Intensifica Estados Unidos su accionar subversivo en Cuba


Por Arthur González

Cuando Barack Obama anunció el 17.12.2014 el restablecimiento de relaciones diplomática con Cuba, cortadas por Estados Unidos en enero de 1961, hubo quienes aseguraron que las medias tomadas iban en el camino correcto pero muy limitadas.

No se puede calificar de camino correcto esas acciones acordadas por su Consejo de Seguridad Nacional, pues en su discurso Obama puntualizó con claridad que la nueva política reemplazaba una vieja, que no logró en 58 años derrumbar el socialismo cubano y por tanto había que cambiar de estrategia si se querían alcanzar los resultados deseados.

Una de las nuevas líneas de trabajo diseñadas contra la Revolución es su accionar subversivo sobre el sector no estatal, aprovechando la ampliación que hizo el Gobierno cubano en ese sentido, de ahí que Obama fue enfático al exponer en sus discursos que:

“Estas medidas servirán para fomentar aún más los contactos personales, respaldar con mayor fuerza a la sociedad civil en Cuba. Nuestros esfuerzos se enfocan en promocionar la independencia de los cubanos para que no tengan que depender del estado cubano. Los cambios introducidos en nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano”.

Al aprobar un paquete de medidas relacionadas con el comercio con la Isla, no hubo subterfugios y se explicó notoriamente que solo eran para el sector privado cubano, algo que Penny Pritzker, Secretaria del Departamento de Comercio se encargó de exponer el 26 de enero del 2015 en su cuenta de Twitter:

Las provisiones están diseñadas para apoyar al sector privado emergente en Cuba y colocarnos más cerca de alcanzar las metas históricas de política exterior del presidente Obama y fortalecer la sociedad civil cubana”.

De ahí que se iniciaran diferentes cursos de preparación para los denominados “jóvenes emprendedores”, como los impartidos por la Iglesia Católica, denominados Cuba Emprende y InCubaEmpresas, el primero en casas sacerdotales de la capital y en otras varias provincias del país, y el segundo en el católico Centro Fe y Cultura Loyola, ubicado en la iglesia del Sagrado Corazón, para lo cual han recibido un fuerte presupuesto del exterior, con el propósito de formar y asesorar, principalmente a los jóvenes, a que impulsen sus negocios privados y cooperativas.

Según la propia iglesia ha dicho, esos empeños persiguen “respaldar al emergente sector privado, fundamentados en la Doctrina Social de la Iglesia Católica y la necesidad de contribuir a su preparación, en espera de la legalización de las pequeñas y medianas empresas privadas”.

No hay dudas de lo que se pretende con esas  “buenas intenciones, pues según declaró el propio Obama, el 17.12.2014:

“…Continuamos pensando que los trabajadores cubanos deben tener la libertad de crear sus sindicatos, así como los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos…insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no solo los líderes, los que conformen nuestro futuro”.

En esa misma línea y a pesar del discurso provocativo del presidente Donald Trump en Miami el pasado mes de junio, la embajada yanqui en la Habana ha transformado los tres centros ilegales, creados dentro de su recinto para la preparación de la contrarrevolución interna, en aulas para impartirle clases a los jóvenes cubanos.

Para consolidar sus pretensiones de “empoderar al pueblo”, el 6 de junio del 2017 esa misión diplomática informó que su Gobierno decidió ofrecer subvenciones de hasta 100 mil dólares al sector privado cubano, para fortalecer las pequeñas empresas en Cuba, dinero destinado a individuos u organizaciones sin fines de lucro, con el objetivo de preparar a los propietarios no estatales, para que crezcan y puedan tener sostenibilidad, eficiencia, creatividad, servicio al cliente, e innovación.

Las áreas beneficiadas por Washington son la agricultura, el medioambiente, meteorología, salud y cultura.

En cuanto al medioambiente, se valorarán las solicitudes que aborden la pesca sostenible, la contaminación marina, la vida marina en peligro de extinción, la conservación de los arrecifes de coral, de la vida silvestre y de las áreas protegidas.

En materia de salud, los proyectos deberán centrarse en la cooperación en la lucha contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan a las poblaciones de los Estados Unidos y de Cuba, en específico centradas en el Zika, el cáncer y la diabetes. También serán evaluadas las propuestas que promuevan el intercambio cultural, mejoren la comprensión mutua, contribuyan a una mayor capacidad técnica en las profesiones culturales y las artes.

Todo está esbozado con mucha “nobleza”, como si los cubanos no tuvieran memoria de la guerra biológica a la que es sometida Cuba, como fue la Fiebre Porcina Africana, la Roya de la caña de azúcar, el Moho Azul del Tabaco, la Tristeza del Cítrico, la Broca del Café, el Dengue Hemorrágico, causante de cientos de muertos en su primera aparición en la Isla en 1981, entre muchas otras plagas y enfermedades inexistentes en Cuba.

Bien se conoce que en el llamado Fort Detrick, en Maryland, existe un centro de investigación biológica y de desarrollo de armas químicas, dedicado desde hace más de 50 años a detectar enfermedades mediante una “manipulada ingeniería de la infección”.

Hace unas décadas cambió de nombre, denominándose ahora , supervisado por Departamento de Defensa, el Departamento de Seguridad Interna, la CIA y el Instituto Nacional del Cáncer.

Como reconoció el canciller cubano Bruno Rodríguez, el 19.06.2017 en conferencia de prensa en Viena, Austria:

“…es falso afirmar que el presidente Obama hizo concesiones a Cuba, mantuvo en lo fundamental el Bloqueo y trató de avanzar los intereses norteamericanos, e incluso de subvertir el orden constitucional en nuestro país…”

Aunque edulcoren la estrategia todo va encaminado a minar las bases de la sociedad cubana para lograr su deseado “Transito pacífico hacia el capitalismo”.

Que los compren quienes no los conocen, porque como aseguró José Martí:

“…de esa tierra no espero nada más que males”

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La ignorancia de Helen Aguirre Ferré, asesora de Donald Trump


Por Arthur González.

Es conocida la falta de preparación en  historia y geografía de muchos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos. Un ejemplo lo evidenció recientemente Helen Aguirre Ferré, “asesora” del presidente Donald Trump.

De ascendencia nicaragüense, la “asesora” expuso en entrevista a la agencia de noticias EFE, la “insatisfacción del Presidente Trump con los acuerdos firmados por la administración Obama, entre EE.UU. y Cuba”.

Demostrando  total ignorancia en temas cubanos, la señora Aguirre afirmó: Cuba mantiene a fugitivos de la justicia estadounidense, tiene que entregar a esas personas y hablar también sobre la importancia de elecciones libres, y liberar a los presos políticos”.

¿Habrá pensado bien lo que iba a declarar antes de hacer tales afirmaciones?  Evidentemente no.

En primer lugar, quien mantiene a cientos de fugitivos de la justicia cubana en suelo estadounidense desde hace 58 años, es precisamente su Gobierno, quien acogió a asesinos, ladrones y violadores de los derechos humanos que lograron asilo en Estados Unidos desde el 1ro de enero de 1959.

Si la “asesora” Aguirre Ferré desea comprobarlo, debe solicitar a los archivos del Departamento de Estado, las notas diplomáticas enviadas por el Gobierno cubano el año 1959, reclamando la extradición de connotados asesinos bajo las órdenes del tirano Fulgencio Batista, a partir del Tratado de Extradición vigente entre Cuba y los Estados Unidos.

Su país no devolvió uno solo y todos recibieron la categoría de “refugiados”.

Entre los muchos asesinos están:

Jesús Blanco Hernández. Ex Comandante de la marina de guerra batistiana. En enero de 1959 estaba retenido en el Centro migratorio, Mc Allen, en Texas.

Conrado Carratalá Ugalde. Ex jefe del Departamento de la Dirección de la policía batistiana. Criminal de guerra en la causa No. 3 de 1959.

José Ramón Conte Hernández. Asesino del estudiante y obrero, Antonio Díaz Santana. Prófugo de la Causa no. 448 de 1959, sancionado a 30 años de prisión.

Luis Alberto del Rio Chaviano. General de Brigada del ejército batistiano. Asesino de varios revolucionarios.

Sotero Delgado Méndez. Uno de los autores del asesinato del Dr. Pelayo Cuervo Navarro. Cuba solicitó su extradición en nota diplomática. Juzgado en la Causa No. 321/57, tribunal de Marianao, por el delito de asesinato. El Suplicatorio y Testimonio de Lugares correspondientes e instrucciones, fueron remitidos en mayo 27 de 1959.

Orlando Piedra Negueruela, Mariano Faget Díaz y Rafael M. A. Gutiérrez Martínez, prófugos de la justicia cubana por asesinatos y torturas, cometidos durante la tiranía. Juzgados en la Causa No. 321/57.  Obtuvieron refugio a pesar de la solicitud de extradición oficial enviada por las autoridades cubanas el 23 de marzo de 1959.

Armentino Feria Pérez. Miembro de los llamados “Tigres de Masferrer”, célebre por sus asesinatos. Fue reclamado a través de notas diplomáticas del 12 de enero y el 20 de enero de 1959, de acuerdo con el Tratado de Extradición vigente.

José Franco Mira. Ex miembro del Buró de Investigaciones del régimen de Batista y asesino de los revolucionarios Sergio González “El Curita” y de Efraín Alfonso Liriano. Sancionado a 30 años de prisión en la Causa 833/61.

Pilar Danilo García y García.  General de Brigada, jefe de la policía del tirano; autor de varios asesinatos. Huyó de Cuba en enero de 1959 y fue aceptado como refugiado en EE. UU.

Irenaldo Remigio García Báez. Teniente coronel, ex jefe del Servicio de Inteligencia Militar de Batista, e hijo del General de Brigada Pilar García.  A pesar de sus crímenes, fue acogido como refugiado.

Nicolás Hernández Méndez. Prófugo de la justicia cubana. Miembro de la banda represiva al mando de Rolando Masferrer. Asesinó al joven Mario Cardet Pérez y otros revolucionarios. Huyó de Cuba en enero de 1959.

Julio Stelio Laurent Rodríguez. Oficial del Servicio de Inteligencia Naval de la tiranía batistiana. Asesino del capitán Jorge Agostini. Reclamado a Estados Unidos en notas diplomáticas del día 9 y 20 de enero de 1959, por ser autor de gravísimos delitos comunes, con causas pendientes en tribunales cubanos. Estuvo retenido en el Centro Migratorio, Mc Allen, en Texas, junto a Rolando Masferrer Rojas y ambos recibieron refugio.

Lutgardo Martín Pérez Molina. Teniente Coronel de la policía batistiana, prófugo de la justicia cubana, obtuvo refugio a pesar de ser reclamado por los tribunales cubanos por múltiples delitos comunes.

Rolando Masferrer Rojas. Gánster profesional y agente del FBI; asesinó a decenas de personas durante la tiranía de Batista. Cuba solicitó su extradición, pero EE.UU. le concedió el refugio. Arribó a ese país con una maleta con 17 millones de dólares robados al Estado cubano.

A esos debe sumarle al asesino Luis Posada Carriles, autor de la voladura en pleno vuelo del avión cubano en 1976, donde fallecieron 76 pasajeros y los explosivos colocados en varios hoteles de La Habana, donde murió un turista italiano.

Los norteamericanos a los que Cuba otorgó asilo, son disidentes políticos, miembros de organizaciones opositoras al sistema capitalista, perseguidas por el FBI. Sigue leyendo

The Wall Street Journal se deja comprar para atacar a Cuba


Por Arthur González

Sin haber logrado un solo triunfo contra Cuba en 58 años, los integrantes de la mafia terrorista de Miami intentan desvirtuar la realidad de la Isla, a base de campañas mediáticas muy bien financiadas.

A la misma, se le suman los que desde Washington no se resigan con tener a 90 millas un vecino socialista mucho más humano que ellos, al garantizarle al pueblo, salud, educación, cultura, deportes y seguridad social de forma totalmente gratuita, ejemplo que los tiene rabiosos al no poderlo igualar, a pesar de su poderío.

En un intento desesperado por distorsionar la realidad cubana, ante la afluencia de millones de turistas que comprueban sus mentiras, desde hace meses están enfrascados en pintar una Cuba irreal, a partir de informes del Departamento de Estado, discursos en comisiones internacionales, publicaciones en la prensa y declaraciones de ciertos congresistas, hijos y nietos de testaferros del sangriento dictador Fulgencio Batista.

Faltos de creatividad repiten sus mismas acciones desde hace medio siglo y es tanta las barbaridades que afirman, que terminan en el olvido, pues si Cuba fuera tan mala como la quieren dibujar, no tendría el apoyo mayoritario de los 11 millones de cubanos que aun llenan plazas y avenidas para respaldar el sistema político que escogieron libremente en 1959.

No hay que ser muy avezado en política para comprender que mienten premeditadamente, y las imágenes captadas por la TV durante las honras fúnebres al líder Fidel Castro Ruz, hablan por sí solas.

Si realmente fuesen ciertas todas las barrabasadas que cuentan desde Estados Unidos, ¿cómo es posible que hombres, mujeres y niños lo lloraran masivamente?

¿Por qué motivos la contrarrevolución no crece en número ni en jóvenes y los miembros de las organizaciones llamadas “opositoras”, tienen que ser financiadas con 20 millones de dólares anuales aprobados por la Casa Blanca?

Si todo lo que se divulga en Estados Unidos contra la Revolución fuese una verdad meridiana, Cuba no fuera elegida con votos secretos para integrar decenas de comisiones en Naciones Unidas, ni tendría el apoyo de cientos de países. Tampoco la visitarían presidentes y altos funcionarios de todo el mundo, incluidos muchos aliados de los yanquis.

Al mundo no se le puede engañar con falsedades fabricadas para desprestigiar y justificar una política obsoleta y fracasada. El propio Barack Obama y su familia comprobaron la tranquilidad de Cuba, único país en que el secretario de Estado se paseó en un auto descapotable por las principales avenidas de la capital, sin necesidad de estar encerrado en uno blindado.

En ese empeño destinado nuevamente al fiasco, Estados Unido está desarrollando acciones que lejos de favorecerle le perjudican y como afirmó su actual presidente Donald Trump, la prensa no hace más que publicar noticias falsas, algo que debe cesar para ganar la credibilidad de sus lectores.

Uno de los ejemplos más notorios de esas mentiras es la publicación del “The Wall Street Journal”, el pasado 6 de marzo 2017, donde señalaron: “Cuba sigue siendo el mismo infierno totalitario”, en un artículo que destila odio desde principio a fin, sin una sola palabra de veracidad.

Pobres aquellos que tienen que prestarse por algunos dólares, a escribir estupideces que se evaporan al arribar a la Isla millones de visitantes, de ahí que los mafiosos de origen cubano, apoderados de escaños en el Congreso de Estados Unidos, se opongan a la libertad de viajes de los estadounidenses a Cuba.

Causa pena que prestigiosos diarios y periodistas se dejen comprar para tales campañas, que al final van en su contra.

En Cuba no hay un solo desaparecido ni asesinado como ocurre en países como México, Guatemala y Honduras, para los cuales no se escriben editoriales para exigir el cese de tantas muertes, incluso la de decenas de periodistas.

Ante el asesinato de la líder ambientalista hondureña, Berta Cáceres, la gran prensa de Estados Unidos no ha escrito una palabra, ni exige la captura de sus asesinos. El motivo muy sencillo, Berta luchaba a favor de los indígenas y pobres trabajadores, algo que no es de interés del gobierno de Estados Unidos.

México es el país donde más periodistas son asesinados anualmente, pero los colegas norteamericanos no muestran solidaridad con ellos, esa noticia no les importa por ser un país capitalista; si fuera socialista ya Estados Unidos lo hubiese invadido militarmente para “salvaguardar la tranquilidad ciudadana”

The Wall Street Journal podrá dejarse comprar para la publicación de esas mentiras, pero tendrá que reconocer que mientras sus trabajadores pagan altos costos por tener asegurada la salud de ellos y sus familiares, los estudios de sus hijos y la incertidumbre de ser baleados un buen día en una escuela, los cubanos no pasan por esos problemas, solo gracias a ese sistema socialista que no soporta la Casa Blanca, ni el Capitolio.

La verdad es una sola y transparente, la Revolución lleva 58 años de victorias y como reconoció la Casa Blanca en su comunicado del 17.12.2014, décadas de aislamiento a Cuba por parte de EE.UU. no han conseguido su perdurable objetivo de destituir el sistema socialista.

Tuvieron que reconocer su derrota, como también lo hicieron con la política de pies secos-pies mojados, manipulada con fines subversivos y cual bumerang les golpeó con miles de millones de dólares pagados a supuestos “perseguidos políticos”, que regresan a su patria constantemente sin problema alguno.

No habrá que esperar mucho tiempo para ver similar final para el llamado programa de refugiados, del que se favoreció Rosa María Payá Acevedo, su madre y dos hermanos, programa que le cuesta miles de millones de dólares al presupuesto de Estados Unidos, para después verlas viajar a la Isla e incluso disfrutar de los servicios médicos gratuitos, como si fuesen las personas más revolucionarias de Cuba.

La prensa yanqui debe tener presente lo que José Martí afirmó:

“El que arremete unido con cuatro siglos de soberbia y experiencia, ha de encontrar unido al que le resiste”.

 

 

Estados Unidos no cambia sus agresiones contra Cuba


Por Arthur González

Quizás para algunos, la divulgación de noticias sobre la firma de varios memorandos de entendimiento entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, unido a la reciente decisión del presidente Barack Obama de revocar la política de pies secos-pies mojados, pueda confundir y hacerles una falsa imagen de que los Estados Unidos han variado su línea subversiva contra la Revolución cubana. Nada más lejos de la verdad.

Por supuesto que la buena convivencia es importante y necesaria para vecinos tan cercanos, pero nadie puede llamarse a engaño con respecto a los propósitos que persigue el gobierno estadounidense con esas acciones, que no son otros que cambiar de táctica para lograr su viejo sueño: destruir el socialismo.

Nunca se podrá olvidar que no había triunfado la Revolución cubana y ya en el Consejo de Seguridad Nacional se analizaba por el presidente D. Eisenhower y el director de la CIA, Allen Dulles, cómo evitar la victoria de Fidel Castro, y que la llamada Ley del Embargo se aprobó precisamente por no estar ellos de acuerdo, con el rumbo socialista que el pueblo cubano había decidido en abril de 1961. Por tanto, sus propósitos se mantienen con total vigencia.

Una prueba más que fehacienbloqueo-3te es la reciente decisión de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro, de imponer multas ascendentes a 10 mil y 955 mil 750 dólares, a la organización no lucrativa Alianza para una Política Responsable hacia Cuba (ARCPF, en inglés) y al banco canadiense Toronto Dominion (TD), por violar las regulaciones del criminal Bloqueo económico, comercial y financiero, las que persisten con el fin de evitar la satisfacción de la necesidades del pueblo por parte del gobierno comunista.

Cada vez más se palpa que Washington no tiene intenciones de aflojar la cuerda para que mejore la economía interna, con la pretensión de que Cuba se vea obligada a ejecutar los cambios internos que desean, para ir desmontando el socialismo paulatinamente, como expresara el comunicado de la Casa Blanca del 17.12.2014, al asegurar:

“La administración continuará implementando programas de EE.UU. enfocados en promover el cambio positivo en Cuba, y fomentará reformas en nuestro compromiso de alto nivel con los funcionarios cubanos. Al final, los cubanos conducirán las reformas económicas y políticas”.

“Los cambios introducidos en nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano”.

“Nuestros esfuerzos se enfocan en promocionar la independencia de los cubanos para que no tengan que depender del estado cubano”.

Como demostración de que esos lineamientos se cumplen al pie de la letra, a la par que continúan imponiendo sanciones con alcance extraterritorial, a los que osen desobedecerlos y ayuden a la economía de la Cuba socialista, firman acuerdos con La Habana en materias que le son muy favorables a ellos, pues ninguna pone en peligro las acciones subversivas que desarrollan contra la Isla, las que permanecen inalterables.

Desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas el 17.12.2014, Estados Unidos ha multado a 11 entidades (7 estadounidenses y 4 extranjeras) por valor de 2 mil 843 millones 623 mil 359 dólares, siendo el presidente Barack Obama el que más persecución ha desarrollado en ese sentido, al imponer durante sus dos mandatos (2009-2016), 52 multas por violaciones de los regímenes de sanciones contra Cuba, por un valor total de 14 mil 404 millones 358 mil 605 dólares.

De ahí la importancia de infórmale a los cubanos, y al mundo, el verdadero rostro del imperio que se esconde tras el aparente cambio de política, para no perder nunca la honra que se ha vivido y mucho más ahora que los que pretendían emigrar por motivos económicos no podrán hacerlo de forma ilegal, porque como dijera José Martí:

“…la pobreza pasa, lo que no pasa es la deshora que con pretexto de la pobreza suelen echar los hombres sobre sí”.

Lo que dejó Obama como presidente de EE.UU.


Por Arthur Gonzalez, tomado de TeleSur.

Barack Obama ganó la presidencia en 2008 y se convirtió en el primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos. Pese a que despertó las esperanzas de los estadounidenses que anhelaban un cambio, son muchos los asuntos nacionales e internacionales que dejó sin resolver.obama-foto

Tras ocho años de Gobierno, Obama deja atrás una herencia presidencial con tantas sombras como luces. Tensiones raciales, déficit de empleos, creciente desigualdad social y la crisis en Medio Oriente, son algunos de los puntos clave que con los que su administración no pudo lidiar del todo bien.

1.Economía

Al asumir el poder en el año 2009, Estados Unidos se encontraba sumido en una crisis financiera, con unos mercados derrumbados, una tasa de paro que llegó a pasar del 10 por ciento y una contracción del PIB que en 2009 alcanzó el 2,7 por ciento.

La administración Obama redujo las cifras de desempleo, situándola de un 7,8 por ciento en enero de 2009 a un 4,9 por ciento en 2016.

Sin embargo, un análisis divulgado por US-CNS sostiene que de la mano de obra que se encuentra disponible, unos 251 millones, solamente 157 millones tienen trabajo, unos 94 millones están desocupados y un 40 por ciento de ellos no está laborando desde hace más de dos años.

Esto se suma a un débil crecimiento económico, el cual, no ha excedido más allá de los 2,5 por ciento anual. Según palabras del reportero político y económico norteamericano, Edmund Kozak, “en términos de crecimiento económico, Barack Obama ha sido uno de los peores presidentes de Estados Unidos”.

Por otra parte, la desigualdad ha crecido durante la gestión de Obama. Los ricos han alcanzado un mayor poder adquisitivo que el país no conocía desde los años ’30 del siglo XX (el 0,1 por ciento más rico poseía en 2013 más del 20 por ciento de la riqueza nacional y en 2014 el 1 por ciento poseía casi la mitad de la riqueza total del país).

En cuanto a la pobreza, la tasa disminuyó modestamente en la “Era Obama”. Para el año 2009, la tasa de pobreza se ubica en 14,3 por ciento. En el año 2015, se descendió al 13,5 por ciento, es decir, hay unos 43 millones de personas pobres en Estados Unidos.

2.Violencia, armas de fuego y tensión racial

El primer Presidente negro de la historia estadounidense deja, irónicamente, escasos avances en la lucha contra el racismo. Desde el 2014 hemos sido testigos de un creciente número de asesinatos de negros a manos de policías blancos.

Las heridas y resentimientos raciales siguen latentes en los Estados Unidos, razón que desató una ola de protestas en todo el país, comenzando en Ferguson, expandiéndose por Baltimore, Nueva York y Charlotte.

De acuerdo con cifras del Proyecto de Trazado de la Violencia Policial, un 40 por ciento de las víctimas asesinadas por policías son de raza negra, mientras que también un 40 por ciento de la población encarcelada es negra, según la californiana Universidad de Stanford.

En cuanto a los ingresos, la desigualdad salarial entre blancos y negros en los Estados Unidos se ha incrementado: mientras que la media de ingreso de una familia blanca era de 58 mil dólares anuales en 2007 y se redujo a 55 mil en 2013, en las familias “no-blancas” esta cifra disminuyó de 41 mil a 34 mil.

Esto se debe principalmente a las diferencias del acceso a los servicios educativos y sanitarios entre negros y blancos, así como a la alta tasa de desempleo y los índices de pobreza de los negros, problemas que no fueron corregidos del todo durante el mandato de Obama.

Otro asunto pendiente que dejó el demócrata fue el control de armas, a pesar de su constante lucha en este sentido.

Estados Unidos es el país con más armas de fuego en el mundo. Obama se encontró con un país que en 2009 registraba 310 millones de armas de fuego y unos 306 millones de habitantes, de acuerdo a las cifras del Congreso.

Obama ofreció en unas 15 comparecencias endurecer las leyes sobre el tema, pero no pudo concretar ninguna acción concreta. En 2016, el Presidente decidió aplicar medidas por la vía ejecutiva, debido a que el Congreso se negó al control de armas. Sigue leyendo

Crisis en las economías capitalistas


Arthur González

Décadas de propaganda contra el socialismo le han hecho creer al mundo que su economía es un fracaso total y por tanto deben incorporarse al sistema capitalista.

Sobre este objetivo el presidente Barack Obama ha sido enfático en trasladar esa idea a los cubanos y de ahí sus medidas para apoyar a los que establecen pequeños negocios privados de cafeterías, restaurantes, renta de habitaciones, artesanos, arreglos de teléfonos móviles y otros similares.

Sin embargo, Estados Unidos persiste en mantener su guerra económica, comercial y financiera contra la Isla, que ya casi cubre 60 años, como castigo por haber adoptado un sistema socialista en abril de 1961, desafío que los yanquis no le perdonan a la Revolución encabezada por Fidel Castro y por eso los cientos de planes para asesinarlo, unido a los programas de Acción Encubierta de la CIA para impedir el desarrollo económico del país y culpar al socialismo.

A pesar de esa criminal política de aislamiento, Cuba exhibe resultados inigualables en su sistema de Salud gratuito para todos, una educación con acceso libre y sin costos hasta la universidad, más programas de seguridad sociales que no poseen muchos países capitalistas.

La guerra mediática que se ejecuta contra el Revoluciona exagera y miente la realidad, no exenta de dificultades por errores cometidos, pero principalmente por el efecto de las medidas de Bloqueo económico que persigue con saña a muchos que llevan a cabo relaciones contractuales con Cuba, como son las inverosímiles multas multimillonarias impuestas a entidades bancarias que buscan ahogar la economía cubana.

Al terminar el año 2016 el panorama de América Latina, Europa, Asia y África, e incluso de Estados Unidos, con economías para nada socialistas, es bastante desolador.miseria

Uno de los países más grandes de la región es México, con su economía totalmente capitalista y un tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, pero lo que le puede mostrar a la bloqueada y perseguida economía socialista cubana es solo hambre y miseria.

Cifras publicadas a finales del pasado diciembre por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), hablan por sí mismas de la diferencia con la actual situación de la bloqueada Cuba socialista, al asegurar que los niveles de pobreza de los mexicanos se incrementaron entre 2008 y 2014, al pasar de 44,3 por ciento a 46,2 en el 2016, porciento que abarca a 55,3 millones de mexicanos. Sigue leyendo

Los encargos que cumple la embajada yanqui en La Habana


Por Arthur González .

El 1ro de septiembre del 1977, bajo la administración del presidente James Carter, se inauguraba la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, un paso considerado diplomáticamente positivo, al amparo de la Directiva Presidencial/NSC-6, firmada el 15.03.1977, en la cual se diseñaba una estrategia diferente hacia Cuba para alcanzar sus objetivos.

Dentro de esos propósitos esembajada-usataban hacer que Cuba abandonara su actividad internacionalista en Angola, no apoyara más la independencia de Puerto Rico y redujera al mínimo sus relaciones con la URSS.

Esa posición de la Casa Blanca ya había sido explorada en 1968, al comprender que la política contra Cuba no les daba resultados y América Latina apoyaba cada vez más a Cuba, por lo que el Comité de Planificación Política del Departamento de Estado, propuso el Secretario de Estado un proyecto de política para el cambio.

Dicha propuesta no fue aprobada, debido a que el Estimado Especial de Inteligencia Nacional 85/68 de junio de 1968, aseguró en sus conclusiones:

“Los problemas de Castro han dado un giro hacia el empeoramiento… Una seria sequía ha deprimido la zafra azucarera y la agricultura en general. Las condiciones de vida se han vuelto más rigurosas debido a los pocos suministros alimenticios…Los intentos de Castro de vencer sus problemas económicos, fuerzan a la población a trabajar más duro. Se ha producido un incremento en el descontento popular […]”

Por supuesto que ante ese escenario la respuesta del Departamento de Estado fue concluyente:

“…no es el momento más propicio para embarcarnos en un cambio de política, ya que las dificultades económicas actuales de Cuba y las señales de un creciente descontento, indican que las penurias por el asilamiento están teniendo un efecto real y, por tanto, debemos mantener toda presión sobre la política de aislamiento…”

¿Qué razones llevaron al Consejo de Seguridad Nacional a aprobar la apertura de la Sección de Intereses en 1977?

Muy simple, el ascendente trabajo secreto de la CIA y la necesidad de recuperar sus posiciones en el país, para no tener que seguir dependiendo de la colaboración con los Servicios de Inteligencia de sus aliados de la OTAN, ante el incremento de agentes cubanos. Sigue leyendo