El verdadero eje del mal.


Por Arthur González.

Manipulando la realidad del mundo en que vivimos, Estados Unidos y sus más allegados aliados, acusan a Cuba, Venezuela y Nicaragua de ser integrantes del eje del mal en América, cuando el verdadero y único eje maléfico y terrorista lo encabezan ellos.

¿Quién diseñó y ejecutó la Operación Cóndor en Latinoamérica, responsable del asesinato, desaparición y tortura de todos los que no respaldaban las políticas hegemónicas yanquis?

¿Quién llevó a cabo los golpes militares más sangrientos del siglo XX, para imponer a títeres que respondieran fielmente a los intereses de Estados Unidos?

La CIA y otras agencias de inteligencia del imperio yanqui. Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay pusieron las mayores cifras de muertos y desaparecidos y Estados Unidos nunca ha pagado por esos crímenes.

¿Quién ha impulsado las guerras sangrientas en el mundo desde el siglo XX hasta la actualidad? Estados Unidos.

Vivos están en el recuerdo las atrocidades cometidas contra el valeroso pueblo de Vietnam, donde eran quemados vivos por el lanzamiento de bombas de Napalm, aldeas enteras de campesinos, además de sufrir el riego de productos químicos como el agente naranja, que aún mantienen las secuelas en los vietnamitas.

¿Quién invadió Afganistán e Irak bajo falsos pretextos, asesinando y saqueando riquezas arqueológicas de alto valor para la humanidad y apoderándose de sus recursos naturales? Estados Unidos.

¿Quién organizó la invasión a Libia y el asesinato del presidente Gadafi, con el único fin robarse sus ricos depósitos de petróleo? Estados Unidos con el apoyo de sus más cercanos aliados europeos.

¿Quién diseña y finanza las acciones subversivas y terroristas contra Cuba, Venezuela y Nicaragua para derrocar a gobiernos electos democráticamente? Estados Unidos que con toda desfachatez aprueba anualmente cientos de millones de dólares para alcanzar sus propósitos imperiales y dominar la región como si América Latina fuera de su propiedad.

La lista es infinita, pero lo peor son las nuevas armas que han probado contra Venezuela, en lo que puede ser el preludio de la próxima guerra, con el empleo de la cibernética como actor fundamental.

Los recientes ataques contra la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar de Guri, en Venezuela, definen abiertamente la nueva característica que tendrán las próximas acciones de guerra que ejecute Estados Unidos, demostrando que son el único eje del mal del planeta.

Esos ataques cibernéticos al sistema eléctrico venezolano, puso en evidencia la falta de humanidad de los yanquis, que con tal de incrementar las penurias del pueblo para que se lance a las calles a rechazar al presidente Nicolás Maduro, dejó sin servicio eléctrico a hospitales, laboratorios de sangre, centros de producción alimentaria, bancos, escuelas y demás centros de servicios, sin importarle que pudieran morir cientos de personas.

Evidentemente sus especialistas cibernéticos se han concentrado para hackear los softwares de los principales centros de generación de electricidad, agua y las comunicaciones de todo tipo, incluidas la radio, televisión y prensa, con el propósito de paralizar todo un país, sin necesidad de destruir totalmente sus infraestructuras, aviso que hay que tomar en cuenta para evitar dichos ataques.

No por gusto el presidente Barack Obama aprobó sin miramientos la apertura de Internet en Cuba, dado que eso la conecta con el mundo a través de ellos, algo que apoyó Donald Trump durante sus discursos de campaña electoral en 2016, al afirmar:

Reclamamos una plataforma aérea para las transmisiones de Radio y TV Martí, y la promoción del acceso a Internet como herramienta tecnológica para fortalecer el movimiento pro democracia en Cuba.”

No hay que oponerse al empleo de Internet en la Isla, es solo estar consciente del riesgo que eso conlleva en las actuales y futuras circunstancias del país, para preparar a los miles de expertos cubanos en seguridad informática y evitar ser víctima de ataques similares como los acontecidos en Venezuela, pues Cuba al estar sometida a una criminal y creciente guerra económica, comercial y financiera, sufriría graves daños, no solucionables en corto tiempo.

Un artículo divulgado por la revista Forbes, alerta que los ataques cibernéticos como los ejecutados contra el sistema eléctrico en Venezuela, sería la nueva táctica ejecutada contra países donde se desea acelerar los conflictos internos y forzar un cambio de gobierno, al provocar graves daños a las infraestructuras y servicios críticos de la sociedad.

Esta nueva modalidad del terrorismo de estado empleado por Estados Unidos, demuestra fehacientemente quien es el verdadero miembro del llamado eje del mal, ese que no le importan ni los derechos humanos y menos aún la vida de las personas, con tal de alcanzar sus objetivos de destruir aquellos gobiernos que no se le subordinan y luchan por mantener su independencia y soberanía.

El asesor de Seguridad Nacional, el anciano maléfico John Bolton, afirmó en septiembre de 2018 durante una conferencia de prensa:

“Es muy importante el ciberespacio para la disuasión geopolítica y militar de los adversarios de Estados Unidos y con ese fin autorizamos operaciones cibernéticas ofensivas […] para demostrar que el costo de su participación en operaciones contra nosotros es más alto de lo que quieren soportar”.

Así piensan y actúan los yanquis, en los que jamás se puede confiar porque carecen de ética y respeto para el resto de los seres humanos.

Visionario fue José Martí cuando en noviembre de 1884 expresó:

“De Estados Unidos no espero nada, más que males”.

 

 

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Washington mueve sus peones contra Cuba y Venezuela.


Por Arthur González.

Los yanquis desesperados ante la resistencia de los pueblos de Venezuela y Cuba, orienta a sus peones a fin de deformar la realidad y conformar matrices de opinión contra ambos procesos revolucionarios.

Un escenario donde salieron a relucir sus asalariados fue la Subcomisión de Derechos Humanos de la Eurocámara, reunida en la capital belga el pasado 3 de abril de 2019, donde una de las más viejas marionetas de la Estación local de la CIA en dicho conclave, la cubana nacionalizada española, Elena Larrinaga, proclamada representante del grupúsculo contrarrevolucionario Damas de Blanco en la península ibérica, expuso que “la situación en Cuba sigue igual, pese a la aprobación de la nueva Constitución”, la que calificó como una “operación de lavado de cara del régimen”.

Ese mismo concepto lo manejan contra Cuba, el senador yanqui Marco Rubio, miembro de la mafia terrorista anticubana, el ex director de la CIA y actual secretario de Estado, Mike Pompeo, y Elliott Abrams y John Bolton, prueba de las órdenes que recibe la asalariada nacida en La Habana.

Sus posiciones son bien conocidas en ese medio, entre ellas el apoyo que brinda a mercenarios como Guillermo Fariñas, Berta Soler y otros más, fabricados y pagados por Estados Unidos para sus campañas contra Cuba.

Las instrucciones que recibe Elena Larrinaga son precisas: entorpecer todo diálogo de la Unión Europea con la Habana y dificultar la colaboración económica.

Para intentarlo, ella propuso “no darle recursos al Gobierno cubano, porque no cree en los valores de la democracia”, por supuesto al estilo de los imperialistas, pues para ellos democracia es no tener programas sociales para el pueblo, abandonar a su suerte a los que carecen de recursos económicos para pagar seguros médicos, dejar sin viviendas a los que no pueden liquidar sus hipotecas, discriminar a las mujeres y a los negros, permitir la compra de armas de alto poder de fuego que causan la muerte de cientos de jóvenes en las escuelas, no enfrentar el consumo de drogas, estimular una industria pornográfica, incluso con niños y otras más que en Cuba socialista no existen.

Entre otros argumentos sin base alguna, la discípula de los yanquis acusó a Cuba de “haber detenido a 150 jóvenes detenidos que pretendían ingresar ilegalmente en la ilegal Base Naval de Estados Unidos en la provincia de Guantánamo”, según ella, por querer “escapar” de la Isla, acusación ridícula y desconocedora de las leyes internacionales que obligan a Cuba a no permitir la entrada ilegal en ese enclave militar.

El Gobierno cubano tiene que cuidar celosamente su frontera con esa Base yanqui, porque el 13 de marzo 1962 el entonces jefe de la Junta de jefes del Estado Mayor del ejército de Estados Unidos, General L. L. Lemnitzer, propuso al Secretario de Defensa un plan para justificar una invasión a Cuba con las tropas de su país y derrocar a la Revolución.

Entre las medidas de aquel plan estaba: “Organizar una serie de incidentes relacionados con la Base Naval en Guantánamo, de forma tal que diera la apariencia de haber sido realizados por fuerzas cubanas”.

Sin embargo, Larrinaga no hace la menor denuncia de los crímenes que ejecuta Estados Unidos en su frontera con México, entre ellos separar por la fuerza a los padres de sus hijos menores, el encarcelamiento de centenares de centroamericanos que buscan trabajo y huyen de la violencia y el hambre en sus países, por cierto, ninguno con sistema socialista.

Menos aún acusa al Gobierno español y al marroquí, por los abusos y la represión en la frontera con Melilla y Ceuta, donde miles de africanos abandonan sus países capitalistas y son apresados y salvajemente reprimidos.

Siguiendo la línea actual de Washington de arreciar la guerra económica contra el pueblo cubano, Elena Larrinaga, cuestionó fuertemente a las empresas extranjeras que trabajan en Cuba, con los mismos argumentos que emplea Marco Rubio y otros mafiosos de Miami, de que no trabajan por “empoderar al pueblo cubano”.

Para no dejar dudas de la misión que le encomendaron a la activista de la CIA, arremetió contra Venezuela siguiendo la misma cartilla que fabricaron los yanquis, de que “Cuba ha invadido a ese país por su propia supervivencia, ya que la inteligencia cubana controla la seguridad venezolana”.

Otra de las fichas de la CIA en la Subcomisión de Derechos Humanos de la Eurocámara, puestas al descubierto por la desesperación de lograr una condena a Cuba, es la eurodiputada liberal “independiente”, Teresa Giménez Barbat, quien reprodujo el mismo libreto que le entregaron a Larrinaga, apuntando que “Cuba continúa estando como estaba y en la Isla sigue habiendo un problema con el derecho a reunión y la libertad de expresión”.

También arremetió contra la izquierda española y al partido socialista por “tratar de silencia la intervención cubana en Venezuela” y recalcó que ofrece su apoyo al ya desfallecido grupúsculo Damas de Blanco.

Siguiendo el destape de los “amigos” de la embajada yanqui, habló el eurodiputado “socialista” portugués Francisco Assis, quien atacó a Cuba, calificando a su gobierno como “una dictadura”, condenando la inventada “falta de libertad y la miseria”, pero no denunció la guerra económica, comercial y financiera, impuesta por Estados Unidos para matar de hambre a los cubanos.

El diputado portugués debería leer un poco de la historia de Cuba, a fin de no hablar tantas sandeces. Bastaría con estudiarse un memorando de la CIA, ya desclasificado, donde se afirma:

“La actual política de los Estados Unidos respecto a Cuba tiene por objetivo aislarla del hemisferio occidental y del resto del mundo libre, y ejercer la mayor presión posible…para evitar la consolidación y estabilización del régimen Castro-Comunista. […] El programa de Acciones Encubiertas de la CIA ha sido diseñado para apoyar otras medidas gubernamentales, con el fin de incrementar e intensificar las presiones contra Castro […] Estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de Guerra Económica”.

Estos momentos son interesantes porque se revelan los colaboradores de la CIA y las orientaciones que reciben, quedando en evidencia sus fines, mientras Cuba continua su camino soberana e independiente.

Ante marionetas que estas José Martí expresó:

“La dignidad propia se levanta contra la falta de dignidad ajena”.

 

¿A quién pretende engañar la embajada yanqui en La Habana?


Por Arthur González.

Haciendo gala de una total ignorancia de la historia, e incluso de los informes que sus antecesores enviaron a la CIA y al Departamento de Estado, la actual Encargada de Negocios de la embajada de Estados Unidos en Cuba, Mara Tekach, hizo recientemente declaraciones a uno de los medios alternativos creados por su país para desinformar sobre a realidad de la Isla, en las cuales elogió a la vetusta contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque Cabello, protagonista de una de las mayores burlas con su falsa huelga de hambre, conocida entre el pueblo cubano, como la Huelga del Aguacate.

En total desinformación, la diplomática demostró que antes de arribar a La Habana no se tomó el trabajo de leerse los documentos redactados sobre la contrarrevolución, creada, financiada y abastecida por su gobierno y de sus permanentes fracasos, ni visionó los documentales divulgados por la TV cubana, donde Martha Beatriz aparece gastando cientos de dólares en compras personales, del dinero que le enviaban para supuestas reuniones conspirativas, así como las expresiones despectivas que empleaba  esta, hacia uno de los jefes de la entonces Sección de Intereses de Estados Unidos.

Respecto a Berta Soler, autoproclamada presidenta de la ya diluidas “Damas” de Blanco, es más que evidente que la diplomática no la ha observado en plena faena, ofendiendo y maltratando de palabras a sus subordinadas, donde hace gala de su actitud grosera, ausente de educación formal y cultura, ni tampoco conoce del aprovechamiento personal que hace del dinero recibido de la Fundación Nacional Cubano Americana, con el que adquirió primeramente un apartamento en el reparto Alamar y posteriormente una residencia de tres niveles en la zona de Lawton.

De Yoani Sánchez Cordero, reclutada en Madrid por el terrorista y agente de la CIA, Carlos Alberto Montaner, prófugo de una prisión cubana cuando cumplía sanción por colocar una petada incendiaria en el centro comercial Flogar, en los primeros años de la década de 1960, se conoce que en Estados Unidos elaboraron un programa especial para transformarla de emigrada en España, a famosa y multipremiada bloguera, lo que sirvió para engañar al mundo de que los jóvenes cubanos estaban contra la Revolución.

La señora Tekach, demuestra un desconocimiento total de lo que ha hecho la contrarrevolución asalariada de su gobierno y la falta de apoyo popular que posee en Cuba.

Al hablar de Rosa María Payá Acevedo, la diplomática pone de manifiesto las instrucciones que recibe del Departamento de Estado, pues solo con ojear algunas informaciones archivadas en la misión diplomática, bastaría para conocer que, en vida de su padre, Oswaldo Payá Sardiñas, dirigente de un grupúsculo contrarrevolucionario vinculado a la Iglesia Católica, Rosa María estudiaba tranquilamente en la Universidad de la Habana, junto a sus dos hermanos, y jamás se vinculó a ninguna actividad contra la Revolución, graduándose de Licenciada en Geografía sin dificultades.

Por tanto, la diplomática debe darse cuenta que ninguna de ellas es líder de causa noble, por el contrario, todas buscan el dinero fácil que Estados Unidos les suministra.

Quienes, si participan cotidianamente en causas nobles y justas son las obreras, campesinas, artistas, educadoras, deportistas, científicas, académicas y diplomáticas cubanas, que se debaten para salir adelante con sus familiares de las dificultades y limitaciones materiales provocadas por la guerra económica, comercial y financiera que desde hace 60 años impone Estados Unidos, con el único propósito de matar de hambre y enfermedades a todo un pueblo, para lograr la desesperación y el derrocamiento del gobierno revolucionario.

La Encargada de Negocios yanqui en Cuba, debería estudiar en detalles el cable secreto que elaboró su colega del Departamento de Estado, Jonathan Farrar, el 15 de abril de 2009, titulado: Los EE.UU. y el papel de la oposición en Cuba, en el cual afirmó tajantemente:

“[…] Muchos grupos de oposición son dominados por individuos con egos encumbrados que no trabajan bien en equipo […] Osvaldo Payá…no ha hecho acciones importantes en meses. […] Sin un verdadero milagro entre los líderes de la oposición… no es probable que el movimiento disidente tradicional pueda reemplazar al gobierno cubano. […] Disidentes de larga data como Martha Beatriz, cuentan con 60 años y más; tienen poco contacto con los cubanos más jóvenes y cuando logran sacar un mensaje, este no es de interés para ese segmento social. […] Los disidentes son poco conocidos en Cuba fuera del círculo de los diplomáticos extranjeros y la prensa internacional”.

Esa es la verdad que debería comentar la diplomática yanqui, pues las asalariadas nunca se han sacrificado por nada, debido a que reciben dinero suficiente desde Estados Unidos, viajan por el mundo con los gastos pagados y regresan a Cuba cargadas de productos, que en la mayoría de las ocasiones revenden para ganar más dinero.

Por eso no tienen respaldo popular y solo cuentan con el repudio de todo un pueblo.

Ante acciones como estas, José Martí aseveró:

“La ignorancia es la garantía de los extravíos políticos”.

Retoma Estados Unidos la guerra fría para intimidar al mundo.


Por Arthur González.

Increíble pero cierto, Estados Unidos ha retomado con más fuerza sus conceptos de guerra fría, para intimidar a los países que no se le subordinan, especialmente contra Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Otros países reciben iguales sanciones económicas y amenazas, pues para Donald Trump y sus halcones, no puede existir nadie en el mundo que se contraponga a sus dictados.

Ante las derrotas continuadas en su intento de derrocar a la Revolución cubana y al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el recurso más empleado por los yanquis son las medidas de guerra económica y financiera, con el viejo sueño de que el pueblo se canse de las penurias, añeja táctica diseñada por la CIA en 1962 contra Cuba, en su archiconocido Plan Mangosta, el cual expone textualmente:

La operación está dirigida a provocar una rebelión del pueblo cubano. Esta sublevación derrocará al régimen comunista e instaurará un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz. La sublevación necesita un movimiento de acción política fuertemente motivado y arraigado en Cuba, capaz de generar la rebelión, de dirigirla hacia el objetivo perseguido y de aprovecharse de su momento clímax. La acción política será apoyada por una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen, y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

Ese diseño, sostenido por 60 años contra Cuba, no les ha dado resultados, a pesar del incremento de sus sanciones en los últimos años, pero azuzados por los miembros de la mafia terrorista anticubana de Miami, Donald Trump y sus ancianos halcones, John Bolton y Elliott Abrams, creen que ese método desgastado y malogrado, ahora pudiera darles éxitos.

Desde hace décadas el mundo apoya a Cuba cuando presenta el documento en la ONU, Poner fin al Bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, sin embargo, actualmente la Unión Europea observa en silencio cómplice la embestida yanqui contra Venezuela, mediante el empleo de las nuevas tecnologías para sabotear su sistema eléctrico, porque al final “las aves de igual plumaje vuelan en el mismo bando”.

¿Cómo es posible que los europeos, auto proclamados quijotes de los derechos humanos, pueden aliarse al imperialismo yanqui en su intento por matar de hambre y enfermedades a pueblos enteros?

La guerra económica es criminal y constituye una violación total de los derechos humanos, pero el Parlamento Europeo en vez de condenar a Estados Unidos, lo apoyan.

Las más recientes sanciones informadas por el gobierno de Estados Unidos, contra Venezuela y Cuba, son un ejemplo elocuente de lo que pretende el imperio, pero la Unión Europea calla y no hace ni una sola resolución de condena ante ese crimen de lesa humanidad, por el contrario, apoyan a los yanquis en sus acciones violatorias del derecho internacional, entre ellas la auto proclamación de Juan El títere Guaidó, como presidente sin elecciones democráticas, algo que ningún estado europeo aceptaría.

Hoy Francia y España confronta graves crisis internas, pero respaldan a los yanquis en sus mezquinas patrañas contra Venezuela, lo que quedará en la historia como un execrable ejemplo de la pérdida de soberanía de los europeos frente a las órdenes y presiones de los Estados Unidos.

Los pueblos del mundo saben que las sanciones de Washington contra Venezuela son inhumanas y violan el derecho internacional, porque nadie tiene derecho de privar de sus recursos naturales, activos financieros, ocupar sedes diplomáticas y cortar el comercio exterior de otros estados, solo porque el gobierno en el poder no es del agrado de la Casa Blanca.

Los yanquis no acaban de entender que tales sanciones profusamente divulgadas, siembran más odio en los pueblos contra sus políticas hegemónicas y dan como resultado la unidad para resistir las carencias y buscar soluciones inteligentes, tal y como hacen los cubanos desde hace 60 años.

Desesperados ante la resistencia del pueblo y el apoyo total de las fuerzas armadas en Cuba y Venezuela, Estados Unidos insiste en desplegar planes de terrorismo de Estado, incendiando industrias, fábricas, centros comerciales y de procesamiento de alimentos, introducen gérmenes patógenos contra las personas, la flora y la fauna, para causar más daños, enfermedades y muertes.

Hoy Estados Unidos retoma la misma política que ejecutó Adolfo Hitler en Europa, pero ahora los campos de concentración son países enteros sometidos a la escasez de alimentos, cortes de electricidad provocados desde el exterior que afectan el suministro de agua, abastecimiento de combustible, e incluso el normal funcionamiento de hospitales y policlínicas.

Estados Unidos ante la frustración de sus acciones contra Venezuela y el ridículo reconocimiento de El Títere Guaidó, recurre a la amenaza militar de conjunto con la OTAN y anunció que abordaría en la reunión ministerial de esa organización militar, el tema de la presencia de “tropas rusas” en Venezuela, preocupación insostenible, dado que solo son dos aviones y una docena de asesores, como parte de un acuerdo público entre Rusia y Venezuela.

Todo forma parte de una operación mediática sin sustento, ya que Estados Unidos posee alrededor de Venezuela docena de bases militares, con cientos de miles de soldados y armamentos de guerra dispuestos para invadir ese país suramericano.

Si esos son los derechos humanos, la democracia y la libertad que defienden los yanquis y la vieja Europa, mejor que baje Dios y lo compruebe, para que conozca la ausencia de sentimientos que poseen.

Por eso recuerden a José Martí cuando afirmó:

“¡Póstrense de hinojos en la tierra, tiemblen de remordimientos y giman de pavor, todos los que en aquel tremendo día ayudaron a matar!

Donald Trump se niega a dar más ayuda a Puerto Rico.


Por Arthur González.

En el 2017 el huracán María devastó a Puerto Rico, dejando 4 mil 600 muertos, cientos de miles de personas sin viviendas, casi la totalidad de la Isla quedó sin electricidad y comunicaciones, permanecieron 84 días sin electricidad, 64 días sin agua y 41 días sin cobertura para celulares, las calles, avenidas y autopistas intransitables por estar cubiertas de árboles y escombros, hospitales cerrados o funcionando bajo mínimos por la destrucción de la red eléctrica, lo que ocasionó una parte de los muertos por falta de asistencia médica.

Un panorama desolador sin comparación con similares eventos meteorológicos, que causó daños calculados en cerca de 100 mil millones de dólares.

Durante una breve visita del presidente Donald Trump y su esposa, solo asistieron a un pequeño centro que albergaba varias docenas de isleños, a los que el controvertido Presidente lanzaba rollos de papel higiénico, algo que para él parecía una diversión infantil.

Casi dos años han pasado y aun los habitantes de Puerto Rico no están recuperados, pero de esa situación los grandes medios informativos capitalistas no hablan, muy diferente a las campañas que realizan a diario contra Venezuela.

Para los puertorriqueños no hay ayudas humanitarias ni conciertos con artistas famosos, y para colmo el presidente Trump se niega a aprobar un nuevo presupuesto de ayuda, porque solo pide dinero para el muro que añora levantar en la frontera con México, en vez de proponerse un plan que enfrente la miseria, la desigualdad económica y social, causantes de la violencia que padece ese país latinoamericano, puente de entrada de la droga a Estados Unidos, su mayor consumidor a nivel mundial.

Sin embargo, la Primera Dama, Melania Trump, se gasta cientos de miles de dólares mensuales en comprar lujosos ajuares de ropa, sin importarle que millones de niños en el mundo se acuesten diariamente sin llevarse un trozo de pan a la boca, y otros tantos nunca hayan tomado una taza de leche.

Un simple ejemplo de los gastos superfluos de Melania, está en la compra del abrigo que realizó el 14 de febrero del 2018, valorado en 2 mil 300 euros, diseñado por la casa de modas Calvin Klein.

La Primera Dama, al parecer, es fanática a los abrigos pues en el 2017 adquirió uno nuevo en la casa Dolce& Gabbana, que costó una suma elevada, al igual que otros como el que compró para asistir a la SuperBowl, en la afamada casa Cédric Charlier, al costo de mil 500 euros, casa donde también adquieren ropas la reina Matilde de Bélgica, Rania de Jordania o Meghan Markle, esposa de uno de los hijos del Príncipe Carlos de Inglaterra.

Debajo de ese abrigo de mil 500 euros, Melania vestía un conjunto valorado en 2 mil 300 euros, según la prensa especializada de Europa.

Los costos de los atuendos de la Primera Dama no bajan de los mil euros, como la chaqueta de seda que uso a finales del 2018, adquirida en la casa Amiri, al precio de mil 680 euros, más los zapatos de la marca Christian Louboutin, de 650 euros, solo para presenciar un partido de futbol.

Para asistir a un evento relacionado con la infancia, la señora Trump adquirió un abrigo rojo de lana, al precio de más de 2 mil euros.

Pero las redes sociales hablan poco de ese derroche de dinero, mientras en los propios Estados Unidos la pobreza aumenta, miles de personas duermen en las calles, comen de los depósitos de basura, no tienen seguros médicos y son desalojados de sus casas por falta de pago.

Esa es la democracia y el sistema capitalista que tanto defiende Trump y la mafia terrorista de Miami, oponiéndose a los programas sociales, la asistencia médica y la educación gratuita que disfrutan los cubanos, razón por la que le mantienen e intensifican criminales medidas de guerra económica y financiera, con el fin de frustrar la posibilidad de que su modelo económico e influencia política se multipliquen, tal como afirman los tanques pensantes del Council on Foreign Relations de Estados Unidos.

Razón tenía José Martí cuando escribió en el periódico Patria:

“En pompas míseras, como una encía despoblada, gasta lo más de las gentes la bolsa y el honor, sin que al cabo les quede de la vida más que la soledad y la rabia”.

 

 

 

 

Programas de la CIA contra artistas y escritores cubanos.


Por Arthur González.

Próximamente se celebrará en La Habana el IX Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, donde se debatirán aquellos aspectos más relevantes de ese sector de la sociedad cubana, que Estados Unidos desde 1959 intenta contaminar con su ideología.

Con el propósito de desvirtuar la obra de la Revolución en esos importantes ámbitos de la cultura de la Isla, ideólogos y especialistas en subversión de la CIA, diseñan diferentes programas para atraer a escritores, poetas, pintores, cineastas y otros creadores, sin éxito alguno.

En Cuba existe una verdadera obra cultural, demostrada en los cientos de miles de artistas formados en prestigiosas instituciones creadas por la Revolución, como el Instituto Superior de Arte, la Escuela Nacional de Arte, Conservatorios, la Escuela Internacional de Cine, Casas de Cultura y otros centros similares, donde se moldean talentos surgidos del pueblo, sin distinción de procedencia social, raza, creencias religiosas y preferencias sexuales.

Sin embargo, campañas fabricadas en Estados Unidos divulgan informaciones falsas y tergiversadas de la realidad artística cubana, e intentan año tras año contaminar eventos culturales con obras contrarrevolucionarias, que pasan sin penas ni glorias.

Cuba, pequeña y sometida a una descomunal guerra económica y financiera, no ha dejado de asignar cuantiosos recursos para que sus jóvenes puedan recibir una alta formación académica, comprobada en la cantidad y calidad de músicos, pintores, escultores, artistas de la radio, televisión, cine y teatro, unidos a poetas y escritores de alto vuelo, avalado por los múltiples premios internacionales y el reconocimiento de millones de seguidores en el mundo.

Por supuesto que la guerra económica afecta también a ese sector, pero no por ello se ha cerrado una escuela o centro de formación profesional, ni tampoco la creatividad de los artistas cubanos que se crecen con su ingenio ante las adversidades que imponen las medidas aplicadas por Estados Unidos.

Con el fin de subvertir ideológicamente a los artistas cubanos, la CIA a través de su engendro la Fundación Nacional para la Democracia, conocida por sus siglas en inglés como la NED, destina anualmente elevadas sumas de dólares para diferentes operaciones encubiertas en la cultura cubana, como realizan contra Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, según consta en su sitio oficial.

La NED es una pantalla de la CIA para sus diferentes programas, hecho afirmado en 1991 por su primer presidente Allen Weinstein, quien aseguró que lo que hoy hace la NED, era ejecutado por la CIA 25 años atrás.

Informes oficiales sobre el presupuesto de la NED para su labor subversiva, confirman lo antes expuesto.

En 2017 la NED entregó 95 mil dólares a la organización Cuban Soul Foundation, Inc., para desarrollar acciones en favor de la “Libertad de expresión del artista independiente cubano”, con la idea de “permitir que los artistas independientes produzcan, representen y exhiban su trabajo en eventos comunitarios sin censura. La organización colaborará con grupos de músicos para crear espacio en el estudio y organizar una serie de eventos para mostrar el trabajo de los artistas que participan en el programa”.

En el 2018 le asignó 80 mil dólares a la Fundación del Alma Cubana, Inc., para ver si podían alcanzar el mismo objetivo.

Con el propósito de Promover el cine independiente en Cuba, en el 2017 entregaron 55 mil dólares, a la organización CaribbeanTales Worldwide Distribution Inc., y en el 2018 la misma cantidad de dinero, siempre con el interés de “fortalecer la capacidad de los cineastas independientes en Cuba para desarrollar materiales que generen conciencia sobre temas no contados o censurados que afectan a la sociedad cubana. Proporcionar a un grupo de productores cubanos capacitación intensiva, y prepararlos para producir películas sobre temas de libertad, igualdad y justicia social. Los cineastas de los dos materiales mejor preparados recibirán apoyo para desarrollar y distribuir su trabajo”.

Siguiendo una misma línea de acción en el sector de la cultura cubana, distribuyeron en el 2017 la suma de 20 mil 272 y 61,517dólares respectivamente, para la “Promoción del pensamiento independiente en Cuba y la libertad de información”, cantidad entregada a la editorial Hypermedia Inc.

La pretensión de la CIA es “promover una mayor libertad de expresión y escritura independiente entre los intelectuales cubanos y distribuir entre ellos, libros censurados producidos por escritores cubanos en el exilio”. “El mayor interés es alentar la escritura independiente entre el público y presentar las mejores obras en eventos literarios internacionales”.

Ya en el 2018 la suma entregada a la misma editorial fue de 72 mil 324 dólares, con la tarea de “promover la libertad de expresión y un espacio de información plural e independiente en Cuba, y fortalecer la capacidad institucional y profesional de los medios de comunicación”.

En el mismo 2018 proporcionaron 70 mil dólares, con el fin de “empoderar artistas cubanos de Hip-Hop como líderes sociales, para el cambio social en la sociedad”, depositándole dicha cantidad a la Fundación Cartel Urbano, la cual “deberá desarrollar talleres en Cuba y Colombia, que incluyan capacitaciones profesionales, intercambios culturales y eventos artísticos. También ayudar a los artistas a desarrollar sus propios proyectos sociales, los que implementarán en sus comunidades locales”.

En 2018 la NED decidió entregar 82 mil dólares a la Fundación Vista Larga Corp., con el fin de “apoyar a escritores y artistas independientes en Cuba, fortalecer su capacidad para producir y exhibir su trabajo en eventos comunitarios sin censura, proporcionar tutoría para que los escritores mejoren su trabajo y lleguen a un público más amplio, además de promover una mayor colaboración entre los escritores cubanos y sus contrapartes latinoamericanas”.

Otra línea del trabajo subversivo es la prensa, a la que igualmente destinan miles de dólares con objetivos similares.

Suficientes elementos para estar alertas ante esos planes enemigos, que aspiran a penetrar el medio cultural cubano y atraer a sus miembros, con vistas a dividir la sociedad y debilitar su ideología.

Los yanquis no sacan experiencias de sus 60 años de fracasos y continúan malgastando dinero en llenar estómagos mercenarios sin resultados, porque como dijera José Martí:

“Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”.

Terrorista convertida en una “santa”.


Por Arthur González.

Recientemente el libelo anticubano miamense El Nuevo Herald, publicó un artículo sobre una anciana que será desalojada de su casa, ubicada a pocas cuadras de la Calle Ocho, debido al impago de la hipoteca, y por tanto a sus casi 81 años tendrá que vivir el resto de sus días en su auto, pues en el país de “la libertad”, la seguridad social no atiende esos casos.

Quién podría pensar que en la nación de la “democracia y de los derechos humanos” puedan suceder esas cosas, máxime cuando la susodicha cumplió órdenes de la CIA para derrocar a la naciente Revolución cubana.

El artículo en cuestión intenta conmover a la comunidad cubana, para ver si le regalan dinero a la anciana con el que podría liquidar su deuda, algo bien difícil en una de las ciudades más caras de Estados Unidos y donde el nivel de vida no es alto, según estadísticas oficiales.

Como si fuese una novela de la famosa escritora Corín Tellado, el artículo hilvana una historia llena de mentiras respecto a las penurias que dice haber sufrido la anciana, nombrada Ada Rodríguez, quien afirma haber pasado 19 años en una cárcel de Cuba.

Por supuesto, una prisión no es un hotel y las condiciones ambientales y de convivencia son específicas y bien difíciles, pero las razones que conllevaron a un tribunal cubano a sancionarla, fueron similares a las que hubiera dictado una Corte Federal de Estados Unidos por actos terroristas.

Ana Rodríguez en su relato confiesa que en La Habana conformó una célula contrarrevolucionaria, sin dudas al servicio de la CIA, de la que evidentemente recibió materiales para incendiar centros comerciales en plena faena de ventas a la población, como hicieron con el más lujoso de Cuba, la renombrada tienda por departamentos El Encanto, en cuyo acto terrorista ejecutado en abril 13 de 1961 por Carlos González Vidal, miembro del grupo terrorista organizado por la CIA, Movimiento de Recuperación del Pueblo, en el cual murió quemada viva una de sus empleadas nombrada Fe del Valle.

Otros terroristas que también recibieron de la CIA petacas incendiarias fueron, Armando Valladares y Carlos Alberto Montaner, siendo detenidos, juzgados y condenados por sus actos terroristas. Hoy, al igual que Ada, viven libres en Estados Unidos, refugio de asesinos y terroristas.

Un informe secreto del Inspector General de la CIA, Lyman Kirkpatrik, publicado el 1ro de marzo de 1998 en el diario The Miami Herald, asegura:

“En febrero de 1961 se realizaron 6 exitosas operaciones anfibias llevando armas y materiales explosivos, y también el 13 de marzo, así como 2 exitosos lanzamientos en paracaídas en ese mismo mes”. 

En el año 2001, durante la conferencia académica celebrada en La Habana bajo el título “Girón, 40 años después”, Robert Reynolds, jefe de la estación CIA en Miami, de septiembre de 1960 a octubre de 1961, afirmó: “En esa época nosotros habíamos comenzado a hacer algunos sabotajes en Cuba”.

Ahora al borde del desahucio y abandonada por los oficiales de la CIA que le desgraciaron su vida, Ana se quiere convertir en una santa, al declarar sin el menor sonrojo:

“El acto revolucionario más ambicioso que intenté, fue mezclar ácido sulfúrico con cápsulas de gelatina tratando de desencadenar incendios en tiendas habaneras confiscadas por el gobierno cubano” y con total cinismo añadió: “Mi gran golpe al gobierno fue chamuscar unos abrigos en una tienda por departamentos”.

Vergüenza debería darle al diario El Nuevo Herald, publicar el relato de una terrorista que intentó quemar un centro comercial, en el que pudieron morir mujeres, hombres y niños inocentes, como sucedió en El Encanto y en la tienda Flogar, esta última incendiada por Carlos Alberto Montaner, donde resultaron gravemente heridas varias personas.

Otros centros comerciales incendiados en aquellos años por los agentes de la CIA, fueron: el Ten Cent, de la calle Monte, expropiado a la compañía yanqui F.W. Woolworth Co., la tienda La Época, los cines Cándido y Riesgo, más el centro de enseñanza Nobel Academy, donde resultaron heridos algunos ciudadanos y una de sus alumnas perdió un ojo.

Ahora con 80 años cumplidos, es fácil convertirse en una “virgen inmaculada”, pero ella debería preguntar a los familiares que perdieron a sus seres más queridos en aquellos actos terroristas, qué piensan de esos que, por cumplir órdenes de la CIA, cortaron la vida o hirieron a ciudadanos inocentes.

Una muestra de cómo algunos califican en Estados Unidos, a esos agentes CIA cuando los actos terroristas son contra Cuba, la dio Stephanie Kienzle, al escribir en el libelo de Miami: “Esta valiente mujer sobrevivió la atrocidad del comunismo y merece vivir el resto de su vida en paz, comodidad y seguridad”.

O sea, incendiar un centro comercial lleno de personas inocentes es para esa señora un acto de valentía. ¿Pensará lo mismo de los terroristas que estrellaron dos aviones contra Las Torres Gemelas?

Ada debería demandar a la CIA por dejarla ahora en la calle, en vez de hacerse pasar por una “víctima” del comunismo, cuando en realidad es una terrorista que nunca obtendrá el perdón de Dios.

Preciso fue José Martí cuando señaló:

“Con que villano regocijo gozan las almas miserables”.