Espejismo de mejoras en la nueva directiva de Obama


Por Arthur González.

Nadie dude de la habilidad política del Gobierno de Estados Unidos y su amplia experiencia en manipular a la opinión pública, un vivo ejemplo son sus campañas electorales y para reafirmarlo, la Casa Blanca informó el 14 de octubre del 2016 la Directiva Presidencial de Políticas PPD-43, sobre la  obama-firmando

Normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba.

Aparentemente el Presidente de Estados Unidos flexibilizó algunos aspectos de la guerra económica que mantienen contra el pueblo cubano desde hace casi 60 años, pero en la práctica nada ha cambiado.

Todo indica que ese anuncio es parte de un rejuego publicitario para evitar la condena de la Asamblea General de Naciones Unidas, cuando en las semanas venideras Cuba vuelva a presentar su informe contra el bloqueo económico, comercial y financiero, que sufre desde 1962 por parte del Gobierno de los Estados Unidos, diseñado con el propósito de que la Revolución no pueda satisfacer las necesidades del pueblo y que este rechace el sistema socialista.

Así está recogido en los documentos desclasificados de la CIA, donde se puede leer:

“La acción política será apoyada por una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen…”

Los resultados de esta criminal acción fueron analizados por especialistas del Council on Foreign Relations, cuando en 1999 propusieron a la Casa Blanca una nueva política para alcanzar la deseada Transición hacia el capitalismo en Cuba, al señalar sin tapujos:

“La oposición de EE.UU. a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política”.

La Directiva PPD-43 tiene matices para hacerla más dulce y cargada de “buenas intenciones”, pero cuando se analiza en detalles surge la verdad.

Una de sus mentiras aparece cuando se afirma:

“…no estamos tratando de imponer un cambio de régimen en Cuba, estamos promocionando valores…pero corresponde al pueblo cubano tomar sus propias decisiones sobre su futuro…”

Hipocresía al por mayor, porque en todos sus documentos oficiales e incluso en el Comunicado de la Casa Blanca del 17.12.2014 se afirma:

“Hoy, el Presidente anunció medidas adicionales para poner fin a nuestro enfoque obsoleto y promover de manera más eficaz la implantación de cambios en Cuba, dentro de un marco acorde con el apoyo de EE.UU. al pueblo cubano y en consonancia con los intereses de seguridad nacional de EE.UU.”

Estados Unidos desea desmontar el socialismo a toda costa y costo, lo que no ha dejado de hacer ni un minuto en los últimos 60 años, e incluso la candidata presidencial Hillary Clinton, lo afirmó en Miami en agosto 2015 al asegurar:

[…] “Si alguien piensa que podemos fiarnos de ese Gobierno, es que no ha aprendido la lección de la historia. […] pude comprender que nuestra política de aislar a Cuba estaba fortaleciendo las garras de Castro en el poder, en vez de debilitarlas, lo cual perjudicaba nuestros esfuerzos para restablecer el liderazgo de Estados Unidos en todo el hemisferio…”
[…] estábamos ayudando al régimen para que mantuviera a Cuba como una sociedad cerrada y controlada, en vez de promover la apertura positiva a la influencia externa en la misma forma que lo hicimos de forma tan efectiva con el antiguo bloque Soviético y en otros lugares…”

Las nuevas “flexibilizaciones” pretenden seguir tratando de fomentar una sociedad civil que responda a sus intereses políticos, para que paulatinamente lleguen a desmontar el socialismo desde adentro, con hicieron bajo el Programa Democracia, aprobado por Ronald Reagan contra Europa del Este. Sigue leyendo