El silencio cómplice.


Por Arthur González.

Cuando las autoridades cubanas detienen a uno de los asalariados que paga Washington para

Periodista herido por balas de goma

ejecutar provocaciones en la vía pública, parece que se cae el mundo ante las falacias que emiten cuantas agencias de prensa existe en el mundo capitalista, a lo que se suman diferentes organizaciones creadas por los yanquis para la supuesta defensa de los derechos humanos. Sin embargo, cuando en otros países asesinan, hieren, y la policía reprime con violencia a verdaderos periodistas, el silencio se vuelve cómplice de esos sicarios.

 

Una de las organizaciones que más alharaca forma es la conocida Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), organización radicada en Miami, que nunca condena al gobierno mexicano por los constantes asesinatos de verdaderos profesionales de la prensa; el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), constituido en Madrid en 2009, con el único fin de atacar a la Revolución cubana, o algunos europarlamentarios que al servicio de los intereses yanqui se la pasan acusando a Cuba, por inventadas violaciones de los derechos humanos.

La actitud de esos engendros made in USA, es totalmente diferente ante las flagrantes violaciones de los derechos humanos que comenten las fuerzas policiales de Francia, desde hace semanas.

Represión en Francia

Las imágenes transmitidas por las televisoras y redes sociales no dejan dudas del salvajismo y crueldad con el que atacan a los manifestantes de chalecos amarillos, los cuales protestan por las medidas neoliberales aplicadas por el gobierno del presidente Emmanuel Macron, personaje que ni es comunista, ni amigo de Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Evo Morales o Raúl Castro, sino un fiel admirador de Donald Trump, ante el cual se le han observado ante las cámaras, conductas de subordinación.

Precisamente, esa es la razón del silencio de Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP; del actual presidente de la Junta Directiva del OCDH, el economista cubano residente en España, Elías Amor Bravo, de la anterior presidenta Elena Larrinaga, o de la eurodiputada española Beatriz Becerra, quien se ocupa de desbarrar constantes mentiras contra Cuba.

Millones de personas comprueban la brutalidad represiva en Francia, donde 12 periodistas de Rusia Today, RT, fueron heridos por las balas de goma y el efecto causado por los gases lacrimógenos lanzados por efectivos de la policía. Otros dos colaboradores de la agencia Ruptly, también fueron alcanzados por las balas, pero tampoco hay condenas internacionales de esas organizaciones de los derechos humanos, al servicio de los intereses de Estados Unidos.

La razón es clara, el sistema capitalista se defiende con armas largas, porrazos, gas pimienta y potentes chorros de agua fría. Para ellos esas no son violaciones de los derechos humanos, porque se trata de trabajadores reclamando sus derechos a tener mejores condiciones de vida, debido a las medidas neoliberales aplicadas.

Detenciones en Cuba

Todo lo contrario, sucede cuando mercenarios cubanos, entrenados y pagados por Estados Unidos, -donde ninguno es trabajador o estudiante-, se tiran al suelo en las calles para obstruir el tráfico, o gritar ofensas contra las autoridades, en verdaderos actos de desorden público, son detenidos por policías que no visten con cascos, ni chalecos antibalas, no poseen armas largas, ni tampoco lanzan gases lacrimógenos.

En las campañas diseñadas para atacar a la Revolución cubana, la Bolivariana o la Sandinista, solo hablan de “detenciones arbitrarias” contra supuestos “luchadores por la libertad”, pues el fin es demonizar a esos gobiernos que asumen posiciones independientes y soberanas, contra las políticas imperiales de los poderosos yanquis.

A pesar de la ausencia de apoyo de organizaciones de los derechos humanos y de parlamentarios europeos, los franceses continuarán sus reclamos, como hoy hacen también los argentinos, frente a políticas que perjudican al pueblo trabajador, enfrentándose con valentía a las balas y chorros de agua fría, porque como dijera José Martí:

“Un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”

 

 

 

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Organización contrarrevolucionaria ataca al embajador español en La Habana.


Por Arthur González.

La organización creada y sostenida financieramente desde Estados Unidos, denominada “Observatorio Cubano de Derechos Humanos” pero radicada en Madrid, atacó en los medios de prensa al embajador español acreditado en La Habana, Juan José Buitrago de Benito, como represalia por la visita que este realizara al Cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, donde se tomó una foto frente al monolito de granito gris que guarda las cenizas del Comandante Fidel Castro Ruz.

Para los lacayos de Miami eso fue “un gesto insensible e indolente del embajador, que, para ellos, constituyen actuaciones innecesarias de la diplomacia española, de la cual siempre hemos esperamos cierto recato y profesionalidad”.

Los apelativos empleados por dicha organización al servicio de la política yanqui, son producto de la impotencia por no haber podido destruir a la Revolución, ni lograr el asesinato de su líder histórico, a pesar de los cientos de planes que organizó la CIA para matarlo.

Aunque les duela, Fidel Castro es un estadista sin igual del siglo XX, su obra es aplaudida por cientos de millones de personas en el mundo, con sus ideas y esfuerzos se liquidó el sistema del apartheid en África, que fue siempre respaldado por Estados Unidos.

Cuba logró las tasas de salud, educación y cultura jamás imaginables, reconocido por la Naciones Unidas y sus organismos especializados.

¿Por qué emprenderla con el funcionario diplomático y no hacer lo mismo con el Rey Juan Carlos, que visitó La Habana para participar en los actos fúnebres de Fidel?

El propio Rey tuvo la oportunidad de observar directamente como el pueblo cubano quería a su líder y la despedida amorosa que le brindó, comprobando las mentiras de las campañas financiadas por Miami para hacerle creer al mundo lo contrario.

España y Cuba sostienen plenas relaciones diplomáticas y jamás Francisco Franco se sometió a los dictados de Washington que le exigía el rompimiento de relaciones y sumarse a la guerra económica impuesta por ellos desde 1962.

Aunque las posiciones políticas de los dos países son diferentes y en muchas ocasiones, España se ha involucrado en el apoyo al diseño subversivo yanqui contra Cuba, como fue la actitud lacayuna del ex presidente José María Aznar, responsable de la llamada Posición Común que pretendía incrementar la guerra económica, los vínculos históricos y culturales han sido más fuertes que las propias presiones de Estados Unidos.

Esos que reclaman libertad de pensamiento, expresión y otros por el estilo, no soportan que personas honradas asuman otras diferentes y en respuesta actúan de forma dictatorial, demostrando que, de democráticos no tienen ni rezagos y al no permitir posiciones diferentes a las de ellos.

El embajador Buitrago de Benito, hizo una visita oficial a Santiago de Cuba el pasado mes de febrero 2018 y dentro de sus actividades recorrió el Cementerio Santa Ifigenia, donde puso ofrendas en el Mausoleo que guardan los restos de José Martí y en el Panteón de los Mártires del Deber, construido para los españoles caídos en la Guerra hispano-cubano-norteamericana de 1898.

La contrarrevolución cubana, fabricada y financiada por Estados Unidos, nunca ha podido sumar al pueblo a su favor, es rechazada incluso por personas que no simpatizan con el sistema político porque saben el carácter mercenario que poseen, y ausentes de ideología, solo buscan los beneficios económicos que les proporciona el calificativo de “disidentes”.

El llamado Observatorio Cubano de Derechos Humanos, creado en Madrid para sus campañas anticubanas, debería mirar primero a su alrededor y denunciar las violaciones allí existentes, de las cuales no dicen media palabra ante hechos como los ocurridos el pasado 1ro de marzo en toda España, cuando miles de jubilados salieron nuevamente a protestar en las calles de las principales ciudades, para exigirle al gobierno que revaloricen sus pensiones, pues desde hace años sufren una dramática caída de su poder adquisitivo, producto de la crisis en la que está sumida la economía ibérica.

España no tiene un sistema socialista ni sufre una guerra económica como la cubana; sin embargo, los niveles de pobreza, incluida la de la niñez, se incrementan.

De esa triste realidad no se hacen cruzadas mediáticas para exigir cambios de sistema político como en el caso cubano.

Antes de continuar sus falacias contra una pequeña Isla bloqueada desde hace más de medio siglo, con una persecución financiera sin igual en toda la historia de la humanidad, los supuestos defensores de los derechos humanos deberían ponerse de parte de los adultos mayores  que se concentraron bajo la lluvia y el frio, frente al Ministerio de Hacienda para condenar el exiguo aumento del 0.25% de sus pensiones, aprobado por el gobierno de Mariano Rajoy y en otras ciudades como Bilbao, Valencia, Sevilla y Cádiz.

Cuando el amo que los creó y sostiene, les recorte el dinero que desde Estados Unidos les llega mensualmente, los miembros del “Observatorio”, tendrán una situación similar a la de esos jubilados, y no les quedará otra alternativa que sumarse a las protestas, algo que en la Cuba socialista y bloqueada no sucede, porque gracias a Fidel la atención médica es gratuita y para aquellos que tienen pensiones bajas, las medicinas se les entregan sin costo alguno.

Es muy probable que por toda la realidad que pudo palpar el embajador español en Cuba, se haya decidido a fotografiarse ante la tumba de Fidel Castro, aunque a los contrarrevolucionarios se les irrite el hígado, porque como afirmó José Martí:

“No se tenga miedo de honrar a quien lo merece”.

 

 

 

¿Por qué europarlamentarios no acusan a Estados Unidos?


Por Arthur González

Cuba, sometida desde hace más de medio siglo a una cruel y despiadada guerra económica total, resiste estoicamente una guerra mediática para trastocar su realidad, con el fin de que su modelo político, social y económico no sea imitado.

Ese es el motivo verdadero de mantener la prohibición de viajes a la Isla a los ciudadanos estadounidenses, coartando su libertad de movimientos, a pesar de  constituir una violación constitucional.

Sin embargo, algunos europarlamentarios que se tildan  “defensores de los derechos humanos” se la pasan acusando a Cuba, pero jamás ponen su vista en la situación que sufren millones de estadounidenses.

El llamado Observatorio Cubano de Derechos Humanos, OCDH, fabricado y financiado por Estados Unidos en su obstinación enfermiza por satanizar a la Revolución cubana, acusan a Cuba de “violar de los derechos humanos” y exigen que se le pongan condiciones al reciente acuerdo firmando con la Unión Europea.

En misiva dirigida a varios eurodiputados, afirman que “las condiciones que hoy existen en la República de Cuba serían inaceptables en cualquier país de la UE”, ignorando la realidad de muchos países europeos que no gozan de los beneficios que poseen los cubanos.

El OCDH no dice que en la Cuba socialista todos los ciudadanos tienen plenos derechos al trabajo, sin distinción de género, raza, posición política y credo.

En Cuba sería inaceptable que se cobrará el sistema de educación o el de salud, pues a partir de 1959 son totalmente gratuitos, muy diferente a lo que sucede en Europa.

Tampoco los cubanos aceptarían no tener derecho a la cultura, el deporte de forma plena, ni podrían estar de acuerdo en no tener un sistema de seguridad social que, sin costo alguno, se ocupa de ancianos, personas discapacitadas o enfermas, a través de los trabajadores sociales.

Las cubanas no estarían de acuerdo con no poder recibir el mismo salario que los hombres ni que se les impidiese ocupar altas responsabilidades laborales por su sexo.

Todos esos beneficios que disfrutan los cubanos son alabados por diferentes organismos de Naciones Unidas, situación bien diferente a la de muchos países de la Unión Europea.

Sin embargo, el OCDH ni los eurodiputados Luis De Grandes, Ignacio Salafranca y Elena Valenciano, que se suman a las campañas mediáticas anticubanas, jamás hablan ni acusa a los Estados Unidos por sus violaciones en materia de derechos humanos.

Tales diputados intentan desconocer que en los Estados Unidos 45 millones de personas viven en la pobreza, según instituciones oficiales.

Esa cifra significa que entre el 14 y el 15 % de la población estadounidense sufre de pobreza, sin acceso a los servicios de salud, educación y seguridad social; a eso súmenle que uno de cada cinco niños pasa hambre, pero para el OCDH parece que esos 45 millones de personas no son seres humanos, porque viven en el país capitalista “paladín de los derechos humanos”; pero si fuera en uno socialista que, sí se preocupa y ocupa de sus ciudadanos, entonces fuese distinto.

Nadie puede imaginar que, sin la intervención del Estado, en Cuba se pudiera sostener el sistema de educación y de salud gratuitos.

Jamás los propietarios privados podrán sostener los beneficios que hoy tienen 11 millones de personas en Cuba.

Quienes acusan a la Revolución cubana y le exigen cambios de sistema, no lo hacen con Estados Unidos donde 1 de cada 6 personas es pobre, algo que para nada es un orgullo. Sigue leyendo

Viejas mentiras contra Cuba


Por Arthur González

Si en Cuba hubiese un gobierno neoliberal, bajo los principios del capitalismo, Amnistía Internacional, otras organizaciones similares  y ni la misma Elena Larrinaga, miembro del Parlamento europeo y presidenta del fabricado Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), llevarían a cabo las campañas difamatorias contra la Revolución, porque el meollo del tema -que no reconocen- es que no aceptan el socialismo.

Ninguna de esas instituciones ha podido demostrar que en Cuba desaparecen personas como en México, Honduras, Salvador o Guatemala, ni se asesinan a periodistas y menos aún se producen golpizas brutales con el empleo de gases lacrimógenos contra los trabajadores, como si sucede en esos países y hasta en la propia España, donde reside desde que emigró de Cuba la europarlamentaria Larrinaga.elena-larrinaga

En Cuba el pueblo no sale a las calles a exigir trabajo, mejoras en la salud o la educación, como sucede a diario en muchos países del mundo. Sin embargo, la contienda diseñada para engañar sobre falsas represiones e inventadas detenciones arbitrarias, se mantiene en titulares de periódicos y sitios digitales.

Así ha sucedido con el caso del asalariado de Miami, Danilo Maldonado, auto apodado “El Sexto”, seudo artista que no puede mostrar obra alguna, ni jamás ha realizado una exposición personal o colectiva, pero por sumarse a los elementos financiados por Washington en sus ataques contra la Revolución, le han construido una imagen publicitaria debido a su acción de pintar en la piel de un puerco, frases ofensivas contra el Presidente Raúl Castro, y sus burlas contra el líder Fidel Castro, mientras el pueblo le rendía tributo por su muerte.

Realmente causa lástima ver a personas educadas e inteligentes, vinculadas a elementos que, de ser ciudadanos de otro país, jamás los dejarían acercársele por carecer de educación y prestigio, pero al ser “opositores” cubanos financiados por Estados Unidos, hasta posan para fotos, sin tomar en consideración los antecedentes penales o del consumo de cocaína.

Para hablar de derechos humanos la europarlamentaria debería saber que, en Cuba desde 1959, se les dieron derechos a todos los cubanos por igual, sin distinción de raza o posición económica, siendo una de las causas por la cual su familia salió del país.

Elena parece haber perdido la memoria, unido al odio personal que le nublan el entendimiento, pero vale la pena recordarle que Cuba es el único país de Latinoamérica que cuenta con el 99 % de su pueblo alfabetizado, donde el acceso a la educación es totalmente gratuito hasta la universidad y eso es derecho humano básico que pocos tienen en el mundo.

Es el lugar donde los servicios de Salud no se pagan, incluidos los trasplantes de riñón, corazón-pulmón o hígado, algo que los españoles no disfrutan, y eso si es un derecho humano.

La señora Larrinaga debe tener presente que, en la Cuba de 1958, donde su familia poseía negocios textiles, existía una tiranía apoyada por Estados Unidos que asesinaba a todo el que tuviera ideas libertarias; se torturaban a diario cientos de jóvenes para que declararan sus actividades revolucionarias o denunciaran a sus compañeros y eso si eran violaciones a los derechos humanos, algo que ella y sus aliados nunca mencionan.

En los campos de Cuba, los campesinos vivían en bohíos hechos con tablas y hojas de palma, pisos de tierra, sin luz eléctrica, ni servicios de salud, educación, cultura, deporte, y ausentes de un acre de tierra para cultivarla. Ese panorama cambió gracias al socialismo que ella odia.

Pudiera Elena Larrinaga y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, exponer qué derechos civiles tenía el pueblo cubano durante la tiranía del dictador Fulgencio Batista, quien llegó al poder mediante un golpe de estado militar y auto ascendido de sargento a General. Sigue leyendo

Guillermo Fariñas,


Por Arthur González.

No han transcurrido 30 días de que Guillermo Fariñas, el “disidente” cubano financiado por Estados Unidos, anunciaba el fin de su veintiseisava huelga de hambre después de los supuestos 54 días sin comer ni beber, algo que solo incautos y estúpidos pueden creerle, y ya prepara su próximo viaje a la sede del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, Francia.

Desde que Fariñas anunció su reciente show mediático alertábamos del engaño, como parte de la campaña contra la Revolución cubana dirigida desde Washington a la que se le sumaron algunos miembros del Parlamento Europeo, quienes sostienen una posición de odio y rencor contra el socialismo de Cuba, al no poder derrocarlo.

Para cualquier ciudadano sensato y con un nivel académico elemental, resulta poco creíble que un ser humano permanezca más de 15 días en total inanición, como aseguraba estar Fariñas, pero todos saben que tal acción respondía al guion confeccionado por especialistas en guerra psicológica de Estados Unidos campeones en la construcción de mentiras, similar a la que les permitió invadir Afganistán, Irak y Libia.

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Elena Larrinaga y Fariñas

¿Qué van a decir ahora los parlamentarios que tantos gritos de apoyo dieron por el “disidente”, cuando lo vean arribar al Parlamento en perfecto estado de salud?

Todo lo que hace Fariñas forma parte de la estrategia diseñada para tratar de impedir el nuevo acuerdo bilateral entre la Unión Europea y Cuba, y así lo declaró abiertamente el Grupo Popular Europeo (PPE), entre ellos Jaroslaw Walesa, presidente del grupo informal Amigos de Cuba, quienes aúnan fuerzas entre los parlamentarios de derecha para reiterar la manida acusación de que el Gobierno de La Habana viola los derechos humanos.

Es conocido que tales acciones se llevan a cabo posterior a que la Comisión Europea (CE) instara formalmente a los países de la Unión Europea a derogar la Posición Común aplicada contra Cuba, para dar paso al nuevo marco de relaciones mediante la firma del primer acuerdo bilateral entre las dos partes.

La Posición Común es una política restrictiva y unilateral puesta en vigor desde 1996, a propuestas del presidente español José María Aznar, por lo que fuera condecorado por la mafia terrorista anticubana de Miami.

Esos mismos mafiosos protegen en Estados Unidos al connotado asesino terrorista Luis Posada Carriles, autor de la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo, del plan para asesinar al presidente Fidel Castro en Panamá y de actos terroristas contra varios hoteles y restaurantes cubanos, donde murió un ciudadano italiano.

Sobre esos crímenes, sus autores y protectores, los parlamentarios europeos no dicen ni media palabra, a pesar de ser una violación total de los derechos humanos. Sigue leyendo

Amenazas sobre nueva jefa de la diplomacia europea


Arthur González

Federica-mogheriniComo siempre hacen los que reciben un salario de Washington para ejecutar acciones subversivas contra Cuba, un grupúsculo radicado en España inició las amenazas y presiones sicológicas sobre la futura jefa de la diplomacia europea, la italiana Federica Mogherini. Sigue leyendo

Mentiras reiteradas


Arthur González

Diario de Cuba BloqueoCon su acostumbrado enfoque tergiversador y mentiroso, el libelo Diario de Cuba, financiado con el presupuesto que aprueba anualmente la Casa Blanca para atacar a Cuba, publicó una información falsa sobre los derechos humanos en la Isla, con vistas a mantener vigente una vieja y caduca campaña anticubana. Sigue leyendo