Venezuela una historia repetida


Por Arthur González

Los métodos subversivos empleados hoy contra Venezuela por la CIA y el Departamento de Estado, son los mismos que utilizaron contra la Revolución cubana en 1960 y a pesar de sus fracasos insisten en  repetirlos, con la esperanza que les den resultados 58 años después.

Miles de millones de dólares son repartidos entre los partidos de la oposición venezolana, ilusionados en tener éxitos en sus propósitos de derrumbar la Revolución Bolivariana, unido a la teoría subversiva de Gene Sharp, más los consejos que le diera el polaco Lech Walesa a Leopoldo López, durante la visita que hiciera hace tres años al Instituto Walesa en Varsovia, junto a algunos asalariados cubanos.

Ninguna de esas viejas recetas ha triunfado y el pueblo venezolano sigue apoyando su proceso social, a pesar de las penurias causadas por la guerra económica implantada por Estados Unidos, copiando la misma receta aplicada contra el pueblo cubano.

Al revisar los lineamientos que estableció la CIA y el Departamento de Estado contra la Revolución cubana, se aprecia total coincidencia de acciones y objetivos, tal es el caso de lo propuesto por el entonces Sub Secretario de Estado para el hemisferio occidental, en abril de 1960, en el cual expresó:

“…el único medio previsible que tenemos hoy para enajenar el apoyo interno a la Revolución es a través del desencanto y el desaliento, basado en la insatisfacción y las dificultades económicas. Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba. Negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Eso mismo hacen contra Venezuela en los últimos años con similar interés, sin lograr que el pueblo se subleve contra el presidente Nicolás Maduro.

Al releer los documentos de la Operación Mongoose, aprobada por el presidente J.F. Kennedy en enero de 1962, conocida oficialmente como Proyecto Cuba, se aprecia una semejanza en los objetivos que desean hoy alcanzar en Venezuela, al afirmar dicho documento:

“…. La acción política será apoyada por una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen, y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

Como se aprecia, es una copia de la actual situación contra la Revolución Bolivariana.

El mismo Proyecto Cuba de 1962 afirma:

“El clímax del levantamiento saldrá de la reacción airada del pueblo ante un hecho gubernamental (producido por un incidente), o de un resquebrajamiento en la dirección política del régimen o de ambos incluso. (Desencadenar esto debe constituir un objetivo primordial del proyecto). El movimiento popular aprovechará el momento del clímax para iniciar un levantamiento abierto. Se tomarán y se mantendrán ocupadas las áreas. En caso de ser necesario el movimiento popular pediría ayuda a los países libres del Hemisferio Occidental. De ser posible, Estados Unidos, en concierto con otras naciones del Hemisferio Occidental, brindaría apoyo abierto a la sublevación del pueblo cubano. Tal apoyo incluiría una fuerza militar, si fuera necesario”.      

¿Qué ha sucedido en Venezuela? la desprestigiada OEA salió nuevamente a jugar el papel asignado por Estados Unidos, con el apoyo de países lacayos, tal y como hicieron contra Cuba en 1962. Basta con analizar lo expuesto en el Operación Mongoose, para constatarlo, pues la misma afirma:

El Departamento de Estado ha diseñado un esquema liberal. La CIA está elaborando una firme plataforma con esos puntos de vista para que los cubanos que operarán en Cuba estén dispuestos a arriesgar sus vidas, y sobre lo cual se puede generar un apoyo popular”.

Iguales actos le orientan a la oposición venezolana, financiaron las llamadas Guarimbas, unidas a las acciones terroristas contra instituciones estatales, fuerzas policiales y seguidores chavistas.

En cuanto al papel de la OEA hoy, es el mismo asignado contra Cuba en 1962, pues según consta en la Operación Mongoose:

El Departamento de Estado está concentrando sus esfuerzos en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, la cual comenzará el 22 de enero, esperando obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para las resoluciones de la OEA que condenen a Cuba y la aíslen del resto del Hemisferio. Se está considerando una resolución solidaria, mediante la cual OEA ofrezca alivio directo al angustiado pueblo cubano (similar a la de EE.UU. para Rusia, de 1919-20), como un medio para lograr la simpatía del pueblo cubano sin tener que reconocer al gobierno comunista. La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA. La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes similares a este Proyecto”.

Si alguien aún tiene dudas, puede dedicarse a leer un grupo de planes contra la Revolución cubana para darse cuenta que los yanquis, como perros hueveros, se reiteran, aunque que se les queme el hocico.

A pesar del dinero mal gastado, Venezuela al igual que Cuba seguirán su camino libres y soberanas, enfrentándose al poder de Washington que no se dará por vencido, aunque no alcancen los resultados pretendidos.

Los yanquis si fueran menos soberbios y prepotentes actuarían como dijo José Martí:

“No debe perderse el tiempo en intentar lo que hay fundamentos sobrados para creer que no ha de lograrse”.

 

 

Eurodiputada socialista Elena Valenciano, pide cambios de sistema político en Cuba


Por Arthur González.

Elena Valenciano

Supuestamente la eurodiputada y alta dirigente del Partido Socialista Español, PSOE, Elena Valenciano, es socialista, pero a la vez aboga públicamente para que Cuba abandone su sistema socialista y retorne al capitalismo, ese que nunca solucionó los graves problemas que padeció la Isla bajo la tutela yanqui.

Durante su intervención en los debates del Parlamento Europeo, el pasado 30.05.2017, Valenciano expresó “la necesidad de exigirle a Cuba altos estándares en materia de Derechos Humanos, entre ellos el libre acceso a los medios de comunicación”, y añadió: “la mayoría de los grupos quieren ver cambios en Cuba, es evidente, quieren ver una transformación del sistema político cubano y, sobre     todo, ver una mejora de los cubanos. Es un estándar común a todos, pero no todos quieren seguir el mismo camino”.

Al parecer la eurodiputada no tiene bien definidos que son los Derechos Humanos, pues a diferencia de otros países, en Cuba si algo se cuida con esmero es precisamente a los seres humanos, a pesar de las campañas propagandísticas fabricadas por Estados Unidos, que no se conforma con haber perdido su neo colonia más preciada.

Para los ciudadanos de este mundo el derecho a la salud, la educación, la cultura, el trabajo, ser tratados con igualdad de género, raza, de credos y no ser excluidos por su poder adquisitivo, son derechos humanos.

La Revolución cubana, que tanto odian y difaman los yanquis, se los dio a todos sus hombres y mujeres.

La tergiversación de la situación en Cuba, forma parte de la guerra psicológica diseñada por la CIA desde 1959, a la que se suman aquellos que mantienen vínculos cotidianos con funcionarios ubicados en las embajadas de Estados Unidos.

Todo indica que Elena Valenciano ignora que existen alrededor de 60 Instrumentos Internacionales relativos a los Derechos Humanos, de los cuales Cuba ha ratificado 43 y firmado 2. Sin embargo, Estados Unidos sólo ha ratificado 18.

El sistema político cubano es incluyente, democrático, reconoce y promueve la pluralidad de ideas, garantiza vías para el debate, la participación ciudadana en la generación de consensos y en la toma de decisiones.

Si ella se refiere como “grupos” a una exigua cantidad de personas reclutadas por Estados Unidos para hacer acciones subversivas, sufragadas anualmente con cientos de miles de dólares, orientadas, abastecidas y publicitadas por medios de prensa al servicio de las políticas yanquis, puede cambiar de tema, porque esos asalariados no representan a los 11 millones de cubanos.

La señora Valenciano, que ha luchado tanto por la igualdad de la mujer, debe saber que, gracias al sistema socialista, hoy las cubanas disfrutan de los mismos derechos que los hombres, con equivalencia de derechos para estudiar, trabajar, ocupar altas responsabilidades y percibir similares salarios que los hombres.

Además, tienen derecho a una licencia de maternidad por un año cobrando su salario, más tres meses antes del parto. Por si fuera poco, si no tienen posibilidades para enviar al bebé a un círculo infantil, la ley les permite solicitar un año más de licencia sin sueldo, sin perder su puesto de trabajo.

Hay más. Recientes regulaciones legales le permiten a la madre solicitar que la licencia sea otorgada al padre o a la abuela del niño, si es que ella ocupa una plaza de mucha responsabilidad. Eso solo se ha logrado gracias a ese sistema que la Valenciano aspira a cambiar, pero debería tomar a Cuba como ejemplo para que las españolas alcancen algún día esos estándares socialistas, que sí otorga derechos humanos a sus mujeres.  Sigue leyendo

¿Estados Unidos a favor o en contra del terrorismo?


Por Arthur González.

Después del 11.09.2011 Estados Unidos declaró una cruzada total contra el terrorismo, pero con un marcado doble racero, pues en ese mismo momento el gobierno daba resguardo a varios terroristas de origen cubano, como Orlando Bosch y Luis Posada Carriles, ambos participantes en la explosión de un avión civil de Cubana de Aviación en octubre de 1976, donde murieron 73 personas inocentes.

Hasta el 11 de septiembre del 2011, ese avión cubano era la único destruido por terroristas en todo el hemisferio occidental y sus autores reconocieron estar patrocinados por Jorge Mas Canosa, José Pepe Hernández y Feliciano Foyo, principales directivos de la Fundación Nacional Cubano Americana, creada por el presidente Ronald Reagan, en su aberrada política anticubana.

Para no dejar dudas de la vinculación de Estados Unidos con el terrorismo contra la Revolución cubana, el propio Posada Carriles, aseguró a los periodistas de The New York Times, Ana Louise y Larry Rohter, el 12 y 13 de julio de 1998:

“…La CIA nos enseñó de todo, nos enseñó los explosivos, como hay que matar, colocar bombas, y nos entrenaron en actos de sabotaje…”

“…Los oficiales de la Inteligencia se hicieron de la vista gorda cuando yo ejecutaba una serie de explosiones en los hoteles habaneros en 1997…”

Dijo además que el oficial del FBI Jorge Kiszinski, encargado de investigar las actividades terroristas ejecutadas por los cubanos radicados en Estados Unidos, era “muy buen amigo suyo”.

Para Estados Unidos esas acciones no son terroristas y los muertos estaban en el momento y lugar equivocado.

En su supuesta guerra contra el terrorismo, fabricaron y financian a mercenarios contra Siria, ya que por la vía política y con sus Operaciones Encubiertas no han logrado sacar del poder al presidente Bashar Al Asad.

A partir de que Rusia tomó participación en la lucha contra el ejército mercenario, ese que siembra la muerte y el terror entre la población civil siria, roba su petróleo e impide la entrada de la ayuda internacional, Estados Unidos intenta aparentar que también lucha por erradicarlos, cuando la realidad demuestra lo contrario.

Los políticos que rechazan al actual presidente Donald Trump, ahora lo acusan de ofrecerle información secreta a Rusia, en el encuentro sostenido con el canciller Serguei Lavrov, en días pasados.

La supuesta información “secreta” resulta risible, pero la fuente inicial se asegura que fue la inteligencia de Israel, la cual informó a los servicios de inteligencia norteamericanos que el mercenario grupo yihadista Estado Islámico (EI), emplea laptop para desarrollar actos terroristas contra aviones comerciales.

El escándalo armado entre los detractores del presidente Trump, dicen que eso envía un mensaje inquietante a los aliados de Estados Unidos, ya que Israel pidió que no se compartiera, ni siquiera con otros países aliados, para no exponer a la fuente.

Lo contradictorio del asunto es que quienes han divulgado abiertamente la información son los propios políticos de Estados Unidos, al hacerle llegar a la prensa el contenido de dicha conversación y no los rusos que tienen una vasta experiencia en materia de inteligencia.

Si Estados Unidos quiere realmente combatir el terrorismo del grupo mercenario yihadista, no es sancionable que el propio Presidente haya compartido con Rusia la información, personalmente y con su Canciller, porque precisamente son los rusos quienes más éxito tienen en ese combate.

El fabricado escándalo por los congresistas yanquis, persigue otros aspectos como el de impugnar la capacidad política de Trump y no la lucha contra el terrorismo.

Esa es la doble moral que caracteriza históricamente la política de Estados Unidos; por eso José Martí que los conoció bien por dentro, expresó:

“…sin soberbia se puede afirmar que ni actividad, ni espíritu de invención, ni artes de comercio, ni campos para la mente, ni ideas originales, ni amor a la libertad siquiera, ni capacidad para entenderla, tenemos que aprender de los Estados Unidos”.

Intenta la CIA cambiar el sistema electoral cubano


Por Arthur González.

58 años de fracasos en sus planes de acciones encubiertas, no le son suficientes a la CIA para admitir que Cuba tiene un sistema político, económico y social escogido por su pueblo y tienen que respetarlo.

Ahora intentan derrocar el sistema socialista mediante una nueva Operación subversiva, con el empleo de algunos de sus agentes entrenados para enturbiar el proceso electoral del año 2018, cuando el actual presidente de los Consejos de Estado y de Ministro, Raúl Castro Ruz, deje su cargo.

Para ejecutarlo instruyen a sus asalariados, a quienes preparan durante sus continuos viajes a Estados Unidos, aprovechando la nueva ley migratoria cubana.

El pasado 10.08.2015 sus jornaleros presentaron ante la prensa extranjera, la denominada Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD), con la finalidad de dar los primeros pasos para recabar el apoyo de varios de los grupúsculos contrarrevolucionarios que sostienen financieramente en la Isla.

El agente CIA Carlos Alberto Montaner imparte las instrucciones

En el diseño de esta Operación, incluyen en la MUAD a grupúsculos radicados en Cuba y en Miami, como la llamada “Unión Patriótica de Cuba” (UNPACU), encabezada por el santiaguero José Daniel Ferrer, el desconocido “Frente Anti totalitario Unido”, a cargo del villaclareño Guillermo Fariñas, el nuevo engendro “Cuba Decide”, de la residente en Miami bajo el visado de refugiada política, Rosa María Payá Acevedo y la artista Tania Bruguera.

Realmente poner de acuerdo a estos asalariados es tarea bien difícil, por las características egocéntricas de los personajes y el interés desmedido por el dinero; no obstante, la CIA insiste en manejarlos bajo la promesa de apoyo en un futuro gobierno sin Castro.

Para alcanzar sus objetivos, preparan a varios contrarrevolucionarios para postularlos como delegados de base en las elecciones del Poder Popular del próximo año.

Igualmente, fue fabricada la llamada plataforma “Otro 18”, la cual desea ejecutar una hipotética consulta pública sobre las elecciones cubanas del próximo año 2018, bajo el supuesto de conformar una oposición interna con los divididos y enfrentados grupúsculos “disidentes”.

Ese conato de organización sueña con postular sus candidatos a las elecciones municipales del presente años 2017, como si el pueblo cubano, mayoritariamente comprometido con la Revolución, acepte que los peones de Estados Unidos desprestigiados por ser construidos por una potencia extranjera, los representen ante las autoridades del Gobierno. Para eso, preparan a algunos para que se auto propongan en municipios como Boyeros y Santa Cruz del Norte en la provincia de Mayabeque.

La Operación subversiva tiene entre sus tareas proponer una nueva ley electoral, otra de asociaciones e incluso una para la creación de partidos políticos.

Otros puntos son: realizar un plebiscito que legitímese esas propuestas, todo lo cual tiene el olor característico de los planes Made in USA y algo que los cubanos conocen muy bien, desde la maniobra de proponer en la naciente Republica en 1902, a un único candidato a Presidente, Tomás Estrada Palma, quien disolvió el Partido Revolucionario Cubano, fundado por José Martí, liquidó el ejército mambí y entregó la Isla a los yanquis con la execrable Enmienda Platt.

Desde esa fecha hasta 1958 Cuba contó con una veintena de partidos políticos que nada resolvieron.

Una encuesta de 1957, respecto al nivel de vida de los obreros agrícolas cubanos, realizada por una de las agrupaciones religiosas existentes, arrojó que:

  • El 60 % de ellos vivía en bohíos con techos de pencas de palma real, piso de tierra, sin baños, ni agua.
  • El 44 % no asistía a la escuela.
  • El 90 % de esas viviendas no tenía electricidad.
  • No existían servicios médicos.
  • El 14% de esa población padecía de tuberculosis.
  • El 36 % sufría de parásitos intestinales.
  • 200 mil familias no tenían una vara de tierra donde cultivar.

Todo hace indicar que los asalariados de la CIA olvidaron que, en 1958 la tasa de mortalidad infantil en Cuba era de 60 por mil nacidos vivos y hoy a pesar de las dificultades causadas por la guerra económica impuesta por Estados Unidos, es de 4,2 por mil niños nacidos vivos y que existía un solo hospital rural en toda la isla con 10 camas y sin médicos.

Gracias a la Revolución socialista que pretenden destruir para reinstalar el capitalismo, Cuba posee un médico por cada 133 habitantes y es reconocida por la Organización Mundial de la Salud, la nación mejor dotada en este sector.

La Casa Blanca en su comunicado oficial del 17.12.2014 aseguró:

“Los cambios introducidos en nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano. […] El Congreso de EE.UU. financia la programación de la democracia en Cuba para proporcionar asistencia humanitaria, promocionar derechos humanos y libertades fundamentales […] La administración continuará implementando programas de EE.UU. enfocados en promover el cambio positivo en Cuba…Al final, los cubanos conducirán las reformas económicas y políticas”.

Repitiendo las indicaciones recibidas en Estados Unidos, uno de los afiliados al invento “CubaDecide”, declaró a la prensa extranjera:

“El cambio en Cuba no va a venir de fuera, ni lo traerá el papa, ni la Unión Europea, sino que lo tienen que hacer los cubanos, quienes deben movilizarse para reivindicar pacíficamente sus derechos, el cambio que se quiere potenciar desde la MUAD”

La Operación Subversiva pretende confundir a los jóvenes que no conocieron el pasado en Cuba, e incluso muchos desconocen el sistema electoral estadounidense, donde el pueblo no elige al Presidente.

Para edulcorar sus pretensiones, la CIA entregó encargos a cada uno de los grupúsculos. A Guillermo Fariñas le orientaron proponer un proyecto titulado “Urna Transparente”, a Cuba Decide la realización del “Plebiscito”. Además, quieren introducir otros temas como:

“AlternativaCuba2018”, el cual contempla los principios rectores del nuevo marco jurídico-electoral, entre ellos el supuesto pluralismo político, igualdad de condiciones y transparencia.

“Candidatos por el Cambio”, donde se exponen varias propuestas legales, entre ellas modificar la Constitución para excluir a los miembros de los cuerpos armados de las listas de votantes y la capacidad de ser elegidos a cualquier nivel de gobierno.

Para no dejar lugar a las dudas de quien esta tras esas propuestas, el grupúsculo de Rosa María Payá Acevedo propone iniciar la llamada “Transición a la Democracia”, la misma que propuso el ex presidente George W. Bush en el año 2014.

Esta asalariada que disfruta de los beneficios de haber viajado a Estados Unidos con un visado de “perseguida política”, y a la vez continua con residencia en La Habana, ejecuta una encuesta a través de las redes sociales, donde pregunta:

“¿Está usted de acuerdo con que se convoque a elecciones libres, justas y plurales, ejerciendo la libertad de expresión y de prensa; y organizándose libremente en partidos políticos y organizaciones sociales con total pluralidad? ¿Sí o No?”

Y como no puede faltar el negocio de obtener dinero fácil, este grupúsculo solicita “donaciones”, para seguir engañando a la gente como han hecho los del mal llamado “exilio cubano” en Miami, aclarándole a los futuros donantes que el dinero que envíen está exento de impuestos, bajo la Sección 501 (c) (3) del Servicio de Impuestos Internos (IRS), concedida a  “Fundación para la Democracia Panamericana”, y aclaran que igualmente se puede enviar un cheque a La Fundación para la Democracia con referencia a “CubaDecide”.

Las solicitudes van desde 25 usd para recargarle los teléfonos móviles a los contrarrevolucionarios en Cuba, hasta 10 mil usd para las actividades de promoción de la campaña a todos los niveles.

Es la misma historia de los años 60, 70 y 80, que a nadie confunde ni engaña en la Isla, pues como aseguró José Martí:

“…en el pueblo cubano es tan grande la inteligencia como el valor”.

 

 

 

 

Gobernador de Florida exige liberación del contrarrevolucionario venezolano Leopoldo López


Por Arthur González

Demostrando la doble moral yanqui, Rick Scott, Gobernador de La Florida, participó el 08.05.2017 en una actividad celebrada en Miami, capital de la mafia terrorista anticubana y de la contrarrevolución venezolana, para solicitarle al Gobierno de Venezuela que libere a Leopoldo López, condenado a 13 años de cárcel por incitar a la violencia durante las protestas antigubernamentales de febrero de 2014,  las que provocaron la muerte de varios ciudadanos, decenas de heridos y la destrucción de instituciones educaciones, militares y edificios gubernamentales.

López es uno de los agentes de Estados Unidos en Venezuela, orientado y entrenado para crear disturbios callejeros en el Instituto Lech Walesa, junto a varios contrarrevolucionarios cubanos, con la finalidad de aplicar las teorías del viejo colaborador de la CIA Gene Sharp.

Sharp, en abril del 2003, organizó un viaje de 9 días por toda Venezuela, junto a otros miembros del para “restaurar la democracia”, reuniéndose con Leopoldo López y otros opositores, a fin de establecer las acciones a ejecutar contra el entonces Presidente, Hugo Chávez Frías.

Para no dejar dudas de cómo se fueron aplicando las teorías del agente CIA, basta recordar las 5 etapas de su diseño subversivo contra países que tienen gobiernos no aceptables para Estados Unidos, las que se pusieron en práctica en Venezuela después de su recorrido por ese país.

1ra. Promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.

2da. Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

3ra. Lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

4ta. Operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de “ingobernabilidad”.

5ta. Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, preparar el terreno para una intervención militar, a la vez que se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

Causa admiración que el Gobernador Rick Scott, se sume a la exigencia de libertad de un ciudadano que ha ejecutado actos terroristas que jamás permitiría llevar a cabo en su Estado y menos en los Estados Unidos.

Sin embargo, ese Gobernador nunca se ha pronunciado a favor de que el gobierno mexicano realice una profunda investigación por el caso de los 43 normalistas desaparecidos en septiembre de 2014 en Ayotzinapa, en el estado de Guerrero, sin que hasta la fecha se conozca de su paradero.

Tampoco Scott ha levantado su voz para solidarizarse con los abusos que comete el alcalde de Jolalpa, del estado de Puebla, donde sus habitantes permanecen por 69 días acampados frente al edificio del Congreso, exigiendo su destitución, a pesar de que en La Florida residen millones de mexicanos.

Nunca se escuchó la voz del Gobernador floridano en solidaridad con la veintena de desaparecidos en los últimos meses, en la localidad de Potrero Nuevo, Atoyac, estado de Veracruz, por solo citar algunos ejemplos que ilustran la manipulación de la situación en Venezuela, cuando no es ni parecida a la que sufre el pueblo mexicano y para el cual no hay apoyo de los Estados Unidos y muchos menos pronunciamientos del secretario general de la OEA, Luis Almagro.

No hay lugar a dudas, lo que se teje contra Venezuela no tiene justificación alguna y los cientos de millones de dólares que distribuyen la CIA, la NED y la USAID para derrocar a la revolución bolivariana, pasara a la historia como una página más de crímenes cometidos por Estados Unidos, algo que los pueblos latinoamericanos no olvidarán, como no se olvida la penetración estadounidense en Texas en 1820 y su anexión definitiva en 1845, robándole a México una parte importante de su territorio, rico en petróleo y en 1853 a Baja California.

Razón tenía José Martí cuando aseguró:

“Jamás hubo en América, asunto que requiera más sensatez, ni obligue a más vigilancia, ni pida examen más claro y minuciosos, que el convite de los Estados Unidos…”

 

 

 

 

 

 

 

En Miami los terroristas son santos, no asesinos


Por Arthur González.

De acuerdo con el concepto de terrorismo, recogido en el Título 22 del Código de Estados Unidos, Sección 2656f(d), es:

“La violencia premeditada y con motivos políticos, perpetrada contra objetivos civiles por grupos sub nacionales o agentes clandestinos, generalmente con la intención de influenciar a un público determinado”.

La definición de las Naciones Unidas sobre el terrorismo dice:

Cualquier acto criminal dirigido contra un estado y encaminado a, o calculado, para crear un estado de terror en las mentes de personas particulares, de un grupo de personas o del público en general”.

Sin embargo, para los mafiosos anticubanos radicados en Miami, bajo la protección del gobierno de Estados Unidos, los cubanos organizados, entrenados y financiados por la CIA desde 1959, para derrocar a la triunfante Revolución cubana, son “combatientes por la libertad”, a pesar de los asesinatos de civiles inocentes, la colocación de artefactos explosivos en centros comerciales, escuelas y cines, el bombardeo a centros industriales y otras acciones similares.

Las bandas de alzados introducidas en 1960 en el macizo montañoso del Escambray, ubicado en la central provincia cubana de las Villas, es el vivo ejemplo del doble racero con que Estados Unidos califica a los terroristas.

Los integrantes de aquellas bandas de alzados fueron los que torturaron y asesinaron el 5 de enero de 1961 al maestro voluntario de 18 años, Conrado Benítez y al campesino Heliodoro Rodríguez, por el simple hecho de alfabetizar en las comunidades rurales.

Similares actos cometieron el 26 de noviembre de 1961, contra el joven alfabetizador de solo 16 años Manuel Ascunce y al campesino Pedro Lantigua. Ambos fueron ahorcados y torturados salvajemente antes de morir.

Los alzados tenían como objetivo sembrar el terror entre los campesinos para que no apoyaran los planes de la Revolución.

De acuerdo con documento del Departamento de Estado, Volumen X, Cuba 1961-63:

“…las operaciones serán planeadas y ejecutadas en apoyo a fuerzas guerrilleras existentes o que pueden emerger en las elevaciones de Cuba, utilizando tanto operaciones marítimas como aéreas, para el suministro de armas y medios, y para la infiltración y ex filtración del personal…”

Para el Nuevo Herald de Miami esos asesinos a sueldo del gobierno yanqui son “héroes de la libertad”.

Cientos fueron los asesinados en el Escambray, como el terrible caso de la familia Romero, de la finca San José de Altamira, cuando un grupo de alzados sacaron de su casa a todos sus integrantes, a culatazos y bayonetazos, entre ellos a Paula Romero, de 14 años, su hermana Teodora y a su madre Vicenta, a José Pio Romero, su hermana Ana Romero y un sobrino. Todos fueron asesinados.

Cientos son los testimonios de las víctimas causadas por esos “luchadores por la libertad”, que hoy viven plácidamente en Miami sin ser molestados por el FBI, a pesar del pasado terrorista al servicio de Estados Unidos.

Un documento confeccionado por el Coronel Jack Hawkins, jefe de la sección de personal paramilitar en el centro de operaciones de la Fuerza de Tarea de la CIA, en la denominada “Operación Cubana”, señala sin pudor:

“Durante el período comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, se perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas. Se descarrilaron 6 trenes, se dejó inactiva la refinería de Santiago de Cuba durante una semana, como resultado de un ataque sorpresivo desde el mar.  Se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas de comunistas y 800 incendios en plantaciones de caña” […]

Esas operaciones lograron un éxito considerable. Las embarcaciones que prestaban servicio de Miami a Cuba entregaron más de 40 toneladas de armas, explosivos y equipos militares e infiltraron y sacaron a un gran número de personal” […] Algunas de las armas entregadas se utilizaron para pertrechar parcialmente a 400 guerrilleros que operaron durante un tiempo considerable en el Escambray, (zona montañosa) de la provincia Las Villas. La mayoría de los sabotajes perpetrados en La Habana y otros lugares se realizaron con materiales suministrados de esta manera” […] Sigue leyendo

Venezuela una historia repetida


 

Por Arthur González

 En la época de Internet y la digitalización resulta muy difícil engañar a los pueblos, porque hoy todos tienen acceso a documentos e informaciones que antes fueron secretas.

Lo que acontecen hoy en Venezuela es la misma historia que vivió Cuba en 1961. Las razones, ambos países acogieron el socialismo como línea para ejecutar proyectos a favor de las masas de obreros y campesinos, como la alfabetización, la salud pública, la cultura y el deporte, para el bienestar de todos.

Para nadie es un secreto que Estados Unidos no admite gobiernos con ideas socialistas y aquellos que las asuman deben pagar un alto precio por su desafío. Así sucedió con Cuba y los documentos de la CIA lo demuestran, situación que es una reproducción de los hechos que se producen en Venezuela.

Un memorando de fecha 22.11.1961, elaborado por John A. McCone, nuevo director de la CIA, afirma que dos días antes el Presidente J.F. Kennedy, lo citó a una reunión en la Casa Blanca, donde participaron el fiscal Robert Kennedy, el General de Brigada Edward G. Lansdale, jefe de la Operación Mangosta, y el Consejero asistente especial del Presidente, Richard Goodwin.

Allí el Presidente Kennedy informó un nuevo plan de acción contra Cuba a cargo del General Lansdale, con procedimientos similares al que se somete hoy al gobierno venezolano.

Aquel plan contemplaba acciones encubiertas, de propaganda en todas las formas imaginables que dieran como resultado deserciones dentro de Cuba, para desacreditar al gobierno revolucionario, unido a actividades políticas con el apoyo de países integrantes de la OEA.

El 18 de enero 1962 el General Lansdale envió al Presidente un informe donde expone las acciones para derrocar a Castro, estimulando una insurrección interna en la Isla, la cual debería recibir un respaldo clave por parte de países latinoamericanos, unido a operaciones sicológicas.

Según ese memorando, “el momento clímax de la insurrección provendrá de la ira popular ante una acción del gobierno, (causada por un incidente), o ante la violenta deserción de un importante cuadro dentro del régimen, o ambas. El movimiento popular capitalizará ese momento iniciando una insurrecciona abierta […] Estados Unidos, posiblemente en unión de otras naciones del hemisferio occidental, brindará entonces abiertamente su apoyo […] Este apoyo incluirá, necesariamente, la fuerza militar”.

El 19 de enero 1962 el gobierno de Estados Unidos circuló una propuesta para que los países miembros de la OEA ordenaran sanciones automáticas contra Cuba, si esta no interrumpía en un plazo de sesenta días, sus nexos con los países comunistas.

El resultado ya se conoce. En la reunión de cancilleres de la OEA efectuada del 22 al 31 de enero, Cuba fue expulsada por el voto de catorce de los veintiún miembros.

Documentos oficiales del Gobierno yanqui expresan textualmente:

[…] “La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA”.

“La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes similares a este Proyecto…”

Desde hace semanas la oposición venezolana, dirigida y financiada por Estados Unidos, con la complicidad del secretario general de la OEA y un grupo de países aliados de Washington, ejecutan acciones casi idénticas a las aplicadas contra Cuba hace medio siglo.

Es la misma historia contra otro gobierno no aceptable para la Casa Blanca, y buscan un incidente que dé pie para la intervención militar, ya que por las vías electorales no pudieron derrocar a Nicolás Maduro.

Las campañas mediáticas reproducen la añeja Operación Mockingbird, desarrollada en los primeros años de la década de los años 50 del siglo XX, por parte de Frank Wisner, de la Dirección de Planes de la propia Agencia, en la cual la CIA reclutó a un numeroso grupo de reconocidos periodistas de importantes órganos de prensa, para crear matrices de opinión favorables a sus planes subversivos mediante la conformación de amplias campañas de prensa, elemento corroborado por el ex oficial CIA Philip Agee, como una de las prioridades de las estaciones de la CIA ubicadas en terceros países, con el objetivo de potenciar o soslayar la cobertura de informaciones de su interés.

Las provocaciones callejeras en Venezuela no son obra de la casualidad, se conoce de los cientos de miles de dólares que las sostienen y las directivas emanadas de la embajada de Estados Unidos en Caracas, a lo que se suma la preparación recibida por algunos cabecillas de la oposición en sus visitas al Instituto Lech Walesa en Polonia.

El objetivo es provocar con sus protestas terroristas una fuerte represión gubernamental, para dar pie a la intervención militar de los países de la OEA, lo mismo que intentaron contra Cuba en 1962.

¿Por qué la OEA no toma similares medidas contra México ante los cientos de personas asesinadas y enterradas en fosas comunes, o por las decenas de periodistas aniquilados a mansalva?

Si en Venezuela sucediera algo semejante hace rato que los Estados Unidos hubieran enviado a sus marines a invadirla, pero México no tiene un gobierno con posiciones socialistas, la corrupción carcome el país, las bandas de narcotraficantes en coordinación con las mafias estadounidenses, matan diariamente a decenas de mexicanos ante la mirada cómplice de Estados Unidos, sin que la Casa Blanca proponga sanciones ni organice y financie una oposición.

Dentro de unos años el mundo conocerá los planes que hoy la CIA ejecuta contra el pueblo venezolano, tal y como los cubanos han podido acceder a las acciones encubiertas, incluidos los planes para asesinar a Fidel Castro, por parte de esos que dicen defender la democracia y la libertad.

Son muchos los hechos que apuntan contra Estados Unidos.

Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador y Nicaragua son ejemplos bien definidos de lo que son capaces de hacer esos que se auto proclaman “paladines de los derechos humanos”.

En momentos como estos hay que tener presente a José Martí, cuando nos decía:

“¡Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas!

Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andas en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.