Mafia terrorista de Miami pretende presionar a Donald Trump


Por Arthur González.

Tras 58 años de continuos fracasos, a pesar de los millones que han recibido de todas las administraciones yanquis, lo único que ha logrado la mafia terrorista anticubana de Miami es enriquecerse, a costa de mentiras y promesas jamás cumplidas.

Ejemplo de cómo esos “exiliados” cubanos se convirtieron en poderosos hombres de negocios, fue Jorge Mas Canosa, apodado El Chairman, nombrado por Ronald Reagan como presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana.

Son muchos y notables los nombres de algunos que, como Carlos Alberto Montaner, fue transmutado de terrorista prófugo de la justicia cubana por detonar bombas en centros comerciales, en politólogo, escritor y periodista. Otros lograron llegar a la cúspide política a cambio de favores y el pago de campañas electorales, entre ellos Ileana Ros, Lincoln y Mario Díaz-Balart.

A finales de la administración Obama, esa mafia recibió un tiro de gracia que marcó su fin en el protagonismo político hacia Cuba, al reconocer la propia Casa Blanca que:

Décadas de aislamiento de Cuba no han conseguido nuestro perdurable objetivo de promover el surgimiento de una Cuba estable, próspera y democrática. Restringió nuestra capacidad para influenciar el curso de los acontecimientos en el hemisferio occidental e Imposibilitó el uso de toda una gama de medidas que Estados Unidos puede utilizar para promover un cambio positivo en Cuba.

La propia candidata presidencial Hillary Clinton afirmó:

“No podemos mantener por más tiempo una política que no ha fructificado. Tenemos que aprovechar el momento. […] estábamos ayudando al régimen…en vez de promover la apertura positiva a la influencia externa, en la misma forma que lo hicimos de forma tan efectiva con el antiguo bloque Soviético…”

En los estertores de su muerte, la mafia anticubana intenta negociar con el presidente Donald Trump, para que eche atrás algunas de las decisiones ejecutadas por Barack Obama.

Siendo más realista, el heredero de la FNCA, Jorge Mas Santos, reconoció que “los cambios que haría Trump serán más bien cosméticos”.

Sin embargo, Ileana Ros, involucrada en casi todas las acciones subversivas contra Cuba, declaró:

“El presidente nos hizo esa promesa (que revertiría algunas medidas de la anterior Administración) y él es un hombre de palabra, y yo tengo fe que va a cumplir, y ojalá que sea pronto”.

Esas aseveraciones causan risa, pues si algo ha realizado bien Trump, es no cumplir con sus promesas. Sigue leyendo

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