Estados Unidos y su guerra financiera contra Cuba.


Por Arthur González.

No son pocos los que aseguran que Cuba justifica sus errores con la guerra económica total que le aplica Estados Unidos, emiten opiniones y proponen cambios idílicos para que la economía de la Isla avance, sin tener en cuenta que sin dinero fresco no se pueden materializar sus propuestas, al desconocer la brutal persecución financiera de los yanquis.

¿Cómo un inversionista extranjero puede hacer transacciones financieras con Cuba, si cada vez más, la OFAC refuerza su persecución contra los bancos que se atreven a efectuarlas?

La realidad es dura y debería ser estudiada con más profundidad por todos los cubanos, y lo que a diario se hace para efectuar los pagos por las compras de productos adquiridos, e incluso para pagar las cuotas a los organismos internacionales.

Durante el mes de agosto 2018, la Asociación vasca de amistad y solidaridad Euskadi-Cuba, denunció el rechazo del banco alemán, Deutsche Bank, de una ejecutar una transferencia ascendente a 6 mil 800 euros, destinada a la Fundación “Un mundo mejor es posible”, ONG de Buenos Aires que coordina junto al gobierno de Cuba, varios programas de salud y alfabetización en Argentina.

Esos euros los remitían con el propósito de equipar el Centro Oftalmológico “Ernesto Che Guevara”, ubicado en la ciudad de Córdoba, donde miles de argentinos han recuperado su visión gracias a la solidaridad cubana.

Una fuente del mencionado banco expresó confidencialmente, que Cuba está en la lista de países con los que tienen prohibido negociar.

En 2015 Deutsche Bank fue multado por Estados Unidos con 258 millones de dólares por haber ejecutado trasferencias cubanas.

La persecución es implacable. La Asociación de amistad Euskadi-Cuba negoció el envió con el banco italiano Unicredit, en Milán, pero dicho banco también se negó a realizar la transferencia de 3 mil 500 euros.

El banco alemán Commerzbank AG, en Frankfurt, no quiso realizar el pago de una subvención de 7 mil euros, a la Fundación argentina “Un mundo mejor es Posible.

Larga y triste es la historia del acoso financiero contra Cuba.

En 2017, el banco holandés ING Bank, se negó a transferir 60 mil euros de la Asociación de Amistad alemana RFA-Cuba, destinado a familias cubanas damnificadas por el huracán Irma.

Ese banco, en 2012 recibió una sanción de 619 millones de dólares por realizar transacciones con Cuba y el Departamento del Tesoro lo obligó a romper sus relaciones comerciales con la Isla.

La multinacional sueca, Ericsson, especializada en las telecomunicaciones, tuvo que pagar una multa de 1,75 millones de dólares por reparar, mediante su filial basada en Panamá, equipos cubanos de un valor de 320 mil dólares.

En julio 2012, el Departamento del Tesoro multó en 1,35 millones de dólares, a la empresa estadounidense Great Western Malting Co. por vender entre agosto 2006 y marzo 2009, cebada a Cuba a través de sus filiales extranjeras.

La guerra financiera pretende ahogar la economía cubana, siguiendo las recomendaciones de Lester Mallory, sub secretario de Estado para el hemisferio occidental, en abril de 1960:

“Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba. Negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Esa guerra, incrementada por el presidente Barack Obama, persigue todas las transferencias efectuada por Cuba con bancos extranjeros, los cuales son multados como castigo a los que se atrevan a violar las órdenes.

Los economistas que ofrecen recetas milagrosas al gobierno cubano, parecen desconocer que con esa espada en el cuello es muy difícil obtener socios extranjeros que desafíen a los yanquis.

La ley Helms-Burton, sanciona a los inversionistas foráneos, los coacciona y condena, colocándolos en una posición de indefección en sus negocios.

Basta recordar algunas de las multas millonarias impuestas por Estados Unidos, para comprender el carácter extraterritorial de sus acciones contra la Revolución cubana.

La administración Trump mantiene el hostigamiento a la banca internacional para impedir las negociaciones con Cuba.

En mayo del 2014, multaron al banco francés BNP Paribas, con 10 mil millones de dólares, cifra record en la historia, por violar las leyes del Bloqueo. El gobierno francés negoció con la Casa Blanca y obtuvo una rebaja de 8 mil 834 millones de dólares.

El banco alemán Commerzbank, en marzo 2015 tuvo que pagar una multa de mil 196 millones de euros, por realizar transacciones con empresas cubanas.

En el 2014, los bancos franceses Société Géneral y Crédit Agricole, la banca italiana UniCredit y la alemana Deutsche Bank, corrieron la misma suerte que los bancos antes mencionados.

Empresas de Alemania como, Siemens, Daimler y Deutsche Telekom recibieron amenazas de Estados Unidos por hacer contratos con empresas de Cuba.

La empresa distribuidora mexicana (Micra), vendió a un instituto cubano un microscopio proveniente de República Checa. El pago por 100 mil dólares lo ejecutó en 2011 a través del banco Banamex, dinero retenido y congelado por el Departamento del Tesoro, porque la transacción decía Cuba.

Los dos mayores bancos de Suiza, Union Bank of Switzerland (UBS) y Credit Suisse, desde el 2005 fueron obligados a terminar las transacciones con Cuba, después de recibir amenazas de Estados Unidos.

En septiembre del 2005, el HSBC Bank de Londres, decidió unilateralmente cerrar la cuenta en dólares del Banco Metropolitano. La sucursal de dicho banco en Canadá, devolvió los pagos por un millón de dólares canadienses y 819 mil 900 euros, enviados a través del Banco Internacional de Comercio S.A. (BICSA), alegando las prohibiciones de la OFAC. En 2006 se negó a procesar una transferencia de 15 mil 500 dólares canadienses hacia Cuba, por iguales razones.

Ese mismo año, el banco francés Natexis Banques Populaires, comunicó al Banco Internacional de Comercio S.A (BICSA), que no estaba en disposición de avisar una carta de crédito no confirmada, por 903 mil 900 dólares, pagadera en euros. Por consiguiente, Cuba tuvo que cancelar dicho crédito en busca de otra entidad bancaria.

El Republic Bank, con casa matriz en Trinidad y Tobago, informó en 2005 al Banco Internacional de Comercio de Cuba, BICSA, que no continuaría tramitando los pagos que Cuba realizaba a los agricultores de los Estados Unidos, por presiones de la OFAC.

En marzo del 2006, la sucursal jamaicana del Banco de Nueva Escocia de Canadá, comunicó a la Embajada de Cuba en Jamaica, la imposibilidad de mantener la cuenta de esa Misión diplomática, ni realizar transferencias de fondos en dólares estadounidenses.

Siguiendo la misma suerte, la transferencia bancaria realizada por el NEDBANK, banco namibio-sudafricano, ascendente a 2 mil 154 euros, a nombre de la empresa cubana PESPORT, del Ministerio de la Industria Pesquera, fue retenida por un banco norteamericano.

Las contribuciones de Cuba a los organismos multilaterales también son sometidas a esa cacería. Cuba se vio impedida y obstaculizada de pagar sus cuotas desde 2004. En el 2006 le fue casi imposible liquidar el pago a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y a la Organización Meteorológica Mundial (OMM), con sede en Ginebra, debido a la negativa del Banco suizo UBS, de recibir transferencias desde Cuba.

En febrero del 2006, la compañía argentina Furbia International s.a., tuvo que cerrar sus cuentas bancarias en el Discount Bank de Uruguay, así como las existentes en los EE.UU. donde operaba durante 35 años, por órdenes impartidas desde los Estados Unidos. El nombre del Presidente de esa compañía está registrado en la Lista de Nacionales Especialmente Designados, por sus tradicionales vínculos comerciales con Cuba.

Del 2009 al 2016 fueron impuestas 47 por violar las regulaciones contra Cuba, por un monto de 14 mil 396 millones 357 mil 471 dólares.

Con esta realidad viven los cubanos, pero con inteligencia y audacia siguen adelante.

Sabio José Martí al afirmar:

“No se opina con la fantasía, ni con el deseo, sino con la realidad conocida”.

 

 

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“Disidente” cubano intenta asesinar a un policía.


Por Arthur González.

El asalariado de Estados Unidos José Daniel Ferrer, auto proclamado coordinador nacional del grupúsculo contrarrevolucionario Unión Patriótica de Cuba, UNPACU, radicado en la oriental provincia cubana de Santiago de Cuba, fue detenido el pasado 3 de agosto 2018, por lanzar el auto que conducía contra un agente de la policía, el cual resultó lesionado.

De inmediato, desde Miami se desencadenó la campaña mediática tergiversando la situación, pues en la capital de la mafia terrorista anticubana consideran que los “disidentes”, fabricados con miles de dólares procedente del presupuesto millonario que anualmente aprueba la Casa Blanca para subvertir el orden en Cuba, son intocables.

Las leyes de cualquier país hay que respetarlas y quienes las violen debe responder ante la justicia, sin importar que sean partidarios al gobierno, u opositores.

José Daniel es una persona violenta, con rasgos psicológicos bien definidos en ese sentido, incluso fue denunciado por su ex mujer por golpearla brutalmente en varias ocasiones, sus discusiones siempre son acaloradas, tanto en el lugar de residencia o con sus compinches, alza la voz y utiliza un tono amenazador, características bien conocidas por sus vecino, familiares y amigos.

Con Berta Soler, presidenta de la “Damas” de Blanco, ha tenido fuertes enfrentamientos, que hicieron romper las frágiles alianzas entre ambos grupos, algo que ahora parecen olvidar aquellos que levantan voces en su defensa y acusan al gobierno cubano.

La acción criminal ocurrió al atardecer, en la localidad de Palmarito del Cauto, provincia de Santiago de Cuba, cuando el asalariado pretendía aprender a conducir un vehículo marca Moskvitch, de la época de la extinta Unión Soviética,

No se conoce información de si poseía permiso para su aprendizaje, pero evidentemente al ver al agente de la policía acercarse en su motocicleta, le lanzó el vehículo derribándolo.

Declaraciones históricas de Ferrer, prueban su odio y rencor contra las autoridades gubernamentales cubanas, incluso antes de ser sancionado por sus actos provocativos en el 2003, lo que unido al estímulo y apoyo de Estados Unidos para la ejecución de acciones contra la Revolución, lo hacen proyectarse con mayor violencia en cada uno de sus actos.

La actual compaña que pretenden llevar a cabo desde Miami en defensa de Ferrer, obvia el delito cometido y pretenden santificarlo, cuando en Estados Unidos por un hecho similar no existen miramientos para arrestar y sancionar a cualquier ciudadano.

Por tratarse de un “disidente” privilegiado por Estados Unidos, de inmediato la organización Amnistía Internacional salió en su defensa, algo que no hace por ningún detenido en America Latina que defienda los derechos del pueblo, como la argentina Milagros Salas o el ex presidente brasileño Luis Ignacio Lula, sancionado sin pruebas.

Un hecho delictivo lo quieren convertir en político y para eso el gobierno yanqui mueve sus recursos con la prensa oficialista.

Para no dejar lugar a dudas del compromiso de Estados Unidos con sus asalariados en la Isla, Francisco Palmieri, secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, se lanzó rápidamente a defenderlo en las redes sociales, como si las autoridades estadounidenses no actuaran de igual manera con aquellos que comenten tales delitos.

La cruzada mediática para acusar a Cuba ya está orientada y en los próximos días se podrá constatar como personajes al servicio de los yanquis, gritarán para que sea puesto en libertad, incluidos algunos parlamentarios europeos, el secretario general de la OEA y otros políticos que serán obligados por el Departamento de Estado a sumarse a la campaña.

Las leyes se respetan y quienes las violen, rendirán cuenta ante los jueces, porque como dijera José Martí:

“La justicia es ley humana suma…y está por encima de toda inquietud y todo escándalo”

 

Estados Unidos, lobo escondido bajo la piel de oveja.


Por Arthur González.

¿Qué sucesos terribles han ocurrido en el mundo en el que Estados Unidos no tenga responsabilidad? Casi ninguno para no ser absoluto.

Sin embargo, se dan golpes de pecho autodefiniéndose como “paladines” de los derechos humanos, la libertad y la democracia en el mundo.

El 6 de agosto Japón conmemoró 73 años de una de las acciones más criminales de la historia, los bombardeos a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, por aviones estadounidenses que lanzaron por primera vez la bomba nuclear, matando a cientos de miles de civiles inocentes, cuantiosos heridos y mutilados de por vida, la destrucción de casas, fábricas, escuelas, hospitales y centros de recreación, además del padecimiento de cáncer y otras enfermedades, durante varias generaciones de japoneses.

En vez de remordimiento, Estados Unidos manifiesta otro sentimiento: superioridad militar por encima del resto del mundo y prepotencia que, como bandera, enarbolan hoy en día para recordarle a quienes se le enfrenten que pueden destruirlos en minutos.

Recientemente el presidente Donald Trump, autorizó el lanzamiento de la llamada “bomba de todas las bombas”, en una base aérea de Siria, para evidenciar su gran poderío armamentístico, aunque ello signifique un desafío a la paz.

Otras acciones de destrucción y muerte causadas por los “campeones” de los derechos humanos, fueron la guerra de Corea, la invasión mercenaria a Cuba por la Bahía de Cochinos, la guerra contra Viet Nam, Laos, Cambodia, la intervención militar en República Dominicana en 1965, la participación de la CIA en todos los golpes militares ejecutados en America Latina, entre ellos el de Brasil en 1964, Argentina en 1966, en Uruguay en 1967, contra el presidente de Chile, Salvador Allende, en 1973.

Otros hechos, como el apoyo a Gran Bretaña en la guerra de las Islas Malvinas en 1983, marcan a Estados Unidos en su política de muerte y destrucción; la guerra sucia en Nicaragua 1982, contra el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional; la invasión a la Isla de Granada en 1983, la de Panamá en 1989, que dejó un saldo de 3 mil muertos, varios miles de heridos y cerca de 15 mil personas quedaron sin casas por los bombardeos yanquis.

Haití fue otra víctima de las tropas estadounidenses en la llamada “Intervención Democrática”, repetida en el 2004, cuando ocuparon militarmente el país, bajo el viejo pretexto de “proteger los intereses yanquis e imponer el orden”.

A lo anterior hay que sumarle el golpe militar en Venezuela 2002 y en Honduras 2009, donde la CIA, y otras agencias de inteligencia yanquis, unidas a las acciones de presión diplomática del Departamento de Estado, dejaron una cifra elevada de muertos y heridos, violando los sistemas democráticos para derrocar a presidentes elegidos legalmente por el pueblo.

La Operación Cóndor, ejecutada entre 1975 y 1983 en varios países de Latinoamérica, para respaldar las dictaduras militares impuestas y apoyadas por Washington, como las de Chile, Argentina, Venezuela, Paraguay, Uruguay, Brasil y Bolivia, es un vivo ejemplo de cómo actúan los yanquis para mantener su dominio político, militar y económico.

Los planes para asesinar a líderes políticos no aceptables para Estados Unidos, en una muestra fehaciente de su falta de escrúpulos y la violación del más elemental de los derechos, la vida.

Entre los casos más relevantes está el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, víctima de cientos de intentos de asesinato, lo que fue certificado por el Comité Selecto establecido por la Comisión de Inteligencia del Senado, denominada Comisión Church, la cual realizó un estudio en 1975, de algunas operaciones de la CIA contra la vida del presidente cubano.

Para no dejar dudas de la capacidad de matar que tienen los yanquis y su carácter imperialista, basta decir que provocaron el pretexto de las Torres Gemelas, destruidas por un grupo seleccionado de extremistas, evidentemente reclutados por oficiales encubiertos de la CIA aparentando ser árabes, que deseaban “luchar contra Estados Unidos”.

Esa operación bien diseñada y guardada como una de las joyas más valiosas de la CIA, permitió llevar a cabo la invasión de Afganistán, donde la muerte de miles de civiles aún permanece vigente, unida a la de Irak bajo el empleo de otra mentira, la presencia de armas biológicas por Sadam Husein, que jamás se encontraron, pero fomentaron un gran rio de sangre, muerte y destrucción, sin solución a la vista.

El asesinato del presidente de Libia y la invasión de ese país, amplía la lista de crímenes cometidos en nombre de la “democracia” made in USA”, apoyado por países de la OTAN que se mancharon igualmente con sangre inocente, seguida por la guerra contra el pueblo sirio, que le cuesta diariamente cientos de millones de dólares a los contribuyentes norteamericanos.

África no queda aislada, Yemen, Chad, Somalia y otros países de la región, sufren de igual forma por la sed imperialista de apoderarse de sus recursos naturales, estimulando revueltas internas que han desestabilizados países que habían vivido en calma.

En fin, los pueblos del mundo conocen bien la lección de lo que es la “democracia”, “los derechos humanos” y “la libertad” que imponen los yanquis a lo largo y ancho del mundo, con sus bombas, tanques, destructores y portaviones.

Basta de engaños y mentiras, al lobo siempre se le ven los cascos debajo de su disfraz de oveja, y como expresara José Martí:

“Las cosas han de decirse descarnadamente, para que resulten como son”.

 

 

 

 

 

Guerra mediática contra Venezuela, pero no contra Miami.


Por Arthur González.

Desde hace años, especialistas en guerra psicológica de la CIA diseñaron campañas propagandísticas para desacreditar al gobierno chavista en Venezuela, acusándolo de cuantos delitos se les ocurren y distorsionar la realidad, lo que le permite a Estados Unidos imponerle sanciones para ahogarlos económicamente.

La misma táctica es empleada contra la Revolución cubana, a pesar de que en 60 años no han tenido resultados.

Una de las acusaciones más reiteradas contra el presidente Nicolás Maduro y otros dirigentes venezolanos, es el ficticio lavado de dinero, algo que Estados Unidos jamás hizo con los verdaderos corruptos que se aprovecharon de las riquezas de esa nación, como el ex presidente Carlos Andrés Pérez, acogido en Miami como “refugiado”.

Noticas recientes afirman que Maduro aparece en una investigación en Miami por un inventado caso de lavado de dinero, junto al empresario venezolano Raúl Gorrín, dueño del canal de noticias Globovisión, declarado como persona non grata por la ciudad de Miami, debido a sus presuntos vínculos con el chavismo, algo que no perdonan quienes exigen libertad de pensamiento y pluralismo político, a países con posiciones socialistas.

El show mediático contra Maduro es evidente queriéndolo involucrar en ese delito, a pesar de no estar en ningún expediente judicial, difamación que hace la prensa oficialista yanqui y que sí constituye un delito.

Los especialistas en ese tipo de guerra, armaron un guion propagandístico en el cual involucran a los tres hijos del matrimonio anterior de Cilia Flores, esposa del presidente Maduro, asegurando que ellos recibieron 200 millones de dólares en dinero sucio y el magnate venezolano Gorrín, otros 78 millones, todo bajo supuestas informaciones no verificadas, pero presentadas como acusaciones ante Corte Federal de Miami, debido a una presunta conspiración para lavar mil 200 millones de dólares, malversados de las arcas de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El propio presidente Maduro ordenó hace meses abrir una investigación profunda sobre la corrupción detectada en PVDSA, donde aparecen vinculados altos funcionarios venezolanos que se aprovecharon de sus cargos para desviar fondos a su favor, dinero que en parte fue a parar a bancos en el extranjero.

Realmente la corrupción está presente en Venezuela y es combatida por el gobierno, viéndose en la necesidad de apresar y sustituir a funcionarios que se aprovecharon de sus cargos; pero de ahí a que Nicolás Maduro esté vinculado en eso, es otra historia.

Sin embargo, contra el multimillonario Rick Scott, actual gobernador de la Florida y aspirante a un puesto de Senador en el capitolio, no hay acusaciones similares, ni campañas mediáticas que lo señalen como corrupto, a pesar de la inmensa fortuna que amasa y de sus relaciones con el emporio Conduent State & Local Solutions, de quien se sospecha mantienen conexiones financieras.

Conduent State & Local Solutions, está en la mirilla por continuos problemas con el sistema de peaje de la compañía SunPass en la Florida, entidad que casualmente fue el centro de recaudación de fondos para Scott, en un almuerzo efectuado en Washington, D.C.

Las campañas políticas en Estados Unidos son a base de millones de dólares de los contribuyentes, quienes buscan ser favorecidos con posterioridad, algo que se tipifica en muchos países como tráfico de influencia. Pero ese es el sistema “democrático” que Washington insiste en imponerle al mundo, inclusive a Cuba y Venezuela.

Para tener una ligera idea del proceso “democrático” para aspirar a senador, basta conocer que solamente entre los donantes del área de Dallas para la candidatura de Scott, el ejecutivo Eric Affeldt de ClubCorp., entregó una donación individual de 5 mil 400 usd; el inversionista James Huffines, donó 2 mil 700 usd; Kenny Troutt, presidente de Mount Vernon Investments y Lisa Troutt, entregaron cada uno, 5 mil 400 usd; el presidente de Freeman Companies, Joseph Popolo, donó 5 mil usd; Dary Stone, presidente de R.D. Stone Investments, 5 mil 400 usd y el inversionista Tom Hicks, ex dueño del equipo de béisbol de los Texas Rangers, no se quedó atrás donándole 5 mil 400 usd.

Nadie regala dinero a cambio de nada, ninguno de esos dona un centavo para los pobres, ni para los damnificados de los huracanes que arrasaron a Puerto Rico, todos buscan influencias políticas para sus negocios.

Brian Ballard, director de la firma Ballard Partners, fue el anfitrión del almuerzo de recaudación de fondos de campaña del Senado de Scott en Washington, D.C., el 28 de junio 2018.

Ballard es jefe de gabinete del ex gobernador Bob Martínez, quien juega un papel primordial en la política estatal y en el pasado recaudó fondos para las dos inauguraciones de Scott como gobernador de la Florida. Actualmente para la campaña de Scott como senador, logró la suma de 97 mil usd en contribuciones.

El presidente Maduro ni su gabinete han realizado nada semejante, obtuvieron el voto popular limpiamente sin pedirle a nadie un solo centavo, pero las campañas acusándolo de corrupción no cesan.

¿Quién es más corrupto, el que obtiene un cargo por el voto popular, o el que paga los votos para obtener tráfico de influencias?

Es tal la campaña mediática contra Venezuela, que momentos después del fallido intento para asesinar a Maduro, el consejero de Seguridad Nacional John Bolton, en vez de condenar el acto terrorista declaró a la agencia Fox News:

“Creo que en lo que realmente debemos enfocarnos es la corrupción y la opresión del régimen de Maduro en Venezuela”.

Los pueblos ya no se pueden engañar fácilmente, para eso las revoluciones populares alfabetizan y educan a sus ciudadanos, a fin de evitar las manipulaciones acostumbradas por las oligarquías “democráticas”.

Genial fue José Martí cuando afirmó:

“Los ricos, como los caballos de raza, deberían tener lugar donde todos pudiesen ver el abolengo de su fortuna”.

 

 

Intentan asesinar al presidente venezolano.


Por Arthur González.

Quienes exigen democracia y derechos humanos al gobierno legítimo del presidente venezolano Nicolás Maduro, actúan violándolo todo, puesto de manifiesto en el más reciente acto terrorista contra la Revolución bolivariana, al intentar asesinar al presidente ante las cámaras de la televisión, el sábado 4 de agosto de 2018.

Es la misma historia que hicieron contra la Revolución cubana, cuando la CIA, con total apoyo del gobierno yanqui, intentó de forma reiterada asesinar al líder Fidel Castro, hechos que negaron durante años hasta que la comisión del Comité de Inteligencia del Congreso, conocida como Comisión Church, obligó a declarar a los máximos dirigentes de la CIA, quienes solo reconocieron 8 planes de asesinato, algo monstruoso que debió ser condenado por la corte internacional, como crímenes similares a los ejecutados por los nazis.

Esos planes iban desde el uso de bazucas, fusil con mirilla telescópica, lapiceros con aguja hipodérmica envenenada, pastillas de veneno para introducirlo en los batidos de leche que tomaba Castro en la cafetería del antiguo Hotel Habana Hilton, lanzamientos de granadas en el estadio de béisbol, y muchos más.

En realidad, la seguridad cubana tiene elementos de 600 acciones para intentar asesinar al líder odiado por el gobierno de Estados Unidos, desde antes de lograr el triunfo revolucionario según expresiones del presidente D. Eisenhower y Allen Dulles, director de la CIA, recogidas en el acta de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, fechada en diciembre de 1958.

El intento de asesinar a Maduro, es un acto criminal que pudo matar a decenas de personas reunidas durante la parada militar, incluidos cientos de civiles, funcionarios del gobierno y miembros de las fuerzas armadas.

Muchos países de la región, incluidos los Estados Unidos y de Europa, no se manifestaron contra el despreciable hecho, callando en plena complicidad. Son los mismos países que sancionan a Venezuela siguiendo los dictados de la Casa Blanca, y ahora no expresan sus opiniones, poniéndose al desnudo ante los pueblos.

Washington tampoco condenó la acción, pues se alegraría de eliminar al presidente y como siempre, se encuentra detrás de esos hechos criminales. John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, negó que Estados Unidos estuviera involucrado en el presunto atentado y, siguiendo la línea acostumbrada, sugirió hipócritamente que “el propio régimen podría estar detrás del caso”, según dijo durante una entrevista ofrecida a la Fox News.

Es público y notorio que el financiamiento, abastecimiento material y el apoyo político a la oposición venezolana, proviene desde Estados Unidos, entregado a través de diferentes organizaciones como la NED y la USAID, creadas para ejecutar lo que durante años hizo la CIA, mediante sus planes de acciones encubiertas. No hay que ser un erudito para comprenderlo.

Allen Weinstein, historiador y primer presidente de la NED, declaró en 1991 de forma “cándida y sorprendente”:

Mucho de lo que hoy hacemos, lo hacía ya hace 25 años la CIA de manera encubierta”.

Ahora para tratar de acallar las voces de condena, desde Miami la oposición venezolana, apoyada por la prensa oficialista, declara que sienten preocupación de que “el presunto atentado con drones del sábado 04, pueda ser utilizado por el régimen de Nicolás Maduro para emprender una nueva y atroz oleada de represión contra la oposición y los grupos democráticos en Venezuela”.

Mucho cinismo hay en esas palabras. Primero ponen en duda el intento de asesinato denominándolo “presunto”, y después inician la escalada propagandística respecto a la supuesta oleada de represión contra la oposición “democrática”, queriendo convertir en víctimas a los asesinos y terroristas que quemaron vivos y destruyeron escuelas y centros de trabajo en Venezuela, durante las llamadas Guarimbas, como si tales hechos no fueran repudiables.

Cuando en Europa se han producido hechos terroristas a manos de los grupos extremistas del islán, nadie se pronunció para que los órganos policiales y de seguridad, dejaran de tomar las medidas establecidas contra quienes asesinan y hacen estallar bombas en lugares públicos.

Las autoridades estadounidenses persiguen y matan al instante, aquellos que disparan en escuelas y plazas, sin siquiera detenerlos para interrogarlos y posteriormente juzgarlos. Ante eso, nadie levanta la voz para decir que la policía no puede tomarse la justicia por sus manos.

Sin embargo, cuando países con posiciones no aceptables para Estados Unidos, se ven obligados a tomar medidas con los autores de actos terroristas, cometidos tras el escudo de ser “opositores”, de iso facto se despliegan las campañas de prensa en defensa de los manipulados derechos humanos.

La oposición venezolana se quitó la careta ante la vista de millones de personas que observaban el acto por la televisión. Ahora que se atengan a las consecuencias de sus crimines, pues se les aplicará el mismo racero con que la culta Europa sanciona a los que comenten actos similares.

Torpes políticos que, en su desesperación por eliminar el proceso bolivariano, no se percatan que la Revolución iniciada por Hugo Chávez, al igual que una estaca, mientras más golpes reciba se entierra más profundamente, y por tanto resultará imposible sacarla del corazón de los venezolanos.

Fue exacto José Martí cuando afirmó:

“A bien que es fiero el pueblo, cuando obra movido de justicia, o movido de ira”

Estados Unidos culpable de las migraciones ilegales.


Por Arthur González

Desde el pasado siglo XX los movimientos migratorios en el mundo crecen vertiginosamente, provocado por guerras y desigualdades económicas. En la última década la situación se volvió incontrolable y el verdadero responsable es Estados Unidos, con sus planes desestabilizadores y operaciones encubiertas contra países que tienen gobernantes no aceptables para ellos.

¿Quién provocó las salidas ilegales de Cuba hacia Estados Unidos?

El propio gobierno estadounidense que aceptó desde enero de 1959, la entrada a su territorio de los prófugos de la justicia cubana, asesinos, torturadores y ladrones que sirvieron al dictador Fulgencio Batista, a los cuales otorgó la categoría de “refugiados políticos”, a pesar de sus crímenes y otros delitos comunes cometidos.

Por su fuera poco, la CIA de conjunto con la Iglesia Católica cubana, organizaron en 1960 la abominable Operación Peter Pan, sacando del país sin acompañantes a 14 mil 48 niñas y niños menores de 16 años, no otorgándole visas a sus padres, quienes no tuvieron otra alternativa que lanzarse al mar para llegar a la Florida, donde eran recibidos como héroes.

Para darle legalidad al fenómeno, en 1966 el presidente Lyndon B. Johnson aprobó la Ley de Ajuste Cubano, aún vigente, que admite a todo cubano que llegue a suelo estadounidense y solicite asilo por “huir del comunismo”.

En los últimos cinco años, países latinoamericanos se vieron envueltos por movimientos migratorios ilegales, de miles de cubanos que trataban de llegar a Estados Unidos en busca de mejorías económicas.

Washington mantiene una guerra económica, financiera y mediática total contra Cuba, con el propósito de provocar revueltas populares que pongan fin al sistema socialista, pero los cubanos en vez de eso, buscan la forma de arribar a la frontera norteamericana, convirtiéndose esa guerra económica en un bumerán para los propios yanquis.

A Venezuela le aplicaron la misma receta y el resultado obtenido es similar, porque la emigración hacia los Estados Unidos desborda sus posibilidades de asimilarlos, teniendo que adoptar medidas de deportación, al no existir Ley de Ajuste Venezolano.

Esto también afecta a otros países centroamericanos que se ven en graves problemas por las entradas masivas de venezolanos, que desestabiliza sus economías y sistemas de seguridad interna.

Otro tanto sucede en la actualidad con Nicaragua. Desde hace algunos años Estados Unidos intenta derrocar al gobierno de Daniel Ortega, asignándole a la USAID y a la NED, millonarios presupuestos para preparar a la contrarrevolución interna, lo que hacen también contra Cuba y Venezuela.

Esa contrarrevolución nicaragüense ejecutó recientemente planes terroristas diseñados por la CIA, dirigidos desde la embajada yanqui en Managua, con el fin de crear el caos interno.

Ante tantos hechos terroristas, incluido los asesinatos a personas simpatizantes de Ortega, la desestabilización interna y el temor de una escalada mayor de violencia, miles de ciudadanos se encaminan hacia la frontera de Costa Rica, conformando una situación bien compleja para esa nación centroamericana que no fabricó ni estimuló a la contrarrevolución nica.

Estados Unidos, padre de la desestabilización interna en esos países, observa desde lejos pero no recibe a ninguno de los nicaragüenses que salen de su país.

El gran consumo interno de drogas en Norteamérica, estimula la producción de cocaína y marihuana en países latinoamericanos, por lo que cada día surgen más carteles dedicados al tráfico de drogas hacia EE.UU.

México como país fronterizo con Estados Unidos es quien más sufre las consecuencias nefastas. Los asesinatos son por decenas diariamente, la violencia contra la población campesina es cotidiana y la miseria prolífera sin límites.

Esa es la causa fundamental de la emigración ilegal hacia el Norte, donde la guardia fronteriza yanqui los matan como animales, y ahora por decisión del presidente Donald Trump, les quitan a sus hijos enviándolos a centros de detención mientras esperan la deportación.

Está sucediendo algo similar en Europa, posterior a la guerra iniciada injustificadamente por Estados Unidos en Afganistán, con el verdadero propósito de acercarse a la frontera con Rusia e Irán, apoderarse de sus recursos naturales y cambiar el mapa mundial.

Lo mismo sucedió después de la guerra criminal contra Yugoeslavia, Irak, Libia, Yemen y Siria, dando como resultado una desestabilización total en la región, a la que se suman las revueltas en países africanos, después que Estados Unidos con el apoyo de Israel, fabricó un ejército mercenario para combatir en Siria.

Esas oleadas de emigrantes ilegales no llegan a las costas de Estados Unidos, sino a la de países europeos que se ven obligados a la asimilación de cientos de miles de personas, creándose el desorden interno, además de los cientos de ahogados en el mar.

Sin embargo, las campañas mediáticas construidas por la prensa oficialista de muchos países, no señalan al verdadero responsable de los conflictos bélicos en el mundo y acusan a los que son víctimas de los planes de acción encubierta, brindando una imagen tergiversada de la realidad.

Miles de personas huyen de la violencia construida por los yanquis, que diseñan, financian y abastecen a los grupos terroristas disfrazados de “opositores”.

Lo que sucede en los países afectados no es más que la aplicación de la mal llamada “lucha no violenta”, ideada por el viejo agente CIA, Gene Sharp, con sus cinco etapas.

1ra. Promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, denuncias de corrupción, promoción de intrigas y divulgación de falsos rumores.

2da. Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

3ra. Centrar la lucha por “reivindicaciones políticas y sociales”, manipular los colectivos para que emprendan manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones estatales.

4ta. Ejecutar operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de “ingobernabilidad”.

5ta. Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

No son coincidencias, sino un programa subversivo que al final origina la emigración ilegal de los que no quieren morir, ni pasar hambre en sus países.

Esos planes imperiales resultan muy peligrosos y Estados Unidos debería tener presente que con los pueblos no se puede jugar, porque como el elefante, nunca olvidan.

Por eso señaló José Martí:

“Con el elefante no hay que jugar, porque cuando se le enoja la dignidad, sacude la trompa como un azote y de un latigazo echa por tierra al hombre más fuerte”.

 

 

María Elvira Salazar sufre de las acciones de Miami


Por Arthur González.

La destacada periodista María Elvira Salazar, de ascendencia cubana, está haciendo campaña política en Miami, con la intención de ocupar el puesto de representante en el Congreso que dejará vacante la republicana Ileana Ros-Lehtinen, archi conocida miembro de la mafia terrorista anticubana.

Lo que nunca pensó la periodista Salazar es que le esperaban días bien amargos en su incipiente carrera política y ahora sufre las acusaciones de sus oponentes por haber entrevistado a Fidel Castro Ruz, en 1995.

María Elvira, en esa década, tenía una posición más profesional atreviéndose a viajar a La Habana, donde conoció una Cuba diferente a la que dibujaban en Miami, y sostuvo encuentros periodísticos y amistosos con varios funcionarios del gobierno, contactos que le permitieron tener criterios realistas sobre la Revolución, satanizada por esbirros del dictador Fulgencio Batista y burgueses que lo apoyaron, hasta que fueron a refugiarse en Miami con el sueño de que su estancia allá sería por algunos meses.

Años más tarde de aquella entrevista con el líder cubano, la cual le abrió puertas en la televisión de Estados Unidos, principalmente la de Miami, su línea editorial dio un brusco giro obligada por las tendencias políticas de la mafia anticubana, volviéndose en extremo agresiva en sus entrevistas, tratando con ensañamiento a las personas que visitaban la Isla, o en los Estados Unidos adoptaban posturas más equilibradas, haciéndose famosa y por tanto ganando miles de dólares.

Pero la vida cambia en un abrir y cerrar de ojos y lo mismo que les hiciera a muchos de sus entrevistados, ahora lo sufre ella, pues otros candidatos al escaño en el Congreso le han jugado con sus mismas estratagemas, publicándole un anuncio en las redes sociales donde la muestran entrevistando a Castro, llamándole Comandante, con mucho respeto, y calificándolo como un revolucionario por excelencia, lo que ponen en peligro sus sueños de ser Representante por el distrito congresional 27, de la Florida.

Con ese fragmento la periodista Salazar tiene su fracaso asegurado, porque ese distrito ha sido representado durante décadas por la mafiosa anticubana Ileana Ros, donde residen más de 280 mil cubanos acostumbrados a ver como ella apoyó a asesinos y terroristas de origen cubano, entre ellos Orlando Bosch, Luis Posada Carriles, los hermanos Novo Sampoll, el golpe de Estado en Honduras y la planificación de la provocación contra Cuba de las avionetas de los llamados Hermanos Al Rescate, unido y las patrañas para impedir el regreso del niño Elián González a su casa junto a su padre, que le valió el calificativo de “La loba Feroz”.

La campaña contra la periodista, llevada a cabo por el también candidato Stephen Marks, quien se auto califica como un “sicario político”, es una copia de lo sufrido por la abogada nacida en Cuba, Magda Montiel Davis, quien pretendió competir con Ileana Ros Lehtinen y para impedírselo le publicaron el beso que le diera a Fidel Castro al saludarla, durante su visita a La Habana para participar en la 1ra Conferencia la Emigración y la Nación, en 1994.

Aquel beso en la mejilla fue suficiente para que la Montiel fuera víctima de acciones terroristas contra su oficina y residencia, por lo que ante el peligro que corría su vida y la de su familia, no tuvo otra alternativa que renunciar, porque esa mafia que tanto exige libertad de pensamiento, de palabra, democracia y multipartidismo en Cuba, no entiende de eso cuando son ellos quienes deben aceptarlo.

María Elvira ahora comprenderá perfectamente quienes son las personas con las que ingenuamente pensó que podría jugar a la política con plena libertad, porque además de aquella entrevista le publicaron sus comentarios en inglés, para el espacio televisivo Fox News, en 2016 tras la muerte de Fidel Castro, donde ella afirmó que “las intenciones del acercamiento del presidente Barack Obama a Cuba eran algo noble”, posición contraria a la asumida por la mafia anticubana, que le exigió al presidente Donald Trump derogar la directiva presidencial de Obama.

De nada le valdrán sus afirmaciones de que “todo es falso, manipulado, repudiable y difamatorio contra ella”, o que “siempre he sentido repulsión por el régimen cubano”.

La vida le está cobrando sus posiciones atropelladoras con muchos de sus entrevistados.

María Elvira que ni sueñe en obtener los votos suficientes para alcanzar el puesto en el Congreso, porque en esas lides en una inexperta y la mafia terrorista no perdona a quienes reconocen a Castro como líder.

José Martí fue preciso al describir las campañas electorales en Estados Unidos, cuando aseguró:

“Acá se debate como se boxea: ante un circo y sin guantes”