Comprobada dirección de EE. UU en provocación contra Cuba


Por Arthur González.

Para lo que no creyeron que Estados Unidos era el diseñador de la más reciente patraña provocativa contra Cuba, ahora podrán reconocer que las denuncias eran bien fundadas.

El miércoles 22.02.2017 Rosa María Payá Acevedo, supuesta “perseguida política” de la Seguridad cubana, quien engañó a los diplomáticos de la entonces Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, y logró que le aprobaran un visado como refugiada política para ella, sus dos hermanos y su madre, llevó a cabo su parte en el espectáculo encomendado, pero sin la participación de Luis Almagro, secretario general de la OEA, como habían ideado los mafiosos de Miami.rosa-maria-y-la-mafia

Los participantes en la teatral provocación fueron solamente diplomáticos de Estados Unidos, Suecia y de la República Checa, quienes además de controlar la conducta de la adiestra contrarrevolucionaria, comprobaron que de perseguida política solo tiene una visa mal otorgada por el Departamento de Estados, que desde hace muchos años hace un uso inadecuado de ese programa en Cuba.

Es conocido que las personas que reciben una visa de refugiados políticos para ingresar a Estados Unidos, tienen suficientes beneficios económicos como son seguro médico, una pensión monetaria mensual, facilidades de vivienda y de trabajo, todo con dinero de presupuestos federales provenientes de los impuestos pagados por los ciudadanos estadounidenses.

El espectáculo se realizó en la sala de su vivienda ubicada en el municipio Cerro, la cual no ha perdido a pesar de haber viajado con esa visa hacia los Estados Unidos, pero bajo la nueva ley migratoria cubana puede viajar y permanecer hasta 24 meses fuera de Cuba, sin ser considerada una emigrada.

Acogida a esa nueva legislación y como prueba de su mentira de ser una perseguida política, Rosa María retorna a Cuba varias veces en el año, siempre para llevar a cabo actividades contra la Revolución, con el fin de ser reprimida algún día, algo que hasta la fecha no ha sucedido.

La provocación se efectuó sin ninguna intervención de la policía y en todo momento se percibió su frustración al no haber podido contar con la presencia del ex presidente mexicano Felipe Calderón y la ex ministra chilena Mariana Aylwin, como estaba previsto para el show mediático.

En primera línea también estuvieron algunos miembros de la prensa extranjera, esos que reciben órdenes de sus casas matrices para conformar la guerra mediática contra Cuba; sin embargo no interpelaron a los diplomáticos norteamericanos, suecos y checos sobre las razones para estar en una actividad contra la Revolución, en clara violación de las normas establecidas en el artículo 41-1 de la Convención de Viena de 1961, que define que las misiones diplomáticas están obligadas a no inmiscuirse en los asuntos internos del Estado receptor.

Hechos como ese han sido protagonizados en el pasado por asalariados de Miami, como fueron los llamados “ayunos” y “huelgas de hambre” convocados por Martha Beatriz Roque Cabello, Vladimiro Roca, René Gómez Manzano, Félix Bonne, Raúl Rivero, Elizardo Sánchez Santa Cruz Pacheco, Yndamiro Restano, Lázaro Cabrera Puente, María Elena Cruz Varela, Ricardo Bofill, Tania Díaz Castro y otros más.

Esos que vivieron y aún viven de los dólares que envía Miami para sostener una imagen de “disidencia” interna, también conformaron en su época decenas de comisiones, centros, partidos, comités, consejos, confederaciones y muchos títulos más, para justificar los cientos de miles de dólares enviados desde Estados Unidos, y a la vez poder disfrutar de la buena vida en Cuba, tal y como hizo Oswaldo Payá, quien pudo vacacionar anualmente en la playa de Varadero.

Al parecer en el Departamento de Estado y en la CIA, falta la memoria histórica de sus fracasos en conformar una oposición interna a la Revolución, y el personal especializado en contabilidad que pueda calcular los costos y las pérdidas de cientos de millones de dólares en supuestos proyectos que nunca tuvieron éxito.

Rosa María camina por un sendero muy trillado, por donde transitaron antes decenas de supuestos opositores, muchos de ellos agentes de la Seguridad del Estado que denunciaron las instrucciones y preparación que recibieron por “diplomáticos” norteamericanos.

Este hecho puede darle al presidente Donald Trump una clara idea de cómo durante más de medio siglo, los funcionarios del Departamento de Estado han manipulado los visados de refugiados políticos, con un alto costo para los fondos federales y quizás se decida a cortar de una vez ese relajo, tal y como hizo su antecesor Barack Obama con la política de pies secos-pies mojados.

Si Trump solicitara datos al Departamento de Estados sobre la cantidad de visas otorgadas en el programa para Cuba de refugiados políticos, se sorprenderá al constatar que en los últimos 20 años han aprobado más de 70 mil visas de ese tipo, sin que en realidad ninguno de los beneficiados clasificara para ello, de acuerdo al concepto establecido por el Alto Comisionado de las Naciones Unidos para los Refugiados.

Algo que prueba la falsedad de esa condición es que la casi totalidad de ellos visita la Isla de forma regular, sin que ninguno haya sido apresado ni reprimido, entre ellos la “refugiada política” de Estados Unidos, Rosa María Paya Acevedo.

Por esas miserias humanas recordamos siempre a José Martí cuando dijo:

“Anchas tumbas construyen con sus propias manos las maldades”.

Organizan provocación con participación del secretario general de la Organización de Estados Americanos


Por Arthur González

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            Luis Almagro

En un arranque de desespero la mafia terrorista anticubana de Miami organiza un show provocativo contra Cuba, para ello seleccionaron como protagonista principal a Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), y como figurante a la asalariada Rosa María Payá Acevedo, quien salió de la Isla con una visa de refugiada política por el inventado “peligro para su vida”.

Desde que arribó a Estados Unidos Rosa María recibió la protección del senador Marco Rubio y los congresistas Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart, quienes le han sufragado viajes a Europa y América Latina en intentos fallidos de acusar al Gobierno cubano de la muerte de su padre, el también asalariado Oswaldo Payá Sardiñas.

Como prueba de sus mentiras Rosa María Payá regresa a La Habana sistemáticamente, evidenciando que no es perseguida política y mucho menos reprimida por las autoridades.

Ahora, demostrando total impaciencia por presentarle cuanto antes pruebas a Donald Trump, para que elimine todas las medidas tomadas hacia Cuba por Barack Obama, pretenden ejecutar una gran provocación con la entrega del inventado Premio Oswaldo Payá, Libertad y Vida, el próximo 22 de febrero 2017, con la colaboración propagandística de algunas agencias de prensa extrajeras.

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             Rosa María y Jose María Aznar

Según argumentó la asalariada de Miami, al secretario de la OEA le fue conferido ese “merito” debido a la supuesta actuación destacada en “defensa de la democracia, su coherente proceder ante las coyunturas políticas y sociales que atraviesan algunos de los países en crisis y regresión democrática en Latinoamérica”, lo que prueba fehacientemente la complicidad de Almagro con Estados Unidos en su política contra los gobiernos de izquierda de la región.

Ese Premio lo inventó la propia Rosa María con el apoyo de la mafia anticubana para crear la provocación dentro de Cuba, pues ella es residente en Estados Unidos bajo la categoría de refugiada política y el mismo Almagro radica en Washington, por lo que el viaje a la Habana es parte del espectáculo que desean montar para desafiar al Gobierno revolucionario.

Oswaldo Payá murió en un accidente de tránsito mientras repartía dinero a otros contrarrevolucionarios, enviado por Esperanza Aguirre del Partido Popular Español, al conducir a exceso de velocidad Ángel Carromero, dirigente de las juventudes del Partido Popular de España, por lo que fue sancionado por homicidio, sanción ratificada por las Cortes de España, donde denegaron las denuncias sin pruebas que pretendió presentar su viuda Ofelia Acevedo y la propia Rosa María, siguiendo las instrucciones de la mafia anticubana.

Rosa María Payá Acevedo, supuesta perseguida política en la Isla, llegó a La Habana el miércoles 15 de febrero 2017 para preparar el show mediático, pues Cuba no pertenece a la OEA debido a la maniobra política preparada por la CIA en 1962, según consta en el documento Proyecto Cuba, conocido como  desclasificado y publicado por el Departamento de Estado en el Volumen X del Foreign Relations USA, 1961-1963, páginas 691-695.

De acuerdo con lo expuesto en dicho documento, “se espera obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para una resolución de la OEA en su reunión del 22.01.1962, que condene a Cuba y la aíslen del resto del Hemisferio”.

Y se afirma sin rodeos:

La reunión de la OEA será apoyado por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por la Agencia de Información de Estados Unidos, USIA”.

“La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes, similares a este Proyecto, buscando una rebelión interna del pueblo cubano contra el régimen comunista”.

En esta nueva conjura participan Cynthia Arnson, directora del programa latinoamericano del Woodrow Wilson International Center for Scholars, la cual declaró a la prensa: “una visita de Almagro a Cuba sería sin precedentes, no solo por la presencia institucional de la OEA en Cuba a través de su Secretario General, sino también por recibir un premio que honra a un disidente cubano”.

Por su parte Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, afirmó a la AP: “si La Habana impidiera el ingreso de Almagro a su territorio generaría una reacción muy fuerte en Washington y otras capitales del continente, especialmente cuando el gobierno de Raúl Castro busca abrirse al mundo con reformas económicas y normalizando relaciones diplomáticas con Estados Unidos”.

“La visita encajaría con la postura que Almagro ha asumido sobre los derechos humanos en Venezuela. Él quiere proyectar esa imagen y mostrar su compromiso con los derechos humanos en Cuba y Venezuela”.

No hay secretos de lo que se prepara contra Cuba, evidenciándose que pretenden ofrecer pretextos a Trump para demostrar sus falsas acusaciones.

La joven asalariada de Miami y los que se sumaron al proyecto de provocación, parecen desconocer la historia de Cuba y cómo su pueblo ha sabido resistir y vencer todos los planes de la CIA que en 58 años no han logrado ver sus sueños hechos realidad.

Habrá que observar con qué tipo de visa ingresa Almagro y otros que se sumen al show, pues como turistas saben que no pueden hacer otras actividades, exponiéndose a violar las leyes cubanas, similares a las de otros países de la región.

Ante estas acciones recordamos a José Martí cuando dijo:

“…la prudencia puede refrenar, pero el fuego no sabe morir”

Donald Trump descubre que su prensa omite información


Por Arthur González

El flamante presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está descubriendo ahora que la prensa de su país omite informaciones y no divulga con amplitud situaciones de relevancia.prensa-2

Según afirmó el Presidente en Estados Unidos han sucedido hechos que él considera no recibieron la atención de los medios, tales como el ataque a una discoteca en Orlando; el atropello masivo en Niza, Francia; el ataque contra un mercadillo navideño en Berlín, Alemania, donde murieron 12 personas; o el tiroteo en San Bernardino, California, en diciembre de 2015 cometido por el estadounidense Syed Rizwan Farook.

Por ese motivo, la Casa Blanca publicó el 06.02.2017 una lista con 78 ataques que afirman fueron “ejecutados o inspirados” por el grupo Estado Islámico (ISIS por su sigla en inglés), quejándose de que no recibieron suficiente atención de los medios de comunicación estadounidenses.

Para el nuevo Presidente esas omisiones o la poca divulgación, son actos muy deshonestos al no querer divulgar lo que realmente sucede, pero los asesores de Trump debería informarle que durante casi 60 años esa misma prensa yanqui, ocultó todas las acciones y hechos terroristas que Estados Unidos llevó a cabo contra el pueblo cubano.

¿Sabrá el nuevo Presidente y sus nuevos ministros que no pertenecen al sistema político tradicional, que el primer acto terrorista contras Cuba, organizado por su país a través de la CIA, fue la voladura del buque francés La Coubre, el 4 de marzo de 1960, donde murieron despedazados por la metralla 101 obreros portuarios y resultaron heridas otras 200 personas?

¿Qué gran divulgación hizo la prensa yanqui sobre ese acto criminal? Ninguna. Para colmo casi 60 años después la información continúa clasificada, incluso por la agencia francesa de seguro.

¿Cómo reflejó la gran prensa norteamericana los actos terroristas contra los principales centros comerciales habaneros, escuelas, teatros y cines, o de la denuncia de sus autores, entre ellos Carlos Alberto Montaner, hoy residente en Estados Unidos haciendo el papel de analista político? Sencillamente esos hechos no le fueron informados al pueblo norteamericano.

Menos aún fueron publicadas las noticias de los asesinatos de campesinos, niños y maestros alfabetizadores a manos de los contrarrevolucionarios armados y financiados por la CIA en los macizos montañosos de Cuba, a pesar de que los memorandos están hoy desclasificados y publicados, como es el caso del informe elaborado el Coronel Jack Hawkins, jefe de la Sección de personal paramilitar en el Centro de Operaciones de la Fuerza de Tarea de la CIA, en la denominada como “Operación Cubana”.

En ese reporte el Coronel yanqui afirma sin pudor que:

“Durante el período comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, se perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas. Se descarrilaron 6 trenes, se dejó inactiva la refinería de Santiago de Cuba durante una semana, como resultado de un ataque sorpresivo desde el mar.  Se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas de comunistas y 800 incendios en plantaciones de caña”.

[…] “Estas operaciones lograron un éxito considerable. Las embarcaciones que prestaban servicio de Miami a Cuba entregaron más de 40 toneladas de armas, explosivos y equipos militares e infiltraron y sacaron a un gran número de personal”.

“Algunas de las armas entregadas se utilizaron para pertrechar parcialmente a 400 guerrilleros [léase: bandidos] que operaron durante un tiempo considerable en el Escambray, (zona montañosa) provincia Las Villas. La mayoría de los sabotajes perpetrados en La Habana y otros lugares se realizaron con materiales suministrados de esta manera…”

Probablemente ni el propio Donald Trump conozca de estas terribles historias sufridas por el pueblo de Cuba, como es la dolorosa muerte de 101 niños en 1981, producto de la introducción en la Isla del Dengue Hemorrágico por agentes de la CIA, cuya primera epidemia afectó a 344 mil 203 personas.

Son muchas las muertes y destrucciones causadas por la política criminal instrumentadas por 9 administraciones yanquis, sin que se dijera una sola palabra en la gran prensa estadounidenses.

Actos mucho más tenebrosos que el ocurrido en Berlín o en la discoteca de Orlando, fue la voladura en pleno vuelo del avión cubano ocurrida al despegar de Barbados en 1976, donde murieron 73 personas inocentes y sus autores se pasearon por Miami gracias al respaldo de la congresista Ileana Ros-Lehtinen, entre ellos Luis Posada Carriles, autor además de las explosiones en varios hoteles habaneros en 1997.

De esos hechos son contadas las noticias publicadas y el gran público de Estados Unidos los desconoce.

Sin embargo, para difamar el proceso revolucionario no se pierde un espacio en la TV y la prensa, divulgando noticias falsas en apoyo a una “disidencia” que la propia misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, afirma que no tiene respaldo popular y solo están interesados en obtener dinero para vivir sin trabajar.

Si realmente Trump desea valorar la política hacia Cuba, lo primero que debería hacer es conocer los planes terroristas que sus antecesores ejecutaron, sin dejarse engañar, solicitando que le sean entregados sus textos originales para saber la verdad y como su prensa tampoco cumplió con el sagrado deber de infórmale correctamente al pueblo.

Preciso fue José Martí cuando expresó:

“Ladrones del altar son esos comerciantes de opinión…”

De Washington a Macondo


Por Arthur González.

Aunque parezca increíble todo indica que el surrealismo se apoderó de la Casa Blanca y como en Cien años de Soledad, célebre novela del premio Nobel, Gabriel García Márquez, porque las cosas que están sucediendo así lo demuestran.

Asombrosamente el flamante presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó el 25.01.2017 en su cuenta Twitter, que solicitaría una investigación para determinar si existió un fraude electoral en las pasadas elecciones del mes de noviembre, donde salió electo Presidente, a partir de fuertes indicios de que personas registradas en dos estados hicieron uso del voto, otras con estatus ilegal en Estados Unidos también votaron e incluso ciudadanos fallecidos tiempo atrás depositaron sus boletas en las urnas.

¡Quién lo diría! pero de ser ciertas las sospechas, Estados Unidos pasaría a ser cualquier pueblecito de Latinoamérica donde son frecuentes los fraudes electorales, robos de urnas, votantes que murieron antes de elecciones, e incluso boletas falsas.

Un viejo programa humorístico cubano de la década de los 70, exponía la vida en un pueblo llamado San Nicolás del Peladero, donde los dos partidos existentes  se disputaban la alcandía mediante trampas políticas, entre ellas situaciones casi idénticas a las que ahora denuncia el flamante Presidente estadounidense.

¿Se habrá contagiado Estados Unidos con ese tipo de maniobras sucias para lograr los votos de los colegios electorales?

Todas las sospechas del Presidente comenzaron cuando recibió ciertos informes sobre estudios y evidencias de la manipulación electoral, y uno de ellos afirma, de forma no oficial, que el 14% de los votantes en las elecciones de noviembre no eran ciudadanos estadounidenses.

Para echarle más leña al fuego, la consultora Pew elaboró otro en el cual asegura que más de 1,8 millones de personas fallecidas figuraron como electores, aunque el citado documento no contiene las evidencias.

De inmediato políticos como el senador del Partido Republicano Ted Cruz, de origen cubano, dio su apoyo a las sospechas del Presidente Trump, al expresar: “Creo que el fraude electoral es un serio problema y los medios de comunicación lo ignoran de manera cotidiana”.

Como se sabe, el Presidente Trump recibió 2,9 millones de votos menos que su rival, la demócrata Hillary Clinton, pero finalmente ganó las elecciones por el sistema indirecto de los colegios electorales.

La vida se encargará de poner al descubierto si existió realmente una votación ilegal generalizada en los pasados comicios, lo que de comprobarse constituiría uno de los mayores escándalos políticos en la historia de Estados Unidos.

Son cosas del llamado estilo de vida norteamericano que no sorprendieron a José Martí y por eso escribió:

“Decir Estados Unidos no quiere decir perfección suma […] Sin soberbia se puede afirmar que ni actividad, ni espíritu de invención, ni artes de comercio, ni campos para la mente, ni ideas originales, ni amor a la libertad siquiera, ni capacidad para entenderla, tenemos que aprender de los Estados Unidos”.

Confirmado plan para presionar a Trump a romper relaciones con Cuba


Por Arthur González

No resignados a morder el polvo de la derrota, los miembros de la mafia terrorista anticubana radicada en Miami, intentaron preparar el escenario ideal para que Donald Trump, nuevo presidente de Estados Unidos, se viera obligado a romper nuevamente las relaciones con Cuba.

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Integrantes de la mafia terrorista anticubana

Para lograrlo, contaron con el apoyo de la extrema derecha del actual Gobierno que no acepta un nuevo camino para destruir a la Revolución cubana, como el seleccionado por Barack Obama, quien reconoció que casi 60 años de enfrentamiento, acciones de terrorismo de Estado, invasiones mercenarias y la guerra económica total, no dieron el más mínimo resultado, provocando el aislamiento continental de Washington.

El presente plan consistió en enviar a La Habana a la abogada Kimberley Motley, para la supuesta defensa de un elemento contrarrevolucionario al servicio de esa mafia anticubana, apoyada en su fama por haber ganado en el 2004 el concurso de belleza de Wisconsin.

Como licenciada en leyes la Sra. Motley sabe que no puede ejercer su profesión fuera de EE.UU. y menos participar en actos provocativos contra el orden público cubano con visado turístico, algo que en su país la llevaría directamente a la Corte de Justicia para ser juzgada, o a un centro de detención para inmigrantes.

La campaña de prensa a partir de su retención temporal y posterior reembarque hacia Estados Unidos, se basa en crear una matriz de opinión de que viajó como abogada del seudo artista, Danilo Maldonado, algo risible pues su título solo es reconocido en el país donde se formó el profesional.

Al no ser juzgada ni detenida por las autoridades cubanas, dada la vasta experiencia que tienen en ese tipo de provocaciones diseñadas en Miami, Kimberley Motley fue enviada rápidamente a su país, y la mafia terrorista volvió a tragarse el amargo sabor del descalabro, al no poder presentarle pruebas al futuro presidente Donald Trump, para que rompiera relaciones con La Habana por encarcelar a una “destacada” norteamericana.

La evidencia de que los mafiosos estaban detrás del diseño arcaico de tal provocación, fueron sus propias declaraciones en la rueda de prensa ejecutada de inmediato, el 18.12.2016 en Miami.

En la misma, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart, en compañía del ex congresista Lincoln Díaz-Balart, expresaron abiertamente: Sigue leyendo

Donald Trump y su laberinto


Por Arthur González.

No son pocos los que piensan que Donald Trump, por ser un hombre enteramente dedicado a los negocios, pudiera tener un pensamiento más objetivo respecto a lo inoperante que ha resultado para Estados Unidos su política hacia Cuba, pero en la actualidad nadie se atreve a predecir cuáles serán sus pasos una vez asentado en la Casa Blanca.

doland-trumpDurante su campaña por la candidatura presidencial, el tema cubano no fue centro de sus discursos, realmente no sintió la necesidad de obtener el apoyo político y menos financiero, de la mafia terrorista anticubana asentada en la Florida, convencido de que ya no tiene el poder que ostentó durante décadas, se han desgastado en luchas intestinas y la vida demostró que no pudieron ganar una sola batalla contra la Revolución.

Vinculada desde siempre a acciones terroristas como agentes al servicio de la CIA, esa mafia resulta una macha en el expediente que Estados Unidos pretende llevar en su supuesta lucha contra el terrorismo internacional, pues las pruebas de sus actos son elevadas, como fueron las presiones para obtener el refugio en Miami del asesino Luis Posada Carriles y de otros con delitos similares.

Sin embargo, contra todos los pronósticos Trump antes de las elecciones, hizo una breve visita al local de la fracasada brigada mercenaria que invadió Cuba por las arenas de Bahía de Cochinos, y les prometió su apoyo, al parecer desconociendo la vergonzosa historia de esos que se rindieron incondicionalmente ante el pueblo uniformado, a solo 66 horas de iniciar su agresión a la isla, lloraban ante el temor de ser fusilados y muchos justificaron su participación asegurando que “solo eran cocineros”.

Las contradicciones del nuevo Presidente ya se ponen de manifiesto, pues por una parte reitera: “no elijo ministros pobres porque quiero gente que haya hecho fortunas”; le envía mensajes a Viet Nam con sus deseos de fortalecer las relaciones con ese país que los derrotó en la guerra, dándole una lección de resistencia y unidad; y por la otra hace declaraciones agresivas hacia Cuba, amenazando con deshacer las relaciones diplomáticas y los pocos acuerdos que ejecutó la administración de Barack Obama.

Los hombres de negocios ven oportunidades y fortalezas en las relaciones con aquellas partes que pueden reportarles buenas ganancias, entonces, ¿cuáles son las razones que tiene Trump para no tomar en cuenta a un vecino tan cercano y abierto a las inversiones foráneas como Cuba? Sigue leyendo

Mario Vargas Llosa, el renegado


Por Arthur González

Nada peor en este mundo que una persona que reniega de sus ideas y especialmente cuando el dinero tiene un gran peso en el cambio de bando.

Ese es el caso del Premio Nobel de literatura, el peruano Mario Vargas Llosa, quien pasó de ser un joven con ideas marxistas cuando aún no amasa su actual fortuna y fama mundial, a un empedernido defensor del sistema capitalista y de la “democracia liberal”, saltando de una esquina a otra totalmente opuesta.

Esa situación dice a las claras quién es Vargas Llosa y que puede esperarse de personas con tales conductas.vargas-llosa

En días recientes, ante la muerte de Fidel Castro Ruz, el escritor peruano hizo declaraciones a la prensa en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde se aventuró a vaticinar que, tras la muerte de Fidel, “será muy difícil que el régimen socialista cubano sobreviva”.

Las razones de su odio manifiesto hacia el líder cubano no se conocen a ciencias cierta, pero es probable que la luz que irradiaba Fidel ante las masas del mundo, molestaran al peruano, pues lo minimizaban a tal punto que su vanidad se resentía en grado superlativo, al hacerlo sentir como algo insignificante, ya que jamás logrará el reconocimiento social de Castro.

De ahí que se uniera a las posiciones más reaccionarias del Gobierno de Estados Unidos para calificar al líder cubano como un “dictador”, posición repudiada por los intelectuales latinoamericanos de izquierda.

Como el sol no puede taparse con un dedo, Vargas Llosa tuvo que reconocer las grandes reformas que alcanzó el pueblo cubano en materia de educación y salud, bajo la dirección personal de Fidel Castro, y añadió:

“Castro deslumbró a su generación, como un héroe que parecía salido de una novela de aventuras, luchó contra una dictadura en las montañas y derrotó a Fulgencio Batista” Sigue leyendo