Manipulación de la Ley, nueva táctica de Estados Unidos


Por Arthur González.

La condena de Luiz Inácio Lula da Silva, es la materialización más reciente de la nueva estrategia de Estados Unidos contra la izquierda latinoamericana, en la cual se emplea a la justicia como fórmula para quitar del camino a los líderes elegidos por el pueblo en las urnas.

Ya lo emplearon en el mismo Brasil contra la presidenta constitucional Dilma Rousseff, a quien sacaron del cargo acusándola de corrupción, sin una sola prueba, a pesar de que aquellos funcionarios que fueron reclutados para la farsa, eran verdaderos corruptos, como lo es también el actual presidente de Brasil.

Con el apoyo total de la prensa derechista controlada por los partidos que responden a los intereses yanquis, las campañas mediáticas se diseñan para engañar a la población y fabricar estados de opinión que apoyen las inventadas acusaciones contra los líderes políticos que Estados Unidos no acepta.

Las primeras acciones contra Dilma fueron las manifestaciones organizadas y financiadas en su contra, para crear el caos y hacerle creer al pueblo que todo era responsabilidad de la mandataria, lo que está basado en las tácticas diseñadas por Gene Sharp, y que le fueron aplicadas exactamente a la Presidenta del Partido de los Trabajadores, entre ellas:

  • Promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.
  • Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.
  • Lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y manipulación de los colectivos para que emprendan manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.
  • Operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de “ingobernabilidad”.

A Temer, presidente impuesto que tiene los niveles de popularidad más bajos de la historia de Brasil, no lo llevan a los tribunales para juzgarlo por sus acciones de corrupción comprobadas en grabaciones telefónicas y filmaciones, además de otras pruebas de carácter legal, porque la mayoría de los Senadores responden a los partidos de derecha, en plena concordancia con los dictados de la embajada de Estados Unidos en Brasilia, donde sus diplomáticos campean libremente por oficinas y pasillos de la Cancillería y del Congreso, presionando y reclutando a diestra y siniestra.

A la ex presidenta Cristina Fernández le hacen lo mismo, con el marcado propósito de evitar su postulación para las próximas elecciones argentinas. El acoso y denuncias respecto a inventados casos de corrupción evidencian el mismo camino, poniéndose al descubierto que esa es la actual estrategia para legitimar las mentiras conformadas contra todos los que se pronuncien a favor de medidas que beneficien a los de menos recursos.

La reciente sanción contra Lula no deja la más mínima duda de que esa será la actuación en lo adelante, y llama la atención que, sin prueba alguna, solo por falsedades afirmadas por las campañas de prensa al servicio de la derecha, fueron trasladadas a la justicia como ciertas, algo que evidencia que son parte del diseño estratégico ideado por Estados Unidos.

A Lula da Silva lo condenaron en juicios casi sumarísimos, por la rapidez empleada, cuando causas muchos más graves demoran meses y hasta años en ser culminadas, todo con el fin de evitar su participación en las elecciones presidenciales, porque en la ley de Brasil una persona con condenas judiciales no puede ser elegida para cargos de esa envergadura.

A pesar de las magnificadas cruzadas mediáticas en su contra, su imagen popular no se vio afectada entre los electores, porque los trabajadores saben que todo es un invento político para cortarle el camino a la presidencia, y hoy Lula cuenta con el apoyo mayoritario de los brasileños.

De la derecha hay que aprender a ser implacable con los asalariados y peones de los yanquis. Los partidos de izquierda en Latinoamérica tienen que repensar en los más mínimos detalles sin caer en ingenuidades, para mantener el poder y enfrentar con la verdad a la prensa al servicio del imperio.

Cada mentira tiene que ser descaracterizada, hay que emplear las redes sociales para llegar a toda la población con la verdad; descubrir y denunciar el accionar de los “diplomáticos” de Estados Unidos sobre congresistas, funcionarios de alto nivel, abogados y fiscales, quienes se dejan presionar y chantajear por ellos, tal y como se les ve hacer en las reuniones de Naciones Unidas cuando desean un voto a su favor.

Prueba de que contra Lula todo fue políticamente diseñado con antelación, es la información que acaba de publicar el diario O Globo, respecto a la celda que la Policía Federal local (PF), preparó especialmente para él, en la prisión de la sureña ciudad de Curitiba.

El proceso con el dirigente del Partidos de los Trabajadores es una farsa total, diseñada desde que manifestó su interés de presentarse en las elecciones y no habrá ningún recurso legal que impida su reclusión por 12 años, como escarmiento para aquellos que intenten aponerse a los dictados de Washington en América Latina, pues como afirmó sínicamente el ex secretario de Estado Rex Tillerson, lo que está vigente es la imperial Doctrina Monroe, de que “América es solo para ellos”.

Ante los vientos del aletear del águila imperial, debemos tener presente lo que alertó José Martí, al que denominó “El Norte brutal que nos desprecia”:

“¡Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el Gigante de las Siete leguas!”

“Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.”

 

 

 

 

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¿Quiénes son los llamados “opositores cubanos” presentes en la Cumbre de Lima?


 

Por Arthur González.

Causa  lástima ver a un puñado de personas siguiendo órdenes de Washington contra Cuba, y dejarse calificar como “opositores” cubanos, solo para cobrar unos cuantos dólares.

En la era de Internet ya no se puede engañar a los pueblos y basta con leerse algunos de los cables secretos remitidos por la misión diplomática en La Habana, para saber que piensan sus funcionarios de esos supuestos “opositores”.

Al igual que en la pasada VII Cumbre de las Américas celebrada en Panamá, Estados Unidos sufraga los boletos de avión, hospedaje y la alimentación de los “opositores”, que son presentados como “verdaderos representantes del pueblo cubano”, algo que ni ellos mismos se creen.

Siguiendo dictados de quien les paga, hacen presión para que el Presidente cubano Raúl Castro, sea excluido de la reunión, algo que causa risa pues Cuba está presente desde la pasada Cumbre, por el reclamo de los países latinoamericanos que se oponen a la discriminación impuesta por Estados Unidos, desde que el Presidente William Clinton aprobó la creación de ese encuentro regional, con la finalidad de mantener su hegemonismo en la región.

La denominada “Asamblea de la Resistencia Cubana”, no es conocida en la Isla y menos representa al pueblo, ese que resiste desde hace más de medio siglo la cruel y despiadada guerra económica, que precisamente apoyan los llamados “opositores”, a pesar de que pretende matar por hambre y enfermedades a sus compatriotas.

Agencias de prensa oficialista que sirven a los intereses yanquis, denominan en sus despachos, “coalición de opositores”, algo que en 59 años no ha podido lograr Estados Unidos contra la Revolución, pues precisamente la desunión es lo que caracteriza a esa fabricada “oposición”, afirmado por los propios diplomáticos yanquis s en La Habana.

El llamado Directorio Democrático Cubano, DDC, fue fundado en 1990 en Miami, por elementos de la mafia terrorista anticubana, cuando soñaban que la Revolución cubana seguiría la misma suerte de los países de socialistas europeos y tomaron como línea de trabajo las doctrinas de los “golpes suaves” y protestas callejeras ideadas por Gene Sharp, bajo las directrices de la CIA y del Programa Democracia, impuesto por la extrema derecha estadounidense durante la administración de Ronald Reagan.

Ellos nunca han tenido apoyo interno en Cuba, son financiados por los servicios de inteligencia yanqui para sus campañas anticubanas, sin éxito alguno. Orlando Gutiérrez-Boronat, presidente y fundador de dicho engendro, está presente en Lima; nació en Cuba y emigró a Estados Unidos en 1971; califica al grupúsculo de ONG, a pesar de ser financiado con fondos provenientes del gobierno de Estados Unidos.

Su esposa, Janisset Rivero Gutiérrez, viajó a Santiago de Chile en 1996 durante la celebración de la VI Cumbre Iberoamericana, para ejecutar acciones de propaganda contra la delegación cubana.

Esos elementos enviaron una carta al secretario general de la OEA, Luis Almagro, para que exija al gobierno de Perú excluir a Cuba de la Cumbre, y sobre la misiva Luis Zúñiga, terrorista y miembro de la organización contrarrevolucionaria, afirmó:

“la carta expresa un mensaje claro y definido, sobre la coherencia que deber regir en la región y también un rechazo al miedo mostrado por líderes de Latinoamérica a la hora de pronunciarse contra Castro y Maduro”.

Pero ¿quién es Luis Zúñiga, al que quieren calificar de “ex preso político” en Cuba?

Nada menos que un terrorista, sancionado por delitos comunes, no políticos. Salió ilegalmente de la Isla en 1973 a través de la Base Naval en Guantánamo y al llegar a Miami fue reclutado por la CIA y enviado nuevamente a Cuba en 1974, con un grupo de infiltración armado para llevar a cabo actos terroristas, siendo detenido y sancionado.

Fue liberado y regresó a Estados Unidos.  En los años 90 planificó actos terroristas contra objetivos económicos cubanos y se integró a la Fundación Nacional Cubano Americana, donde llegó a ocupar cargos en su dirección hasta que en abril de 1994, en que fue separado por las divisiones internas, siempre están presentes entre los contrarrevolucionarios. Continuó vinculado a las actividades de corte violento. Renunció a la FNCA en agosto de 2001, incorporándose al también terrorista Consejo por la Libertad de Cuba, donde mantiene sus planes terroristas contra Cuba.

La Cumbre de Lima será empleada para llevar a la crema y nata de la contrarrevolución terrorista radicada en Miami, esa que vive a costa de la Revolución cubana, pues precisamente por sus acciones reciben altos salarios que les permiten mantener un buen nivel de vida, sin tener que trabajar muy duro.

Ya se anuncia la presencia de Rosa María Paya, quien juega con la muerte del padre a cambio de dinero y su estatus en Miami, haciéndose llamar “perseguida política”, pero mantiene residencia en La Habana sin confrontar problemas.

Otra de las “actrices” del espectáculo, al mejor estilo de Hollywood, será Silvia Iriondo, declarada como Presidenta de Madres y Mujeres contra la Represión (MAR), con vasta experiencia en esos escenarios, quien saldrá a escena adornada con perlas, marcando la diferencia con otras representantes contrarrevolucionarias que no provienen de su mismo estatus social.

El circo está en funciones, pero la prensa debería conocer o recordar, las afirmaciones del representante del gobierno yanqui en La Habana, quien en uno de sus memorandos informó:

“El gobierno de Cuba parece haber consolidado una posición de indiscutible autoridad a lo interno, vale la pena preguntarse qué hace la oposición política cubana y qué papel puede desempeñar en el futuro”. “…El Diálogo Nacional, de Oswaldo Payá, no ha hecho acciones importantes en meses”. “…Las personalidades disidentes o sus agendas son prácticamente desconocidas” “… Pese a sus afirmaciones de que representan a “miles de cubanos”, nosotros vemos muy pocas evidencias de ese apoyo”.

Ahora no lo acusen de comunista por decir la verdad, porque como afirmó José Martí:

“Las verdades reales son los hechos”

 

Rosa María Payá, de cristiana a hereje


Por Arthur González.

Alejada totalmente de los principios de la fe cristiana, Rosa María Payá Acevedo, peca cotidianamente al mentir y llamar a la violencia interna en Cuba, siguiendo los dictados de quienes le pagan.

Ante los fracasos sufridos acordó con algunos diplomáticos estadounidenses acreditados en La Habana, iniciar una campaña para responsabilizar al gobierno cubano de la muerte de su padre, a cambio de un visado del programa de refugiados políticos, para ella, su madre y dos hermanos.

Se sabe que la CIA se repite en sus planes y operaciones encubiertas, pues en Cuba desde el mismo triunfo de 1959, inició el incendio de centros comerciales, escuelas, industrias, cines y teatros, hundimiento de buques, unido a planes de asesinatos, y otras formas de terrorismo causantes de muertos y de heridos.

Oswaldo Paya Sardiñas, murió en accidente automovilístico producto del exceso de velocidad en que viajaba en un auto conducido por el español Ángel Carromero de la juventud del Partido Popular de España, enviado a repartir dinero para acciones contra el Estado cubano.

Ante la frustración de no haber tenido resultados en el proceso eleccionario celebrado en Cuba el pasado año 2017, Rosa María, retoma sus exhortaciones a la violencia civil, con el sueño de frustrar las venideras elecciones cubanas a celebrarse en abril del 2018, donde se elegirá un nuevo Consejo de Estado, sin la presidencia de Raúl Castro.

Estados Unidos está obsesionado con la destrucción de la Revolución, algo que nunca logró a pesar de los más de 600 planes de asesinato a Fidel Castro, hechos monstruosos para eliminar físicamente a un hombre, solo por no estar de acuerdo con sus ideas políticas.

Utilizan Rosa María en sus cruzadas contra Cuba y para mentir ante algunas agencias de prensa extranjeras inventando acciones, que nunca se materializan, con la pretensión de trasladar una imagen sobre una fabricada oposición joven dentro del país.

En sus más recientes declaraciones al diario español Zeta, la “refugiada política” Rosa María Payá, calificó de fraude las próximas elecciones cubanas, intentando imponer el patrón de que “la disidencia en la Isla ha trabajado muy duro en los últimos tiempos para lograr un proceso electoral legítimo, plural, que es la única vía para lograr un gobierno cubano que esté validado internacionalmente”, algo que dista de las opiniones de la propia embajada yanqui en La Habana.

Si se releen algunos de los cables secretos remitidos al Departamento de Estado y a la CIA, por quien dirigió por años la misión de Estados Unidos, se encuentran criterios opuestos a esa aseveración de Rosa María, y en uno de ellos se afirma claramente:

“…vemos poca evidencia de que las organizaciones disidentes principales tengan mucho impacto en los cubanos de a pie […] tienen poco contacto con los cubanos más jóvenes y cuando logran sacar un mensaje, este no es de interés para ese segmento social… la búsqueda de recursos es su principal preocupación…”

Esa es la verdad respecto a la fabricada “oposición” en Cuba y nadie se atrevería a decir que es propaganda comunista, porque son las conclusiones de un alto diplomático que sostenía contactos permanentes con esa exigua masa de buscavidas, que solo se sostiene gracias a los millonarios presupuestos que aprueba la Casa Blanca.

Siguiendo instrucción del senador Marco Rubio, Rosa María intenta desprestigiar a Cuba y a Venezuela con la gastada estratagema de la represión; sin embargo, nunca se pronunció contra los actos criminales de la extrema derecha venezolana y menos aún por el fraude electoral en Honduras, ni de la salvaje represión policial que se constata por los reportajes televisivos, algo que jamás se ha producido en Cuba.

¿Por qué no se pronuncia contra el golpe de estado que sufrió Venezuela, incluido el secuestro del presidente Hugo Chávez, electo democráticamente por su pueblo?

Para hablar de democracia Rosa María tiene mucho que aprender, antes de cacarear las consignas que le dictan en los Estados Unidos.

En sus declaraciones al diario español, afirma que en Cuba las elecciones son fraudulentas y que los ciudadanos nunca han podido elegir a sus gobernantes, si esto es cierto, ¿cómo se explica que ella estuviera apostando por proponer candidatos, para ser elegidos como representantes municipales del Poder Popular? ¿Son o no son elecciones populares y democráticas?

Dijo, además:

“CubaDecide propone la desobediencia civil y la lucha no violenta para forzar a ese régimen a algo que no quieren hacer, que es someterse a la voluntad soberana de la ciudadanía”.

A otro con ese cuento, porque el mundo conoce perfectamente la teoría diseñada por Gene Sharp, especialista de la CIA en la “lucha no violenta”, aplicada en varios países, donde se plantean cinco etapas para derrocarlos:

1ra. Promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.

2da. Desarrollar intensas campañas en defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos, acompañadas de acusaciones de totalitarismo contra el gobierno.

3ra. Lucha activa por reivindicaciones políticas y sociales, manipulación de los colectivos para que emprendan manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones oficiales.

4ta. Ejecutar operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de ingobernabilidad.

5ta. Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

Rosa María y sus jefes continúan equivocándose y por eso no logran atraer al pueblo cubano, el que bien conoce que el gobierno del dictador Fulgencio Batista, pisoteó la constitución de 1940 con el visto bueno de Washington, al apoderarse del poder mediante un golpe militar, denunciado por Fidel Castro Ruz, quien en 1959 llevó al pueblo a su verdadera independencia.

Cuba decidió su destino desde entonces y no habrá quien vuelva a imponer el dominio imperialista sobre un pueblo que aprendió a leer, escribir y se cultivó como nunca antes, pues como dijo José Martí:

“La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus vicios, es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura”

 

Nuevos pasos de Estados Unidos para posible rompimiento de relaciones con Cuba.


Por Arthur González.

Con el nombramiento de Philip Goldberg, como nuevo Encargado de Negocios para la embajada de Estados Unidos en la Habana, Washington avanza por el camino del posible rompimiento de relaciones con la isla, algo que desean los miembros de la mafia terrorista de Miami y políticos reaccionarios de ese país.

Este diplomático tiene una larga hoja de servicio especializado en los métodos defendidos por Gene Sharp, director del Instituto Albert Einstein y que pusiera en práctica en los países de Europa del Este el pasado siglo XX y más recientemente en el Medio Oriente y en Venezuela.

Goldberg fue diplomático consular y político en la Embajada de Estados Unidos en Colombia, y funcionario político-económico en Kosovo, Sudáfrica y en Bosnia. Posteriormente se desempeñó como Jefe de Misión Adjunto en la Embajada de los Estados Unidos en de Chile y más tarde como embajador en Bolivia, país que lo declaró persona “non grata” por sus actividades subversivas.

Precisamente por estos antecedentes, al conocerse su designación para La Habana, un asesor del Congreso yanqui lo calificó como “profesional y lo mejor de lo mejor”, evidenciándose que su selección estará relacionada con los planes del gobierno de Donald Trump, para provocar y enrarecer más el ambiente entre Estados Unidos y Cuba.

Durante su estancia en Bolivia, Goldberg fue alertado, en 2006, por el canciller David Choquehuanca, debido a sus actividades con elementos internos contrarios al proceso llevado por el presidente Evo Morales, con la finalidad de apoyar al gobernador de la provincia de Santa Cruz, Rubén Costas, que financiado por Estados Unidos pretendía lograr la división de Bolivia.

En esos meses la campaña para la separación de esa provincia boliviana era muy intensa, llegándose a ejecutar una marcha de opositores, estimulados y respaldados por Estados Unidos, la que recorrió calles de la ciudad, finalizando en el edificio de Impuestos Nacionales, invadiéndolo y destruyendo todo lo que encontraron a su paso.

Empleando la misma receta de Gene Sharp, que plantea textualmente: “luchar activamente por reivindicaciones políticas y sociales y manipular a los colectivos para emprender manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones del Estado”, los grupos opositores bolivianos asaltaron también el Instituto Nacional de Reforma Agraria y después las instalaciones de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, donde saquearon y destruyeron ambas instalaciones.

Por esas razones, en agosto del 2008 el presidente Morales decidió la expulsión del embajador yanqui de Bolivia.

Idénticos métodos se han ejecutado contra la Revolución Bolivariana de Venezuela.

La decisión del Departamento de Estado de colocar a Goldberg al frente de su misión diplomática en La Paz, no fue festinada y se pretendió aprovechar sus experiencias cuando se desempeñó con igual cargo en Pristina, Kosovo, donde se consolidó la separación y la independencia de esa región de Yugoslavia, con un saldo de miles de muertos.

Del 2013 al 2016 lo enviaron a Filipinas, y mantuvo actitudes similares, por las cuales el 9 de agosto de 2016 el Presidente Duterte, le expresó al secretario de Estado, John Kerry, que su embajador Goldberg, era un “hijo de puta homosexual que se entrometía en la política filipina”. Goldberg tiene vasta experiencia en el trabajo de inteligencia, pues en el Departamento de Estado se desempeñó como secretario de Estado adjunto de inteligencia e investigación, desde el 2010 hasta el 2013, y existen fuertes rumores que trabajó para la CIA.

No por gusto entendidos en política internacional calificaron su nombramiento en La Habana como una provocación que representará hábilmente las políticas del Gobierno de Trump.

Basta recordar que en junio del presente 2017, el Presidente Donald Trump, anunció en Miami los cambios de política hacia Cuba y que en contubernio con la CIA acusó a Cuba de los inventados y falsos “ataques acústicos” y las imaginativas afecciones causadas a sus diplomaticos, como justificación para retirar en el mes de octubre, al 60 por ciento de sus funcionarios y a la vez expulsar a 15 diplomáticos cubanos de Washington, interrumpiendo de hecho el acuerdo migratorio, al cerrar prácticamente su consulado en la isla y no otorgar visas de ninguna categoría.

Si Goldberg pretende repetir las acciones de James Casón, deberá estudiar el fracaso de las mismas que conllevaron al rechazo y la burla popular, al denominarlo con el grado militar del “cabo Cason”.

Las pretendidas etapas de la “guerra no violenta” promulgadas por Gene Sharp, no han podido derrocar a la Revolución cubana, porque el pueblo no acepta que regrese la política de las cañoneras impuesta por los yanquis desde 1898, ni más procónsules que dicten que se puede hacer en el país.

Ni los carteles lumínicos colocados por Cason en los cristales de la misión diplomática, ni los centros de preparación a la contrarrevolución, como el Lincoln, Eleonor y el Benjamín Center, alcanzaron el éxito propuesto, como tampoco hicieron mella en la juventud cubana, los más de 23 mil radios de onda corta introducidos ilegalmente en la valija diplomática yanqui, unidos a las 385 mil libras de medicina, alimentos y ropa para sostener a los grupúsculos “opositores”.

La política de Washington también fue un fiasco total cuando la entonces Sección de Intereses en La Habana, repartió 287,931 libros, artículos y panfletos subversivos, unidos a las decenas de talleres, seminarios y videoconferencias que impartieron en esos años, con la esperanza de conformar una oposición unida contra la Revolución socialista, que estuviera dispuesta a ejecutar las acciones contempladas en la 5ta etapa diseñada por Gene Sharp, la cual expresa:

“Fomentar revueltas callejeras para controlar las instituciones estatales, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país”.

Goldberg encontrará un país bloqueado desde hace 58 años, pero con un alto espíritu de unidad nacional, alegría y combatividad para enfrentar las provocaciones diseñadas desde Miami, porque como aseveró José Martí:

“La virtud de los revolucionarios se iguala a la posibilidad práctica de la Revolución”

Gobernador de Florida exige liberación del contrarrevolucionario venezolano Leopoldo López


Por Arthur González

Demostrando la doble moral yanqui, Rick Scott, Gobernador de La Florida, participó el 08.05.2017 en una actividad celebrada en Miami, capital de la mafia terrorista anticubana y de la contrarrevolución venezolana, para solicitarle al Gobierno de Venezuela que libere a Leopoldo López, condenado a 13 años de cárcel por incitar a la violencia durante las protestas antigubernamentales de febrero de 2014,  las que provocaron la muerte de varios ciudadanos, decenas de heridos y la destrucción de instituciones educaciones, militares y edificios gubernamentales.

López es uno de los agentes de Estados Unidos en Venezuela, orientado y entrenado para crear disturbios callejeros en el Instituto Lech Walesa, junto a varios contrarrevolucionarios cubanos, con la finalidad de aplicar las teorías del viejo colaborador de la CIA Gene Sharp.

Sharp, en abril del 2003, organizó un viaje de 9 días por toda Venezuela, junto a otros miembros del para “restaurar la democracia”, reuniéndose con Leopoldo López y otros opositores, a fin de establecer las acciones a ejecutar contra el entonces Presidente, Hugo Chávez Frías.

Para no dejar dudas de cómo se fueron aplicando las teorías del agente CIA, basta recordar las 5 etapas de su diseño subversivo contra países que tienen gobiernos no aceptables para Estados Unidos, las que se pusieron en práctica en Venezuela después de su recorrido por ese país.

1ra. Promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.

2da. Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

3ra. Lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

4ta. Operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de “ingobernabilidad”.

5ta. Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, preparar el terreno para una intervención militar, a la vez que se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

Causa admiración que el Gobernador Rick Scott, se sume a la exigencia de libertad de un ciudadano que ha ejecutado actos terroristas que jamás permitiría llevar a cabo en su Estado y menos en los Estados Unidos.

Sin embargo, ese Gobernador nunca se ha pronunciado a favor de que el gobierno mexicano realice una profunda investigación por el caso de los 43 normalistas desaparecidos en septiembre de 2014 en Ayotzinapa, en el estado de Guerrero, sin que hasta la fecha se conozca de su paradero.

Tampoco Scott ha levantado su voz para solidarizarse con los abusos que comete el alcalde de Jolalpa, del estado de Puebla, donde sus habitantes permanecen por 69 días acampados frente al edificio del Congreso, exigiendo su destitución, a pesar de que en La Florida residen millones de mexicanos.

Nunca se escuchó la voz del Gobernador floridano en solidaridad con la veintena de desaparecidos en los últimos meses, en la localidad de Potrero Nuevo, Atoyac, estado de Veracruz, por solo citar algunos ejemplos que ilustran la manipulación de la situación en Venezuela, cuando no es ni parecida a la que sufre el pueblo mexicano y para el cual no hay apoyo de los Estados Unidos y muchos menos pronunciamientos del secretario general de la OEA, Luis Almagro.

No hay lugar a dudas, lo que se teje contra Venezuela no tiene justificación alguna y los cientos de millones de dólares que distribuyen la CIA, la NED y la USAID para derrocar a la revolución bolivariana, pasara a la historia como una página más de crímenes cometidos por Estados Unidos, algo que los pueblos latinoamericanos no olvidarán, como no se olvida la penetración estadounidense en Texas en 1820 y su anexión definitiva en 1845, robándole a México una parte importante de su territorio, rico en petróleo y en 1853 a Baja California.

Razón tenía José Martí cuando aseguró:

“Jamás hubo en América, asunto que requiera más sensatez, ni obligue a más vigilancia, ni pida examen más claro y minuciosos, que el convite de los Estados Unidos…”

 

 

 

 

 

 

 

Preparan en Estados Unidos provocaciones contra Cuba


Por Arthur González.

Guerra avisada no mata soldados, al vislumbrarse los actuales planes de los especialistas estadounidenses en Guerra no violenta, al estilo del ideólogo Gene Sharp.

De las cinco etapas previstas por Sharp, la segunda y la tercera son las que intentan aplicar ahora con mayor fuerza contra la Revolución cubana, las cuales afirman:

-Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

-Lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

Si se analiza lo que está llevando a cabo Estados Unidos con los contrarrevolucionarios más violentos, calificados como “disidentes”, observamos que en las últimas semanas los trasladaron hacia su territorio para ofrecerles un entrenamiento acelerado, para que a su regreso ejecuten actos provocativos en las calles cubanas y causar la desestabilización del orden interno.

Para eso, pretenden aprovechar a su favor las penurias que sufre la población cubana por la sostenida guerra económica, que ha traído como consecuencias la falta de inversiones extranjeras y del necesario financiamiento externo para reanimar las producciones nacionales.

Los integrantes del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, entre ellos la CIA, consideran que este es el momento más oportuno para estimular acciones internas en la Isla y lograr que la juventud insatisfecha, se sume a las provocaciones que desarrolla la contrarrevolución financiada y sostenida por los millones de dólares anuales que aprueban para sostenerla.

fotos de cabecillas
Un elemento básico para sustentar esta idea es la salida masiva de Cuba de varios “opositores” como Berta Soler, Antonio Enrique González-Rodiles, José Daniel Ferrer, cabecilla de la Unión Patriótica de Cuba, Óscar Elías Biscet, quien desde hace años no se hacía notar entre la contrarrevolución interna, e Iván Hernández Carrillo, ambos ex reclusos del grupo de los 75 liberados condicionalmente en el 2011 por mediación de la iglesia católica y el gobierno español. Sigue leyendo

Obama mintió


Por Arthur González.

En sus edulcoradas palabras al pueblo cubano el pasado 22 de marzo 2016 en el Gran Teatro Alicia Alonso, ante la presencia de una amplia representación de la sociedad civil y de las máximas autoridades del Gobierno, el presidente Barack Obama mintió de forma premeditada.Obama en Habana

Empleando un lenguaje amistoso para dar una imagen de un Presidente conciliador y diferente a sus antecesores, quienes con una política de guerra y terrorismo no lograron destruir a la Revolución, Obama dijo:

“Vine aquí para extender una mano de amistad al pueblo cubano…, Washington no tiene la intención de imponer cambios en Cuba”.

“Los cambios dependerán del pueblo cubano. Nosotros no vamos a imponerles un sistema económico o político”.

“Vine para enterrar los últimos vestigios de la Guerra Fría en las Américas”.

Sabía de antemano que esas eran las palabras que el pueblo cubano deseaba escuchar, después de sufrir por 58 años invasiones, ataques terroristas y cientos de planes para asesinar al líder Fidel Castro, pero sus asesores no le advirtieron que en Cuba todos saben leer y escribir, y la vida los obligó a analizar cada detalle proveniente del Norte, porque los golpes enseñan y mucho.

¿Cómo se puede entender que se extienda una mano y a la vez la otra tiene el puñal clavado en la espalda de a quien se le da diestra?

Ninguna de las acciones que dañan a Cuba desde hace 58 años se han revocado y el propio Obama ha reiterado que no serán eliminadas en su mandato.

Recordemos la Guerra Económica, esa que insisten en calificar de Embargo, a pesar de que sus documentos lo dicen claramente; la Ley de Ajuste Cubano; el programa Cuban Medical Professional Parole, para desgajar las misiones médicas cubanas que prestan su ayuda a miles de enfermos en el mundo; las radio y TV Martí para subvertir ideológicamente; los más de 20 millones de dólares para mantener programas subversivos contra los cubanos y para sostener a una oposición creada, entrenada, abastecida y orientada que pretenden conformar en una disidencia política.

¿Alguien con un mínimo de coeficiente de inteligencia puede aceptar que la Guerra Fría contra Cuba terminó por obra y gracias de Obama?

Las campañas mediáticas, e incluso en su propio discurso, que intentan satanizar a la Revolución acusándola de reprimir y arrestar a sus asalariados prueban lo contrario.

Cuba sufre y seguirá sufriendo de una guerra al mejor estilo y diseño de los conceptos enarbolados por Gene Sharp, para ejecutar planes subversivos e injerencistas, que contemplan cinco etapas.

1ra. Es promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando entre ellas denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.

2da. Etapa consiste en desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.

3ra. Se centra en la lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y en la manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.

4ta. Ejecutar operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de ingobernabilidad.

5ta. Forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras para controlar las instituciones, mientras se mantiene la presión en la calle. Paralelamente, se prepara el terreno para una intervención militar, mientras se desarrolla una guerra civil prolongada y se logra el aislamiento internacional del país.

Precisamente esa contrarrevolución interna con la cual Obama se reunió en La Habana, es una de las líneas principales que emplean para organizar actos de desobediencia civil e intentar sumar a jóvenes insatisfechos.

Son varias las instituciones norteamericanas encargadas de financiar la subversión política contra Cuba, a partir del presupuesto anual que aprueba la Casa Blanca para tales acciones, basado en las experiencias ejecutadas en el ex campo socialista.

No en balde Obama afirmó:

“Lo que estaba haciendo Estados Unidos no estaba funcionando…” “Quiero que el pueblo cubano, especialmente los jóvenes, entiendan por qué creo que deben mirar al futuro con esperanza […] Una esperanza que está enraizada en el futuro que pueden elegir, que pueden moldear y construir para su país.

Otra muestra de que mintió fue cuando expresó:

“Nosotros no vamos a imponerles un sistema económico o político”.

Pero en su propio discurso señaló algunas de las acciones que pretenden ejecutar en Cuba, con esa contrarrevolución que etiquetan como “disidencia”, entre ellas la sutil estimulación que les hizo, cuando afirmó:

“Creo que los ciudadanos deben ser libres de expresar su opinión sin temor, de asociarse y criticar al Gobierno y de protestar pacíficamente, y que la aplicación de la ley no debe incluir detenciones arbitrarias de personas que ejercen esos derechos”.

Esto sin dudas fue una evidente exhortación a lo que deben seguir haciendo sus asalariados y ratificado horas después en el encuentro privado que sostuvo con algunos de ellos.
Cuba no necesita de recetas para mejorar su sistema, ni tampoco porque soportar las mentiras dichas por el presidente Obama, cuando aseveró de en Cuba no hay libertad para practicar las creencias religiosas, como parte de esa cruzada mediática anticubana, al expresar: “Creo que toda persona debe tener la libertad de practicar su religión”.

Con eso reforzó la imagen fabricada por Estados Unidos de la falta de libertades en la Isla, cuando realmente en Cuba todas las religiones cuentan con entera independencia.

Muy precisa es la nueva estrategia yanqui, trabajar desde adentro con mayor plenitud empleando a miles de norteamericanos que vendrán a evangelizar a los cubanos en las supuestas bondades del capitalismo, ese que tuvo que ser derrocado por una Revolución verdadera y nacionalista, por no resolverle al pueblo el hambre, la falta de empleo, el analfabetismo, la muerte por enfermedades curables, la discriminación racial y ausencia de esperanzas en un futuro mejor.

Ahora con un pueblo culto y preparado, es muy fácil hablarle de prosperidad, mientras se le impide al Estado que pueda satisfacer las necesidades de la población, pero Obama debe saber que a los cubanos no es fácil confundir, porque como expresó José Martí:

“Ser cultos es el único modo de ser libres”