Continúa la escalada de Estados Unidos contra Cuba


Por Arthur González.

Estados Unidos no se conforma con ver a Cuba transitar libremente a pesar de la guerra económica que le han impuesto desde hace 58 años. Año tras año sufren al comprobar que sus planes terroristas y de subversión, no pueden derrocar a la Revolución socialista y aun así persisten en su empeño.

Las más recientes acciones de la Casa Blanca, fueron desmontar la sutil e inteligente política subversiva diseñada bajo la administración Obama, quien pretendió desmontar el socialismo desde adentro, utilizando hábilmente la maniobra del acercamiento diplomático para como el mismo expresó:

“Aumentar considerablemente nuestro contacto con el pueblo cubano. Tendremos más personal, y nuestros diplomáticos podrán participar de manera más extensa en toda la isla…incluida la sociedad civil y con los cubanos que buscan alcanzar una vida mejor. […] Nadie espera que Cuba se transforme de la noche a la mañana, pero creo que el compromiso estadounidense, mediante nuestra embajada, empresas y ante todo nuestro pueblo, es la mejor manera de representar nuestros intereses, y apoyar la democracia y los derechos humanos”.

Al no palpar resultados con esa nueva línea política, los ideólogos de la actual administración Trump, decidieron regresar al reforzamiento de su añeja guerra económica, con la pretensión de que el pueblo cubano se lance a las calles a protestar, tal como hicieron antes en Polonia y ahora en Venezuela.

Ese retornar al pasado conllevó a la fabricación de la historieta de los falsos ataques acústicos y las inventadas enfermedades a algunos de sus funcionarios diplomáticos en La Habana, todo con el propósito de amedrentar a los estadounidenses que visitaban la isla bajo licencias ampliadas por Obama, quien perseguía el traslado de sus valores y símbolos, pero que finalmente beneficiaron económicamente a Cuba.

Como parte de la escalada diseñada para llegar al rompimiento de relaciones diplomáticas, Trump retiró a la mayoría de los funcionarios de su misión diplomática y cortó el otorgamiento de visas para emigrar y visitar temporalmente a Estados Unidos.

Para crear un incidente que le permita justificar el rompimiento de relaciones diplomáticas, en días pasados designó a Philip Goldberg como futuro Encargado de Negocios, personaje vinculado a la CIA desde que estuvo en Kosovo, Bolivia y Filipinas, lugares donde fomentó revueltas callejeras y alentó a la oposición a ejecutar acciones contra el gobierno, por lo cual fue expulsado o fuertemente criticado por los mandatarios.

Es evidente que algo similar sueñan con ejecutar en La Habana y de ser declarado persona non grata, tener el pretexto deseado.

Para allanarle el camino, el pasado 30.11.2017, el diplomático Lawrence J. Gumbiner, quien ocupa actualmente el cargo de Encargado de Negocios en la misión habanera, sostuvo una reunión con Berta Soler, “presidenta2 de las agónicas “Damas” de Blanco, en la que le manifestó el apoyo de su gobierno a la llamada “oposición cubana”, la que no tiene respaldo popular alguno, ni membresía respetable.

Según declaraciones de Berta a la prensa de Miami, pocos días después del arribo de Gumbiner a Cuba, estando ella en uno de los centros ilegales que mantiene la embajada yanqui para la preparación de la contrarrevolución, él se enteró que ella estaba ahí y fue a conocerla. Semanas después la titulada “presidenta”, recibió una llamada telefónica desde Washington, donde le indicaron que acudiera a la embajada el 30 de noviembre a las tres de la tarde, para una entrevista oficial con ese diplomático.

Esa acción confirma el plan para continuar la escalada contra la Revolución, pues no fue una iniciativa personal del diplomático, sino una decisión del Departamento de Estado yanqui.

Agregó la “presidenta”, que Gumbiner le confesó estar “muy preocupado por la situación de la “oposición” y la “represión” gubernamental, en particular por las “Damas” de Blanco”.

No caben dudas de lo que se está cocinando en Washington contra La Habana, porque si realmente estuvieran tan “preocupados” por lo que es realmente una represión, deberían tomar acciones contra México, país donde solo en el Estado de Coahuila, no menos de 118 personas por cada cien mil de sus habitantes, son víctimas de algún abuso, según datos aportados por la CDHEC, y el Censo Nacional de Derechos Humanos 2017, publicados por la prensa mexicana.

Se afirma que Coahuila, es uno de los once estados de la República mexicana, donde se ejecuta el mayor número de violaciones a los derechos humanos en los últimos tres años, sin que Estados Unidos emita una sola declaración en apoyo al pueblo mexicano.

Otro aspecto que demuestra la doble moral de la Casa Blanca, es el silencio que guardan ante la alarmante situación que sufre Puerto Rico, donde la coalición de grupos cívicos y académicos denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el alarmante incremento de la pobreza que mantiene a muchas personas en condiciones infrahumanas, sin que los colonialista de Washington hagan algo para mitigar esa situación.

Con la sangre fría e inteligencia que poseen los cubanos, demostrada en 58 años de enfrentamiento a los planes de la CIA, sabrán tomar las medidas necesarias y evitar las provocaciones de la actual administración yanqui y como tantas, culminarán en fracasos.

Ignorantes de la historia de Cuba los trasnochados que aspiran a someterla nuevamente, porque como dijera José Martí:

“Ancha tumba construye con sus propias manos las maldades, donde el espíritu del

pueblo lanza a los que han querido enterrar en ella la conciencia de la nación”

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Berta Soler y el fin de su farsa


Por Arthur González. 

Berta Soler, quien se apoderó a la fuerza de la dirección de las llamadas “Damas” de Blanco, tras la muerte de Laura Pollán, logró hacer carrera gracias al apoyo brindado por la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, especialmente de su mentora Laly Samper.

Con el propósito de hacerle creer a la opinión pública de la existencia en Cuba de una “poderosa oposición”, que nadie ve ni apoya, a Berta la han paseado por las capitales europeas, a un alto costo del presupuesto conformado por 20 millones de dólares anuales aprobado por la Casa Blanca, destinado a las acciones subversivas.

En su desenfrenado empeño, la FNCA logró arrastrar al Presidente Barack Obama, a una cena en la residencia del Jorge Mas Santo en Miami, con el fin de que abrazara a Berta, como reconocimiento a la contrarrevolución y para que continuara aprobando el millonario presupuesto, del cual la mayoría pasaba a manos de la Fundación, para continuar viviendo del cuento de que iban a derrocar al sistema socialista en Cuba.

Producto de su escasa cultura, poca educación formal, métodos despóticos y enriquecimiento personal, Berta es rechazada por la mayoría de las mujeres integradas a su grupúsculo, solo por el salario que paga mensualmente, del cual ella se apropia de la mayor parte.

Gracias al desvío de dinero que hace para su peculio personal, logró cambiar el apartamento donde residía en el reparto Alarmar, para una zona más alejada del mar y posteriormente adquirir una residencia de tres niveles en el municipio 10 de octubre, a un altísimo costo, lo que demuestra su enriquecimiento a costa de robarse el dinero que Miami destina para las actividades provocativas del grupúsculo.

No es secreto las constantes bajas de las integrantes de las “Damas” de Blanco, como consecuencia del tratamiento autoritario y grosero de Berta, asesorada por su esposo Ángel Moya, algo expuesto en las denuncias contra ella de muchas mujeres, publicadas en Miami.

Cada vez le es más difícil mantener la membresía, porque no existe ideología entre sus integrantes y las que aún permanecen, realmente no tienen sustento para defender los proyectos de Berta, porque solo busca reforzar su protagonismo internacional, para continuar viajando por el mundo.

Un ejemplo claro es el dinero del manipulado premio Sajarov, otorgado por el Parlamento Europeo, que nunca repartió entre las integrantes de las “Damas” de Blanco, algo que propició la deserción de varias mujeres y las contradicciones con la hija de Laura Pollán y otras fundadoras del engendro creado por instrucciones de Miami.

Las alteraciones del orden público, como obstruir calles al sentarse en la vía, son la causa real del traslado a las estaciones de policía, lo que manipulan para decir que son “arrestos arbitrarios”, cuando en cualquier país del mundo la policía no permite semejantes actos y los reprime salvajemente con porrazos y gases lacrimógenos, algo que Berta ni su tropa han padecido en Cuba.

Ahora, ante la escasez de membresía y la negativa de continuar con esos actos, de las que aún permanecen a su lado para cobrar los 25 dólares mensuales, Berta acusa a las autoridades cubanas de “acoso”, como justificación ante la falta de apoyo que posee en su grupúsculo.

Hace tiempo que ni Berta ni las “Damas” de Blanco, reciben publicidad de la prensa extranjera acreditada en La Habana, sus periodistas se cansaron de asistir los domingos a presenciar como desfilaban sin ser molestadas, más bien ignoradas por el pueblo cubano, el que las rechaza por estar convencido de que solo actúan por el dinero que reciben desde Estados Unidos.

Berta intenta atraer a la prensa con denuncias falsas sobre la desaparición de su esposo, el que evidentemente aprovecha esa situación quizás para justificar ciertas infidelidades matrimoniales, pues al no trabajar y estar siempre controlado por ella, no tiene otro recurso que emplear, después de más de una veintena de años soportándola.

La auto titulada “Presidenta” sabe que tiene los días contados, la FNCA le dejará de enviar los cientos de miles de dólares, con los que ha vivido ampliamente durante años sin necesidad de trabajar y ya no encuentra recursos para justificar la escasa membresía, que lejos de aumentar decrece por días.

Sus más recientes declaraciones a la prensa de Miami demuestran lo antes expuesto, al decir:

“La Seguridad del Estado busca aniquilar el grupo, y así nos lo hacen hecho saber en reiteradas ocasiones cuando somos detenidas. Si no acaban con nosotras como movimiento intentan acabar con nuestras familias”.

Si eso fuera cierto no habría “Damas” de Blanco hace rato, pues ellas mismas han vivido de inventar historias de represión y abusos del gobierno; entonces ¿por qué ahora, después de tanto tiempo, es que quieren aniquilar el grupito que le queda?

Esa farsa no aguanta más, lleva demasiado desgaste entre ellas mismas y los propios videos que divulgan en las redes sociales prueban la falta de cuórum y la falta de clase en las mujeres que aún le quedan. Vista hace fe, lo demás son historietas en las que nadie cree.

Pobre Berta, sabe que se acerca su fin y solo habrá que hacerle un réquiem.

Ante farsas como esas dijo José Martí:

“Solo lo genuino es fructífero”

 

 

Damas de Blanco apoyan represión contra los catalanes


Por Arthur González

No hay dudas, el grupo mal llamado “Damas” de Blanco, creado y financiado por Estados Unidos con el fin de ejecutar acciones provocativas contra la Revolución cubana, están siempre contra la voluntad de los pueblos.

Así se puso de manifiesto el pasado 7 de octubre 2017, cuando una representación de ese grupúsculo contrarrevolucionario se unió en Madrid a una manifestación de los partidos de derecha y de otros que se oponen a la decisión soberana de los catalanes de separarse del reino de España.

El pueblo de Cataluña votó libremente por la independencia, a pesar de la brutal represión policial ordenada por Mariano Rajoy, que dejó unas 800 personas heridas por los porrazos recibidos, sumado a las balas de goma que disparó la brigada especial de la policía.

Esas mujeres que acusan al gobierno cubano de “reprimirlas”, debieron haber participado en las manifestaciones de Cataluña para que conocieran lo que es realmente una represión, no de las que ellas se quejan cuando mujeres policías las levantan del suelo y las tienen que cargar hacia los autos patrulleros, por obstaculizar el tránsito en las calles. Jamás han recibido un balazo o los bastonazos que rompen cabezas y huesos, como sucede en España.

Dónde están los que acusan a Cuba de represión, entre ellos el inventado Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, que no salió en defensa del pueblo catalán.

Como representante de las denominadas “Damas” en la manifestación madrileña, estaba la santiaguera Denia Fernández Rey, de visita en España y que fuera recibida en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, por Antonio Pérez Hernández, director para  Iberoamérica, y en el Congreso de los Diputados por Teófilo de Luis Rodríguez, con quien habló sobre el nuevo acuerdo entre la UE y La Habana que será votado en la Cámara española el próximo 18 de octubre, al que se opone la contrarrevolución asalariada, como parte de las orientaciones impartidas por Estados Unidos para aislar a Cuba.

Nadie sabe quién sufragó los gastos de ese viaje, porque ella no trabaja y vive del dinero que paga Estados Unidos por hacer campañas anticubanas.

Las que supuestamente luchan por la libertad de expresión y pensamiento, ahora se manifiestan contra la decisión soberana del pueblo catalán.

Significativo es el silencio del expresidente de EE.UU. Barack Obama, pues en el caso de Cuba todas sus campañas estaban dirigidas a hacerle creer al mundo que la Revolución reprimía a los opositores, lo que reiteró el 17.12.2014, cuando anunció el restablecimiento de relaciones con La Habana.

En aquella ocasión expresó ante la prensa:

“…No me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche. Continuaremos apoyando a la sociedad civil allí”.

Es el “democrático” gobierno español que dicta lecciones a Cuba sobre derechos humanos, y ahora acosa, arresta y golpea salvajemente a sus ciudadanos solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche.

Ni Washington, otros gobiernos europeos, ni el Parlamento europeo, condenan las inhumanas golpizas a pacíficos manifestantes.  Es como si esos 800 heridos y miles de arrestados no fueran personas con derecho a ejercer su derecho universal a expresarse libremente en las urnas.

¿Será que solo varias docenas de cubanos pagados por Estados Unidos, son los únicos que reciben apoyo mediático de los yanquis a pesar de que nunca han derramado una gota de sangre?

¿Qué expresará el gobierno de España en sus próximas reuniones bilaterales con la parte cubana sobre los derechos humanos?

Volverán a exponer su “preocupación” por ese tema y exigirle a Cuba “altos estándares en materia de Derechos Humanos, entre ellos el libre acceso a los medios de comunicación”, como afirmó la europarlamentaria española Elena Valenciano, el pasado 30.05.2017 en los debates parlamentarios sobre Cuba, cuando expresó:

“…la mayoría de los grupos quieren ver cambios en Cuba, una transformación del sistema político cubano y, sobre todo, ver una mejora de los cubanos, porque no todos quieren seguir el mismo camino”.

¿Con qué moral la asalariada Denia Fernández Rey, va a decirles a los españoles que integran el Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco de Vitoria, que en Cuba las reprimen y violan sus derechos, cuando todas las Damas de Blanco están regordetas, viven tranquilamente sin necesidad de trabajar, sus hijos asisten gratuitamente a las escuelas cubanas y reciben atención médica sin costo alguno, a pesar de que ellas trabajan para una potencia extranjera?

Los españoles tienen que sudar mucho para ganarse el pan de cada día y costear la educación y salud de sus hijos, porque el gobierno de Rajoy redujo los presupuestos en esas esferas, penurias que desconocen las mal llamadas Damas de Blanco.

58 años haciendo lo mismo parece que no bastan para aprender que los cubanos escogieron soberanamente el camino que desean, arreglado y corriendo errores sin que nadie desde otros países le impongan doctrinas que afecten su independencia.

Por eso José Martí afirmó:

“En los pueblos dueños de sí mismos, el derecho ha de ser popular”.

Dios los cría y Miami los une.


Por Arthur González

La capacidad  de Berta Soler de engañar y de querer trastocar la realidad es cada día menor, porque tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe.

Por tantas mentiras acumuladas las llamadas “Damas” de Blanco ya no son noticia los domingos, cuando ejecutan su acostumbrada marcha por cuatro cuadras del reparto Miramar, antes ocupado por la aristocracia cubana y ahora por embajadas y residencias diplomáticas.

Cuando ellas iniciaron su show mediático, con la esperanza de que el pueblo las apoyara, eran seguidas muy cerca por diplomáticos estadounidenses, alemanes, suecos, canadienses, españoles y algunos más, que intentaban respaldar sus acciones. Llegaron a ser visitadas por mujeres de otros países, enviadas por los yanquis para conformar provocaciones que siempre tenían el respaldo de agencias de prensa extrajera.

El tiempo fue pasando y diplomáticos y periodistas se cansaron de tener que concurrir a un espectáculo que no reportaba ganacias, por tanto, dejaron de asistir al comprobar que no había represión como la contaban ellas, y con el dinero que recibían como pago por sus marchas, no hacían más que engordar de forma desmedida, convirtiéndose con el tiempo en las conocidas “Gordas de Blanco”.

Ellas mismas dejaban de participar, a pesar de los llamados de su “presidenta”, cansadas de sus groserías y amenazas, pues todas residen en barrios muy distantes de Miramar, y con la crisis del transporte público en la Habana, es cada vez más engorroso llegar hasta la iglesia de Santa Rita de Casia, seleccionada desde Miami por estar situada en muy cerca de las residencias de los diplomáticos y así evitar que ellos se trasladaran a barrios obreros de la capital, donde no serían bien vistos.

Ahora para no dejar morir súbitamente la asistencia de las “Damas” a la misa dominical y tratar de mantener la noticia en el “hit parade”, el sacerdote santiaguero José Conrado Rodríguez Alegre, estrechamente relacionado con la CIA y la mafia terrorista anticubana de Miami, junto al párroco camagüeyano Cástor Álvarez, oficiaron la famosa misa en la casa de Berta Soler, ubicada en la barriada de Lawton.

Hay que recordar que esa vivienda de tres niveles fue comprada por Berta con cerca de 200 mil dólares, enviados por la Fundación Nacional Cubano Americana y otras “donaciones” de la Casa Blanca, con la finalidad de trasladarla del reparto Alamar, en el Este capitalino, por estar muy distante del escenario seleccionado para sus provocaciones.

No se sabe cómo los dos sacerdotes oficiaron la misa en una casa que no tiene los atributos para ello y cuál es la opinión del Arzobispado de La Habana sobre el particular , pues si a cada párroco se le ocurre oficiar en donde le venga en ganas, la religión pierde todo el rigor que requiere ese culto; aunque cuando de hacer propaganda orientada por los yanquis se trata, cualquier cosa puede resultar posible, bajo el principio de “quien paga manda”.

Berta Soler declaró para ellas fueron muy impactantes las palabras textuales de José Conrado cuando dijo: “ustedes tienen el derecho a escuchar la palabra de Dios. Cuando la policía les impide llegar a la Iglesia cada domingo, está restringiendo la libertad religiosa dada por Dios y no por ningún gobierno”.

Propaganda barata y gastada, porque lo primero que debería hacer el cura Rodríguez Alegre, es impartirles el catecismo a todas ya que no están bautizadas, ni confirmadas, ni casadas por la Iglesia, nunca se confiesan en las misas dominicales de Santa Rita de Casia y menos aún toman la comunión, lo que confirma que lo menos que buscan en encontrase con Dios, como hacen los verdaderos feligreses de esa parroquia.

El disco está rayado hace años y todo el que quiera comprobar si en Cuba hay o no libertad religiosa, con visitar las iglesias católicas y protestantes  y verlas repletas de creyentes de todas las edades, es suficiente, más las misas ofrecidas por los tres Papas que han visitado la Isla.

La jugada está clara, el show mediático dominical pudiera trasladarse a la residencia de Berta y así poco a poco abandonar el escenario de Miramar y dejarlo sucumbir, ante la falta de apoyo por parte de los diplomáticos occidentales y de la prensa extranjera, convencidos que no vale la pena perder el tiempo en un espectáculo de poca monta que no brindó los objetivos planificados.

Ante situaciones similares afirmó José Martí:

“Anchas tumbas se construyen con sus propias manos las maldades

¿ Qué ha logrado la “disidencia” en Cuba?


Por Arthur González

Cuando se analiza fríamente qué ha logrado en 58 años la contrarrevolución interna cubana, bautizada como “disidencia”, no cabe otra respuesta: absolutamente nada.

Creada por la CIA, según sus documentos, la llamada “disidencia” solo ha logrado embolsillarse mucho dinero, visas para emigrar como “refugiados políticos” y desde enero del 2014 viajar por Europa, América Latina y Norteamérica con el dinero que pagan los contribuyentes de Estados Unidos, pero de derrocar el socialismo cubano o movilizar fuerzas populares para enfrentarse a la Revolución, ni asomo.

Si algún historiador estudiara los cientos de organizaciones construidas por los yanquis, pudiera darse cuenta que todas han estado penetradas por la efectiva Seguridad cubana, algo que cada cierto tiempo se comprueba con las denuncias realizadas a través de la TV cubana, ridiculizando a los poderosos Estados Unidos que se dejan engañar por los revolucionarios cubanos.

Durante los años 60 fueron cientos las organizaciones creadas por la CIA para ejecutar actos terroristas, especialmente contra la economía, más los cientos de planes para asesinar a Fidel Castro, todos sin éxitos.

En los 70, con la apertura de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, la CIA tuvo la oportunidad de reinstalar su Estación Local, dedicándose al abastecimiento material de dos docenas de sus agentes reclutados en el exterior y dirigidos a la obtención de información para reforzar la guerra económica contra Cuba, en su afán por ver depuesto el socialismo.

Al arribar a los 80 y con la puesta en vigor del Proyecto Democracia, aprobado por Ronald Reagan en 1981 para acabar con el socialismo en Europa, fabricaron contra Cuba la mal llamada Fundación Nacional Cubano Americana, situando al frente a un viejo agente CIA con la esperanza de disfrutar el derrumbe de la Revolución, pero tampoco alcanzaron sus deseos.

Por el contrario, Cuba puso en ridículo a la CIA al denunciar en 1987 la ineficiencia de sus jefes y oficiales que se dejaron engañar por la Seguridad del Estado, presentando a 27 agente cubanos que se burlaban del detector de mentiras y entregaban a las autoridades de la isla, sofisticadas plantas de transmisión satelital, cientos de miles de pesos y otros medios facilitados para su labor de espionaje, contaminando con informaciones falsas las bases de datos de la poderosa Agencia Central de Inteligencia.

Esa década y la de los 90, fueron proliferas en el fomento de organizaciones y partidos contrarrevolucionarios, financiados y entrenados en los locales de la misión diplomática yanqui, con la ilusión de ver caer el socialismo cubano, a la vez que iniciaban las campañas sobre supuestas violaciones de los derechos humanos.

Grupúsculos como la Asociación de Periodistas Independientes, Pro Arte Libre, Partido Pro derechos Humanos de Cuba, Partido Unidad Nacional Democrática, Plantados hasta la Libertad y Democracia, Sendero Verde, Movimiento Cristiano de Liberación, Coordinadora de Derechos Humanos, Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Coordinadora Obrera Cubana, Corriente Socialista Democrática Cubana, Criterio Alternativo, Foro Feminista Aliadas Democráticas, Corriente Cívica Cubaba, Movimiento de Madres Cubanas por la Solidaridad, Movimiento Armonía, Tercera Opción y una decena más, obtuvieron financiamientos millonarios sin resultados.

En el 2003 Cuba descorría la cortina y daba a conocer otra docena de sus agentes que penetraban esos grupúsculos, repitiendo el escándalo de 1987 al informarle al pueblo y al mundo las mentiras y planes de Estados Unidos contra la Revolución.

Sin sacar experiencias de tantos fracasos, Estados Unidos volvía por el mismo camino de derrotas sin variaciones. Es así como intentaron construir una nueva contrarrevolución más joven y sin vínculos con los añejos “disidentes”, muchos de ellos vinculados a la Seguridad cubana.

Entre la nueva promoción de “disidentes” que necesitaban para el nuevo siglo XXI, aparece la figura de Yoani Sánchez Cordero, reclutada en España por el agente CIA y terrorista, Carlos Alberto Montaner, cuando se encontraba como emigrada en ese país.

De inmediato la envían a Cuba, donde rompe sus documentos y solicita su repatriación. Dos años más tarde, en 2007, ve la luz el blog “Generación Y” con un amplio ancho de banda, colmándola de premios internacionales para hacerla una figura pública, además le diseñaron el periódico digital “14yMedio”, con el espejismo de arrastrar a los jóvenes cubanos a conformar una oposición política.

De nada sirvieron sus viajes, conferencias en el exterior, contactos en diferentes embajadas europeas en La Habana, pues la proyectada “revolución underground” que soñaban con el uso de las memorias flash, no se ve por ninguna parte.

Similares diseños le fabricaron a Antonio Enrique González-Rodiles, con el proyecto “Estado de Sats”. Lo trajeron del exterior donde residía de forma permanente, con la esperanza de agrupar intelectuales y académicos, y sin resultados terminó apoyando a las Damas de Blanco en sus caminatas dominicales y cacareando en Miami.

Sin un análisis serio ante tantos fracasos, soñaron con formar una oposición violenta en la zona oriental, apostando a José Daniel Ferrer, después de liberado por sus actividades contrarrevolucionarias. Mensualmente le envían cientos de miles de dólares para la sostener la fabricada Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), pero tampoco sirvió para nada. Viajes a Miami y adquisición de bienes personales, cambiaron su nivel de vida e intereses personales.

La aplicación de la estrategia política puesta en práctica por el presidente Barack Obama en 2014, para prosperar una transición pacífica desde adentro, ha tenido un final similar.

Los cubanos aprovechan las oportunidades de obtener ganancias, prosperar en sus pequeños negocios, le explican a los estadounidenses las verdades del país y los daños causados por la guerra económica, quienes regresan a Norteamérica con otra idea de Cuba, impactados favorablemente por la seguridad y tranquilidad ciudadana, sin visualizar la tan fanfarroneada represión de la que dicen padecer esos que saben vivir del cuento y de los millones de dólares aprobados por la Casa Blanca.

La historia no se equivoca y como dijo José Martí:

“No debe perderse el tiempo en intentar lo que hay fundamentos sobrados para creer que no ha de lograrse”

Nuevas operaciones de guerra psicológica contra Cuba


Por Arthur González.

Desde hace meses se perciben nuevas Operaciones de guerra psicológica contra Cuba, muy similares a las ejecutadas por la CIA a inicios de 1959, con el propósito de crear la ilusión de que la Isla vive una catástrofe en derechos humanos para obligar al presidente Donald Trump, a regresar a la vieja y fracasada política de enfrentamiento que no pudo en 58 años derrotar el proceso socialista. aguila-3

El concepto estadounidense expresa:

“Es el empleo planificado de la propaganda y de la acción psicológica orientadas a direccionar conductas, en la búsqueda de objetivos de control social, político o militar, sin recurrir al uso de la armas”.

Contra la Revolución cubana se han tejido incontables mentiras por parte del gobierno de Estados Unidos, desde el mismo instante en que Fidel Castro asumió las riendas de la nación.

Documentos desclasificados permiten conocer hoy como fueron diseñadas operaciones dirigidas a la destrucción de la imagen popular de Fidel Castro, como parte de la guerra psicológica, según consta en el Programa de acción encubierta dirigido a debilitar al régimen de Castro, de fecha 19.05.1961, publicado por el Departamento de Estado en el volumen X del Foreign Relations, 1961-63, paginas 554-560.

Repitiendo la misma táctica, quienes acceden hoy a diferentes noticias divulgadas en la prensa y en sitios de Internet, pueden pensar que en Cuba la violencia y la represión por solo pensar diferente, es algo cotidiano, cuando en realidad los tres millones de visitantes que arriban anualmente a la Isla comprueban que es todo lo contrario, incluso el presidente Obama y su familia lo verificaron in situ.

Siguiendo la estrategia hitleriana de que una mentira repetida llega a convertirse en verdad, divulgan informaciones falsas con una virulencia que no se constataba desde hacía algunos años.

Pruebas de esa línea de acción son un grupo de provocaciones como la efectuada con el empleo de Kimberley Motley, abogada estadounidense en derechos humanos, enviada a La Habana a finales de diciembre, y el “Premio” otorgado a Luis Almagro, secretario general de la OEA y a la ex ministra chilena de educación, Mariana Aylwin, con la participación de la asalariada Rosa María Payá, a la cual le asignaron la tarea de conformar el show y la reiteración de la supuesta responsabilidad del Gobierno de Cuba en la muerte de su padre, Oswaldo Paya Sardiñas.

A pesar del desmoronamiento de esa historia, la cual no le fue aceptada por la justicia de España, ni contó el apoyo del Gobierno de ese país, ahora vuelve nuevamente a revivir la mentira que nunca ha podido demostrar, pues el verdadero responsable del homicidio es el representante de las juventudes del Partido Popular de España, Ángel Carromero, por conducir a exceso de velocidad por las carreteras cubanas repartiendo dinero a elementos contrarrevolucionarios.

Una de las organizaciones al servicio de las operaciones de la CIA es Amnistía Internacional, la cual en su informe anual 2016 afirma que “en Cuba persiste la retórica de Guerra Fría y los activistas políticos y los defensores y defensoras de los derechos humanos son tachados públicamente de mercenarios anticubanos, contrarrevolucionarios y subversivos”.

Evidentemente esa organización no tomó en cuenta los informes del jefe de la Misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, donde califica y describe a los supuestos “disidentes”, como buscadores de dinero para disfrutar la vida sin trabajar, que no tienen ningún programa político alternativo, no son conocidos, ni tienen apoyo popular.

Públicamente la Casa Blanca asigna 20 millones de dólares anuales para el sustento de los planes subversivos contra Cuba, y con una parte de ese dinero se le paga el salario a cada “disidente”, como son las llamadas “Damas” de Blanco, las que no realizan sus provocaciones sin no se les entregan los dólares acordados, situación visualizada en el sitio You Tube. Sigue leyendo

“Damas” de Blanco pretenden involucrar a la Iglesia Católica cubana


Por Arthur González

Utilizando viejas artimañas, Berta Soler, asalariada del gobierno de Estados Unidos, intentó nuevamente implicar a la alta jerarquía católica cubana, para que la apoyen en sus campañas tendenciosas contra la Revolución.

Durante años la grosera y corrupta “disidente” trató de atraer a sus patrañas al Cardenal Jaime Ortega Alamino, sin lograrlo, llegando a faltarle el respeto y ofenderlo en varias oportunidades, ante la negativa de este.

Aunque Ortega Alamino recibió de mala gana a Berta Soler, nunca cayó en la trampa tejida desde Miami, algo que le ganó el repudio de la mafia terrorista anticubana, al no aceptar mentir ante Dios y consentir las mentiras de las inventadas golpizas que dicen recibir de la policía cubana.

damas-provocacionesJamás ninguna de las “disidentes” ha podido demostrar esos hechos y se conoce que se lanzan al suelo en plena calle para interrumpir el tránsito y provocar alteraciones del orden, por lo que son trasladadas por policías mujeres que no portan armas, ni gases lacrimógenos como se observa cotidianamente en otros países.

Las campañas mediáticas que se desarrollan en Estados Unidos desde hace semanas, pretenden crear la ilusión de que existe un incremento de la “represión”, todo con el fin de presionar al nuevo presidente de Estados Unidos para que dé marcha atrás a las medidas tomadas en relación a Cuba, por el presidente saliente Barack Obama.

Es público que, la mafia anticubana miamense encabezada por Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Marco Rubio, se opone al restablecimiento de relaciones diplomáticas, el incremento de licencias para viajar a Cuba, el comercio y todo lo que permita una normalización entre los dos países.

Para lograrlo financian los viajes de los “disidentes” a Miami, donde reciben entrenamiento para sus actos provocativos y las conferencias de prensa, a pesar de que cada día prestan menos atención a las denuncias de las inventadas represiones que no ven las diferentes denominaciones religiosas presentes en la Isla, ni los cientos de agencias de prensa extranjeras, ni las más de cien misiones diplomáticas y mucho menos los 4 millones de turistas extranjeros que anualmente visitan Cuba.

En un desesperado empeño por retomar el protagonismo perdido por su estilo dictatorial y grosero, Berta Soler insistió en varias oportunidades para que el Arzobispo de La Habana, monseñor Juan de la Caridad García Rodríguez, la recibiera, audiencia que se materializó en días pasados.

Una vez concluido el encuentro, la asalariada procedió de inmediato a informar a las agencias de noticias de Miami que habían recibido del prelado su bendición y las escuchó con atención.

Hay que recordar que las llamadas “Damas” de Blanco nunca fueron recibidas por los tres Papas que visitaron la Isla desde 1998, pues la alta jerarquía de la Iglesia Católica conoce perfectamente la baja catadura de su “presidenta” y demás integrantes, quienes cobran cientos de dólares mensuales por los espectáculos que les orientan ejecutar, careciendo de apoyo popular y credibilidad de la prensa extranjera.

La Iglesia tiene mucha experiencia para dejarse involucrar en acciones que solo le restarían el papel que han logrado alcanzar en Cuba los últimos años y su amplia estrategia no puede ser empañada por una docena de mujeres carentes de ideología y a quienes solo las moviliza el dinero de Miami.

No se equivocó José Martí cuando afirmó:

“Nada lastima tanto como un ser servil; parece que mancha; parece que hace constantemente daño.”