EE.UU. donde no hay libertad de pensamiento ni de palabra


Por Arthur González.

Congresistas y Senadores de Estados Unidos llevan medio siglo acusando a Cuba de coartar la libertad de pensamiento y expresión, acusándola ante organismos de derechos humanos en Ginebra, con respaldo de campañas mediáticas en sus medios oficialistas; pero ahora la verdad sale como el sol, demostrando que es en Estados Unidos donde no existe libertad para pensar y menos de expresar lo que se siente.

Quienes se atrevan a disentir de la política trazada por el Gobierno, será castigado y acusado de “comunista”, aunque nunca haya leído el Capital de Karl Marx.

Así sucedió con la joven Emma González, alumna que sufrió el tiroteo en la escuela de Parkland, al ver morir a sus compañeros y ahora exige, junto a miles de jóvenes, que se prohíba la venta de armas de combate para que no se repitan esos crímenes.

El discurso encendido de Emma asustó a los ultraderechistas estadounidenses, por considerarla “un peligro potencial” debido a su liderazgo natural.

Pero mayor rechazo del ala conservadora yanqui, fue su chaqueta verde olivo con una bandera cubana, símbolos satanizados en el país de la “democracia y la libertad”, por recordarles el uniforme de Fidel Castro, espina que Washington no ha podido sacarse desde hace 59 años, a pesar de los planes para asesinarlo.

De inmediato surgieron los ataques contra la joven norteamericana de padre cubano. El primero fue contra su orientación sexual, seguido del calificativo preconcebido de tener “ideas comunistas”.

A la derecha eso le ha preocupado más que la muerte de los estudiantes y la búsqueda de una solución que termine definitivamente con hechos similares, aun cuando muchos de esos fanáticos extremistas tienen hijos que pueden correr la misma suerte.

Emma, al igual que el resto de los manifestantes, solo pide cambios legislativos para que niños y adolescentes no estén en peligro de ser las próximas víctimas, cuando estén es sus aulas o en lugares públicos escuchando un concierto, o sentados en un parque.

Para los que se llenan los bolsillos con las ventas de armas, la vida de esos jóvenes no es lo primordial, sino el dinero, por eso se oponen a cualquier cambio legal que los afecte, y aquellos que reciben apoyo financiero para sus campañas electorales, como el senador Marco Rubio, hacen silencio cómplice.

Con el propósito de crucificar a Emma, iniciaron rápidamente una campaña mediática vinculándola a las ideas de los Castro, para asustar a quienes la sigan.

Mientras los ideólogos yanquis crean becas para fabricar líderes juveniles dentro de Cuba, que puedan arrastrar a sus compañeros a una oposición a la Revolución, y construyen organizaciones en sus universidades como fue Raíces de Esperanza, en Estados Unidos le tienen pánico al surgimiento de verdaderos líderes que exijan cambios a favor de los desposeídos, y en este caso de las leyes que solo favorecen a un grupo pequeño de personas, en perjuicio de millones de ciudadanos.

Tal ha sido la persecución contra la joven, que se vio obligada a declarar públicamente que es bisexual, algo muy íntimo que no reconocen muchos Congresistas, aunque todo el mundo conozca de su orientación sexual.

Ahora los homofóbicos le persiguen de forma implacable, con el objetivo de conformarle una imagen negativa, incluso llegaron a falsificar una foto de Emma donde aparece rompiendo la Constitución, siendo el responsable de tal sucia acción el legislador Steve King, republicano por Iowa, quien publicó dicho ataque en la página de Facebook de su campaña de reelección y al pie de la foto escribió:

“Así es como luces cuando reclamas tu herencia cubana, pero no hablas español e ignoras el hecho de que tus ancestros huyeron de la Isla cuando la dictadura convirtió a Cuba en una prisión, después de quitarle todas las armas a sus ciudadanos, y con ello el derecho a su autodefensa”.

Una prueba más de la falta de libertades que padecen los ciudadanos estadounidenses, fueron las múltiples críticas que recibió la cantante cubana, naturalizada norteamericana, Gloria Estefan, solo por apoyar a la joven Emma González, en sus reclamos de mayores restricciones a las armas de fuego en EE.UU.

Para tener una idea de los padecimientos de aquellos que dicen lo que sienten, creyéndose que en Estados Unidos hay realmente libertad, basta con exponer lo que le han dicho a Gloria Estefan en las redes sociales: “Dedícate a cantar en vez de apoyar a una comunista”.

No importa que ella apoye la política contra Cuba, ni que cantara ante el asesino terrorista Luis Posada Carriles, porque cuando hay que cerrar filas ante el peligro de que surja una líder negativa, se hace sin compasión.

Otro elemento que ilustra la ausencia de libertades, fue la advertencia lanzada por el Senador republicano Marco Rubio, a Todd Robinson, Encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en Caracas, después que el diplomático emitiera su opinión respecto a las próximas elecciones presidenciales, las que fueron interpretadas por el miembro de la mafia terrorista anticubana como un “distanciamiento” de la posición oficial de la Casa Blanca.

Lo que realmente Todd Robinson declaró a una radio emisora venezolana fue: “Hay varias teorías sobre los resultados de las elecciones y al final los venezolanos van a decidir si las elecciones tienen credibilidad o no, y nosotros vamos a esperar la decisión de los venezolanos”, expresiones que no toman posición a favor de Maduro, pero eso no es lo que el Senador quería oír y menos la oposición venezolana.

En una clara amenaza al diplomático, Marco Rubio apuntó:

“No hay ningún cambio en la política del Presidente Trump y EE.UU. sobre Maduro y Venezuela, pero lo que si puede cambiar es el jefe de nuestra embajada en Venezuela.

Nada más que añadir; en EE.UU. nadie tiene derecho a pensar diferente porque no existe la libertad para ello.

Razón tenía José Martí cuando sentenció:

“El limpio pensamiento ha menester de una atmosfera limpia”

Becas de Estados Unidos a cubanos, una trampa mal intencionada


Por Arthur González.

Por estos días la prensa cubana denuncia las becas creadas en abril del 2015 por la organización World Learning Inc., con sede en Washington, basadas en un nuevo “Programa de Liderazgo de Verano” para que jóvenes cubanos de 16 a 18 años estudien durante cuatro semanas en Estados Unidos.

Ese programa de estudios cuenta con el financiamiento de la USAID, que como se conoce le sirve de pantalla a la CIA, como tantas Organizaciones y Fundaciones que le han facilitado su nombre para encubrir los planes subversivos ejecutados durante la llamada Guerra Fría, de acuerdo a documentos desclasificados.

El programa de becas paruniversidadesa los estudiantes cubanos, persigue el fin de fabricarlos como líderes para su deseada transición hacia el capitalismo, pero no es novedoso y ha sido una de las direcciones de la política de Estados Unidos por cambiarle la mente a los jóvenes cubanos.

En el 2003 conformaron la organización Raíces de Esperanza; fenómeno subversivo diseñado en Estados Unidos con la misión de fomentar en Cuba la “auto realización de jóvenes de 15 a 35 años, apoyarlos para que lograran el desarrollo de una sociedad pluralista y democrática que respete los derechos humanos, a través de iniciativas académicas y culturales en toda la Isla”.

Para alcanzar esa misión, los especialistas en temas de subversión y guerra psicológica de la CIA, organizaron grupos en diferentes universidades estadounidenses, enfocados en el desarrollo juvenil como impulsores de una sociedad cubana capitalista que desmonte, desde adentro y de forma suave, el sistema socialista.

El método ideado fue el de animar una red de universitarios que patrocinara conferencias y movilizara a otros jóvenes para iniciar el contacto con los cubanos.

Uno de los que sumaron a ese plan fue el presidente español José María Aznar, quien impartió conferencias a los universitarios estadounidenses para prepararlos en cómo debían actuar con sus homólogos de Cuba.

En el 2003 efectuaron una conferencia en la Universidad de Harvard, en el 2005 en la de Georgetown y en el 2006 en la de Prince.

Además, le asignaron un presupuesto para realizar llamadas telefónicas a los cubanos, e incluso regalaron decenas de teléfonos móviles a universitarios en Cuba, con el propósito de hablarles directamente de sus intereses, pues en el conocido Plan para la Transición o Plan Bush, se afirma:

“Llegar a la juventud cubana representa una de las oportunidades más significativas para precipitar el fin del régimen. Esta generación tiene el vínculo más débil con la Revolución, su apatía y descontento son endémicos”.

Como tantos planes de la CIA este también fue un fracaso y el dinero malgastado.

No resignados a sus derrotas, en el año 2009 emprendieron otro proyecto dado a conocer a través de su Sección de Intereses en La Habana, consistente en un programa de becas para cursar seminarios sobre liderazgo en Estados Unidos.

Lo dividieron en dos tipos de cursos: uno con duración de cinco semanas para menores de 25 años que estudiaran entre el primer y tercer año de una carrera universitaria, con trayectoria de liderazgo en actividades educacionales o comunitarias, y el otro para cubanos con nivel preuniversitario vencido o técnico medio superior, que mostraran experiencia laboral relevante y un suficiente dominio del idioma inglés. Sigue leyendo

Estados Unidos continua su plan sobre los jóvenes cubanos


Por Arthur González.

Barack Obama lo ha reiterado, el objetivo de su política hacia Cuba son los jóvenes, esos que pudieran desmontar el socialismo desde adentro; por eso otorgarles becas a cubanos es una prioridad para que estudien en universidades estadounidenses, en lo que pudiera denominarse un “lavado de cerebro”.

Iniciando el mes de junio del 2016, la Universidad Internacional de la Florida, FIU, “bondadosamente” dio la bienvenida a 15 jóvenes cuentapropistas cubanos, seleccionados para recibir gratuitamente clases en la Facultad de Negocios, con el propósito de crear capacidades empresariales al mejor estilo capitalista.

La elección fue realizada sobre muchachos y muchachas de varias provincias cubanas, pues el proyecto persigue que en todo el país se logre una influencia similar.

Paradójicamente Estados Unidos le niega visados a profesionales cubanos de las ciencias médicas y biotecnológicas, o simplemente se les responde que las aprobaciones requieren de un análisis en el Departamento de Estado, el cual puede durar varios meses.

En el caso de los jóvenes emprendedores, como son denominados, sus visados son aprobados al momento, y la FIU diseñó un programa especial que incluye visitas a empresas de la Florida, donde podrán trabajar con personal que los inducirá suavemente a ver el capitalismo como la salvación del mundo.raices de esperanza

Para los que pudieran tener dudas del fin subversivo de ese programa, deberán conocer que el grupo fue recibido por Raúl Moas, director ejecutivo de la organización anticubana “Raíces de Esperanzas”, creada para trabajar ideológicamente a los jóvenes cubanos, a partir del diseño inicial del Plan de Transición, aprobado por el presidente George. W. Bush. Sigue leyendo