Prensa pro yanqui, eje de nueva campaña.


Por Arthur González.

Especialistas de Estados Unidos en temas de guerra psicológica, seleccionan temas para sus campañas contra la Revolución cubana, con el fin de conformar matrices de opinión que intentan sembrar en los lectores. Ahora tocó el turno a la llamada “prensa independiente”, pero financiada y fabricada por oficiales de la CIA.

Ese tipo de guerra se conoce también como guerra política, para ganar las mentes y los corazones, con el ánimo planeado de evocar una reacción psicológica en otras personas, siempre dirigido a influir en el sistema de valores, destruir la moral, lacerar la credibilidad del sistema, manipular las emociones, el razonamiento y el comportamiento del público.

Estados Unidos emplea la guerra psicológica como una política habitual para agredir a los gobiernos que no se someten a sus órdenes, con el propósito de minar la opinión pública y dañar la valoración del pueblo sobre sus gobernantes.

Al igual que hicieron los nazis, los Estados Unidos emplean sus poderosos medios de comunicación para repetir, manipuladamente, temáticas de su interés contra sus adversarios, con el objetivo de influir en la actitud de las masas, sobre las que ejecutan sus operaciones psicológicas para ponerlas a su favor.

Es por eso que actualmente retoman la falsa afirmación de que Cuba “reprime” a la mal llamada prensa independiente y para ello se valen de organizaciones creadas para acusar a quienes consideran sus enemigos, como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que jamás ha denunciado la situación de la prensa estadounidense, esa que no puede publicar nada que afecte al sistema yanqui. A esta cruzada anticubana se sumó también el Senador Marco Rubio.

La algarabía preparada contra la Revolución se hizo visible en el show mediático diseñado durante el desarrollo de la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, celebrada recientemente en Miami, capital de la mafia terrorista anticubana que da refugio a terroristas, asesinos a sueldo, ladrones y a cuanto deshecho de la sociedad existe.

Esa misma SIP jamás condenó la presencia en Miami del asesino Orlando Bosch, ni de Luis Posada Carriles, autores de la voladura en pleno vuelo de un avión civil de Cubana de Aviación, donde murieron 73 civiles inocentes, más otros crímenes entre ellos la colocación de bombas en oficinas y consulados cubanos en el exterior; planes para asesinar a Fidel Castro y artefactos explosivos detonados en varios hoteles en La Habana, con saldo de muertos y heridos, e incluso bombas en oficinas dentro del territorio de Estados Unidos, por lo que el FBI los consideraba personas peligrosas, aunque nunca los enjuició por contar con el apoyo de congresistas de origen cubano.

La matriz que pretenden sembrar en los lectores es que en Cuba “se reprime” a los seudo periodistas construidos por Washington y que dependen del salario que mensualmente reciben, junto a las líneas de mensajes que deben publicar en sitios de Internet.

Al no tener pruebas de esa supuesta represión, alegan que el gobierno “amenaza a los periodistas con enjuiciarlos”, pero ninguno ha sido encarcelado por su permanente presencia en las redes sociales con acusaciones falsas, calumnias y difamaciones, a pesar de que esas acciones tipifican como delitos en el código penal de Cuba y de muchos países del mundo, incluidos los Estados Unidos.

Ni uno solo de esos asalariados ha sido asesinado o desaparecido, como sucede en países de la región que jamás han sido acusados por los yanquis y sus organizaciones satélites.

Un ejemplo de la libertad que gozan en la Isla es Yoani Sánchez, convertida en periodista por el terrorista y prófugo de la justicia cubana, Carlos Alberto Montaner, agente de la CIA que colocaba explosivos en centros comerciales de La Habana.

Montaner la reclutó cuando era una emigrada en España y buscaba trabajo, imponiéndole como condición de regresar a Cuba y accionar desde adentro en la captación de jóvenes, para convertirlos en contrarrevolucionarios.

A pesar de sus calumnias y tergiversaciones de la realidad cubana, Yoani nunca ha sido detenida ni condenada por colaborar con una potencia extranjera. La táctica seguida con ella fue hacerla una “estrella” del periodismo y en solo tres años recibió los más altos galardones internacionales, como el premio Ortega Gacet, Cepos, Jaime Brunet, Príncipe Claus, María Moors Cabet, además se ser nombrada por el diario español El País, su corresponsal en Cuba.

Sus reuniones constantes con diplomáticos yanquis en La Habana se divulgan en el sitio oficial y a pesar de eso no es molestada por las autoridades.

Para fortalecer el trabajo que tiene que ejecutar en la Isla, los yanquis le crearon el periódico digital 14yMedio, sin ser reprimida.

Los inventos de la represión no los pueden demostrar porque no existen, pero la SIP y Marco Rubio no señalan al presidente Donald Trump, por sus constantes acusaciones a los periodistas y la prensa de su país, calificando a los reporteros como “enemigos del pueblo”, expulsándolos de la Casa Blanca, e impidiendo el acceso a las conferencias de prensa a aquellos representantes de los medios que le critican por sus mentiras y despotismo sin par.

¿Dónde están las acusaciones de Marco Rubio contra Milos Zeman, presidente de la República Checa, cuando en octubre de 2017 se presentó en una conferencia de prensa con un fusil de asalto AKM, falso, en el que se leía: “para los periodistas”; o su posición contra Robert Fico, quien fuera primer ministro de Eslovaquia hasta marzo de 2018, quien llamó a los periodistas: “sucias prostitutas anti-eslovacas, idiotas y hienas”?

Nada semejante sucede en la Cuba socialista que tanto odian.

Que decir de México, país en el que el periodismo es una de las profesiones más peligrosas y los reporteros asesinados en plena calle con total impunidad.  Allí la vida no vale nada, algo que los asalariados de Estados Unidos en Cuba no tienen ni idea de lo que es una verdadera represión mortal.

Esta operación de guerra psicológica contra la Revolución, se produce en la antesala de la presentación de Cuba del informe contra el criminal Bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto desde hace 60 años por Estados Unidos contra el pueblo cubano, en un intento desesperado por empañar una obra que sacó del hambre, el analfabetismo, la desigualdad y la discriminación a millones de cubanos.

Estados Unidos impone a los cubanos restricciones de acceso a determinados sitios en Internet, sanciona a empresas que trabajan en la red por relacionarse con Cuba, y prohíbe el acceso a las tecnologías para la navegación plena, algo que la SIP no tiene escrito en el guion que le entrega Washington para sus ataques a la Revolución.

Las autoridades cubanas dan pleno acceso al pueblo para la navegación en Internet, incluido Facebook, twitter y otros sitios, pero es Estados Unidos quien limita y sanciona a los cubanos que escriben a favor del proceso revolucionario, cerrándole sus cuentas para que la verdad no sea conocida, limitando la plena libertad de prensa, quienes sienten la persecución que les hacen los administradores de esos sitios por las informaciones que publican, situación que tampoco señalan los funcionarios de la SIP.

Yoani Sánchez viaja constantemente al exterior sin ser importunada, el asalariado José Daniel Ferrer, mencionado como “víctima del régimen” cubano por el senador Rubio, es un ejemplo de todo lo contrario, es asiduo visitante a Miami y con el dinero que recibe de sus patronos, ha adquirido nuevas viviendas, se ha casado varias veces y lleva una vida plena de placeres, según relatan sus propios seguidores.

Las informaciones falsas las inventaron en Estados Unidos, no en Cuba o Venezuela y son precisamente para engañar a la opinión pública, tal y como ejecuta el presidente Donald Trump.

Gracias al acceso logrado por millones de cubanos a las redes sociales, se percatan de las mentiras que escriben los “periodistas independientes”, esos que la embajada yanqui en La Habana formó a la carrera en cursos emergentes.

Cuando informan de la supuesta “represión policial” en Cuba y adjuntan las fotos, hasta los más tontos del mundo observan a los agentes del orden sin armas largas, escudos, cascos, chalecos anti balas, y la ausencia de gases lacrimógenos y carros lanzando chorros de agua, como sucede en otros países donde se reprime salvajemente a los que se oponen a las políticas neoliberales, entre ellos Francia, Chile, Argentina, Estados Unidos y por estos días Ecuador.

En Cuba no hay cabida para la mentira y la contrarrevolución pro yanqui, quienes la visitan constatan la libertad de movimientos y de expresión de sus ciudadanos, la seguridad existente y la ausencia de la represión que mencionan los asalariados de Washington, pues desde 1959 se acabaron la tortura, los desaparecidos y asesinados por la policía y los chorros de agua para reprimir a los estudiantes.

La prensa cubana, como dijo José Martí:

“Es el examen y la censura, nunca el odio ni la ira que no dejan espacio a la libre emisión de las ideas”.

Sueños de una noche de verano a través de las redes sociales.


Por Arthur González.

Estados Unidos sueña con ver manifestaciones populares en las calles de Cuba, con miles de personas exigiendo la caída del socialismo, como las que provocaron en países que tenían gobiernos no aceptables para los yanquis.

Ahora intentan aprovechar, para sus fines, el desarrollo de las tecnologías introducidas por el gobierno cubano que busca lograr la informatización de la sociedad cubana, a pesar de las limitaciones que impone la guerra económica, comercial y financiera, aplicadas por leyes yanquis.

Desde que el Ministerio de Comunicaciones cubano inició el desarrollo y aplicación de esas tecnologías informáticas, Estados Unidos se relamió los bigotes e inició un diseño subversivo para poder llegar hasta los jóvenes, envenenarlos con noticias falsas, mensajes sediciosos e inducirlos a ejecutar su estrategia de forma sutil e inteligente, valiéndose del apoyo de algunos de sus asalariados en la Isla.

Por eso no es casual que hayan construido informaciones falsas, de que el gobierno revolucionario pretendía impedir las redes privadas, integradas mayoritariamente por jóvenes interesados en compartir videos juegos y competir sanamente.

El 29 de julio 2019, el Ministerio de Comunicaciones de Cuba puso en vigor dos nuevas resoluciones para ordenar el espectro radioeléctrico, como sucede en todos los países del mundo, aunque novedoso entre los cubanos que, por las leyes del bloqueo y sus consecuencias financieras, llegaron varias décadas después a ese desarrollo tecnológico.

Las resoluciones 98 y 99/2019 consisten en legalizar la existencia de redes privadas de personas naturales, tanto alámbricas como inalámbricas y establecer los procedimientos reglamentarios para ordenar el espacio radioeléctrico y optimizar su empleo, posibilitando que los Joven Clubs asuman la conexión inalámbrica de todas las redes privadas existente, teniendo como base que esos locales cuentan con mayores capacidades técnicas e infraestructura instaladas.

Esas resoluciones legalizan las conexiones inalámbricas que antes operaban en la ilegalidad, y establecen los límites de potencia en el que podrán operar las antenas y dispositivos Wifi, para evitar interferencias con el sistema nacional de telecomunicaciones.

Funcionarios del Ministerio de Comunicaciones aseguran que “todas las personas naturales que tengan su licencia pueden conectarse a los Joven Clubs. Ese servicio irá creciendo a partir del aumento de la infraestructura en todas las provincias. En total suman más de 600 instituciones, de las cuales 270 tienen acceso a la fibra óptica”.

Ante las reales limitaciones tecnológicas del país, se les brinda a los usuarios de esas redes, la posibilidad de hacerlo empleando las condiciones técnicas instaladas en los Joven Clubs, creados hace dos décadas precisamente para que jóvenes y adultos pudieran recibir capacitación y aprovechar los recursos técnicos de forma totalmente gratuita, instalados por el Estado.

Con la entrada en vigor de las resoluciones, asalariados como Yoani Sánchez, iniciaron una campaña para distorsionar la realidad, con el propósito de sembrar veneno entre los jóvenes integrantes de la SNet, (Street Network), comunidad inalámbrica que brindaba servicios informáticos ilegales, para las redes sociales, servidores de juegos, sitios de compraventa, Wikipedia y noticias, a unos 40 mil usuarios, según afirman sus administradores.

En contacto con algunos de sus integrantes, Yoani Sánchez, bloguera reclutada en Madrid en 2004 por un agente CIA, y otros elementos que mantienen contacto con personajes en el exterior, convocaron a una manifestación en un parque frente al Ministerio de Comunicaciones, para protestar por las resoluciones, con el propósito de provocar un enfrentamiento de los jóvenes con las autoridades, algo soñado por los yanquis desde 1989, después de la caída del bloque socialista europeo.

Diferentes mensajes fueron enviados por Facebook, en los que se puede leer la intensión de instigar malsanamente a los integrantes de la SNet:

“Luchamos y exigimos tener una SNet autónoma que mantenga el proyecto social que ha tenido durante todos estos años, que llega a tantos hogares y familias cubanas”.

¿En que país del mundo se puede estar al margen de las empresas de telecomunicaciones establecidas? Ni radio, televisión, comunicaciones, ni redes informáticas funcionan sin control y contratos remunerados.

Muchos de los usuarios de la SNet nunca estudiaron los contenidos de las resoluciones 98 y 99 del Ministerio de las Comunicaciones, se dejaron llevar por los mensajes mal intencionados de quienes manipularon los estados de opinión.

Al no materializarse la protesta ambicionada, comenzaron a escribir una novela de terror y misterio, respecto a la supuesta actuación de la Seguridad del Estado, dibujando un sistema muy superior al FBI, que supuestamente controló a los 40 mil de miembros de la SNet, como si ellos fueran el ombligo del mundo y con una reunión en un parque pudieran remover las bases de una Revolución autentica que resiste con valentía y unidad, 60 años de agresiones imperialistas.

El tiro les salió por la culata porque los integrantes de SNet no se prestaron para dicha provocación.

Ante este conato de accionar subversivo recordamos lo expuesto en Miami, agosto 1996, por funcionarios de la RAND Corporation, del Instituto de Investigaciones para la Defensa Nacional de Estados Unidos, en estudio para el Departamento de Defensa, titulado “Las telecomunicaciones cubanas, las redes de computación y sus implicaciones en la política de Estados Unidos, donde aseguran:

“Alentar el enlace de Cuba a Internet y utilizarlo para transmitir noticias y análisis balanceados, promover su uso por ONG cubanas, universidades y otros destinatarios, para ayudar a la apertura de Cuba y forzar el surgimiento de una sociedad civil independiente”.

En esa misma línea de aspiraciones, el Senador Marco Rubio, declaró en un foro de la Heritage Foundation y Google Ideas, en 2012:

“El sistema totalitario cubano podría derrumbarse, si todos los cubanos tuvieran libre acceso a Internet, pues Cuba seguiría la misma suerte de aquellos países que pasaron la Primavera Árabe”.

Barack Obama aprobó la licencia a Google para entrar en Cuba. El objetivo perseguido es llegar con sus informaciones distorsionadas, sus símbolos y sus valores, a la juventud cubana, cuando afirmó:

“Los cambios introducidos en nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano […] y brindarles nuevas fuentes de información”.

No importa el partido que representen, demócratas y republicanos tienen idénticos propósitos contra la Revolución cubana, por eso Donald Trump, en 2016 durante su campaña dijo:

“Reclamamos una plataforma aérea para las transmisiones de Radio y TV Martí, y la promoción del acceso a Internet como herramienta tecnológica para fortalecer el movimiento pro democracia en Cuba”.

No han podido ni podrán tapar el sol con un dedo. A partir del 14 de agosto 2019, miembros de las redes hacen uso de los servicios que brindan los Joven Clubs, a través de la vía inalámbrica desde sus propios equipos.

El proyecto diseñado para esos centros se extiende a todos los municipios y provincias de la Isla, lo que permitirá que quienes pertenezcan a una red privada de datos a lo largo del país, se conecten y tengan acceso a los servicios que hoy se concentran en La Habana, proceso que se ampliará paulatinamente a medida que se instalen nuevas infraestructuras.

El Ministerio de Comunicaciones aseguró que los programadores de esas redes privadas podrán ser contratados como colaboradores, pues hay mucho talento entre los jóvenes de ellas, formados por el sistema educacional cubano.

Ninguna red privada quedará sin conexión como pretendieron hacer creer los lacayos al servicio de los yanquis, y una vez más los que fueron por lana salieron trasquilados.

La Revolución brinda al pueblo acceso gratuito a la educación para fortalecerse, porque como aseguró José Martí:

“A un pueblo ignorante puede engañársele, pero un pueblo instruido será siempre fuerte y libre”

 

 

¿A quién pretende engañar la embajada yanqui en La Habana?


Por Arthur González.

Haciendo gala de una total ignorancia de la historia, e incluso de los informes que sus antecesores enviaron a la CIA y al Departamento de Estado, la actual Encargada de Negocios de la embajada de Estados Unidos en Cuba, Mara Tekach, hizo recientemente declaraciones a uno de los medios alternativos creados por su país para desinformar sobre a realidad de la Isla, en las cuales elogió a la vetusta contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque Cabello, protagonista de una de las mayores burlas con su falsa huelga de hambre, conocida entre el pueblo cubano, como la Huelga del Aguacate.

En total desinformación, la diplomática demostró que antes de arribar a La Habana no se tomó el trabajo de leerse los documentos redactados sobre la contrarrevolución, creada, financiada y abastecida por su gobierno y de sus permanentes fracasos, ni visionó los documentales divulgados por la TV cubana, donde Martha Beatriz aparece gastando cientos de dólares en compras personales, del dinero que le enviaban para supuestas reuniones conspirativas, así como las expresiones despectivas que empleaba  esta, hacia uno de los jefes de la entonces Sección de Intereses de Estados Unidos.

Respecto a Berta Soler, autoproclamada presidenta de la ya diluidas “Damas” de Blanco, es más que evidente que la diplomática no la ha observado en plena faena, ofendiendo y maltratando de palabras a sus subordinadas, donde hace gala de su actitud grosera, ausente de educación formal y cultura, ni tampoco conoce del aprovechamiento personal que hace del dinero recibido de la Fundación Nacional Cubano Americana, con el que adquirió primeramente un apartamento en el reparto Alamar y posteriormente una residencia de tres niveles en la zona de Lawton.

De Yoani Sánchez Cordero, reclutada en Madrid por el terrorista y agente de la CIA, Carlos Alberto Montaner, prófugo de una prisión cubana cuando cumplía sanción por colocar una petada incendiaria en el centro comercial Flogar, en los primeros años de la década de 1960, se conoce que en Estados Unidos elaboraron un programa especial para transformarla de emigrada en España, a famosa y multipremiada bloguera, lo que sirvió para engañar al mundo de que los jóvenes cubanos estaban contra la Revolución.

La señora Tekach, demuestra un desconocimiento total de lo que ha hecho la contrarrevolución asalariada de su gobierno y la falta de apoyo popular que posee en Cuba.

Al hablar de Rosa María Payá Acevedo, la diplomática pone de manifiesto las instrucciones que recibe del Departamento de Estado, pues solo con ojear algunas informaciones archivadas en la misión diplomática, bastaría para conocer que, en vida de su padre, Oswaldo Payá Sardiñas, dirigente de un grupúsculo contrarrevolucionario vinculado a la Iglesia Católica, Rosa María estudiaba tranquilamente en la Universidad de la Habana, junto a sus dos hermanos, y jamás se vinculó a ninguna actividad contra la Revolución, graduándose de Licenciada en Geografía sin dificultades.

Por tanto, la diplomática debe darse cuenta que ninguna de ellas es líder de causa noble, por el contrario, todas buscan el dinero fácil que Estados Unidos les suministra.

Quienes, si participan cotidianamente en causas nobles y justas son las obreras, campesinas, artistas, educadoras, deportistas, científicas, académicas y diplomáticas cubanas, que se debaten para salir adelante con sus familiares de las dificultades y limitaciones materiales provocadas por la guerra económica, comercial y financiera que desde hace 60 años impone Estados Unidos, con el único propósito de matar de hambre y enfermedades a todo un pueblo, para lograr la desesperación y el derrocamiento del gobierno revolucionario.

La Encargada de Negocios yanqui en Cuba, debería estudiar en detalles el cable secreto que elaboró su colega del Departamento de Estado, Jonathan Farrar, el 15 de abril de 2009, titulado: Los EE.UU. y el papel de la oposición en Cuba, en el cual afirmó tajantemente:

“[…] Muchos grupos de oposición son dominados por individuos con egos encumbrados que no trabajan bien en equipo […] Osvaldo Payá…no ha hecho acciones importantes en meses. […] Sin un verdadero milagro entre los líderes de la oposición… no es probable que el movimiento disidente tradicional pueda reemplazar al gobierno cubano. […] Disidentes de larga data como Martha Beatriz, cuentan con 60 años y más; tienen poco contacto con los cubanos más jóvenes y cuando logran sacar un mensaje, este no es de interés para ese segmento social. […] Los disidentes son poco conocidos en Cuba fuera del círculo de los diplomáticos extranjeros y la prensa internacional”.

Esa es la verdad que debería comentar la diplomática yanqui, pues las asalariadas nunca se han sacrificado por nada, debido a que reciben dinero suficiente desde Estados Unidos, viajan por el mundo con los gastos pagados y regresan a Cuba cargadas de productos, que en la mayoría de las ocasiones revenden para ganar más dinero.

Por eso no tienen respaldo popular y solo cuentan con el repudio de todo un pueblo.

Ante acciones como estas, José Martí aseveró:

“La ignorancia es la garantía de los extravíos políticos”.

Cubano, no te dejes engañar de nuevo.


Por Arthur González.

Martha Beatriz Roque Cabello, quien fuera desde los años 90 y hasta la primera década del 2000, la estrella fulgurante de los diplomáticos yanquis acreditados en La Habana, se apagó de la noche a la mañana al descubrírseles sus mentiras y marañas, tejidas hábilmente para obtener dinero fácil proveniente del presupuesto millonario que aprueba anualmente la Casa Blanca, para las acciones subversivas contra la Revolución cubana.

Su gran show fue la célebre “huelga de hambre”, donde pretendió fabricar la historia de que se estaba muriendo por haber decidido dejar de comer, algo que los yanquis le creyeron e inmediatamente organizaron una campaña mediática a su favor, acusando al Gobierno de Cuba de ser responsable de su muerte anunciada.

Martha Beatriz, impostora profesional y con larga experiencia en esos avatares conspirativos, se hizo fotografiar con los ojos cerrados, encima de su lecho “mortuorio”, donde recibió a periodistas de varias agencias de prensa extranjeras, a la fabricada bloguera Yoani Sánchez, e incluso de una diplomática estadounidense encargada del tema de la diplomacia pública, en la entonces Sección de Intereses, logrando engañarlos a todos.

Pero la añeja “disidente” no tuvo en cuenta que la Seguridad del Estado de Cuba, que conoce de sus viejos y gastados trucos, la filmó subrepticiamente cuando le encargaba al vecino del fondo de su vivienda, calabazas, habichuelas, plátanos fruta y abundantes aguacates, los que recibía a través de una pequeña ventana para injerirlos con sopa de pollo, y así mantenerse fuerte y alimentada durante su falsa huelga de hambre.

Al verse desenmascarada en la televisión cubana, no tuvo otra alternativa que suspender su obra teatral y desde ese momento perdió la poca credibilidad que le quedaba con los yanquis, siendo casi nominada para los premios que otorga la TV. Desde entonces su espectáculo pasó a la historia como la “Huelga del Aguacate”.

Con más de 70 años, rechazada por los pocos “disidentes” que quedan en activo, desconocida por el pueblo de Cuba y sin apoyo económico de quienes confiaron en sus actos provocativos, ahora como vieja arpía pretende resurgir de las cenizas en un inventado grupúsculo que nadie conoce en la Isla,  y para ello redactó una misiva “dirigida al pueblo de Cuba”, auto definiéndose como “coordinadora de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios”, en la cual critica el proyecto de la nueva Constitución de la República.

Lo simpático de su carta es el título seleccionado “Alerta al pueblo de Cuba”, como si ella tuviera prestigio y ética para eso, o los cubanos hubiesen olvidado sus marañas.

En su misiva acusa al Gobierno de “haber violado el procedimiento previo para ejecutar un proyecto de Constitución”, cuando el proceso de consulta popular iniciado es el más democrático que se haya realizado y en el mundo no tiene antecedentes, pues ningún otro país ha realizado algo semejante antes de someter la nueva Carta Magna a un referendo para su aprobación.

Siguiendo los dictados de Miami, con el único propósito de recaudar algunos dólares, la vetusta engañadora cuestiona el documento, entre otras cosas, por la definición del Partido Comunista de Cuba y su papel en el país.

Pero lo que realmente causa risas es su afirmación cuando dice: “cubano, no te dejes engañar de nuevo, por quienes nos han mentido por casi 60 años”.

Leer eso de una persona que ha vivido del cuento y el engaño desde que descubrió que ser contrarrevolucionaria era mejor que ser economista, es muy significativo y chistoso.

¿Habrá perdido la memoria? ¿No se acordará de cuando ella informaba telefónicamente a la radio subversiva asentada en Miami, que era “golpeada” por las fuerzas de la Seguridad Cubana, mientras las cámaras de la TV cubana la filmaban en un intento de provocación frente al Ministerio de Justicia y toda Cuba constataba sus mentiras?

¿O cuando en otro momento pasaban las imágenes fílmicas de ella en un centro comercial habanero, donde compraba artículos para su uso personal y a la vez informaba a sus jefes en Estados Unidos que eran gastos para un inventado congreso que no tuvo el menor resultado?

A pesar de ese historial de engañifas, sus amigos en Estados Unidos la recibieron en junio de 2017, donde al parecer Félix Roque, alcalde de la ciudad de West New York, desconoce de sus antecedentes pues, en una especie de teatro bufo, le hizo entrega de la llave de la ciudad, algo que sería rechazado por los ciudadanos si tuvieran la información de sus nefastos antecedentes.

Martha Beatriz Roque Cabello no tiene autoridad ni decoro para acusar al Gobierno de Cuba y menos para “alertar” al pueblo que la conoce perfectamente. Entonces, que vaya a otros con ese cuento, pues como dijo José Martí:

“No hay viles mayores que los que miran exclusivamente los intereses de la patria, como medios de satisfacer su vanidad o para levantar su fortuna”.

 

 

“Disidente” cubana con mal de Alzheimer.


Por Arthur González.

Todo apunta a que la vetusta “disidente” cubana, Martha Beatriz Roque Cabello, está aquejada de Alzheimer, enfermedad que le hace olvidar sus históricas mentiras y engaños a sus patrocinadores yanquis.

Como si nadie conociera su embustes y show mediáticos ejecutados durante años, ahora intenta recuperar el protagonismo perdido, al enviar una carta a las embajadas de países de la Unión Europea acreditadas en La Habana, en la que expresa sus desvaríos acerca del proyecto de la Constitución de Cuba, que actualmente analiza y discute el pueblo cubano, en un proceso democrático sin igual en el mundo.

Al no poder acusar al Gobierno de ser antidemocrático, expone que la “política del Gobierno cubano sigue sin estar alineada a los acuerdos internacionales de los que es signatario. Lo que implica que no habrá una mejoría, a partir de la Ley, de las condiciones de vida y los derechos sociales del cubano”.

De la guerra económica, comercial y financiera impuesta por Estados Unidos, para matar de hambre al pueblo, no dice una sola palabra. Sin embargo, ataca a la Unión Europea por firmar el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con Cuba, pues según ella, “no ha servido para establecer un futuro esperanzador para las nuevas generaciones” y le reprocha ese reconocimiento al Gobierno cubano porque “el proceso de ayuda a la democracia que se suponía se abriera a partir del mismo, con este proyecto de Ley Fundamental muestra su tendencia a la frustración”. 

Más de lo mismo para quien ha engañado a los yanquis desde 1989 cuando se hizo “disidente”, al comenzar el llamado “período especial” en Cuba, debido al derrumbe del socialismo europeo y perderse el 85 % del comercio exterior.

Martha al igual que otros, vieron en la carrera de “opositores” una forma fácil y rápida de obtener miles de dólares. 

¿Habrá olvidado que en el 2002 ejecutó un supuesto “ayuno”, para llamar la atención de la prensa extrajera y que las fotos de aquella “dieta” fueron posteriormente divulgadas?

El “ayuno” consistió en almuerzos con pavo con salsa de champiñones, jugos de frutas naturales y yogurt pro biótico, entre otras exquisiteces.

Así engañó a los diplomáticos norteamericanos que la visitaron en su casa para comprobar su estado de salud.

Nadie puede explicar cómo esa “opositora”, todavía tiene ganas de hacer cartas a otros gobiernos, con la acumulación de mentiras que posee.

¿No recordará que el 20 de mayo del 2005, inventó un supuesto Congreso, para el cual recibió miles de dólares desde Miami y que la TV cubana divulgó imágenes en vivo de ella, haciendo numerosas compras para su uso personal?

Pero el más espectacular de sus reality show, sin dudas la “Huelga del Aguacate”, donde la TV cubana volvió a demostrar sus mentiras, al proyectar imágenes de un vecino pasándole frutas y vegetales por una ventana, para sostener su “huelga de hambre”.

Una diplomática norteamericana que acudió a darle apoyo, y quizás despedirse de ella ante la posibilidad de su muerte, hizo el ridículo al comprobar que fue engañada por la tramposa “disidente”. Lo mismo le sucedió a la bloguera Yoani Sánchez, quien visitó a la actriz en su “lecho de muerte”.

Martha Beatriz ha ideado todo tipo de actos para llamar la atención y conseguir un nuevo apoyo financiero de los yanquis, pero fue demasiado lejos en sus farsas y perdió la credibilidad de sus padrinos.

Intentando no ser olvidada ha hecho de todo, desde oponerse a la política de Barack Obama, apoyar la guerra económica, no aceptar la libertad de viajes de estadounidenses a Cuba, exponer su desacuerdo a los acuerdos firmados por la Unión Europea con Cuba, hasta inventar supuestas golpizas de sus vecinos. Pero nada le ha dado resultados.

Ahora más vieja y con evidentes fallos mentales, busca dinero desesperadamente, pero su cuarto de hora se acabó.

Aquellos años en que disfrutaba de fama y aplausos del Gobierno estadounidense y de los jefes de la entonces Sección de Intereses, cuando integró el llamado “Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna” y firmó el documento “La Patria es de Todos”, muy aplaudido en el Congreso por Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln Díaz-Balart, se terminaron.

Ya no es invitada a recepciones, cocteles y cenas en residencias diplomáticas, perdió todo el esplendor que como “disidente” vivió con los yanquis, y con ello también los cientos de miles de dólares que recibía anualmente, porque como afirmó José Martí:

“Las agonías de la fortuna intrigante son de más náuseas y de fin más cruento”

 

 

Estados Unidos impone su matriz de opinión contra Cuba


Por Arthur González.

Fidel Castro y la Revolución cubana nunca fueron del agrado de Estados Unidos, incluso desde antes de lograr el triunfo contra el tirano Fulgencio Batista, asesino de más de 20 mil cubanos y un elevado número de torturados y mutilados por el accionar de sus órganos represivos, todos bajo el asesoramiento del FBI.

Es por eso que jamás la Casa Blanca y el Departamento de Estado desataron campañas a favor de los derechos humanos en Cuba. Sin embargo, desde que la Revolución comenzó a dictar leyes en beneficio del pueblo, Estados Unidos desató una virulenta cruzada mediática para hacerle creer al mundo que los nuevos gobernantes de la Isla violaban sistemáticamente los derechos humanos.

Ningún gobierno anterior a 1959 se ocupó más por los cubanos que el de Fidel Castro; este inició la campaña de alfabetización para enseñar a leer y a escribir a millones de personas que nunca pudieron ir a una escuela, estableció un sistema de salud gratuito, llevó la cultura a todos los rincones del país, de ahí que hoy Cuba es conocida en el mundo por su altísima calidad artística, gracias a las decenas de escuelas de arte a lo largo de la isla y le dio igualdad a la mujer y los negros para que no siguieran siendo discriminados.

Pero esa obra humana es opacada y silenciada por Washington que persiste en desvirtuar la realidad cubana para que su sistema no sea seguido por otros, de ahí el mantenimiento de la brutal guerra económica, comercial y financiera más larga de la historia, con el propósito de evitar que el modelo social y político de Cuba se expanda por el tercer mundo.

Al no existir oposición política a la Revolución, como reconoció en 1960 el sub secretario de Estado Lester Mallory, la CIA la fabricó, sufragándola, la entrena y abaste, algo que continua hasta la fecha, reclutando en los últimos años a figuras más jóvenes para intentar atraer a cubanas y cubanos.

Para ello ofrecen becas en Estados Unidos con el fin de conformar líderes juveniles, los que a su vez tratarían de sumar a otros a las actividades provocativas, sin obtener resultados.

En ese camino Carlos Alberto Montaner, agente CIA, terrorista y prófugo de una cárcel habanera donde cumplía sanción por colorar bombas en centros comerciales en el año 1961, se le acercó en España a la emigrada cubana Yoani Sánchez Cordero, ofertándole trabajar para ellos desde Cuba, y le pagaría con cientos de miles de dólares.
Ella regresó a la Isla en 2004, rompió su residencia en España y solicitó la repatriación. En el 2007 le crean el Blog Generación Y, en ese momento traducido a 9 idiomas, con un potente servidor en Alemania.

Le organizaron una campaña publicitaria para hacerle creer a los lectores que era una “joven opositora al régimen de Castro”. Al año de la salida del Blog, la revista Time la seleccionó entre las 100 personalidades más influentes del mundo y la revista People de América Latina, la nombró una de las 25 personas más relevantes del continente, algo insólito para una desconocida sin obra alguna. Acto seguido llegaron los premios relevantes en metálico, recibiendo en 10 meses más de medio millón de euros.

Hoy es una de las abanderadas de la cruzada desinformativa contra Cuba, pero no logró el objetivo de nuclear a los jóvenes cubanos en su accionar contrarrevolucionario.

El 16 de mayo 2018 Cuba presenta ante la ONU su informe sobre el cumplimiento de sus obligaciones en materia de Derechos Humanos, donde demostrará sus avances, a diferencia de países como Israel que asesina y masacra al pueblo palestino, pero Estados Unidos ni lo sanciona ni lo excluye, por ser su principal gendarme en esa zona.

La mayor de las Antillas posee una tasa de mortalidad de 4,04 por mil nacidos vivos, gracias a su sistema de salud socialista. Se destaca por su solidaridad mundial con todo el que necesite de su ayuda en el campo de la medicina, como hizo en el combate al Ébola en África, y ante desastres naturales en el mundo.

Pero la Casa Blanca insiste en no darle importancia a eso; por el contrario, orienta, instruye y sufraga a una contrarrevolución virtual, y declara oficialmente, sin vergüenza alguna, que ellos promueven un cambio de sistema en Cuba, y que su Congreso “financia la programación de la democracia en Cuba para proporcionar asistencia humanitaria, promocionar derechos humanos y libertades fundamentales y apoyar la libre circulación de información en lugares en donde está restringida y censurada”.

Con parte de ese dinero Estados Unidos pretende desarrollar espectáculos propagandísticos contra Cuba en los foros internacionales, malgastando cientos de miles dólares en costear boletos de avión, hoteles y restaurantes.

La Revolución socialista ostenta una obra sin igual en Latinoamérica y el tercer mundo, incluso en los propios Estados Unidos que poseen cerca de 43 millones de personas que viven en niveles de pobreza y otros sin seguro médico; por tanto, Cuba expondrá orgullosa sus logros para que el mundo conozca la verdad de una labor silenciada y deformada por casi 60 años, pero apoyada por la mayoría de los 11 millones de cubanos que viven bajo la despiadada guerra económica impuesta por el país de “la libertad y la democracia”.

Ante esas acciones siempre recordamos a José Martí cuando dijo:

“Es criminal querer forzar la opinión pública”.

Estados Unidos 60 años de errores con Cuba


Por Arthur González.

Cualquiera comete una torpeza, pero lo de Estados Unidos con Cuba es un record Guinness.

El más reciente de los desaciertos fue la reunión sostenida del sub secretario de Estado, en la Cumbre de las Américas que se celebra en Lima, con un grupito de sus asalariados que poseen un historial muy alejado al de cualquier joven cubano.

El sub secretario John J. Sullivan, se reunió el 12 de abril 2018 a puertas cerradas, con miembros de la “oposición”, que no trabaja ni estudia en Cuba, pero Estados Unidos insiste en calificarla como “miembros de la sociedad civil independiente”. Por supuesto que son independientes del pueblo, pero totalmente dependientes del dinero y órdenes de Washington.

Esos que Estados Unidos exhibe actualmente como “disidentes”, seguirán el mismo camino del olvido de sus antecesores en los años 80 y 90, cuando embriagados por el éxito obtenido con el Programa Democracia aprobado por Ronald Reagan, la Casa Blanca destinó millones de dólares para la fabricación de una “oposición cubana”.

¿Quién se acuerda de Yndamiro Restano y Hubert Jerez, de la llamada Asociación de Periodistas Independientes?; ¿De Lázaro Cabrera, Vladimir García y Omar López, de la Asociación Pro Arte Libre?

¿Alguien menciona a Humberto Colás y a Berta Mexidor, de aquellas inventadas Bibliotecas Independientes?

¿Han vuelto a ser noticia en los medios de Miami, Ricardo Bofill, Martha Freyre, María Elena Cruz Varela y Roberto Luque Escalona, quienes integraron el fantaseado Comité Cubano Pro Derechos Humanos, y la Concertación Democrática Cubana?

Ni en Cuba y menos en Miami, se habla del llamado Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, compuesto entre otros asalariados por Samuel Martínez Lara, Tania Díaz Castro y su líder Odilia Collazo Valdés, quien en realidad era la agente Tania de la Seguridad del Estado cubano, según sus testimonios aparecidos en el libro “Los Disidentes”, del 2003.

A otros que eran noticia diariamente, como lo son ahora Rosa María Payá y Antonio Enrique González-Rodiles, ya nadie les envía dinero,  y pasaron a mejor vida, entre ellos Vladimiro Roca, René Gómez Manzano, Félix Bonne Carcasés, Martha Beatriz Roque Cabello, Elizardo Sánchez, Jesús Yanes Pelletier y Gustavo Arcos, quienes conformaron el Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna Cubana, y llevaron a cabo la campaña “La Patria es de Todos”, impulsada por la mafia terrorista de Miami con Ileana Ros-Lehtinen al frente.

La fuerza que le dio Estados Unidos a Yoani Sánchez en el año 2007, haciéndola una súper “estrella” de la Web, con millonarios premios periodísticos, la conformación de un Blog, más un diario digital, ya no es noticia, porque su imagen fue confeccionada artesanalmente con cartón, por especialistas del Departamento de Estados y la CIA.

A pesar de todos sus fracasos los yanquis le echan nuevamente mano a una nueva promoción de asalariados, que desdicen mucho de sus patrocinadores, por conformar un equipo de megalómanos como Guillermo Fariñas, íntimo del asesino terrorista Luis Posada Carriles y González-Rodiles, con sus fantasías de ser licenciado en Física, a quien le construyeron el 2007 en Miami, un proyecto bajo el nombre de Estado de Sats, en fecha similar al de Yoani.

Como elemento significativo se destaca que, en cada una de las escuálidas reuniones de Estado de Sats, participaba un “diplomático” de la Misión de Estados Unidos en La Habana, quien controlaba lo que se decía y hacía. Al no obtener resultados, González-Rodiles fue destinado al apoyo de las Damas de Blanco, y a viajar constantemente a Miami para hacer campañas anticubanas.

Lo más denigrante para John J. Sullivan, fue tener que darle la mano a Danilo Maldonado, conocido por “El Sexto”, drogadicto confeso y sin nivel académico alguno, lo que demuestra el fracaso de Estados Unidos durante casi 60 años, en su intento por inventar una oposición a la Revolución popular cubana.

Se empecinan los yanquis en no reconocer el socialismo cubano, gastan miles de millones en planes, actos terroristas, campañas de prensa y en el abastecimiento a una contrarrevolución que, como reconocen sus diplomáticos en La Habana, “dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día”.

El tiempo se encargará de ver al grupito actual de “disidentes”, tomar el mismo rumbo de aquellos que en su momento fueron sus “estrellas rutilantes” y hoy nadie se acuerda de que existen.

Quizás algunos de ellos tomen la suerte de otros que, como, Néstor Baguer, Luis Veliz, Ana Rosa Jorna, Yamila Pérez, Noel Ascanio, Aleida Godínez, Alicia Zamora, Otuardo Hernández y Carlos Serpa Maseira, fueron desclasificados por los Órganos de la Seguridad de Cuba, y recibieron el reconocimiento de su pueblo por las tareas cumplidas como agentes secretos, que lograron engañar durante años a los experimentados Servicios de Inteligencia yanqui.

Cuba tiene mucho que mostrarles a sus hermanos latinoamericanos y caribeños, algo que Estados Unidos no puede y menos aún sus lacayos, porque como dijera José Martí:

“Cuba no anda de pedigüeña, anda de hermana y obra con la autoridad de tal. Al salvarse, salva. Nuestra América no le fallará, por ella no le falla a América”