Retoma Estados Unidos la guerra fría para intimidar al mundo.


Por Arthur González.

Increíble pero cierto, Estados Unidos ha retomado con más fuerza sus conceptos de guerra fría, para intimidar a los países que no se le subordinan, especialmente contra Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Otros países reciben iguales sanciones económicas y amenazas, pues para Donald Trump y sus halcones, no puede existir nadie en el mundo que se contraponga a sus dictados.

Ante las derrotas continuadas en su intento de derrocar a la Revolución cubana y al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el recurso más empleado por los yanquis son las medidas de guerra económica y financiera, con el viejo sueño de que el pueblo se canse de las penurias, añeja táctica diseñada por la CIA en 1962 contra Cuba, en su archiconocido Plan Mangosta, el cual expone textualmente:

La operación está dirigida a provocar una rebelión del pueblo cubano. Esta sublevación derrocará al régimen comunista e instaurará un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz. La sublevación necesita un movimiento de acción política fuertemente motivado y arraigado en Cuba, capaz de generar la rebelión, de dirigirla hacia el objetivo perseguido y de aprovecharse de su momento clímax. La acción política será apoyada por una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen, y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

Ese diseño, sostenido por 60 años contra Cuba, no les ha dado resultados, a pesar del incremento de sus sanciones en los últimos años, pero azuzados por los miembros de la mafia terrorista anticubana de Miami, Donald Trump y sus ancianos halcones, John Bolton y Elliott Abrams, creen que ese método desgastado y malogrado, ahora pudiera darles éxitos.

Desde hace décadas el mundo apoya a Cuba cuando presenta el documento en la ONU, Poner fin al Bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, sin embargo, actualmente la Unión Europea observa en silencio cómplice la embestida yanqui contra Venezuela, mediante el empleo de las nuevas tecnologías para sabotear su sistema eléctrico, porque al final “las aves de igual plumaje vuelan en el mismo bando”.

¿Cómo es posible que los europeos, auto proclamados quijotes de los derechos humanos, pueden aliarse al imperialismo yanqui en su intento por matar de hambre y enfermedades a pueblos enteros?

La guerra económica es criminal y constituye una violación total de los derechos humanos, pero el Parlamento Europeo en vez de condenar a Estados Unidos, lo apoyan.

Las más recientes sanciones informadas por el gobierno de Estados Unidos, contra Venezuela y Cuba, son un ejemplo elocuente de lo que pretende el imperio, pero la Unión Europea calla y no hace ni una sola resolución de condena ante ese crimen de lesa humanidad, por el contrario, apoyan a los yanquis en sus acciones violatorias del derecho internacional, entre ellas la auto proclamación de Juan El títere Guaidó, como presidente sin elecciones democráticas, algo que ningún estado europeo aceptaría.

Hoy Francia y España confronta graves crisis internas, pero respaldan a los yanquis en sus mezquinas patrañas contra Venezuela, lo que quedará en la historia como un execrable ejemplo de la pérdida de soberanía de los europeos frente a las órdenes y presiones de los Estados Unidos.

Los pueblos del mundo saben que las sanciones de Washington contra Venezuela son inhumanas y violan el derecho internacional, porque nadie tiene derecho de privar de sus recursos naturales, activos financieros, ocupar sedes diplomáticas y cortar el comercio exterior de otros estados, solo porque el gobierno en el poder no es del agrado de la Casa Blanca.

Los yanquis no acaban de entender que tales sanciones profusamente divulgadas, siembran más odio en los pueblos contra sus políticas hegemónicas y dan como resultado la unidad para resistir las carencias y buscar soluciones inteligentes, tal y como hacen los cubanos desde hace 60 años.

Desesperados ante la resistencia del pueblo y el apoyo total de las fuerzas armadas en Cuba y Venezuela, Estados Unidos insiste en desplegar planes de terrorismo de Estado, incendiando industrias, fábricas, centros comerciales y de procesamiento de alimentos, introducen gérmenes patógenos contra las personas, la flora y la fauna, para causar más daños, enfermedades y muertes.

Hoy Estados Unidos retoma la misma política que ejecutó Adolfo Hitler en Europa, pero ahora los campos de concentración son países enteros sometidos a la escasez de alimentos, cortes de electricidad provocados desde el exterior que afectan el suministro de agua, abastecimiento de combustible, e incluso el normal funcionamiento de hospitales y policlínicas.

Estados Unidos ante la frustración de sus acciones contra Venezuela y el ridículo reconocimiento de El Títere Guaidó, recurre a la amenaza militar de conjunto con la OTAN y anunció que abordaría en la reunión ministerial de esa organización militar, el tema de la presencia de “tropas rusas” en Venezuela, preocupación insostenible, dado que solo son dos aviones y una docena de asesores, como parte de un acuerdo público entre Rusia y Venezuela.

Todo forma parte de una operación mediática sin sustento, ya que Estados Unidos posee alrededor de Venezuela docena de bases militares, con cientos de miles de soldados y armamentos de guerra dispuestos para invadir ese país suramericano.

Si esos son los derechos humanos, la democracia y la libertad que defienden los yanquis y la vieja Europa, mejor que baje Dios y lo compruebe, para que conozca la ausencia de sentimientos que poseen.

Por eso recuerden a José Martí cuando afirmó:

“¡Póstrense de hinojos en la tierra, tiemblen de remordimientos y giman de pavor, todos los que en aquel tremendo día ayudaron a matar!

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Estados Unidos entrena a los “disidentes” cubanos


Por Arthur González.

Relaciones diplomáticas restablecidas, intercambio de delegaciones políticas, comerciales y culturales; firma de varios acuerdos, (aun sin cumplir); ampliación de las telecomunicaciones y hasta la aseveración del secretario de Estados de que: “No hay nada que temer, ya que serán muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor…, al final ya no somos enemigos, sino vecinos…”; sin embargo los planes subversivos para derrocar a la Revolución cubana se mantienen intactos.

Así han sido , cuando dijo en La Habana que la guerra fria habia terminado.

Para ejemplificarlo, solo hay que comprobar como ante la vista de todos y sin ocultarlo, semanalmente viajan desde Cuba hacia Estados Unidos, los principales cabecillas de los grupúsculos contrarrevolucionarios creados por la CIA desde 1960, de acuerdo con memorandos desclasificados de esa Agencia de Inteligencia, para recibir entrenamiento en temas de subversión.

La táctica cambió radicalmente a partir de enero del 2014 con la nueva ley migratoria cubana.

En la década de los años 60 del siglo pasado, era común que la CIA organizara ex filtraciones por la vía marítima para trasladar a sus agentes contrarrevolucionarios hacia Miami y entrenarlos en diferentes temáticas, entre ellas acciones terroristas, según declaraciones de muchos de ellos aparecidas en los diarios y revistas de la época al ser detenidos en Cuba.

Hoy las facilidades de viajar sin restricción alguna les permite pagarle los trámites del visado, ( de ellos han sido beneficiados con visas múltiples por cinco años), boletos de avión, alojamiento y alimentación en Estados Unidos, y además pasearlos cojose daniel ferrermo figuras de circo por varios escenarios, entre ellos oficinas de senadores y representantes anticubanos, donde recaudan fondos para mantenerse en Cuba sin necesidad de trabajar.

Entre los últimos en ser trasladado está José Daniel Ferrer, santiaguero en libertad condicional que, favorecido con un permiso especial del Gobierno cubano, viajó de inmediato a Estados Unidos para recibir una preparación particular.

Es conocido el temperamento violento de Ferrer y sus características de personalidad que lo hacen un elemento a tener en cuenta para provocaciones en la vía pública, tal y como desean los especialistas en subversión, a fin de crear confrontaciones con las autoridades al estilo de las organizadas en Venezuela.

El propio “disidente” acaba de reconocer públicamente en Washington que, desde su salida de Cuba el 18 de mayo, ha vivido jornadas muy intensas, apenas con tiempo para dormir y descansar”, debido al fuerte proceso de preparación al que está sometido, con el objetivo de que modifique su conducta y deje de ser solamente un ente provocador, por lo cual es rechazado en la comunidad donde reside.

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Obama mintió


Por Arthur González.

En sus edulcoradas palabras al pueblo cubano el pasado 22 de marzo 2016 en el Gran Teatro Alicia Alonso, ante la presencia de una amplia representación de la sociedad civil y de las máximas autoridades del Gobierno, el presidente Barack Obama mintió de forma premeditada.Obama en Habana

Empleando un lenguaje amistoso para dar una imagen de un Presidente conciliador y diferente a sus antecesores, quienes con una política de guerra y terrorismo no lograron destruir a la Revolución, Obama dijo:

“Vine aquí para extender una mano de amistad al pueblo cubano…, Washington no tiene la intención de imponer cambios en Cuba”.

“Los cambios dependerán del pueblo cubano. Nosotros no vamos a imponerles un sistema económico o político”.

“Vine para enterrar los últimos vestigios de la Guerra Fría en las Américas”.

Sabía de antemano que esas eran las palabras que el pueblo cubano deseaba escuchar, después de sufrir por 58 años invasiones, ataques terroristas y cientos de planes para asesinar al líder Fidel Castro, pero sus asesores no le advirtieron que en Cuba todos saben leer y escribir, y la vida los obligó a analizar cada detalle proveniente del Norte, porque los golpes enseñan y mucho.

¿Cómo se puede entender que se extienda una mano y a la vez la otra tiene el puñal clavado en la espalda de a quien se le da diestra?

Ninguna de las acciones que dañan a Cuba desde hace 58 años se han revocado y el propio Obama ha reiterado que no serán eliminadas en su mandato.

Recordemos la Guerra Económica, esa que insisten en calificar de Embargo, a pesar de que sus documentos lo dicen claramente; la Ley de Ajuste Cubano; el programa Cuban Medical Professional Parole, para desgajar las misiones médicas cubanas que prestan su ayuda a miles de enfermos en el mundo; las radio y TV Martí para subvertir ideológicamente; los más de 20 millones de dólares para mantener programas subversivos contra los cubanos y para sostener a una oposición creada, entrenada, abastecida y orientada que pretenden conformar en una disidencia política.

¿Alguien con un mínimo de coeficiente de inteligencia puede aceptar que la Guerra Fría contra Cuba terminó por obra y gracias de Obama?

Las campañas mediáticas, e incluso en su propio discurso, que intentan satanizar a la Revolución acusándola de reprimir y arrestar a sus asalariados prueban lo contrario.

Cuba sufre y seguirá sufriendo de una guerra al mejor estilo y diseño de los conceptos enarbolados por Gene Sharp, para ejecutar planes subversivos e injerencistas, que contemplan cinco etapas.

1ra. Es promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.

2da. Etapa consiste en desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

3ra. Se centra en la lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

4ta. Ejecutar operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de ingobernabilidad.

5ta. Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

Precisamente esa contrarrevolución interna con la cual Obama se reunió en La Habana, es una de las líneas principales que emplean para organizar actos de desobediencia civil e intentar sumar a jóvenes insatisfechos.

Son varias las instituciones norteamericanas encargadas de financiar la subversión política contra Cuba, a partir del presupuesto anual que aprueba la Casa Blanca para tales acciones, basado en las experiencias ejecutadas en el ex campo socialista.

No en balde Obama afirmó:

“Lo que estaba haciendo Estados Unidos no estaba funcionando…” “Quiero que el pueblo cubano, especialmente los jóvenes, entiendan por qué creo que deben mirar al futuro con esperanza […] Una esperanza que está enraizada en el futuro que pueden elegir, que pueden moldear y construir para su país.

Otra muestra de que mintió fue cuando expresó:

“Nosotros no vamos a imponerles un sistema económico o político”.

Pero en su propio discurso señaló algunas de las acciones que pretenden ejecutar en Cuba, con esa contrarrevolución que etiquetan como “disidencia”, entre ellas la sutil estimulación que les hizo, cuando afirmó:

“Creo que los ciudadanos deben ser libres de expresar su opinión sin temor, de asociarse y criticar al Gobierno y de protestar pacíficamente, y que la aplicación de la ley no debe incluir detenciones arbitrarias de personas que ejercen esos derechos”.

Esto sin dudas fue una evidente exhortación a lo que deben seguir haciendo sus asalariados y ratificado horas después en el encuentro privado que sostuvo con algunos de ellos.
Cuba no necesita de recetas para mejorar su sistema, ni tampoco porque soportar las mentiras dichas por el presidente Obama, cuando aseveró de en Cuba no hay libertad para practicar las creencias religiosas, como parte de esa cruzada mediática anticubana, al expresar: “Creo que toda persona debe tener la libertad de practicar su religión”.

Con eso reforzó la imagen fabricada por Estados Unidos de la falta de libertades en la Isla, cuando realmente en Cuba todas las religiones cuentan con entera independencia.

Muy precisa es la nueva estrategia yanqui, trabajar desde adentro con mayor plenitud empleando a miles de norteamericanos que vendrán a evangelizar a los cubanos en las supuestas bondades del capitalismo, ese que tuvo que ser derrocado por una Revolución verdadera y nacionalista, por no resolverle al pueblo el hambre, la falta de empleo, el analfabetismo, la muerte por enfermedades curables, la discriminación racial y ausencia de esperanzas en un futuro mejor.

Ahora con un pueblo culto y preparado, es muy fácil hablarle de prosperidad, mientras se le impide al Estado que pueda satisfacer las necesidades de la población, pero Obama debe saber que a los cubanos no es fácil confundir, porque como expresó José Martí:

“Ser cultos es el único modo de ser libres”