Terrorista convertida en una “santa”.


Por Arthur González.

Recientemente el libelo anticubano miamense El Nuevo Herald, publicó un artículo sobre una anciana que será desalojada de su casa, ubicada a pocas cuadras de la Calle Ocho, debido al impago de la hipoteca, y por tanto a sus casi 81 años tendrá que vivir el resto de sus días en su auto, pues en el país de “la libertad”, la seguridad social no atiende esos casos.

Quién podría pensar que en la nación de la “democracia y de los derechos humanos” puedan suceder esas cosas, máxime cuando la susodicha cumplió órdenes de la CIA para derrocar a la naciente Revolución cubana.

El artículo en cuestión intenta conmover a la comunidad cubana, para ver si le regalan dinero a la anciana con el que podría liquidar su deuda, algo bien difícil en una de las ciudades más caras de Estados Unidos y donde el nivel de vida no es alto, según estadísticas oficiales.

Como si fuese una novela de la famosa escritora Corín Tellado, el artículo hilvana una historia llena de mentiras respecto a las penurias que dice haber sufrido la anciana, nombrada Ada Rodríguez, quien afirma haber pasado 19 años en una cárcel de Cuba.

Por supuesto, una prisión no es un hotel y las condiciones ambientales y de convivencia son específicas y bien difíciles, pero las razones que conllevaron a un tribunal cubano a sancionarla, fueron similares a las que hubiera dictado una Corte Federal de Estados Unidos por actos terroristas.

Ana Rodríguez en su relato confiesa que en La Habana conformó una célula contrarrevolucionaria, sin dudas al servicio de la CIA, de la que evidentemente recibió materiales para incendiar centros comerciales en plena faena de ventas a la población, como hicieron con el más lujoso de Cuba, la renombrada tienda por departamentos El Encanto, en cuyo acto terrorista ejecutado en abril 13 de 1961 por Carlos González Vidal, miembro del grupo terrorista organizado por la CIA, Movimiento de Recuperación del Pueblo, en el cual murió quemada viva una de sus empleadas nombrada Fe del Valle.

Otros terroristas que también recibieron de la CIA petacas incendiarias fueron, Armando Valladares y Carlos Alberto Montaner, siendo detenidos, juzgados y condenados por sus actos terroristas. Hoy, al igual que Ada, viven libres en Estados Unidos, refugio de asesinos y terroristas.

Un informe secreto del Inspector General de la CIA, Lyman Kirkpatrik, publicado el 1ro de marzo de 1998 en el diario The Miami Herald, asegura:

“En febrero de 1961 se realizaron 6 exitosas operaciones anfibias llevando armas y materiales explosivos, y también el 13 de marzo, así como 2 exitosos lanzamientos en paracaídas en ese mismo mes”. 

En el año 2001, durante la conferencia académica celebrada en La Habana bajo el título “Girón, 40 años después”, Robert Reynolds, jefe de la estación CIA en Miami, de septiembre de 1960 a octubre de 1961, afirmó: “En esa época nosotros habíamos comenzado a hacer algunos sabotajes en Cuba”.

Ahora al borde del desahucio y abandonada por los oficiales de la CIA que le desgraciaron su vida, Ana se quiere convertir en una santa, al declarar sin el menor sonrojo:

“El acto revolucionario más ambicioso que intenté, fue mezclar ácido sulfúrico con cápsulas de gelatina tratando de desencadenar incendios en tiendas habaneras confiscadas por el gobierno cubano” y con total cinismo añadió: “Mi gran golpe al gobierno fue chamuscar unos abrigos en una tienda por departamentos”.

Vergüenza debería darle al diario El Nuevo Herald, publicar el relato de una terrorista que intentó quemar un centro comercial, en el que pudieron morir mujeres, hombres y niños inocentes, como sucedió en El Encanto y en la tienda Flogar, esta última incendiada por Carlos Alberto Montaner, donde resultaron gravemente heridas varias personas.

Otros centros comerciales incendiados en aquellos años por los agentes de la CIA, fueron: el Ten Cent, de la calle Monte, expropiado a la compañía yanqui F.W. Woolworth Co., la tienda La Época, los cines Cándido y Riesgo, más el centro de enseñanza Nobel Academy, donde resultaron heridos algunos ciudadanos y una de sus alumnas perdió un ojo.

Ahora con 80 años cumplidos, es fácil convertirse en una “virgen inmaculada”, pero ella debería preguntar a los familiares que perdieron a sus seres más queridos en aquellos actos terroristas, qué piensan de esos que, por cumplir órdenes de la CIA, cortaron la vida o hirieron a ciudadanos inocentes.

Una muestra de cómo algunos califican en Estados Unidos, a esos agentes CIA cuando los actos terroristas son contra Cuba, la dio Stephanie Kienzle, al escribir en el libelo de Miami: “Esta valiente mujer sobrevivió la atrocidad del comunismo y merece vivir el resto de su vida en paz, comodidad y seguridad”.

O sea, incendiar un centro comercial lleno de personas inocentes es para esa señora un acto de valentía. ¿Pensará lo mismo de los terroristas que estrellaron dos aviones contra Las Torres Gemelas?

Ada debería demandar a la CIA por dejarla ahora en la calle, en vez de hacerse pasar por una “víctima” del comunismo, cuando en realidad es una terrorista que nunca obtendrá el perdón de Dios.

Preciso fue José Martí cuando señaló:

“Con que villano regocijo gozan las almas miserables”.

 

 

 

 

Estados Unidos y la distorsión de la realidad


Por Arthur González.

Tal parece que cierto sector de la prensa estadounidense observa la realidad a través de un cristal empañado y así se la trasmite a su población en un intento por hacerle creer que lo rojo es verde. El tema Cuba es un diáfano ejemplo.

Hace casi 60 años que la Casa Blanca se empeña en destruir a la Revolución cubana, por apartarse de la línea que Estados Unidos trazó para América Latina. Para lograrlo, la CIA diseñó y llevó a cabo decenas de planes y programas de acciones encubiertas de terrorismo de Estado.

Entre esos se encuentran múltiples planes de asesinato contra Fidel Castro, algo inaudito e investigado por una comisión del Senado, que Estados Unidos ve como algo normal; pero bien diferente sería si Cuba hubiese intentado asesinar a algún presidente estadounidense.

A pesar de haberle causado tanto muertos y heridos al pueblo cubano, la prensa yanqui tiene la desfachatez de exigir que el Gobierno de la Isla haga cambios y califican las reclamaciones cubanas de “demandas castristas desmesuradas”.

¿Sabrá el pueblo estadounidense que la voladura del buque francés La Coubre por agentes de la CIA en marzo de 1960, dejó un saldo de 101 muertos y más de 200 heridos?

¿Cómo reaccionaría el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos si el hecho hubiera sido en un puerto de su paísobama firmando y los muertos y heridos ciudadanos estadounidenses?

Cuba jamás ejecutó actos terroristas contra centros comerciales, fábricas, cines, hoteles, restaurantes, puentes, líneas del ferrocarril, plantas eléctricas, ni campos de cultivos de Estados Unidos. Tampoco introdujo plagas y enfermedades para afectar su flora, fauna o contra los ciudadanos de ese país.

Los planes contra Cuba están desclasificados y publicados por el Departamento de Estado, y en diferentes archivos de bibliotecas norteamericanas donde se puede conocer y comprobar las atrocidades consumadas por la CIA que ha sufrido el pueblo cubano.

De eso la prensa yanqui no habla, ni The Washington Post, The New York Times, o The Miami Herald escriben y un solo párrafo, al parecer los muertos cubanos no son seres humanos como los que fallecieron en el trágico y turbio suceso de las Torres Gemelas.

En un intento por hacerle creer al gran público estadounidense, su prensa acusa al presidente Barack Obama de haber sido inconsistente con su política hacia Cuba, al restablecer relaciones diplomáticas y reconocer algo evidente, que la política emprendida contra la Revolución no les dio la posibilidad de derrocarla.

Serán ciegos los que redactan editoriales calificando a Obama como un “pato cojo”, denominación que emplean en Estadios Unidos para funcionario electo saliente que ocupa el cargo entre las elecciones y el juramento del sucesor.
Para los conocedores de la política doméstica de Estados Unidos saben que quien realmente manda en ese país es el Consejo de Seguridad Nacional y no el Presidente.

Obama no actuó por sus propios deseos, siguió las recomendaciones de los integrantes del Consejo, pues la CIA era del criterio que debían ampliar sus acciones dentro de la Isla; para eso necesitaba aumentar el número de sus oficiales que pudieran evaluar en el terreno la verdadera situación que presenta Cuba, y sobre todo poder estudiar, reclutar e influir en funcionarios gubernamentales para alcanzar sus sueños de la Transición.

Tal esquema de actuación no es novedoso y había sido propuesto en agosto de 1968, según consta en un acta de la reunión sostenida entre la CIA y el Departamento de Estado, donde se analizaron las propuestas de un cambio de política hacia Cuba.

En dicho documento se pueden leer las ventajas que veían, donde expusieron abiertamente:

“…la posibilidad de abordar a los líderes cubanos alrededor de Castro y asegurarles que Estados Unidos no desean echar por tierra o borrar los logros de la Revolución, y que estaban preparados para cooperar con ellos y apoyarlos en un régimen posterior a Castro, a cambio de que cooperarán de forma encubierta con la CIA para proporcionarle informaciones y quizás realizar acciones oportunas que acelerarán la sustitución de Castro como líder del régimen”.
Obama no ha hecho ninguna concesión a Cuba, su política es precisa y subrayada en el Comunicado de la Casa Blanca del 17.12.2014, al exponer: Sigue leyendo

El Bloqueo es la última carta que le queda a Estados Unidos para presionar a Cuba.


Por Arthur González.

Con total desfachatez el Miami Herald afirmó el pasado 17 de septiembre 2016: porque el embargo es la última carta que le queda a Estados Unidos para presionar por un cambio en la isla”.

Sin disimulos y ocultamiami_herald_buildingndo la verdad del por qué mantienen su guerra económica contra el pueblo cubano, el editorial del Miami Herald expone los mismos argumentos que desde hace años han planteado la CIA y el Departamento de Estado.

Aunque públicamente insisten en denominar el cerco económico, comercial y financiero contra Cuba como “embargo”, los documentos oficiales del Gobierno y de la CIA, afirman que es una guerra económica para “inducir al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, unida a operaciones psicológicas que acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen”.

¿Por qué el Miami Herald no hace referencia a dichos documentos para que la opinión pública conozca la verdad?
Sería muy conveniente que ese diario reflejara en algún editorial lo que la CIA insiste en ejecutar contra Cuba, como lo expuesto en uno de sus documentos que dicen textualmente:

“Se debe analizar la posibilidad de ampliar e intensificar la categoría de sabotajes y la hostilidad…”

“Algunos daños económicos contra Cuba, obligarían al Gobierno cubano a desviar su fuerza de trabajo y otros recursos de los acuciantes problemas económicos”.

“Estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de guerra económica”.

Sin embargo, a pesar de que fueron los Estados Unidos los iniciadores de las agresiones contra el Gobierno revolucionario, insisten en que es el presidente Raúl Castro quien tiene que hacer mucho más para ganarse el levantamiento del “embargo”.

¿Tendrán mala memoria los funcionarios que redactaron el editorial aparecido en el Miami Herald?

Para comenzar la verdadera historia escrita por los propios Estados Unidos, hay que releer el acta de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional de fecha 23 de diciembre de 1958, cuando aún Fidel Castro no había vencido al ejercito del dictador Fulgencio Batistas, apoyado y asesorado por militares estadounidenses, ni mucho menos nacionalizado las propiedades norteamericanas.

De acuerdo con esa acta, el entonces director de la CIA, Allen Dulles, afirmó sin cortapisas: “Hay que evitar la victoria de Castro…”

En diciembre de 1959, cuando Cuba no se había declarado socialista, ni se habían acometido las radicales leyes revolucionarias que afectaron los intereses políticos y económicos yaquis, el Jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA, J.C. King, envió el 11.012.1959, un memorando al propio Allen Dulles, en el cual propuso un grupo de acciones para derrocar a la naciente Revolución.

Entre esas acciones se recomendaba:

-Ataques de una radio clandestina desde países del Caribe.
-Operaciones de interferencia contra la radio y la televisión de Castro.
-Alentar a grupos opositores a favor de Estados Unidos.

Como colofón de esas medidas a solo 11 meses del triunfo revolucionario, J.C. King señalaba:

-Se le debe dar una cuidadosa atención a la eliminación de Fidel Castro

Esta última medida fue aprobada por el Director de la CIA al día siguiente.

¿Con estos elementos puede el Miami Herald asegurar que “…Raúl Castro tiene que hacer mucho más para ganarse el levantamiento del embargo, debido a las violaciones de los derechos humanos y la falta de elecciones democráticas”?

Las verdaderas y flagrantes violaciones de los derechos humanos son cometidas de forma sostenida e ininterrumpida por Estados Unidos contra el pueblo cubano, al no soportar la decisión soberana de Cuba de tomar un rumbo diferente al que ellos le impusieron desde 1898, cuando hundieron al acorazado Maine en la bahía de La Habana, como pretexto para ingresar en la guerra hispano-cubana, según afirmaciones del General L.L. Lemnitzer, Jefe de la Junta de Jefes del Estado Mayor, en documento remitido el 13.03.1962 al secretario de Defensa, con la propuesta de 9 tareas para justificar una intervención militar a Cuba.

La verdadera causa para no levantar el Bloqueo está reflejada en un informe enviado el 16.08.1968 por John W. Ford, Deputy for Coordination of the Bureau of inteligence and Research, donde afirma:

[…] “no es el momento más propicio para embarcarse en un programa de cambio de política hacia Cuba, ya que sus dificultades económicas actuales y las señales de un creciente descontento, indican que las penurias causadas por el aislamiento están teniendo un efecto real; por lo tanto, debemos mantener toda la presión sobre nuestra política de cuarentena” […]

Está tan enraizado el interés de Estados Unidos por entorpecer el desarrollo económico de Cuba que, en 1999, especialistas del Council on Foreign Relations, propusieron un conjunto de medidas para cambiar la política hacia la isla.

Entre los tres objetivos que se propusieron alcanzar para acabar con el socialismo, exponen sin el menor pudor:
“Promover la Transición. La oposición de EE.UU. a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política”.

Si Estados Unidos tienen tanta democracia y libertad de prensa, el Miami Herald tiene la obligación de divulgar estas informaciones y cesar la manipulación a sus lectores, porque esas son las únicas y verdaderas razones por las que se niegan a eliminar su guerra económica contra Cuba.

Ante situaciones muy similares expresó José Martí:

“…se considera criminal el querer forzar a la opinión pública”.

Mercancía reciclada


Por Arthur González.

No se sabe cuáles serían las orientaciones que pudo haber recibido en La Habana, la vetusta “opositora” Martha Beatriz Roque Cabello, pero hay algo nebuloso en ella que no deja ver bien la luz.

Quien confesó con total desfachatez ante un grupo de “disidentes”, haber sido colaboradora de la Seguridad del Estado, bajo el sobre nombre de Rosaura, no da buen olor.martha beatriz 3

Detenida y condenada en el 2003 a 20 años de prisión, por atentar contra la “Independencia e integridad territorial del Estado”, estuvo muy poco tiempo en la prisión, quedando en libertad condicional por aparentes “problemas de salud”, los que lejos de hacerla una persona delicada ha demostrado todo lo contrario. Eso tampoco transpira un buen aroma.

Desde que obtuvo esa condición penal, Martha Beatriz Roque se ha mantenido violando la misma ley por la cual fue sancionada, sin que ningún juez la restituyera a prisión, tal y como estipula la ley vigente en la isla. Otro aspecto que no trae buenos pensamientos.

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Reconoce la USAID programas subversivos contra Cuba


Por Arthur González.

Mediante un extenso informe de 89 páginas, la USAID, Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos, analiza sus errores en los programas subversivos diseñados para desmontar el sistema socialista cubano, pero sin renunciar a continuar con otroUSAID-agencias-usas que puedan tener una verdadera efectividad.

La USAID y la NED, trabajan de forma coordinada con la CIA y el Departamento de Estado para subvertir el proceso político cubano, direccionando su esfuerzo principal sobre los jóvenes, para revertir el proceso revolucionario e instaurar nuevamente el capitalismo que Estados Unidos dirigió desde Washington desde 1898, cuando intervino en la guerra hispano-cubana para escamotearle el triunfo al ejército mambí.

Desde que, en 1996, el presidente William Clinton ordenó el diseño de un programa USAID para Cuba, Estados Unidos ha malgastado más de 260 millones de dólares sin lograr destruir a la Revolución.

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