Retoma la Iglesia Católica cubana su actuar contra la Revolución


Por Arthur González.

Con el paso a jubilación del cardenal Jaime Ortega Alamino, se percibe un retomar de la Iglesia Católica cubana a sus históricas posiciones en contra de la Revolución, algo que desde Miami los testaferros del dictador Fulgencio Batista pedían a gritos, con su frustrado sueño de 58 años, de reimplantar el sistema capitalista que tantas penurias dejó en el pueblo de la isla.

Ortega Alamino fue duramente acusado de complicidad con el gobierno y quienes lo hicieron olvidaron sus posiciones hostiles que dieron paso a varias pastorales pro yanquis, pues deseaban un enfrentamiento político que el Vaticano no aprobó, buscando una forma más hábil de actuar para alcanzar sus objetivos estratégicos.

Con la asunción del nuevo Arzobispo de La Habana, Juan de la Caridad García, hay cierto y cauteloso cambio en la línea seguida por su antecesor y muestra de ello fue el encuentro que sostuviera con algunas integrantes del grupúsculo “Damas” de Blanco, lo que fue interpretado como una señal de apoyo a la contrarrevolución asalariada de Estados Unidos.

El 16.07.2017 dos sacerdotes católicos, José Conrado Rodríguez Alegre y Castor Álvarez, acudieron a la vivienda de Berta Soler, donde oficiaron una misa ante una docena de contrarrevolucionarios, y la imagen publicada habla por sí sola de la calaña de los integrantes de los llamados “disidentes”.

De Conrado Rodríguez Alegre se conocen los antecedentes provocativos pagados por la mafia terrorista de Miami y sus frecuentes visitas a la capital de la mafia, lo que trajo como consecuencia que la jerarquía católica decidiera enviarlo a España por algunos años y después fuera trasladado de Santiago de Cuba para Cienfuegos para evitar males mayores, porque sus acciones transitan en la frontera del delito.

Orientado por esos que desean una confrontación de la Revolución con la Iglesia, José Conrado se entromete en los asuntos internos de la política del país, con actitudes provocativas como la mostrada en la propia misa, cuyo video se puede visionar en las redes sociales, en el cual estimula a los contrarrevolucionarios a seguir su enfrentamiento al gobierno, no decaer en sus propósitos, algo no acorde con la actitud de un religioso en una misa.

En demostración del desafío a las autoridades eclesiásticas y gubernamentales, ambos sacerdotes volvieron a reunirse el pasado sábado 5 de agosto con dirigentes contrarrevolucionarios, en la residencia del Antonio Enrique González-Rodiles, encontrándose presente Berta Soler, Ailer González, Ángel Moya, Claudio Fuentes y Raúl Borges, los que conforman el variopinto exponente de la mal trecha “oposición” cubana.

Esa reunión conspirativa forma parte del esfuerzo que hacen los yanquis por sacar del ostracismo y la inactividad a la contrarrevolución interna, la que pierde cada día más adeptos debido a su motivación por saltar a la emigración, después de acumular avales suficientes para clasificar a un visado como “refugiados políticos”, dentro del amplio y priorizado programa diseñado por el Departamento de Estados solo para Cuba.

Los propios participantes en dicha reunión divulgaron que el propósito era “intercambiar visiones sobre la situación actual y el papel que dentro de esta coyuntura deben jugar la Iglesia y la oposición en Cuba, la importancia del servicio en los temas sociales de la Iglesia católica cubana y del apoyo y solidaridad que necesita la oposición, llegando al acuerdo de ampliar y sostener de forma regular este tipo de intercambios”.

¿Qué buscan los dos sacerdotes con esa posición abiertamente violatoria de las normas de la Iglesia y de las leyes cubanas?

Evidente intentan convertirse en víctimas si fuera reprimidos, situación que serviría para amplificar las campañas anticubanas sufragadas por la Casa Blanca.

Esos conspiradores de 7ma categoría parecen olvidar que la Revolución jamás se dejó provocar por las múltiples acciones contrarrevolucionarias de algunos sacerdotes desde el mismo triunfo de 1959, a pesar de que usaron los templos para guarecer asesinos que intentaron secuestrar aviones civiles, guardar armas de fuego y reuniones totalmente conspirativas de decenas de agentes reclutados por la CIA.

Ante esos delitos, nunca fue cerrada un templo u orden religiosa, Cuba soportó que sacerdotes llevaran a cabo junto con la CIA, la despiadada e inhumana Operación Peter Pan, que separó de sus padres a 14 mil niños cubanos, enviados solos a Estados Unidos y recibidos por sacerdotes que los distribuyeron por orfanatos y casas de familias, donde muchos fueron abusados sexualmente.

En los últimos 20 años la relaciones Iglesia Católica- Estado cubano mejoraron notablemente, demostrado por la visita de tres Papas, algo único para Cuba a pesar de ser un país socialista, se construyó un nuevo seminario para la formación de sacerdotes, se repararon decenas de templos, se toleran varios centros de preparación docente, a pesar de que la educación es totalmente estatal, y muchos otros aspectos que hablan de una armonía positiva.

Si las presiones de Estados Unidos son tan fuertes que la iglesia acepta correr el riesgo de perder lo avanzado, se sabrá en los próximos meses.

Los que desean retomar la hostilidad contrarrevolucionaria de la Iglesia Católica, deberían conocer que esos llamados “opositores” no son respaldados por el pueblo, pues conoce perfectamente que trabajan siguiendo instrucciones del amo que les paga, carecen de ética, moral, prestigio y sin carisma alguno, y como aseguró el jefe de la misión diplomática estadounidense en La Habana:

“No vemos plataformas diseñadas para llegar a amplios sectores de la sociedad cubana, sino que más bien dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día de los principales organizadores y sus seguidores”.

Allá ellos con su condena, pero sería mucho más inteligente corregir la táctica para no perder lo avanzado en la estrategia.

No por gusto José Martí sentenció:

“La obra de amor ha hallado siempre muchos enemigos”

 

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Google y Facebook declaran la guerra a los sitios de Internet que publican noticias falsas


Por Arthur González

El buscador más usado y la mayor red social del mundo digital, decidieron cortar la difusión de anuncios con falsas noticias, después de los hechos detectados durante la reciente campaña electoral de Estados Unidos

google-2Pero vale preguntarse ¿qué harán en cuanto a facebook-imagenlas noticias que divulgan a cerca de Cuba?

Tanto en el buscador Google como en Facebook, a diario se leen mentiras sobre supuestas represiones y las calificadas “detenciones arbitrarias” que nadie ve en la isla, ni siquiera las Iglesias, embajadas agencias de noticias internacionales acreditadas y menos aún los cuatro millones de turistas que anualmente llegan al país.

Sin embargo, durante una conferencia emitida en la herramienta que más promueven, Facebook Live, el señor Mark Zuckerberg, aseguró: “Todo lo que publica la gente en Facebook, el 99% es auténtico. Solo una pequeña cantidad de noticias son falsas o engañozas”.

Quizás en ese uno por ciento estén incluidas las tergiversaciones que publican sobre Cuba y los “disidentes” fabricados y sostenidos financieramente por Estados Unidos desde 1960, según documentos desclasificados.

El pasado 12 de enero 2017 el presidente Barack Obama eliminó la conocida política de Pies secos-Pies mojados, que favorecía exclusivamente a los cubanos que arribaban sin visa a Estados Unidos, lo cual reconoció de facto las mentiras que durante 50 años divulgaron al mundo, haciéndole creer que eran “perseguidos políticos que huían del comunismo”.

Ante la crisis económica que afecta al estado de Florida y los altos costos que asumen al aceptar a los cubanos como “asilados”, la mentira fabricada para lesionar la imagen de la Revolución, se desboronó y difícilmente nadie se atreva a reponerla, pues nadie querrá volver a mantenerlos con bonos mensuales para alimentación, ropas y seguro médico, algo de lo que no disfrutan los propios ciudadanos norteamericanos y menos aún los emigrantes de otras partes del mundo.

Ahora falta que los nuevos inquilinos de la Casa Blanca, se percaten que el costo de 20 millones de dólares anuales que emplea Estados Unidos en sostener sus acciones subversivas contra Cuba, también debe terminar y emplear esos recursos en el bienestar de los ciudadanos estadounidenses, pues la contrarrevolución apodada como “disidencia”, ha tomado ese calificativo como un oficio para no trabajar.

Veremos si Google tendrá la suficiente independencia política, para impedir que continúen disfrutando de ese servicio los sitios contra Cuba para propagar noticias falsas. Sigue leyendo

La clave de Cuba es su resistencia


Por Arthur González

Incluso desde antes del triunfo de la Revolución cubana el 1ro de enero de 1959, el Gobierno de los Estados Unidos se empeñaba por evitar que Fidel Castro venciera al dictador Fulgencio Batista, a quien le daban total apoyo a pesar de haber alcanzado la presidencia mediante un golpe de estado anti constitucional y ser un flagrante violador de todos los derechos humanos.

Nunca contra ese tirano la OEA ni la Casa Blanca y menos aún el Consejo Nacional de Seguridad, mostraron preocupación por lo que sucedía con el pueblo cubano, miles de asesinatos, torturas y prisiones inmundas. Contra Batista no se aprobaron resoluciones de condena, ni leyes de embargo.

Sin embargo, bien diferente sucedió a partir del mismo año 59. Las campañas mediáticas conformadas por la prensa estadounidense y otras latinoamericanas contra la Revolución, fueron estructuradas para crear una matriz de opinión negativa, haciéndole creer al mundo que se fusilaban inocentes, cuando en realidad eran asesinos, torturadores y ladrones al servicio de Batista.

Durante la administración de James Carter, el tema de los derechos humanos tomó una fuerza sin precedentes, especialmente contra Cuba, a la vez que silenciaron todos los procesos que realizó la CIA en América Latina, a través de la tenebrosa Operación Cóndor, para eliminar movimientos populares que se oponían a los abusos permanentes que sufrían los pueblos.

El más escandaloso de esos planes fue el golpe de estado en Chile, contra Salvador Allende, cientos de miles de personas fueron asesinadas, desaparecidas y torturadas por sus ideas políticas.

Estados Unidos no rompió relaciones con Augusto Pinochet y se opuso a toda condena internacional, no lo bloqueó económica, comercial y financieramente, ni tampoco sancionó a bancos extranjeros por hacer transacciones con ese régimen.

Cuba ha sufrido todo tipo de agresiones, desde planes de asesinato a Fidel Castro, invasiones mercenarias, operaciones de guerra psicológica, de terrorismo de estado, aprobados por los presidentes de Estados Unidos, un férreo bloqueo económico, comercial y financiero para matar por hambre al pueblo, la creación y financiamiento de una contrarrevolución interna que ha transitado desde actos terroristas hasta aparentes “disidentes” políticos, además de la transmisión de cientos de horas semanales desde estaciones de radio y televisión con noticas falsas, como hicieron con la execrable Operación Peter Pan.

Casi 60 años de sufriresistencia-2miento lleva el pueblo cubano, pero su arma mortífera contra todos esos programas que buscan subvertir el orden interno, ha sido su resistencia, algo inimaginable para las 11 administraciones yanquis que ya no tienen más nada que inventar para eliminar el socialismo de Cuba, ese que tanto les incomoda.

El presidente Barack Obama, como vocero de su Consejo de Seguridad Nacional, decidió intentar alcanzar sus añejos sueños con un cambio de envoltura a sus tradicionales actos contra Cuba, para lo cual restableció las relaciones diplomáticas, a fin de contar con más personal en su misión en La Habana que permitiera palpar, en el terreno, las reacciones a ese cambio de táctica, trasladar sus valores y símbolos, enviar directamente a especialistas en temas subversivos y tratar de que el pueblo olvidara el pasado preñado de agresiones.

Ninguno de esos programas y planes les ha dado resultados, el mundo hoy conoce muchas de las verdades y lo que sufre el pueblo cubano a causa de los mismos.

Por eso, el pasado 28.10.16 en la Asamblea General de Naciones Unidas, Cuba fue reelegida como Estado miembro del Consejo de los Derechos Humanos (CODEHU) para el período 2017-2019, con 160 votos de los 193 Estados miembros, resultando el país más que más votos alcanzo en su región.

Ese Consejo fue creado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 15 de marzo de 2006, para analizar las violaciones de los Derechos Humanos en el mundo, en sustitución de la desprestigiada Comisión de Derechos Humanos que Estados Unidos manipulaba a su antojo, e incluso para atacar a Cuba designó como su representante a un ex miembro del ejercito batistiano, que cumplió prisión en La Habana por actos terroristas.

Las constantes denuncias de Cuba en materia de hostigamiento por parte de Estados Unidos, el ejemplo de solidaridad que le brinda al mundo en salud, educación, deportes y cultura, han opacado las cruzadas propagandísticas fabricadas para deformar su realidad.

De nada han valido los premios regalados a los mal llamados “disidentes”, tanto del parlamento europeo como de otros países de la OTAN y de Estados Unidos.

No hay uno de esos asalariados que pueda demostrar que son reprimidos físicamente, ni torturados y ni uno solo ha desaparecido, como sucede en otros países latinoamericanos, ejemplo México, donde aún no se conoce el paradero de 43 estudiantes; son cientos los periodistas asesinados y sin que jamás sus gobernantes fuesen condenados por la Casa Blanca.

El cerco sobre esos “opositores” cubanos, pagados con el dinero de los contribuyentes norteamericanos, se va cerrando, de ahí que Elizardo Sánchez Santa Cruz-Pacheco, uno de los que más años ha vivido sin necesidad de trabajar, anda aullando contra la elección de Cuba, ante el temor de que se le cabe el subsidio que recibe mensualmente desde Estados Unidos, por enviar inventadas violaciones de los derechos humanos.

Ese personaje ha estado incluido en más de una docena de grupos contrarrevolucionario desde 1980, y declaró a la prensa de Miami sobre la elección de Cuba que:

“Se trata de una mayoría mecánica de gobiernos criminales que violentan los derechos fundamentales de sus ciudadanos y actúan como una especie de pandilla en los organismos internacionales, entre los cuales el gobierno de Cuba ejerce un papel de liderazgo”.

No se necesitan comentarios, pues su acusación contra 160 gobiernos democráticos lo dice todo.
Esos son los peones que posee Estados Unidos y de ahí su fracaso político contra una pequeña isla del Caribe que sabe que su triunfo está en su verdad.

Por eso José Martí aseguró:

“La grandeza está en la verdad y la verdad en la virtud”

Asesinar no es un delito para los “disidentes” cubanos


Por Arthur González.

Recientemente medios financiados por Estados Unidos para sus cruzadas anticubanas, divulgaban un artículo escrito por Tania Catalina Díaz Castro, quien integró en 1988 el Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, dirigido en ese entonces por Ricardo Bofill Pagés, en el cual alaba las acciones cometidas por la agente de la CIA, María Leopoldina Grau Alsina, conocida como Polita.

ciaEn su escrito Tania Catalina proyecta la verdadera conciencia de quienes se auto titulan “disidentes”, cuando en realidad muchos son terroristas y ejecutaron actos por los que en Estados Unidos aun estuvieran encarcelados, pues la casi totalidad de los hoy presos en la cárcel en la base naval yanqui en Guantánamo, no han realizado ni un octavo de las actividades ejecutadas por los contrarrevolucionarios a las órdenes de la CIA.

Según la versión edulcorada que expone dicho artículo, “la Seguridad del Estado cubana, le solicitó a su tío, el expresidente de la República Ramón Grau San Martín, medio millón de dólares por liberarla”, cuando fue detenida por los delitos cometidos contra el pueblo cubano.
Fantasía risible de Díaz Castro, porque no existen antecedentes entre los cientos de presos por actividades contra la Revolución.

Pero lo que denota la esencia de esos “opositores” al servicio de Estados Unidos”, es el reconocimiento de que en realidad son terroristas, a partir de las historias de crímenes y delitos comunes cometidos, que en nada tienen que ver con ideas políticas.

Publicaciones de la época, aseguran que Polita Grau fue reclutada por la Agencia Central de Inteligencia en 1960, dedicándose a diversas actividades, desde la recolección y envío de informaciones requeridas, hasta la ejecución de planes de asesinato, hechos que en cualquier país del mundo se sancionan fuertemente.

Con total cinismo Polita le reconoció al periodista cubano Luis Báez, su participación en planes de la CIA, incluido el haber recibido unas pastillas, con un potente veneno, para asesinar a Fidel Castro, situación que prueba contundentemente su trabajo como terrorista, cuando integraba una organización contrarrevolucionaria, de las tantas que fabricó la CIA para derrocar a la Revolución.

Su hermano Ramón, Mongo, Grau, también fue reclutado por la CIA, sancionado y condenado a prisión por espionaje al servicio de Estados Unidos.

Informaciones publicadas, afirman que ambos transmitían el resultado de las órdenes recibidas de la CIA, a través de un diplomático belga, a quien le habían entregado un equipo especial para transmitir de forma codificada, guardado en su embajada. Sigue leyendo

Estados Unidos vuelve a condenar a Cuba


Por Arthur González.

En menos de un mes el Departamento de Estado de los Estados Unidos ha condenado a Cuba dos veces, a pesar del restablecimiento de relaciones diplomáticas y la supuesta voluntad de alcanzar una normalización entre los dos países.

El pasado mes de julio el Departamento de Estado en su nueva edición del informe anual del 2015 sobre el Tráfico de Personas, mantuvo a Cuba en la categoría de “observación especial”, al asegurar que el Gobierno “no cumple completamente con los estándares mínimos para la eliminación del tráfico de personas”.

El 08.08.2016 el Departamento de Estado hizo público su informe sobre las Libertades Religiosas, donde expresan:

“Aunque la Consreligionestitución cubana establece la libertad de religión y prohíbe la discriminación basada en la religión, el Gobierno y el Partido Comunista de Cuba supervisan los grupos de fieles, a través de la Oficina de Asuntos Religiosos, mediante la que se sigue controlando la mayoría de los aspectos de la vida religiosa en la isla”.

“El Gobierno revolucionario acosa a algunos líderes religiosos y a sus seguidores, con amenazas, detenciones, confiscación de material religioso y restricciones de viaje”.

Estas posiciones del Gobierno yanqui demuestran que nada ha cambiado en su retórica contra Cuba, ni se palpan signos reales de un mejoramiento en los temas básicos, dejando bien claro que continuarán reforzando la imagen que crearon desde 1959, de que el régimen comunista es inaceptable para ellos, a pesar de que exigen la libertad de ideas y el respeto de la pluralidad, pero siempre y cuando esta no vaya en contra del sistema capitalista.

En este nuevo informe, Estados Unidos alienta el fortalecimiento de las instituciones religiosas y apoyan el intercambio de visitas por miembros de instituciones religiosas estadounidenses con sus homólogos cubanos.

Para demostrar otra vez su injerencia en los asuntos internos cubanos, la Embajada estadounidense en La Habana solicitó una reunión con funcionarios de la Oficina de Asuntos Religiosos y con la dirigencia del Consejo de Iglesias de Cuba, organización que Washington califica “cuasi gubernamental”, a pesar de agrupar a la mayoría de los grupos protestantes.

Para no dejar la menor duda de su intromisión, la Misión diplomática yanqui reconoce que mantiene estrechos contactos con los grupos religiosos, a la vez que el Departamento de Estado pidió abiertamente al Gobierno cubano que “respete las libertades fundamentales de sus ciudadanos, incluida la libertad de religión”.

A partir del derrumbe del socialismo en el Este de Europa, Estados Unidos fomentó la conformación en Cuba de más de cien nuevos movimientos religiosos, con el fin de desmontar la ideología socialista desde adentro.

Esos grupos nunca estuvieron presentes en la Isla antes de 1959, e iniciaron una rápida labor proselitista especialmente en las zonas rurales, con un fuerte financiamiento en dólares en la etapa en que Cuba a travesaba una profunda crisis económica y financiera.

Esos nuevos movimientos no están inscriptos oficialmente en el registro de Asociaciones y las construcciones de nuevos templos y casas culto, no obtuvieron los permisos necesarios de las instituciones encargadas de la arquitectura y el urbanismo.

Al ser interpelados por las autoridades se dan a la tarea de decir que son “acosados y perseguidos”, cuando han violado las leyes existentes. Ninguna de las iglesias tradiciones en la Isla confronta una situación similar, incluso la Iglesia Católica recibió la aprobación y apoyo del Gobierno para construir un nuevo Seminario donde forman a sus sacerdotes.

La verdad no contada y ocultada por el Departamento de Estado es que Cuba sí otorga plena libertad a las diversas religiones, como los católicos, protestantes, ortodoxos de ritos ruso y griego, el judaísmo, islamismo, budismo, espiritismo, religiones cubanas de origen africano, entre ellas yorubas, abacuás y bantú; además de otras como Fe baha’is y los yogas.

Todas son reconocidas, están registradas acorde a las leyes y realizan su labor bajo sus principios doctrinales, teológicos y organizacionales.

Entre 2009 y 2013, se registraron cinco nuevas denominaciones y centros ecuménicos del sector evangélico y protestante; así como 136 centros espiritistas, sumando un total de 569.

Las instituciones religiosas cubanas son propietarias de más de dos mil bienes e inmuebles, incluidos sus templos y recientemente entidades estatales devolvieron más de 100 propiedades a las iglesias católicas, evangélicas, protestantes y logias fraternales.

En todo el país funcionan con entera libertad cerca 2,550 casas cultos.

Las instituciones religiosas evangélicas cubanas poseen 10 seminarios y decenas de institutos bíblicos para formar a su personal consagrado. Cientos de jóvenes cubanos cursan sus estudios en diferentes países, mientras ciudadanos de todo el mundo los completan en Cuba.

Esas instituciones religiosas y fraternales imprimen y distribuyen en el país cerca de 60 publicaciones; mientras el Consejo de Iglesias de Cuba transmite por una emisora nacional de radio un programa mensual.

Los Obispos Católicos tienen acceso a los medios de comunicación para conmemorar las fechas religiosas destacadas, como la Semana Santa, procesiones por el día de sus santos patronos, destacándose las de la Virgen de la Caridad, de Regla, Santa Bárbara, San Lázaro y la celebración de la Navidad, muchas de ellas con transmisión televisiva.

Se efectúan variadas actividades religiosas, entre misas, cultos, procesiones, peregrinaciones, ceremonias, rituales, toques de tambor, talleres, seminarios, congresos, que anualmente alcanzan la cifra de 200.

Funcionan con plena libertad cinco sinagogas judías y mil 119 logias masónicas.

Cuba es uno de los pocos países del mundo que, en menos de 20 años, ha recibido la visita de tres Papas de la Iglesia Católica, así como la de decenas de líderes mundiales y dirigentes de diferentes religiones, como la del Patriarca de toda Rusia, quien sostuvo un encuentro histórico con el Papa Francisco en La Habana.

Si para el Departamento de Estado, lo antes expuesto no es tener libertad religiosa ¿cómo se califica entonces?

Lo que Estados Unidos pretende es poner a la religión a conspirar contra el Gobierno cubano, tal y como hicieron desde 1959 cuando la CIA manipuló a la Iglesia Católica para ejecutar la criminal Operación Peter Pan que, mediante el engaño, separaron a 14 mil 48 niños de sus padres y los trasladaron sin acompañantes hacia Estados Unidos, algo que jamás podrán repetir.

Estados Unidos se cree con el derecho de juzgar a todos, pero los cubanos conocen la verdad de la sociedad que construyen, y por eso como dijo José Martí:

“No hay más ley que la satisfacción de la conciencia”.

La hipocresía de Human Rights Watch


Por Arthur González.

Es mucho el dinero que se gastan los Estados Unidos para mantener la guerra mediática contra Cuba y, como cualquier producto de consumo, no dejan de publicar diariamente alguna noticia para mantener la matriz de opinión negativa hacia la Revolución socialista que tanto les molesta.

Una de las más recientes informaciones es la de que la organización financiada con fondos yanquis conocida como Human Righuman rights watchhts Watch, sin el menor pudor declaró “estár preocupada por las deportaciones de cubanos ejecutadas por Ecuador”, y como diría un buen cubano: “le zumba el mango”.

Cuba tiene que soportar que esa organización que nunca se pronuncia en contra de los Estados Unidos por los cientos de miles de deportaciones que ejecuta con familias latinas, separando a madres de hijos, incluso nacidos en ese país, que su Congreso no aprobó las medidas propuestas para detener esa violación de los derechos humanos, y ahora salga con el cuento de su preocupación por lo que legalmente hacen las autoridades ecuatorianas. Sigue leyendo

Más falacias contra Cuba


Por Arthur González.

Desde que triunfó la Revolución en 1959, la CIA fomentó el enfrentamiento de la iglesia al nuevo Gobierno, al considerarlo comunista y por tanto exigió del catolicismo una posición particularmente efectiva para que se opusiera a las medidas que se tomaban a favor del pueblo.

Esto quedó reflejado en un informe elaborado por la Embajada de Estados Unidos en La Habana, el 14 de abril de 1959, firmado por el Embajador y el Ministro Consejero de esa Misión diplomática.

Como resultado de las presiones, el Cardenal de Cuba, Manuel Arteaga, “casualmente” celebró en diciembre de ese mismo año el primer Congreso Católico de Cuba de toda la historia, el cual culminó con una misa pública en la actual Plaza de la Revolución, con el objetivo de agrupar fuerzas contra el proceso revolucionario, algo que le fue imposible por el apoyo casi total del pueblo a Fidel Castro, quien convocó al Consejo de Ministros a participar en la misma, como demostración de buena voluntad hacia la iglesia.

No obstante, en octubre de 1960 la CIA organizó la tenebrosa Operación Peter Pan, mediante el engaño de que el gobierno revolucionario privaría de la patria potestad a los padres. En plena coordinación con la iglesia católica cubana y miamense, sacaron de la isla a 14 mil 48 niños sin acompañantes, algo insólito y solo igualado con las acciones de los nazis contra los judíos durante la 2da guerra mundial.

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