Lecciones de democracia a la española


Por Arthur González.

Lo que el mundo observó el pasado 1ro de octubre del 2017 en Cataluña, fue la mejor lección de “democracia” al estilo de la derecha, a pesar de que se la pasan criticando a Cuba por tener un gobierno soberano y anti imperialista.

Funcionarios del gobierno de Mariano Rajoy, acusan a la Revolución de “violar” los derechos humanos y “reprimir” a los asalariados de Washington. Sin embargo, acaban de acometer una brutal represión contra el pueblo catalán, tan solo por querer ejercer su derecho al voto.

Allá no hubo “detenciones arbitrarias”, como le imputan a Cuba cuando se conduce a los “disidentes” que, siguiendo orientaciones de los yanquis, se acuestan en medio de las calles para crear desordenes públicos y hacerse las víctimas del régimen cuando los cargan para despejar la vía publica.

En Cataluña, Rajoy ordenó reprimir sin piedad a un pueblo pacífico que solo hacia filas en los colegios electorales. La represión fue salvaje y criminal, dejando a miles de heridos, solo porque desde Madrid consideraron que Cataluña no tiene derecho a su independencia.

¿Se olvidó Rajoy que España apoyó el desmembramiento de Yugoslavia y posteriormente el de la URSS?

Esas divisiones sin eran de la conveniencia de Estados Unidos y de la OTAN, había que debilitar a los países socialistas a todo costo para que no fueran un adversario con fuerza.

¿Dónde está el presidente del Parlamento Europeo, ese que apoyaba con vehemencia al megalómano cubano Guillermo Fariñas, a quien entregaron el manipulado premio Sajarov para hacerlo un “héroe”?  Ahora hace silencio cómplice y no defiende los derechos del pueblo catalán contra el inhumano accionar de la policía española.

¿Se habrá quedado muda Elena Valenciano, eurodiputada y dirigente del Partido Socialista Obrero Español, PSOE, esa que el pasado 30.05.2017, durante su intervención en los debates del Parlamento Europeo, expresó:

“Es necesario exigirle a Cuba altos estándares en materia de Derechos Humanos, entre ellos el libre acceso a los medios de comunicación, porque la mayoría de los grupos “disidentes” quieren ver cambios en Cuba. Es evidente, quieren ver una transformación del sistema político cubano y, sobre todo, ver una mejora de los cubanos, con un estándar común a todos”.

¿Por qué no apoya a Cataluña para que todos tengan la libertad de escoger el camino que la mayoría desee, sin represión por solo ejercer su derecho al voto? Ahora es el momento de alzar su voz para que los catalanes no sean agredidos por la policía al servicio de Rajoy y no del pueblo, para eso es miembro del Partido Socialista Obrero Español.

¿Estarán escondidos bajo la cama los eurodiputados Luis De Grandes e Ignacio Salafranca, que no acusan a Rajoy de violar los derechos humanos como hacen constantemente contra Cuba?

Y qué decir del engendro creado con dinero de la mafia terrorista anticubana de Miami, el “Observatorio Cubano de Derechos Humanos”, OCDH, radicado en Madrid, cuya obstinación enfermiza es satanizar a la Revolución cubana y acusarla de “violar de los derechos humanos”. ¿No saldrán a defender al pueblo catalán al que se le violan todos sus derechos ciudadanos?

Es la mejor ocasión para que el nuevo presidente de la Junta Directiva del OCDH, el economista cubano residente en España, Elías Amor Bravo, demuestre que realmente lucha por los derechos humanos.

Lo mismo debería hacer la presidenta saliente, Elena Larrinaga, nacida en Cuba y nacionalizada española, esa que tanto veneno destila contra la isla y se exhibe con los asalariados de Miami, para ejecutar campañas contra la Revolución.

Todos callan pues están de acuerdo con las acciones acometidas por la policía, porque cuando hay que cerrar filas para no perder el poder, todo lo que se haga vale, aunque tengan que morir personas inocentes o salir mal heridas. Los que pretendan exigir independencia tienen que recibir una lección de golpes y sangre, para que no lo intenten nuevamente.

El17.12.2014 con total desfachatez el presidente Barack Obama, afirmó en su discurso por el restablecimiento de relaciones diplomáticas con La Habana:

“…No me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche […] Continuamos pensando que… los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos”.

Estados Unidos no le dice a España lo que esputan sobre la Revolución cubana, por eso Rajoy fue a Washington a consultarse con Donald Trump.

En Cuba el pueblo tiene el derecho a postular y elegir a sus delegados al Poder Popular, en Cataluña se apalea y arresta por solo querer ejercer ese derecho universal.

El sistema capitalista ataca sin piedad a todos los que pretendan levantar su voz para realizar cambios de régimen, eso no se permite ni tolera, por eso son las inhumanas represiones que ejecutan sus fuerzas antimotines, pero ante esas no hay campañas propagandísticas, ni hay condenas en organismos internacionales. Para los reprimidos no hay premios internacionales.

Cuando gobiernos corruptos y represivos desaparecen a jóvenes, obreros y campesinos que luchan por mejoras sociales, no hay resoluciones del parlamento europeo y menos aún posiciones comunes, como hicieron contra la Revolución cubana, esa que no se somete a los dictados de Washington, ni tiene un gobierno aceptable para ellos.

No hay una sola declaración del Departamento de Estado yanqui a favor del joven argentino Santiago Maldonado. Para los mapuches que luchan por el respeto a sus derechos no hay premios.

España ha dado la mejor lección de “democracia”, esa que los cubanos no desean, porque de libertad y derechos no tiene ni puntos ni comas.

Es conveniente que Cataluña recuerde lo que expresó José Martí:

“Los derechos se toman, no se piden, se arrancan, no se mendigan”.

Anuncios

Eurodiputada socialista Elena Valenciano, pide cambios de sistema político en Cuba


Por Arthur González.

Elena Valenciano

Supuestamente la eurodiputada y alta dirigente del Partido Socialista Español, PSOE, Elena Valenciano, es socialista, pero a la vez aboga públicamente para que Cuba abandone su sistema socialista y retorne al capitalismo, ese que nunca solucionó los graves problemas que padeció la Isla bajo la tutela yanqui.

Durante su intervención en los debates del Parlamento Europeo, el pasado 30.05.2017, Valenciano expresó “la necesidad de exigirle a Cuba altos estándares en materia de Derechos Humanos, entre ellos el libre acceso a los medios de comunicación”, y añadió: “la mayoría de los grupos quieren ver cambios en Cuba, es evidente, quieren ver una transformación del sistema político cubano y, sobre     todo, ver una mejora de los cubanos. Es un estándar común a todos, pero no todos quieren seguir el mismo camino”.

Al parecer la eurodiputada no tiene bien definidos que son los Derechos Humanos, pues a diferencia de otros países, en Cuba si algo se cuida con esmero es precisamente a los seres humanos, a pesar de las campañas propagandísticas fabricadas por Estados Unidos, que no se conforma con haber perdido su neo colonia más preciada.

Para los ciudadanos de este mundo el derecho a la salud, la educación, la cultura, el trabajo, ser tratados con igualdad de género, raza, de credos y no ser excluidos por su poder adquisitivo, son derechos humanos.

La Revolución cubana, que tanto odian y difaman los yanquis, se los dio a todos sus hombres y mujeres.

La tergiversación de la situación en Cuba, forma parte de la guerra psicológica diseñada por la CIA desde 1959, a la que se suman aquellos que mantienen vínculos cotidianos con funcionarios ubicados en las embajadas de Estados Unidos.

Todo indica que Elena Valenciano ignora que existen alrededor de 60 Instrumentos Internacionales relativos a los Derechos Humanos, de los cuales Cuba ha ratificado 43 y firmado 2. Sin embargo, Estados Unidos sólo ha ratificado 18.

El sistema político cubano es incluyente, democrático, reconoce y promueve la pluralidad de ideas, garantiza vías para el debate, la participación ciudadana en la generación de consensos y en la toma de decisiones.

Si ella se refiere como “grupos” a una exigua cantidad de personas reclutadas por Estados Unidos para hacer acciones subversivas, sufragadas anualmente con cientos de miles de dólares, orientadas, abastecidas y publicitadas por medios de prensa al servicio de las políticas yanquis, puede cambiar de tema, porque esos asalariados no representan a los 11 millones de cubanos.

La señora Valenciano, que ha luchado tanto por la igualdad de la mujer, debe saber que, gracias al sistema socialista, hoy las cubanas disfrutan de los mismos derechos que los hombres, con equivalencia de derechos para estudiar, trabajar, ocupar altas responsabilidades y percibir similares salarios que los hombres.

Además, tienen derecho a una licencia de maternidad por un año cobrando su salario, más tres meses antes del parto. Por si fuera poco, si no tienen posibilidades para enviar al bebé a un círculo infantil, la ley les permite solicitar un año más de licencia sin sueldo, sin perder su puesto de trabajo.

Hay más. Recientes regulaciones legales le permiten a la madre solicitar que la licencia sea otorgada al padre o a la abuela del niño, si es que ella ocupa una plaza de mucha responsabilidad. Eso solo se ha logrado gracias a ese sistema que la Valenciano aspira a cambiar, pero debería tomar a Cuba como ejemplo para que las españolas alcancen algún día esos estándares socialistas, que sí otorga derechos humanos a sus mujeres.  Sigue leyendo