Asume Noruega tareas de Estados Unidos para la subversión


Por Arthur González.

Increíble pero cierto, Noruega país escandinavo bien distante del Caribe, aceptó desde hace algún tiempo ejecutar acciones subversivas contra Cuba por solicitud de Estados Unidos.

En ese sentido, sus diplomáticos y funcionarios ejecutan tareas en favor de la política hostil fabricada por Estados Unidos desde el propio año 1959 contra la Revolución cubana. Una prueba de eso son las frecuentes invitaciones cursadas a elementos contrarrevolucionarios a conferencias en diferentes conferencias que planifican especialmente con ese fin.

El pasado mes de marzo, sesionó nuevamente el Foro de Oslo, al cual invitaron a la “refugiada política” Rosa María Payá Acevedo, quien, a pesar de disfrutar de ese estatus migratorio en Estados Unidos, tiene residencia oficial en La Habana y la visita frecuentemente sin la menor represalia o persecución política.

Otro de los beneficiados con la ayuda financiera y política noruega para incrementar matrices de opinión contra Cuba, es el “artista grafitero” Danilo Maldonado, construido a la carrera por la propaganda yanqui, pues no tiene obra de valor artístico que mostrar.

Ambos asalariados y empleados de la mafia terrorista anticubana de Miami, volvieron con el mismo canturreo de la inventada falta de libertades en la Isla, algo que se contradice con la reciente provocación efectuada por Rosa María en su vivienda de La Habana, en la cual reunió a varios contrarrevolucionarios y diplomáticos estadounidenses y europeos para hablar mal del gobierno cubano, sin que fuera reprimida por la policía cubana.

La cubana Yoani Sánchez y el polaco Lech Walesa, han participado en esos eventos.

El hecho más reciente llevado a cabo es la invitación al Foro de Oslo, del también asalariado Guillermo Fariñas, personaje desprestigiado que ha dejado mal parados a europarlamentarios quienes le brindaron apoyo en sus falsas huelgas de hambre, extremadamente manipuladas por la prensa al servicio de las acciones subversivas contra Cuba.

Fariñas apodado El Coco, por su carencia de cabellos y vellos en su cuerpo, fue convocado para cacarear en el Foro de Libertad Oslo 2017, el pasado 24 de mayo, con el propósito de hablar sobre la “La vida de un contrarrevolucionario”, siendo presentado por la abogada norteamericana al servicio del Departamento de Estado, Kimberley Motley, la misma que violando las leyes cubanas e incluso la prohibición de viajar a Cuba como turista, arribó a La Habana en diciembre 2016 con ese tipo de visa, para participar en una provocación mediática junto a Danilo Maldonado.

Por esa acción fue reembarcada hacia los Estados Unidos, sin ser sometida a un juicio por la comisión de delitos, algo que premeditaron los oficiales que le ordenaron viajar a Cuba, sin que las autoridades de la Isla se dejaran arrastrar con sus provocaciones, dada la experiencia acumulada a lo largo de 58 años de enfrentar ese tipo de provocaciones.

Para sellar las acciones subversivas diseñadas por especialistas de agencias de inteligencia yanqui, intervino el secretario general de la OEA, Luis Almagro, lo que reafirma la patraña organizada desde Washington. Sigue leyendo

Buscavidas en Miami llenan sus bolsillos hablando mal de Cuba


Por Arthur González.

El sainete está presente en cada acto realizado en Miami, especialmente si es para ganar dinero fácil, donde el tema de la Cuba revolucionaria es el gancho para atrapar a los incautos

58 años haciendo lo mismo y aún hay quienes caen en las trapas de pícaros que se enriquecen a costa de aquellos que se dejan embaucar por imágenes fabricadas contra la Revolución, esa que desplazó del poder a Fulgencio Batista y sus testaferros, convirtiéndolos por arte de magia en “refugiados políticos” en Estados Unidos.

Una de las más recientes fórmulas para embolsillarse unos cuentos dólares, fue el evento celebrado en la galería Cuban Art Club de Miami, el pasado 15.04.2017, mediante una inventada expo-venta de “Artistas Pro Derechos Humanos”, encabezados por el “talentoso” grafitero Danilo Maldonado Machado, que su única obra es escribir en paredes y muros la palabra El Sexto.

Para no dejar lugar a dudas de cómo se buscan los dólares, dicho evento fue organizado por la llamada Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, presidida por Juan Antonio Blanco Gil, habilidoso personajillo que se educó con toda la opulencia en Cuba por ser hijo de una histórica militante comunista, Elena Gil, seguidora del político ortodoxo, Eduardo Chivas y amiga personal de Fidel Castro.

Fue tal la influencia de su madre que Juan Antonio llegó a ser representante diplomático de la Revolución cubana por años, hasta que murió su progenitora y decidió pasarse a las filas de aquellos que atacó durante décadas, para continuar su buena vida en otros lares.

La recaudación que se obtenga de las ventas de las obras irá directamente a la susodicha Fundación, la misma que recibió una suma millonaria en el 2014 por tratar de impartirle clases  de liderazgo en el Miami Dade College, a jóvenes cubanos de la Isla, entre ellos Maldonado, la hija de Berta Soler, de las Damas de Blanco, la sobrina de su esposo, la sobrina de Guillermo Fariñas y otros hijos y parientes de la “disidencia” cubana, que terminó con expulsiones, deserciones y desenfrenadas fiestas nocturnas; pero el dinero fue a parar a la caja de Juan Antonio Blanco.

Sin embargo, esos “preocupados” por los derechos humanos en Cuba no hablan de lo que sucede a su alrededor, en una zona tan cercana a Miami Dade como Liberty City, donde la miseria y los niños sin recursos para asistir al médico y cursar estudios superiores, es una constante. De esos nadie se acuerda, al fin y al cabo, no sirven para buscarse el dinero fácil.

Tampoco la llamada Fundación no le interesa lo que acontece en los Centros de Detención de Inmigrantes, en los cuales el mal trato está presente cada día. Un ejemplo es la reciente muerte el 14.04.2017, del mexicano Sergio Alonso López, de 55 años, por una hemorragia interna, posiblemente producto de los golpes recibidos, aunque las autoridades del Centro aluden que padecía de cirrosis hepática, pero es evidente que no tuvo asistencia profesional oportuna.

Es la sexta muerte en un Centro de ese tipo en menos de un año y nadie dice que se violan los derechos humanos.

Alonso estaba recluido en el Centro de detención para inmigrantes ubicado en California, por haber ingresado en los Estados Unidos en tres ocasiones y al no ser cubano no tuvo la oportunidad de ser aceptado, pues la Ley de Ajuste es solo para los cubanos que “huyen del comunismo” y no para quienes huyen de la miseria y la muerte por hambre. Sigue leyendo