La CIA intensifica sus planes contra Cuba.


Por Arthur González.

Como en los años 60 del pasado siglo XX, la CIA retoma sus planes contra la Revolución cubana, algunos copiados de aquellos que nunca tuvieron resultados.

Con el nuevo presidente Miguel Díaz-Canel, al frente de los Consejos de Estado y de Ministros, la CIA y el actual mandatario de Estados Unidos, intensifican sus acciones anticubanas, echándole mano a cuanto fantoche aparezca en el camino y se preste a cumplir sus órdenes.

Como arma fundamental mantienen la guerra económica, con la ilusión de que el pueblo se lance a las calles y exija cambios.

Una de las medidas a las que más empeño ponen, son los falsos ataques acústicos y consecuencias en salud hacia sus diplomáticos en La Habana, algo que no pueden demostrar, pero mantienen el tema en cartelera para ahuyentar los turistas y afectar la economía cubana. Para que nadie olvide el asunto, ahora repiten el libreto en China, a riesgo del costo político que eso pudiera conllevarles.

Sobre eso, recientemente Tomás Regalado, periodista y político, de origen cubano radicado en Estados Unidos, declaró en el Interamerican Institute for Democracy (IID):

“Actualmente existen oportunidades coyunturales para debilitar a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua”.

Tras las sanciones y alertas de viaje a Cuba emitidas desde los EE.UU., lo único que está dando renta en Cuba, son los cruceros, porque los turistas que quieren ir a Cuba no quieren ir a los hoteles por temor a ser penalizados por el Departamento del Tesoro. De modo que la gente se queda en los cruceros. Algunas sanciones están dando resultados”.

El IID se dedica al estudio de la política exterior de los EE.UU. hacia las denominadas “dictaduras” del continente, y es dirigido por Carlos Alberto Montaner, terrorista cubano.

Unido al recrudecimiento de su guerra económica y mediática contra Cuba, la CIA intensifica otras medidas para estructurar una “oposición” interna entre los jóvenes y artistas.

Entre los asalariados que más financian actualmente está Rosa María Payá, devenida en “refugiada política” en Miami, por ser la única figura joven que pueden mostrar ante el mundo como “disidente” cubana, a pesar de no residir en la Isla, nunca fue miembro de grupitos contrarrevolucionarios, estudió en la Universidad de La Habana y no es aceptada por elementos “disidentes” de larga data al servicio de los yanquis.

Rosa María en poco tiempo ha recibido un apoyo total de la CIA y políticos como Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, fue enviada a múltiples países europeos y latinoamericanos, incluso bajo solicitudes del Departamento de Estado es recibida por políticos y miembros del Parlamento Europeo.

Esa “refugiada política” hecha a la medida de las necesidades yanquis, sustituyó a Yoani Sánchez, quien en el 2004 fue reclutada por Carlos Alberto Montaner, siendo igualmente paseada por el mundo, y sin éxitos pasó al olvido.

En los actuales planes de la CIA, Rosa María fue dirigida a participar en el evento Teen Vogue Summit, organizado por la revista Vogue, el pasado 1ro de junio en New York, donde expuso el proyecto Cuba Decide, pero sin resultados que mostrar.

Teen Vogue Summit tuvo este año una agenda para intercambiar sobre temas del control de armas, la reforma migratoria y el cambio climático.

Rosa María, igualmente fue llevada recientemente a una reunión con el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, miembro del Partido Republicano y fuertes relaciones con Marco Rubio. En dicho encuentro la “refugiada” solicitó que la OEA prestara atención a lo que ella denomina “crisis democrática” que vive la Isla, matriz de opinión que la CIA está conformando, para crear condiciones a futuras acciones internas con sus asalariados y para lo cual aspira a emplear los twists y los SMS, tal y como hacen hoy en Venezuela y Nicaragua.

El encuentro con el embajador yanqui estuvo auspiciado por la organización anticubana Freedom House, financiada por la CIA, tras la NED y el Departamento de Estado, donde Payá Acevedo se presentó como “presidenta de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia”, cargo que le asignaron para darle representatividad y justificar su presencia en actividades de la región, solicitándole a los miembros de la OEA que, además de tomar medidas contra Venezuela, lo hagan igualmente hacia Cuba para “poner fin a la represión y la falta de libertades”.

Siguiendo ese libreto, Rosa María expresó “la necesidad de recuperar un sistema democrático e instó a la OEA y sus estados miembros, a no reconocer como representantes del pueblo cubano a los miembros de la Asamblea Nacional, ni a Miguel Díaz-Canel, por no haber sido elegidos bajo un sistema con garantías democráticas”.

Trujillo, en su posterior intervención ante la Asamblea de la OEA, expuso: “los países de las Américas tienen que aceptar que Cuba es la madre de todo mal, referente al debilitamiento de la democracia en el continente y las violaciones de derechos humanos”.

Otra línea de trabajo de la CIA es sobre el sector artístico-intelectual, donde la artista plástica Tania Bruguera, tiene la cara visible en busca de captar adeptos para sus planes.

En ese sentido, lo más reciente es su oferta de financiamiento a cineastas cubanos, para “promover la diversidad de voces en el audiovisual independiente cubano, impulsar a directores, productores y guionistas noveles de comunidades poco representadas, a contar sus historias”.

Afirmó que le dará prioridad a “proyectos con temas sociales acuciantes en la Cuba de hoy y del futuro, que sostengan los principios de no discriminación por orientación sexual, identidad de género, color de la piel, forma de pensar, estatus socioeconómico y procedencia geográfica”.

Como financista del proyecto aparece el Instituto Internacional de Artivismo Hanna Arendt (INSTAR), engendro creado para sustentar esa estrategia subversiva como “un espacio de alfabetización cívica en la Isla, resultado de la acción pública #YoTambienExijo”.

Tampoco habrá resultados favorables para la CIA, porque los cubanos empuñarán siempre su espada victoriosa, porque como afirmó José Martí:

“Lengua, tenemos todos; pero espada pocos”

 

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La CIA una historia repetida


Por Arthur González.

Todo indica que las nuevas generaciones de oficiales de la CIA no tienen suficiente experiencia para diseñar planes contra países que tienen gobiernos no aceptables para Estados Unidos. En esto se incluye su ex director Mike Pompeo.

Esa insuficiencia profesional se constata en el duplicado de planes ejecutados hace medio siglo contra Cuba y aplicados hoy a Venezuela.  Un ejemplo que no deja dudas fue la reciente Asamblea de la OEA, donde repitieron la historia ejecutada contra Cuba en 1964, cuando la CIA y el Departamento de Estado presionaron a gobiernos latinoamericanos para expulsarla de esa organización.

Quienes no lo crean solo tiene que leer la Operación Mangosta, presentada al Grupo Especial Ampliado del Consejo de Seguridad Nacional en enero de 1962, por el General de Brigada Edward G. Lansdale, jefe de las operaciones.

En reunión presidida por el Fiscal General, Robert Kennedy, hizo un llamado para no fracasar en el cumplimiento de esas tareas y aseguró:

“La solución del problema cubano tiene en este momento una alta prioridad del gobierno de Estados Unidos, todo lo demás es secundario. No se escatimarán tiempo, dinero, esfuerzos o recursos humanos, porque el Presidente de Estados Unidos me indicó que el último capítulo sobre Cuba todavía no se ha escrito y por lo tanto hay que hacerlo y así se hará”.

Evidentemente desempolvaron aquella Operación y la aplican hoy a Venezuela con el mismo objetivo de:

“…ejecutar una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen, y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

Otras de aquellas tareas reproducidas ahora contra Venezuela decían:

El Departamento de Estado está concentrando sus esfuerzos en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, la cual comenzará el 22 de enero 1964, esperando obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para las resoluciones de la OEA que condenen a Cuba y la aíslen del resto del Hemisferio…”

“La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA. La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes similares a este Proyecto, buscando una rebelión interna del pueblo cubano contra el régimen comunista”.

Sin dudas trajeron aquel pasado al 2018.

Entre los puntos del Plan Magosta reproducidos contra Venezuela están:

-Guerra económica.

En este aspecto Mangosta exponía:

“Es la clave principal de nuestro Proyecto de acción política, bajo la dirección del Departamento de Estado. El mismo está estableciendo las acciones económicas futuras, incluso los planes para un embargo al comercio cubano, al resultado de la venidera reunión de la OEA. Mientras tanto, el Departamento de Estado ha creado un grupo de acción económica…”

Elementos mayores de la población. 

“El Departamento de Estado y la CIA continúan explorando sus capacidades para montar operaciones especiales dentro de Cuba, centradas sobre elementos activos de la población, específicamente operaciones a través de la Iglesia católica para llegar a las mujeres y sus familiares, así como mediante contactos laborales para alcanzar a los trabajadores. Otros elementos alistados incluyen las agrupaciones de jóvenes y profesionales. Consideración especial se le dará a esto por medio de los contactos operacionales latinoamericanos. Esto es vital para el éxito de nuestros núcleos de acción política cuando la CIA los pueda poner en su lugar”.

-Perspectivas.

“Después de un estudio, la CIA ha concluido que su papel real será la de crear la ilusión de un movimiento popular que gana apoyo exterior y ayudar a establecer un clima que permitirá actos provocativos en apoyo a un cambio hacia una acción abierta, al aumentar su capacidad operacional”.

-Política.

“El Departamento de Estado insistirá, a través de las embajadas estadounidenses en América Latina en la reunión de la OEA, con el fin de explotar todas las oportunidades de ganar la simpatía local para el pueblo cubano e incrementar la hostilidad hacia el régimen comunista en Cuba…”

– Psicológicas.  

“La USIA propondrá el 15 de febrero un plan para llevar a cabo la explotación de acciones altamente psicológicas en el Proyecto, encaminadas a despertar la simpatía mundial en favor del pueblo cubano (al igual que un David) que combate al régimen comunista (como Goliat) y que tendría como objetivo estimular a los cubanos en la Isla para que se unan a la causa”.

No cabe la menor duda, es el mismo programa subversivo, solo cambiaron el país, algo demostrado en esta Asamblea de mayo 2018, entre otras por la virulenta intervención del canciller chileno Roberto Ampuero.

Ampuero tiene un pasado algo oscuro. En medio del golpe militar diseñado por la CIA para derrocar a Salvador Allende, logró salir de Chile en diciembre de 1973 hacia la República Democrática Alemana, no como exiliado político sino como becario en la Universidad de Leipzig.

En 1977 viaja a La Habana por su matrimonio con una hija del embajador cubano y trabaja en el MINREX como profesor de alemán. Estudió en la Universidad de La Habana e ingresa a la Unión de Jóvenes Comunistas. En 1979 regresa a Berlín, vinculándose a chilenos comunistas, incorporándose con ellos durante un año a la Escuela Juvenil Superior Wilhelm Pieck, para estudiar marxismo leninismo.

En 1983 cruza la frontera hacia Alemania Occidental, y a pesar de su pasado comunista, obtiene la plaza de corresponsal para la agencia IPS, y de editor de Desarrollo y Cooperación de la Fundación Alemana para la Cooperación Internacional, así como moderador de la revista Europa Semanal de DW-TV para América Latina. En 1993 retorna a Chile.

El único cambio en el escenario de esta Asamblea de la OEA es que México no repitió su papel de aparente rebeldía, como hizo cuando Cuba fue expulsada.

Documentos desclasificados revelan que fue un pacto secreto con los yanquis, a quienes convenía tener una embajada latinoamericana en La Habana, y México aceptó gustosamente.

Por eso José Martí afirmó:

“Recuerdos hay que queman la memoria”

 

 

Universidad de Michigan revela masiva presencia de inteligencia yanqui en La Habana.


Por Arthur González.

El 02.03.2018 la prensa de Estados Unidos publicó un artículo, donde se asegura que el profesor Kevin Fu y sus colaboradores del equipo Investigativo de Privacidad y Seguridad de la Universidad de Michigan, afirmaron tener una explicación para lo que pudo ocurrir en La Habana, sobre el misterio de los “extraños sonidos” escuchados por diplomáticos estadounidenses.

La acusación del Departamento de Estado sobre los inventados “ataques”, forma parte de una Operación de inteligencia fabricada para afectar las frágiles relaciones diplomáticas establecidas por Barack Obama, cuando aprobó una nueva táctica para destruir el socialismo cubano, mediante el abrazo de la muerte, lo cual especificó bien al afirmar:

“…décadas de aislamiento de Cuba por parte de EE.UU. no han conseguido nuestro perdurable objetivo de promover el surgimiento de una Cuba estable, próspera y democrática…”

El pasado 2017 Estados Unidos informó públicamente el tema de los “ruidos” y las “enfermedades” causadas a sus funcionarios en La Habana.

Ante la acuciosa y profesional investigación de Cuba, donde quedaron demostradas las mentiras construidas intencionalmente, el Departamento de Estado inició una serie de argumentaciones, en las que todas semanas inventa nuevas hipótesis, cada una más risible de la anterior, porque el verdadero objetivo es afectar el turismo a la Isla y reforzar su guerra económica que pretende ahogar financieramente al gobierno cubano.

Ni fueron ciertos los “ataques”, ni tampoco las enfermedades, algo puesto de manifiesto en la carta que hicieron los mismos diplomáticos evacuados de La Habana, donde solicitan al Departamento de Estado permanecer en sus puestos de trabajo dentro de la Misión diplomática.

Si realmente hubiese existido peligro para la salud, tal y como asegura el gobierno yanqui, ellos no se quedarían en La Habana y menos con sus familiares.

Lo sorprendente ahora es que el equipo de la Universidad de Michigan, afirma que las víctimas fueron 24 oficiales de inteligencia, algo que demuestra que los servicios de inteligencia de Estados Unidos utilizan su embajada para realizar actividades ilegales contra Cuba, entre ellas el espionaje y la subversión.

Entre esos oficiales de inteligencia existe personal de la CIA, especialistas en el reclutamiento y atención de agentes cubanos, otros que monitorean las telecomunicaciones del país y buscan información militar, y el resto, especialistas en medidas subversivas y variadas acciones encubiertas.

No por gusto Obama al informar la apertura de su embajada aseguró sin recatos:

Tendremos más personal en la embajada, y nuestros diplomáticos podrán participar de manera más extensa en toda la isla…incluida la sociedad civil y con los cubanos que buscan alcanzar una vida mejor”.

La revelación del equipo universitario llama la atención, primero por ser una nueva hipótesis que se suma a las anteriores, y también porque afirman que las causas de los síntomas que supuestamente tienen los “afectados”, son resultado “del trabajo de dos dispositivos de escucha, que generaron interferencia y provocaron los intensos sonidos descritos por las víctimas”.

La grabación que oficialmente entregó Estados Unidos a Cuba, fue trabajada técnicamente y demostró que eran cigarras comunes y nada de lo que ahora inventan los miembros del equipo de la mencionada universidad; sin embargo, ponen al descubierto las acciones ilegales que ejecuta la estación de la CIA y la NSA, contra Cuba en su puesto de avanzada ubicado en el edificio de 7 pisos de granito, situado frente al malecón habanero.

Para hacer la historieta más ridícula, agregan que “su origen puede ser la existencia de micrófonos instalados por la seguridad cubana en las residencias y habitaciones de los hoteles”, algo insólito de creer pues, como se conoce, esas residencias están ocupadas por los diplomáticos yanquis desde 1977, cuando se abrieron las Secciones de Intereses en los dos países.

Se sabe que el FBI realiza inspecciones técnicas en todas sus instalaciones en el mundo y de haber micrófonos instalados, los hubieran detectado de inmediato, porque les sobra capacidad técnica y experiencia.

Es difícil poder inventar tantas versiones sin elementos probatorios, ni basamento profesional.

Lo real que es que la Operación solo busca afectar el turismo y ante la presencia de millones de visitantes a la Isla que comprueban la seguridad existente en Cuba, incluidos aquellos estadounidenses que arriban en los cruceros y sus diplomáticos que aún permanecen en sus puestos de trabajo, el Departamento de Estado, desconcertado por no haber alcanzado sus propósitos de atemorizar a los turistas, continua su retórica en la prensa oficialista con nuevas alertas de seguridad, como intento desesperado por alcanzad algún resultado.

La filtración de que entre el personal evacuado había 24 oficiales de inteligencia, trae al presente el recuerdo de la contundente denuncia efectuada por la Seguridad cubana en 1987, cuando trasmitió en la TV, como la CIA desde la Sección de Intereses desarrollaba acciones ilegales para atender a varios de los 27 agentes cubanos, que supuestamente trabajaban para la inteligencia de EU, en la búsqueda de información secreta, en casi todas las esferas importantes de Cuba de interés para la CIA.

En aquella denuncia se conoció que por la Sección de Intereses pasaron más de 100 oficiales y técnicos de la CIA, situación violatoria de las regulaciones internacionales.

Cuba debe agradecerle al equipo de investigadores de la Universidad de Michigan, la información de la presencia de tantos oficiales de la CIA en La Habana, los que no serán reincorporados a la embajada, según la decisión del Departamento de Estado del pasado 02.03.2018, cuando informaron que la reducción de su personal en Cuba es definitiva.

Habrá que esperar por la próxima versión de la historieta, pero al menos ya se conoce quienes eran los oficiales de la inteligencia yanqui y que entre sus misiones estaba escuchar las comunicaciones cubanas.

Sería beneficioso que inventaran una mentira similar y cerraran la base naval en Guantánamo, eso si los cubanos lo agradecerían.

Siempre tendremos presente a José Martí cuando alertaba:

“De ese pueblo del Norte hay mucho que temer”

 

Nueva operación de la CIA contra Irán


Por Arthur González.

El mundo observa a diario como Estados Unidos manipula a su antojo el Consejo de Seguridad de la ONU, cuando desean condenar a gobiernos que no se le arrodillan, ni cumplen con sus órdenes. Ahora toca nuevamente el turno a la República de Irán.

Es notaria la animadversión de la Casa Blanca contra el gobierno iraní por no someterse a sus dictados, como hacia el Sha Mohammad Reza Pahlaví, quien gobernó bajo los hilos conductores de Washington desde que fuera impuesto tras el golpe de Estado contra el primer ministro Mohammad Mosaddeq, organizado en 1953 por la CIA, con apoyo del MI-6 británico, en la Operación Ajax.

Desde el 28 de diciembre de 2017 y en los primeros días de 2018, se produjeron manifestaciones en Irán contra el gobierno electo legítimamente por el pueblo, sufragadas con dinero de Estados Unidos. Es la misma receta que emplearon el 19.08.1953, cuando la CIA gastó millones de dólares en el reclutamiento de personas que se manifestasen en las calles y otras acciones, dirigidas a derrocar a Mosaddeq.

Como parte del plan diseñado por especialistas en acciones encubiertas de la CIA, estaba concebida la medida de convocar al Consejero de Seguridad de las Naciones Unidas, una vez que fueran divulgadas las manifestaciones por la prensa internacional, con el fin de crear una falsa imagen de desestabilización en el país. Una vez más Washington se inmiscuyen en los asuntos internos de otros países y en este caso con el marcado interés de incrementarle sanciones para estrangular su economía.

Rusia declaró que los manifestantes iraníes no amenazan la paz y la seguridad internacional, por lo que esa situación no debería de ser tratada en el Consejo de Seguridad, pero el presidente Donald Trump, afirmó que las protestas iraníes “le preocupan y, pero esa razón su Gobierno estaba siguiendo de cerca la situación”.

Doble moral de Estados Unidos para esconder sus verdaderos objetivos, pues en otros países de América Latina se producen manifestaciones muy superiores a las de Irán, reprimidas salvajemente por gobiernos aliados de la Casa Blanca y esta hace silencio cómplice.

Ejemplos convincentes son las protestas masivas en Argentina y Honduras, las que parecen no importarles al presidente yanqui, a pesar de los muertos y heridos, que deja la represión policial contra el pueblo, en franca violación de los derechos humanos.

Los trabajadores argentinos iniciaron el 2018 con la continuación de sus protestas contra el presidente neoliberal Mauricio Macri, el cual tiene el respaldo total de Estados Unidos, expuesto durante la visita del presidente Barack Obama.

La Asociación de Trabajadores del Estado de Argentina, confirmó que el 05.01.18 tendrá lugar un paro nacional de 24 horas, contra los despidos que se han registrado y multiplicado desde hace más de dos años, en el sector público.

A Trump no le preocupa el despido de 15 mil trabajadores argentinos, solo en el primer año del gobierno de Macri, ni el de los mil 200 trabajadores de empresas estatales, entre las que se cuentan las de Fabricaciones Militares, Televisión Digital, Radio Nacional y el Senasa, o el cierre de periódicos con recortan la libertad de prensa.

A diferencia de las manifestaciones financiadas por la CIA en Irán, las de Argentina son espontaneas contra las medidas del gobierno, que afectan a la clase obrera. Esas protestas populares se efectúan desde inicio del 2017 y Estados Unidos jamás ha llevado el tema a las Naciones Unidas, a pesar de que decenas de organizaciones sociales, gremiales y sindicales permanecieron todo el año 2017 exigiendo el respeto de sus derechos laborales.

Tal parece que Trump no lee las noticias que, si deben preocuparle, pues el 13.03.17 los trabajadores argentinos de la educación, ejecutaron un paro general y una masiva movilización callejera, seguida de otro paro nacional de 24 horas, llevado a cabo el 06.04.17, por trabajadores de las escuelas, bancos y el transporte público.

El 14.06.17 hubo huelga general, donde cientos de miles de trabajadores estatales, médicos y del sistema judicial, protestaron para exigir un aumento salarial y la pronta activación de la ley de Emergencia Social. El 18.12.17 se produjo otra paralización nacional contra la reforma previsional, la que propone una rebaja en los haberes de jubilados y sectores más vulnerables de la sociedad del país sur americano.

Tampoco al mandatario yanqui le mueven a preocupación los sucesos en Honduras, donde se violan nuevamente los derechos del pueblo, al pisotear su voluntad expresada en las recientes elecciones del 26.11.17 y el fraude escandaloso para mantener en el poder a un presidente que si se somete a Estados Unidos.

Ante eso, ni Estados Unidos, la Unión Europea ni la OEA han decretado sanciones, como le hacen a Venezuela.

Las protestas en toda Honduras son constantes y fuertemente reprimidas por el ejército, que llena las calles de tanques de guerra para dispararle al pueblo, causando decenas de muertos, cientos de detenidos, desaparecidos y miles de heridos, de los que la prensa internacional poco habla.

Las llamadas Guarimbas venezolanas, organizadas y sufragadas por Estados Unidos, fueron permanentemente divulgadas por la prensa internacional, desinformando a los usuarios del mundo sobre la verdad de lo que sucedía.

Parece que esos muertos y heridos no son seres humanos que merecen respeto y apoyo de los organismos internacionales.

En Honduras las fuerzas policiales asesinan a mansalva, e incluso prohíben la asistencia médica de los heridos. Sin embargo, para ellos no hay solidaridad de organizaciones que se suman a las campañas mediáticas contra Cuba, Venezuela e Irán.

Esa es la democracia que desea imponerle Estados Unidos al mundo, algo que los pueblos ya no admiten, porque como dijera José Martí:

“Siempre es poderosa la voluntad de un pueblo que lucha por su independencia”.

Lo que acaba de descubrir Rosa María Paya


Por Arthur González.

Los asalariados de Washington, esos que reciben instrucciones que los obligan a recitar guiones escritos para tergiversar la realidad cubana, llegan a creerse las mismas mentiras que divulgan contra la Revolución.

Una de esas es Rosa María Paya Acevedo, “refugiada política” residente en Miami, convertida en vedette de la noche a la mañana por obra y gracia de los que diseñan las campañas para difamar a Cuba.

Tantas han sido sus mentiras que ella no sabía que la guerra económica impuesta por la Casa Blanca en 1962, afectaba al pueblo cubano, pues los libretos que debe aprenderse aseguran que las penurias que sufren los cubanos, son causadas por el sistema socialista “que es un fracaso”.

Ignorantes los que se lo crean, pues con solo leer uno de los documentos desclasificados y publicados de la CIA, comprobarán que es todo lo contrario.

Dice la Agencia de Inteligencia sobre el particular:

“[…] El principal objetivo de los programas encubiertos de los Estados Unidos contra Cuba, es completar el aislamiento económico, político y psicológico de Cuba con respecto a América Latina y al mundo libre…Estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de guerra económica”.

A finales del pasado mes de julio, Rosa María, la nueva “estrella” fabricada por los ideólogos yanquis especialistas en subversión, descubrió que el sitio Cuba Decide, creado para copiar el fracasado Proyecto Varela, no se podía visitar en internet desde Cuba, porque simplemente está bloqueado, pero no por el gobierno comunista, sino por los Estados Unidos, ya que su plataforma emplea Project Shield.

Ahí mismo salieron en su defensa algunos medios oficialistas para presionar el gobierno de Estados Unidos, porque ellos no sabían cuántas limitaciones sufren los cubanos a causa de esa guerra económica, que va desde las medicinas, equipamiento médico para salvar vidas, hasta materias primas para producir artículos en beneficio de 11 millones de personas, no de los gobernantes.

Entre las que salió en esa cruzada a favor de la Payá, fue una de las columnistas del Wall Street Journal, quien acusó a Google de “colaborar con el gobierno cubano y mostrarse totalmente desinteresada en la lucha cubana por la libertad de expresión”.

La respuesta no se hizo esperar y Google respondió a través de un mensaje transmitido al libelo de Miami, el Nuevo Herald, donde le informan la verdad de quien es el responsable de bloquear Internet para los cubanos, afirmando:

“…de acuerdo con la ley de los Estados Unidos, algunos servicios no están disponibles en ciertos países, incluida Cuba”.

Sobre ese particular y para que el mundo conozca la verdad del bloqueo, Andrea Faville, vocera de Google, explicó que Project Shield utiliza la tecnología de App Engine y esa es una de las plataformas que no están abiertas para los cubanos de la isla.

Sin embargo, el propio emporio yanqui de la cibernética firmó, el pasado 2016, un acuerdo con la empresa cubana de telecomunicaciones ETECSA, donde le impuso una cláusula sobre libertad de información, en la cual obliga a la parte cubana a “no censurar sus servidores en Cuba”, mientras Google si lo hace, o sea: has lo que yo digo, pero no lo que yo hago.

Ahora Rosa María y el resto de los asalariados que tanta libertad le reclaman al gobierno cubano, saben que donde se corta la libertad es en Estados Unidos, donde se impide el desarrollo de Cuba a toda costa y costo.

De eso no han hecho una campaña mediática para luchar por la eliminación del Bloqueo, o ¿seguirán pidiéndole al presidente Donald Trump que lo mantenga?

Si es así como desean que el pueblo elija a sus candidatos a las próximas elecciones, están fracasados, porque en Cuba todos saben leer y escribir; por tanto, no valen los engaños, y como afirmó José Martí:

“Las verdades reales son los hechos”

 

 

Venezuela una historia repetida


Por Arthur González

Los métodos subversivos empleados hoy contra Venezuela por la CIA y el Departamento de Estado, son los mismos que utilizaron contra la Revolución cubana en 1960 y a pesar de sus fracasos insisten en  repetirlos, con la esperanza que les den resultados 58 años después.

Miles de millones de dólares son repartidos entre los partidos de la oposición venezolana, ilusionados en tener éxitos en sus propósitos de derrumbar la Revolución Bolivariana, unido a la teoría subversiva de Gene Sharp, más los consejos que le diera el polaco Lech Walesa a Leopoldo López, durante la visita que hiciera hace tres años al Instituto Walesa en Varsovia, junto a algunos asalariados cubanos.

Ninguna de esas viejas recetas ha triunfado y el pueblo venezolano sigue apoyando su proceso social, a pesar de las penurias causadas por la guerra económica implantada por Estados Unidos, copiando la misma receta aplicada contra el pueblo cubano.

Al revisar los lineamientos que estableció la CIA y el Departamento de Estado contra la Revolución cubana, se aprecia total coincidencia de acciones y objetivos, tal es el caso de lo propuesto por el entonces Sub Secretario de Estado para el hemisferio occidental, en abril de 1960, en el cual expresó:

“…el único medio previsible que tenemos hoy para enajenar el apoyo interno a la Revolución es a través del desencanto y el desaliento, basado en la insatisfacción y las dificultades económicas. Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba. Negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Eso mismo hacen contra Venezuela en los últimos años con similar interés, sin lograr que el pueblo se subleve contra el presidente Nicolás Maduro.

Al releer los documentos de la Operación Mongoose, aprobada por el presidente J.F. Kennedy en enero de 1962, conocida oficialmente como Proyecto Cuba, se aprecia una semejanza en los objetivos que desean hoy alcanzar en Venezuela, al afirmar dicho documento:

“…. La acción política será apoyada por una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen, y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

Como se aprecia, es una copia de la actual situación contra la Revolución Bolivariana.

El mismo Proyecto Cuba de 1962 afirma:

“El clímax del levantamiento saldrá de la reacción airada del pueblo ante un hecho gubernamental (producido por un incidente), o de un resquebrajamiento en la dirección política del régimen o de ambos incluso. (Desencadenar esto debe constituir un objetivo primordial del proyecto). El movimiento popular aprovechará el momento del clímax para iniciar un levantamiento abierto. Se tomarán y se mantendrán ocupadas las áreas. En caso de ser necesario el movimiento popular pediría ayuda a los países libres del Hemisferio Occidental. De ser posible, Estados Unidos, en concierto con otras naciones del Hemisferio Occidental, brindaría apoyo abierto a la sublevación del pueblo cubano. Tal apoyo incluiría una fuerza militar, si fuera necesario”.      

¿Qué ha sucedido en Venezuela? la desprestigiada OEA salió nuevamente a jugar el papel asignado por Estados Unidos, con el apoyo de países lacayos, tal y como hicieron contra Cuba en 1962. Basta con analizar lo expuesto en el Operación Mongoose, para constatarlo, pues la misma afirma:

El Departamento de Estado ha diseñado un esquema liberal. La CIA está elaborando una firme plataforma con esos puntos de vista para que los cubanos que operarán en Cuba estén dispuestos a arriesgar sus vidas, y sobre lo cual se puede generar un apoyo popular”.

Iguales actos le orientan a la oposición venezolana, financiaron las llamadas Guarimbas, unidas a las acciones terroristas contra instituciones estatales, fuerzas policiales y seguidores chavistas.

En cuanto al papel de la OEA hoy, es el mismo asignado contra Cuba en 1962, pues según consta en la Operación Mongoose:

El Departamento de Estado está concentrando sus esfuerzos en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, la cual comenzará el 22 de enero, esperando obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para las resoluciones de la OEA que condenen a Cuba y la aíslen del resto del Hemisferio. Se está considerando una resolución solidaria, mediante la cual OEA ofrezca alivio directo al angustiado pueblo cubano (similar a la de EE.UU. para Rusia, de 1919-20), como un medio para lograr la simpatía del pueblo cubano sin tener que reconocer al gobierno comunista. La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA. La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes similares a este Proyecto”.

Si alguien aún tiene dudas, puede dedicarse a leer un grupo de planes contra la Revolución cubana para darse cuenta que los yanquis, como perros hueveros, se reiteran, aunque que se les queme el hocico.

A pesar del dinero mal gastado, Venezuela al igual que Cuba seguirán su camino libres y soberanas, enfrentándose al poder de Washington que no se dará por vencido, aunque no alcancen los resultados pretendidos.

Los yanquis si fueran menos soberbios y prepotentes actuarían como dijo José Martí:

“No debe perderse el tiempo en intentar lo que hay fundamentos sobrados para creer que no ha de lograrse”.

 

 

Eurodiputada socialista Elena Valenciano, pide cambios de sistema político en Cuba


Por Arthur González.

Elena Valenciano

Supuestamente la eurodiputada y alta dirigente del Partido Socialista Español, PSOE, Elena Valenciano, es socialista, pero a la vez aboga públicamente para que Cuba abandone su sistema socialista y retorne al capitalismo, ese que nunca solucionó los graves problemas que padeció la Isla bajo la tutela yanqui.

Durante su intervención en los debates del Parlamento Europeo, el pasado 30.05.2017, Valenciano expresó “la necesidad de exigirle a Cuba altos estándares en materia de Derechos Humanos, entre ellos el libre acceso a los medios de comunicación”, y añadió: “la mayoría de los grupos quieren ver cambios en Cuba, es evidente, quieren ver una transformación del sistema político cubano y, sobre     todo, ver una mejora de los cubanos. Es un estándar común a todos, pero no todos quieren seguir el mismo camino”.

Al parecer la eurodiputada no tiene bien definidos que son los Derechos Humanos, pues a diferencia de otros países, en Cuba si algo se cuida con esmero es precisamente a los seres humanos, a pesar de las campañas propagandísticas fabricadas por Estados Unidos, que no se conforma con haber perdido su neo colonia más preciada.

Para los ciudadanos de este mundo el derecho a la salud, la educación, la cultura, el trabajo, ser tratados con igualdad de género, raza, de credos y no ser excluidos por su poder adquisitivo, son derechos humanos.

La Revolución cubana, que tanto odian y difaman los yanquis, se los dio a todos sus hombres y mujeres.

La tergiversación de la situación en Cuba, forma parte de la guerra psicológica diseñada por la CIA desde 1959, a la que se suman aquellos que mantienen vínculos cotidianos con funcionarios ubicados en las embajadas de Estados Unidos.

Todo indica que Elena Valenciano ignora que existen alrededor de 60 Instrumentos Internacionales relativos a los Derechos Humanos, de los cuales Cuba ha ratificado 43 y firmado 2. Sin embargo, Estados Unidos sólo ha ratificado 18.

El sistema político cubano es incluyente, democrático, reconoce y promueve la pluralidad de ideas, garantiza vías para el debate, la participación ciudadana en la generación de consensos y en la toma de decisiones.

Si ella se refiere como “grupos” a una exigua cantidad de personas reclutadas por Estados Unidos para hacer acciones subversivas, sufragadas anualmente con cientos de miles de dólares, orientadas, abastecidas y publicitadas por medios de prensa al servicio de las políticas yanquis, puede cambiar de tema, porque esos asalariados no representan a los 11 millones de cubanos.

La señora Valenciano, que ha luchado tanto por la igualdad de la mujer, debe saber que, gracias al sistema socialista, hoy las cubanas disfrutan de los mismos derechos que los hombres, con equivalencia de derechos para estudiar, trabajar, ocupar altas responsabilidades y percibir similares salarios que los hombres.

Además, tienen derecho a una licencia de maternidad por un año cobrando su salario, más tres meses antes del parto. Por si fuera poco, si no tienen posibilidades para enviar al bebé a un círculo infantil, la ley les permite solicitar un año más de licencia sin sueldo, sin perder su puesto de trabajo.

Hay más. Recientes regulaciones legales le permiten a la madre solicitar que la licencia sea otorgada al padre o a la abuela del niño, si es que ella ocupa una plaza de mucha responsabilidad. Eso solo se ha logrado gracias a ese sistema que la Valenciano aspira a cambiar, pero debería tomar a Cuba como ejemplo para que las españolas alcancen algún día esos estándares socialistas, que sí otorga derechos humanos a sus mujeres.  Sigue leyendo