Insiste Estados Unidos en organizar y preparar grupos contra la Revolución cubana.


Por Arthur González.

No hay policias ni represion contra ellos.

No hay policias ni represion contra ellos

A pesar del descalabro que sufren desde hace 60 años, los Estados Unidos persisten en crear una contrarrevolución en Cuba, con el sueño de derrocar el sistema socialista que tanta irritación les causa.

Fue el presidente Dwight Eisenhower quien ordenó a la CIA fabricar grupos de “oposición” para acabar con la naciente Revolución cubana y quedó plasmado en el 1er Programa de Acciones Encubiertas, aprobado el 17 de marzo de 1960, donde se afirma:

 

Crear una oposición cubana responsable, atractiva y unificada contra al régimen de Castro, que se declare públicamente como tal” […] “Se debe seleccionar a un líder, con apoyo norteamericano concentrado sobre él y fortalecido con la tarea a realizar” […] “Todas las acciones acometidas por la CIA, en apoyo o en nombre del Consejo de la Oposición, se presentarán, por supuesto, como actividades de esa entidad”.

Así nacieron los grupúsculos y así continúan, a pesar de que jamás han contado con apoyo popular; por eso es que surgen y desaparecen con la misma rapidez.

En su desespero para lograrlo y gastar los 20 millones aprobados por la Casa Blanca para la subversión contra Cuba, pretenden sacar de la Isla a los más recientes contrarrevolucionarios para entrenarlos en Estados Unidos, donde tienen especialistas en guerras no convencionales, subversión política y actividades de desobediencia civil, como denominan a los desórdenes públicos que ellos en su país no admiten y reprimen brutalmente.

Por ese motivo organizan una inventado reunión denominada Pasos de Cambio, donde aspiraban a preparar a los contrarrevolucionarios cubanos, bajo la cobertura de ser parte de la sociedad civil; pero siempre la mentira sale a relucir, pues en dicha reunión estará presente el viejo agente CIA, Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos, junto a parte de la mafia terrorista anticubana de Miami y por supuesto especialistas de la Agencia Central de Inteligencia, para estudiar a los participantes y detectar posibles agentes de la Seguridad del Estado de Cuba.

15 miembros de los grupúsculos recibieron la invitación y las visas yanquis, evidentemente en La Habana, con una facilidad asombrosa, porque a las familias cubanas para la reunificación se les obstaculiza de forma notable y tienen que viajar a un tercer país para recibirlas.

Para no dejar dudas a lo que iban, solo hay que señalar que las clases de preparación las recibirían en la llamada en la Torre de la Libertad de Miami, donde debían ratificar su apoyo al llamado Acuerdo por la Democracia en Cuba y denunciar la “ilegitimidad” del nuevo gobierno presidido por Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

El referido Acuerdo por la Democracia en Cuba es un nuevo invento generado por la mafia terrorista de Miami, que no acepta sus fracasos de más de medio siglo y quiere seguir viviendo con parte de los millones de dólares que anualmente asigna el gobierno yanqui, en su guerra contra Cuba.

Ante ese hecho violatorio del derecho internacional y de injerencia en los asuntos internos de otro estado, el 24 de octubre 2019, las autoridades cubanas tomaron la decisión soberana de no permitir la salida de los 15 contrarrevolucionarios, algo que Estados Unidos tampoco admitiría si conociera que 15 estadounidenses pensaran viajar a Cuba, con el fin de recibir entrenamiento para luchar contra la segregación racial o la liberación de Puerto Rico. Antes del viaje seguro los detendrían por sedición, como hizo España con los independentistas catalanes.

Como prueba de que el viaje es parte de los planes yanquis contra Cuba, la desprestigiada Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha pedido explicaciones al gobierno cubano por “el uso de la salida del país como herramienta de castigo contra ciudadanos contestatarios”, algo que se contrapone al silencio cómplice que hicieron, ante las graves violaciones de los derechos humanos cometidas por los presidentes Lenin Moreno de Ecuador y Sebastián Piñera de Chile, donde los muertos, heridos, desaparecidos y detenidos arbitrariamente, no reciben apoyo de ninguno de esos organismos.

Cuba se defiende de las agresiones de Estados Unidos y toma las medidas que entienda necesarias, pero ninguno de esos asalariados fue detenido, desaparecido o asesinado como sucede en Colombia, Guatemala, Honduras, Ecuador y Chile, solo por ser opositores al gobierno, situación que no recibe condenas de la OEA, la Comisión de Derechos Humanos, la Sociedad Interamericana de Derechos Humanos y otras construidas para atacar gobiernos no aceptables para los yaquis.

Ausencia de moral tienen los que acusan a Cuba, la que tiene que defenderse de los planes de guerra económica y financiera, operaciones especiales para ejecutar actos terroristas y hasta de invasiones mercenarias, las que sueñan con eliminar la soberanía de su pueblo alcanzada a sangre y fuego, porque como afirmó José Martí:

“La libertad cuesta muy cara y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”.

 

 

Protección solo para asalariados


Arthur González

comision-interamericana-de-derechos-humanos-619x348Desgraciadamente si no eres uno de los que recibe mensualmente un salario desde Estados Unidos para intentar derrocar a la Revolución cubana, no obtendrás protección de ningún organismo internacional de derechos humanos y menos aun de la “Comisión Interamericana de Derechos Humanos” CIDH. Sigue leyendo

¿Por qué no le piden cuentas?.


Arthur Gónzalez.

sebastianEl presidente chileno Sebastián Piñera, durante el último informe de su gestión presidencial, anunció ante el Congreso en Valparaíso, que “presentará en los próximos días un proyecto de ley en el que solicita sea considerado un delito, la agresión verbal a la policía”, noticia que fue largamente aplaudida.

Piñera explicó que “su Gobierno no va a tolerar agresiones, ni insultos a los carabineros o policías durante el ejercicio de sus funciones”. Sigue leyendo

Cuba y los derechos humanos


Arthur Gónzalez.

cuba-onuEsta cuestión mal traída y manipulada por EE.UU. a su antojo para condenar a aquellos países que no se arrodillan, ni aceptan seguir la línea impuesta por Washington, ha transitado por varias etapas algunas de ellas bochornosas, que al final terminaron con la llamada Comisión de Derechos Humano, conformándose  el  actual Consejo que en su creación no contó con la representación norteamericana, al no ser elegidos por el voto mayoritario de los miembros de la ONU. Sigue leyendo

De lo que no se preocupan los “disidentes” cubanos


Arthur González.

ddhLos tan divulgados “disidentes” cubanos en la red de redes sociales y por las organizaciones contrarrevolucionarias de Miami, con el apoyo total de sus creadores y financistas de Washington, nunca se preocupan por los que sufren los pobres en el continente americano. Sigue leyendo

Ceguera total o mala intensión.


Arthur González.

Esta interrogante es para ser respondida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, la que al parecer no ve lo que realmente tiene que mirar para condenar a los verdaderos responsables de tantas injusticias en el continente latinoamericano.

Siguiendo las orientaciones de los organismos norteamericanos que trazan la línea de acción contra Cuba, la CIDH condenó “la ola de detenciones arbitrarias” de “defensores” de derechos humanos que tuvo lugar esta semana en Cuba. ¿A qué le llaman ola de detenciones? Es posible que se hayan equivocado de país y con su ceguera apuntaran para el lugar que no es.   Quizás la CIDH pensó que estaba acusando a Panamá por su verdadera ola de represión, causante de la muerte de un menor de solo 12 años por las balas de la policía, o la ola de represión contra los comerciantes peruanos; países donde los detenidos y aporreados son cientos; pero de eso no hay acusaciones de la CIDH, ni de la SIP, ni de la Unión Europea. Los detenidos que no sean de Cuba se pueden podrir en mazmorras de otros países, esos para la CIDH no cuentan. Sigue leyendo