La ira del imperio contra Venezuela


Por Arthur González

Se sabía que los yanquis aguardaban los resultados de las elecciones en Venezuela para ejecutar sus represalias diseñadas de antemano, y ante la rotunda victoria de Nicolás Maduro, la ira yanqui se desató.

Ellos no asimilan que la escasez de productos, resultado de su guerra económica, no cambie la forma de pensar de millones de venezolanos. Es el mismo error que comenten con Cuba, porque su terquedad y prepotencia les impide aprender la lección.

Imposible entender como gobiernos que se dicen soberanos, acepten órdenes de la Casa Blanca para seguirles en el no reconocimiento de la realidad venezolana.

Tal parece que el mundo ha regresado a la época medieval, donde los emperadores y reyes ordenaban a diestra y siniestra, y quienes las incumplían eran enviados a la horca.

Cómo a la Unión Europea, que mientras declara que el bloqueo a Cuba debe terminar, a la vez aplaudan la guerra económica que Estados Unidos ejecuta contra Venezuela.

Las represalias anunciadas son despiadadas y reflejan la ausencia de respeto a la democracia y la voluntad del pueblo expresada en las urnas.

Al leerlas se percibe irracionalidad, dirigidas a ahogar la economía, con el sueño de que el pueblo se lance a las calles, sin reconocer que cada acción incrementa el rechazo hacia los yanquis y los responsabiliza con las penurias, porque los venezolanos saben leer, escribir y sacar sus propias conclusiones.

Entre las sanciones están:

Prohibir la venta de deuda y de activos del estado venezolano, como si Estados Unidos fuera el dueño del país.

Prohibirle a los ciudadanos estadounidenses, comprar cualquier tipo de obligación adeudada al gobierno de Venezuela, incluidas las cuentas a pagar, o cualquier otro instrumento convertido en garantía de préstamo.

El propio emperador presidente declaró que las nuevas sanciones buscan “evitar que el régimen de Maduro realice ventas, porque el dinero de esos activos pertenece al pueblo venezolano” y añadió que la prohibición “debería aumentar la presión sobre el régimen de Maduro, limitando su capacidad de obtener liquidez a través de instrumentos emitidos por el gobierno venezolano, la estatal PDVSA y el banco central”.

Ahora se “preocupan” por el pueblo, a la vez que diseñan acciones para matarlos de hambre. Cuando el país era saqueado por empresas yanquis, y los presidentes anteriores, como el corrupto Carlos Andrés Pérez, saqueaban las riquezas del país, nunca hubo sanciones.

Algo similar hicieron con Cuba, mientras Fulgencio Batista asumía el poder mediante un golpe militar, violaba el sistema “democrático” y asesinaba, nunca fue acusado de violar los derechos humanos.

A tales acciones que violan el derecho internacional, arrastraron a varios países de Grupo de Lima, conformado por los más influyentes países de América Latina.

Obligados por el Departamento de Estado, presidentes latinoamericanos se sumaron a las sanciones diseñadas por miembros del Consejo de Seguridad Nacional, entre los que se destacan México, Argentina, Chile, Canadá y Australia, quienes afirmaron que desconocerán los resultados de las elecciones venezolanas.

México, maestro de maestros en temas de robo de elecciones, corrupción generalizada, violación de derechos humanos, asesinato a periodistas, secuestro de personas y eliminación de gobernadores y candidatos presidenciales, declaró no reconocer la legitimidad del proceso electoral en Venezuela, “por no cumplir con los estándares internacionales de un proceso libre, democrático, justo y transparente”, y llamó a su embajadora para consultas

Chile y Argentina también reducirán como protesta, el nivel de sus relaciones diplomáticas con Venezuela y unidos a Canadá, aceptaron adoptar medidas financieras para bloquear operaciones con fondos, tildados de “corrupción, de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo”, algo risible que solo evidencia su servilismo al imperio yanqui.

Vergüenza debería darles al acorralar a un país hermano, por el solo hecho de no someterse a las órdenes de la Casa Blanca, como ellos hacen.

A pesar de las humillaciones que les hace Trump a los mexicanos, expulsándoles de Estados Unidos, llamándolos animales e imponerles el pago por la construcción de un muro entre ambos países,  el gobierno mexicano emitió una alerta al sector financiero y bancario, “sobre el riesgo en el que podrían incurrir si realizan operaciones con el gobierno de Venezuela, cuando no cuenten con el aval de la Asamblea Nacional, incluyendo convenios de pagos y créditos recíprocos por operaciones de comercio exterior, incluidos bienes militares y de seguridad”.

Para demostrar aún más su sumisión, México reducirá al mínimo las actividades culturales y de cooperación bilateral, incluida la militar, y suspenden hasta nuevo aviso las visitas de alto nivel a Venezuela.

Argentina, cumplió al pie de la letra las indicaciones de Washington, y declaró que, ante la falta de legitimidad del proceso electoral venezolano, desconocerá los resultados de las elecciones. El colmo de la manipulación fueron sus argumentos de que, “no existió observación internacional para que pueda ser aceptado como libre, justo, independiente y democrático, pues se excluyó la participación de actores políticos”.

Al parecer para ellos los opositores que se presentaron al proceso electoral, como Henri Falcón, no son suficientes. La orientación de los yanquis era no asistir y mantener alto el abstencionismo, con el objetivo de no darle legitimidad. Maduro obtuvo el 68 % de los votos y su más cercano rival, el ex gobernador Falcón, solo alcanzó el 21,2%.

A partir de la Revolución chavista, Venezuela tiene 58 médicos por cada mil habitantes, en vez de 18 como era antes de 1998. Un millón y medio de analfabetos aprendieron a leer y a escribir, y en el 2005 la UNESCO declaró a Venezuela territorio libre de ese mal.

Hoy más de dos millones de ciudadanos poseen una vivienda entregada por el gobierno, algo impensable para los pobres, esos que de ser el 55,6 % de la población, ahora se redujeron al 10,7 %.

Esta situación es la que Estados Unidos no perdona, por considerarla un mal ejemplo, algo que no puede repetirse.

No en vano José Martí expresó:

“Con los ejemplos sucede que es más fácil censurarlos que seguirlos”

Anuncios

Hasta dónde soportarán los pueblos


Por Arthur González.

Igual que hizo España durante la conquista de América, cuando liquidó en nombre de Dios a los mayas, aztecas, olmecas, incas, siboneyes y tainos, Estados Unidos arrasa hoy con todos los que se opongan a sus dictados, apoyados por sus aliados europeos y algunos latinoamericanos que aplauden sus crímenes.

Para apoderarse de las riquezas de otros países, Estados Unidos miente, fabrica situaciones y maneja a su antojo la información que se publica en los medios oficialistas que sirven a sus intereses hegemónicos, con el propósito de crear matrices de opinión que faciliten su accionar criminal.

Asesinar, mutilar y destruir ciudades enteras son el resultado de invasiones imperiales y bombardeos indiscriminados sin ser sancionados por el manipulado Consejo de Seguridad de la ONU, ni por la “muy preocupada” por los derechos humanos Unión Europea, que solo aplica castigos a aquellos países con los que Washington no mantiene buenas relaciones.

El ejemplo más reciente de esa política imperialista es Siria, país que intentan ocupar desde hace una década por no someterse a los dictados de la Casa Blanca y al no poderlo lograr conformaron y apertrecharon a un ejército mercenario que destruye y asesina ante los ojos del mundo, sin que sean sancionados por los organismos internacionales, los mismos que castigan a Venezuela por darle a su pueblo la salud, educación y cultural que nunca tuvieron.

En días pasados, ante la aplastante derrota de ese ejército mercenario en la ciudad de Guta Oriental, por parte de las fuerzas gubernamentales sirias con el apoyo de Rusia, Estados Unidos inventó otro ataque con armas químicas en la ciudad de Duma, y sin soporte legal alguno, lanzó un ataque con misiles sobre zonas de Damasco, para evitar que los investigadores internacionales comprobaran la mentira.

El emperador Donald Trump siguiendo las sugerencias de sus asesores militares, aprobó dicha acción, que tuvo el respaldo del Reino Unido y Francia, en total violación de los derechos humanos de todo un pueblo.

Ese acto vandálico y realmente terrorista, no fue repudiado por la Unión Europea, ni por la mayoría de los países que integran el Consejo de Seguridad de la ONU, los que no aprobaron la resolución presentada por Rusia, la cual consideraba que “el ataque representa una violación del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas”, y pedía a las tres naciones evitar en el futuro el uso de la fuerza contra Siria, texto totalmente ajustado a la realidad.

El documento expresaba la grave preocupación por la agresión contra la soberanía territorial de Siria e instaba a la comunidad internacional, a permitir los trabajos de un equipo de expertos. Sólo lo apoyaron Rusia, Bolivia y China; se abstuvieron Perú, Kazajistán, Etiopía y Guinea Ecuatorial; mientras Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Suecia, Costa de Marfil, Kuwait, Holanda y Polonia votaron en contra.

Algo similar ya observó el mundo cuando se empecinaron en dividir a Yugoslavia y más tarde contra Serbia, seguido de la guerra contra Afganistán, Irak y Libia, lo que da una idea de hasta donde son capaces los yanquis por apoderarse del mundo y cual conquistadores, roban los recursos naturales de esos países dejándole algunas migajas a sus aliados.

¿De qué derechos humanos hablan los imperialistas yanquis que no respetan la vida de la humanidad?

¿Podrán dormir con la conciencia limpia, Donald Trump, Emmanuel Macron y Theresa May, al aprobar esos bombardeos contra ciudadanos inocentes?

¿Creerán en Dios esos mandatarios, que no respetan los mandamientos que dicen no mentir y no matar?

¿Cómo mirarán la cara a sus hijos los ministros de Asuntos Exteriores de la UE, al justificar ese acto de guerra sin prueba alguna, respecto al inventado ataque químico sin ser verificado por ningún experto internacional?

El mundo sabe que el único problema que tienen los yanquis con Siria, es no tolerar al presidente Bashar al Assad, elegido democráticamente por su pueblo y no se somete a Washington.

¿Qué tiene que hacer Estados Unidos en esa zona del mundo tan distante a la de ellos? ¿Quién les ha dado el cargo de velador del globo terráqueo para que decidan quienes son buenos y malos?

Mucha desvergüenza existe hoy en el mundo, pues mucho más criminal es el gobierno de Israel que masacra a inocentes palestinos, le roba su territorio, les impide el libre movimiento, limita sus prácticas religiosas y los encierra en una franja de tierra a la que le van construyendo asentamientos judíos, sin que Estados Unidos y la Unión Europea les impongan guerras económicas y financieras, ni sancionen a los funcionarios estatales.

Esos crímenes que, si son de lesa humanidad, no son sometidos a campañas mediáticas semejantes a las que fabrican contra Venezuela, la Unión Europea no rompe relaciones con el estado de Israel, ni adopta una posición común como le hicieron a Cuba durante 20 años y ni tampoco les niega visa sus dirigentes.

La actitud de Israel contra Palestina es permanente y mucho más dañina que el supuesto ataque químico del que acusan a Siria, pero Estados Unidos, Francia y el Reino Unido no acometen bombardeos contra sus cuerpos represivos.

Este es el mundo en que vivimos, lleno de pueblos con desigualdades, niños trabajando, mujeres prostituidas, capos de las drogas enriqueciéndose a costa de jóvenes, millones de analfabetos, campesinos sin tierras, desempleados y personas discriminadas por el color de la piel, sus credos y posición económica, pero ni el Consejo de Seguridad, la Unión Europea ni las organizaciones de Derechos Humanos, sancionan a su único responsable, ¡el capitalismo salvaje!

Por eso José Martí afirmaba:

“En la formación de los pueblos se empieza por la guerra, se continua con la tiranía, se siembra con la revolución y se afianza con la paz”

 

Nueva operación de la CIA contra Irán


Por Arthur González.

El mundo observa a diario como Estados Unidos manipula a su antojo el Consejo de Seguridad de la ONU, cuando desean condenar a gobiernos que no se le arrodillan, ni cumplen con sus órdenes. Ahora toca nuevamente el turno a la República de Irán.

Es notaria la animadversión de la Casa Blanca contra el gobierno iraní por no someterse a sus dictados, como hacia el Sha Mohammad Reza Pahlaví, quien gobernó bajo los hilos conductores de Washington desde que fuera impuesto tras el golpe de Estado contra el primer ministro Mohammad Mosaddeq, organizado en 1953 por la CIA, con apoyo del MI-6 británico, en la Operación Ajax.

Desde el 28 de diciembre de 2017 y en los primeros días de 2018, se produjeron manifestaciones en Irán contra el gobierno electo legítimamente por el pueblo, sufragadas con dinero de Estados Unidos. Es la misma receta que emplearon el 19.08.1953, cuando la CIA gastó millones de dólares en el reclutamiento de personas que se manifestasen en las calles y otras acciones, dirigidas a derrocar a Mosaddeq.

Como parte del plan diseñado por especialistas en acciones encubiertas de la CIA, estaba concebida la medida de convocar al Consejero de Seguridad de las Naciones Unidas, una vez que fueran divulgadas las manifestaciones por la prensa internacional, con el fin de crear una falsa imagen de desestabilización en el país. Una vez más Washington se inmiscuyen en los asuntos internos de otros países y en este caso con el marcado interés de incrementarle sanciones para estrangular su economía.

Rusia declaró que los manifestantes iraníes no amenazan la paz y la seguridad internacional, por lo que esa situación no debería de ser tratada en el Consejo de Seguridad, pero el presidente Donald Trump, afirmó que las protestas iraníes “le preocupan y, pero esa razón su Gobierno estaba siguiendo de cerca la situación”.

Doble moral de Estados Unidos para esconder sus verdaderos objetivos, pues en otros países de América Latina se producen manifestaciones muy superiores a las de Irán, reprimidas salvajemente por gobiernos aliados de la Casa Blanca y esta hace silencio cómplice.

Ejemplos convincentes son las protestas masivas en Argentina y Honduras, las que parecen no importarles al presidente yanqui, a pesar de los muertos y heridos, que deja la represión policial contra el pueblo, en franca violación de los derechos humanos.

Los trabajadores argentinos iniciaron el 2018 con la continuación de sus protestas contra el presidente neoliberal Mauricio Macri, el cual tiene el respaldo total de Estados Unidos, expuesto durante la visita del presidente Barack Obama.

La Asociación de Trabajadores del Estado de Argentina, confirmó que el 05.01.18 tendrá lugar un paro nacional de 24 horas, contra los despidos que se han registrado y multiplicado desde hace más de dos años, en el sector público.

A Trump no le preocupa el despido de 15 mil trabajadores argentinos, solo en el primer año del gobierno de Macri, ni el de los mil 200 trabajadores de empresas estatales, entre las que se cuentan las de Fabricaciones Militares, Televisión Digital, Radio Nacional y el Senasa, o el cierre de periódicos con recortan la libertad de prensa.

A diferencia de las manifestaciones financiadas por la CIA en Irán, las de Argentina son espontaneas contra las medidas del gobierno, que afectan a la clase obrera. Esas protestas populares se efectúan desde inicio del 2017 y Estados Unidos jamás ha llevado el tema a las Naciones Unidas, a pesar de que decenas de organizaciones sociales, gremiales y sindicales permanecieron todo el año 2017 exigiendo el respeto de sus derechos laborales.

Tal parece que Trump no lee las noticias que, si deben preocuparle, pues el 13.03.17 los trabajadores argentinos de la educación, ejecutaron un paro general y una masiva movilización callejera, seguida de otro paro nacional de 24 horas, llevado a cabo el 06.04.17, por trabajadores de las escuelas, bancos y el transporte público.

El 14.06.17 hubo huelga general, donde cientos de miles de trabajadores estatales, médicos y del sistema judicial, protestaron para exigir un aumento salarial y la pronta activación de la ley de Emergencia Social. El 18.12.17 se produjo otra paralización nacional contra la reforma previsional, la que propone una rebaja en los haberes de jubilados y sectores más vulnerables de la sociedad del país sur americano.

Tampoco al mandatario yanqui le mueven a preocupación los sucesos en Honduras, donde se violan nuevamente los derechos del pueblo, al pisotear su voluntad expresada en las recientes elecciones del 26.11.17 y el fraude escandaloso para mantener en el poder a un presidente que si se somete a Estados Unidos.

Ante eso, ni Estados Unidos, la Unión Europea ni la OEA han decretado sanciones, como le hacen a Venezuela.

Las protestas en toda Honduras son constantes y fuertemente reprimidas por el ejército, que llena las calles de tanques de guerra para dispararle al pueblo, causando decenas de muertos, cientos de detenidos, desaparecidos y miles de heridos, de los que la prensa internacional poco habla.

Las llamadas Guarimbas venezolanas, organizadas y sufragadas por Estados Unidos, fueron permanentemente divulgadas por la prensa internacional, desinformando a los usuarios del mundo sobre la verdad de lo que sucedía.

Parece que esos muertos y heridos no son seres humanos que merecen respeto y apoyo de los organismos internacionales.

En Honduras las fuerzas policiales asesinan a mansalva, e incluso prohíben la asistencia médica de los heridos. Sin embargo, para ellos no hay solidaridad de organizaciones que se suman a las campañas mediáticas contra Cuba, Venezuela e Irán.

Esa es la democracia que desea imponerle Estados Unidos al mundo, algo que los pueblos ya no admiten, porque como dijera José Martí:

“Siempre es poderosa la voluntad de un pueblo que lucha por su independencia”.

Intromisión en los asuntos internos de Cuba


Por Arthur González

Todo indica que ciertas embajadas europeas volverán a repetir sus acciones en apoyo a la contrarrevolución cubana, como estuvieron haciéndolo durante años, especialmente después de la caída del campo socialista, con la finalidad de que en Cuba sucediera lo mismo.

La vida les demostró que la Revolución socialista era sólida y autóctona, no triunfó por el apoyo solidario del ejército rojo, pues el pueblo cubano soportó durante 58 un capitalismo despiadado, que jamás resolvió las penurias que padecían las clases obrera y campesina, de ahí que lucharán en las montañas y en las ciudades para lograr la total independencia de los Estados Unidos.

Ahora ilusionados nuevamente por las próximas elecciones generales en Cuba, algunos gobiernos de la Unión Europea seguidores de los dictados de Washington, vuelven por la picada al visitar y estimular a ciertos asalariados de Estados Unidos, tipificados como “disidentes”, algo que ya hicieron en los años 90 y 2000 sin obtener resultados.

Los días 30, 31 y el 03.08.2017, una suerte de “comitiva” violadora de la Convención de Viena de 1961, integrada por Filip Vurm, cónsul de la República Checa, Samuele Fazzi, primer secretario de la embajada de Italia, Adrian Chrobot, jefe de la sección político-económica de la Embajada de Polonia y Carlos Pérez Padilla, de la delegación de la Unión Europea en Cuba, viajaron a las provincias de Villa Clara y Camagüey, para visitar a algunos de los bautizados como “periodistas independientes”.

Según expresaron los diplomáticos, su actuación estaba basada en el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación UE-Cuba, rubricado en diciembre de 2016 por la Alta Representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini y el canciller Bruno Rodríguez Parilla, y la aprobación del Parlamento europeo el pasado 5 de julio, donde introdujeron el artículo número cinco, referido a la atención a los progresos de Cuba en materia de derechos humanos, redactado con el mismo lenguaje empleado por el presidente Donald Trump, durante su discurso el 16.06.2017, ante la mafia terrorista anticubana de Miami.

En las declaraciones de los periodistas dependientes de las orientaciones emanadas desde Estados Unidos, afirmaron que los referidos diplomáticos los visitaron en sus viviendas, donde buscaron información sobre la posibilidad en la Isla de organizar medios de prensa independientes del gobierno cubano, la perspectiva real de la llamada “sociedad civil”, las experiencias y resultados del trabajo no estatal, y otros temas de la vida interna cubana, principalmente la posición que asume la juventud.

Durante la visita a Villa Clara se entrevistaron con el promotor del grupo CubaDecide, creado desde Miami por Rosa María Paya Acevedo, con la trasnochada ilusión de fomentar un ambiente contrarrevolucionario en las próximas elecciones de Cuba, lo que demuestra cuales son las verdaderas intenciones de esos diplomáticos.

Hay que tener presente que el villaclareño pagado por Rosa María Payá, regresó de Miami el pasado mes de mayo, donde recibió entrenamiento para sus actividades contra la Revolución y tuvo “tanta suerte” que obtuvo una visa en la embajada de Estados Unidos en La Habana.

Es público que Cuba es el país del mundo donde se deniegan más visas para viajar a Estados Unidos. Solo en los dos últimos años el Departamento de Estado rechazó el 81.85% de las solicitudes, excepto para los contrarrevolucionarios que viajan a recibir preparación en Miami; detrás de Cuba están Laos (67%), Guinea Bissau (65%) y Somalia (65%). En América los haitianos con el 60%.

Esas embajadas europeas tradicionalmente al servicio de las tareas orientadas desde Estados Unidos, debe recordar que con su actuación violan el artículo 41-1 de la Convención de Viena de 1961 sobre Relaciones Diplomáticas, el cual expresa textualmente:

“Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que gocen de esos privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor. También están obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado”.

Igualmente, esos violadores de las normas diplomáticas internacionales deberían tener presente el artículo 9 de la propia Convención que dice:

“El Estado receptor podrá en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante que el jefe u otro miembro del personal diplomático de la misión es persona non grata, o que cualquier miembro del personal de la misión no es aceptable…”

Si algún diplomático cubano acreditado en el exterior, se entrevistara por horas con personas que trabajan por dinero para una potencia extranjera en contra de su país, seguramente de inmediato le aplican el artículo 9.

Estos hechos deben ser denunciados para que el mundo conozca las acciones que se realizan contra Cuba de forma continuada desde 1959, y por tanto se ha visto obligada a tomar las medidas correspondientes.

No se puede olvidar que, en 1960, antes de EEUU romper relaciones con Cuba, sus “diplomáticos” se reunían con grupos contrarrevolucionarios, por lo que fue necesario declararlos personas non gratas, al igual que a otros que instalaron ilegalmente micrófonos secretos en los locales de la agencia de prensa china en La Habana.

La Unión Europea tiene muchos problemas y violaciones permanentes de los derechos humanos, para querer darle lecciones a Cuba, y deben tener presente que a los cubanos nunca les temblará la mano para tomar las decisiones correctas ante sus provocaciones.

No por gusto aseguró José Martí:

“No siempre los traidores alientos llegan donde alcanza la brava voluntad”

 

 

Guillermo Fariñas,


Por Arthur González.

No han transcurrido 30 días de que Guillermo Fariñas, el “disidente” cubano financiado por Estados Unidos, anunciaba el fin de su veintiseisava huelga de hambre después de los supuestos 54 días sin comer ni beber, algo que solo incautos y estúpidos pueden creerle, y ya prepara su próximo viaje a la sede del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, Francia.

Desde que Fariñas anunció su reciente show mediático alertábamos del engaño, como parte de la campaña contra la Revolución cubana dirigida desde Washington a la que se le sumaron algunos miembros del Parlamento Europeo, quienes sostienen una posición de odio y rencor contra el socialismo de Cuba, al no poder derrocarlo.

Para cualquier ciudadano sensato y con un nivel académico elemental, resulta poco creíble que un ser humano permanezca más de 15 días en total inanición, como aseguraba estar Fariñas, pero todos saben que tal acción respondía al guion confeccionado por especialistas en guerra psicológica de Estados Unidos campeones en la construcción de mentiras, similar a la que les permitió invadir Afganistán, Irak y Libia.

elena-larrinaga-y-farinas

Elena Larrinaga y Fariñas

¿Qué van a decir ahora los parlamentarios que tantos gritos de apoyo dieron por el “disidente”, cuando lo vean arribar al Parlamento en perfecto estado de salud?

Todo lo que hace Fariñas forma parte de la estrategia diseñada para tratar de impedir el nuevo acuerdo bilateral entre la Unión Europea y Cuba, y así lo declaró abiertamente el Grupo Popular Europeo (PPE), entre ellos Jaroslaw Walesa, presidente del grupo informal Amigos de Cuba, quienes aúnan fuerzas entre los parlamentarios de derecha para reiterar la manida acusación de que el Gobierno de La Habana viola los derechos humanos.

Es conocido que tales acciones se llevan a cabo posterior a que la Comisión Europea (CE) instara formalmente a los países de la Unión Europea a derogar la Posición Común aplicada contra Cuba, para dar paso al nuevo marco de relaciones mediante la firma del primer acuerdo bilateral entre las dos partes.

La Posición Común es una política restrictiva y unilateral puesta en vigor desde 1996, a propuestas del presidente español José María Aznar, por lo que fuera condecorado por la mafia terrorista anticubana de Miami.

Esos mismos mafiosos protegen en Estados Unidos al connotado asesino terrorista Luis Posada Carriles, autor de la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo, del plan para asesinar al presidente Fidel Castro en Panamá y de actos terroristas contra varios hoteles y restaurantes cubanos, donde murió un ciudadano italiano.

Sobre esos crímenes, sus autores y protectores, los parlamentarios europeos no dicen ni media palabra, a pesar de ser una violación total de los derechos humanos. Sigue leyendo

Aprender a gobernar


Por Arthur González.

Los países con gobernantes de ideas de izquierda deben aprender a gobernar con más fuerza sobre la derecha, uniendo al pueblo contra las acciones que intentan socavar la verdadera democracia social.

gobernar
La derecha cuando llega al poder es implacable con todo lo que le huela a justicia popular y pisotean leyes y libertades sin miramientos. Para ellos solo existe la libertad de prensa, pensamiento y expresión que ellos desean. La tan manipulada democracia representativa se va al diablo cuando se trata de imponer sus conceptos.

En Argentina, el presidente Macri asumió el gobierno y en un abrir y cerrar de ojos despidió a más de 30 mil empleados, canceló las transmisiones de la cadena multinacional Tele Sur, cambió la política financiera de Cristina Fernández, entregándose totalmente al capital norteamericano mediante el pago de los llamados “fondos buitres”, pero contra él no hay acusaciones de los organismos internacionales de los derechos humanos, la Sociedad Interamericana de Prensa y menos aún de la OEA.

La Unión Europea y su parlamento se hacen los ciegos, los sordos y los mudos, algo muy diferente cuando de los gobiernos de izquierda se trata. De inmediato comienzan sus críticas, las acusaciones y por supuesto los premios a los “opositores”.

Todo lo que hace Macri en contra del pueblo que lo eligió por amplia mayoría está bien hecho y considerado dentro de los cánones de su “democracia”.

Para ponerle la tapa al pomo, sus acciones de corrupción salen a flote e incluso en el “Panamá Papers”, pero el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, corrió a darle palmadas en la espalda en muestra de apoyo total, algo que en 20 años no hizo la Casa Blanca con los gobiernos de los Kirchner; por supuesto eran de pensamiento izquierdista y sus programas encaminados a la ayuda de los más necesitados.

En Venezuela la nueva composición de la Asamblea Nacional, muestra lo que es capaz la derecha extremista cuando asume el poder político. Las medidas aprobadas en contra de los programas sociales instaurados por los chavistas son aplaudidas por la OEA, e incluso la nueva ley que pretende perdonar los crímenes cometidos en nombre de la sacrosanta democracia, es vista como justa por Estados Unidos, sin importarle los muertos y ni las destrucciones causadas por la contrarrevolución, el pueblo tiene que olvidar el pasado.

Lo que sucede en Brasil es el ejemplo de cómo gobiernan cuando ellos tienen el poder verdadero. A la Presidenta Dilma Rousseff, elegida democráticamente en las urnas le han preparado el camino para su destitución, con un golpe de estado de nuevo tipo, violando cuantas normas jurídicas y políticas existen.

Sigue leyendo

La injusticia teme


Arthur González

La rotunda victoria alcanzada por el gobierno de Grecia, encabezado por alexis-tsipras-nuv--644x362, demostró a los magnates financieros de la Unión Europea que los pueblos se cansan de tanta explotación, necesidades y angustias para llevar la vida tranquila que como seres humanos merecen.

El 67% alcanzado por el NO en el referendo auspiciado por el propio mandatario griego, ha colocado al resto de los países europeos en una privilegiada posición, para exigir el cese de injustas políticas financieras impuestas por los ministros de economía, muchos de ellos ex banqueros que solo buscan dinero para mantener las ganancias de los bancos, olvidándose del desarrollo. Sigue leyendo