La CIA repite sus acciones con la OEA


Por Arthur González

Quizás la impotencia ante tantos fracasos, sea el motivo por el cual la CIA ha retomado nuevamente a la OEA para intentar condenar a Venezuela, a pesar de ser una vieja y fracasada fórmula.

El actual secretario general, Luis Almagro, es la pieza sacrificada en este nuevo escenario para apuñalar a Venezuela, y no se puede dudar que posiblemente sea uno de los viejos agentes reclutados por la Agencia Central años atrás, porque de ser un hombre progresista con ideas izquierdistas, ahora sale rompiendo lanzas a favor de los intereses de Washington, pisoteando su pasado.

El 23.03.2017 catorce países integrantes de la OEA, siguiendo presiones de las embajadas estadounidenses en sus respectivas capitales, se unieron para exigirle a Venezuela que libere sus “presos políticos” y precise un calendario para celebrar elecciones, algo realmente injerencista que contradice la propia carta de dicha organización.

Se prestaron para difundir la declaración conjunta nada menos que México y Brasil. El primero sin moral alguna dada la cantidad de asesinatos, desaparecidos, corrupción política y enriquecimiento de sus más altos funcionarios, y el segundo embarrado hasta el tope por el golpe de estado ejecutado contra la presidenta Dilma Rousseff, elegida en elecciones democráticas.

El resto son países que responden a los dictados y presiones de Estados Unidos, como Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, algo que hace recordar lo sucedido contra Cuba en 1962.

En declaraciones a periodistas de su país, el canciller mexicano Luis Videgaray, dejó expuestas las indicciones impartidas por el Departamento de Estado yanqui, cuando aseguró: “La región no puede permanecer indiferente”.

Es mucha la falta de principios cuando la propia OEA ha contemplado las agresiones a Venezuela por parte de Estados Unidos, incluida la guerra económica, sin hacer nada.

No olvidar que el 25.03. 2015, el Departamento de Estado divulgó a través de la subsecretaria Roberta Jacobson, que el Presidente Obama había solicitado al Congreso, 2 mil millones de dólares para Latinoamérica y de esa suma 53,5 millones se destinarán a la “Iniciativa Regional de Seguridad” (CBSI) y una buena parte sería empleada en programas de promoción de “la libertad de prensa y los derechos humanos” en Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua.

Si se leen los planes de la CIA y el Gobierno de Estados Unidos contra la Revolución cubana, se perciben similares medidas; al parecer la creatividad de la Agencia Central se perdió por los constantes cambios de jefes y oficiales, viéndose obligados a desempolvar antiguos papeles, a pesar de que todas aquellas medidas fracasaron, pues transcurridos casi 60 años Cuba sigue en pie de lucha.

Un simple vistazo a la Operación Mangosta, aprobada el 18 de enero de 1962 por el presidente John F. Kennedy, se constata que una de las medidas planteadas contra Cuba fue precisamente el empleo de la OEA.

La medida dice textualmente:

Acciones diplomáticas                                

Situación: El Departamento de Estado está concentrando sus esfuerzos en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, la cual comenzará el 22 de enero, esperando obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para las resoluciones de la OEA que condenen a Cuba y la aíslen del resto del HemisferioName=n1070; HotwordStyle=BookDefault; .

Se está considerando una resolución solidaria, mediante la cual OEA ofrezca alivio directo al angustiado pueblo cubano (similar a la de EE.UU. para Rusia, de 1919-20), como un medio para lograr la simpatía del pueblo cubano, sin tener que reconocer al Gobierno comunista.

La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA.

La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes similares a este Proyecto, buscando una rebelión interna del pueblo cubano contra el régimen comunista.

El 19.01.1962 Estados Unidos circuló una propuesta para que los países de la OEA ordenaran sanciones automáticas contra Cuba, si esta no rompía sus relaciones con la URSS. Sigue leyendo

La desvergüenza de la OEA


Por Arthur González.

Afirman que la historia se repite unas veces como tragedia y otras como comedia, algo que se comprueba en estos instantes en Washington, en la sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos, OEA, para tratar la situación que confronta la República Bolivariana de Venezuela.

OEA
Desde el triunfo del presidente Hugo Rafael Chávez Frías, Estados Unidos se opuso a que el proceso socialista venezolano tuviera éxito, debido al “peligro” que su ejemplo representa para la región.

Las alianzas que se fueron creando en la zona preocuparon sobremanera a los especialistas de la CIA y del Departamento de Estado, y son conocidas las acciones ejecutadas en apoyo a la oposición venezolana, financiando las campañas de prensa, la conformación de grupos políticos entre los jóvenes de las clases pudientes y repitiendo la fórmula de guerra económica y psicológica diseñada contra Cuba, desde el mismo año 1959.

Esa guerra económica recrudecida hoy para provocar el resentimiento del pueblo contra los dirigentes venezolanos, es copia exacta del Plan Mangosta, aprobado el 18.01.1962 por el presidente J.F. Kennedy, para derrocar a la Revolución encabezada por Fidel Castro Ruz.

Ante la impotencia de no poder destituir al actual presidente de Venezuela elegido por el voto popular, Estados Unidos aplica programas de acciones encubiertas similares a los ejecutados contra Cuba.

Sabotajes a la economía venezolana, revueltas sufragadas con presupuestos millonarios del Departamento de Estado, reclutamiento de líderes estudiantiles en las universidades y entre viejos políticos, son fórmulas gastadas empleadas también contra Cuba.

Pero la más reciente de las medidas es la reunión extraordinaria de la OEA, en la cual presentaron a través de México una declaración para que sea ese organismo, denominado como Ministerio de Colonias, quien decida el futuro de Venezuela sin descartar una intervención militar. Sigue leyendo

Excelente lección


Por Arthur González.

Los acontecimientos políticos que están sucediendo en Argentina y Venezuela, posterior al triunfo electoral de la derecha, es la mejor y más completa lección para los pueblos de América Latina.clases

Sin dejar pasar un solo minuto, los ganadores, por mandato popular, van desmantelando todo el andamiaje legal que se conformó durante años para favorecer a los desposeídos, a la clase obrera y campesina, y a los estudiantes.

Los planes y Programas de Acción Encubierta ejecutados por las agencias de inteligencia estadounidense, principalmente la CIA, unidas a las acciones del Departamento de Estado, fueron desgastando al pueblo a través de la escasez de productos de primera necesidad, como resultado de la Guerra Económica, especialmente en Venezuela, sumada a las campañas psicológicas para crear el resentimiento de la gente contra el Gobierno.

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La guerra de la CIA contra Venezuela


Por Arthur González.

Para aquellos convencidcasa blancaos de la democracia y los derechos humanos que Estados Unidos pregona a los cuatro vientos, deben saber que eso es pura propaganda, pues en la práctica son los menos democráticos cuando se trata de ahogar pensamientos diferentes a los que ellos imponen.

Así se materializó en Venezuela después que Hugo Rafael Chávez Frías, resultó electo por el voto popular y se enfrentó ideológicamente a las doctrinas dictadas por la Casa Blanca.

No importaron 18 elecciones totalmente transparente, en las que el pueblo lo eligió como su Comandante; para Estados Unidos eso no bastaba y por tanto había que hacerle lo mismo que a Fidel Castro, cuando venció a las fuerzas batistianas, apoyadas y abastecidas por el Departamento de Estado y el Pentágono: una guerra económica total para evitar que el modelo socialista fuera un “mal ejemplo” para América Latina.

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San Leopoldo


Por Arthur González

Todo hace indicar que los analistas de la CIA se han creído ciertamente que pueden seguir engañando al mundo con sus mentiras.

Un vivo ejemplo es la manipulación que ejecutan con Leopoldo López, contrarrevolucionarleoploodo lopezio venezolano entrenado por la CIA e incluso preparado en el instituto del polaco Lech Walesa, en técnicas para llevar a cabo desórdenes callejeros, bajo el principio que siguió en Polonia cuando encabezaba el llamado Sindicato de Solidaridad, junto a los asalariados cubanos Yoani Sánchez, la inculta y grosera Berta Soler, Antonio Enrique González-Rodiles y Eliecer Ávila.

De regreso a Caracas, Leopoldo inició acciones subversivas bajo el asesoramiento y control de los “diplomáticos” de la embajada yanqui, y el apoyo de los partidos de derecha venezolanos.

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Estados Unidos exportador de la subversión


Arthur González

CIA+logoDesde 1963 el gobierno de Estados Unidos inició una cruzada contra Cuba acusándola de exportar la Revolución, proponiendo aplicarle múltiples sanciones a nivel regional y mundial.

El presidente de Venezuela por esos tiempos era Rómulo Ernesto Betancourt Bello, el primero que se prestó para denunciar el 28.11.1963 un “escondite” con armas en las costas de la península de Paraguaná, las que según sus órganos de inteligencia procedían de Cuba, a pesar de las mismas eran de fabricación Norteamérica de última generación y por tanto imposibles de adquirir por el Gobierno cubano, debido al “embargo” impuesto por la Casa Blanca. Sigue leyendo

Europeos trasladan sus experiencias


Arthur González

WalesaNo es casual que polacos y checos pretendan trasladar sus experiencias a los contrarrevolucionarios cubanos, los alerten de sus errores y ofrezcan sus vivencias después de la caída del socialismo.

Lech Walesa por orientaciones de Estados Unidos, imparte seminarios para contrarrevolucionarios latinoamericanos de cómo conformar partidos de oposición, evitar las rivalidades entre sus miembros, fórmulas para atraer a la juventud y otras pautas de trabajo para intentar lo imposible: unir a los asalariados de Estados Unidos que solo actúan por obtener más dólares. Sigue leyendo