Historia de un fracaso.


Por Arthur González.

Tal parece que los ideólogos que llevan a cabo la política contra la Revolución cubana, son tarados y no estudian los fracasos de sus antecesores, pues repiten las mismas historias que jamás han tenido éxito, pero si grandes pérdidas de cientos de millones de dólares mal gastados.

Esta es la verdadera juventud cubana que apoya a su Revolución.

Para aparentar que trabajan en los objetivos de lograr que la juventud cubana se incorpore a las actividades contrarrevolucionarias, ahora andan divulgando, en los sitios fabricados para tales fines, que existe en la Isla una llamada “Mesa de Diálogo de la Juventud Cubana”, la que no se conoce ni tiene respaldo alguno entre los jóvenes cubanos, estudiantes universitarios o de otros niveles de la educación.

La tal “Mesa” fantasma, financiada por los yanquis, asegura haber lanzado dos concursos para los jóvenes, bajo los títulos: “Ensayar Cuba Futura” e “Iniciativas De Bien Común”, con las que sueñan conformar la creatividad y la coherencia entre el presente y el futuro de cada joven, para que sea una regla general, que:

“Les posibilite su desarrollo y sean capaces de analizar su realidad, sopesarla, y pensar en que es posible un futuro mejor que el que se proyecta ahora con tanta represión, y por supuesto, que ese futuro sea dentro de Cuba”.

Según los que organizan tal maniobra, en el 2015 premiaron dos concursos, uno de fotografía y otro de ensayo, y el atractivo fue la entrega de una laptop, por supuesto enviada desde Miami.

Ahora que Cuba instala nuevas capacidades para acceder a Internet, los ideólogos yanquis tienen el viejo anhelo de llegar a los teléfonos móviles de los jóvenes para tratar de captarlos, algo difícil porque los cubanos conocen bien la historia de las relaciones entre el Norte revuelto y brutal y la pequeña isla del Mar Caribe, la que pasa por la explosión del acorazado Maine, como pretexto para ocupar la Isla en 1898, la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, los hechos terroristas, la guerra económica, comercial y financiera, la biológica, y los cientos de planes para asesinar a Fidel Castro, entre muchos otros hechos.

Los esfuerzos de la CIA por penetrar a la juventud cubana se iniciaron en 1960 y jamás pudieron conformar una oposición juvenil a la Revolución, ni siquiera cuando la desaparición del llamado campo socialista europeo, que precedió a la desintegración de la URSS.

Por primera vez en 2009, Estados Unidos diseñó un programa de becas para fabricar líderes juveniles, que pudieran actuar en los barrios cubano. Dichas becas eran para cursos por tres y seis meses en centros educacionales yanquis, con un estipendio de miles de dólares mensuales, pero solo para muchachos entre 16 y 18 años de edad. Todo fue un fiasco.

Siguieron con otro programa en el 2015, utilizando la organización World Learning Inc., con sede en Washington, la cual abrió la convocatoria de un nuevo “Programa de Liderazgo de Verano”, durante cuatro semanas en Estados Unidos. Este fue denunciado por los mismos participantes y tampoco obtuvieron resultados.

En 2017 a pesar de los fiascos, siguieron con la misma idea fija, anunciando una nueva convocatoria para diez becas, esa vez ejecutada por la organización Líderes Sociales, plateando sin ambages que el interés perseguido era “promover el desarrollo profesional juvenil y fortalecer la sociedad civil cubana”. Ningún resultado alcanzaron.

Como perros hueveros que insisten, aunque le quemen el hocico, apoyados por Rosa María Paya Acevedo, apadrinada por el senador Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, pretendieron organizar un engendro denominado Cuba Decide, el cual fue a parar al mismo basurero que sus precursores, en un intento por utilizar el ciclo de conferencias para los jóvenes que se iniciaban en el trabajo privado en Cuba.

Para eso, contaron con el apoyo de la Iglesia Católica y el Centro Loyola, de esa institución religiosa.

Esa preparación metodológica se ejecutó bajo el programa denominado Cubaemprende, dentro de los locales de la casa sacerdotal adjunta a la iglesia San Juan de Letrán y del Sagrado Corazón de Jesús, esta última dirigida por la Orden de los Jesuitas.

Nada les ha dado resultado con los muchachos cubanos, quienes ante las limitaciones materiales que impone la guerra económica y con los altos conocimientos adquiridos gratuitamente en Cuba, viajan al exterior en busca de mejores oportunidades económicas, pero sin tomar posiciones políticas a favor de los yanquis.

Todo es más de lo mismo, incluso la forma en que los organizadores se embolsan los miles de dólares que les envía Estados Unidos, con el sueño de repetir en Cuba lo ejecutado en Polonia. No por gusto enviaron a varios de sus asalariados a recibir consejos de Lech Walesa, pero perdieron tiempo y dinero porque la juventud cubana se mantiene apoyando su proyecto social que, no exento de errores, es mucho más humano que el que ofrece el capitalismo despiadado.

Un vivo ejemplo son los miles de latinoamericanos que han recorrido miles de kilómetros por Centroamérica, huyendo de la miseria, el hambre, desempleo, enfermedades y las violaciones de los derechos humanos en sus países, donde solo impera el sistema capitalista impuesto por los yanquis.

A esos traidores que por cuatro dólares se prestan a cumplir las órdenes dictadas desde Washington, debería tener presente a José Martí cuando expresó:

“Hacen mal los jóvenes que se entretienen en morder con dientes envenenados el virgen seno de la patria”.

 

La CIA intensifica sus planes contra Cuba.


Por Arthur González.

Como en los años 60 del pasado siglo XX, la CIA retoma sus planes contra la Revolución cubana, algunos copiados de aquellos que nunca tuvieron resultados.

Con el nuevo presidente Miguel Díaz-Canel, al frente de los Consejos de Estado y de Ministros, la CIA y el actual mandatario de Estados Unidos, intensifican sus acciones anticubanas, echándole mano a cuanto fantoche aparezca en el camino y se preste a cumplir sus órdenes.

Como arma fundamental mantienen la guerra económica, con la ilusión de que el pueblo se lance a las calles y exija cambios.

Una de las medidas a las que más empeño ponen, son los falsos ataques acústicos y consecuencias en salud hacia sus diplomáticos en La Habana, algo que no pueden demostrar, pero mantienen el tema en cartelera para ahuyentar los turistas y afectar la economía cubana. Para que nadie olvide el asunto, ahora repiten el libreto en China, a riesgo del costo político que eso pudiera conllevarles.

Sobre eso, recientemente Tomás Regalado, periodista y político, de origen cubano radicado en Estados Unidos, declaró en el Interamerican Institute for Democracy (IID):

“Actualmente existen oportunidades coyunturales para debilitar a los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua”.

Tras las sanciones y alertas de viaje a Cuba emitidas desde los EE.UU., lo único que está dando renta en Cuba, son los cruceros, porque los turistas que quieren ir a Cuba no quieren ir a los hoteles por temor a ser penalizados por el Departamento del Tesoro. De modo que la gente se queda en los cruceros. Algunas sanciones están dando resultados”.

El IID se dedica al estudio de la política exterior de los EE.UU. hacia las denominadas “dictaduras” del continente, y es dirigido por Carlos Alberto Montaner, terrorista cubano.

Unido al recrudecimiento de su guerra económica y mediática contra Cuba, la CIA intensifica otras medidas para estructurar una “oposición” interna entre los jóvenes y artistas.

Entre los asalariados que más financian actualmente está Rosa María Payá, devenida en “refugiada política” en Miami, por ser la única figura joven que pueden mostrar ante el mundo como “disidente” cubana, a pesar de no residir en la Isla, nunca fue miembro de grupitos contrarrevolucionarios, estudió en la Universidad de La Habana y no es aceptada por elementos “disidentes” de larga data al servicio de los yanquis.

Rosa María en poco tiempo ha recibido un apoyo total de la CIA y políticos como Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, fue enviada a múltiples países europeos y latinoamericanos, incluso bajo solicitudes del Departamento de Estado es recibida por políticos y miembros del Parlamento Europeo.

Esa “refugiada política” hecha a la medida de las necesidades yanquis, sustituyó a Yoani Sánchez, quien en el 2004 fue reclutada por Carlos Alberto Montaner, siendo igualmente paseada por el mundo, y sin éxitos pasó al olvido.

En los actuales planes de la CIA, Rosa María fue dirigida a participar en el evento Teen Vogue Summit, organizado por la revista Vogue, el pasado 1ro de junio en New York, donde expuso el proyecto Cuba Decide, pero sin resultados que mostrar.

Teen Vogue Summit tuvo este año una agenda para intercambiar sobre temas del control de armas, la reforma migratoria y el cambio climático.

Rosa María, igualmente fue llevada recientemente a una reunión con el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, miembro del Partido Republicano y fuertes relaciones con Marco Rubio. En dicho encuentro la “refugiada” solicitó que la OEA prestara atención a lo que ella denomina “crisis democrática” que vive la Isla, matriz de opinión que la CIA está conformando, para crear condiciones a futuras acciones internas con sus asalariados y para lo cual aspira a emplear los twists y los SMS, tal y como hacen hoy en Venezuela y Nicaragua.

El encuentro con el embajador yanqui estuvo auspiciado por la organización anticubana Freedom House, financiada por la CIA, tras la NED y el Departamento de Estado, donde Payá Acevedo se presentó como “presidenta de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia”, cargo que le asignaron para darle representatividad y justificar su presencia en actividades de la región, solicitándole a los miembros de la OEA que, además de tomar medidas contra Venezuela, lo hagan igualmente hacia Cuba para “poner fin a la represión y la falta de libertades”.

Siguiendo ese libreto, Rosa María expresó “la necesidad de recuperar un sistema democrático e instó a la OEA y sus estados miembros, a no reconocer como representantes del pueblo cubano a los miembros de la Asamblea Nacional, ni a Miguel Díaz-Canel, por no haber sido elegidos bajo un sistema con garantías democráticas”.

Trujillo, en su posterior intervención ante la Asamblea de la OEA, expuso: “los países de las Américas tienen que aceptar que Cuba es la madre de todo mal, referente al debilitamiento de la democracia en el continente y las violaciones de derechos humanos”.

Otra línea de trabajo de la CIA es sobre el sector artístico-intelectual, donde la artista plástica Tania Bruguera, tiene la cara visible en busca de captar adeptos para sus planes.

En ese sentido, lo más reciente es su oferta de financiamiento a cineastas cubanos, para “promover la diversidad de voces en el audiovisual independiente cubano, impulsar a directores, productores y guionistas noveles de comunidades poco representadas, a contar sus historias”.

Afirmó que le dará prioridad a “proyectos con temas sociales acuciantes en la Cuba de hoy y del futuro, que sostengan los principios de no discriminación por orientación sexual, identidad de género, color de la piel, forma de pensar, estatus socioeconómico y procedencia geográfica”.

Como financista del proyecto aparece el Instituto Internacional de Artivismo Hanna Arendt (INSTAR), engendro creado para sustentar esa estrategia subversiva como “un espacio de alfabetización cívica en la Isla, resultado de la acción pública #YoTambienExijo”.

Tampoco habrá resultados favorables para la CIA, porque los cubanos empuñarán siempre su espada victoriosa, porque como afirmó José Martí:

“Lengua, tenemos todos; pero espada pocos”

 

¿Por qué los yanquis no quieren elecciones en Cuba y Venezuela?


Por Arthur González.

Estados Unidos, antes exigía elecciones en Cuba y Venezuela, pero ahora se oponen a ellas bajo el argumento de que “no son democráticas”.

El motivo es que cuando soñaban con que los “opositores”, pagados con su dinero, iban a ganar, gritaban a los cuatro vientos que ambos países tenían que celebrar procesos electorales.

Ahora, conscientes de que ganarán dirigentes de izquierda, dicen que desconocerán los resultados porque no se ajustan a los parámetros que ellos establecen.

Sin embargo, hacen total silencio ante el fraude en las elecciones de México, donde escamotearon el triunfo al candidato del pueblo Manuel López Obrador; en Honduras violaron todos los preceptos democráticos; en Perú la corrupción llegó al punto extremo de reimponer al presidente acusado de actos de corruptela, quien firmó el indulto de Fujimori, a pesar de los crímenes cometidos.

De Brasil nada dicen, allí la libertad, la democracia y la opinión del pueblo se pisotearon abiertamente, para mantener a un presidente corrupto hasta la medula.

Esa es la democracia representativa que los yanquis pretenden imponerle nuevamente a Cuba y Venezuela, por eso se oponen a los sistemas populares que defienden los verdaderos intereses de sus pueblos.

La actual cruzada mediática desplegada por la prensa oficialista yanqui, unida a las presiones sobre la Unión Europea para que sancione a funcionarios venezolanos, las posiciones asumidas por la desprestigiada OEA, junto al fabricado Grupo de Lima que pretenden oponerlo a la CELAC, intentan deformar la realidad, e imponer una matriz de opinión contraria a los procesos electorales de los dos países, que poseen regímenes sociales mucho más democráticos que el estadounidense.

Venezuela ha impuesto record de elecciones democráticas con 22 en los últimos años, pero no son reconocidas por Washington debido a que la oposición no ha podido derrocar a la Revolución Bolivariana.

Contra Cuba se repite la vieja fórmula de ataques contra la forma en que se postula y eligen los delegados del Poder Popular, y a pesar de eso, soñaron con obtener algunos escaños con el engendro denominado Cuba Decide, que no tiene respaldo ni de los propios grupúsculos contrarrevolucionarios, a pesar del dinero invertido en la “refugiada política” Rosa María Paya Acevedo, residente en Miami.

Esa inventada “perseguida política”, deliró con postular algunos de sus patrocinados, sin lograr un solo candidato.

Otro que engañó y estafó a los que le dieron miles de dólares, es Manuel Cuesta Morua, con su proyecto “Mesa Unida de Acción Democrática”, quien aseguraba disponer de imaginarios 175 candidatos opositores, finalmente no pudo postular a ninguno y con los dólares obtenidos se fue a viajar por el extranjero.

Para tener una idea cierta del desprestigio de esa llamada “oposición” cubana, basta citar el caso de Eliécer Ávila, quien, al regresar de su gira europea en el 2014, donde culminó un curso de adiestramiento impartido por el polaco Lech Walesa, conformó el grupo “Somos +”, no pudiendo agrupar la membresía que le exigían desde Miami y además rechazado por otros “disidentes” que no le permitieron alcanzar representatividad entre la contrarrevolución tradicional.

El resultado fue similar al de otros “opositores”, se aprovechó del apoyo de Estados Unidos para recibir una visa y se acogerá a la Ley de Ajuste. Actualmente reside en Miami con su esposa, la que dio a luz un niño que es ciudadano norteamericano.

Probablemente en lo adelante se dedique a ejercer la ingeniería informática que gratuitamente obtuvo en Cuba, gracias al sistema socialista, que con seguridad le rendirá mejores frutos económicos para sostener cómodamente a su mujer e hijo.

El resto es más de lo mismo, aunque lo nuevo es la adición de Luis Almagro, titular de la OEA, organización que ni pinta ni da color, ni es respetada por nadie por responder a los dictados del Departamento de Estado y la CIA, como demuestran varios documentos desclasificados.

Cacareando lo que le indican los oficiales de la CIA, Almagro hace llamados a desconocer la sucesión de Raúl Castro, después que Estados Unidos se cansó de exigir la salida del gobierno de Fidel y de Raúl, plasmado en la “Ley para la libertad y la solidaridad democrática cubanas”, de 1996.

Como prueba de su servilismo, le orientaron viajar a Miami para participar en un acto organizado por Rosa María Payá, para continuar la guerra mediática contra Cuba, en una supuesta promoción de un “plebiscito vinculante para que el pueblo cubano decida qué sistema político quiere”.

A dicho bochinche asistió el ex congresista Lincoln Díaz-Balart, miembro de la mafia terrorista, e hijo de uno de los principales testaferros del tirano Fulgencio Batista. Allí Almagro expresó su apoyo al proyecto fabricado para Rosa María Payá, y volvió a recitar el guion escrito por la CIA contra Venezuela, al señalar: “La dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, es un burdo intento de replicar la experiencia cubana, incluso en la generación de una diáspora para liberar la presión interna”.

Triste papel de vender su alma al que más dinero le aporte.

En un gesto similar al ofrecido a José María Aznar, ex presidente español que logró imponer en 1997 la llamada Posición Común contra Cuba, la zona de Coral Gables, integrada dentro del condado de Miami-Dade, proclamó el 10 de febrero “Día de Luis Almagro”.

Esos son los que quieren retrotraer a Cuba al pasado, aquel en el que politiqueros corruptos se postulaban para alcaldes, concejales y gobernadores, prometían en sus campañas electorales, agua, camino y escuelas, se robaban el escaso presupuesto destinado a un desayuno escolar y nunca dieron empleo a cientos de miles de desocupados que llenaban las calles de la isla.

Aquella situación cambió para siempre con la triunfante Revolución, a la que el imperio no le perdona los niveles de educación, cultura, seguridad social y salud alcanzados por su pueblo.

A darle lecciones de democracia a otros, a los cubanos les basta recordar lo que dijo José Martí:

“Es recia y nauseabunda, una campaña presidencial en los Estados Unidos”.

Lo que acaba de descubrir Rosa María Paya


Por Arthur González.

Los asalariados de Washington, esos que reciben instrucciones que los obligan a recitar guiones escritos para tergiversar la realidad cubana, llegan a creerse las mismas mentiras que divulgan contra la Revolución.

Una de esas es Rosa María Paya Acevedo, “refugiada política” residente en Miami, convertida en vedette de la noche a la mañana por obra y gracia de los que diseñan las campañas para difamar a Cuba.

Tantas han sido sus mentiras que ella no sabía que la guerra económica impuesta por la Casa Blanca en 1962, afectaba al pueblo cubano, pues los libretos que debe aprenderse aseguran que las penurias que sufren los cubanos, son causadas por el sistema socialista “que es un fracaso”.

Ignorantes los que se lo crean, pues con solo leer uno de los documentos desclasificados y publicados de la CIA, comprobarán que es todo lo contrario.

Dice la Agencia de Inteligencia sobre el particular:

“[…] El principal objetivo de los programas encubiertos de los Estados Unidos contra Cuba, es completar el aislamiento económico, político y psicológico de Cuba con respecto a América Latina y al mundo libre…Estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de guerra económica”.

A finales del pasado mes de julio, Rosa María, la nueva “estrella” fabricada por los ideólogos yanquis especialistas en subversión, descubrió que el sitio Cuba Decide, creado para copiar el fracasado Proyecto Varela, no se podía visitar en internet desde Cuba, porque simplemente está bloqueado, pero no por el gobierno comunista, sino por los Estados Unidos, ya que su plataforma emplea Project Shield.

Ahí mismo salieron en su defensa algunos medios oficialistas para presionar el gobierno de Estados Unidos, porque ellos no sabían cuántas limitaciones sufren los cubanos a causa de esa guerra económica, que va desde las medicinas, equipamiento médico para salvar vidas, hasta materias primas para producir artículos en beneficio de 11 millones de personas, no de los gobernantes.

Entre las que salió en esa cruzada a favor de la Payá, fue una de las columnistas del Wall Street Journal, quien acusó a Google de “colaborar con el gobierno cubano y mostrarse totalmente desinteresada en la lucha cubana por la libertad de expresión”.

La respuesta no se hizo esperar y Google respondió a través de un mensaje transmitido al libelo de Miami, el Nuevo Herald, donde le informan la verdad de quien es el responsable de bloquear Internet para los cubanos, afirmando:

“…de acuerdo con la ley de los Estados Unidos, algunos servicios no están disponibles en ciertos países, incluida Cuba”.

Sobre ese particular y para que el mundo conozca la verdad del bloqueo, Andrea Faville, vocera de Google, explicó que Project Shield utiliza la tecnología de App Engine y esa es una de las plataformas que no están abiertas para los cubanos de la isla.

Sin embargo, el propio emporio yanqui de la cibernética firmó, el pasado 2016, un acuerdo con la empresa cubana de telecomunicaciones ETECSA, donde le impuso una cláusula sobre libertad de información, en la cual obliga a la parte cubana a “no censurar sus servidores en Cuba”, mientras Google si lo hace, o sea: has lo que yo digo, pero no lo que yo hago.

Ahora Rosa María y el resto de los asalariados que tanta libertad le reclaman al gobierno cubano, saben que donde se corta la libertad es en Estados Unidos, donde se impide el desarrollo de Cuba a toda costa y costo.

De eso no han hecho una campaña mediática para luchar por la eliminación del Bloqueo, o ¿seguirán pidiéndole al presidente Donald Trump que lo mantenga?

Si es así como desean que el pueblo elija a sus candidatos a las próximas elecciones, están fracasados, porque en Cuba todos saben leer y escribir; por tanto, no valen los engaños, y como afirmó José Martí:

“Las verdades reales son los hechos”

 

 

Intromisión en los asuntos internos de Cuba


Por Arthur González

Todo indica que ciertas embajadas europeas volverán a repetir sus acciones en apoyo a la contrarrevolución cubana, como estuvieron haciéndolo durante años, especialmente después de la caída del campo socialista, con la finalidad de que en Cuba sucediera lo mismo.

La vida les demostró que la Revolución socialista era sólida y autóctona, no triunfó por el apoyo solidario del ejército rojo, pues el pueblo cubano soportó durante 58 un capitalismo despiadado, que jamás resolvió las penurias que padecían las clases obrera y campesina, de ahí que lucharán en las montañas y en las ciudades para lograr la total independencia de los Estados Unidos.

Ahora ilusionados nuevamente por las próximas elecciones generales en Cuba, algunos gobiernos de la Unión Europea seguidores de los dictados de Washington, vuelven por la picada al visitar y estimular a ciertos asalariados de Estados Unidos, tipificados como “disidentes”, algo que ya hicieron en los años 90 y 2000 sin obtener resultados.

Los días 30, 31 y el 03.08.2017, una suerte de “comitiva” violadora de la Convención de Viena de 1961, integrada por Filip Vurm, cónsul de la República Checa, Samuele Fazzi, primer secretario de la embajada de Italia, Adrian Chrobot, jefe de la sección político-económica de la Embajada de Polonia y Carlos Pérez Padilla, de la delegación de la Unión Europea en Cuba, viajaron a las provincias de Villa Clara y Camagüey, para visitar a algunos de los bautizados como “periodistas independientes”.

Según expresaron los diplomáticos, su actuación estaba basada en el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación UE-Cuba, rubricado en diciembre de 2016 por la Alta Representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini y el canciller Bruno Rodríguez Parilla, y la aprobación del Parlamento europeo el pasado 5 de julio, donde introdujeron el artículo número cinco, referido a la atención a los progresos de Cuba en materia de derechos humanos, redactado con el mismo lenguaje empleado por el presidente Donald Trump, durante su discurso el 16.06.2017, ante la mafia terrorista anticubana de Miami.

En las declaraciones de los periodistas dependientes de las orientaciones emanadas desde Estados Unidos, afirmaron que los referidos diplomáticos los visitaron en sus viviendas, donde buscaron información sobre la posibilidad en la Isla de organizar medios de prensa independientes del gobierno cubano, la perspectiva real de la llamada “sociedad civil”, las experiencias y resultados del trabajo no estatal, y otros temas de la vida interna cubana, principalmente la posición que asume la juventud.

Durante la visita a Villa Clara se entrevistaron con el promotor del grupo CubaDecide, creado desde Miami por Rosa María Paya Acevedo, con la trasnochada ilusión de fomentar un ambiente contrarrevolucionario en las próximas elecciones de Cuba, lo que demuestra cuales son las verdaderas intenciones de esos diplomáticos.

Hay que tener presente que el villaclareño pagado por Rosa María Payá, regresó de Miami el pasado mes de mayo, donde recibió entrenamiento para sus actividades contra la Revolución y tuvo “tanta suerte” que obtuvo una visa en la embajada de Estados Unidos en La Habana.

Es público que Cuba es el país del mundo donde se deniegan más visas para viajar a Estados Unidos. Solo en los dos últimos años el Departamento de Estado rechazó el 81.85% de las solicitudes, excepto para los contrarrevolucionarios que viajan a recibir preparación en Miami; detrás de Cuba están Laos (67%), Guinea Bissau (65%) y Somalia (65%). En América los haitianos con el 60%.

Esas embajadas europeas tradicionalmente al servicio de las tareas orientadas desde Estados Unidos, debe recordar que con su actuación violan el artículo 41-1 de la Convención de Viena de 1961 sobre Relaciones Diplomáticas, el cual expresa textualmente:

“Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que gocen de esos privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor. También están obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado”.

Igualmente, esos violadores de las normas diplomáticas internacionales deberían tener presente el artículo 9 de la propia Convención que dice:

“El Estado receptor podrá en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante que el jefe u otro miembro del personal diplomático de la misión es persona non grata, o que cualquier miembro del personal de la misión no es aceptable…”

Si algún diplomático cubano acreditado en el exterior, se entrevistara por horas con personas que trabajan por dinero para una potencia extranjera en contra de su país, seguramente de inmediato le aplican el artículo 9.

Estos hechos deben ser denunciados para que el mundo conozca las acciones que se realizan contra Cuba de forma continuada desde 1959, y por tanto se ha visto obligada a tomar las medidas correspondientes.

No se puede olvidar que, en 1960, antes de EEUU romper relaciones con Cuba, sus “diplomáticos” se reunían con grupos contrarrevolucionarios, por lo que fue necesario declararlos personas non gratas, al igual que a otros que instalaron ilegalmente micrófonos secretos en los locales de la agencia de prensa china en La Habana.

La Unión Europea tiene muchos problemas y violaciones permanentes de los derechos humanos, para querer darle lecciones a Cuba, y deben tener presente que a los cubanos nunca les temblará la mano para tomar las decisiones correctas ante sus provocaciones.

No por gusto aseguró José Martí:

“No siempre los traidores alientos llegan donde alcanza la brava voluntad”