Fake News siempre contra Cuba


Por Arthur González.

Desde el mismo mes de enero de 1959 cuando triunfó la Revolución cubana, se iniciaron las campañas de mentiras publicadas en los principales diarios y revistas de occidente, seguidas de noticias falsas, ahora calificadas como Fake News, que transmitían la radio y las cadenas de TV al servicio de Estados Unidos.

El propósito era deformar la imagen de la Cuba, solo por apartarse de la línea trazada por Washington, buscando el rechazo popular a las primeras medidas revolucionarias adoptadas por el Gobierno encabezado por Fidel Castro.

Pasado más de medio siglo y sin haber alcanzado éxitos en sus planes desestabilizadores, incluidos los terroristas, los yanquis insisten en su vieja estratagema y ahora arremeten contra el proceso electoral cubano.

Desde que el presidente Raúl Castro, anunció oficialmente que su período sería limitado y terminaría su mandato en el 2018, las agencias oficialistas arremetieron contra el proceso electoral cubano en un intento por desacreditarlo, e incluso Estados Unidos sufragó la conformación de un grupúsculo contrarrevolucionario, desesperados por hacerle creer al mundo que esas elecciones no son democráticas.

Las Fake News contra Cuba aparecieron en los principales diarios del mundo, pero la realidad las hace estallar ante la voluntad soberana de los cubanos por ejercer su derecho al voto.

¿Por qué razones no hicieron cruzadas mediáticas contra las elecciones en Honduras, en las que el fraude electoral fue escandaloso? Allí no hubo respeto por la llamada “democracia”, al robarle la victoria al candidato del pueblo.

Chile acaba de celebrar elecciones y tampoco la prensa yanqui y la de sus lacayos, dijeron una sola palabra donde salió electo Sebastián Piñera, representante de la oligarquía chilena; al contrario, festejaron el triunfo de la derecha, que al igual que en Argentina y Brasil, desmontará los beneficios sociales que tanto necesita el pueblo.

Notorias fueron las acusaciones sobre Piñera por usar las informaciones que obtuvo durante su pasada presidencia, en beneficio de sus negocios particulares, pero los tribunales chilenos no las quieren tomar en consideración.

Para él no hubo sanciones ni rechazo del Parlamento Europeo y menos aún de la OEA, porque es un empresario millonario que, según publicó la revista Forbes, solo en un año, su fortuna creció de 2 mil 700 a 2 mil 800 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los hombres más ricos de Chile. Otro tratamiento les daría la justicia a tales denuncias, si hubiese sido el presidente de Venezuela Nicolás Maduro.

Esas son las elecciones que en Miami sueñan con reimponer en Cuba, cuando eran los militares quienes custodiaban los colegios electorales para poderse robar las urnas y cambiar los votos, muchos de los cuales eran comprados a cambio de una cama en un hospital o un simple trabajo de bracero en los puertos para descargar mercancías.

¿Dónde estaban los observadores internacionales y de la OEA en Colombia, que no constataron cuando en muchos colegios la registraduría anunció que se acabaron los tarjetones o boletas, y se fotocopiaron para que muchos ejercieran el voto? ¿Eso es una elección limpia y transparente?

En Colombia se comprobó que se compraron los votos, para privilegiar como Representantes y Senadores, entre los seguidores del partido del corrupto y terrorista Álvaro Uribe, responsable del ejercito de paramilitares que asesinó a miles de campesinos.

Partidarios del candidato opositor Gustavo Petro, denunciaron como se escondían los tarjetones de la consulta “Inclusión social por la paz” y dejaban solo los de la “Gran consulta por Colombia”.

Por qué no estuvieron presentes los miembros de la fabricada “Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia” en Honduras, Colombia y Chile, países en los que las elecciones fueron denunciadas por los fraudes”. Sencillamente porque son países que mantienen una línea en correspondencia con las órdenes de Washington.

Sin embargo, contra Cuba la parafernalia fue total en Estados Unidos y algunos de sus países aliados, donde tejieron una provocación a la que se prestaron varios ex presidentes, pero poco les valió contra la decisión mayoritaria del pueblo, quedando en ridículos los dos que se lanzaron de bruces siguiendo instrucciones de las embajadas yanquis.

Cuando el próximo mes de mayo se lleven a cabo las elecciones en Venezuela, escucharemos las denuncias de supuestos fraudes, el interés de muchos por presenciar las votaciones y con lupa observarán como el pueblo elige a sus verdaderos representantes, los que desde ya serán denunciados mediante Fake News, como hacen con las de Cuba.

Así son los países que no aceptan el pluralismo político que tanto le reclaman a Cuba y Venezuela, para ellos solo caben los partidos de derecha, que al final siempre coinciden en fortalecer el sistema capitalista donde el pueblo siempre lleva las de perder, pero sin dejarse engañar por campañas injuriosas.

Razón tenía José Martí cuando afirmó:

“Es criminal el querer forzar la opinión pública”.

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Sacerdote cubano al servicio de la mafia terrorista de Miami


Por Arthur González.

El Sacerdote cubano José Conrado Rodríguez Alegre, poseedor de una vasta historia al servicio de la mafia terrorista anticubana de Miami, vuelve a mostrar hasta donde puede caer una persona con tal de obtener unos cuantos dólares, por eso llama la atención que enviara una carta al Presidente Raúl Castro, en la que pide que “los cubanos puedan elegir en libertad, no votar en las próximas elecciones”, la que inmediatamente fue publicada en medios norteamericanos y otros de sus aliados, como prueba de para quién trabaja el mencionado cura.

Desde hace años el sacerdote Rodríguez Alegre, es visita constante en la ciudad de Miami y acude a los canales televisivos para mentir y trastocar la realidad cubana, por lo que seguramente cobra sus intervenciones, porque en ese mundo todo se paga.

Natural de la provincia de Santiago de Cuba, parece que olvidó cómo era la situación económica y política de los ciudadanos orientales antes de triunfar la Revolución, donde la sangre de los mejores jóvenes corría por las calles, asesinados vilmente por la policía del dictador Fulgencio Batista, donde nadie podía ejercer la libertad de expresión, pues era apresado, torturado y asesinado al instante.

Ahora al servicio de los hijos y nietos de esos asesinos, intenta desprestigiar el proceso revolucionario cubano que cambió radicalmente el panorama de miseria, analfabetismo, hambre y desempleo que existía en su terruño natal, donde la medicina para los pobres era inalcanzable al bolsillo de la mayoría, algo que la Revolución impuso gratuitamente para todos, como él mismo pudo constatar al ordenarse como sacerdote e ir a trabajar al hospital pediátrico.

Siguiendo la misma línea de Ileana Ros-Lehtinen y de Mario Díaz-Balart, hijos de testaferros de Batista y del senador Marco Rubio, ese sacerdote habla de “libertad para votar”, arrastrando a otros dos curas, Castor José Álvarez de Devesa, de Camagüey y Roque Nelvis Morales Fonseca, de la provincia de Holguín, olvidándose como eran las elecciones en Cuba antes de 1958, donde los politiqueros de la época compraban las cedulas, se robaban las urnas y cambiaban votos por camas en los hospitales.

Hoy las urnas cubanas son custodiadas por niños y se ejerce el voto libre y voluntariamente, sin presiones de ninguna autoridad. Las calles no están llenas de carteles de politiqueros haciendo campañas ni hay fraudes, como los ocurridos en México, Honduras u otros países.

Las propuestas de candidatos se realizan abiertamente por el pueblo en cada cuadra, y los propuestos no tienen que recaudar altísimas sumas de dinero como sucede en Estados Unidos, donde cada partido aporta millones de dólares y el Presidente es elegido por solo 538 votos electorales, en un país de más de 323 millones de personas.

Evidentemente los tres sacerdotes no miran a su alrededor para comparar la limpieza y transparencia de los sufragios de su país, solo siguen las instrucciones de Miami, donde los fraudes electorales le quitaron la victoria al candidato Al Gore, para favorecer a George W. Bush.

A darle lecciones de transparencia a otra parte. Vergüenza debería darles vestir una sonata, para escudados en la fe católica, mentir y pecar de forma tan despreciable, a partir de las instrucciones de personas que tienen las manos manchadas de sangre inocente, de cientos de cubanos muertos por sus actos terroristas, jamás condenados por José Conrado.

Este mismo sacerdote es el que ha oficiado misas en la casa de Berta Soler, sin los requisitos mínimos exigidos por la iglesia y sosteniendo reuniones conspirativas con otros elementos al servicio de la inteligencia yanqui, en total desafío a las autoridades, las que nunca se han dejado provocar por ese sumiso de la mafia terrorista anticubana radicada en el sur de la Florida.

Es presumible que, Castor J. Álvarez, Roque N. Morales y José Conrado, pretendan dañar el diálogo respetuoso y constructivo que desde hace años mantiene la alta jerarquía católica cubana con el Estado, lo que motivó la visita de los tres últimos Papas, hecho sin antecedentes en otros países del mundo.

Ante personas como estas dijo José Martí:

“La deshonra es del villano que pone manchas de deseo donde hay vida de felicidad”.

Rosa María Payá preocupada por las elecciones en Cuba


 

Por Arthur González

Rosa María Payá Acevedo, la misma que se presta para hacer dinero a costa de la muerte de su padre por órdenes de Washington, ahora dice estar “preocupada” por el proceso electoral en Cuba y su futuro político, fue recibida el 15.12.2017 por Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien carece de moral para hablar respecto a la Revolución cubana.

Según la “perseguida política”, al frente de la minúscula agrupación bautizada como Cuba Decide, creada con dinero de la mafia terrorista anticubana de Miami, el “reciente proceso electoral en la isla fue un fraude perpetrado por el régimen”.

Sangrando por la victoria del pueblo cubano que no se deja engañar por campañas calumniosas financiadas por la CIA, Rosa María volvió a demostrar que en Cuba no tiene respaldo, incluso ni de los viejos asalariados de los yanquis, que saben que ella solo busca reconocimiento y dinero para poder sobrevivir en Miami, a donde llegó con una visa de refugiada política, a pesar de mantener su residencia en la Habana.

Lo caricaturesco del asunto es que fue acogida por Almagro, mientras en Honduras el fraude electoral ha sido el suceso que demuestra la desvergüenza del sistema capitalista, apoyado por Estados Unidos.

Robo de boletas, actas duplicadas, cambio de los resultados de las urnas y otras acciones más, pusieron en evidencia como los yanquis hace cualquier tipo de acto para evitar la voluntad popular, siempre que esta se encamine contra los intereses de mantener a hombre de derecha en el poder, que siga al pie de la letra los dictados de la Casa Blanca.

Silencio total hace Rosa María sobre la violenta represión que sufre el pueblo hondureño, solo por reclamar que se respeten los verdaderos resultados de las elecciones, donde las victimas mortales a manos de la policía ya suman más de una decena y cientos son los heridos, detenidos y desaparecidos.

En Cuba, cuando alguno de los asalariados de Estados Unidos es detenido por actos contra el orden público y se trasladan a una estación de la Policía, las campañas de las agencias de prensa extranjera contra la Revolución no se hacen esperar, aunque ninguno es torturado, desaparecido y menos asesinado.

Sin embargo, ante los terribles sucesos que vive hoy Honduras, el silencio es general, en complicidad con esos que se declaran campeones de los derechos humanos.

Si lo sucedió en Honduras hubiese ocurrido en Cuba o Venezuela, las tropas del Comando Sur estuvieran acuarteladas para invadirlas, el Consejo de Seguridad de la ONU convocado para sancionarlas fuertemente y la OEA condenaría la acción; pero como el fraude electoral hondureño fue financiado desde la embajada yanqui en Tegucigalpa, nadie dice ni media palabra, no se trasmiten imágenes de los policías golpeando salvajemente al pueblo, ni a los carros blindados lanzando potentes chorros de aguas contra los manifestantes.

Si algo saben los cubanos es que no se puede regresar al pasado, aquel donde los procesos electorales eran puros carnavales, en que los candidatos a concejales, alcaldes y gobernadores se robaban las urnas y engañaban al pueblo con promesas que jamás cumplían.

A esa “democracia” que no le interesó eliminar el analfabetismo, la discriminación racial, de género y de nivel social, que solo servía a los grandes intereses económicos de Estados Unidos, los cubanos no regresarán nunca, porque saben perfectamente lo que volverían a padecer.

Ante las grandes violaciones de los derechos humanos contra el pueblo de Honduras, Rosa María hace total silencio, pues a ella solo le interesa ganar dinero atacando a Cuba y el verdadero fraude electoral hondureño no está en el guion que le entregan en Miami; así de sencillo.

Sabio fue José Martí cuando sentenció:

“Con los ejemplos sucede que es más fácil censurarlos, que seguirlos”

Proyecto Varela, la historia de un fracaso


Por Arthur González

En 1998 el asalariado de Estados Unidos Oswaldo Payá Sardiñas, quien encabezó el controvertido Movimiento Cristiano de Liberación, escaso en membresía y no bien visto por otros grupos contrarrevolucionarios fomentados por Estados Unidos, presentó un proyecto de ley titulado Proyecto Varela.

Dicho engendro producido en territorio norteamericano, pretendía alcanzar reformas políticas en la isla, especialmente en el tema electoral.

La promoción no le faltó en los principales medios occidentales e incluso el ex presidente James Carter en su visita a La Habana, le dio apoyo, al pronunciar su discurso en el Aula Magna de la Universidad de la Habana, transmitido en vivo por la Tv cubana.

Ninguna de las maniobras diseñadas por los especialistas yanquis dio resultado; la causa fundamental fue la falta total del apoyo de los 11 millones de cubanos que respalda a la Revolución y los beneficios sociales que esta le proporciona al pueblo, a pesar de que el esquema de guerra económica impuesta por Estados Unidos desde 1962, busca precisamente cortar ese apoyo a partir de las limitaciones económicas.

Transcurridos 19 años de ese fiasco total, Rosa María Paya Acevedo, hija del fallecido Payá Sardiñas, recibió instrucciones en Miami de desempolvar el viejo guion del Proyecto Varela, con el sueño de aprovechar el próximo proceso electoral cubano donde el actual presidente Raúl Castro Ruz, dejará su cargo.

Rosa María reside en Miami como “refugiada política”, aunque visita periódicamente La Habana, donde jamás ha confrontado represiones ni peligros para su vida, incluso conserva la casa familiar en el barrio del Cerro.

En la capital de la mafia terrorista anticubana,  políticos como Marco Rubio, pretenden encaminar la política hacia la isla por los mismos senderos de 58 años de fracaso, arrastrando al presidente Donald Trump a tomar partido por la línea política de la hostilidad y el enfrentamiento, que lejos de perjudicar beneficia a la Revolución, al mostrar la verdadera esencia que siempre caracterizó las agresiones estadounidenses contra el pueblo de Cuba.

Rosa María, ausente de trayectoria como “opositora” en vida de su padre, falta de carisma como líder y quien tras la muerte de su padre negoció visa de “refugiada política” con diplomáticos de la misión de Estados Unidos en La Habana, al prever que ella, su madre y dos hermanos quedarían sin el dinero que mensualmente recibía Payá Sardiñas.

Como moneda de cambio, se comprometió a desarrollar una campaña contra Cuba, culpando a sus autoridades de ser responsables de la muerte de su padre, la cual ocurrió en un accidente automovilístico cuando viajaba por todo el país repartiendo dinero para acciones subversivas, enviado por Esperanza Aguirre del Partido Popular Español.

El auto era conducido por el español Ángel Carromero, juzgado en Cuba delante del embajador de España y el Cónsul General, los que declararon que “el juicio fue transparente y justo y Carromero el culpable por conducir a exceso de velocidad”, situación ratificada por los tribunales españoles.

Estados Unidos ante la ausencia de líderes contrarrevolucionarios jóvenes, apuesta por Rosa María para trasmitir el mensaje de la supuesta existencia de una “oposición” entre la juventud cubana, pero comete un gravísimo error al ser ella residente permanente en Miami y no en Cuba, carecer de prestigio por negociar con la muerte del papá y mantener relaciones amorosas con Orlando Pardo Lazo, cubano que eyaculó encima de la bandera cubana y lo divulgo por Internet.

No obstante, sufragan sus costosos viajes a congresos internacionales, entrevistas con altos dirigentes políticos extranjeros y es asidua visitante a los senadores Marco Rubio y Bob Menéndez, acusado por corrupto, y los representantes Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart, ambos hijos de testaferros del dictador Fulgencio Batista, prueba de que es una figura fabricada a la carrera para sus campañas contra Cuba.

Desde Estados Unidos creó un supuesto movimiento denominado Cuba Decide, para crear la ilusión de que hay una oposición política en la isla, pero otra vez la falta de quórum y apoyo del pueblo cubano la condenan al fracaso.

El descalabro de la política yanqui contra Cuba está precisamente en no aceptar que el pueblo decidió caminar por un rumbo diferente en 1959 y que ni guerra económica, ni mediática han logrado remover las bases populares de apoyo a la Revolución.

Los cubanos no olvidan los cientos de actos terroristas ejecutados por la CIA, incluida la guerra biológica que tantos muertos ha causado, como fueron los 101 fallecidos en la explosión del buque francés La Coubre, en marzo de 1960, los 73 pasajeros muertos como resultado de las bombas colocadas en un avión cubano en 1976 y menos aún los 158 cubanos que perdieron la vida en 1981, debido a la introducción por la CIA del Dengue Hemorrágico, epidemia que aun afecta a la población.

Las falsas acusaciones de Rosa María sobre inventadas represiones a sus seguidores en Cuba, son replicadas en las redes sociales, hechos que nadie ve, ni comprueba, pero son ampliamente divulgadas para construir situaciones virtuales, por las que en su momento ella tendrá que aclarar ante los tribunales cubanos por ser constitutivas de delito, algo también condenable en los Estados Unidos.

A pesar de las campañas mediáticas, el proceso electoral cubano se completará como siempre, los contrarrevolucionarios que pretendan auto proponerse como delegados de base en el Poder Popular, no tendrán respaldo alguno, primero porque ningún trabaja, son asalariados de Estados Unidos y en segundo lugar porque quien apoya a una potencia extranjera para mantener la guerra económica contra el pueblo sabe que jamás tendrá un solo voto.

La historia se repite unas veces como tragedia y otras como comedia, pero el Proyecto Varela II, irá a parar al mismo basurero.

Razón tenía José Martí cuando afirmó:

“¡Los flojos, respeten: los grandes adelante!”

Democracia en Cuba


Arthur González

f0028427El próximo 19 de abril Cuba celebra un nuevo proceso eleccionario en el cual participa libremente toda su ciudadanía.

A diferencia de otros países del mundo, las cubanas y cubanos tiene los mismos derechos a elegir y ser elegidos, incluso a partir de los 16 años de edad. Sigue leyendo

A quién creerle


Arthur González

voto-x-cubaQuienes navegan a diario por Internet y sus redes sociales, se encuentran con cientos de noticias sobre Cuba, muchas de ellas entintadas con supuestas represiones, libertad de pensamiento coartada, detenciones arbitrarias y ausencia de democracia, todo ello como parte de la guerra sicológica diseñada por Estados Unidos desde 1959, recogida en múltiples documentos de la CIA y el Departamento de Estado, desclasificados. Sigue leyendo

El reconocimiento de la democracia cubana.


Arthur González.

La diplobloguera Yoani Sánchez Cordero, vocera oficial de Washington en Cuba, a través de su Twitter estuvo durante el pasado domingo 21 de octubre acusando al sistema electoral socialista de su patria de no ser democrático y libre, desconociendo que la inmensa mayoría del pueblo asistió a los colegios electorales para ejercer soberanamente su derecho al voto, por los candidatos con mejores condiciones para ser delegados a las asambleas municipales del Poder Popular. Sigue leyendo