Presos a los que nadie escucha.


Por Arthur González.

El odio de los Estados Unidos contra la Revolución cubana es tal, que fabrican mentiras con el fin de hacerle creer al mundo que la Isla es un infierno peor que el descrito por Dantes, por eso rompieron relaciones diplomáticas el 3 de enero de 1961, prohíben los viajes a Cuba de sus ciudadanos, presionaron a los integrantes de la OEA a romper relaciones con Cuba, y crearon estaciones de radio y TV para transmitir noticias falsas.

A pesar de los millones de dólares empleados en esas cruzadas, sumada la construcción de una “oposición” que nunca alcanza el apoyo popular; los planes de actos terroristas para hundir la economía; los intentos de asesinato a sus líderes principales; la guerra económica, comercial, financiera y biológica; unidas a la guerra subversiva que ejecutan con el empleo de organizaciones como la NED,USAID y otras pantallas de la CIA, la Revolución se mantiene firme desde hace 60 años, apoyada por la mayoría de los cubanos y por millones de personas en América Latina, Europa, África, Asia y Oceanía, como prueba de que tantas personas no pueden estar equivocadas.

La construcción de calumnias está presente en cada acción de los yanquis, ordenándole a sus lacayos darle seguimiento a las acusaciones que emanan de la CIA y el Departamento de Estado, como sucedió con la cercana detención de su más amado servidor, José Daniel Ferrer, delincuente con amplia hoja de violaciones de las leyes cubanas y no precisamente políticas.

En medio de una brutal represión en Ecuador, Chile, Bolivia y Colombia, los yanquis desataron una defensa mediática a ultranza por la detención de su asalariado cubano, entre las que se destacan las de Dita Charanzová, Vicepresidenta del Parlamento Europeo encargada de América Latina; el Gobierno de Suecia; Erik Jennische, director del Programa para América Latina del grupo Defensores de los Derechos Civiles; el eurodiputado Hermann Tertsch, representante del partido español VOX y el director de toda esa campaña, Mike Pompeo, Secretario de Estado.

Sin embargo, ninguno de los defensores del delincuente cubano dice una sola palabra respecto a las violaciones de los derechos humanos que padecen a diario los presos que cumplen sus condenas en la cárcel de Rikers Island, calificada como la prisión de los horrores de New York.

Ese centro de reclusión inaugurado en 1932, como centro de detención temporal, para quienes esperaban juicio o para cumplir cortas condenas. Con capacidad para 14 mil presos, ha llegado a tener más de 20 mil reclusos, el 90% de raza negra o de origen latino, donde las palizas propinadas por los guardias, las peleas entre reclusos y abusos, son cotidianos sin que nadie denuncie las violaciones a los Derechos Humanos que allí acontecen.

Frecuentemente ocurren peleas entre bandas organizadas, pero los guardias no actuaban hasta que los presos están a punto de matarse o quedan mal heridos, algo común en el sistema penal en Estados Unidos, reflejado en múltiples filmes, sin que nadie reclame y acuse al gobierno yanqui por tantos abusos y la masividad de presos en esos almacenes de seres humanos.

Rikers Island está considerara como una de las cárceles más peligrosas del mundo, pero nadie se interesa en saber lo que sucede tras los muros de ese centro aislado, que brutaliza al ser humano.

¿Dónde están los defensores de los Derechos Humanos que no proponen resoluciones para condenar a Estados Unidos, por esos miles de presos sin un trato justo que los reeduque para su posterior inserción en la vida pública?

¿Por qué no califican a Estados Unidos como una dictadura que condena sin pruebas a personas inocentes?

La Vice Presidenta del Parlamento Europeo debería investigar lo que realmente sucede en ese y cientos de prisiones yanquis, si es que realmente es una defensora de los Derechos Humanos y no una cumplidora más de las órdenes de los yanquis, como todo hace indicar.

¿No le preocupan al Reino de Suecia y a su Cancileer, las violaciones que comete Estados Unidos con sus detenidos, las palizas brutales que los guardias le propinan a los reclusos, ni las semanas en que mantienen a los presos en celdas de castigo, sin tomar sol o bañarse?

Lo que sucede en la cárcel de Rikers Island, no es propaganda comunista, lo reconoció el diario The New York Times, en   julio del 2014, al publicar el resultado de una investigación que detallaba 129 casos de presos, muchos de ellos con trastornos mentales, que sufrieron lesiones graves durante discusiones con los guardias, en 11 meses del año 2013. Muchos de los heridos requirieron atención médica fuera del recinto, por carecer la prisión del material necesario para tratarlos.

Esa situación fue avalada posteriormente por Preet Bharara, fiscal del distrito sur de Nueva York, en un informe que afirma: “la verificación de la cultura de la violencia profundamente instalada entre los funcionarios de Rikers Island, radica en el trato que dan a los internos más jóvenes”.

Ninguno de los funcionarios implicados en esos hechos fue investigado, procesado o sancionado, ni existen declaraciones del Departamento de Estado o las organizaciones de Derechos Humanos, esas que ahora acusan a Cuba por la detención del asalariado José Daniel Ferrer y se preocupan por sus familiares, como hace la actual Encargada de Negocios de Estados Unidos en La Habana, o la misma Vicepresidenta del Parlamento Europeo, quien envió un mensaje a las familias de Ferrer, Roilán Zárraga, Fernando González Vaillant y José Chaveco, ratificándole todo el respaldo y la solidaridad del Parlamento Europeo.

Moral en paños menores la que muestran quienes cumplen instrucciones de Washington, mientras desoyen a las verdaderas víctimas de un sistema que destruye a sus detenidos, sin importarles su vida y reeducación.

Lo que les duele es que Cuba no se doblega ante las injurias de los yanquis y sus lacayos, porque como bien expuso José Martí:

“La dignidad propia se levanta contra la falta de dignidad ajena”.

 

 

 

 

La Historia les pasará factura, no lo duden.


Por Arthur González.

osé Daniel Ferrer (izquierda) y Manuel Cuesta Morua, con Dita Charanzová

José Daniel Ferrer (izquierda) y Manuel Cuesta Morua, con Dita Charanzová

El 28 de noviembre 2019, dejaron sus nombres grabados para la historia 382 europarlamentarios, como prueba de sumisión total a Estados Unidos, al dar su voto a favor de una resolución contra Cuba redactada con palabras y conceptos idénticos a los que enarbolan los yanquis, en su añeja y fracasada política que en 60 años no ha podido destruir a la Revolución.

La actual cruzada mediática orquestada desde Washington, persigue el objetivo de romper el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación entre la Unión Europea y Cuba, aplicado provisionalmente desde el 1 de noviembre de 2017, después del rotundo fracaso de la Posición Común suscrita en 1997, que pretendía ahogar la economía de la Isla.

A pesar de eso, Cuba salió victoriosa pero ahora los yanquis buscan desesperadamente otras fórmulas para arreciar su despiadada guerra económica, comercial y financiera que dura ya 60 años y para lograrlo utilizan la presión política, el chantaje económico y cuantos métodos sucios existen. De ahí las acciones ejecutadas por el Parlamento Europeo, encabezada por una sus piezas, la Vicepresidenta del Parlamento Europeo encargada de América Latina, Dita Charanzová, quien presentó la resolución injerencista contra el gobierno cubano.

El pretexto actual es la detención del asalariado de Estados Unidos, José Daniel Ferrer, fabricado y financiado para ejecutar actos provocativos y violentos contra la Revolución cubana, explicados por él ante las cámaras de la TV de Miami y en múltiples entrevistas con la prensa extranjera.

Es público y notorio que Ferrer recibe un financiamiento constante desde Estados Unidos y también entrenamiento en métodos subversivos durante sus frecuentes visitas a Miami, algo que no permiten yanquis contra su país.

Los 382 europarlamentarios deberían explicarles a sus hijos como se dejaron presionar por diplomáticos yanquis, para que dieran su voto a favor de una espuria resolución cargada de mentiras, fabricadas por la CIA y el Departamento de Estado.

Según la resolución de marras, José Daniel Ferrer fue detenido “arbitrariamente”, ocultando que fue denunciado por ciudadanos que sufrieron víctimas de secuestro y brutales golpizas propinadas por Ferrer y dos de sus secuaces.

Prueba de que es un peón de Estados Unidos para sus acciones hostiles contra la Revolución, son las continuas visitas que le hace la Encargada de Negocios yanqui a su vivienda, en la oriental provincia de Santiago de Cuba, lo que constituye una total violación de la Convención de Viena 1961, por su injerencia en los asuntos internos cubanos.

La vinculación de Ferrer con la repudiable Fundación Nacional Cubano Americana, engendro creado por la CIA para sus acciones subversivas e incluso terroristas contra Cuba, prueban los intereses que tiene Estados Unidos con ese asalariado.

El teatro mediático construido sobre su detención, las falsas torturas, su inventada huelga de hambre y la falta de comunicación con sus familiares, fueron desbaratados con las imágenes expuesta por la TV cubana el 27 de noviembre 2019, donde además se comprueba que Ferrer posee una personalidad con notables complejidades, violento, egocéntrico y emplea mecanismos mafiosos en su conducta cotidiana, a fin de imponerse por la fuerza y la amenaza.

Ante esas imágenes, los 382 eurodiputados tendrán que aclarar a quienes los eligieron, cómo fueron capaces de aprobar una resolución preñada de mentiras, a favor de un delincuente.

La manipulación del inconsciente colectivo es cotidiana en la actuación del gobierno norteamericano, algo que se pone de manifiesto por estos días en que el presidente Donald Trump, es investigado por emplear métodos de chantaje sobre el presidente de Ucrania.

Cuba tiene el record histórico de resistir la guerra económica, comercial, financiera y biológica más larga de la historia humana, por parte del país que ahora le reclama derechos humanos.

¿No sabrán los europarlamentarios de los asesinatos, torturas, detenciones arbitrarias y desapariciones que ejecuta Estados Unidos en sus intervenciones durante sus guerras injustificadas?

¿Por qué acusan a Cuba por la detención, bajo todos los preceptos legales, de Ferrer y no sancionan a Ecuador, Bolivia, Chile y Colombia, por las salvajes arremetidas contras cientos de miles de ciudadanos que piden mejoras de vida, sin ser financiados por gobierno alguno?

¿Un detenido, asalariado de los yanquis, será más importante que los miles que hoy sufren la represión en Chile, heridos por balas de goma y ciegos de por vida en plena juventud?  Ellos si se merecen una resolución que le exija al presidente chileno el cese de la represión contra millones, que solo piden ser escuchados.

Qué opinan los 382 eurodiputados que votaron contra Cuba, del golpe militar gestado por la CIA en Bolivia, para derrocar a un presidente electo constitucionalmente, solo por tener ideas de izquierda no aceptadas por Washington.

¿Y para la detención arbitraria, mezquina y mañosa contra Luis Ignacio Lula en Brasil, no hay voluntad de proponer una declaración condenatoria?

El parlamento europeo jamás propuso, ni aprobó, una resolución exigiéndole al gobierno de los Estados Unidos, que pusiera en libertad al preso más antiguo del continente, el independentista puertorriqueño Óscar López Rivera, quien sufrió 34 años en cárceles norteamericanas, de ellos 13 años en celdas de aislamiento sin derecho a nada, solo hablar de independencia y libertad para su patria, Puerto Rico, algo muy diferente a lo que hace José Daniel Ferrer.

Ferrer conoce perfectamente que su detención responde a la acusación legal formulada en su contra. No fue secuestrado en medio de la noche, la policía lo buscó en su vivienda y salió públicamente sin golpizas ni malos tratos, como muestran las evidencias televisadas.

En la cárcel sí sostiene contactos con su esposa e hijos, quienes le suministran alimentos y otros productos. Si estuviese tan aislado no hubiese podido enviar una carta “clandestina” a la familia, como quieren hacerle creer a los incautos.

Al igual que cualquier detenido, debe cumplir los plazos del proceso de instrucción policial, algo común en el mundo, muy diferente a los chilenos, ecuatorianos, colombianos y bolivianos que permanecen detenidos sin estar acusados legalmente, sus familiares desconocen sus paraderos y por tanto no se pueden comunicar con ellos.

En Cuba no se lanzan gases lacrimógenos, potentes chorros de agua fría y menos se disparan balas de goma o granadas con efectos de luz y sonido para dispersar manifestaciones, el pueblo cubano apoya mayoritariamente al socialismo y sabe perfectamente que las penurias económicas son causadas por Estados Unidos.

La resolución del Parlamento Europeo está cargada de las mismas mentiras que históricamente Estados Unidos fabrica para demonizar a la Revolución cubana, incluso repite frases para desacreditar a Cuba expresadas por el presidente Barack Obama en diciembre de 2014, cuando al anunciar el restablecimiento de relaciones diplomáticas dijo:

“Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche. Continuaremos apoyando a la sociedad civil allí”.

Las mentiras son la base de la política exterior de Estados Unidos, algo bien conocido, incluso recientemente Mike Pompeo, ex director de la CIA y actual Secretario de Estado, reconoció como en la Agencia de Inteligencia se enseña a mentir para alcanzar objetivos.

Cuba paga ese precio para mantener su independencia y soberanía, frente a los Estados Unidos que siempre soñaron apoderarse de ella, pero en 60 años la verdad siempre ha salido a flote.

La contrarrevolución fue creada por Estados Unidos desde los primeros meses de 1959 y así consta en el plan de la CIA del 17 de marzo de 1960, que afirma:

“El primer requisito es crear una oposición cubana responsable, atractiva y unificada contra el régimen de Castro, que se declare públicamente como tal…”

Pero al nacer sobre intereses financieros carentes de ideología, los mismos diplomáticos yanquis en La Habana, informan en cables secretos:

Vemos poca evidencia de que las organizaciones disidentes tengan mucho impacto en los cubanos de a pie… más bien dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día de los principales organizadores y sus seguidores…”

Por tanto, resulta importante guardar bien el nombre de los 382 europarlamentarios que se dejaron presionar por los yanquis, porque más temprano que tarde la historia les pasará factura, pues como afirmó José Martí:

“La vil mentira es la forma fatal del pudor”

 

Una vez más Cuba desbarata campañas en su contra.


Por Arthur González.

Los yanquis, especialistas en fabricar mentiras para engañar al mundo, vuelven a quedar en ridículo con sus historietas inventadas, con la intención de satanizar a la Revolución cubana. Esta vez el actor seleccionado es el contrarrevolucionario José Daniel Ferrer, Frankenstein hecho a la medida de sus intereses, pero el tiro nuevamente les salió por la culata.

¿Se olvidaron los actuales jefes y oficiales de la CIA del ridículo que hicieron sus antecesores hace ya varias décadas, cuando convirtieron por obra y gracia, al terrorista Armando Valladares en un “destacado” inválido?

Aquel terrorista que hicieron “poeta” a la carrera, cumplía sanción penal por actos terroristas contra el pueblo cubano, y de un día para otro, siguiendo orientaciones enviadas desde Estados Unidos, se postró en una silla de ruedas porque “perdió” la fuerza en sus piernas. A partir de ese momento desataron una gran campaña contra Cuba, por los supuestos malos tratos sufridos en la prisión.

En esos años la prensa internacional no dejaba de acusar a la Revolución, e incluso muchos líderes mundiales pedían su liberación, como resultado de las falacias creadas por los yanquis. La primera dama francesa, Madame Mitterrand intervino en el asunto y solicitó que se le permitiera viajar a París, petición que le fue concedida.

Pero cuál no sería su vergüenza al ver bajar del avión a Valladares caminando y elegantemente vestido con traje a la medida. Ahí culminó la farsa, pues, antes de viajar, las autoridades cubanas le mostraron al detenido varios videos de él, haciendo ejercicios en su celda que demostraban su teatro.

¿Quién no recuerda los videos expuestos en la Tv cubana sobre Martha Beatriz Roque? En muchos de ellos se comprobó cómo mentía deliberadamente, con una fingida huelga de hambre en “protesta” contra la Revolución. Aquella falsa huelga se desboronó cuando la televisión mostró como recibía alimentos a través de una ventana, que encargaba comprar a un vecino. La “moribunda” de inmediato cambió de maquillaje y sin el menor pudor continuó sus visitas a la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana para recibir nuevas instrucciones. El show quedó grabado en el pueblo como la Huelga del Aguacate.

La historia de tales patrañas engañosas es infinita, pero ahora tocó el turno a José Daniel Ferrer, en momentos que la administración de Donald Trump recrudece sus acciones de guerra económica, comercial y financiera, con el viejo sueño de ahogar al pueblo cubano y que este, cansado de sus penurias, culpe al sistema socialista y lo deponga.

Ferrer fue detenido por delitos comunes, al secuestrar y golpear salvajemente a un coterráneo, asistido por dos de sus secuaces. Producto de la golpiza la víctima tuvo que ser ingresada por sus múltiples lesiones.

Al ver como su única pieza se les escapa, Estados Unidos conformó rápidamente una cruzada mediática, para lo cual coaccionaron, presionaron, pagaron y orientaron a editores de importantes medios, al igual que hicieron hace años en la Operación Mockingbird,  a diplomáticos, parlamentarios europeos, dirigentes de partidos políticos, a su agente especial en la OEA, Luis Almagro, a ministros como la canciller del Reino de Suecia, quienes sin elementos probatorios, echaron a rodar el guion entregado por los yanquis acusando a Cuba.

Entre las imputaciones están la tortura, la negación de alimentos, la ausencia de asistencia médica y el entorpecimiento de las visitas familiares que las autoridades cubanas llevan a cabo contra el detenido, toda esa avalancha de acusaciones en medio de los miles de detenidos en Ecuador, Chile, Bolivia y Colombia, el golpe militar contra el presidente Evo Morales, la brutal y despiadada represión ejecutada por Sebastián Piñera en Chile, la que no ha recibido una sola condena por Estados Unidos, la OEA, la Unión Europea ni de Suecia.

Organizaciones conformadas en el exterior para atacar a Cuba, recibieron de inmediato las órdenes del Departamento de Estado y de oficiales CIA, enmascarados como diplomáticos en las embajadas yanquis, entre las que destacan Prisoners Defenders y Observatorio Cubano para los Derechos Humanos, ambas con sede en España, Amnistía Internacional, partidos de derecha entre ellos el español VOX, se sumaron al reclamo de Estados Unidos.

El objetivo que persiguen con esta ola de denuncias contra Cuba es claro y conciso, demostrar que se “violan” de forma sistemática los Derechos Humanos y por tanto anular el Acuerdo de Cooperación entre la Unión Europea y la Isla, con lo cual pretenden cercar mucho más la guerra económica, comercial y financiera que no ha podido derrocar a la Revolución en 60 años.

Ese fin lo confesó Dita Charanzová, Vicepresidenta del Parlamento Europeo encargada de América Latina, cabeza visible de las acusaciones contra Cuba en ese órgano y evidente pieza al servicio de Estados Unidos, de amplias relaciones con oficiales CIA bajo ropaje de diplomáticos yanquis.

En sus declaraciones a varios medios de prensa que juegan en esa cruzada mediática, afirmó sin ambages:

“El Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación firmado con Cuba en 2016, tiene una cláusula democrática para suspender el acuerdo en casos de violaciones de Derechos Humanos, como último recurso, y deberán usar su Acuerdo con Cuba no solo como puente de diálogo, sino también como instrumento de presión”.

Para lograr su propósito de condenar a la Isla por las inventadas violaciones de Derechos Humanos, Dita Charanzová presentó al pleno del Parlamento Europeo, una propuesta para debatir el caso de José Daniel Ferrer y la situación de los Derechos Humanos en Cuba, con el fin de aprobar una declaración enérgica que dé pie a exigir de inmediato la anulación del Acuerdo de Cooperación, algo que explicó a la revista Periodista Digital América:

 “Espero que tengamos un texto fuerte que no solo pida la liberación de José Daniel Ferrer y los otros presos políticos, sino que también subraye la importancia del Acuerdo Político y de Cooperación entre la UE y Cuba, y que tomemos en serio los compromisos hechos en ese acuerdo”.

La estrategia se veía venir desde hace varias semanas por las declaraciones del Secretario de Estado, Mike Pompeo y dos de sus subsecretarios, quienes han estado anunciando con satisfacción las nuevas sanciones económicas, comerciales y financieras tomadas por el presidente Trump contra Cuba.

Pero lo que olvidan los enemigos de la Revolución es que en 60 años no han podido demostrar una sola desaparición forzosa, un asesinato, torturas ni represión, mientras el mundo observa impávido como países aliados de Estados Unidos, con fuertes lazos políticos y económicos con la Unión Europea, asesinan a mansalva a decenas de personas, reprimen con una brutalidad inhumana, detienen a pacíficos ciudadanos que reclaman una vida mejor y ejecutan golpes militares, sin que la “preocupada” Vicepresidenta del Parlamento Europeo encargada de América Latina, proponga una sola condena.

La Televisión cubana mostró el 27 de noviembre 2019, la verdad sobre José Daniel Ferrer, imágenes de cómo se auto golpea, su buen estado físico, las visitas a la prisión de su esposa e hijos y otros familiares, realidades que no podrán ocultar los yanquis, quienes una vez más quedaron en ridículo, al igual que sucedió con el falso inválido y la moribunda consumidora de aguacates.

Los yanquis no deben olvidarse de lo que afirmó José Martí:

“Talento, tenemos en Cuba más que guásimas. Lo que importa es uncir la inteligencia, con bravura continua y silenciosa”.

Washington debe sacar conclusiones de lo cuesta calumniar a Cuba.


Por Arthur González.

Desde que el asalariado de Estados Unidos, José Daniel Ferrer fue arrestado, al ser acusado por varios ciudadanos que sufrieron golpizas propinadas por él y por dos de sus secuaces, las campañas mediáticas para atacar a Cuba no han cesado, prueba de que realmente Ferrer es uno de sus peones en la Isla.

El Departamento de Estado, la OEA, el Parlamento Europeo y Amnistía Internacional, se lanzaron a calumniar a las autoridades cubanas de “arrestarlo arbitrariamente”, desconociendo la salvaje agresión que este delincuente propinó a sus víctimas, ahora trasmutado en “disidente” por obra y gracia de los yanquis.

Una demostración de cómo manipulan las informaciones contra la Revolución cubana, es la cruzada a favor de un solo detenido, mientras callan sobre los miles de detenidos arbitrariamente en Ecuador, Chile, Bolivia y Colombia, porque esos sí son realmente opositores a los regímenes neoliberales que cuentan con el visto bueno de los yanquis.

Estados Unidos, la OEA y la Unión Europea, no han condenado el golpe militar fraguado por la CIA contra el presidente Evo Morales, situación que recuerda a los ejecutados durante el pasado siglo XX en Latinoamérica, organizado desde el Norte contra gobiernos que no eran del agrado de Washington.

Evidentemente los yanquis no quieren aceptar la realidad y por eso levantan calumnias, algo que deberían tener presente los miembros del Parlamento Europeo que siguen sus instrucciones, por constituir delitos sancionado por leyes.

Recientemente el diario español El País, publicó una noticia en la que relata la condena emitida por un tribual de Granada, sobre un ex Concejal del partido Izquierda Unidas, quien calumnió e insultó a un agente de la Guardia Civil y ahora tendrá que pagar nada menos que 5 mil euros.

Esa suma se compone de 3 mil 500 euros de indemnización al calumniado, más mil 440 euros de multa a razón de ocho euros al día durante seis meses, más los costos judiciales, que en ese caso se valoran aproximadamente en 3 mil euros. El total, sin incluir el costo de publicar la sentencia en un diario local, alcanzan los 8 mil euros.

Entre las varias calumnias estaban la de cometer abusos de autoridad y maltrato a la gente en el cuartel.

La investigación ejecutada por las autoridades determinó que todo era inventado, algo similar a las acusaciones que realizan varios de los asalariados de Estados Unidos y hasta la Encargada de Negocios yanqui en La Habana, quien viaja a Santiago de Cuba para entrevistarse e instruir a José Daniel y otros “disidentes”, a los que entrega altas sumas de dinero, en total violación de la Convención de Viena de 1961 para las relaciones diplomáticas.

Cuba tendrá que aplicar lo establecido en el código penal vigente y sancionar a los asalariados de Estados Unidos, para que sepan que no son impunes y tienen que respetar las leyes como cualquier ciudadano del mundo.

Cotidianamente los contrarrevolucionarios delinquen al ejecutar acusaciones falsas, a sabiendas que faltan a la verdad, además de difamar públicamente a las instituciones de la República y a las organizaciones políticas, de masa y sociales del país.

Convencidos de que los hechos que divulgan son falsos, solo con el interés de desacreditar a las autoridades, comenten el delito de calumnia; así como el de difamación, al imputar conductas y hechos que dañan la reputación de los agentes del orden, con el propósito de predisponer a la opinión pública contra ellos.

Los asalariados siguen las instrucciones de su amo, prueba de ello fueron las declaraciones del ex director de la CIA y actual secretario de Estado, Mike Pompeo, quien dijo el pasado 23 de noviembre 2019:

“El régimen ha lanzado acusaciones infundadas contra Mara Tekach, Encargada de Negocios en La Habana, en un intento por desviar la atención internacional del aberrante trato que recibe el pueblo cubano, en particular la actual detención del opositor José Daniel Ferrer. “Nuestro único deseo es que otros ciudadanos cubanos, incluidos los más de 100 presos políticos que se encuentran actualmente encarcelados por el régimen cubano y los cientos de otros disidentes que padecen la persecución oficial, puedan gozar de ese mismo derecho de libertad de expresión y de la posibilidad de criticar a su propio Gobierno en Cuba, como deberían poder hacerlo si Cuba cumpliera sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos.”

Acusaciones falsas y calumnias para desacreditar a la Revolución, frustrados por los 60 años de fracasos, al no poder derrocar el socialismo que tanto odio les causa debido a las ventajas sociales que le da al pueblo, algo que sus políticas neoliberales no hacen y traen como resultados las protestas de cientos de miles de personas en Europa y América Latina, las que reprimen brutalmente al mejor estilo de los nazis.

Es la mentira repetida hasta hacer creer que es una verdad, porque en Cuba no existen esos llamados “presos políticos”, como quieren sembrar en la mente de ciudadanos de otros países y nadie es perseguido por hablar lo que piensa. Prueba de ellos son las constantes mentiras que divulgan los “opositores” en las redes sociales, los criterios que emiten libremente muchos ciudadanos en ómnibus, establecimientos comerciales y otros lugares, sin tener problemas con la policía.

Tales falacias ponzoñosas las expresó el presidente Barack Obama en su discurso del 17 de diciembre 2014, cuando mintió al afirmar:

“…No me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche. Continuaremos apoyando a la sociedad civil allí”.

Al informar la apertura de su embajada en La Habana, expresó claramente:

“…Podremos aumentar considerablemente nuestro contacto con el pueblo cubano” … “Tendremos más personal, y nuestros diplomáticos podrán participar de manera más extensa en toda la Isla…incluida la sociedad civil y con los cubanos que buscan alcanzar una vida mejor” … “Estados Unidos no dudará en protestar cuando vean que en Cuba se actúa de forma contradictoria con sus valores y sobre sus conceptos de libertad de expresión, asociación y el acceso a la información”.

Nada ha cambiado porque su injerencia en Cuba no está sometida a un partido u otro, es intrínseca a sus políticas hegemónicas en el mundo, por eso como afirmó el General Antonio Maceo, “no nos entendemos”.

Ante las mentiras y falsedades a Cuba no le temblará la mano para actuar de acuerdo a sus leyes, porque como aseveró José Martí:

“No se ha de permitir el embellecimiento del delito, porque es como convidar a cometerlo”

 

 

 

 

¿Alzheimer o mala entraña?


Por Arthur González.

Quizás la edad, el odio y la frustración que sufren en Estados Unidos los enemigos de la Revolución cubana, les provoque el olvido de sus fracasadas campañas de 60 años, acusándola con inventadas violaciones de los derechos humanos.

Lo más reciente del hit parade made in USA, es la detención del asalariado José Daniel Ferrer y sus compinches, a quienes pretenden santificar a toda costa, cuando en realidad se conoce fehacientemente que son grandes pecadores, para decir con más elegancia que son redomados delincuentes.

La gritería formada recuerda a otras parecidas a las que también se sumaron el Departamento de Estado y varios organismos internacionales, que al final se tragaron la lengua al darse cuenta que sus reclamos de libertad eran sobre verdaderos bandidos, que en Miami quisieron convertir en “víctimas”, a pesar de sus amplios antecedentes penales.

Es cierto que los años pasan rápido y las múltiples historietas construidas por los enemigos de Cuba van quedando en el olvido, pero ahí permanecen para recordarles sus defensas sobre algunos mentirosos y delincuentes, que nunca han sido perseguidos políticos.

No se acordarán los yanquis que, en abril del 2014, el arzobispo de Miami, Thomas G. Wenski, se atrevió a pedirle a sus feligreses durante su homilía el 20 de abril, en la ermita de Nuestra Señora de la Caridad, que hicieran oraciones especiales por una delincuente común nombrada Sonia Garro y para su esposo Ramón Alejandro Muñoz, conocido como “Cocorio”, detenidos en Cuba el 18 de marzo de 2012 por homicidio en grado de tentativa.

El matrimonio en cuestión, después de la ingestión de bebidas alcohólicas consumidas por “Cocorio, lanzaron cócteles molotov desde el techo de su vivienda, contra oficiales de la policía que acudieron a poner orden, ante solicitud de los vecinos por sus constantes escándalos.

Al reclamo por aquellos “disidentes” se sumó el obispo Richard Pates de Des Moines, presidente del Comité de Justicia y Paz Internacional de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, quien al conocer la verdad sobre los antecedes del matrimonio, debe haber estado orando varios meses, como penitencia por mentir y acusar falsamente a Cuba.

Pero ahí no paró la situación, envenenada por Berta Soler, de las denominadas “damas” de blanco, Roberta Jacobson, Subsecretaria de Estado para el hemisferio occidental, también se unió al reclamo por dichos bandoleros, arrastrada por las mentiras de la campaña anticubana de convertirlos en “opositores al régimen” y en “activistas políticos”, al estilo de muchos de los que “huyendo del comunismo” salieron de Cuba por el puerto del Mariel y al arribar a Miami, fueron calificados como excluibles por las autoridades norteamericanas.

Es posible que la Sra. Roberta lo hiciera impulsada por las declaraciones de la entonces congresista Ileana Ros, quien abogó a favor de la libertad de ellos, en el pleno de la Cámara de Representantes, como hizo el 21 de mayo 2015 en su cuenta de Twitter.

Los ejemplos son demasiados para perder el tiempo, pero la defensa que hacen actualmente a favor de Ferrer, irá a parar al mismo lugar de las efectuadas por Sonia y el “Cocorio”, como las que hicieron años atrás por el inventado grafitero “El sexto”, cuando enviaron a La Habana a una abogada del Departamento de Estado, especialista en derechos humanos que viajó a Cuba con visa de turismo, para defenderlo.

Hoy “El sexto” está acusado en Miami de violencia doméstica y nadie reclama por su libertad, porque la vida demostró que realmente es un drogadicto y delincuente sin la menor pizca de artista, como quisieron hacerle creer a muchos incautos, a pesar de las denuncias de Cuba.

Se habrán olvidado de la famosa “Huelga del Aguacate”, protagonizada por la vetusta Martha Beatriz Roque Cabello, en la que le hizo creer a todos que estaba moribunda en fase final, siendo visitada a toda carrera por una diplomática yanqui y hasta por la diplobloguera de Washington, Yoani Sánchez Cordero, quienes hicieron el ridículo al verla en la TV cubana, recibiendo alimentos de un vecino que los pasaba por una ventana, burlándose de todos en busca de protagonismo y dinero.

A inicios de año 2013, José Daniel Ferrer García, se declaró “en huelga de hambre” con el pretexto de exigir la “liberación inmediata y sin condicionamientos”, de empleados del grupúsculo que dirige y financia. En aquella fecha el Arzobispo de Santiago de Cuba, Dionisio García Ibáñez, se comprometió a mediar en la “crisis”.

¿Cómo terminó el show? Muy parecido al de Martha Beatriz, pues todo era puro teatro.

La manipulación de los que llevan 60 años tomándose la leche de la vaca yanqui, tienen que inventar represiones y violaciones de los derechos humanos en la Isla, para poder justificar los miles de dólares que reciben mensualmente por sus acusaciones falsas, como parte de esa guerra psicológica implacable que llevan a cabo los especialistas de la CIA, que cobran jugosos salarios.

Lo triste del tema es que ninguna de las personalidades mencionadas, ni de las organizaciones que atacan a Cuba, han reclamado la libertad de los miles de detenidos y muertos en Ecuador, Chile, Honduras, Argentina, Colombia y Panamá, producto de las represiones brutales acontecidas en esos países, durante las protestas populares contra las medidas neoliberales impuestas por el sistema capitalista, ese que no brinda mejorías al pueblo, le hace la vida más dura a los que pierden sus empleos y no les alcanza el dinero para pagar la vivienda, el agua, el gas, s seguros médicos y la educación de sus hijos.

Sabiduría la demostrada por José Martí cuando dijo:

“Es criminal querer forzar la opinión pública”

 

 

 

 

 

¿Derechos humanos o humanos sin derechos?


Por Arthur González.

Los falsos demócratas que dicen defender los derechos humanos al servicio de Estados Unidos, se desenmascaran ante el mundo cuando no permiten la libertad de pensamiento, expresión, ni de prensa, de aquellos que reclaman una vida mejor para sus pueblos.

En estos días se comprobaron las salvajes y despiadadas represiones que llevaron a cabo los gobiernos “democráticos” de Ecuador y Chile, quienes integran el llamado Grupo de Lima que solo condena a Venezuela por no rendirse ante la guerra económica, comercial y financiera que le hacen los yanquis.

Para Ecuador y Chile no hay campañas de prensa ante la represión de sus estudiantes y trabajadores, empleando tanques de guerra, chorros de agua fría y gases lacrimógenos, unido a las golpizas injustificadas de quienes dicen defender la democracia, tal y como hicieron las dictaduras latinoamericanas del pasado siglo XX.

Centenares de presos, torturas denunciadas, violaciones de mujeres y asesinados por las balas de los soldados, no tienen repercusión en el Departamento de Estado, la OEA, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, ni de las decenas de organizaciones “defensoras” de los derechos humanos, que solo consideran violaciones las inventadas detenciones en Cuba y Venezuela, financiadas por Estados Unidos.

En Colombia no cesan los asesinatos de líderes campesinos por parte del ejército y paramilitares. El partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), acaba de denunciar el asesinato del ex combatiente Wilson Parra Lozada, el pasado 28 de octubre 2019 en el municipio de Currillo, departamento Caquetá, al sur de Colombia.

Ese mismo día fue torturado y asesinado por miembros del ejército, Flower Jair Trompeta, defensor de derechos humanos en la localidad de Corintio, departamento del Cauca.

El partido FARC asegura que, desde la firma del Acuerdo final de Paz, han sido asesinados 169 ex combatientes, pero para esos crímenes no hay una sola resolución de la ONU, la OEA, organizaciones de los Derechos Humanos, ni una condena del Departamento de Estado yanqui.

Sin embargo, contra Cuba han fabricado una campaña sucia, con la intensión de manchar la imagen de un país que no tiene un solo desaparecido en 60 años.

La operación mediática nació a partir de la detención del asalariado José Daniel Ferrer, única pieza que le queda a Estados Unidos en la fabricada “oposición”, quien solo lucha por embolsillarse más dinero.

Ferrer y tres de sus compinches, Fernando González Vaillant, José Pupo Chaveco y Roilán Zárraga Ferrer, fueron detenidos no por actos contrarrevolucionarios, sino por hechos delictivos, al propinarle una brutal paliza a Sergio García González, quien fue hospitalizado en la sala de terapia intensiva del hospital del municipio Mayarí Abajo.

González Vaillant y Zárraga Ferrer, poseen antecedentes penales por robo con fuerza en vivienda habitada y sancionados por dicho delito años atrás. El primero también cumplió sanción por violar a una menor de edad, antecedentes que quizás no conozcan el Secretario de Estado, Mike Pompeo, ni Mara Tekach, Encargada de Negocios de Estados Unidos en La Habana, que hacen declaraciones injerencistas contra Cuba.

Ambos funcionarios no denuncian a Ecuador, Chile y Colombia por las permanentes violaciones de los derechos humanos de sus pueblos y mucho menos por los 20 fallecidos durante las manifestaciones en Chile, los tres mil 712 detenidos y mil 233 heridos causados por el ejército contra el pueblo, que reclama su derecho a una vida digna.

La operación anticubana está en desarrollo y para ello orientaron a la organización internacional UN Watch, a formular acusaciones contra Cuba, de haber “detenido de forma arbitraria” a unas 481 personas el mes pasado de septiembre, cifras inventadas para desprestigiar a la Revolución y ganarse unos cuantos dólares de los que asignan desde el Departamento de Estado, la USAID y la NED.

Según publicó UN Watch en Internet, con su acostumbrado dramatismo, “en medio de una ola represiva en la Isla contra el movimiento opositor Unión Patriótica de Cuba, su líder, José Daniel Ferrer y otros tres activistas, permanecen encarcelados sin garantías legales”.

¿De cuál ola represiva en la Isla hablan? ¿Dónde ocurrió que no la vio nadie, ni aparecen fotos o videos en Internet?

¿Por qué no denuncian y demandan sanciones contra la verdadera e irrefutable represión en Ecuador, Chile y Colombia, que inundan las redes sociales y que la prensa oficialista silencia?

En esas cruzadas mediáticas contra la Revolución, es fácil descubrir quienes cumplen orientaciones emitidas por Estados Unidos, pues exponen idéntico guion y en el mismo lapsus de tiempo.

Así se puede comprobar como otro de los subordinados a los yanquis es el “Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias de Naciones Unidas”, quien demandó del gobierno cubano: “aclarar de inmediato la suerte y el paradero del líder de la Unión Patriótica de Cuba, José Daniel Ferrer”.

Al unísono salieron con similar tema, el senador Marco Rubio, el congresista Mario Díaz-Balart y el agente CIA, Luis Almagro, de la OEA.

La lista de subordinados crece y permite medir las dimensiones que pretenden darle a la cruzada contra Cuba, todo antes de la presentación del informe anual en la ONU contra el Bloqueo imperialista, ese que intenta matar de hambre y enfermedades a 11 millones de cubanos desde hace 60 años.

Otro que salta en la lista de sometidos es el gobierno de Suecia, con larga historia en esos menesteres contra Cuba. Recordemos que su embajada abrió las puertas a varios contrarrevolucionarios y facilitó a Yoani Sánchez Cordero, el acceso a Internet para iniciar su blog.

De Suecia llegó en 2012 por segunda vez, Jens Aron Modig, presidente de la Liga Juvenil del Partido Demócrata Cristiano de Suecia, quien junto al español Ángel Carromero, del Partido Popular español, recorrieron parte de Cuba repartiendo dinero a la contrarrevolución para ejecutar acciones provocativas. Tres años antes el sueco viajó a Cuba para reunirse con elementos “opositores” y abastecerlos con equipos y dinero.

La Liga Juvenil del Partido Demócrata Cristiano de Suecia, tiene una línea política análoga a la del ultraconservador “Tea Party” estadounidense, y antes de llegar a Cuba “casualmente” sostuvo reuniones en el Instituto Republicano Internacional (IRI). Su visita fue parte de una operación organizada por Anikka Rigo, jefa de la Sección de Relaciones Exteriores del Partido Demócrata Cristiano Sueco.

Ahora bajo las presiones yanquis, Ann Linde, Ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, aseguró el 30 de octubre 2019:

“Mi Gobierno ha planteado a La Habana cuestiones sobre la libertad de expresión, reunión y asociación, así como de los presos políticos, tanto en las conversaciones bilaterales como en el marco de trabajo de la Unión Europea”.

Cuestionada por el parlamentario Jakob Forssmed, la Ministra respondió:

Suecia, a través de su Embajada en La Habana y la UE, supervisa cuidadosamente la situación de derechos humanos. Igualmente, supervisa y aborda la situación de los presos políticos. La UE, tanto en Bruselas como en La Habana, ha planteado el caso de José Daniel Ferrer ante representantes cubanos”.

Frossmed, es vocero de política económica del Partido Demócrata Cristiano en el Parlamento sueco y en evidente cumplimiento de las instrucciones emanadas desde Estados Unidos, demandó la presión de su Gobierno al de Cuba, ante la detención del contrarrevolucionario Ferrer.

Todo responde a una maniobra injerencista y de guerra psicológica contra un pequeño país, bloqueado desde hace más de medio siglo por no aceptar arrodillarse ante Estados Unidos.

Pero ante las verdaderas violaciones de los derechos humanos, crímenes y abusos que comenten gobiernos al servicio incondicional de los yanquis, prevalece el silencio cómplice de esos lacayos que ahora ladran contra Cuba, la que continua su camino cargada de dignidad.

Siempre hay que recordar lo que aseguró José Martí:

“Cuba no anda de pedigüeña por el mundo, anda de hermana y obra con la autoridad de tal. Al salvarse, salva”.

Prepara Estados Unidos pretextos para acusar a Cuba.


Por Arthur González.

Resulta evidente que Estados Unidos pretende dar un zarpazo contra Venezuela y seguir su curso hacia Cuba, con la trasnochada ilusión de que podrá matar dos pájaros de un tiro.

La primera etapa de su plan es lograr la división del pueblo cubano, para lo cual fabrican campañas a fin de que una masa importante de la sociedad vote No, en el próximo referendo para aprobar la nueva Constitución de la República.

Para ello orientan a sus lacayos a crear noticias falsas, trabajar en montajes de videos a través de teléfonos móviles y grabar determinadas provocaciones en la vía pública con voces de sus actores, gritando consignas contrarrevolucionarias, como su fuese en el lugar de los hechos.

Pretenden utilizar algunos artículos de la Constitución, como el que define el matrimonio, para enfrentar a los religiosos y otros sectores de la sociedad, con vistas a que no voten a favor de la Carta Magna, estimulando criterios negativos para arrastrarlos al voto contrario, lo que les permitiría hacer campañas de que la Revolución pierde apoyo popular.

En ese sentido, algunos artistas que gozan del reconocimiento popular y viajan con frecuencia a Miami, han reiterado criterios contra el proceso de votación, algo que no se puede desvincular de las acciones que en Miami desarrollan connotados elementos anticubanos, con similares intensiones.

La segunda etapa es la construcción de pretextos para fortalecer las sanciones contra Cuba, incluida la amenaza efectuada por Estados Unidos de estudiar la posibilidad de volver a incorporarla en la lista de países patrocinadores del terrorismo y aplicar el capítulo III de la execrable ley Helms-Burton, para atemorizar a los inversionistas extranjeros como fórmula para afectar las finanzas cubanas.

Otras acciones planificadas en el presente plan de acciones encubiertas, están vinculadas a las inventadas violaciones de los derechos humanos que desde Miami y Washington insisten en divulgar, mediante campañas de prensa diseñadas contra la Revolución.

En este aspecto, les orientan a sus asalariados internos ejecutar actos provocativos en calles y plazas de la Isla, para que, al ser detenidos por las autoridades del orden, acusen al gobierno de reprimir la libertad de expresión, igual que hacen en aquellos países con gobernantes que no son de su agrado, actitud muy diferente a la sumida contra sus aliados europeos y latinoamericanos, cuando reprimen salvajemente a los trabajadores que reclaman mejores condiciones de vida.

Lo más relevante han sido las actividades ejecutadas por la organización contrarrevolucionaria Unión Patriótica de Cuba, UNPACU, dirigida por José Daniel Ferrer en la provincia de Santiago de Cuba, personaje que recibe mensualmente miles de dólares para cumplir con las tareas que le asignan en sus frecuentes viajes a Estados Unidos, donde se reúne con representantes y senadores de la mafia terrorista asesina anticubana.

José Daniel Ferrer, como fiel servidor de los yanquis, inició recientemente actos callejeros para incitar al voto por el NO, en el próximo referendo del 24 de febrero, siendo detenido junto a una docena de servidores por sus acciones.

Tal como estaba previsto, desde Miami comenzaron las campañas comunicacionales condenando la actuación policial y sobredimensionando el hecho, a pesar de que la policía cubana no emplea armas largas, no usa escudos, cascos, chalecos antibalas ni gases lacrimógenos y chorros de agua fría, como sucede en Francia contra los llamados Chalecos Amarillos.

Para mayor dramatismo, el propio senador Marco Rubio, principal apoyo de la mafia terrorista anticubana, declaró que “habrá más sanciones contra Cuba”, haciendo referencia a la detención de algunos elementos contrarrevolucionarios pertenecientes a la UNPACU.

Acto seguido José Daniel hizo declaraciones a los medios de Miami, para anunciar una inventada huelga de hambre, al estilo de las que hacia Martha Beatriz Roque Cabello, donde ingerían aguacate, calabazas, caldo de pollo, plátanos y otros vegetales, a la par que se hacía retratar simulando su próxima muerte, lo que fue denunciado en la TV cubana viéndose obligada cesar su show mediático.

El actual plan yanqui está en proceso, por eso el llamado “Observatorio Cubano de Derechos Humanos” (OCDH), con sede en Madrid, se sumó a la condena hecha por Marco Rubio, acusando a Cuba de “reprimir” a los lacayos yanquis, quienes reciben altas sumas de dólares por llevar a cabo sus espectáculos, algo gastado por su reiteración en los últimos 60 años y que Cuba denuncia con argumentos contundentes.

La prueba de que la provocación es parte de un plan de acciones encubiertas diseñado por Estados Unidos, fueron las declaraciones de la ex oficial de la CIA, Kimberly Breier, actual subsecretaria para Asuntos del Hemisferio Occidental en el Departamento de Estado, condenando las detenciones de los contrarrevolucionarios y expresó su apoyo a los pedidos de cambio del sistema socialista en Cuba, prueba de la injerencia de su Gobierno en los asuntos internos de la Isla, ya que anhelan recuperar el poder perdido desde 1959.

En este nuevo plan la embajada yanqui en la Habana tiene tareas asignadas, de ahí sus declaraciones de condena a las detenciones de los contrarrevolucionarios de la UNPACU, por cumplir instrucciones generadas en Washington. Para los diplomáticos yanquis “Cuba hostiga a los cubanos que hacen demandas pacíficas de un cambio hacia la democracia, porque el verdadero motivo del referendo constitucional no es propiciar una reforma sino garantizar la permanencia en el poder”.

La operación contra el referendo que tanto les duele, está en marcha y otra de sus provocaciones fue la ejecutada por la escritora cubana Katherine Bisquet Rodríguez, ganadora de una mención en poesía del premio Calendario 2019, quien se presentó en la actividad oficial de la Asociación de Jóvenes Artistas cubanos, con un letrero impreso en su camiseta que decía “Yo Voto NO”, el que dio a conocer cuando se quitó la blusa que llevaba puesta, prueba de su premeditación.

La desesperación de los yanquis se manifiesta diariamente, pero Cuba acumula una amplia experiencia en el combate a esos actos, iniciados en los años 60 del siglo XX con noticias falsas, como fue la Operación Peter Pan, unidas a las acciones terroristas donde incendiaron centros comerciales, cines, teatros, escuelas y centros industriales, mataron e hirieron a cientos de personas inocentes, sin poder derrocar a la Revolución.

Los cubanos están preparados para la lucha con los yanquis en cualquier escenario, porque como dijera José Martí:

“Es poderosa la voluntad de un pueblo que lucha por su independencia”