Historia de un fracaso.


Por Arthur González.

Tal parece que los ideólogos que llevan a cabo la política contra la Revolución cubana, son tarados y no estudian los fracasos de sus antecesores, pues repiten las mismas historias que jamás han tenido éxito, pero si grandes pérdidas de cientos de millones de dólares mal gastados.

Esta es la verdadera juventud cubana que apoya a su Revolución.

Para aparentar que trabajan en los objetivos de lograr que la juventud cubana se incorpore a las actividades contrarrevolucionarias, ahora andan divulgando, en los sitios fabricados para tales fines, que existe en la Isla una llamada “Mesa de Diálogo de la Juventud Cubana”, la que no se conoce ni tiene respaldo alguno entre los jóvenes cubanos, estudiantes universitarios o de otros niveles de la educación.

La tal “Mesa” fantasma, financiada por los yanquis, asegura haber lanzado dos concursos para los jóvenes, bajo los títulos: “Ensayar Cuba Futura” e “Iniciativas De Bien Común”, con las que sueñan conformar la creatividad y la coherencia entre el presente y el futuro de cada joven, para que sea una regla general, que:

“Les posibilite su desarrollo y sean capaces de analizar su realidad, sopesarla, y pensar en que es posible un futuro mejor que el que se proyecta ahora con tanta represión, y por supuesto, que ese futuro sea dentro de Cuba”.

Según los que organizan tal maniobra, en el 2015 premiaron dos concursos, uno de fotografía y otro de ensayo, y el atractivo fue la entrega de una laptop, por supuesto enviada desde Miami.

Ahora que Cuba instala nuevas capacidades para acceder a Internet, los ideólogos yanquis tienen el viejo anhelo de llegar a los teléfonos móviles de los jóvenes para tratar de captarlos, algo difícil porque los cubanos conocen bien la historia de las relaciones entre el Norte revuelto y brutal y la pequeña isla del Mar Caribe, la que pasa por la explosión del acorazado Maine, como pretexto para ocupar la Isla en 1898, la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, los hechos terroristas, la guerra económica, comercial y financiera, la biológica, y los cientos de planes para asesinar a Fidel Castro, entre muchos otros hechos.

Los esfuerzos de la CIA por penetrar a la juventud cubana se iniciaron en 1960 y jamás pudieron conformar una oposición juvenil a la Revolución, ni siquiera cuando la desaparición del llamado campo socialista europeo, que precedió a la desintegración de la URSS.

Por primera vez en 2009, Estados Unidos diseñó un programa de becas para fabricar líderes juveniles, que pudieran actuar en los barrios cubano. Dichas becas eran para cursos por tres y seis meses en centros educacionales yanquis, con un estipendio de miles de dólares mensuales, pero solo para muchachos entre 16 y 18 años de edad. Todo fue un fiasco.

Siguieron con otro programa en el 2015, utilizando la organización World Learning Inc., con sede en Washington, la cual abrió la convocatoria de un nuevo “Programa de Liderazgo de Verano”, durante cuatro semanas en Estados Unidos. Este fue denunciado por los mismos participantes y tampoco obtuvieron resultados.

En 2017 a pesar de los fiascos, siguieron con la misma idea fija, anunciando una nueva convocatoria para diez becas, esa vez ejecutada por la organización Líderes Sociales, plateando sin ambages que el interés perseguido era “promover el desarrollo profesional juvenil y fortalecer la sociedad civil cubana”. Ningún resultado alcanzaron.

Como perros hueveros que insisten, aunque le quemen el hocico, apoyados por Rosa María Paya Acevedo, apadrinada por el senador Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, pretendieron organizar un engendro denominado Cuba Decide, el cual fue a parar al mismo basurero que sus precursores, en un intento por utilizar el ciclo de conferencias para los jóvenes que se iniciaban en el trabajo privado en Cuba.

Para eso, contaron con el apoyo de la Iglesia Católica y el Centro Loyola, de esa institución religiosa.

Esa preparación metodológica se ejecutó bajo el programa denominado Cubaemprende, dentro de los locales de la casa sacerdotal adjunta a la iglesia San Juan de Letrán y del Sagrado Corazón de Jesús, esta última dirigida por la Orden de los Jesuitas.

Nada les ha dado resultado con los muchachos cubanos, quienes ante las limitaciones materiales que impone la guerra económica y con los altos conocimientos adquiridos gratuitamente en Cuba, viajan al exterior en busca de mejores oportunidades económicas, pero sin tomar posiciones políticas a favor de los yanquis.

Todo es más de lo mismo, incluso la forma en que los organizadores se embolsan los miles de dólares que les envía Estados Unidos, con el sueño de repetir en Cuba lo ejecutado en Polonia. No por gusto enviaron a varios de sus asalariados a recibir consejos de Lech Walesa, pero perdieron tiempo y dinero porque la juventud cubana se mantiene apoyando su proyecto social que, no exento de errores, es mucho más humano que el que ofrece el capitalismo despiadado.

Un vivo ejemplo son los miles de latinoamericanos que han recorrido miles de kilómetros por Centroamérica, huyendo de la miseria, el hambre, desempleo, enfermedades y las violaciones de los derechos humanos en sus países, donde solo impera el sistema capitalista impuesto por los yanquis.

A esos traidores que por cuatro dólares se prestan a cumplir las órdenes dictadas desde Washington, debería tener presente a José Martí cuando expresó:

“Hacen mal los jóvenes que se entretienen en morder con dientes envenenados el virgen seno de la patria”.

 

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Intensifica Estados Unidos su accionar subversivo en Cuba


Por Arthur González

Cuando Barack Obama anunció el 17.12.2014 el restablecimiento de relaciones diplomática con Cuba, cortadas por Estados Unidos en enero de 1961, hubo quienes aseguraron que las medias tomadas iban en el camino correcto pero muy limitadas.

No se puede calificar de camino correcto esas acciones acordadas por su Consejo de Seguridad Nacional, pues en su discurso Obama puntualizó con claridad que la nueva política reemplazaba una vieja, que no logró en 58 años derrumbar el socialismo cubano y por tanto había que cambiar de estrategia si se querían alcanzar los resultados deseados.

Una de las nuevas líneas de trabajo diseñadas contra la Revolución es su accionar subversivo sobre el sector no estatal, aprovechando la ampliación que hizo el Gobierno cubano en ese sentido, de ahí que Obama fue enfático al exponer en sus discursos que:

“Estas medidas servirán para fomentar aún más los contactos personales, respaldar con mayor fuerza a la sociedad civil en Cuba. Nuestros esfuerzos se enfocan en promocionar la independencia de los cubanos para que no tengan que depender del estado cubano. Los cambios introducidos en nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano”.

Al aprobar un paquete de medidas relacionadas con el comercio con la Isla, no hubo subterfugios y se explicó notoriamente que solo eran para el sector privado cubano, algo que Penny Pritzker, Secretaria del Departamento de Comercio se encargó de exponer el 26 de enero del 2015 en su cuenta de Twitter:

Las provisiones están diseñadas para apoyar al sector privado emergente en Cuba y colocarnos más cerca de alcanzar las metas históricas de política exterior del presidente Obama y fortalecer la sociedad civil cubana”.

De ahí que se iniciaran diferentes cursos de preparación para los denominados “jóvenes emprendedores”, como los impartidos por la Iglesia Católica, denominados Cuba Emprende y InCubaEmpresas, el primero en casas sacerdotales de la capital y en otras varias provincias del país, y el segundo en el católico Centro Fe y Cultura Loyola, ubicado en la iglesia del Sagrado Corazón, para lo cual han recibido un fuerte presupuesto del exterior, con el propósito de formar y asesorar, principalmente a los jóvenes, a que impulsen sus negocios privados y cooperativas.

Según la propia iglesia ha dicho, esos empeños persiguen “respaldar al emergente sector privado, fundamentados en la Doctrina Social de la Iglesia Católica y la necesidad de contribuir a su preparación, en espera de la legalización de las pequeñas y medianas empresas privadas”.

No hay dudas de lo que se pretende con esas  “buenas intenciones, pues según declaró el propio Obama, el 17.12.2014:

“…Continuamos pensando que los trabajadores cubanos deben tener la libertad de crear sus sindicatos, así como los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos…insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no solo los líderes, los que conformen nuestro futuro”.

En esa misma línea y a pesar del discurso provocativo del presidente Donald Trump en Miami el pasado mes de junio, la embajada yanqui en la Habana ha transformado los tres centros ilegales, creados dentro de su recinto para la preparación de la contrarrevolución interna, en aulas para impartirle clases a los jóvenes cubanos.

Para consolidar sus pretensiones de “empoderar al pueblo”, el 6 de junio del 2017 esa misión diplomática informó que su Gobierno decidió ofrecer subvenciones de hasta 100 mil dólares al sector privado cubano, para fortalecer las pequeñas empresas en Cuba, dinero destinado a individuos u organizaciones sin fines de lucro, con el objetivo de preparar a los propietarios no estatales, para que crezcan y puedan tener sostenibilidad, eficiencia, creatividad, servicio al cliente, e innovación.

Las áreas beneficiadas por Washington son la agricultura, el medioambiente, meteorología, salud y cultura.

En cuanto al medioambiente, se valorarán las solicitudes que aborden la pesca sostenible, la contaminación marina, la vida marina en peligro de extinción, la conservación de los arrecifes de coral, de la vida silvestre y de las áreas protegidas.

En materia de salud, los proyectos deberán centrarse en la cooperación en la lucha contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan a las poblaciones de los Estados Unidos y de Cuba, en específico centradas en el Zika, el cáncer y la diabetes. También serán evaluadas las propuestas que promuevan el intercambio cultural, mejoren la comprensión mutua, contribuyan a una mayor capacidad técnica en las profesiones culturales y las artes.

Todo está esbozado con mucha “nobleza”, como si los cubanos no tuvieran memoria de la guerra biológica a la que es sometida Cuba, como fue la Fiebre Porcina Africana, la Roya de la caña de azúcar, el Moho Azul del Tabaco, la Tristeza del Cítrico, la Broca del Café, el Dengue Hemorrágico, causante de cientos de muertos en su primera aparición en la Isla en 1981, entre muchas otras plagas y enfermedades inexistentes en Cuba.

Bien se conoce que en el llamado Fort Detrick, en Maryland, existe un centro de investigación biológica y de desarrollo de armas químicas, dedicado desde hace más de 50 años a detectar enfermedades mediante una “manipulada ingeniería de la infección”.

Hace unas décadas cambió de nombre, denominándose ahora , supervisado por Departamento de Defensa, el Departamento de Seguridad Interna, la CIA y el Instituto Nacional del Cáncer.

Como reconoció el canciller cubano Bruno Rodríguez, el 19.06.2017 en conferencia de prensa en Viena, Austria:

“…es falso afirmar que el presidente Obama hizo concesiones a Cuba, mantuvo en lo fundamental el Bloqueo y trató de avanzar los intereses norteamericanos, e incluso de subvertir el orden constitucional en nuestro país…”

Aunque edulcoren la estrategia todo va encaminado a minar las bases de la sociedad cubana para lograr su deseado “Transito pacífico hacia el capitalismo”.

Que los compren quienes no los conocen, porque como aseguró José Martí:

“…de esa tierra no espero nada más que males”

Interesados en dividir


Por Arthur González

Todo apunta a que la mafia terrorista anticubana de Miami desesperada al ver contados sus días, intenta crear fricciones entre la Iglesia ielana diaz balartCatólica cubana y el Gobierno cubano.

Maldad y experiencias les sobra para diseñar acciones en ese sentido, y en cada ocasión que han constatado algún síntoma de mejorías en las relaciones entre Washington y la Habana, crearon situaciones problemáticas para encrespar los ánimos.

En días pasados, varios de sus asalariados en Cuba fueron trasladados a Miami para que declararan ante el subcomité para asuntos del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, como fórmula angustiosa por evitar el posible levantamiento del Bloqueo Económico.

Con la Iglesia Católica algo similar pudieran estar tramando, ante el entendimiento en que se desenvuelven las relaciones con el Estado y el avance en muchos aspectos de interés mutuo.

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Algo extraño está pasando


Por Arthur González

La vida tiene muchos vericuetos y situaciones inexplicables, pero que la contrarrevolución cubana creada y financiada por los Estados Unidos, esté promoviendo acciones de la Iglesia Católica dentro de la sociedad cubana actual, resulta altamente sospechoso y ojalá que no la arrastren nuevamente al camino que tomó esa institución religiosa al triunfar la Revolución.

En días recientes, Reinaldo Escobar, esposo de la bloguera Yoani Sánchez Cordero, iglesia de Reinaquien trabaja al servicio de la subversión política sobre los jóvenes cubanos, publicó en el diario digital “14yMedio”, creado por la CIA y apadrinado recientemente por “Yahoo Noticias”, una información donde alaba la labor de un centro instituido dentro de la casa sacerdotal de la iglesia El Sagrado Corazón de Jesús, de La Habana.

Dicha iglesia a cargo de la Compañía de Jesús, fue visitada por el Papa Francisco en su reciente visita a Cuba.
El artículo promueve el proyecto diseñado por los jesuitas, bajo el nombre de Centro Loyola, sin esclarecer los propósitos de tal propaganda.

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