Fake News contra Cuba, vieja historia de un fracaso.

Por Arthur González.

¿Quién no recuerda las mentiras construidas en Washington contra Cuba desde el mismo año 1959?

Para desacreditar el proceso revolucionario cubano los yanquis inventaron todas las mentiras posibles, como parte de la guerra psicológica conformada con el objetivo de debilitar el apoyo popular a Fidel Castro. Sin embargo, ni con los inventos más fantasiosos pudieron lograron.

Una de las más crueles mentiras fue la supuesta Ley de pérdida de la Patria Potestad que la CIA circuló en Cuba, como inició de la despiadada Operación Peter Pan, confabulada con la Iglesia Católica, provocando que padres incautos, influidos por las permanentes campañas anticomunistas, enviaran a sus hijos menores de edad para Estados Unidos sin acompañantes, mentira conocida poco después cuando ya se habían separado de sus pequeños.

Jamás la CIA ni la Iglesia Católica han pedido perdón por esa crueldad que separó durante años, a 14 mil 48 niños de sus padres.

Al cumplirse el 60 aniversario del triunfo revolucionario cubano, miembros de la mafia terrorista y asesina radicada en Miami, que no aceptan el mejoramiento de las relaciones entre Washington y La Habana, presionan al presidente Donald Trump para echar por tierra las tibias y edulcoradas medidas adoptadas por Obama, que buscaban los mismos objetivos de destruir a la Revolución, pero con métodos diferentes.

Trump retomó las técnicas del garrote, obstaculizando los viajes de norteamericanos a Cuba, bajo las licencias que otorga el Departamento de Estado aprobadas por Obama, y aunque perseguían el traslado de los valores yanquis, dejaban cierto dinero en Cuba por alojamiento y alimentación, algo que la CIA siempre ha tratado de impedir, porque considera que a los Castros hay que ahogarlos económicamente.

Para continuar esa línea de acciones contra Cuba y ante las presiones internas y mundiales contra la criminal guerra económica, comercial y financiera más larga de la historia de la humanidad, desde Miami intentan fabricar una matriz de opinión para dar la imagen de que la comunidad cubana radica en ese país, está de acuerdo con el bloqueo económico a la Isla, algo que se sabe es incierto y la prueba está en los miles de cubanos que visitan anualmente la tierra donde nacieron, cifra que aumenta por años.

Los cubanos y sus descendientes saben perfectamente las penurias que sufre su pueblo por la criminal guerra económica, esa que como dijo en 1960 el entonces sub secretario de Estado Lester Mallory, busca enajenar el apoyo interno a la Revolución a través del desencanto y el desaliento, basado en la insatisfacción y las dificultades económicas, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Pero para fabricar una matriz de opinión que justifique el mantenimiento e introducción de nuevas medidas de bloqueo económico, se lanzan a divulgar los resultados de una manipulada encuesta realizada, nada menos que por la ultraderechista Universidad Internacional de la Florida, vinculada a programas contra la Revolución cubana y a la mafia terrorista y asesina de Miami.

Dicha encuesta afirma que la mayoría de los cubanos residentes en Miami “están de acuerdo” en seguir apoyando el bloqueo económico a Cuba, algo que se contradice con encuestas anteriores ejecutadas durante la administración Obama, donde respaldaban el restablecimiento de relaciones diplomáticas, el levantamiento de la prohibición de visitas familiares y el envío continuo de remesas, restringidas a una cada tres años por el entonces presidente George W. Bush.

Se conoce que los resultados de ese tipo de encuestas se manejan políticamente, siempre que se pretende crear corrientes de opinión para imponer determinadas estrategias.

Si en realidad los cubanos residentes en la Florida estuvieran a favor del bloqueo económico, no viajarían a Cuba, ni ayudaran económicamente a sus familiares. Lo mismo harían los cientos de miles de estadounidenses que visitan el archipiélago cubano cada año, cifras que también aumentan.

Allá los tontos que se dejen engañar con las adulteradas cifras que expuso la mencionada encuesta de la reaccionaria Universidad Internacional de la Florida, institución que abrió sus aulas a programas diseñados por la Fundación Nacional Cubano Americana para los hijos y otros familiares de la contrarrevolución cubana, fabricada, entrenada y financiada por Estados Unidos, y a ciertos elementos residentes en Cuba pagados por Washington para deformar la realidad interna del país que los vio nacer, a pesar de haberles dado gratuitamente los conocimientos educacionales que hoy poseen.

Otro argumento que pone en evidencia la mentira de la encuesta de marras, fue la derrota aplastante sufrida en Miami por la candidata republicana María Elvira Salazar, aspirante a ocupar el escaño que dejó vacante la miembro de la mafia terrorista asesina, Ileana Ros-Lehtinen.

María Elvira, ultra reaccionaria de ocupación periodista, que basó su campaña en defender la política que ejecuta el presidente Trump de revertir el acercamiento a Cuba, pero fue derrotada precisamente por esa razón, al igual que Carlos Luis Curbelo, otro de los políticos de ascendencia cubana, que también apuntala a la mafia terrorista y asesina.

Si en verdad los cubanos apoyaran las políticas anticubanas, como el bloqueo económico, comercial y financiero, hubiesen votado por María Elvira y Curbelo, no por sus rivales del partido demócrata.

Lo cierto es que anualmente 189 países representados en las Naciones Unidas, votan en contra de ese inhumano bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba, incluidos los países miembros de la OTAN y otros considerados aliados estratégicos de Estados Unidos, prueba de que tantas personas no pueden estar equivocadas y que son los yanquis quienes reciben el rechazo mundial por su obstinado anhelo de destruir a un pueblo que decidió hace 60 años, ser independiente, soberano y sin un amo imperial que le imponga la conducta que debe asumir.

Sabiduría la de José Martí al afirmar:

“Cuando se aduce un argumento, no se demuestra que es malo porque lo sea quien lo presenta, sino porque en él no hay razón”.

Fake News siempre contra Cuba


Por Arthur González.

Desde el mismo mes de enero de 1959 cuando triunfó la Revolución cubana, se iniciaron las campañas de mentiras publicadas en los principales diarios y revistas de occidente, seguidas de noticias falsas, ahora calificadas como Fake News, que transmitían la radio y las cadenas de TV al servicio de Estados Unidos.

El propósito era deformar la imagen de la Cuba, solo por apartarse de la línea trazada por Washington, buscando el rechazo popular a las primeras medidas revolucionarias adoptadas por el Gobierno encabezado por Fidel Castro.

Pasado más de medio siglo y sin haber alcanzado éxitos en sus planes desestabilizadores, incluidos los terroristas, los yanquis insisten en su vieja estratagema y ahora arremeten contra el proceso electoral cubano.

Desde que el presidente Raúl Castro, anunció oficialmente que su período sería limitado y terminaría su mandato en el 2018, las agencias oficialistas arremetieron contra el proceso electoral cubano en un intento por desacreditarlo, e incluso Estados Unidos sufragó la conformación de un grupúsculo contrarrevolucionario, desesperados por hacerle creer al mundo que esas elecciones no son democráticas.

Las Fake News contra Cuba aparecieron en los principales diarios del mundo, pero la realidad las hace estallar ante la voluntad soberana de los cubanos por ejercer su derecho al voto.

¿Por qué razones no hicieron cruzadas mediáticas contra las elecciones en Honduras, en las que el fraude electoral fue escandaloso? Allí no hubo respeto por la llamada “democracia”, al robarle la victoria al candidato del pueblo.

Chile acaba de celebrar elecciones y tampoco la prensa yanqui y la de sus lacayos, dijeron una sola palabra donde salió electo Sebastián Piñera, representante de la oligarquía chilena; al contrario, festejaron el triunfo de la derecha, que al igual que en Argentina y Brasil, desmontará los beneficios sociales que tanto necesita el pueblo.

Notorias fueron las acusaciones sobre Piñera por usar las informaciones que obtuvo durante su pasada presidencia, en beneficio de sus negocios particulares, pero los tribunales chilenos no las quieren tomar en consideración.

Para él no hubo sanciones ni rechazo del Parlamento Europeo y menos aún de la OEA, porque es un empresario millonario que, según publicó la revista Forbes, solo en un año, su fortuna creció de 2 mil 700 a 2 mil 800 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los hombres más ricos de Chile. Otro tratamiento les daría la justicia a tales denuncias, si hubiese sido el presidente de Venezuela Nicolás Maduro.

Esas son las elecciones que en Miami sueñan con reimponer en Cuba, cuando eran los militares quienes custodiaban los colegios electorales para poderse robar las urnas y cambiar los votos, muchos de los cuales eran comprados a cambio de una cama en un hospital o un simple trabajo de bracero en los puertos para descargar mercancías.

¿Dónde estaban los observadores internacionales y de la OEA en Colombia, que no constataron cuando en muchos colegios la registraduría anunció que se acabaron los tarjetones o boletas, y se fotocopiaron para que muchos ejercieran el voto? ¿Eso es una elección limpia y transparente?

En Colombia se comprobó que se compraron los votos, para privilegiar como Representantes y Senadores, entre los seguidores del partido del corrupto y terrorista Álvaro Uribe, responsable del ejercito de paramilitares que asesinó a miles de campesinos.

Partidarios del candidato opositor Gustavo Petro, denunciaron como se escondían los tarjetones de la consulta “Inclusión social por la paz” y dejaban solo los de la “Gran consulta por Colombia”.

Por qué no estuvieron presentes los miembros de la fabricada “Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia” en Honduras, Colombia y Chile, países en los que las elecciones fueron denunciadas por los fraudes”. Sencillamente porque son países que mantienen una línea en correspondencia con las órdenes de Washington.

Sin embargo, contra Cuba la parafernalia fue total en Estados Unidos y algunos de sus países aliados, donde tejieron una provocación a la que se prestaron varios ex presidentes, pero poco les valió contra la decisión mayoritaria del pueblo, quedando en ridículos los dos que se lanzaron de bruces siguiendo instrucciones de las embajadas yanquis.

Cuando el próximo mes de mayo se lleven a cabo las elecciones en Venezuela, escucharemos las denuncias de supuestos fraudes, el interés de muchos por presenciar las votaciones y con lupa observarán como el pueblo elige a sus verdaderos representantes, los que desde ya serán denunciados mediante Fake News, como hacen con las de Cuba.

Así son los países que no aceptan el pluralismo político que tanto le reclaman a Cuba y Venezuela, para ellos solo caben los partidos de derecha, que al final siempre coinciden en fortalecer el sistema capitalista donde el pueblo siempre lleva las de perder, pero sin dejarse engañar por campañas injuriosas.

Razón tenía José Martí cuando afirmó:

“Es criminal el querer forzar la opinión pública”.