La verdadera historia de la ocupación en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad.


Arthur González.

Los televidentes cubanos y de otros países, estamos acostumbrados a saborear las sorpresas que exhibe la TV cubana, en la que se desenmascaran a los enemigos de la Revolución y se desvelan planes y acciones subversivas, incluidas las terroristas, que durante los últimos 53 años ha planificado y ejecutado el gobierno norteamericano y su archiconocida Agencia Central de Inteligencia.

Así las cosas, hemos visto cientos de declaraciones de agentes de la CIA, miembros de organizaciones contrarrevolucionarias terroristas entrenadas y financiadas por el gobierno norteamericano, agentes de la seguridad del Estado cubano penetrando a la CIA y a sus grupúsculos contrarrevolucionarios, hasta diplomáticos yanquis acreditados en la Habana en actos de puro  espionaje. Sigue leyendo

La verdadera cara de los que exigen la libertad de expresión.


Arthur González.

Los que se han pasado 53 años acusando a Cuba de falta de libertades de todo tipo, están demostrando realmente donde es que se coarta la tan cacareada libertad de expresión y de pensamiento.

Hace solo unas semanas el manager de los “Marlins”, Ozzie Guillén, supo realmente como actúa la “mafia anticubana” en relación a la libre expresión y la democracia. Por solo querer pensar con libertad y hacer uso de su derecho, planteó que simpatizaba con Fidel Castro, lo suficiente para ser fue multado por cinco semanas sin cobrar su salario, al creerse que en Miami se podía pensar de forma distinta a la que ellos imponen por la fuerza. Sigue leyendo

Los amos gritan e inician nueva campaña mediática


Arthur González.

Después de haber recibido miles de dólares desde Miami para provocar desórdenes antes y durante la visita a Cuba del Papa Benedicto XVI, la contrarrevolución interna no logró cumplir con los planes trazados desde los EE.UU., incluso los que irrumpieron en la “iglesia de la Caridad” en la Habana, fueron descaracterizados por la propia curia católica, al comprobar que se trataba de una acción dirigida y financiada desde Miami por el llamado Partido Republicano de Cuba. Sigue leyendo