La novela cubana de la misa por la muerte de Oswaldo Payá


Por Arthur González

El famoso escritor cubano Félix B. Cañet, fue el pionero de las radionovelas al lanzar con éxito El derecho de nacer, dando inicio a un fenómeno que años más tarde pasarían a las pantallas de la televisión, convirtiéndose en la mayor distracción de los latinoamericanos y en el enriquecimiento de las cadenas televisivas.

En la actualidad los auto denominados “disidentes” cubanos copian el estilo novelesco y lo adaptan a su conveniencia, buscando una audiencia en el exterior pues en Cuba nadie cree en los guiones que inventan sobre supuestas represiones y detenciones que nunca pueden demostrar.

La más reciente versión de una de esas novelas “a lo cubano”, es la visita a La Habana de Rosa María Paya Acevedo, para ofrecer una misa a su padre en el 5to aniversario de su muerte, causada por el español Ángel Carromero, al conducir a exceso de velocidad cuando repartía dinero a la contrarrevolución por encargo de Esperanza Aguirre, del Partido Popular español.

Esos actores de séptima categoría son tan poco creíbles en sus bocadillos, que no se percatan de que las fotos que publican en internet, demuestran las falsedades de sus denuncias contra el gobierno cubano.

La primera de esas mentiras es que Rosa María salió de Cuba bajo un visado de perseguida política, sin embargo, viaja a la isla varias veces al año, donde supuestamente su vida corre peligro, y publica fotos en las que nunca se le ve golpeada, apresada ni perseguida, algo que ella asegura en sus declaraciones de los libretos prefabricados desde Miami, para ofrecer una imagen falsa de la realidad.

Hay que ser muy torpe para aceptar que ella es una perseguida política de la Revolución cubana, cuando en el mundo los verdaderos refugiados políticos no pueden regresar jamás a sus países, porque de hacerlo pueden ser asesinados.

Sobre la misa de marras ofrecida a su padre, como parte del show mediático novelado construido bajo la dirección de la mafia anticubana de Miami, la supuesta “perseguida” divulgó fotos donde se constata total tranquilidad en ella y en las demás personas que la acompañaron, entre las que se encontraba Berta Soler de las “Damas” de Blanco.

Para justificar la falta de quórum, tanto ella como la Soler declararon que “hubo represión e impedimentas de la policía contra las personas que deseaban asistir a la misa”, llegando a fantasear que, a Berta y su esposo Ángel Moya, la policía los detuvo inicialmente y unas horas después los liberaron, aunque la realidad recogida en la foto muestra a Berta muy calmada al lado de Rosa María, lo que prueba sus mentiras para confundir a los incautos que se creen el librero de esa novela.

La realidad se impone y la contrarrevolución interna cubana no aumenta en miembros, algo que confirma su falta de credibilidad y respaldo popular, y como justificación ante el incremento de la escasa presencia de personas en sus provocaciones, declaran que “los reprimen y detienen” por una o dos horas en las estaciones de la policía, pero la verdad es que todos están libres, hablan a la prensa lo que desean, visitan centros comerciales como todo ciudadano, viajan al exterior y compran amplias residencias, sin el menor obstáculo.

Esos “disidentes” que hablan de “represión” en Cuba, desconocen realmente lo que les ocurre a los que protestan en las calles y plazas en Europa, Latinoamérica e incluso en Estados Unidos, quienes reciben brutales palizas a manos de policías uniformados con cascos especiales, chalecos antibalas, escudos y carros lanzando chorros de agua fría, y esos si no le dejan espacio para declaraciones a la prensa extranjera.

Realmente Oswaldo Payá Sardiñas, jamás disfrutó de viajes por el mundo, ni cobertura de prensa y menos aún del dinero que hoy reciben su hija y viuda gracias a su muerte, beneficios de los que ambas se favorecen, a partir de su actuación protagónica en la novela que le escriben los guionistas de Miami, esos mismo que inventaron la falsa Ley de la pérdida de la patria potestad en la Operación Peter Pan, los imaginarios partes de guerra triunfalista durante la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos y otras mentiras similares a lo largo de los últimos 58 años.

Triste es hacer carrera política a costa de la muerte de un ser querido, pero esa es la historia de tantos que han asumido la “disidencia” como un medio de vida, tal y como hizo en su momento la madre de Orlando Zapata Tamayo, con total degradación en sus valores.

Por eso recordamos a José Martí cuando afirmó:

“El que degrada a los demás se degrada a sí mismo”.

Quien carezca de principios éticos y morales no podrá dirigir a los cubanos.


Por Arthur González

Esos que se apodan “disidentes” y luchan entre ellos por alcanzar posiciones, con la ilusión de dirigir a los cubanos en el futuro cercano, jamás podrán aspirar a lograr un liderazgo en Cuba.

Los diplomáticos yanquis en La Habana que tuvieron el especial “privilegio” de conocerlos, escucharlos y verlos actuar, informaron al Departamento de Estado y a la CIA que:

“…Sin un verdadero milagro entre los líderes de la oposición, no es probable que el movimiento disidente tradicional pueda reemplazar al gobierno cubano es improbable que desempeñen algún papel significativo en cualquier gobierno que asuma después de los Castro…vemos poca evidencia de que las organizaciones disidentes principales tengan mucho impacto en los cubanos de a pie… su impacto en la sociedad cubana es muy poco y no ofrecen una alternativa política al gobierno…más bien dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día de los principales organizadores y sus seguidores…”

A pesar de esos criterios del personal diplomático que los conoció bien, en Washington algunos políticos continúan apostando por ellos y asignan presupuestos millonarios para alimentar a los que desde Miami llevan 58 años viviendo del fracasado cuento de “derrocar al régimen de Castro”.

Desesperados por encontrar figuras jóvenes entre la llamada “oposición”, crearon cursos en centros de Estados Unidos para la preparación de líderes. La primera acción fue en el 2009 con el lanzamiento de becas para jóvenes entre 16 y 18 años de edad.

Le siguieron otras como las otorgadas en el 2015 por la organización World Learning Inc., con sede en Washington, para un “Programa de Liderazgo de Verano”, y en el 2017 la convocatoria de la organización Líderes Sociales, con el propósito de promover el desarrollo profesional juvenil y fortalecer la sociedad civil cubana.

Ante tantos fracasos, apareció Rosa María Paya Acevedo, hija de Oswaldo Payá Sardiñas, muerto en un accidente automovilístico por la imprudencia del español Ángel Carromero, secretario general de Nuevas Generaciones del Partido Popular español, enviado a Cuba a repartirle dinero a la “disidencia” interna, cuando conducía a exceso de velocidad el auto en el que viajaban.

Carromero era un consuetudinario violador del código del tránsito en España, debido a su gusto por la velocidad, por lo cual le fue retirada su licencia de conducción.

Por el homicidio de Paya y su compañero Harold Cepero, fue juzgado y condenado a cuatro años de prisión por homicidio imprudente, ante la presencia del Embajador y el Cónsul General de España en Cuba, quienes reconocieron la limpieza del juicio y la veracidad de las pruebas presentadas, lo que fue ratificado por los periodistas extranjeros asistentes al acto jurídico.

La ausencia de ética de Rosa María y su madre Ofelia Acevedo, es tal que les vendieron a los yanquis sus principios y el amor familiar, a cambio de iniciar una campaña difamatoria contra el gobierno de Cuba, acusándolo de ser responsable de la muerte de ambos asalariados.

Como pago, recibieron un visado para Estados Unidos de “refugiadas políticas”, para ellas y dos hijos varones de Payá Sardiñas. Al arribar a Miami sus declaraciones fueron amplificadas por la prensa, con el respaldo de la mafia terrorista anticubana y en especial del Senador Marco Rubio.

A tal nivel cayeron ambas que se fotografían con el homicida español, lo besan y abrazan como un héroe, sin el menor escrúpulo, a sabiendas que es el único responsable de la pérdida del esposo y padre.

Por instrucciones recibidas en Miami, presentaron una acusación formal ante las cortes españolas, la que fue declarada sin lugar por falta de pruebas, al igual que la apelación.  Tampoco el gobierno de Mariano Rajoy aceptó la versión fabricada en Estados Unidos, y no se dejó arrastrar al show mediático, corroborando las declaraciones de sus funcionarios diplomáticos que presenciaron el juicio en Cuba.

Pasados cinco años y queriendo darle un protagonismo inexistente a la joven Rosa María, con la quimérica pretensión de presentarla como una futura líder para los cubanos, costearon nuevamente su viaje a La Habana para conformar otra provocación en el aniversario de la muerte de Payá.

Para darle más sazón al tema, los senadores Dick Durbin, Bill Nelson, Jeff Merkley, Marco Rubio, Bob Menéndez y Ted Cruz, estos tres últimos de origen cubano, presentaron en el Senado una resolución en honor al legado de Payá, e instaron a que se aclarasen las circunstancias del suceso, con el objetivo de mantener el tema Cuba en discusión y evitar las propuestas de leyes para eliminar la prohibición de viajes a la Isla.

Rosa María siendo supuestamente una perseguida política, visita la Habana de forma permanente, sin confrontar dificultades para sus movimientos e incluso no ha sido encausada por las acusaciones falsas que reitera contra el Gobierno cubano, al responsabilizarlo de la muerte del padre, tal y como hizo recientemente en un comunicado, donde afirmó: “el accidente fue un atentado provocado por oficiales del régimen castrista”.

La “refugiada política” sabe perfectamente que está cometiendo un delito, tipificado en el código penal cubano, como denuncia o acusación falsa, sancionado con privación de libertad de tres a ocho años, algo que, de las autoridades proceder, le daría el pretexto anhelado para proclamarse como perseguida política.

Cuba tiene vasta experiencia en ese tipo de ardides yanquis, por tanto, Rosa María seguirá desgastándose con acusaciones que nunca podrá probar y con el denigrante papel de ganar dinero a costa de la muerte del padre.

En consecuencia, las aspiraciones que tienen de convertirla en una futura líder están condenadas al repudio del pueblo cubano y seguirá el mismo destino que sus tantos antecesores, pues como aseguran los diplomáticos norteamericanos en La Habana: “su impacto en la sociedad cubana es muy poco y no ofrecen una alternativa política al gobierno”.

Ante actitudes similares afirmó José Martí:

“Debe ser penoso inspirar desprecio a los hombres.”

Estados Unidos y su falsa democracia


Por Arthur González

Para los que aún creen en la democracia made in USA, la posición actual de la Casa Blanca, contraria a las próximas elecciones en Venezuela para aprobar la Asamblea Constituyente, es prueba de su hipocresía.

Mientras a Cuba le fabrican campañas mediáticas para presionarla a que cambie su sistema electoral por considerarlo no acorde a sus parámetros, y trazan planes para llevar a cabo acciones como las asignadas a la “refugiada política” Rosa María Payá Acevedo, con el proyecto Cuba Decide,  la construida Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD)  y su hermana la plataforma “Otro 18”, con el propósito de ejecutar una hipotética consulta pública sobre las elecciones cubanas del próximo año 2018, para Venezuela tienen un discurso en la dirección contraria.

Donald Trump se opone a las próximas elecciones venezolanas y pidió ayuda a sus aliados en Latinoamérica y Europa para evitar ese proceso electoral, en el cual el pueblo votará libre y democráticamente. Todo ese alboroto porque evidentemente tienen la certeza de que la Constituyente será aprobada por mayoría popular y de ahí su temor.

En la última década Estados Unidos ha gastado cientos de miles de millones de dólares para mantener una oposición a la Revolución Bolivariana, fomentar una guerra económica total, unida a la guerra mediática para intentar quitarles el poder a los seguidores de Hugo Chávez, sin obtener resultados.

Ahora ante las próximas elecciones del 31 de julio 2017 y previendo un nuevo fracaso de la oposición financiada por ellos, presionan a varios países de la región y amenazan con reforzar las sanciones contra el gobierno presidido por Nicolás Maduro, elegido democráticamente por el voto del pueblo, llegando a intimidarlo con la decisión de no comprarle más petróleo a Venezuela.

¿Quién puede entender que Estados Unidos se oponga a un proceso electoral democrático como el que siempre reclaman? ¿Por qué tanto miedo a una votación abierta y transparente?

La respuesta es simple, saben que no cuentan con el apoyo mayoritario del pueblo venezolano y una victoria de Maduro sería la prueba de sus mentiras y tergiversaciones de la realidad de ese país, además de que el triunfo del pueblo será el entierro de los que hoy desde el Congreso ponen obstáculos a toda medida que favorezca al pueblo.

Estados Unidos quiere impedir por todos los medios, que la Asamblea Constituyente trabaje en la confección de una nueva Constitución, la cual dejaría aprobado en la Ley fundamental de la República, todos los programas sociales que ejecuta la Revolución Bolivariana en favor de los desposeídos.

Los opositores venezolanos, muchos de ellos radicados en Miami, ven que su futuro se parece cada día más al de los cubanos que abandonaron la isla en 1959, con la ilusión de en 6 meses regresarían cuando la Revolución encabezada por Fidel Castro fuese derrocada. Han transcurrido 58 años y no han alcanzado su viejo sueño.

Estados Unidos persiste en su desgastado esquema político de que tiene que existir un gobierno que sea aceptado por ellos, para poder mantener una relación armoniosa con su país.

En sus reclamos de democracia y pluripartidismo no está concebido que existan países con sistemas diferentes al de ellos, y por tanto, mientras exigen libertad de expresión y pensamiento, y acusan falsamente a Cuba de “acosar, arrestar o dar golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que la voz de los opositores se escuche”, como aseguró el presidente Barack Obama el 17.12.2014 al anunciar el restablecimiento de relaciones diplomáticas con La Habana, a Venezuela la sancionan por convocar elecciones libres.

Esa posición de los yanquis demuestra que ni son demócratas ni aceptan la libertad de pensamiento y de palabras, cuando estos no coinciden con sus preceptos.

Venezuela expone a diario su disposición de mantener su proceso Revolucionario Bolivariano bajo los principios de Chávez y su pueblo firme y decidido está dispuesto a resistir el reforzamiento de la guerra económica, igual que lo hacen los cubanos desde hace más de medio siglo, porque los principios no se venden ni se negocian.

El pueblo de Bolívar saldrá victorioso de esta contienda, porque en la defensa de sus ideas les va la libertad, siguiendo el principio de José Martí de que:

“Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”

 

Dios los cría y Miami los une.


Por Arthur González

La capacidad  de Berta Soler de engañar y de querer trastocar la realidad es cada día menor, porque tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe.

Por tantas mentiras acumuladas las llamadas “Damas” de Blanco ya no son noticia los domingos, cuando ejecutan su acostumbrada marcha por cuatro cuadras del reparto Miramar, antes ocupado por la aristocracia cubana y ahora por embajadas y residencias diplomáticas.

Cuando ellas iniciaron su show mediático, con la esperanza de que el pueblo las apoyara, eran seguidas muy cerca por diplomáticos estadounidenses, alemanes, suecos, canadienses, españoles y algunos más, que intentaban respaldar sus acciones. Llegaron a ser visitadas por mujeres de otros países, enviadas por los yanquis para conformar provocaciones que siempre tenían el respaldo de agencias de prensa extrajera.

El tiempo fue pasando y diplomáticos y periodistas se cansaron de tener que concurrir a un espectáculo que no reportaba ganacias, por tanto, dejaron de asistir al comprobar que no había represión como la contaban ellas, y con el dinero que recibían como pago por sus marchas, no hacían más que engordar de forma desmedida, convirtiéndose con el tiempo en las conocidas “Gordas de Blanco”.

Ellas mismas dejaban de participar, a pesar de los llamados de su “presidenta”, cansadas de sus groserías y amenazas, pues todas residen en barrios muy distantes de Miramar, y con la crisis del transporte público en la Habana, es cada vez más engorroso llegar hasta la iglesia de Santa Rita de Casia, seleccionada desde Miami por estar situada en muy cerca de las residencias de los diplomáticos y así evitar que ellos se trasladaran a barrios obreros de la capital, donde no serían bien vistos.

Ahora para no dejar morir súbitamente la asistencia de las “Damas” a la misa dominical y tratar de mantener la noticia en el “hit parade”, el sacerdote santiaguero José Conrado Rodríguez Alegre, estrechamente relacionado con la CIA y la mafia terrorista anticubana de Miami, junto al párroco camagüeyano Cástor Álvarez, oficiaron la famosa misa en la casa de Berta Soler, ubicada en la barriada de Lawton.

Hay que recordar que esa vivienda de tres niveles fue comprada por Berta con cerca de 200 mil dólares, enviados por la Fundación Nacional Cubano Americana y otras “donaciones” de la Casa Blanca, con la finalidad de trasladarla del reparto Alamar, en el Este capitalino, por estar muy distante del escenario seleccionado para sus provocaciones.

No se sabe cómo los dos sacerdotes oficiaron la misa en una casa que no tiene los atributos para ello y cuál es la opinión del Arzobispado de La Habana sobre el particular , pues si a cada párroco se le ocurre oficiar en donde le venga en ganas, la religión pierde todo el rigor que requiere ese culto; aunque cuando de hacer propaganda orientada por los yanquis se trata, cualquier cosa puede resultar posible, bajo el principio de “quien paga manda”.

Berta Soler declaró para ellas fueron muy impactantes las palabras textuales de José Conrado cuando dijo: “ustedes tienen el derecho a escuchar la palabra de Dios. Cuando la policía les impide llegar a la Iglesia cada domingo, está restringiendo la libertad religiosa dada por Dios y no por ningún gobierno”.

Propaganda barata y gastada, porque lo primero que debería hacer el cura Rodríguez Alegre, es impartirles el catecismo a todas ya que no están bautizadas, ni confirmadas, ni casadas por la Iglesia, nunca se confiesan en las misas dominicales de Santa Rita de Casia y menos aún toman la comunión, lo que confirma que lo menos que buscan en encontrase con Dios, como hacen los verdaderos feligreses de esa parroquia.

El disco está rayado hace años y todo el que quiera comprobar si en Cuba hay o no libertad religiosa, con visitar las iglesias católicas y protestantes  y verlas repletas de creyentes de todas las edades, es suficiente, más las misas ofrecidas por los tres Papas que han visitado la Isla.

La jugada está clara, el show mediático dominical pudiera trasladarse a la residencia de Berta y así poco a poco abandonar el escenario de Miramar y dejarlo sucumbir, ante la falta de apoyo por parte de los diplomáticos occidentales y de la prensa extranjera, convencidos que no vale la pena perder el tiempo en un espectáculo de poca monta que no brindó los objetivos planificados.

Ante situaciones similares afirmó José Martí:

“Anchas tumbas se construyen con sus propias manos las maldades

¿ Qué ha logrado la “disidencia” en Cuba?


Por Arthur González

Cuando se analiza fríamente qué ha logrado en 58 años la contrarrevolución interna cubana, bautizada como “disidencia”, no cabe otra respuesta: absolutamente nada.

Creada por la CIA, según sus documentos, la llamada “disidencia” solo ha logrado embolsillarse mucho dinero, visas para emigrar como “refugiados políticos” y desde enero del 2014 viajar por Europa, América Latina y Norteamérica con el dinero que pagan los contribuyentes de Estados Unidos, pero de derrocar el socialismo cubano o movilizar fuerzas populares para enfrentarse a la Revolución, ni asomo.

Si algún historiador estudiara los cientos de organizaciones construidas por los yanquis, pudiera darse cuenta que todas han estado penetradas por la efectiva Seguridad cubana, algo que cada cierto tiempo se comprueba con las denuncias realizadas a través de la TV cubana, ridiculizando a los poderosos Estados Unidos que se dejan engañar por los revolucionarios cubanos.

Durante los años 60 fueron cientos las organizaciones creadas por la CIA para ejecutar actos terroristas, especialmente contra la economía, más los cientos de planes para asesinar a Fidel Castro, todos sin éxitos.

En los 70, con la apertura de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, la CIA tuvo la oportunidad de reinstalar su Estación Local, dedicándose al abastecimiento material de dos docenas de sus agentes reclutados en el exterior y dirigidos a la obtención de información para reforzar la guerra económica contra Cuba, en su afán por ver depuesto el socialismo.

Al arribar a los 80 y con la puesta en vigor del Proyecto Democracia, aprobado por Ronald Reagan en 1981 para acabar con el socialismo en Europa, fabricaron contra Cuba la mal llamada Fundación Nacional Cubano Americana, situando al frente a un viejo agente CIA con la esperanza de disfrutar el derrumbe de la Revolución, pero tampoco alcanzaron sus deseos.

Por el contrario, Cuba puso en ridículo a la CIA al denunciar en 1987 la ineficiencia de sus jefes y oficiales que se dejaron engañar por la Seguridad del Estado, presentando a 27 agente cubanos que se burlaban del detector de mentiras y entregaban a las autoridades de la isla, sofisticadas plantas de transmisión satelital, cientos de miles de pesos y otros medios facilitados para su labor de espionaje, contaminando con informaciones falsas las bases de datos de la poderosa Agencia Central de Inteligencia.

Esa década y la de los 90, fueron proliferas en el fomento de organizaciones y partidos contrarrevolucionarios, financiados y entrenados en los locales de la misión diplomática yanqui, con la ilusión de ver caer el socialismo cubano, a la vez que iniciaban las campañas sobre supuestas violaciones de los derechos humanos.

Grupúsculos como la Asociación de Periodistas Independientes, Pro Arte Libre, Partido Pro derechos Humanos de Cuba, Partido Unidad Nacional Democrática, Plantados hasta la Libertad y Democracia, Sendero Verde, Movimiento Cristiano de Liberación, Coordinadora de Derechos Humanos, Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Coordinadora Obrera Cubana, Corriente Socialista Democrática Cubana, Criterio Alternativo, Foro Feminista Aliadas Democráticas, Corriente Cívica Cubaba, Movimiento de Madres Cubanas por la Solidaridad, Movimiento Armonía, Tercera Opción y una decena más, obtuvieron financiamientos millonarios sin resultados.

En el 2003 Cuba descorría la cortina y daba a conocer otra docena de sus agentes que penetraban esos grupúsculos, repitiendo el escándalo de 1987 al informarle al pueblo y al mundo las mentiras y planes de Estados Unidos contra la Revolución.

Sin sacar experiencias de tantos fracasos, Estados Unidos volvía por el mismo camino de derrotas sin variaciones. Es así como intentaron construir una nueva contrarrevolución más joven y sin vínculos con los añejos “disidentes”, muchos de ellos vinculados a la Seguridad cubana.

Entre la nueva promoción de “disidentes” que necesitaban para el nuevo siglo XXI, aparece la figura de Yoani Sánchez Cordero, reclutada en España por el agente CIA y terrorista, Carlos Alberto Montaner, cuando se encontraba como emigrada en ese país.

De inmediato la envían a Cuba, donde rompe sus documentos y solicita su repatriación. Dos años más tarde, en 2007, ve la luz el blog “Generación Y” con un amplio ancho de banda, colmándola de premios internacionales para hacerla una figura pública, además le diseñaron el periódico digital “14yMedio”, con el espejismo de arrastrar a los jóvenes cubanos a conformar una oposición política.

De nada sirvieron sus viajes, conferencias en el exterior, contactos en diferentes embajadas europeas en La Habana, pues la proyectada “revolución underground” que soñaban con el uso de las memorias flash, no se ve por ninguna parte.

Similares diseños le fabricaron a Antonio Enrique González-Rodiles, con el proyecto “Estado de Sats”. Lo trajeron del exterior donde residía de forma permanente, con la esperanza de agrupar intelectuales y académicos, y sin resultados terminó apoyando a las Damas de Blanco en sus caminatas dominicales y cacareando en Miami.

Sin un análisis serio ante tantos fracasos, soñaron con formar una oposición violenta en la zona oriental, apostando a José Daniel Ferrer, después de liberado por sus actividades contrarrevolucionarias. Mensualmente le envían cientos de miles de dólares para la sostener la fabricada Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), pero tampoco sirvió para nada. Viajes a Miami y adquisición de bienes personales, cambiaron su nivel de vida e intereses personales.

La aplicación de la estrategia política puesta en práctica por el presidente Barack Obama en 2014, para prosperar una transición pacífica desde adentro, ha tenido un final similar.

Los cubanos aprovechan las oportunidades de obtener ganancias, prosperar en sus pequeños negocios, le explican a los estadounidenses las verdades del país y los daños causados por la guerra económica, quienes regresan a Norteamérica con otra idea de Cuba, impactados favorablemente por la seguridad y tranquilidad ciudadana, sin visualizar la tan fanfarroneada represión de la que dicen padecer esos que saben vivir del cuento y de los millones de dólares aprobados por la Casa Blanca.

La historia no se equivoca y como dijo José Martí:

“No debe perderse el tiempo en intentar lo que hay fundamentos sobrados para creer que no ha de lograrse”

Estudiar o tener salud, dilema de los estadounidenses


Por Arthur González  

En Estados Unidos el dilema del ciudadano común es costear los estudios de los hijos o mantener la salud de la familia, porque lo salarios no alcanzan para sufragar mensualmente el pago de los altos alquileres, la gasolina de los autos, la compra de ropa, la electricidad, cuentas de teléfonos, más los seguros médicos y la compra de libros, libretas y decenas de impuestos que deben liquidar a los bancos.

La sociedad de consumo estructurada en Estados Unidos, obliga a la compra diaria de productos de todo tipo que van endeudando a las personas y al final del mes deben liquidarlas.

Esos que se pasan el tiempo criticando y atacando a Cuba con campañas tendenciosas de que la disyuntiva de los cubanos es comprar alimentos o comprar ropa, no se miran por dentro para reconocer que todos los meses deben hacer malabares sacando cuentas de sus crecientes gastos, y el salario no les da para cubrir todo lo que adquirieron con sus tarjetas.

Es cierto que los salarios en la isla son bajos y como en cualquier país del planeta no cubre todas las necesidades, pero lo que no dicen esos que solo miran las manchas, es que los hijos de los obreros cubanos, sin excepción, van a la escuela sin pagar un solo centavo y pueden terminar una carrera universitaria o un instituto tecnológico sin endeudarse de por vida, como sucede en Estados Unidos.

Un reciente artículo publicado en Nuevo Herald intenta poner a Cuba con un nivel de pobreza que no se corresponde con la vida real de los ciudadanos comunes y oculta que para esos que poseen salarios bajos o altos, simpaticen o no con el gobierno socialista, crean en Dios, Olofi o Alá, no tienen que preocuparse por desembolsar un solo centavo para tener una asistencia médica total, que incluye una operación de corazón, un trasplante de riñón o un tratamiento de diálisis, el parto en un hospital, hasta las 13 vacunas que reciben todos los niños, incluidas las  consultas periódicas.

Para los cubanos es normal recibir una canasta básica mensual de alimentos racionados y a muy bajos precios subvencionados por el estado, que contiene arroz, granos, pan, aceite vegetal, carne de pollo, azúcar, café, pastas, sal, leche para los niños de 0 a 7 años, yogurt de soya para los mayores de esa edad y para los ancianos, que si ciertamente no cubre todo el mes, es algo impensable para los ciudadanos de Estados Unidos o de cualquier país del llamado primer mundo.

Innegable es que los precios de la ropa y el calzado en Cuba es alto y no está acorde con los salarios actuales, pero en Estados Unidos un par de zapatos de mujer no baja de 60 dólares y el de los hombres por el estilo.

¿Puede un trabajador adquirir ropa y calzado en una tienda de Armani, Versache, Lacoste, Kevin Clain, Christian Dior, Hugo Boss, Givenchi, y otras de las marcas famosas que se expenden en lujosas boutiques?

¿Por qué criticar las recientemente abiertas boutiques en el nuevo Hotel Manzana en la Habana, si antes de 1959 eran pocos los que podían comprar, e incluso entrar en la lujosa tienda El Encanto, incendiada por la CIA como preludio a la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, o adquirir un anillo de brillantes en la exclusiva joyería Le Trianon?

En Estados Unidos se inventó el sistema de compras a crédito, algo que estimula el consumo ya que nadie emplea el dinero en efectivo y por tanto no ve realmente como se le va el salario del bolsillo, pero el problema llega al final del mes cuando deben liquidar sus gastos.

Todo el que adquiere un auto o una vivienda solo tienen la posesión, pero no la propiedad, son los bancos los que tiene puesta la soga al cuello de los que reciben los préstamos, de ahí los millones de personas que anualmente pierden sus casas por no poder pagar las hipotecas, algo que no sucede en Cuba y de eso no dicen ni una sola letra.

No hay nada perfecto en este mundo, pero mientras un norteamericano se pasa toda su vida pagando hipotecas por estudiar, mantener un seguro médico, que además no cubre todas las enfermedades ni los tratamientos necesarios para recuperar la salud, los cubanos no poseen esos dolores de cabeza, ni tienen que llenar alcancías para costear un tratamiento contra el cáncer de un ser querido, sin contar que el funeral en Cuba es tambien gratuito.

Se puede vestir con sencillez y modestia, tener un TV sin alta definición o no usar el perfume de moda, de esos que anuncian estrellas de Hollywood, pero lo que los cubanos no aceptarían nunca es volver a ser analfabetos, pagar altos precios por enviar a sus hijos a la escuela, gastar gran parte del salario mensual en los servicios de salud, o cambiar una cama en un hospital por el voto a un politiquero para no ver morir en la calle a un ser querido.

Hoy los cubanos desconocen el desempleo, algo que Nuevo Herald no menciona en su artículo y aunque el salario no es el deseado, no hay desnutrición, mendigos en las aceras de las avenidas, ni niños tocando maracas en los ómnibus y menos limpiando parabrisas de autos para ganarse el pan de cada día.

Antes de señalar a Cuba, Nuevo Herald pudiera hacer un artículo de la precaria situación que existe en una zona tan cercana a Miami Dade como en el barrio denominado Liberty City, donde la miseria y la ausencia de recursos para asistir al médico y cursar estudios superiores es una constante.  Allí si hay que buscar un centavo en la cartera para poder sobrevivir, y de los 10,3 millones de personas que viven en el umbral de la pobreza, con un salario por debajo del 30 por ciento de la media del país, según la organización estadounidense National Low Income Housing Coalition, no hablan.

A pesar de esas cruzadas mediáticas Cuba sigue navegado soberanamente desde hace 58 años, pues como dijera José Martí:

“Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.

Disidentes cubanos a favor del bloqueo económico


Por Arthur González

Los calificados eufemísticamente “disidentes” en Cuba, creados por la CIA según documentos desclasificados, y sostenidos financieramente por el gobierno de Estados Unidos, le han solicitado por escrito al presidente Donald Trump que mantenga el bloqueo económico, comercial y financiero establecido por Washington desde 1962, con el objetivo de debilitar la vida económica de Cuba, negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación  y el derrocamiento  del  gobierno”, tal y como propuso el entonces sub secretario de Estado Lester Mallory, el 06.04.1960.

Esos que, siguiendo instrucciones de sus jefes estadounidenses, acusan a Cuba de “violar” los derechos humanos, respaldan la más cruel y criminal violación de los derechos de todos los cubanos y toda medida que afecte a su pueblo.

En ese sentido, también enviaron una carta a la Unión Europea donde manifiestan su oposición a la reciente votación del Parlamento Europeo, donde aprobaron el acuerdo de entendimiento entre la Unión Europea y el gobierno cubano, dandole entierro a la criminal Posición Común europea, adoptada en 1996 a propuestas del español José María Aznar, que perseguía idénticos fines que la guerra económica impuesta por los yanquis.

Si eso es lo que desean para el pueblo cubano los llamados “opositores”, ¿con qué moral pueden exigirle a Virginia Dandan, experta de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en derechos humanos y solidaridad internacional, durante su visita a Cuba, del 11 al 13 de julio 2017?

Los “disidentes” más conocidos por sus constantes viajes a Estados Unidos, como Berta Soler, Guillermo Fariñas Antonio Enrique González-Rodiles, Jorge Luis García “Antúnez” y José Daniel Ferrer, le exigen a la alta funcionaria que durante su estancia escuche también la versión de los “oprimidos”.

Dónde está represión en Cuba?

Represión en EEUU

 

 

 

 

 

 

 

A quiénes se refieren ellos por “oprimidos”, ¿a los que viven holgadamente sin sudar la camisa con los miles de dólares que reciben mensualmente desde Estados Unidos, o al pueblo trabajador que sufre las limitaciones que trae aparejada la guerra económica, arreciada por el gobierno yanqui con el propósito de evitar la satisfacción de las necesidades de la población?

Para los servidores de la Casa Blanca, la guerra económica no es una violación de los derechos humanos y pretenden que la señora Dandan, experta en derechos humanos y solidaridad internacional, se haga de la vista gorda por una política despiadada que según reconoce la CIA en uno de sus documentos:

“[…] El principal objetivo de los programas encubiertos de los Estados Unidos contra Castro es completar el aislamiento económico, político y psicológico…Estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Cuba, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de guerra económica, […]”

Estas afirmaciones no son parte de ninguna propaganda comunista, como suelen llamar ellos, y si quedara alguna duda, solo deben leer lo expuesto por especialistas del Council on Foreign Relations, CFR, de Estados Unidos, publicadas en 1999, donde afirman sin sonrojo:

“La oposición de Estadas Unidos a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política”.

Por mucho que inventen represiones, arrestos y otras acciones parecidas, Cuba le mostrará a la experta de la ONU sus avances en materia de salud, educación, seguridad social, cultura, desarrollo científico y tecnológico, unido a la ayuda solidaria que brinda a los países que la necesiten, compartiendo lo poco que tiene y no lo que sobra, pues las limitaciones materiales producto de esa despiadada guerra económica, afectan cotidianamente al pueblo.

La funcionaria de origen filipino conoce perfectamente lo que son las brutales represiones policiales que se ejecutan en el mundo contra los ciudadanos que reclaman trabajo, salud y derechos a la vida, algo que los asalariados no pueden demostrar que les suceda en Cuba, donde no hay desaparecidos, fosas comunes con cientos de cadáveres sin identificar, y mucho menos periodistas asesinados.

Esos que le desean a su pueblo más sufrimiento causado por Estados Unidos, deberían exponer las orientaciones y el dinero que reciben para ejecutar provocaciones en la vía pública, para lograr que la policía los traslada a las estaciones para levantar actuaciones, donde no se les golpea, ni tortura o son desaparecidos, como sucede en México y otros países del mundo.

Sería muy beneficioso que se le muestre a la experta de la ONU los documentos remitidos por la misión diplomática estadounidense en la Habana, publicados en el sitio WikiLeaks, con el fin de que tenga una apreciación exacta de los criterios que tienen los yanquis sobre los llamados “disidentes”, como ese que expone sin tapujos:

“[…] en nuestra opinión, son muy pocos los disidentes, si es que hay alguno, con una visión política aplicable a un gobierno futuro. Pese a que no lo admitirían, los disidentes son poco conocidos en Cuba fuera del círculo de los diplomáticos extranjeros y la prensa […] la búsqueda de recursos es su principal preocupación…”

Pero lo de mayor efectividad son las fotos que ellos mismo toman de las detenciones que califican de “arbitrarias”, pues vista hace fe y ahí sino hay engaños.

Cada visita a Cuba de cualquier funcionario, incluidos los congresistas y senadores de Estados Unidos, le permite comprobar las mentiras de las campañas mediatecas contra la Revolución y es por eso que 11 administraciones yanquis les impiden a sus ciudadanos viajar libremente a la Isla, porque como afirmó José Martí:

“Ver para juzgar después”