¿Adivinos o solapados?


Por Arthur González.

Desde que el ex presidente Barackadivino Obama anunciara la eliminación del reajuste de la Ley de Ajuste, conocida como pies secos-pies mojados, instrumentada en 1995 por el ex presidente Bill Clinton, como medida para evitar la llegada masiva de cubanos a Estados Unidos, algunos libres pensadores y otros con deseos solapados, se han dado a la tarea de crear matrices de opinión que coinciden con las pretensiones de Estados Unidos, en relación al socialismo cubano que tanto odian.

Para esos, el fin de una manipulada política contra la Revolución que finalmente se volvió contra la propia económica estadounidense, y se convirtió en una penosa carga, la emigración de cubanos era una “válvula de escape a la dura cotidianidad” que enfrenta el pueblo, de la única nación en el mundo que resiste desde hace casi 60 años, una guerra económica, comercial y financiera del imperio más poderoso de la tierra.

Es público y notorio que esa guerra fuertemente estructurada por el Gobierno de Estados Unidos en 1962, al conocer el rumbo socialista cubano, lo que pretende es doblegar al pueblo, hacerle creer que la economía socialista no funciona y contraponerlo al régimen para que regrese al sistema capitalista que nunca benefició a la mayoría y sí a la oligarquía unida al capital yanqui.

¿Qué piensan esos videntes de la gran emigración mexicana que proviene de un país capitalista ligada a Estados Unidos por el Tratado de Libre Comercio y que busca una mejoría en el primer mundo?

¿Cuáles son los cambios que tendrían que hacer México, Guatemala, Honduras, El Salvador o República Dominicana en sus economías para que sus ciudadanos no intenten emigrar ilegalmente a Estados Unidos, ante la dura realidad que enfrentan?

Todos esos países tienen un sistema capitalista que no les resuelve sus problemas fundamentales. Sin embargo, los gurúes que le exigen a Cuba “acelerar los cambios económicos”, no les proponen lo mismo a esos gobiernos que ni garantizan puestos de trabajo bien remunerados, un sistema de seguridad social que les permita llegar a la vejez con sus problemas fundamentales resueltos, ni la salud gratuita y mucho menos un sistema de educación que forme a niños y jóvenes como hombres de bien.

Esos que asumen posiciones abiertas o solapadas contra la economía socialista, no mencionan la Guerra Económica a la que está sometida, aunque sí reconocen que los cubanos poseen una alta calificación cultural gracias al socialismo, pero a la vez fabrican una falsa realidad pues los cubanos que emigran a Estados Unidos, en su gran mayoría, no pueden volver a ejercer sus profesiones y se ven obligados a realizar trabajos pocos remunerados casi siempre en empleos de servicios.

Para esos académicos que argumentan que el salario en Cuba es de 20 dólares mensuales y ser la razón de sus deseos de emigrar, no sacan cuentas de que al llegar a Miami la mayoría solo puede ganar 8 dólares la hora y cuando se suma el pago de un minúsculo departamento, que no baja de 600 dólares mensuales, la electricidad, el agua, la compra a plazos de un auto ante la ausencia de transporte público, los impuestos en las autopistas, la gasolina, el manteamiento y seguro del auto, la alimentación, un seguro médico, más la ropa y calzado, el salario se reduce casi al mismo nivel que el que percibían en su patria.

A esos que emigran buscando el paraíso terrenal, la realidad los golpea dramáticamente y entonces vemos a médicos especialistas como gastronómicos, fregadores de vajillas, camareros de hoteles o camioneros y los que más suerte tienen como enfermeros, si es que pueden cursar los estudios en idioma inglés y pagar las matrículas.

Muchos de los cubanos que emigraron conforman varias generaciones perdidas de profesionales altamente capacitados en su país, a quienes el Bloqueo económico les impidió vivir mucho mejor, pues ese es el fin que persigue esa criminal política. Sigue leyendo

Anuncios

Google y Facebook declaran la guerra a los sitios de Internet que publican noticias falsas


Por Arthur González

El buscador más usado y la mayor red social del mundo digital, decidieron cortar la difusión de anuncios con falsas noticias, después de los hechos detectados durante la reciente campaña electoral de Estados Unidos

google-2Pero vale preguntarse ¿qué harán en cuanto a facebook-imagenlas noticias que divulgan a cerca de Cuba?

Tanto en el buscador Google como en Facebook, a diario se leen mentiras sobre supuestas represiones y las calificadas “detenciones arbitrarias” que nadie ve en la isla, ni siquiera las Iglesias, embajadas agencias de noticias internacionales acreditadas y menos aún los cuatro millones de turistas que anualmente llegan al país.

Sin embargo, durante una conferencia emitida en la herramienta que más promueven, Facebook Live, el señor Mark Zuckerberg, aseguró: “Todo lo que publica la gente en Facebook, el 99% es auténtico. Solo una pequeña cantidad de noticias son falsas o engañozas”.

Quizás en ese uno por ciento estén incluidas las tergiversaciones que publican sobre Cuba y los “disidentes” fabricados y sostenidos financieramente por Estados Unidos desde 1960, según documentos desclasificados.

El pasado 12 de enero 2017 el presidente Barack Obama eliminó la conocida política de Pies secos-Pies mojados, que favorecía exclusivamente a los cubanos que arribaban sin visa a Estados Unidos, lo cual reconoció de facto las mentiras que durante 50 años divulgaron al mundo, haciéndole creer que eran “perseguidos políticos que huían del comunismo”.

Ante la crisis económica que afecta al estado de Florida y los altos costos que asumen al aceptar a los cubanos como “asilados”, la mentira fabricada para lesionar la imagen de la Revolución, se desboronó y difícilmente nadie se atreva a reponerla, pues nadie querrá volver a mantenerlos con bonos mensuales para alimentación, ropas y seguro médico, algo de lo que no disfrutan los propios ciudadanos norteamericanos y menos aún los emigrantes de otras partes del mundo.

Ahora falta que los nuevos inquilinos de la Casa Blanca, se percaten que el costo de 20 millones de dólares anuales que emplea Estados Unidos en sostener sus acciones subversivas contra Cuba, también debe terminar y emplear esos recursos en el bienestar de los ciudadanos estadounidenses, pues la contrarrevolución apodada como “disidencia”, ha tomado ese calificativo como un oficio para no trabajar.

Veremos si Google tendrá la suficiente independencia política, para impedir que continúen disfrutando de ese servicio los sitios contra Cuba para propagar noticias falsas. Sigue leyendo

EE.UU. reconoce sus mentiras


Por Arthur González.

Ha tenido que transcurrir medio siglo para que finalmente el gobierno de Estados Unidos reconozca que los cubanos no salen de Cuba “huyéndole al comunismo”, como afirmaron al aprobar en 1966 la Ley de Ajuste Cubano para engañar al mundo.

Después de años de campañbalserosas difamatorias contra la Revolución cubana y erogando miles de millones de dólares en mantener a los cubanos que arribaban sin visas al territorio norteamericano, han tenido que aceptar que esa emigración es puramente económica y en buena medida creada por la propia política de la Casa Blanca, obstinada en mantener una despiadada guerra económica contra Cuba.

Esa misma guerra económica, comercial y financiera impuesta en 1962 para evitar la satisfacción de las necesidades del pueblo por parte del régimen comunista, como consta en documentos oficiales de la CIA ya desclasificados, provocó a partir de 1980 olas migratorias que pretendían desestabilizar al sistema socialista y al final se revirtió sobre los propios Estados Unidos, creándole serios problemas internos.

No hay país en el mundo que hubiese podido resistir tantas agresiones juntas, ni los propios Estados Unidos soportarían un bloqueo económico y comercial por un mes, los ciudadanos al constatar la escasez de productos saldrían a derribar de inmediato al Presidente de turno.

Pero eso no pasa en Cuba porque, aunque no quieran reconocerlo, el proceso revolucionario es auténtico, el pueblo sabe leer y escribir gratuitamente gracias a la Revolución, posee altos niveles de salud, cultura, seguridad social y niveles de igualdad de género y racial, como jamás tuvo durante 58 años de capitalismo que provocó el alzamiento de miles de jóvenes para luchar contra la dictadura batistiana, apoyada totalmente por Washington.

Ahora el mundo comprenderá las razones de Cuba en sus continuas demandas contra la criminal Ley de Ajuste Cubano y su política de pies secos-pies mojados que privilegiaba solo a los cubanos, como también ira percatándose de cuánto hay de manipulación en las posiciones de los Congresistas de origen cubano, que dominan las campañas anticubanas en el Senado y la Cámara de Representantes.

Una prueba de esa manipulación la acaba de dar hace pocas horas el senador Marco Rubio, el mismo que hizo recientes declaraciones a favor de modificar los privilegios que otorga a los cubanos la llamada Ley de Ajuste, pero al conocer la derogación de la política del llamado Parole Humanitario, solo para el personal de la salud cubana que presta su ayuda en países del mundo, anda chillando para que el robo de médicos, enfermeros y técnicos de la salud, se restablezca.

La resistencia y unidad de Cuba es el antídoto que le permite mantener su sistema socialista que tanto molesta a Estados Unidos, pero la verdad se va abriendo paso porque no puede taparse el sol con un dedo y menos cuando la Isla es visitada anualmente por 4 millones de personas del mundo que observan las diferencias con otros países del tercer mundo, comprueban las necesidades y limitaciones económicas producto del Bloqueo, y también la fuerza del pueblo por levantarse de esas dificultades.

Preciso fue José Martí al expresar:

“Esperar para creer demuestra sensatez y verdad”