La ignorancia de los diplomáticos yanquis.


Por Arthur González.

 En su accionar sucio y torcido, la diplomacia yanqui volvió a ratificar su conducta mentirosa, al asegurar en un twitter desde su embajada en La Habana: “Cuba es libre de comerciar con cualquier país porque el embargo no es internacional”.

¿Pensaran esos oficiales de la CIA con ropaje diplomático que el mundo está plagado de ignorantes?

Solo con leerse uno de los cientos de documentos oficiales del Gobierno de Estados Unidos, la mentira se desvanece de inmediato.

Esos “diplomáticos” deben darle lectura al plan aprobado el 18 de enero de 1962, el cual dice textualmente:

“Guerra económica. Clave principal de nuestro Proyecto de acción política está todavía en la etapa de planificación bajo la dirección del Departamento de Estado. El mismo está basando las acciones económicas futuras, incluso los planes para un embargo al comercio cubano, al resultado de la venidera reunión de la OEA. Mientras tanto, el Departamento de Estado ha creado un grupo de acción económica, el cual acordó desarrollar 13 acciones”.

“El Departamento de Estado planificará, con el de Comercio y otras agencias estadounidenses, sobre cómo interrumpir la diversión de artículos vitales en el comercio cubano. Se explorará por el Departamento de Estado la colaboración con otras naciones de la OEA, particularmente Canadá y México.  

“El Departamento de Estado, con el de Comercio y otros involucrados, confeccionará “una lista positiva” de artículos a América Latina que estarán sujetos a los mismos procedimientos de licencias aplicados en otras partes del mundo libre a tales embarques”.

“El Departamento de Estado informará el 15 de febrero 1962 sobre el estado de los planes para ganar la cooperación de los aliados de la OTAN (bilateralmente o en el foro de la OTAN, como sea más apropiado) El objetivo es convencer a esas naciones a dar los pasos para aislar a Cuba de Occidente”.       

“El Departamento de Estado informará el 15 de febrero 1962 sobre el estado de las acciones adoptadas con Japón, quien tiene un comercio comparativamente importante con Cuba, las cuales son similares a las seguidas con las naciones de la OTAN”.

“La CIA propondrá un plan el 15 de febrero 1962 sobre la interrupción del suministro del níquel cubano a la Unión Soviética. La CIA considerará específicamente cómo bloquear la reapertura del suministro de níquel de Canadá a los soviéticos.”

El Departamento de Estado debería darle clases de historia a sus “diplomáticos” enviados a La Habana, para que no se proyecten como ignorantes de los actos hostiles que Washington ha ejecutado y aun ejecuta, contra la pequeña Isla del Caribe, con el propósito de hacerle la vida difícil a sus ciudadanos, que son quienes sufren las consecuencias de esas políticas criminales.

El fin que persigue la guerra económica está claramente expuesto en el propio documento, el cual afirma sin ambages:

“Básicamente, la operación está dirigida a provocar una rebelión del pueblo cubano. Esta sublevación derrocará al régimen comunista e instaurará un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz”.

El 12.12.1963 un extenso memorando desclasificado de la CIA sobre la situación interna de Cuba, expone:

“La actual política de los Estados Unidos respecto a Cuba tiene por objetivo aislarla del hemisferio occidental y del resto del mundo libre, y ejercer la mayor presión posible…para evitar la consolidación y estabilización del régimen Castro-Comunista”.  

“El principal objetivo de los programas encubiertos contra Castro es completar el aislamiento económico, político y psicológico de Cuba respecto a América Latina y el mundo libre….  estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de Guerra Económica”.

Estados Unidos no puede engañar al mundo y menos a los cubanos que la Revolución enseñó a leer, escribir y analizar.

Sus propios documentos los acusan, no es propaganda de Cuba, es la política imperialista que los delata, aunque prepotentemente piensan que la historia se ha olvidado.

No en vano José Martí enfatizó:

“Saber leer es saber andar. Ser cultos para ser libres”

 

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La CIA repite sus acciones con la OEA


Por Arthur González

Quizás la impotencia ante tantos fracasos, sea el motivo por el cual la CIA ha retomado nuevamente a la OEA para intentar condenar a Venezuela, a pesar de ser una vieja y fracasada fórmula.

El actual secretario general, Luis Almagro, es la pieza sacrificada en este nuevo escenario para apuñalar a Venezuela, y no se puede dudar que posiblemente sea uno de los viejos agentes reclutados por la Agencia Central años atrás, porque de ser un hombre progresista con ideas izquierdistas, ahora sale rompiendo lanzas a favor de los intereses de Washington, pisoteando su pasado.

El 23.03.2017 catorce países integrantes de la OEA, siguiendo presiones de las embajadas estadounidenses en sus respectivas capitales, se unieron para exigirle a Venezuela que libere sus “presos políticos” y precise un calendario para celebrar elecciones, algo realmente injerencista que contradice la propia carta de dicha organización.

Se prestaron para difundir la declaración conjunta nada menos que México y Brasil. El primero sin moral alguna dada la cantidad de asesinatos, desaparecidos, corrupción política y enriquecimiento de sus más altos funcionarios, y el segundo embarrado hasta el tope por el golpe de estado ejecutado contra la presidenta Dilma Rousseff, elegida en elecciones democráticas.

El resto son países que responden a los dictados y presiones de Estados Unidos, como Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, algo que hace recordar lo sucedido contra Cuba en 1962.

En declaraciones a periodistas de su país, el canciller mexicano Luis Videgaray, dejó expuestas las indicciones impartidas por el Departamento de Estado yanqui, cuando aseguró: “La región no puede permanecer indiferente”.

Es mucha la falta de principios cuando la propia OEA ha contemplado las agresiones a Venezuela por parte de Estados Unidos, incluida la guerra económica, sin hacer nada.

No olvidar que el 25.03. 2015, el Departamento de Estado divulgó a través de la subsecretaria Roberta Jacobson, que el Presidente Obama había solicitado al Congreso, 2 mil millones de dólares para Latinoamérica y de esa suma 53,5 millones se destinarán a la “Iniciativa Regional de Seguridad” (CBSI) y una buena parte sería empleada en programas de promoción de “la libertad de prensa y los derechos humanos” en Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua.

Si se leen los planes de la CIA y el Gobierno de Estados Unidos contra la Revolución cubana, se perciben similares medidas; al parecer la creatividad de la Agencia Central se perdió por los constantes cambios de jefes y oficiales, viéndose obligados a desempolvar antiguos papeles, a pesar de que todas aquellas medidas fracasaron, pues transcurridos casi 60 años Cuba sigue en pie de lucha.

Un simple vistazo a la Operación Mangosta, aprobada el 18 de enero de 1962 por el presidente John F. Kennedy, se constata que una de las medidas planteadas contra Cuba fue precisamente el empleo de la OEA.

La medida dice textualmente:

Acciones diplomáticas                                

Situación: El Departamento de Estado está concentrando sus esfuerzos en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, la cual comenzará el 22 de enero, esperando obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para las resoluciones de la OEA que condenen a Cuba y la aíslen del resto del HemisferioName=n1070; HotwordStyle=BookDefault; .

Se está considerando una resolución solidaria, mediante la cual OEA ofrezca alivio directo al angustiado pueblo cubano (similar a la de EE.UU. para Rusia, de 1919-20), como un medio para lograr la simpatía del pueblo cubano, sin tener que reconocer al Gobierno comunista.

La reunión de la OEA será apoyada por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por USIA.

La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes similares a este Proyecto, buscando una rebelión interna del pueblo cubano contra el régimen comunista.

El 19.01.1962 Estados Unidos circuló una propuesta para que los países de la OEA ordenaran sanciones automáticas contra Cuba, si esta no rompía sus relaciones con la URSS. Sigue leyendo