Persiste Estados Unidos en su acoso contra Venezuela.


Por Arthur González.

Estados Unidos insiste en propagar “su amor” por la democracia, la libertad de pensamiento, palabra, respeto a la Constitución y la celebración de elecciones transparentes, libres y verificables, pero de boca hacia afuera, pues hacen todo lo contrario en aquellos países que tienen gobiernos no aceptables, por no someterse a sus dictados. Un ejemplo es Venezuela.

Desde que Hugo Chávez Frías alcanzó la presidencia, mediante elecciones libres y transparentes, Washington ha hecho y hace lo imposible por derrocar a la Revolución Bolivariana, violando todas las leyes internacionales, la sacrosanta democracia y la propia Constitución.

No pudiendo derrocar al presidente Chávez en las urnas, organizaron y financiaron un burdo golpe militar, que incluyó su secuestro y encarcelamiento clandestino, unido a la imposición apresurada de un sustituto que contó con el reconocimiento inmediato de varios países aliados, encabezados por España.

Ninguna de esas acciones fue democrática, ni respetaron el orden constitucional venezolano. Sin embargo, la propaganda que financian en la prensa oficialista contra el actual presidente Nicolás Maduro, lo acusan de no ser democrático, de violar las libertades civiles, irrespetar la Constitución y no efectuar elecciones libres y transparentes, aunque haya efectuado 22 procesos electorales, de los que ha ganado 20, situación que le tiene a los yanquis el hígado cocinado.

Ante la augurada derrota en las próximas elecciones del 20 de mayo, preparan otro golpe con el empleo de militares, algo que hasta la fecha les ha resultado imposible de materializar, dada la fidelidad de los altos mandos al chavismo y a Maduro.

En días recientes, la Universidad Internacional de la Florida (FIU) llevó a cabo la Tercera Conferencia Anual de Seguridad Hemisférica, en el cual Juan Cruz, ex oficial de la CIA y actual asesor del Presidente-Emperador Donald Trump, afirmó: “una fórmula pacífica para superar la grave crisis venezolana involucraría a militares y a individuos que Washington preferiría ver tras las rejas”, argumentándolo con la aseveración de que “en la historia de Venezuela  nunca ha habido un momento determinante que no haya involucrado la participación militar”.

Evidentemente Cruz está anunciando la posibilidad de un golpe militar, algo pretendido en varias oportunidades sin resultados.

Como si la gente fuese estúpida y no conociera la historia sucia de Estados Unidos en la gestación de golpes militares en América Latina, el asesor Cruz quiso endulzar sus expresiones aclarando que “Washington no está promoviendo que los militares venezolanos tomen las armas para derrocar al gobernante Nicolás Maduro”, algo que ni el mismo se cree.

Las cruzadas mediáticas elaboradas por especialistas en guerra psicológica de la CIA, conformaron matrices de opinión internacionalmente contra el presidente Maduro, haciéndole creer al mundo que su gobierno, al que califican de “régimen”, es responsable del estado actual de la economía, silenciando la guerra económica, comercial y financiera que pretende ahogar al país, para que el pueblo culpe al actual gobierno de tales males, similar receta aplicada contra la Revolución cubana.

¿Por qué Washington no desclasifica los documentos que demuestran su política sucia contra Venezuela?

En el caso de Cuba existen muchos memorandos de la CIA que así lo confirman, como es el Proyecto Cuba de enero de 1962 que dice textualmente:

La acción política será apoyada por una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen, y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

Otros informes permiten conocer como la CIA diseñó y aun ejecuta esa guerra económica contra el pueblo cubano, como el análisis sobre la situación de la Isla, donde afirman con total desfachatez:

“El principal objetivo de los programas encubiertos de Estados Unidos contra Cuba es completar el aislamiento económico, político y psicológico de Cuba… Estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de guerra económica”.

Si analizamos la actual situación interna de Venezuela es una copia exacta de esos planes contra Cuba, al final la CIA dice que Maduro pretende hacer una repetición del socialismo cubano.

Otro análisis de la CIA contra la Revolución cubana que se identifica perfectamente con la actualidad venezolana, expone:

“Existen aún muchas posibilidades para fortalecer el cerco económico en torno a Castro. Pudieran imponerse sanciones más severas por parte de Estados Unidos contra los países que comercian con Cuba o le envían productos por vía marítima”.

Al constatar lo que sufre Venezuela hoy, no cabe la menor duda que es el mismo programa, al que se añaden las medidas contra el Petro para ahogarlos totalmente.

Ante la eminente victoria de Maduro en las urnas, Estados Unidos busca una fisura dentro de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, que les abra la posibilidad de una intervención por parte de militares venezolanos, e imponer un gobierno dócil y subordinado totalmente a la Casa Blanca, idea que fue esbozada por Rex Tillerson, poco antes de salir del cargo de Secretario de Estado.

El senador Marco Rubio, miembro de la mafia terrorista anticubana de Miami, también declaró: “Washington vería con buenos ojos una intervención militar en Venezuela, para poner fin a un régimen que está propiciando la gradual destrucción del país petrolero”.

Todo indica que el caldo se está cocinando, pero falta lo principal, los militares que se presten a la traición, algo bien difícil de encontrar para un pueblo formado bajo los principios de Simón Bolívar, quien señaló:

“Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”, y años más tarde con total visión José Martí aseguraba:

“…impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

 

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