Rosa María Payá Acevedo, ¿nueva vocera de la Casa Blanca?


Por Arthur González.

Como si fuese la actual vocera de la Casa Blanca, Rosa María Payá, la neo estrella de la mafia terrorista anticubana, concedió el pasado 1ro de junio 2019 una entrevista al programa La Tarde, de la cadena colombiana NTN24, donde descartó que “Cuba pueda implicarse en la búsqueda de una solución a la actual crisis venezolana”.

Quien no tiene antecedentes de analista política, pero sí caracterizarse por repetir el guion que le escriben en Miami, Rosa María consideró absurda la propuesta formulada por el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, al vicepresidente norteamericano Mike Pence, de involucrar a La Habana en el proceso para la democracia en Venezuela.

Siguiendo las acciones del gobierno yanqui contra el primer ministro Justin Trudeau, la Payá afirmó a la cadena colombiana, considerar ilógico que el presidente de una democracia tan respetable como Canadá, se atreviera a proponer un argumento de que el régimen castrista, que lleva en el poder 60 años, pueda tener alguna influencia positiva en la democracia en Venezuela, sobre todo cuando se trata de un país altamente infiltrado por el régimen cubano.

En ese orden añadió:

“No tiene sentido darle ese papel a Cuba, cuando se dedicó a difundir el fracasado modelo del socialismo del siglo XXI en varios países de Latinoamérica, a través de una enorme red de injerencia y del denominado Foro de Sao Paulo, que agrupa a los movimientos sociales y de izquierda del continente”.

Sobre Cuba, señaló:

“Estamos a las puertas de una crisis humanitaria. Los cubanos no tienen ya que comer… El pueblo ha estado pasando hambre y necesidades por 60 años y por períodos ha estado enfermándose por hambre”.

Por supuesto, ella repite como una marioneta, lo mismo que afirman Mike Pompeo y Donald Trump, pues esa es la línea establecida para fortalecer la matriz de opinión contra Cuba, pero no mencionó al verdadero responsable, el cruel bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por los yanquis desde hace medio siglo.

Esto confirma que la mafia terrorista anticubana de Miami y especialmente su mentor, el senador Marco Rubio, la quieren convertir en “figura política”, a pesar de no contar en su currículo con antecedentes de “opositora” dentro de Cuba.

Hija del contrarrevolucionario Oswaldo Paya Sardiñas, cabecilla de un grupúsculo vinculado a la Iglesia Católica cubana, jamás estuvo involucrada en las actividades de su padre, de ahí que pudiera graduarse en la Universidad de la Habana como licenciada en Geografía, donde participaba en actividades de apoyo a la Revolución, al igual que el resto de sus compañeros de curso.

Al morir su padre en un accidente automovilístico provocado por el conductor del vehículo, el español Ángel Carromero, líder de las juventudes del Partido Popular español, mientras repartían dinero para acciones provocativas contra el gobierno cubano, Rosa María avizoró el corte de dinero que recibía su progenitor desde Estados Unidos, por tanto pactó con “diplomáticos” estadounidenses acreditados en La Habana, de acusar a Cuba del accidente, a cambio de ser favorecida con una visa del programa de “refugiados políticos” del Departamento de Estado, la que obtuvo de inmediato.

A su llegada a Miami junto a su madre y dos hermanos, fue recibida por los congresistas Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart, quienes, después de valorar sus potencialidades, la presentaron al Senador Marco Rubio, iniciando así una acelerada carrera contrarrevolucionaria, con el propósito de hacerle creer al mundo que la juventud de Cuba no acepta el socialismo.

Por ese motivo, fue enviada a varios países de Europa, incluida una comparecencia ante el Parlamento Europeo, y a otras capitales de América Latina, donde fue recibida por presidentes y ex presidentes, situación imposible de realizar sin órdenes de los yanquis.

Empero, Rosa María no hizo mención a la grave situación que vive Colombia, donde asesinan semanalmente a líderes sociales y la pobreza crece por día. Tampoco tocó el tema de las violaciones de los derechos humanos en Honduras, país que enfrenta una dramática crisis económica por privatizar todos los sectores productivos y de servicios, algo que incrementa notablemente la desigualdad, así como la salvaje represión que ejecutan las fuerzas policiales, contra los participantes de los sectores de la salud y la educación, opuestos a la privatización de esas ramas vitales para el pueblo, donde los estudiantes han recibido embestidas brutales por la policía.

Esas gravísimas violaciones a los derechos humanos no son condenadas por quien se auto proclama “defensora” de tales derechos.

Menos aún criticó a su “amigo” chileno, el presidente Sebastián Piñera, quien ordenó en días pasados la criminal represión ejecutada por los carabineros, contra profesores y estudiantes de Historia, quienes protestaban pacíficamente por la nueva medida tomada por el Consejo Nacional de Educación (CNED), de eliminar de la asignatura de Historia, de los planes de estudio obligatorios de 3° y 4°, de todos los liceos del país.

Sin piedad alguna, cerca de 200 carabineros atacaron a estudiantes y profesores con bombas lacrimógenas, algo que nunca se ha visto en esa Cuba que Rosa María y sus patrocinadores acusan de “violar” los derechos humanos.

De la situación que enfrentan los brasileños, a partir de la presidencia del pro yanqui Jair Bolsonaro, tampoco habló nada, a pesar de las medidas neoliberales que está imponiéndole al pueblo, país considerado actualmente con mayor nivel de desigualdad de distribución de ingresos en América Latina.

Similar silencio hizo la neo estrella de Miami, respecto a lo que sufre en estos momentos el pueblo del Perú, donde las fuerzas policiales arremetieron con bestialidad contra los ciudadanos de Lima y un grupo de transportistas, quienes se protestan contra el cobro exagerado de peajes en las casetas de Rutas de Lima y Lamsac, exigiendo la nulidad de los contratos de concesión a las empresas.

Esa es la fórmula empleada por los yanquis para deformar la realidad contra aquellos que se niegan a subordinárseles, pero como dijera José Martí:

“La verdad continua incólume su marcha por la tierra”.

 

Anuncios

Miembros de la mafia anticubana intentan más sanciones contra Venezuela.


Por Arthur González.

Los senadores anticubanos Bob Menéndez y Marco Rubio, lograron el 23 de mayo de 2019, la aprobación en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, de un proyecto de ley con medidas muy similares a las que aun sostienen contra Cuba, bajo el principio de la guerra económica, financiera y psicológica, sin descartar las militares, con el objetivo de derrocar el proceso bolivariano y chavista que tanto odian.

A pesar del fracaso en el caso cubano, los dos senadores copiaron elementos básicos contenidos en la Operación Magosta, aprobada por el presidente J.F. Kennedy, en enero de 1962, que soñaba destruir a la Revolución.

Las nuevas sanciones contra el pueblo venezolano, pretenden reforzar el cerco para ahogarlos económicamente y de esa forma, inducirlo a salir a las calles a protestar por la escasez de alimentos y bienes de todo tipo, principio expuesto en la Operación Mangosta.

El nuevo proyecto titulado: “Ley de Ayuda de Emergencia, Asistencia para la Democracia y Desarrollo de Venezuela” (VERDAD), incrementa las medidas contra el gobierno del presidente Maduro, entre  ellas: la asignación de 400 millones de usd en “ayuda humanitaria”, la revocación de visas a los familiares de funcionarios del régimen chavista sancionados, castigar el endeudamiento indebido del gobierno bolivariano y el comercio del oro, así como coordinar otras sanciones internacionales, especialmente con gobiernos de países latinoamericanos y europeos aliados.

Una simple lectura de la Operación Mangosta, permite confirmar la similitud de medidas, 60 años después, contra un país que al igual que Cuba, posee un gobierno no aceptable para Estados Unidos.

El objetivo que buscaba Mangosta era: “ayudar a los cubanos a derrocar al régimen comunista en Cuba e instaurar un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz”.

Para lograrlo, diseñaron un conjunto de acciones encaminadas a:

“Provocar una rebelión del pueblo cubano, que derrocará al régimen comunista e instaurará un nuevo gobierno”.

“La sublevación necesita un movimiento de acción política fuertemente motivado y arraigado en Cuba, capaz de generar la rebelión, de dirigirla hacia el objetivo perseguido y de aprovecharse de su momento clímax. La acción política será apoyada por una guerra económica, que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen, y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

¿Es o no lo mismo que le hacen hoy a la Revolución Bolivariana?

A Venezuela llevan varios años sometiéndola a una brutal guerra financiera, privándola de utilizar sus cuentas bancarias en el exterior para impedirle comprar y vender, incluido un bloqueo petrolero con el fin de sacar del poder al presidente constitucional, Nicolás Maduro.

Desde agosto de 2017, el presidente Donald Trump prohibió por decreto, consentir nuevas deudas emitidas por el gobierno de Venezuela y su petrolera estatal PDVSA, situación que afecta renegociar unos 150 mil millones de usd de deuda, sacándola de los mercados financieros a pesar de contar con la mayor reserva de petróleo del mundo.  También vetó las transacciones con bonos del sector público venezolano y los pagos de dividendos al gobierno de Maduro.

Ante esta situación, el gobierno venezolano lanzó en febrero 2018 el petro como moneda que, con respaldo en oro, le permitiría salir al mercado a comprar alimentos, medicinas y bienes para mantener su economía, pero el 19 de marzo de 2018 Washington prohibió a los estadounidenses negociar con el petro.

Apretándole más la soga al cuello de los venezolanos, en mayo 2018 otro decreto de Washington vetó las transacciones de deuda con entidades oficiales como PDVSA y el Banco Central, incluidos unos pagarés o cuentas por cobrar. Prohibieron la venta de acciones en las que el actual gobierno de Venezuela tenga más del 50%, lo que afecta a la filial de PVDSA en Estados Unidos, Citgo.

A inicios del 2019 los yanquis vedaron todas las operaciones petroleras de Venezuela en su sistema financiero, siendo el petróleo el que mantiene el 96 % de las finanzas del país. Por tanto, con esa sanción la empresa Citgo no puede pasar sus ganancias a su único dueño, Venezuela, quedándose el dinero en Estados Unidos, robo que les permite financiar a la contrarrevolución que ahora encabeza Juan El Títere Guaidó.

El oro venezolano ha sido sancionado de la misma forma, cortando las operaciones de oro de la minera estatal Minerven.

Las sanciones punitivas yanquis llegan a los bancos, como el estatal Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes), y tres filiales en Venezuela; así como a Prodem, con sede en Bolivia, y a Bandes, en Uruguay, congelándole todos los bienes y activos que poseen en Estados Unidos, o bajo el control de estadounidenses.

Igualmente, se lanzaron contra 34 embarcaciones de PDVSA y sancionaron a dos compañías navieras por enviar crudo de Venezuela a Cuba.

¿Qué país del mundo sin respaldo de su pueblo puede resistir estoicamente esa despiadada guerra económica y financiera?

La prueba de que Maduro es apoyado por la mayoría de los venezolanos es que el golpe militar fracasó, los cabecillas se escondieron en embajadas o andan prófugos intentando llegar a Estados Unidos.

Copiando la Operación Magosta, Estados Unidos presiona a la OEA para sancionar a Venezuela, lo mismo que hicieron en 1962 contra Cuba. En dicha Operación se puede leer:

El Departamento de Estado está concentrando sus esfuerzos en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, del 22 de enero 1962, esperando obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para las resoluciones de la OEA que condenen a Cuba y la aíslen del resto del HemisferioName=n1070; HotwordStyle=BookDefault; … La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA”.

Contra la Revolución cubana también planificaron en la mencionada Operación, una invasión militar, como hacen contra Venezuela:

“El Departamento de Defensa tiene la tarea de preparar un plan de contingencia para la acción militar estadounidense en apoyo al pueblo cubano, cuando este inicie la rebelión, haciéndola progresar. Este plan de contingencia permitirá lograr una decisión política, basada en las principales intenciones norteamericanas, y es visto como un factor político psicológico favorable en una rebelión popular, incluso mucho más que una posible acción militar. Se le ha asignado la responsabilidad como Comisión de Defensa, de los requerimientos de hombres, dinero y material, con la asistencia total del Departamento de Estado y la CIA”.

Los yanquis no aprenden de sus errores, y como sucede con Cuba, el pueblo venezolano resistirá para no caer en brazos del imperio, el que desmontaría todas las misiones sociales para instaurar una dictadura militar, al servicio de sus intereses económicos.

Sabio fue José Martí cuando expresó:

“Con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia”

 

 

Mafia anticubana de Miami se opone a cambios en la política de EE.UU. hacia Cuba


Arthur González

Ileana Ross-Hermanos Diaz-Balart y Bob MenéndezEl 16 de febrero 2014 el Washington Post publicó un editorial bajo el título: “Los cambios de Cuba no son más que apariencias”.

Es evidente que la derecha norteamericana, presidida por los elementos de la mafia anticubana radicada en la Florida y con posiciones en el Congreso  norteamericano, intenta presionar a la opinión pública y al Gobierno para que no se lleve a cabo un reajuste en la arcaica y caduca política hacia Cuba. Sigue leyendo