Terroristas y víctimas pisan las mismas calles.


Arthur González.

Como terroristassi fuera la bíblica “Torre de Babel”, en la ciudad de Miami conviven terroristas, asesinos, torturadores y sus víctimas. Desde 1959 cuando el gobierno norteamericano permitió la entra ilegal a su territorio de los asesinos y torturadores de la dictadura del presidente Fulgencio Batista, en las calles de Miami se pasean libremente, junto a muchas de sus víctimas que con posterioridad se fueron a residir en la misma ciudad. Sigue leyendo