Mario Vargas Llosa, el renegado


Por Arthur González

Nada peor en este mundo que una persona que reniega de sus ideas y especialmente cuando el dinero tiene un gran peso en el cambio de bando.

Ese es el caso del Premio Nobel de literatura, el peruano Mario Vargas Llosa, quien pasó de ser un joven con ideas marxistas cuando aún no amasa su actual fortuna y fama mundial, a un empedernido defensor del sistema capitalista y de la “democracia liberal”, saltando de una esquina a otra totalmente opuesta.

Esa situación dice a las claras quién es Vargas Llosa y que puede esperarse de personas con tales conductas.vargas-llosa

En días recientes, ante la muerte de Fidel Castro Ruz, el escritor peruano hizo declaraciones a la prensa en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde se aventuró a vaticinar que, tras la muerte de Fidel, “será muy difícil que el régimen socialista cubano sobreviva”.

Las razones de su odio manifiesto hacia el líder cubano no se conocen a ciencias cierta, pero es probable que la luz que irradiaba Fidel ante las masas del mundo, molestaran al peruano, pues lo minimizaban a tal punto que su vanidad se resentía en grado superlativo, al hacerlo sentir como algo insignificante, ya que jamás logrará el reconocimiento social de Castro.

De ahí que se uniera a las posiciones más reaccionarias del Gobierno de Estados Unidos para calificar al líder cubano como un “dictador”, posición repudiada por los intelectuales latinoamericanos de izquierda.

Como el sol no puede taparse con un dedo, Vargas Llosa tuvo que reconocer las grandes reformas que alcanzó el pueblo cubano en materia de educación y salud, bajo la dirección personal de Fidel Castro, y añadió:

“Castro deslumbró a su generación, como un héroe que parecía salido de una novela de aventuras, luchó contra una dictadura en las montañas y derrotó a Fulgencio Batista” Sigue leyendo