Bolivia en la mirilla de Estados Unidos.


Por Arthur González.

Estados Unidos en su interés por eliminar todos los gobiernos de izquierda en América Latina, cierra fila con sus agencias de inteligencia y algunas ONG, que son pantalla de la CIA, para llevar a cabo sus programas subversivos y desestabilizar a los países que no son de su agrado. En esos casos están Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Cuba, que continúa resistiendo las acciones más añejas de la región.

En Venezuela y Nicaragua los yanquis emplean los métodos de Gene Sharp, ideólogo de la “Lucha No Violenta”, los que dieron buenos resultados en Polonia y otros países de Europa socialista, desarrollando sus cinco etapas para desestabilizar el orden interno.

Ahora toca el turno nuevamente a Bolivia, instigando y repartiendo mucho dinero para ejecutar actos callejeros en protestas contra el presidente Evo Morales, algo que ya hicieron en años recientes sin obtener los resultados deseados.

Ante la decisión del Tribunal Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, de aceptar la candidatura de Evo Morales para las elecciones presidenciales de 2019, el Departamento de Estado expresó “su profunda preocupación” por la decisión de dicho Tribunal y declaró oficialmente que “para Estados Unidos no es aceptable la decisión de declarar inaplicables las disposiciones de la Constitución del país, que prohíbe a los funcionarios electos cumplir más de dos mandatos consecutivos, incluido el presidente”.

En su injerencia en los asuntos internos de los países con gobiernos no bien vistos por Washington, la representante Ileana Ros-Lehtinen, expuso hace unos meses, “la necesidad de que las naciones envíen un mensaje claro a Bolivia sobre el afán de Morales de perpetuarse en el poder y añadió que “el pueblo de Bolivia necesita nuestra ayuda”, haciendo un llamado “a prestar atención a lo que está sucediendo”.

Esas posiciones yanquis están motivadas por el peso geopolítico que tiene el presidente Evo Morales en la región, y también por el interés de Estados Unidos de acceder a materiales estratégicos bolivianos para su “seguridad nacional”.

Como parte de la campaña contra Evo Morales, el ex presidente de Bolivia, Jorge “Tuto” Quiroga, pretende solicitar a la Comisión de Derechos Humanos de la OEA que solicite oficialmente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que decida si las reelecciones indefinidas pueden considerarse un “derecho humano”, todo con el único fin de invalidar la reelección del actual mandatario que tanto ha hecho por el pueblo boliviano, elevando el nivel económico del país, que ya alcanza uno de los PIB más altos de la región.

Estados Unidos ejecuta diferentes maniobras para lograr desestabilizar a Bolivia y para ello se empleó a fondo con la USAID, desde 2006 hasta 2009.

No se puede olvidar que, en marzo del 2004, la USAID abrió en Bolivia la Oficina de Iniciativa para la Transición (OTI), la que tenía por objetivo “ayudar” a reducir las tensiones en zonas de conflicto social y apoyar a la preparación de las elecciones.

La USAID, como pantalla de la CIA, contrató a la empresa yanqui, Casals & Associates, Inc. (C&A) para operar en Bolivia los más de 13,3 millones de dólares, distribuidos en 379 organizaciones, partidos políticos y proyectos.

Esa misma empresa estadunidense realiza idénticas actividades subversivas a las que realizó la DAI en Venezuela, porque la CIA se repite constantemente en sus planes. Es sabido que la DAI y Casals & Associates, tienen fuertes vínculos con el Departamento de Defensa, el Departamento de Energía, Broadcasting Board of Governance, la Voz de América, la Oficina para Transmisiones a Cuba, el Departamento de Seguridad Interior, el Departamento de Estado, y otros más.

La USAID-OTI jugó un fuerte papel de influencia sobre la Asamblea Constituyente boliviana, para lograr el separatismo de las regiones ricas en recursos naturales, como Santa Cruz y Cochabamba, siguiendo instrucciones de Washington que buscaba quebrantar el gobierno de Evo Morales, penetrar e infiltrar las comunidades indígenas, sembrar el modelo capitalista, e influir sobre los medios de comunicación promoviendo la propaganda pro yanqui y anti socialista.

Ante eso, Evo decidió expulsar a la USAID de Bolivia, cortándole los tentáculos que trataban desestabilizar el orden constitución del país.

Otra de las agencias que trabajan para la CIA en la región, es la National Endowment for Democracy (NED) Fundación Nacional para la Democracia, creada bajo la administración de Ronald Reagan para ejecutar planes que antes hacia la CIA.

La USAID y la NED son reservorio de presupuestos millonarios del gobierno de Estados Unidos, para llevar a cabo operaciones y planes subversivos contra los gobiernos que desean derrocar.

Durante las elecciones de 2009 Estados Unidos ejecutó una campaña mediática para sembrar la desconfianza del pueblo contra Evo, divulgando mentiras para empañar su imagen. A pesar de eso ganó sin dificultades.

En estos días vuelven a surgir algunas manifestaciones callejeras contra la reelección del presidente Evo Morales, apoyadas por la cruzada propagandística generada por la NED y Human Rights Watch.

Los argumentos son los mismos que difunden en Cuba, Venezuela y Nicaragua, sobre una inventada impunidad de delitos violentos y violaciones de derechos humanos.

Según Human Rights Watch, “el gobierno del presidente Evo Morales ha generado un clima hostil para los defensores de derechos humanos, que menoscaba sus posibilidades de trabajar de manera independiente”.

Durante el período 2013-2018, la Casa Blanca destinó un total de 70 millones 349 mil 728 dólares para la “asistencia económica” a Bolivia, mediante siete programas, llamando la atención el de “gobernanza” para el que asignaron más de 68 millones de dólares, siendo el único programa que han llevado a cabo sin interrupciones.

Está comprobada la injerencia yanqui en los asuntos internos de Bolivia, y sus deseos de invadirla con ideas, sin descartar la vía militar, como hacen en Venezuela y Nicaragua, con la marcada intensión de derrocar a sus dirigentes, porque no son aceptados por Estados Unidos, dada sus posiciones soberanas e independientes que manifiestan a favor de sus pueblos.

No se equivocó José Martí cuando aseguró:

“Es más fácil invadir a un país que tiende los brazos, que un país que vuelve la espalda”.

 

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Estados Unidos se prepara para subvertir a la Revolución cubana a través de Internet.


 

Por Arthur González.

Sin perder un minuto en su accionar contra la Revolución, el Departamento de Estado celebró el 6 de diciembre 2018, la segunda reunión del Grupo de Trabajo de Internet para Cuba, teniendo como eje principal la promoción de un flujo de “información libre” y sin regulaciones hacia y dentro de la Isla, según declaraciones oficiales de dicho Departamento.

La primera reunión de ese equipo de trabajo se efectuó el 7 de febrero de 2018, según ellos, con el propósito de lograr el “Fortalecimiento de la política de los Estados Unidos hacia Cuba”. Ese grupo de trabajo se creó a partir del Memorando Presidencial de Seguridad Nacional del 16 de junio de 2017.

Estados Unidos presta una especial atención a las posibilidades que abre Cuba para expandir el uso de Internet en la telefonía móvil, algo muy necesario para la informatización de la sociedad y a la que pone especial empeño el Ministerio de Comunicaciones cubano, pero que los yanquis sueñan en utilizarlo para sus acciones subversivas, algo que preparan desde hace muchos años.

En 1996 la del , elaboró un estudio para el Departamento de Defensa, titulado “Las telecomunicaciones cubanas, las redes de computación y sus implicaciones en la política de Estados Unidos”. Dicho trabajo pretendía “ayudar a la apertura en Cuba y forzar el surgimiento de una sociedad civil independiente”.

Los fines eran: “Alentar el enlace de Cuba a Internet y utilizarlo para transmitir noticias y análisis balanceados, promover el uso de Internet por ONG cubanas, universidades y otros destinatarios”.

Roger Noriega, Subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, afirmó en una audiencia congresional celebrada en marzo del 2005:

“Estados Unidos flexibilizó los requisitos de las licencias para que, por primera vez, puedan ser entregadas computadoras personales de alta velocidad, a grupos de la sociedad civil en Cuba”.

Durante evento celebrado en 2012 por la  y Googles Ideas, se elaboró un informe para el gobierno, recomendándole la creación de una red WIFI remota para posibilitar el acceso a Internet de los cubanos.

El Senador Marco Rubio, participante en el mismo, aseguró:

“El sistema totalitario cubano podría derrumbarse, si todos los cubanos tuvieran libre acceso a Internet, pues Cuba seguiría la misma suerte de aquellos países que pasaron la Primavera Árabe”.

El 13 de junio de 2013 el Departamento de Estado anunciaba varios proyectos para promover la “democracia y los derechos humanos” en Cuba, uno de ellos con el uso de herramientas digitales “para ser empleadas de forma selectiva y segura por la población civil cubana, junto con otra iniciativa para el fomento de igualdad y defensa de las redes sociales de los cubanos de raza negra”.

El Presidente Barack Obama declaró, en su discurso del 01 de julio 2015, al informar la apertura de una embajada yanqui en La Habana:

“Podremos aumentar considerablemente nuestro contacto con el pueblo cubano. Tendremos más personal, y nuestros diplomáticos podrán participar de manera más extensa en toda la Isla…incluida la sociedad civil y con los cubanos que buscan alcanzar una vida mejor”.

“Nadie espera que Cuba se transforme de la noche a la mañana, pero creo que el compromiso estadounidense, mediante nuestra embajada, empresas y ante todo nuestro pueblo, es la mejor manera de representar nuestros intereses, y apoyar la democracia y los derechos humanos”.

El interés de Estados Unidos por el acceso a Internet de los cubanos solo busca aprovecharlo para sus acciones enemigas, como si en Cuba todos fueran estúpidos que no conocen la historia de las agresiones yanquis y el desinterés por ayudar a los pueblos del mundo.

Una de las primeras medidas tomadas por Fidel Castro fue precisamente la de alfabetizar a todos los que no sabían leer y escribir, algo logrado en solo un año con el apoyo de miles de voluntarios.

A los cubanos no se les puede engañar con políticas edulcoradas, porque saben muy bien los altos costos políticos, económicos y sociales pagados por aquellos pueblos que han cometidos errores con los yanquis.

Estados Unidos trabaja aceleradamente el diseño de su política subversiva contra Cuba mediante el uso de Internet, y por eso creó el Comité Consultivo Presidencial, GTIC, integrado, además del Departamento de Estado, por la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información del Departamento de Comercio, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Freedom House y el Consejo de la Industria de las Tecnologías de la Información (Information Technology Industry Council).

Los que desde Miami pretenden asustar a los cubanos, diciéndoles que el gobierno revolucionario y vigilará las páginas que visitan y con quiénes se comunican, deberían preguntarle al Grupo de Trabajo de Internet para Cuba y al Comité Consultivo Presidencial de Estados Unidos, cuáles serán sus funciones contra el pueblo cubano y los motivos que persiguen contra un país libre e independiente, donde el gobierno norteamericano no manda, ni nadie le ha pedido que se entrometa en sus asuntos internos.

Los cubanos no les temen a esas políticas subversivas y como dice el refrán popular, “Guerra avisada no mata soldados”.

Al igual que Zunzuneo, Conmotion y otros engendros creados con similares propósitos, los nuevos serán denunciados y enfrentados con inteligencia y la decisión de defender la soberanía del país frente a los que en 1898 impidieron la independencia de Cuba, la invadieron militarmente y le impusieron un apéndice constitucional conocido como Enmienda Platt, que le dio derecho a Estados Unidos de invadir la Isla cuando lo desearan, tener las riendas de su economía, las relaciones internacionales, el asesoramiento de los órganos de represión y la instalación de la base naval en Guantánamo.

Los cubanos no sienten temor ante el imperio yanqui, porque como aseguró José Martí:

“El aire de la libertad tiene una enérgica virtud que mata a las serpientes”.

 

 

 

 

 

 

 

Disidentes no, asalariados de Washington sí.


Por Arthur González.

Especialistas yanquis en guerra psicológica, se encargan de conformar las campañas propagandísticas contra Cuba, Venezuela, Nicaragua, Irán, Rusia y China, con el único propósito de deformar la realidad y que el gran público se crea las mentiras que difunden para establecer matrices de opinión contra los países que no son aceptados por Estados Unidos, al mantener su independencia y soberanía.

      Para lograrlo, gastan millones de dólares en pagar a sus agentes reclutados entre editores, periodistas, dueños de revistas y diarios importantes en el mundo, tal y como hicieron hace años cuando la CIA desarrolló la conocida Operación Mockingbird, iniciada en la década de los años 50 del siglo XX, dirigida por Frank Wisner, de la dirección de planes de la CIA.

Como parte de esa Operación, estuvo el reclutamiento por la CIA de un numeroso grupo de conocidos periodistas de importantes órganos de prensa, con el fin de difundir al mundo informaciones manipuladas para crear matrices de opinión favorables a sus planes, mediante la conformación de amplias campañas de prensa.

Cuba es víctima de esa Operación desde 1959, cuando periodistas reclutados para ese trabajo, divulgaron noticias falsas y tergiversadas sobre la Revolución cubana, con el propósito de lograr su aislamiento internacional, mientras callaron e ignoraron los crímenes cometidos por la dictadura de Fulgencio Batista.

Entre los periodistas reclutados por la CIA estaban: Henry Luce; Philip Grahan; Arthur Hays Sulzberger; Andrew Saint-George y Jules Dubois y entre los órganos de prensa se destacan: The Washington Post; The New York Times; CBS; The Chicago Tribune; The Washington Star y las revistas Time y Life, entre los más significativos.

El primer plan de Acciones Encubiertas de la CIA contra Cuba, aprobado por el presidente D. Wright Eisenhower, en marzo de 1960, se inicia con una medida que afirma textualmente: “crear una oposición cubana responsable, atractiva y unificada contra el régimen de Castro, que se declare públicamente como tal”.

A partir de ese momento Estados Unidos comienza a financiar con cientos de millones de dólares, una contrarrevolución fabricada por ellos y que fuese capaz de derrocar a la Revolución popular, algo que en 60 años no han podido lograr, al carecer de una razón autentica y solo moverse por el dinero que reciben desde Washington.

Cada presidente de turno en la Casa Blanca, ha destinado decenas de millones para esa “disidencia” construida por ellos, pero quien más dinero asignó con tales fines fue Barack Obama, pues en sus ocho años de presidente aprobó 160 millones de dólares, que solo sirvieron para enriquecer a los principales actores de la mafia terrorista anticubana de Miami y sus cachorros en Cuba, quienes aprovechan esos dólares para mantener altos niveles de vida, adquirir residencias, autos, disfrutar de vacaciones en hoteles de lujo en las mejores playas y cenar en excelentes restaurantes de la Isla.

Donald Trump a su llegada a la sala oval, quiso recortar parte del presupuesto, pero finalmente cedió ante las presiones de la ultraderecha, y el pasado 2 de diciembre 2018 envío de una “ayuda” de 750 mil dólares para “el apoyo de los prisioneros políticos en Cuba”, todo en el marco de la celebración del día de los Derechos Humanos el 10 de diciembre, al declarar: “Mi gobierno está abocado a asegurar los derechos humanos en Cuba y estrechar nuestros lazos culturales con todos nuestros socios de América Latina.

Ante la impotencia de no poder derrocar al socialismo en Cuba, no saben que nuevas medias pueden aplicar, porque ni la guerra económica y financiera, la biológica, las cruzadas de prensa, la fabricación de organizaciones contrarrevolucionarias, invasiones mercenarias, ejecución de actos terroristas de todo tipo y diversos planes de subversión política dirigidos a los jóvenes, entre ellos Zunzuneo, Conmotion, Raíces de Esperanza, Becas para la conformación de Líderes Comunitarios, Cuba Emprende y Cuba Decide, han obtenido los resultados para los cuales fueron  diseñados y financiados.

Sin dudas al presidente Trump no le dicen la verdad, pues de saberlo seguramente no enviaría un centavo más a quienes solo saben vivir del cuento, tal como informó en cable secreto el jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, al asegurar:

“Muchos grupos de oposición son dominados por individuos con encumbrados egos que no trabajan bien en equipo, por lo que pueden ser fácilmente manipulados por la Seguridad Cubana”.

“Es preciso que busquemos en otra parte, incluso dentro del propio gobierno, para identificar a los más probables sucesores del régimen de Castro”.

“Es preciso que los opositores empiecen por lograr cierto grado de unidad de objetivos como oposición, o al menos que dejen de gastar tanta energía en serrucharse el piso los unos a los otros”.

“Si bien la búsqueda de recursos es su principal preocupación, la segunda más importante parece ser limitar o marginar las actividades de sus antiguos aliados, de manera de reservarse el poder y el acceso a los escasos recursos.”

Estados Unidos puede continuar malgastando su dinero en esos llamados “disidentes”, porque, con lo afirmado por el Jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, ya se sabe a dónde va a parar ese abundante presupuesto…

Por esos motivos, nunca podrán vencer al pueblo cubano que luchó para obtener su verdadera independencia de los Estados Unidos.

Con razón dijo José Martí:

“Solo lo genuino es fructífero”.

La CIA pretende perpetuar a Luis Almagro en la OEA.


Por Arthur González.

Mientras en Estados Unidos fabrican campañas de descredito contra Nicolás Maduro y Evo Morales, por reelegirse como presidentes de Venezuela y Bolivia, ahora pretenden hacer lo mismo con el agente secreto de la CIA, Luis Almagro, actual Secretario General de la OEA y punta de lanza de los yanquis en sus intentos por cercar políticamente a Venezuela, e incluso con la pretensión de apoyar una invasión militar.

Almagro fue elegido en 2015 después que el Departamento de Estado presionara a los dos candidatos, el ex vicepresidente guatemalteco Eduardo Stein y el jurista peruano Diego García-Sayán, para que retiraran sus respectivas candidaturas, recibiendo el voto de los 33 países miembros de la OEA, al contar con la imagen de un hombre de izquierda, hasta ese momento Canciller nombrado por el entonces presidente del Uruguay, José Mujica.

Como brazo derecho de los yanquis, Almagro se quitó el disfraz de hombre con ideas de izquierda, pues su misión a partir de ese instante fue la de condenar a Venezuela y a su presidente constitucional Nicolás Maduro, con vistas a respaldar todas las acciones de Washington por sacarlo del poder.

Evidentemente las instrucciones que recibía de la CIA y el Departamento de Estado, eran la de lograr que la Asamblea General de la OEA aprobara la condena a Venezuela, para lo cual en 2016 invocó la Carta Democrática Interamericana, al considerar que el orden democrático en ese país caribeño había sufrido alteraciones graves, pero no obtuvo el consenso necesario porque no todos los países se sumaron a esa componenda made in USA.

La actitud servil de Almagro se hace evidente en cada sesión de trabajo de la OEA, posición respaldada por el Canciller chileno, Roberto Ampuero, quien tiene una trayectoria política similar a la del uruguayo, porque de militante comunista refugiado en Cuba, casado con la hija de un viejo dirigente del partido, saltó de la noche a la mañana a la posición de derecha pro yanqui, a pesar de que durante décadas los atacó y condenó.

Para su deseada reelección, Almagro declaró recientemente que cuenta con el respaldo de varios países, principalmente de Chile y Colombia, ambos con gobiernos subordinados a la política de Estados Unidos.

Los yanquis requieren en la OEA de un hombre que responda totalmente a sus intereses geopolíticos en Latinoamérica, y ningún candidato será mejor que ese hombre reclutado por la CIA en 1979 para cumplir misión diplomática en Irán, país que presidió años más tarde el importante Movimiento de Países No Alineados, MNOAL, organización de máxima prioridad política para el trabajo de las agencias de inteligencia estadounidense.

Tal es así que cuando Luis Almagro asumió en 2015 su cargo como Secretario General, declaró oficialmente que no buscaría la reelección, e incluso en abril 2018 publicó un video donde afirma: la reelección no es un derecho humano, e impedir la reelección no limita los derechos de los candidatos o los votantes”, debido a que Estados Unido está opuesto a la reelección de Evo Morales y de Nicolás Maduro, líderes que no son del agrado de la Casa Blanca y por eso ejecuta numerosos planes encubiertos para derrocarlos.

El ascenso a la presidencia de Brasil del capitán Jair Bolsonaro, junto a los de Argentina, Chile y Colombia, constituyen pilares de apoyo a la decisión anunciada por el hombre de la CIA en la OEA, pero la llegada de Manuel López Obrador a la presidencia de México, cambia el panorama latinoamericano, el que, unido a Venezuela, Bolivia y los países del Caribe, le harán más difícil el camino al Departamento de Estado yanqui para imponer sus políticas imperiales en la región.

Ahora la disyuntiva de Estados Unidos está en que hacer contra Maduro antes de las próximas elecciones, algo bien difícil de planificar con una oposición política desprestigiada, sin apoyo popular, dividida y carente de liderazgo, porque a pesar de la incrementada persecución financiera, la guerra económica y comercial que aplica Estados Unidos y sus aliados europeos, Venezuela sigue en pie de lucha apoyando a su presidente y la obra de la Revolución chavista.

En su intento para atacar también a Cuba antes del 10 de diciembre, día de los derechos humanos, Almagro convocó, a toda carrera, una reunión para atacar a la Revolución en un arranque de impotencia, pues llevan 60 años sin poder derrocarla, ni mermar el apoyo mayoritario del pueblo.

Vergüenza debería darle a Estados Unidos que ha malgastado miles de millones de dólares en acciones encubiertas, planes de terrorismo de estado, invasión mercenaria, cientos de planes para asesinar a su principal líder, guerra económica, financiera y biológica, subversión política, unido a la estimulación de una emigración masiva, sin alcanzar su objetivo.

La fabricada “oposición”, según sus propios documentos desclasificados, “no tiene respaldo alguno, carece de programas políticos para sustituir la obra revolucionaria, buscan la forma de obtener muchos dólares para satisfacer sus ambiciones personales y la mayoría de sus escasos miembros responden a la Seguridad del Estado cubano”.

Una de las invitadas a ese show mediático es Martha Beatriz Roque Cabello, quien los ha engañado reiteradamente con eventos que nunca se celebraron, pero le permitieron embolsillarse miles de dólares y hacer falsas huelgas de hambre que pusieron en ridículo a diplomáticos yanquis, periodistas de agencias internacionales de prensa, e incluso a otros “disidentes” que fueron en su apoyo.

Triste papel el jugado por Luis Almagro, quien pasará a la historia como uno de los peleles más sumisos a Estados Unidos, lo que hace tener presente a José Martí cuando expresó:

“Los hombres que se dejan marcar como los caballos y los toros, van por el mundo ostentando su hierro”.

 

Estados unidos utiliza sus peones contra Venezuela.


Por Arthur González.

Como si fuera una vuelta atrás en el tiempo, Estados Unidos aplica contra Venezuela las mismas políticas ejecutadas contra la Revolución cubana, en los primeros años del 60 del pasado siglo. Actualmente, al no encontrar la forma de derrotar al presidente Nicolás Maduro, dirigen a un grupo de países para intentar cercarlo.

Hace solo días, el actual canciller chileno, Roberto Ampuero, siguiendo los dictados de Washington, hizo declaraciones en las que calificó la situación en Venezuela como una “tragedia”, algo que forma parte de la campaña mediática creada para deformar la realidad y satanizar a Maduro.

Ese personaje, quien fuera militante comunista y se pasó de la noche a la mañana a la ultraderecha, tal y como hizo el secretario general de la OEA, Luis Almagro, intenta lograr consenso para que los países latinoamericanos rompan relaciones con Venezuela, copiando las acciones desarrolladas en 1962 contra Cuba, cuando Estados Unidos presionó fuertemente para que los integrantes de la OEA, rompieran relaciones y la expulsaran de esa organización regional, dirigida totalmente por el Departamento de Estado yanqui.

Al releer documentos del gobierno de Estados Unidos de esa época, ya desclasificados, se puede apreciar lo que le hicieron a Cuba, al afirmar:

El Departamento de Estado está concentrando sus esfuerzos en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, la cual comenzará el 22 de enero 1962, esperando obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para las resoluciones de la OEA que condenen a Cuba y la aíslen del resto del HemisferioName=n1070; HotwordStyle=BookDefault; . Se está considerando una resolución solidaria, mediante la cual OEA ofrezca alivio directo al angustiado pueblo cubano (similar a la de EE.UU. para Rusia, de 1919-20), como un medio para lograr la simpatía del pueblo cubano, sin tener que reconocer al gobierno comunista. La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA”.

“La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes similares a este Proyecto, buscando una rebelión interna del pueblo cubano contra el régimen comunista”.

El resultado obtenido fue el que Estados Unidos diseñó, excepto México que decidió no romper relaciones con la Isla, en un aparente acto de rebeldía contra el imperio yanqui.

Tristemente, hace algunos años documentos desclasificados permitieron conocer que, en verdad, todo fue un acto de sumisión del presidente mexicano Adolfo López Mateo, quien decidió colaborar en secreto con el gobierno de los Estados Unidos.

Contra Venezuela despliegan campañas de prensa muy negativas, idénticas a las fabricadas contra Cuba; estimulan la emigración, igual lo que hacen contra la Revolución cubana cuando aceptaron a asesinos, torturadores y ladrones del gobierno del dictador Fulgencio Batista, otorgándoles estatus de “refugiados políticos”, además de estimular las salidas ilegales que obligaron al presidente Lyndon Johnson, a firmar la llamada Ley de Ajuste Cubano en 1966.

Los actos callejeros, acciones terroristas y la creación de la oposición contrarrevolucionaria, también la copiaron de los planes anticubanos, pero ahora Estados Unidos cuenta, además de la CIA, con las organizaciones USAID y NED, encargadas de desarrollar programas subversivos más sofisticados, respaldados con presupuestos millonarios que aprueba el Congreso yanqui.

Al no poder derrocar en las urnas a Maduro y demás dirigentes que alcanzaron posiciones en la mayoría de los estados del país, ni consolidar una oposición respaldada por el pueblo venezolano, y ante la posibilidad casi segura de una nueva victoria electoral en el próximo año, cocinan una conjura para intentar nuevamente sacar del poder a ese presidente, elegido democráticamente.

Cuando surgen dirigentes políticos que no son del agrado de Washington, de inmediato germinan campañas de prensa y acciones de todo tipo para destituirlo. Ejemplos sobran en América Latina y los casos más recientes son los de Honduras, Paraguay y Brasil.

¿Por qué no se hizo lo mismo contra el golpe militar en Honduras, cuando sacaron al presidente de su residencia en ropa de dormir y lo trasladaron a la fuerza a México?

Estados Unidos organizó, financió y apoyó ese acto antidemocrático y violador de los derechos humanos. Congresistas yanquis de origen cubano viajaron a Tegucigalpa para respaldar a los golpistas.

En Paraguay suavizaron la acción con un golpe generado en el Congreso y aceptaron gustosamente su resultado.

A ningún país donde se violan constantemente los derechos humanos, como México, Guatemala, Honduras, Argentina y Chile, se le aplican medidas de guerra económica y financiera como hacen contra Cuba y Venezuela, con el objetivo de que el pueblo se canse de la carencia de productos de primera necesidad, pierda fe en el futuro de su proceso revolucionario, y caiga finalmente en brazos de los yanquis.

Contra Venezuela se ha sumado la Unión Europea, evidentemente presionada por su aliado más fuerte, Estados Unidos, ayudando a mantener parte de la guerra económica y financiera impuesta por los yanquis.

Lo contrario se ve ahora con lo sucedido en Francia, donde las revueltas callejeras han sido más grandes y violentas que las pagadas por la CIA en Venezuela. Sin embargo, no hay declaraciones del Departamento de Estado yanqui contra el presidente francés, ni campañas mediáticas exigiendo su destitución. El Parlamento Europeo no respalda ni premia a los líderes obreros que se exponen a las balas y gases lacrimógenos de los órganos represivos franceses.

El canciller chileno tampoco ha condenado la represión de la policía francesa, ni propone medidas sancionadoras, porque desde Washington no se lo han ordenado.

Emmanuel Macron no tiene apoyo en Francia, dirige con un 19 % de aceptación, muy diferente al respaldo que obtuvo Maduro en las elecciones, pero contra Macron no existen sanciones, al final es un político neoliberal que no toma medidas a favor del pueblo.

Exacto fue José Martí cuando escribió:

“La vergüenza se ha de poner de moda y fuera de moda la desvergüenza”.

La verdadera Miami detrás de la fachada.


Por Arthur González.

No son pocos los que desde Miami critican y acusa a la Revolución cubana por el nivel de vida de los ancianos, obviando lo que realmente sucede a diario con los que residen en esa ciudad, en situaciones muy diferentes a las de Cuba.

Es cierto que en la Isla se vive con muchas limitaciones materiales, pero desde el Norte no mencionan las crueles y despiadadas medidas de la guerra económica, comercial y financiera que se incrementan cada día contra Cuba, con el único fin que el pueblo se desencante de su Revolución, algo no logrado.

A pesar de la escasez en la vida cotidiana del cubano, los servicios de salud, educación, cultura, seguridad ciudadana, deporte y la solidaridad ciudadana, mantienen la meta de atender ante todo al ser humano, sin más miramiento.

Sin embargo, en Miami y en otros estados no ocurre lo mismo.

Para tener acceso a los servicios médicos en los Estados Unidos, hay que tener un seguro que cuesta mensualmente cientos de dólares, de acuerdo al respaldo que cubre cada seguro médico, situación que no pueden asumir millones de residentes en ese país, por carecer de recursos económicos.

En días pasados el reaccionario diario Nuevo Herald, publicó una crónica del sufrimiento de una anciana de 94, nacida en Cuba, al no contar con dinero para seguir viviendo en su apartamento, ubicado en Hialeah.

Esa señora sufrió un derrame cerebral y reside sola, a pesar de tener hijos, nietos y bisnietos. Su apartamento es prácticamente una pocilga y no tiene los recursos monetarios para su reparación, aunque en todas las ferreterías venden los materiales, ya que Estados Unidos no está sometido a una guerra económica total como Cuba.

El derrame cerebral le paralizó el lado derecho del cuerpo, dejándola condenada a una silla de ruedas, porque ella no pudo asistir a un policlínico a recibir la fisioterapia indicada en esos casos, ante la falta de dinero.

En la Cuba comunista son miles las personas que han sufrido un accidente cerebro vascular, pero al ser gratuitos los servicios médicos, se recuperan en un alto por ciento de los casos, gracias a la existencia de los llamados Médicos de la Familia y Policlínicos que poseen departamentos para la fisioterapia, con especialistas calificados y el equipamiento necesario para tratamientos de magneto terapia, laser y otros ejercicios, que ayudan a la recuperación de los pacientes.

La anciana residente en Miami también perdió la audición y no tiene el dinero que cuesta la consulta y el aparato para poder escuchar mejor, pero en la Cuba que tanto atacan, los equipos para la audición son gratuitos, a pesar de que hay que comprarlos en Europa a un alto costo.

Ante la desgracia de esa señora, The Miami Herald y el Nuevo Herald, lanzaron una campaña desde sus páginas, solicitando donaciones para ayudarla, lo que también hacen por centenares de personas sin dinero ni amparo familiar, acción que desapareció de los diarios cubanos desde enero de 1959, tras el triunfo de la Revolución que tanto odian los yanquis.

A pesar de que el apartamento donde reside la anciana es de su propiedad desde hace 20 años, al quedar viuda y sin dinero tuvo que pedir un préstamo revertido, en el que la vivienda funciona como un colateral para pagar sus gastos, pero consumió todo el dinero del préstamo y no tiene más para vivir.

En la Cuba bloqueada hay multiplex problemas de vivienda, pero nadie vive en los portales de las tiendas o escalinatas de las iglesias, como era común hasta 1958. Existen programas de atención a los ancianos que residen sin familiares, muchos a causa de la emigración de estos hacia los Estados Unidos, donde se les ofrece alimentación, medicinas, servicios de podología, barbería y peluquería y otros, como el disponible en la Habana Vieja inaugurado en un antiguo convento.

La anciana en cuestión llegó a Miami en 1962, “huyéndole al comunismo” y ahora el capitalismo no se acuerda de ella, dejándola a merced de las pocas donaciones que pudiera recibir para solventar sus necesidades por algunas semanas, mientras en la Isla, con múltiples necesidades materiales, tendría atención médica garantizada y el apoyo solidario de sus vecinos, situación que jamás encontrará en el país de la “libertad y los derechos humanos”, porque como dijo José Martí:

¡Qué culpa tan grande es la de no amar, y mimar, a nuestros ancianos!

Continua la guerra biológica contra Cuba.


Por Arthur González.

En la vida todo tiene sus causas y también sus responsables, y así pasa con las enfermedades que ha sufrido la Isla de Cuba en los últimos 60 años, tanto las personas como su flora y fauna.

El propósito de Estados Unidos es uno solo, afectar la economía cubana para después achacarle a la Revolución socialista de los problemas, mediante campañas de prensa fabricadas.

Por estos días, medios estatales de información en Cuba anunciaron la aparición de un nuevo serotipo de dengue hemorrágico, identificado como Den 1, asegurando que es sumamente peligroso y por lo general termina provocando la muerte de las personas infestadas.

¿Casualidad? Para nada, evidentemente su intención es obligar al gobierno a destinar dinero no planificado para enfrentar la epidemia, en momentos en que Estados Unidos arrecia su guerra económica contra la Isla, con la marcada ilusión de derrocar el sistema y que el pueblo se lance a las calles, tal y como hicieron en Europa Oriental durante la puesta en marcha del Programa Democracia, aprobado por Ronald Reagan, para destruir el socialismo.

Aquel Programa, diseñado por ideólogos del partido republicano, aprovechó los errores cometidos por la dirigencia de los partidos socialista europeos, unido al reclutamiento de altos funcionarios que coadyuvaron a su ejecutoria, la conformación de grupos contrarrevolucionarios, una fuerte estrategia de subversión política-ideológica sobre la juventud, sumadas a las deficiencias no corregidas a tiempo por el Partido y los gobiernos estatales.

En medio de la crisis económica que hoy atraviesa Cuba, con un pobre crecimiento del PIB, nuevas medidas de guerras económica y financieras, campañas mentirosas de inventadas enfermedades a los diplomáticos yanquis con el único propósito de afectar el turismo, por ser el renglón más importante de su economía, surge un nuevo serotipo de dengue que, sin dudas será enfrentado con éxito, pero a un alto costo económico.

El dengue no era conocido en Cuba. La primera epidemia del dengue se detectó en 1977 y según estudios realizados el Dr. Charles Heri Calisher, miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la población de la Isla tenía anticuerpos del serotipo 02 de la enfermedad.

La primera vez que se detecta el dengue hemorrágico en Cuba fue en 1981. En pocas semanas costó la vida de 158 ciudadanos, de ellos 101 fueron niños. El total de infestados ascendió a 344 mil 203 personas. Los gastos para enfrentarla fueron millonarios y el dengue quedó endémico en el país.

Aquellos primeros casos se detectaron simultáneamente en tres localidades de la Isla, distantes entre sí a más de 300 km. En la región de America Latina no había sido reportada, por lo cual existieron elementos suficientes para señalar al autor intelectual y material de esa acción criminal, Estados Unidos.

La verdad salió a flote en 1984, durante el juicio que le celebraba en New York a Eduardo Arocena, agente de la CIA, por asesinar al diplomático cubano Félix García, destacado en la misión ante la ONU.

Sin pudor alguno Arocena declaró: “La misión del grupo encabezado por mí, era obtener ciertos gérmenes patógenos e introducirlos en Cuba”.

Dicha confesión consta en el acta asentada en la página 2189, expediente 2 FBI-NY 185-1009, pero el fiscal no ordenó investigarla.

William W. Turner, ex agente de la Oficina Federal de Investigaciones, FBI, y el periodista Warren Hinckle, aseguraron en un libro publicado: “Estados Unidos utilizó la guerra biológica en Cuba durante la administración del presidente Richard Nixon, y la CIA comprometió a Estados Unidos en una guerra secreta no declarada e ilegal contra Cuba, durante más de 20 años”.

Investigaciones desarrolladas confirmaron que aquella forma inicial de dengue hemorrágico, se correspondía a la cepa “Nueva Guinea 1924” (serotipo 02), única en el mundo en ese momento, con lo cual se demostraba que constituía una cepa elaborada en laboratorios.

La revista norteamericana Covert Action, en su edición del 6 de agosto de 1982 afirma: “la epidemia de dengue hemorrágico que azotó a Cuba en 1981, pudo haber sido una operación secreta de la CIA”.

En los últimos años, científicos norteamericanos mantienen interés por conocer la reacción al dengue en los diferentes grupos étnicos de la población cubana e incluso obtener muestras de sangre, algo sospechoso porque en los laboratorios de su país nació dicha enfermedad, transmitida por el mosquito Aedes Aegyiptis.

La lista de plagas y enfermedades contra la flora y la fauna cubana es bien amplia, con marcadas evidencias de su introducción desde el exterior, con el único propósito de afectar la economía cubana.

Algunos ejemplos que ponen de manifiesto esas acciones criminales son:

  • El Carbón de la caña de azúcar, identificado en 1977.
  • La Roya de la caña, en 1978.
  • La enfermedad Seudodermatosis Nodular Bovina, cuyo agente causal es el virus de SNB. Afectó inicialmente a añojas y novillas. Dicha enfermedad es endémica de África, su agente etiológico se aisló en Italia y Estados Unidos, quien nunca la declaró oficialmente que trabajaba con el virus en su laboratorio de enfermedades exóticas en Plum Island, en fecha coincidente con la epidemia de dengue hemorrágico en Cuba.

Esta enfermedad afectó la producción de leche y se trataron 2 mil 895 focos y 226 mil 181 vacunos enfermos, con un elevado costo financiero.

·     Fiebre Porcina Africana. Detectada en 1979. Se comprobó la aparición de dos cepas diferentes del virus introducido. Una variante modificada en el laboratorio y otra con una gran virulencia. Datos oficiales de la época afirman que fueron sacrificados 297 mil 137 cerdos, con una pérdida de 9 millones 359 mil 414 pesos, unido al desabastecimiento alimentario de la población.

·     Conjuntivitis Hemorrágica. Apareció en 1981.Informes de la Oficina Sanitaria Panamericana aseguran que tal epidemia no tenía antecedentes en el hemisferio occidental y fue diagnosticada a solo 4 meses de la aparición del dengue hemorrágico en la Isla.

·        Sigatoka Negra. Encontrada en 1990, es el principal problema fitosanitario del cultivo del plátano a escala internacional, pero no se había reportado antes en Cuba.

·        Minador de los Cítricos y la Tristeza del Cítrico. Detectadas en 1993 y 1995 respectivamente. Originaria del Sur de Asia se ha extendió desde inicios de siglo hacia África y Australia. Hasta mediados de 1993 estuvo ausente en las plantaciones citrícolas de América. Provocaron grandes pérdidas económicas.

·        Broca del café. Apareció en 1995 y no tiene antecedentes en Cuba. Provocó cuantiosas pérdidas en la cosecha y la errogación de millones de pesos en su combate. La produce un insecto que no puede volar más de dos metros, lo que afirma su introducción desde el exterior.

Decenas son los hechos sufridos por el pueblo cubano, ejecutados por los yanquis, todos para intentar entorpecer el desarrollo de la economía socialista y hacerla ver como un fracaso, mientras Estados Unidos se ufana de ser “paladín de los derechos humanos”.

No por gusto José Martí expresó:

“De esa tierra no espero más que males”