Gobernador de Florida exige liberación del contrarrevolucionario venezolano Leopoldo López


Por Arthur González

Demostrando la doble moral yanqui, Rick Scott, Gobernador de La Florida, participó el 08.05.2017 en una actividad celebrada en Miami, capital de la mafia terrorista anticubana y de la contrarrevolución venezolana, para solicitarle al Gobierno de Venezuela que libere a Leopoldo López, condenado a 13 años de cárcel por incitar a la violencia durante las protestas antigubernamentales de febrero de 2014,  las que provocaron la muerte de varios ciudadanos, decenas de heridos y la destrucción de instituciones educaciones, militares y edificios gubernamentales.

López es uno de los agentes de Estados Unidos en Venezuela, orientado y entrenado para crear disturbios callejeros en el Instituto Lech Walesa, junto a varios contrarrevolucionarios cubanos, con la finalidad de aplicar las teorías del viejo colaborador de la CIA Gene Sharp.

Sharp, en abril del 2003, organizó un viaje de 9 días por toda Venezuela, junto a otros miembros del para “restaurar la democracia”, reuniéndose con Leopoldo López y otros opositores, a fin de establecer las acciones a ejecutar contra el entonces Presidente, Hugo Chávez Frías.

Para no dejar dudas de cómo se fueron aplicando las teorías del agente CIA, basta recordar las 5 etapas de su diseño subversivo contra países que tienen gobiernos no aceptables para Estados Unidos, las que se pusieron en práctica en Venezuela después de su recorrido por ese país.

1ra. Promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.

2da. Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

3ra. Lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

4ta. Operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de “ingobernabilidad”.

5ta. Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, preparar el terreno para una intervención militar, a la vez que se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

Causa admiración que el Gobernador Rick Scott, se sume a la exigencia de libertad de un ciudadano que ha ejecutado actos terroristas que jamás permitiría llevar a cabo en su Estado y menos en los Estados Unidos.

Sin embargo, ese Gobernador nunca se ha pronunciado a favor de que el gobierno mexicano realice una profunda investigación por el caso de los 43 normalistas desaparecidos en septiembre de 2014 en Ayotzinapa, en el estado de Guerrero, sin que hasta la fecha se conozca de su paradero.

Tampoco Scott ha levantado su voz para solidarizarse con los abusos que comete el alcalde de Jolalpa, del estado de Puebla, donde sus habitantes permanecen por 69 días acampados frente al edificio del Congreso, exigiendo su destitución, a pesar de que en La Florida residen millones de mexicanos.

Nunca se escuchó la voz del Gobernador floridano en solidaridad con la veintena de desaparecidos en los últimos meses, en la localidad de Potrero Nuevo, Atoyac, estado de Veracruz, por solo citar algunos ejemplos que ilustran la manipulación de la situación en Venezuela, cuando no es ni parecida a la que sufre el pueblo mexicano y para el cual no hay apoyo de los Estados Unidos y muchos menos pronunciamientos del secretario general de la OEA, Luis Almagro.

No hay lugar a dudas, lo que se teje contra Venezuela no tiene justificación alguna y los cientos de millones de dólares que distribuyen la CIA, la NED y la USAID para derrocar a la revolución bolivariana, pasara a la historia como una página más de crímenes cometidos por Estados Unidos, algo que los pueblos latinoamericanos no olvidarán, como no se olvida la penetración estadounidense en Texas en 1820 y su anexión definitiva en 1845, robándole a México una parte importante de su territorio, rico en petróleo y en 1853 a Baja California.

Razón tenía José Martí cuando aseguró:

“Jamás hubo en América, asunto que requiera más sensatez, ni obligue a más vigilancia, ni pida examen más claro y minuciosos, que el convite de los Estados Unidos…”

 

 

 

 

 

 

 

Preparan en Estados Unidos provocaciones contra Cuba


Por Arthur González.

Guerra avisada no mata soldados, al vislumbrarse los actuales planes de los especialistas estadounidenses en Guerra no violenta, al estilo del ideólogo Gene Sharp.

De las cinco etapas previstas por Sharp, la segunda y la tercera son las que intentan aplicar ahora con mayor fuerza contra la Revolución cubana, las cuales afirman:

-Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

-Lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

Si se analiza lo que está llevando a cabo Estados Unidos con los contrarrevolucionarios más violentos, calificados como “disidentes”, observamos que en las últimas semanas los trasladaron hacia su territorio para ofrecerles un entrenamiento acelerado, para que a su regreso ejecuten actos provocativos en las calles cubanas y causar la desestabilización del orden interno.

Para eso, pretenden aprovechar a su favor las penurias que sufre la población cubana por la sostenida guerra económica, que ha traído como consecuencias la falta de inversiones extranjeras y del necesario financiamiento externo para reanimar las producciones nacionales.

Los integrantes del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, entre ellos la CIA, consideran que este es el momento más oportuno para estimular acciones internas en la Isla y lograr que la juventud insatisfecha, se sume a las provocaciones que desarrolla la contrarrevolución financiada y sostenida por los millones de dólares anuales que aprueban para sostenerla.

fotos de cabecillas
Un elemento básico para sustentar esta idea es la salida masiva de Cuba de varios “opositores” como Berta Soler, Antonio Enrique González-Rodiles, José Daniel Ferrer, cabecilla de la Unión Patriótica de Cuba, Óscar Elías Biscet, quien desde hace años no se hacía notar entre la contrarrevolución interna, e Iván Hernández Carrillo, ambos ex reclusos del grupo de los 75 liberados condicionalmente en el 2011 por mediación de la iglesia católica y el gobierno español. Sigue leyendo

Obama mintió


Por Arthur González.

En sus edulcoradas palabras al pueblo cubano el pasado 22 de marzo 2016 en el Gran Teatro Alicia Alonso, ante la presencia de una amplia representación de la sociedad civil y de las máximas autoridades del Gobierno, el presidente Barack Obama mintió de forma premeditada.Obama en Habana

Empleando un lenguaje amistoso para dar una imagen de un Presidente conciliador y diferente a sus antecesores, quienes con una política de guerra y terrorismo no lograron destruir a la Revolución, Obama dijo:

“Vine aquí para extender una mano de amistad al pueblo cubano…, Washington no tiene la intención de imponer cambios en Cuba”.

“Los cambios dependerán del pueblo cubano. Nosotros no vamos a imponerles un sistema económico o político”.

“Vine para enterrar los últimos vestigios de la Guerra Fría en las Américas”.

Sabía de antemano que esas eran las palabras que el pueblo cubano deseaba escuchar, después de sufrir por 58 años invasiones, ataques terroristas y cientos de planes para asesinar al líder Fidel Castro, pero sus asesores no le advirtieron que en Cuba todos saben leer y escribir, y la vida los obligó a analizar cada detalle proveniente del Norte, porque los golpes enseñan y mucho.

¿Cómo se puede entender que se extienda una mano y a la vez la otra tiene el puñal clavado en la espalda de a quien se le da diestra?

Ninguna de las acciones que dañan a Cuba desde hace 58 años se han revocado y el propio Obama ha reiterado que no serán eliminadas en su mandato.

Recordemos la Guerra Económica, esa que insisten en calificar de Embargo, a pesar de que sus documentos lo dicen claramente; la Ley de Ajuste Cubano; el programa Cuban Medical Professional Parole, para desgajar las misiones médicas cubanas que prestan su ayuda a miles de enfermos en el mundo; las radio y TV Martí para subvertir ideológicamente; los más de 20 millones de dólares para mantener programas subversivos contra los cubanos y para sostener a una oposición creada, entrenada, abastecida y orientada que pretenden conformar en una disidencia política.

¿Alguien con un mínimo de coeficiente de inteligencia puede aceptar que la Guerra Fría contra Cuba terminó por obra y gracias de Obama?

Las campañas mediáticas, e incluso en su propio discurso, que intentan satanizar a la Revolución acusándola de reprimir y arrestar a sus asalariados prueban lo contrario.

Cuba sufre y seguirá sufriendo de una guerra al mejor estilo y diseño de los conceptos enarbolados por Gene Sharp, para ejecutar planes subversivos e injerencistas, que contemplan cinco etapas.

1ra. Es promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.

2da. Etapa consiste en desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

3ra. Se centra en la lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

4ta. Ejecutar operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de ingobernabilidad.

5ta. Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

Precisamente esa contrarrevolución interna con la cual Obama se reunió en La Habana, es una de las líneas principales que emplean para organizar actos de desobediencia civil e intentar sumar a jóvenes insatisfechos.

Son varias las instituciones norteamericanas encargadas de financiar la subversión política contra Cuba, a partir del presupuesto anual que aprueba la Casa Blanca para tales acciones, basado en las experiencias ejecutadas en el ex campo socialista.

No en balde Obama afirmó:

“Lo que estaba haciendo Estados Unidos no estaba funcionando…” “Quiero que el pueblo cubano, especialmente los jóvenes, entiendan por qué creo que deben mirar al futuro con esperanza […] Una esperanza que está enraizada en el futuro que pueden elegir, que pueden moldear y construir para su país.

Otra muestra de que mintió fue cuando expresó:

“Nosotros no vamos a imponerles un sistema económico o político”.

Pero en su propio discurso señaló algunas de las acciones que pretenden ejecutar en Cuba, con esa contrarrevolución que etiquetan como “disidencia”, entre ellas la sutil estimulación que les hizo, cuando afirmó:

“Creo que los ciudadanos deben ser libres de expresar su opinión sin temor, de asociarse y criticar al Gobierno y de protestar pacíficamente, y que la aplicación de la ley no debe incluir detenciones arbitrarias de personas que ejercen esos derechos”.

Esto sin dudas fue una evidente exhortación a lo que deben seguir haciendo sus asalariados y ratificado horas después en el encuentro privado que sostuvo con algunos de ellos.
Cuba no necesita de recetas para mejorar su sistema, ni tampoco porque soportar las mentiras dichas por el presidente Obama, cuando aseveró de en Cuba no hay libertad para practicar las creencias religiosas, como parte de esa cruzada mediática anticubana, al expresar: “Creo que toda persona debe tener la libertad de practicar su religión”.

Con eso reforzó la imagen fabricada por Estados Unidos de la falta de libertades en la Isla, cuando realmente en Cuba todas las religiones cuentan con entera independencia.

Muy precisa es la nueva estrategia yanqui, trabajar desde adentro con mayor plenitud empleando a miles de norteamericanos que vendrán a evangelizar a los cubanos en las supuestas bondades del capitalismo, ese que tuvo que ser derrocado por una Revolución verdadera y nacionalista, por no resolverle al pueblo el hambre, la falta de empleo, el analfabetismo, la muerte por enfermedades curables, la discriminación racial y ausencia de esperanzas en un futuro mejor.

Ahora con un pueblo culto y preparado, es muy fácil hablarle de prosperidad, mientras se le impide al Estado que pueda satisfacer las necesidades de la población, pero Obama debe saber que a los cubanos no es fácil confundir, porque como expresó José Martí:

“Ser cultos es el único modo de ser libres”

La estrategia norteamericana contra Venezuela


Arthur González

Albert Einstein-GeneSi se quiere conocer la verdadera historia de los acontecimientos en Venezuela, solo hay que buscar en el Albert Einstein Institution y los criterios de su representante el agente CIA Gene Sharp. Sigue leyendo