Los relatos de enfrentamientos a tiros a plena luz del día en las calles de La Pequeña Habana y los golpes exitosos celebrados con fiestas donde regalaban bolsas de cocaína, son casi juegos de niños comparado con las tenebrosas acciones de esa mafia, como fue la colocación de una bomba bajo el asiento del ex canciller chileno Orlando Letelier en Washington, donde murieron despedazados él, su esposa y el chofer.

Sus autores, entre ellos Guillermo Novo Sampol, viven tranquilamente en Miami como “refugiados políticos”, gracias a las gestiones realizadas por la congresista Ileana Ros-Lehtinen.

El libro, aunque no abarca todas las acciones terroristas, es una muestra de quienes son esos asesinos a los que Estados Unidos acogió como” refugiados”, ocultándole la verdad a sus ciudadanos que con parte de sus impuestos han mantenido a esa crápula que conforma parte del mal llamado “exilio cubano”.

Por eso recordamos a José Martí cuando expresó:

“Se sonríe ante la aparición de la verdad”.

 

 

 

Marco Rubio defensor del dinero, no de los seres humanos.


Por Arthur González.

El senador Marco Rubio, ese que tanto dice defender los derechos humanos, siempre que su discurso le brinde posibilidades de escalar políticamente entre los integrantes de la mafia terrorista anticubana, demuestra en cada uno de sus actos cotidianos que para él lo único importante es ganar mucho dinero.

Así lo ha estado haciendo desde que perdió su batalla por alcanzar la nominación para ser candidato a presidente de Estados Unidos, por el partido republicano, específicamente en sus cruzadas para que Donald Trump endurezca la guerra económica y financiera contra Cuba, país donde nacieron sus padres, emigrados en los Estados Unidos antes de triunfar la Revolución.

El más reciente destape de su ausencia de sentimientos por el bienestar de los seres humanos, fue su respaldo a la Asociación Nacional del Rifle, organización que le aportó 3 millones de dólares con el propósito de que se oponga a cualquier propuesta de ley, que controle o limite la venta de armas.

Por su puesto, él no es el único que acepta esos aportes financieros para que las ventas de armas continúen sin límites, a pesar de las matanzas ocurridas en Estados Unidos, debido a la libertad de adquirir un arma, incluidas las de alto poder de fuego.

A la lista de los “muy preocupados” por los derechos humanos en Cuba – pero no por la muerte de cientos de jóvenes estadounidenses inocentes – y que aceptan “contribuciones” de la Asociación para sus campañas políticas, están otros mafiosos anticubanos como el senador Carlos Curbelo, quien recibió 75 mil 475 usd; Ted Cruz, 75 mil 450 usd; Mario Díaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen, cada uno 32 mil 002 usd, destacándose el ultra derechista con la suma más alta de todos, 7 millones 740 mil 521 usd.

Ante el suceso ocurrido en una escuela de Parkland, condado Broward, de la Florida, en la primera quincena de febrero 2018, Marco Rubio, integrante de esa mafia anticubana, declaró públicamente que “las restricciones de armas no habrían impedido el tiroteo en la Marjory Stoneman Douglas High School”.

Sin armas no se producen esos actos criminales, algo como que “sin perro no hay rabia”, pero si él se atreve a oponerse a la venta liberada de armas, no le entrará el dinero que tanto ayuda a sus campañas electorales. Primero el negocio y los seres humanos después, si es que hay tiempo para ocuparse de ellos.

Las nuevas épocas y las jóvenes generaciones exigen cambios en la Constitución de Estados Unidos para actualizarla al siglo XXI. La Casa Blanca reclama que, países con gobiernos no aceptables para ellos, deben cambiar su ley fundamental, pero cuando se trata de la norteamericana no es necesario y la mantienen, porque una actualización afectaría sus intereses políticos y monetarios.

Marco Rubio enfrenta una oleada de rechazo en la Florida por sus posiciones derechistas, algo que sin dudas le restará votantes en las venideras elecciones y peor será cuando cientos de miles de jóvenes alcancen la mayoría de edad y por tanto su derecho a ejercer el voto, unido al de padres que desean un futuro seguro para sus hijos.

Hoy en Estados Unidos un rifle de asalto militar, con alto poder de fuego como el AR-15, cuesta solamente 130 usd, mucho menos que un TV o un refrigerador, posibilitando su adquisición por cualquier persona, aunque esta tenga desórdenes mentales, causa de los lamentables hechos ocurridos en varios centros escolares en los últimos cinco años.

El país que posee el más alto consumo de drogas del mundo y el mayor número de jóvenes traumatizados por participar en guerras imperialistas, sin comprender por qué los envían a matar a personas inocentes, no debería permitir la compra masiva de armas de fuego, algo que no sucede en otro lugar del planeta.

El riesgo de que, una persona bajo los efectos de los estupefacientes, por traumas de la guerra o por ser hijos de padres con estos padecimientos, pueda cometer actos criminales como el perpetrado por Nikolas Cruz, de solo 19 años de edad, es evidente.

Basta citar que, desde el 1 de enero al 19 de febrero de 2018, han ocurrido 7 mil 142 incidentes violentos con armas de fuego, dejando un saldo de 1 mil 977 muertos que pudieron evitarse, si en Estados Unidos existiera, como con el resto del mundo, una limitación para las ventas de armas de fuego.

Esos son los que reclaman a otros el cumplimento de los derechos humanos, sin atender los derechos de los seres humanos de su propio país.

En Cuba no suceden hechos semejantes porque lo primero son los ciudadanos y en especial los niños que crecen saludables y felices, a pesar de la criminal guerra económica impuesta desde hace más de medio siglo, por los que se dicen “paladines de los derechos humanos”.

Por esa razón dijo José Martí:

“En ese pueblo revuelto, suntuoso y enorme, la vida no es más que la conquista de la fortuna, esa es la enfermedad de su grandeza… los que imiten a ese pueblo, cuídense de no caer en ella.”