Cuba víctima de una cacería de brujas por Estados Unidos.


Por Arthur González.

Desde hace algún tiempo, el presidente Donald Trump aduce ser “perseguido” por una supuesta “cacería de brujas”; sin embargo, quien padece desde hace 60 años esa persecución implacable, es el pueblo cubano ante una despiadada guerra económica, financiera y biológica, unida a la guerra de subversión política estructurada para intentar destruir el sistema que soberamente posee la República de Cuba.

Los datos no mienten y los miles de millones de dólares que Estados Unidos ha gastado en esa guerra sucia contra la Revolución lo confirman.

El incremento de la cacería de brujas contra Cuba se palpa en varios ámbitos y uno de los más activos en los últimos tiempos es el Parlamento Europeo, donde eurodiputados de derecha reciben instrucción del Departamento de Estado para sus campañas anticubanas.

El propósito perseguido es el mismo desde 1959, ahogar económicamente a la Revolución para culpar al socialismo de las carencias que sufre el pueblo cubano, a partir de esa guerra que constituye el arma principal de los yanquis en su diseño anticubano.

En días recientes parlamentarios europeos repitieron sus espectáculos contrarrevolucionarios, al convocar un evento ideado por la CIA, para sustentar la matriz de opinión de que Cuba “viola los derechos humanos”, sirviéndose de su asalariada Rosa María Payá, convertida en “refugiada política” sin historia en la Isla, ni participación alguna en las acciones contrarrevolucionarias de su padre, Oswaldo Paya.

Para darle amplificar sus falsas denuncias, la CIA mediante la USAID y la NED, organizaciones para enmascarar su actuación, reparte cientos de millones de dólares en programas de subversión política y el sostenimiento de otros engendros, como el llamado Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en España, encargado de redactar acusaciones para la cacería de brujas contra Cuba.

El tema para demonizar a la Revolución cubana son las apócrifas “detenciones arbitrarias”, ejecutadas contra asalariados yanquis, creados el 17 de marzo de 1960 según el plan de Acciones Encubiertas de la CIA aprobado por Eisenhower.

Al analizar la cruzada mediática se comprueba quienes son los colaboradores principales, pues todos hablan el mismo lenguaje y sus líneas de mensajes son idénticas.

Lo que expone la agente española Elena Larrinaga, directora del llamado Observatorio Cubano de Derechos Humanos, es repetido textualmente por Virginie Battu-Henriksson, portavoz de la Comisión Europea, por Anders L. Petersson, director ejecutivo de Civil Rights Defenders, y eurodiputados del partido español Ciudadanos.

El contenido de la presente campaña es la liberación de José Daniel Ferrer, delincuente en proceso judicial acusado de secuestro y agresiones contra personas, sufragado por los yanquis para ejecutar acciones provocativas en Cuba.

Ante las pruebas presentadas en su contra, donde se demuestran sus mentiras respecto a las violaciones de los derechos humanos, suman otras detenciones “arbitrarias” de elementos contrarrevolucionarios.

Esos son los casos de Berta Soler, Ángel Moya, Manuel Cuesta Morua y Guillermo Fariñas, todos respaldados por Marco Rubio, senador y miembro de la mafia terrorista de Miami.

La realidad es que en Cuba no hay un solo “opositor” asesinado o desaparecido, a diferencia de Colombia, donde solo en enero 2020, asesinaron a 30 líderes sociales y cinco excombatientes de las FARC.

Esos muertos no cuentan con padrinos en la CIA para reclamar justicia por ellos, ni el gobierno colombiano recibe acusaciones y sanciones del parlamento europeo, la OEA y otras ONG dedicas al tema de los derechos humanos contra Cuba.

Julián Assange, fundador de WikiLeaks, detenido en una prisión de alta seguridad en Reino Unido, nunca ha recibido apoyo del Parlamento europeo, ni se proyectan denuncias contra las autoridades británicas por negarle durante 7 años el salvo conducto, mientras permaneció asilado en la embajada de Ecuador en Londres, acción violatoria del derecho diplomático y humanitario.

A diferencia del delincuente José Daniel Ferrer, Assange corre el riesgo de ser condenado a 175 años de prisión, por darle a conocer al mundo que Estados Unidos engañó a la opinión pública sobre sus actividades en Afganistán e Irak, sus crímenes de guerra, abusos y delitos, todos de importancia histórica.

Es un preso político que Estados Unidos pretende condenar por su contundente denuncia que representa un interés público, reconocido mediante el Premio Walkley por contribución destacada al periodismo, Premio Martha Gellhorn de Periodismo, Premio Índice de Censura, New Media Award de The Economist, New Media Award de Amnistía Internacional y el Premio Gavin MacFayden de 2019, todos de alto reconocimiento internacional.

Datos oficiales de la USAID y la NED exponen el presupuesto que destina Estados Unidos contra Cuba, proveniente de los millones de dólares aprobados para programas de subversión.

Un artículo publicado por el sitio web Cuba Money Project, afirma que 22 millones 93 mil 43 dólares, se emplearon por el Departamento de Estado y la Agencia para el Desarrollo Internacional, en ese período contra la Revolución. Algunas partidas se distribuyeron así:

Fundación Panamericana para el Desarrollo 1 millón 740 mil 784 usd; Grupo de Apoyo a la Democracia 1 millón 442 mil usd; Directorio Democrático Cubano 1 millón 300 mil usd; Evangelical Christian Humanitarian Outreach for Cuba 1 millón 3 mil 674 usd.

Solamente en el año fiscal 2017-2018, la NED distribuyó dinero a las dos manos en sus programas contra Cuba, entre ellos:

Observatorio Cubano de Derechos Humanos 125 mil usd; Plataforma Internacional de Derechos Humanos en Cuba 85 mil usd; Documentar e informar violaciones a los derechos humanos en Cuba 100 mil usd; Lucha contra la impunidad y violaciones de los derechos humanos en Cuba 90 mil usd; Asistencia legal a la sociedad civil cubana 24 mil usd; Apoyo a los defensores de los derechos humanos en Cuba 95 mil usd; ONG People in Need Eslovaquia 98 mil usd; CubaNet News Inc. 225 mil usd.

La USAID gasta otras sumas plasmadas en sus programas:

Promover una “primavera cubana” en su Programa Cuba constan 316 proyectos, que entre los años 2007 y 2013 recibieron 120 millones 639 mil 795 dólares.

La Fundación Panamericana para el Desarrollo, FUPAD, desde 2003 hasta 2019, recibió de USAID 32 millones 904 mil 899 dólares, para ejecutar proyectos subversivos principalmente contra Cuba, Venezuela y Nicaragua. Su director John Sanbrailo, declaró que solo entre 2013 y 2017, el presupuesto de FUPAD excedió al presupuesto regular de la OEA.

Esto si es una cacería que Cuba resiste y vence estoicamente, porque como expresó José Martí:

“Las batallas se ganan entre ceja y ceja”

¿Quiénes son los llamados “opositores cubanos” presentes en la Cumbre de Lima?


 

Por Arthur González.

Causa  lástima ver a un puñado de personas siguiendo órdenes de Washington contra Cuba, y dejarse calificar como “opositores” cubanos, solo para cobrar unos cuantos dólares.

En la era de Internet ya no se puede engañar a los pueblos y basta con leerse algunos de los cables secretos remitidos por la misión diplomática en La Habana, para saber que piensan sus funcionarios de esos supuestos “opositores”.

Al igual que en la pasada VII Cumbre de las Américas celebrada en Panamá, Estados Unidos sufraga los boletos de avión, hospedaje y la alimentación de los “opositores”, que son presentados como “verdaderos representantes del pueblo cubano”, algo que ni ellos mismos se creen.

Siguiendo dictados de quien les paga, hacen presión para que el Presidente cubano Raúl Castro, sea excluido de la reunión, algo que causa risa pues Cuba está presente desde la pasada Cumbre, por el reclamo de los países latinoamericanos que se oponen a la discriminación impuesta por Estados Unidos, desde que el Presidente William Clinton aprobó la creación de ese encuentro regional, con la finalidad de mantener su hegemonismo en la región.

La denominada “Asamblea de la Resistencia Cubana”, no es conocida en la Isla y menos representa al pueblo, ese que resiste desde hace más de medio siglo la cruel y despiadada guerra económica, que precisamente apoyan los llamados “opositores”, a pesar de que pretende matar por hambre y enfermedades a sus compatriotas.

Agencias de prensa oficialista que sirven a los intereses yanquis, denominan en sus despachos, “coalición de opositores”, algo que en 59 años no ha podido lograr Estados Unidos contra la Revolución, pues precisamente la desunión es lo que caracteriza a esa fabricada “oposición”, afirmado por los propios diplomáticos yanquis s en La Habana.

El llamado Directorio Democrático Cubano, DDC, fue fundado en 1990 en Miami, por elementos de la mafia terrorista anticubana, cuando soñaban que la Revolución cubana seguiría la misma suerte de los países de socialistas europeos y tomaron como línea de trabajo las doctrinas de los “golpes suaves” y protestas callejeras ideadas por Gene Sharp, bajo las directrices de la CIA y del Programa Democracia, impuesto por la extrema derecha estadounidense durante la administración de Ronald Reagan.

Ellos nunca han tenido apoyo interno en Cuba, son financiados por los servicios de inteligencia yanqui para sus campañas anticubanas, sin éxito alguno. Orlando Gutiérrez-Boronat, presidente y fundador de dicho engendro, está presente en Lima; nació en Cuba y emigró a Estados Unidos en 1971; califica al grupúsculo de ONG, a pesar de ser financiado con fondos provenientes del gobierno de Estados Unidos.

Su esposa, Janisset Rivero Gutiérrez, viajó a Santiago de Chile en 1996 durante la celebración de la VI Cumbre Iberoamericana, para ejecutar acciones de propaganda contra la delegación cubana.

Esos elementos enviaron una carta al secretario general de la OEA, Luis Almagro, para que exija al gobierno de Perú excluir a Cuba de la Cumbre, y sobre la misiva Luis Zúñiga, terrorista y miembro de la organización contrarrevolucionaria, afirmó:

“la carta expresa un mensaje claro y definido, sobre la coherencia que deber regir en la región y también un rechazo al miedo mostrado por líderes de Latinoamérica a la hora de pronunciarse contra Castro y Maduro”.

Pero ¿quién es Luis Zúñiga, al que quieren calificar de “ex preso político” en Cuba?

Nada menos que un terrorista, sancionado por delitos comunes, no políticos. Salió ilegalmente de la Isla en 1973 a través de la Base Naval en Guantánamo y al llegar a Miami fue reclutado por la CIA y enviado nuevamente a Cuba en 1974, con un grupo de infiltración armado para llevar a cabo actos terroristas, siendo detenido y sancionado.

Fue liberado y regresó a Estados Unidos.  En los años 90 planificó actos terroristas contra objetivos económicos cubanos y se integró a la Fundación Nacional Cubano Americana, donde llegó a ocupar cargos en su dirección hasta que en abril de 1994, en que fue separado por las divisiones internas, siempre están presentes entre los contrarrevolucionarios. Continuó vinculado a las actividades de corte violento. Renunció a la FNCA en agosto de 2001, incorporándose al también terrorista Consejo por la Libertad de Cuba, donde mantiene sus planes terroristas contra Cuba.

La Cumbre de Lima será empleada para llevar a la crema y nata de la contrarrevolución terrorista radicada en Miami, esa que vive a costa de la Revolución cubana, pues precisamente por sus acciones reciben altos salarios que les permiten mantener un buen nivel de vida, sin tener que trabajar muy duro.

Ya se anuncia la presencia de Rosa María Paya, quien juega con la muerte del padre a cambio de dinero y su estatus en Miami, haciéndose llamar “perseguida política”, pero mantiene residencia en La Habana sin confrontar problemas.

Otra de las “actrices” del espectáculo, al mejor estilo de Hollywood, será Silvia Iriondo, declarada como Presidenta de Madres y Mujeres contra la Represión (MAR), con vasta experiencia en esos escenarios, quien saldrá a escena adornada con perlas, marcando la diferencia con otras representantes contrarrevolucionarias que no provienen de su mismo estatus social.

El circo está en funciones, pero la prensa debería conocer o recordar, las afirmaciones del representante del gobierno yanqui en La Habana, quien en uno de sus memorandos informó:

“El gobierno de Cuba parece haber consolidado una posición de indiscutible autoridad a lo interno, vale la pena preguntarse qué hace la oposición política cubana y qué papel puede desempeñar en el futuro”. “…El Diálogo Nacional, de Oswaldo Payá, no ha hecho acciones importantes en meses”. “…Las personalidades disidentes o sus agendas son prácticamente desconocidas” “… Pese a sus afirmaciones de que representan a “miles de cubanos”, nosotros vemos muy pocas evidencias de ese apoyo”.

Ahora no lo acusen de comunista por decir la verdad, porque como afirmó José Martí:

“Las verdades reales son los hechos”

 

Lo que deben conocer los “disidentes” cubanos


Por Arthur González

Los mal calificados como “disidentes” en Cuba, asalariados oficiales del gobierno de Estados Unidos, deben conocer algunas cosas del país que les paga y orienta para ejecutar provocaciones y desórdenes públicos en la Isla, situación que en el vecino del Norte no le permiten a nadie y quienes se atreven a violar sus leyes son sancionados fuertemente.

Por estos días una noticialeyes recorre las redes sociales, poniendo al descubierto como los jueces en los Estados Unidos no les tiemblan las manos para sancionar a los que incumplan con las legislaciones vigentes.

Tal es el caso de Eric Bramwell, quien deberá pasar sus próximos 22 años de vida en la cárcel, por solamente haber hurtado un simple control remoto de televisores de escaso valor, en un complejo de Departamentos en Wheaton, Estado de Illinois.

Se afirma que Bramwell es reincidente de otros hurtos de controles remotos y de televisores en vecindarios cercanos, situación tomada en cuenta por la Corte para sancionarlo a 22 años de cárcel, pena mucho mayor que si hubiese cometido un homicidio.

En este caso el fiscal del Estado, Robert Berlín, declaró que el acusado se burló de la ley repetidamente, por lo que deberá cumplir al menos la mitad de la sentencia antes de tener la posibilidad de lograr su libertad condicional.

Como elemento adicional que deben conocer los “opositores cubanos” a sueldo de Washington, es que el juez Robert Miller también lo sentenció a 6 meses de cárcel por haber usado un lenguaje impropio durante el juicio, evidenciando la dureza con que son tratados quienes incumple las leyes.

Esa medida es muy importante que sea tomada en consideración por las llamadas “Damas” de Blanco, quienes junto a su presidenta la grosera Berta Soler, ofenden e insultan a las agentes del orden cuando son requeridas y trasladadas a las estaciones de la policía, por los desórdenes públicos que organizan, siguiendo instrucciones desde Estados Unidos.

Muchos de los llamados “opositores” al estado socialista fueron primeramente presos comunes por hurto, falsificación de documentos públicos, agresiones físicas a sus jefes y escándalos públicos.

Una vez en prisión cumpliendo sus condenas, se dieron cuenta que convirtiéndose en “disidentes” recibían altas sumas de dólares y ayuda alimentaria, sin necesidad de trabajar por el resto de sus días.

Entre esos casos están Guillermo Fariñas, Jorge Luis “Antúnez”, el fallecido Orlando Zapata y muchos más, que hicieron un oficio del título de “opositores”, algo que se puede comprobar al leer algunos de los cables clasificados enviados desde la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Habana, divulgados en el sitio WikiLeaks.

El 15 de abril de 2009 el entonces jefe de la Sección, Jonathan Ferrar, afirmaba en uno de sus reportes secretos al Departamento de Estado, con copia a la CIA, que:

“…los disidentes están más preocupados por tener mayores oportunidades para viajar libremente y vivir de manera confortable. […] más bien dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día de los principales organizadores y sus seguidores…”

La guerra mediática contra la Revolución es tal que no se toman en cuenta los antecedentes delictivos de los mal llamados “disidentes”, y la prueba está en el premio “Libertad Pedro Luis Boitel”, que le fuera otorgado días atrás al ex preso por hurto, Jorge Luis García Pérez “Antúnez”, por el lucrativo Directorio Democrático Cubano, con sede en Miami.

Dicho lauro se lo entregó nada menos que Lincoln Díaz-Balart, integrante de la mafia terrorista anticubana, e hijo del ex ministro del interior del sanguinario dictador de Cuba, Fulgencio Batista.

Quienes desconocen los antecedentes penales de Jorge Luís García Pérez (Antúnez), pueden caer en la trampa del engaño mediático, pero la realidad es que cuenta con un amplio expediente penal, en el cual se encuentran sanciones por delitos de estafa, hurto y falsificación de documentos oficiales, todos cometidos antes de su incorporación al oficio de “disidente”.

Razón tenía José Martí cuando afirmó:

“Hay algo que daña mucho el ejercicio de un derecho y es la hipocresía del derecho”.

La verdadera historia de la ocupación en la Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad.


Arthur González.

Los televidentes cubanos y de otros países, estamos acostumbrados a saborear las sorpresas que exhibe la TV cubana, en la que se desenmascaran a los enemigos de la Revolución y se desvelan planes y acciones subversivas, incluidas las terroristas, que durante los últimos 53 años ha planificado y ejecutado el gobierno norteamericano y su archiconocida Agencia Central de Inteligencia.

Así las cosas, hemos visto cientos de declaraciones de agentes de la CIA, miembros de organizaciones contrarrevolucionarias terroristas entrenadas y financiadas por el gobierno norteamericano, agentes de la seguridad del Estado cubano penetrando a la CIA y a sus grupúsculos contrarrevolucionarios, hasta diplomáticos yanquis acreditados en la Habana en actos de puro  espionaje. Sigue leyendo