Cuba, la obsesión eterna


Por Arthur González

Desde antes del triunfo de la Revolución cubana, ya los políticos de Estados Unidos estaban preocupados ante la inminente caída de la dictadura de Fulgencio Batista, apoyada y sostenida con financiamiento, inversiones, entrega de armamentos, asesoramiento en el combate contra el comunismo y enseñanza de métodos de tortura, más el entrenamiento militar a su ejército en las principales academias yanquis.

Al asumir el poder Fidel Castro, Estados Unidos entró en pánico, porque nacía un estado que se declaraba independiente, a solo 90 millas de sus costas, algo insólito para quienes siempre habían campeado a su gusto en Cuba y en toda América Latina.

Por esas razones, desde el mismo año 1959 la CIA inició sus planes para tratar de asesinar a Castro, fabricar una “oposición” y desplegar todo su arsenal en guerra psicológica y acciones subversivas, ninguna con éxito, a pesar de los cientos de miles de millones empleados para lograr sus propósitos.

Prueba de esa obcecación fueron las palabras dedicadas por el Presidente Donald Trump, en su primer discurso a la nación el pasado 30 de enero 2018, donde solo hizo mención a Cuba y Venezuela, ignorando al resto de países, a pesar de los graves problemas que sufre la región entre asesinatos impunes, corrupción gubernamental, elecciones fraudulentas, desempleo, miseria y crisis económica.

Entre las actividades que desarrollan para intentar sostener una matriz de opinión contra Cuba, financian hasta proyectos artísticos como el que ejecuta la artista plástica Tania Bruguera, residente desde hace años en New York, aunque viaja a La Habana para realizar provocaciones diseñadas y costeadas por la mafia terrorista anticubana de Miami.

Su más reciente acción, con la pretensión de deformar la realidad cubana, es la instalación plástica que presentará el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el próximo 3 de febrero 2018, nombrada Untitled (Havana, 2000), en la cual pretende exponer las supuestas “contradicciones de la vida en Cuba durante la etapa revolucionaria”.

Esa obra la expuso en La Habana durante la VII Bienal de La Habana en el año 2000, pero fue retirada por la participación de hombres totalmente desnudos, algo inusual en la isla, ante un público de todas las edades, incluidos niñas y niños.

Según declaraciones de su autora en New York:

“Cuba atraviesa por un momento de mucha confusión, el gobierno está cometiendo errores que afectan a varios grupos poblacionales y la gente tiene menos miedo porque empieza a tener acceso a una información que no es generada por los canales oficiales. Muchos cubanos ya han visto otros mundos y algunos tienen cierta independencia económica que podría traducirse en independencia ideológica”.

Es importante recordar que Tania Brugueras nunca tuvo obstáculos para su trabajo como artista, fue formada en la universidad de las artes de La Habana, era miembro de la Unión de Escritores y Artistas, hija de un destacado diplomático y gozó de todas las oportunidades materiales.

Añas atrás, logró radicarse en Estados Unidos para ampliar sus estudios, pero dio un brusco giro ideológico al parecer por falta de suficientes recursos económicos, al decaer el interés de sus obras en el mercado, y necesitar de propaganda para alcanzar mayores ventas, por lo que aceptó vincularse a elementos sufragados por los servicios de inteligencia yanqui, como Yoani Sánchez Cordero y más tarde con Rosa María Payá Acevedo.

Con ambas realizó actos provocativos en sus visitas a Cuba, sin poder movilizar a otros artistas ni a la población.

Tania jamás ha ejecutado una acción plástica en México, Honduras, Guatemala, Argentina o Brasil, para denunciar el asesinato de periodistas, los miles de desaparecidos, el desempleo, la corrupción administrativa, el hambre de los desposeídos, las muertes por falta de asistencia médica, el analfabetismo y muchos de los males que afectan a esos países, y no existentes en Cuba.

Es cierto que los cubanos pueden viajar al exterior con más facilidad y tener la posibilidad de conocer realidades que nunca han visto en su país, y aquellos que logran una visa para ingresar a los Estados Unidos, pueden ver a diario asesinatos, brutales agresiones entre los ciudadanos, cómo la policía mata a tiros a haitianos y latinos, tiroteos en escuelas debido a la adquisición libre de armas de fuego, asaltos a mano armada en centros comerciales y joyerías,  secuestro y asesinato de mujeres y niños, los efectos nocivos de las drogas y otros delitos que no ven en su patria.

Si realmente esta artista estuviera preocupada por la situación de las personas, debería dedicarle una instalación a Estados Unidos, donde, según reconoció el propio presidente Trump, hay más de 43 millones de personas que viven en la pobreza, y 1 de cada 5 ciudadanos no tiene trabajo.

Mucha hipocresía persiste entre los asalariados que le venden su alma a la mafia anticubana, esa que tiene las manos manchadas de sangre y que no ha podido destruir una Revolución auténtica ganada por su pueblo, pues como afirmó José Martí:

“Hay pocas cosas que en el mundo sean tan odiadas como los hipócritas”.

 

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Estados Unidos expertos en fabricar opositores


Arthur González.

Al triunfar la Revolución cubana el 1ro de enero de 1959, en contra de las aspiraciones del gobierno de los Estados Unidos, que en 1958 preparaba una tercera fuerza que lograra opacar el liderazgo de Fidel Castro, la Casa Blanca inició la fabricación de “opositores” que pudieran derrocar a la naciente Cuba libre y soberana.

El 28 de enero de 1959 crearon en Miami la primera organización opositora, La Rosa Blanca, integrada por ex miembros de la tiranía de Fulgencio Batista, refugiados en Estados Unidos.

Meses más tarde el sub Secretario de Estado para el hemisferio occidental, Lester D. Mallory, redactó un memorando en el que afirmaba:

“… No existe una oposición política efectiva en Cuba…”

A partir de ese reconocimiento, la CIA se dio a la tarea de construirla, lo que se pone de manifiesto en su primer plan de acciones encubiertas, aprobado por el presidente Eisenhower el 17 de marzo de 1960, donde se expresa como una de las tareas a lograr:

Crear una oposición cubana responsable, atractiva y unificada contra el régimen de Castro…”

Para Estados Unidos es una obsesión construir “disidentes y opositores”, donde existen gobiernos que no son de su agrado, siendo la CIA la encargada de ejecutarlo.

La historia así lo demuestra y los ejemplos son Guatemala, Irán, Cuba, Chile, Nicaragua, Polonia, el Tíbet y Venezuela.

Desde el ascenso de Hugo Chávez Frías, Estados Unidos desató una cruenta guerra para tratar de derrocarlo.

Desde la embajada yanqui en Caracas, oficiales de la CIA bajo cargos diplomáticos, organizan, instruyen y financian a los llamados “opositores” contra la Revolución Bolivariana, con el empleo de métodos y planes idénticos a los aplicados contra Cuba.

No en vano la CIA creó hace 10 años, un Director de Misión para Cuba y Venezuela, para el análisis de información, organización y dirección de acciones de inteligencia contra ambos países.

El escenario venezolano es diferente al cubano porque la mayoría de la burguesía nacional y los partidos políticos no se marcharon hacia Miami, permanecen dentro del país, permitiéndole organizarlos para llevar a cabo acciones políticas y subversivas diseñadas por sus ideólogos.

Costosas campañas de prensa fomentadas internamente y en el exterior, persiguen el propósito de satanizar el proceso venezolano, manipulando la realidad a su antojo.

Cansados de fracasos, elevaron la varilla y llegaron a organizar un golpe militar, incluido el secuestro del presidente Chávez, algo que violó los más elementales derechos constituciones, la carta de la OEA, de la ONU y los tan manipulados Derechos Humanos, situación vergonzosamente respaldada por varios países al servicio del imperio, entre ellos España.

La tan “preocupada” Europa que sirve a Estados Unidos de ente evaluador de los Derechos Humanos para conformar imágenes mediáticas, no alzó su voz de condena a esa acción, a pesar de que se emplearon los mismos métodos de la tenebrosa Operación Cóndor, ejecutada en la década de los años 70 del siglo XX.

El pueblo se encargó de revertir el macabro golpe, pero el gobierno yanqui no conforme con ello, continuó su accionar subversivo entrenando a cabecillas opositores como Leopoldo López, enviándolo a tomar un curso con Lech Walesa, en el instituto que lleva su nombre en Polonia, junto a mercenarios cubanos como Berta Soler, Yoani Sánchez Cordero, Antonio Enrique González-Rodiles y Eliecer Ávila.

Para que nadie se llame a engaños, la prensa yanqui divulgó recientemente la información de que el Departamento de Estado paga casi 1 millón de dólares a expertos para que trabajen con la oposición en Venezuela, dinero que sale del contribuyente, en vez de emplearlo en mejorar la asistencia médica para las personas de bajos ingresos.

Ahora no podrán decir que la oposición en Venezuela es libre y espontánea, porque ya se sabe que la Oficina de Operaciones de Conflictos y Estabilización del Departamento de Estado, entregó, el pasado mes de septiembre, 900 mil dólares al Atlantic Council, para promover la resolución “no violenta” de conflictos en Venezuela, siguiendo la teoría de Gene Sharp.

Por esa razón refuerzan la guerra económica para que el pueblo se revele contra Maduro, a la vez que siguen orientando a los opositores a negarse a dialogar y llegar a un entendimiento racional que traiga paz a ese pueblo.

Paralelamente, continua la guerra mediática que intenta responsabilizar al gobierno bolivariano de la actual situación interna, cuando el único culpable es el gobierno estadounidense, y la prueba evidente fueron las declaraciones de Jason Marczak, director del Centro Latinoamericano Adrienne Arsht, del Atlantic Council, quien confirmó haber recibido los fondos para trabajar con sus “amigos” dentro de Venezuela, incluso llevar a Washington a algunos elementos de esa contrarrevolución para recibir entrenamiento.

Agregó Marczak, que la misión que tienen es proporcionar a la oposición y a otros miembros de la sociedad civil, herramientas necesarias para trabajar de forma más cohesionada, como una coalición unida, para organizar conversaciones, recopilar datos y hacer análisis, espionaje a manos llenas.

La CIA es experta en emplear organizaciones “no gubernamentales”, constituidas para canalizar su dinero de forma enmascarada y encubrir a sus oficiales, con el objetivo de trabajar en los países que no siguen la línea política dictada por la Casa Blanca.

Ante esa injerencia yanqui, la OEA, la Unión Europea y el Parlamento europeo hacen silencio. No hay una sola declaración de ellos para condenar a Estados Unidos por su guerra permanente contra el pueblo venezolano, lo que demuestra la doble moral que poseen ante tales violaciones de los derechos humanos, en una nación que lucha por ser independiente y soberana.

Tales actos subversivos son los que obligan a los países que sufren esas agresiones, a hacer patentes las ideas de José Martí cuando aseveró:

“Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas.Es la hora del recuento y la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.

 

 

 

 

 

 

Lo que deben saber los “disidentes” cubanos.


Por Arthur González.

Esos que han calificado desde Estados Unidos como “disidentes”, que según documentos oficiales desclasificados fueron creados y financiados por la CIA ante la ausencia de opositores a la Revolución, deben conocer algunas cosas elementales del por qué ellos no tienen futuro en Cuba, ni el pueblo votaría por ninguno en las elecciones venideras.

El huracán Irma se ensañó con las islas del Caribe y entre ella Cuba, la que prácticamente arrasó, pero solo un sistema social como el escogido por el pueblo cubano, pudo impedir que un millón 700 mil personas murieran por las inundaciones y derrumbes de sus casas, al evacuarlas con antelación para centros y lugares seguros con alimentación y servicios médicos sin costo alguno.

Esa organización ejemplar de la defensa civil cubana jamás la tuvo Cuba antes de 1959 y de la que países poderosos como Estados Unidos tienen mucho que aprender.

Los “disidentes” que proyectan cambios en la Isla no pudieran asumir ninguna medida semejante, ellos no disponen de programas políticos para el pueblo, solo buscan dinero y viajes para vivir sin trabajar, algo que había informado el jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en la Habana, cuando aseguró en un cable confidencial:

“No vemos plataformas diseñadas para llegar a amplios sectores de la sociedad cubana, sino que más bien dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día de los principales organizadores […] su impacto en la sociedad cubana es muy poco y no ofrecen una alternativa política al gobierno”.

El pueblo cubano tiene una alta preparación académica y cultura política suficiente para comprender lo que busca esa mal llamada “oposición” al servicio de una potencia extranjera, que no es capaz de enfrentar las consecuencias de un huracán como Harvey, que destrozó a Texas y aun pasará mucho tiempo para que puedan recuperarse, porque dicho sistema no se preocupa de los ciudadanos comunes.

Rosa María Payá Acevedo asalariada de Estados Unidos, a quien utilizan ahora para intentar renacer de las cenizas el fracasado Proyecto Varela, diseñado por especialistas en subversión de la CIA y el Departamento de Estado para su padre, Oswaldo Payá Sardiñas, debería saber lo que informó a su gobierno, el mismo jefe de la entonces Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana.

Crudo pero exacto fue el experimentado diplomático Jonathan Farrar, cuando informó al Departamento de Estado, a la CIA y al Consejo de Seguridad Nacional, entre otros, sus criterios sobre Payá Sardiñas, siendo estos los siguientes:

El Diálogo Nacional, de Osvaldo Payá, ha recogido algunos disidentes dispersos, pero no ha hecho acciones importantes en meses […] En realidad, muchos de los líderes del movimiento disidente son relativamente viejos. Disidentes de larga data como Osvaldo Payá andan por los 50 y 60 años; tienen poco contacto con los cubanos más jóvenes y cuando logran sacar un mensaje, este no es de interés para ese segmento social”.

Estos elementos no son propaganda de un comunista, sino del representante del gobierno de Estados Unidos en Cuba, quien sostenía un sistemático trabajo con los asalariados de Washington.

Por esas razones, quienes pretenden cambiar el sistema socialista tienen que darse cuenta que, mientras el poderoso huracán Irma destrozaba a su paso cuanto bien material se encontraba, en el Instituto de Cardiología Infantil de La Habana, se operaba gratuitamente un niño a corazón abierto, para subsanarle un problema genético en una de las válvulas de su pequeño corazón.

El equipo conformado por médicos, especialistas y enfermeras, trabajaron todo el tiempo en condiciones muy difíciles, pero la intervención quirúrgica fue un éxito, y ese personal calificado es el mismo que no acepta los encantos que les ofrece el programa Cuban Medical Professional Parole, diseñado desde septiembre del 2006 por el Departamento de Estado yanqui para que deserten y abandonen sus pacientes en Cuba.

Hay que ver la diferencia de sistemas cuando se palpa el triste destino que llevaron los ancianos residentes en viviendas públicas en Miami, tras el paso del huracán Irma, quienes no han tenido otra alternativa que dormir en plena calle sin recursos ni apoyo del gobierno, ese mismo que trabaja afanosamente por lograr “cambios” en la Isla, con el apoyo de sus asalariados “disidentes”, como las Damas de Blanco, Yoani Sánchez, Antonio Enrique González-Rodiles, Eliecer Ávila y Rosa María Payá.

Nadie sabe dónde podrán pasar los días esos ancianos que sus viviendas quedaron inhabitables, porque el sistema yanqui no mira al ser humano sino a sus bolsillos.

Mucha propaganda se divulga sobre los destrozos causados en Cuba, pero no dicen que el poderoso huracán Irma ha dejado a los pobres de la Florida en la ruina, ni se menciona nada respecto a los daños sufridos por los pobladores de Liberty City en Miami, barrio conformado por negros, latinos y caribeños de escasos recursos, donde perdieron lo poco que tenían.

No sería ocioso que Rosa María Payá y sus tutores de la mafia terrorista anticubana, se dieran una vuelta por ese lugar para que vean los sufrimientos de esos norteamericanos que el sistema capitalista los tiene olvidados, al igual que los 3,3 millones de personas viven en la pobreza en Florida, según informes oficiales de la Oficina del Censo de Estados Unidos, al afirmar que “los pobres son casi un 16% de los 20,6 millones de habitantes del estado”.

Para esos 3,3 millones de pobres Disney World no existe, ni las grandes tiendas y hoteles, donde solo los ricos disfrutan, mientras el Secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, solicita aviones oficiales para ver el eclipse solar o trasladarse a Europa en luna de miel, siendo el costo del vuelo de 25 mil dólares por hora, algo de lo que no habla la prensa oficialista yanqui.

No por gusto José Martí afirmó:

“Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar”

¿ Qué ha logrado la “disidencia” en Cuba?


Por Arthur González

Cuando se analiza fríamente qué ha logrado en 58 años la contrarrevolución interna cubana, bautizada como “disidencia”, no cabe otra respuesta: absolutamente nada.

Creada por la CIA, según sus documentos, la llamada “disidencia” solo ha logrado embolsillarse mucho dinero, visas para emigrar como “refugiados políticos” y desde enero del 2014 viajar por Europa, América Latina y Norteamérica con el dinero que pagan los contribuyentes de Estados Unidos, pero de derrocar el socialismo cubano o movilizar fuerzas populares para enfrentarse a la Revolución, ni asomo.

Si algún historiador estudiara los cientos de organizaciones construidas por los yanquis, pudiera darse cuenta que todas han estado penetradas por la efectiva Seguridad cubana, algo que cada cierto tiempo se comprueba con las denuncias realizadas a través de la TV cubana, ridiculizando a los poderosos Estados Unidos que se dejan engañar por los revolucionarios cubanos.

Durante los años 60 fueron cientos las organizaciones creadas por la CIA para ejecutar actos terroristas, especialmente contra la economía, más los cientos de planes para asesinar a Fidel Castro, todos sin éxitos.

En los 70, con la apertura de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, la CIA tuvo la oportunidad de reinstalar su Estación Local, dedicándose al abastecimiento material de dos docenas de sus agentes reclutados en el exterior y dirigidos a la obtención de información para reforzar la guerra económica contra Cuba, en su afán por ver depuesto el socialismo.

Al arribar a los 80 y con la puesta en vigor del Proyecto Democracia, aprobado por Ronald Reagan en 1981 para acabar con el socialismo en Europa, fabricaron contra Cuba la mal llamada Fundación Nacional Cubano Americana, situando al frente a un viejo agente CIA con la esperanza de disfrutar el derrumbe de la Revolución, pero tampoco alcanzaron sus deseos.

Por el contrario, Cuba puso en ridículo a la CIA al denunciar en 1987 la ineficiencia de sus jefes y oficiales que se dejaron engañar por la Seguridad del Estado, presentando a 27 agente cubanos que se burlaban del detector de mentiras y entregaban a las autoridades de la isla, sofisticadas plantas de transmisión satelital, cientos de miles de pesos y otros medios facilitados para su labor de espionaje, contaminando con informaciones falsas las bases de datos de la poderosa Agencia Central de Inteligencia.

Esa década y la de los 90, fueron proliferas en el fomento de organizaciones y partidos contrarrevolucionarios, financiados y entrenados en los locales de la misión diplomática yanqui, con la ilusión de ver caer el socialismo cubano, a la vez que iniciaban las campañas sobre supuestas violaciones de los derechos humanos.

Grupúsculos como la Asociación de Periodistas Independientes, Pro Arte Libre, Partido Pro derechos Humanos de Cuba, Partido Unidad Nacional Democrática, Plantados hasta la Libertad y Democracia, Sendero Verde, Movimiento Cristiano de Liberación, Coordinadora de Derechos Humanos, Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Coordinadora Obrera Cubana, Corriente Socialista Democrática Cubana, Criterio Alternativo, Foro Feminista Aliadas Democráticas, Corriente Cívica Cubaba, Movimiento de Madres Cubanas por la Solidaridad, Movimiento Armonía, Tercera Opción y una decena más, obtuvieron financiamientos millonarios sin resultados.

En el 2003 Cuba descorría la cortina y daba a conocer otra docena de sus agentes que penetraban esos grupúsculos, repitiendo el escándalo de 1987 al informarle al pueblo y al mundo las mentiras y planes de Estados Unidos contra la Revolución.

Sin sacar experiencias de tantos fracasos, Estados Unidos volvía por el mismo camino de derrotas sin variaciones. Es así como intentaron construir una nueva contrarrevolución más joven y sin vínculos con los añejos “disidentes”, muchos de ellos vinculados a la Seguridad cubana.

Entre la nueva promoción de “disidentes” que necesitaban para el nuevo siglo XXI, aparece la figura de Yoani Sánchez Cordero, reclutada en España por el agente CIA y terrorista, Carlos Alberto Montaner, cuando se encontraba como emigrada en ese país.

De inmediato la envían a Cuba, donde rompe sus documentos y solicita su repatriación. Dos años más tarde, en 2007, ve la luz el blog “Generación Y” con un amplio ancho de banda, colmándola de premios internacionales para hacerla una figura pública, además le diseñaron el periódico digital “14yMedio”, con el espejismo de arrastrar a los jóvenes cubanos a conformar una oposición política.

De nada sirvieron sus viajes, conferencias en el exterior, contactos en diferentes embajadas europeas en La Habana, pues la proyectada “revolución underground” que soñaban con el uso de las memorias flash, no se ve por ninguna parte.

Similares diseños le fabricaron a Antonio Enrique González-Rodiles, con el proyecto “Estado de Sats”. Lo trajeron del exterior donde residía de forma permanente, con la esperanza de agrupar intelectuales y académicos, y sin resultados terminó apoyando a las Damas de Blanco en sus caminatas dominicales y cacareando en Miami.

Sin un análisis serio ante tantos fracasos, soñaron con formar una oposición violenta en la zona oriental, apostando a José Daniel Ferrer, después de liberado por sus actividades contrarrevolucionarias. Mensualmente le envían cientos de miles de dólares para la sostener la fabricada Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), pero tampoco sirvió para nada. Viajes a Miami y adquisición de bienes personales, cambiaron su nivel de vida e intereses personales.

La aplicación de la estrategia política puesta en práctica por el presidente Barack Obama en 2014, para prosperar una transición pacífica desde adentro, ha tenido un final similar.

Los cubanos aprovechan las oportunidades de obtener ganancias, prosperar en sus pequeños negocios, le explican a los estadounidenses las verdades del país y los daños causados por la guerra económica, quienes regresan a Norteamérica con otra idea de Cuba, impactados favorablemente por la seguridad y tranquilidad ciudadana, sin visualizar la tan fanfarroneada represión de la que dicen padecer esos que saben vivir del cuento y de los millones de dólares aprobados por la Casa Blanca.

La historia no se equivoca y como dijo José Martí:

“No debe perderse el tiempo en intentar lo que hay fundamentos sobrados para creer que no ha de lograrse”

Asume Noruega tareas de Estados Unidos para la subversión


Por Arthur González.

Increíble pero cierto, Noruega país escandinavo bien distante del Caribe, aceptó desde hace algún tiempo ejecutar acciones subversivas contra Cuba por solicitud de Estados Unidos.

En ese sentido, sus diplomáticos y funcionarios ejecutan tareas en favor de la política hostil fabricada por Estados Unidos desde el propio año 1959 contra la Revolución cubana. Una prueba de eso son las frecuentes invitaciones cursadas a elementos contrarrevolucionarios a conferencias en diferentes conferencias que planifican especialmente con ese fin.

El pasado mes de marzo, sesionó nuevamente el Foro de Oslo, al cual invitaron a la “refugiada política” Rosa María Payá Acevedo, quien, a pesar de disfrutar de ese estatus migratorio en Estados Unidos, tiene residencia oficial en La Habana y la visita frecuentemente sin la menor represalia o persecución política.

Otro de los beneficiados con la ayuda financiera y política noruega para incrementar matrices de opinión contra Cuba, es el “artista grafitero” Danilo Maldonado, construido a la carrera por la propaganda yanqui, pues no tiene obra de valor artístico que mostrar.

Ambos asalariados y empleados de la mafia terrorista anticubana de Miami, volvieron con el mismo canturreo de la inventada falta de libertades en la Isla, algo que se contradice con la reciente provocación efectuada por Rosa María en su vivienda de La Habana, en la cual reunió a varios contrarrevolucionarios y diplomáticos estadounidenses y europeos para hablar mal del gobierno cubano, sin que fuera reprimida por la policía cubana.

La cubana Yoani Sánchez y el polaco Lech Walesa, han participado en esos eventos.

El hecho más reciente llevado a cabo es la invitación al Foro de Oslo, del también asalariado Guillermo Fariñas, personaje desprestigiado que ha dejado mal parados a europarlamentarios quienes le brindaron apoyo en sus falsas huelgas de hambre, extremadamente manipuladas por la prensa al servicio de las acciones subversivas contra Cuba.

Fariñas apodado El Coco, por su carencia de cabellos y vellos en su cuerpo, fue convocado para cacarear en el Foro de Libertad Oslo 2017, el pasado 24 de mayo, con el propósito de hablar sobre la “La vida de un contrarrevolucionario”, siendo presentado por la abogada norteamericana al servicio del Departamento de Estado, Kimberley Motley, la misma que violando las leyes cubanas e incluso la prohibición de viajar a Cuba como turista, arribó a La Habana en diciembre 2016 con ese tipo de visa, para participar en una provocación mediática junto a Danilo Maldonado.

Por esa acción fue reembarcada hacia los Estados Unidos, sin ser sometida a un juicio por la comisión de delitos, algo que premeditaron los oficiales que le ordenaron viajar a Cuba, sin que las autoridades de la Isla se dejaran arrastrar con sus provocaciones, dada la experiencia acumulada a lo largo de 58 años de enfrentar ese tipo de provocaciones.

Para sellar las acciones subversivas diseñadas por especialistas de agencias de inteligencia yanqui, intervino el secretario general de la OEA, Luis Almagro, lo que reafirma la patraña organizada desde Washington. Sigue leyendo

Lección para los cubanos, si en Cuba se produce una “transición”.


Por Arthur González.

Los que pregonan a los cuatro vientos que Cuba necesita una “transición pacífica hacia la democracia”, deben saber el futuro que les espera, pues todos los beneficios obtenidos después de 1959 serán eliminados de inmediato.

Así sucedió en los países de Europa del Este, donde profesionales altamente calificados se vieron sin empleo de un día para otro, teniendo que desempeñar trabajos de limpieza, de carteros y vender de alimentos ligeros en plena calle.

Ahora en un nuevo arranque de odio a todo lo que recuerde al socialismo, la actual primera ministra de Polonia, la conservadora Beata Szydlo, acaba de aprobar un proyecto de ley que, de aprobarse, despediría a todos los empleados del Ministerio de Relaciones Exteriores contratados antes de que el sistema socialista se extinguiera en 1989.

Dando pruebas de lo que hacen los anticomunistas que proclaman “democracia”, “pluralidad de pensamiento” y “derechos humanos”, la actual gobernante polaca estableció, como una prioridad necesaria, eliminar de todos los altos puestos de trabajo en el Estado a aquellas personas cuyos estudios académicos se desarrollaron bajo el comunismo, como si la preparación profesional y experiencia acumulada no sirviera para nada, solo haber sido formados en el socialismo.

Así actúan los “demócratas” para atemorizar a la población y que les sirva de escarmiento a los que vivieron bajo el sistema socialista que permitió el crecimiento económico de Europa Oriental y altos niveles de vida, preparación profesional y una seguridad social muy superior a la que se enfrentan hoy.

No por gusto Estados Unidos se empeña en llevar a Polonia a los principales contrarrevolucionarios cubanos, con el propósito de que ganen en experiencia en el “Instituto Lech Walesa”, al recibir las conferencias que imparte el propio Walesa, quien trabajó bajo las órdenes y el financiamiento de los yanquis dentro del conocido Proyecto Democracia, impuesto por la administración de Ronald Reagan.

Entre los que han visitado dicho Instituto figuran Yoani Sánchez Cordero, Antonio Enrique González-Rodiles, Eliecer Ávila, Elizardo Sánchez-Santa Cruz, Berta Soler y otros de los calificados como “disidentes”, incluido el antichavista Leopoldo López, hoy detenido por aplicar las recetas del polaco con actividades callejeras que costaron varias vidas de ciudadanos venezolanos.

Quienes sueñan que Cuba caerá en brazos de Estados Unidos se equivocan una vez más, la historia está preñada de hechos históricos como el protagonizado por el General Antonio Maceo, durante la viril protesta en los Mangos de Baraguá, contra aquellos que capitularon ante la Metrópoli española, algo que la vida se encargó de demostrar el alto costo de aceptarla, sin alcanzar la independencia y la abolición de la esclavitud.

Si los cubanos de hoy quieren saber lo que les esperaría ante otra capitulación deshonrosa, solo deben leer con detenimiento la execrable Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática cubanas” (Ley libertad 1996), conocida como Ley Helms-Burton, patrocinada por la mafia terrorista de Miami, encabezada por Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln Díaz-Balart, hijos de testaferros del dictador Fulgencio Batista, a la que sumaron Robert Bob Menéndez, Dan Burton, Jesse Helms y Robert G. Torricelli, entre otros.

En dicha Ley, aprobada para encadenar al pueblo cubano, se expresa sin el menor pudor el fortalecimiento de las sanciones internacionales contra Cuba, país que deberá pagar un alto precio por haber escogido soberanamente un camino sin el yugo de los Estados Unidos, dejando claramente el sentimiento de que para levantar la despiadada Guerra Económica impuesta por Washington desde 1962, la Isla deberá renunciar a ser libre e independiente.

Una vez derrocada la Revolución, la Guerra Económica continuaría hasta tanto el “Funcionario de Coordinación”, léase un procónsul yanqui, nombrado por el Presidente de los Estados Unidos, le informe que “en Cuba existe un gobierno plenamente democrático”, al estilo y forma que ellos desean; sean devueltas todas las propiedades nacionalizadas; se haya disuelto el actual Departamento de Seguridad del Estado del Ministerio del Interior de Cuba; incluidos los Comités de Defensa de la Revolución.

A eso debe sumársele la aceptación de múltiples partidos políticos, ninguno de ideología socialista y el compromiso de organizar elecciones “libres y justas” para un nuevo gobierno.

Precisamente, su error de casi 60 años es soñar que los cubanos olvidarán la historia de las tres intervenciones yanquis y los desmanes cometidos por los gobernantes corruptos y asesinos, bendecidos por La Casa Blanca.

Cuba escogió su propio destino y no habrá vuelta atrás. Los cambios internos son y serán dentro del sistema escogido libremente para hacer lo más adecuado a las necesidades y aspiraciones del pueblo, quien resiste unido la obcecada política agresiva de Estados Unidos, preñada de miles de actos terroristas, el espionaje y la subversión política., porque como aseguró José Martí:

“La libertad cuesta muy cara, y es necesario o resignarse a vivir sin ella o decidirse a comprarla por su precio”.

 

 

 

 

 

 

 

Obama dice que no quiere imponer cambios de régimen, pero…


Por Arthur González.

En la reciente Directiva Presidencial, PPD-43, el Presidente Barack Obama asegura que “no está tratando de imponer un cambio de régimen en Cuba”, pero todo lo expuesto en la misma persigue ese objetivo, por tanto, vuelve a mentir abiertamente como si los cubanos fueran tontos y no conocieran la verdadera historia de los Estados Unidos.

Una de sus cartas de juego para dar una imagen internacional de lo que piensa y desea la juventud cubana, es precisamente Yoani Sánchez Cordero, devenida en “bloguera exitosa”, por obra y gracia de la CIA.yoani-2

Estando ella en España como emigrada económica y desesperada por un trabajo después intentarlo en Alemania y Suiza, Carlos Alberto Montaner, prófugo de la justicia cubana por acciones terroristas y agente de la CIA, le propuso convertirla en “bloguera” si aceptaba retornar a Cuba, algo que Yoani aceptó de inmediato ante las promesas de ganar rápidamente miles de dólares.

En el 2004 regresó a la Isla, rompió su residencia en España y se quedó definitivamente en La Habana. Tres años más tarde, en el 2007, salió al mundo su blog “Generación Y”, con un servidor ubicado en Alemania, en la empresa Cronon AG Regensburg, registrada bajo el nombre de Josef Biechele, que dispone de una banda ancha para conectarse a la red, 60 veces mayor que la que toda Cuba y con la traducción inmediata de sus escritos a más de 18 idiomas.

A un año de su debut y sin ser conocida en Cuba ni el mundo, la revista TIME la seleccionó como una de las 100 personas más influyentes del mundo. Nada de extrañar pues dicha revista tiene amplios antecedentes de hacer lo mismo para la CIA, desde los años 50, según informes desclasificados.

Cual estrella naciente de Hollywood, al siguiente año la revista PEOPLE, la denominó como una de las 25 personalidades de América Latina, iniciándose así la escalada propagandística para alguien sin obra ni talento.

Detrás llegaron importantes premios internacionales con cientos de miles de dólares; la estrategia era no hacerla una financiada más como otros “disidentes”, sino una figura internacional que recibía dinero mediante los premios.

En 2008, Dinamarca le otorgó el premio CEPOS, con 40 mil euros; la Universidad de Columbia le otorgó en el 2009 el Premio María Moors Cabot con 5 mil dólares y nuevamente en el 2011 con 15 mil usd.

En 2010 recibió el premio Príncipe Claus de Holanda, con 25 mil euros; además del premio Jaime Brunet de España con 36 mil euros. También ostenta el premio Ortega y Gasset, el más importante de España para el periodismo digital, y fue galardonada con el de Héroe Mundial de la Libertad, por el Instituto Internacional de Prensa.

Para aumentar su palmarés, recibió el premio Latinovator, durante la celebración de la conferencia Hispanicize.

Desde hace años, el diario español El País, la nombró su corresponsal en la Habana, con un salario de 24 mil euros anuales.

En resumen, ella posee más reconocimientos que el propio Gabriel García Márquez, y solo le falta el Nobel de Literatura que puede llegarle en cualquier momento.

Como parte del entrenamiento que imparte Estados Unidos para cambiar el sistema socialista desde adentro, Yoani Sánchez fue llevada a Miami para inaugurará el 24.10.2016, el “Fórum Cuba” en la Universidad de Miami (UM), y la han nombrado como uno de “los 100 talentos” de dicho centro universitario.

Es algo de “créalo o no crea”, pero así actúan los yanquis cuando fabrican personajes para sus campañas políticas.

La historia recoge ampliamente ejemplos cuando la CIA hizo acciones semejantes durante la guerra cultural contra la URSS y otros países socialista, desde los años 50 y 60 del siglo XX. Sigue leyendo