Carlos Alberto Montaner de terrorista a historiador malo.


Por Arthur González.

Carlos Alberto Montaner Suris, devenido en periodista, es realmente un terrorista juzgado y condenado en Cuba por hacer estallar bombas en centros comerciales de la Habana en los primeros años de la década de los 60 del siglo XX, siguiendo órdenes de la CIA.

Fue sorprendido in fragrantti después de detonar una de las petacas incendiarias abastecidas por la CIA, en la tienda por departamentos Flogar, condenado y trasladado a la presión, de donde se fugó y solicitó asilo en la embajada de Brasil, cuyo embajador en ese entonces era agente de la CIA.

Ahora, vísperas del 60 aniversario del triunfo de la Revolución cubana, Montaner escribió un artículo para el sitio español infobae, donde cuenta la historia de Cuba a su manera.

Según el terrorista, Fidel Castro y sus compañeros de lucha contra la dictadura sanguinaria de Fulgencio Batista, apadrinado por Washington, “estaban dispuestos a cambiar a punta de pistola las señas de identidad de una sociedad que tenía varios siglos de existencia”, sin mencionar que Estados Unidos impuso sus valores, religión, símbolos y estilo de vida, desde que intervino militarmente en la Isla en 1898, arrebatándole el triunfo a los mambises cubanos que luchaban contra el dominio colonial español.

Estados Unidos ocupó físicamente el archipiélago cubano hasta 1902, dejándole una constitución redactada por ellos, que les permitió ocuparlo militarmente  dos veces más, apoderándose de su economía, política, relaciones exteriores y todo cuanto desearan, razones que motivaron la sublevación popular encabezada por Fidel Castro, para derrocar al tirano Batista.

Según Montaner, la Revolución “transformó el Estado cubano en una dictadura pro soviética sin propiedad privada, ni derechos humanos, y mucho menos separación e independencia de poderes, y echó sobre los hombros de los cubanos, la responsabilidad de enfrentarse al imperialismo yanqui, para imponer a sangre y fuego el modelo social soviético”.

¿Habrá perdido la memoria el terrorista Montaner?

Sería importante recordarle cuál República había en Cuba hasta 1958, esa que ahora desde Miami pintan como lujosa, desarrollada, llena de casinos de juegos, centros comerciales, cabarets para la alta sociedad y zonas de prostitución para el placer de los marines yanquis, obviando la pobreza, los barrios marginales, mendigos, analfabetos, niños trabajando, campesinos sin tierras y cientos de muertos anuales por falta de asistencia médica.

¿Por qué Montaner no expone que el 43% de los campesinos no sabían leer ni escribir y fue la Revolución la que en solo un año eliminó el analfabetismo con el apoyo de todo el pueblo?

La educación se transformó en pública y gratuita para todos, por eso hoy Cuba cuenta con una población altamente calificada escolarmente, algo que jamás se logró en 58 años de neo colonia yanqui.

La Revolución le dio derechos al pueblo que el capitalismo le arrebató; repartió tierras a los que la trabajaban y les llevó salud y la luz de la enseñanza.

El 14% de los campesinos padecía o había padecido de tuberculosis. El 13% sufría y moría por la tifoidea, sólo un 6% de las viviendas, maltrechas tenían agua y más del 65 % carecían de baños. El parasitismo era endémico entre los niños del campo y las zonas pobres de las ciudades.

Montaner reconoce que a los 15 años era analfabeto político y parece que continúa en las mismas, porque solo repite falsedades para intentar desprestigiar a la Revolución, pero es bueno que conozca algunas verdades.

El 13 de enero de 1959, el gobierno revolucionario creó la Dirección General de Deportes y lo convirtió en derecho de todo el pueblo.

El 26 de enero de 1959 aprobó la Ley No. 26 suspendiendo los desalojos de las viviendas en campos y ciudades. El 6 de febrero 1959 creó mediante la Ley No. 49, el Ministerio de Bienestar Social para ayudar a las familias más necesitadas del país. El 24 de marzo 1959 constituyó el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica, por primera vez desde 1900.

El 31 de marzo 1959 se aprobaron un conjunto de acciones a favor de la promoción y el desarrollo cultural, entre ellas la Imprenta Nacional de Cuba. El 15 de abril 1959 se abrió la Ciudad Universitaria en Santa Clara y el 17 de mayo se firmó la Ley de Reforma Agraria, esa que tanto molestó a Estados Unidos.

El 13 de junio 1959 se inauguró la primera playa para el pueblo en Bacuranao, al este de la capital, y se fueron abriendo otras, eliminándose los clubs privados solo para ricos.

El 14 de julio 1959 se prohíbe la mendicidad infantil y se organiza un plan de rehabilitación para los menores que se encontraban en esa situación, más la aprobación de un programa de protección a la infancia.

El 29 de julio de 1959 el Ministerio de Educación creó 3 mil escuelas rurales y el 30, el Consejo de Ministros aprobó la Ley No. 479 estableciéndose la rebajar del precio de los libros de texto para todos los niveles de enseñanza, entre un 25 y un 35 %.

El 14 de septiembre el ejército rebelde entregó al Ministerio de Educación el campamento militar de Columbia, el más grande de Cuba, convirtiéndose en escuelas ese y todos los cuarteles militares de la Isla. El 6 de junio de 1961 se nacionalizaron las escuelas privadas, declarándose toda la enseñanza cubana pública y gratuita.

El mismo año 1959 se creó el primer contingente de médicos rurales para brindarle por primera vez, atención preventiva y curativa a la población campesina, totalmente olvidada por las oligarquías en el poder de Cuba desde 1902.

A Montaner le molestan estas y otras leyes que favorecieron al pueblo, que denomina en su escrito como “locura revolucionaria”, pero la Revolución cambió el panorama social cubano y por eso Estados Unidos inició sus planes de estabilización y agresiones contra Cuba.

El primer acto terrorista se llevó a cabo el 4 de marzo de 1960, con la voladura del buque La Coubre en el puerto de la Habana, donde murieron 92 personas y fueron cientos los heridos. El propósito era impedir que Cuba obtuviera armas para defenderse de la invasión que preparaba la CIA, ejecutada el 17 de abril de 1961.

Montaner no habla de las acciones terrorista organizadas desde Estados Unidos contra Cuba, algo reconocido en planes secretos ya desclasificados, como el informe redactado por el Coronel Jack Hawkins, jefe de la sección de personal paramilitar en el centro de operaciones de la Fuerza de Tarea de la CIA, donde afirma:

“Durante el período comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, se perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas… Se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas de comunistas y 800 incendios en plantaciones de caña”.

En el ataque pirata a la refinería santiaguera el 13 marzo de 1961, resultó muerto el marinero René Rodríguez Hernández, de 27 años.

Según Hawkins:

Esas operaciones lograron un éxito considerable. Las embarcaciones que prestaban servicio de Miami a Cuba entregaron más de 40 toneladas de armas, explosivos y equipos militares e infiltraron y sacaron a un gran número de personal…La mayoría de los sabotajes perpetrados en La Habana y otros lugares se realizaron con materiales suministrados de esta manera”.

Entre sus mentiras Montaner afirma que la Revolución entregó a los soviéticos los mecanismos represivos, pero ninguno de los cuerpos policiales después de 1959, sacó uñas, ojos, cortó testículos, lanzó al mar en tanques de cemento a personas que no simpatizaban con el proceso, ni desapareció sus cuerpos, como hacían los gobiernos anteriores, especialmente Batista, asesorado por oficiales yanquis del FBI y la CIA.

El ejército revolucionario no bombardeó los campos cubanos, ni asesinó a campesinos inocentes como hizo Batista, con el empleo de armas, aviones y bombas facilitadas por los yanquis.

Miles son los actos terroristas ejecutados por la CIA y más de 300 intentos de asesinatos a Fidel Castro, algo que el desmemoriado terrorista omite en su artículo.

Tampoco dedica un párrafo a la guerra económica, comercial y financiera más larga y cruel de la historia moderna, impuesta por Estados Unidos contra Cuba hace 60 años, para lograr el desencanto y el desaliento contra la Revolución.

Sí, son 60 años de lucha y resistencia del pueblo cubano que los yanquis no pueden doblegar, gústele o no al terrorista Carlos Alberto Montaner.

Certero fue José Martí cuando dijo:

“¡Siempre al pie de los más hermosos arboles hicieron honda cueva los gusanos!”

 

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Miami donde se ganan millones por hablar mal de Cuba.


Por Arthur González.

¿Cuantos millones de dólares ha gastado el gobierno de Estados Unidos desde 1959, en fabricar campañas contra la Revolución cubana? La cifra es astronómica, y lo peor es que no logran los resultados añorados.

A pesar de llevar 60 años de fracasos, es negocio muy jugoso con el que muchos se salpican. Algunos amasan cuantiosas fortunas y otros hacen carreras políticas jamás soñadas por honestos ciudadanos norteamericanos.

Todos los meses del año esos mafiosos terroristas crean nuevas fórmulas para ganar más dinero del que aportan los contribuyentes, sin sospechar que sus impuestos engordan a decenas de norteamericanos de origen cubano, que viven del cuento de “acabar con el gobierno socialista”.

El invento más reciente lo dio a conocer el mafioso Tomás Regalado, ex alcalde de Miami y actual director de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), íntimo amigo de los capos Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Bob Menéndez y Marco Rubio.

Regalado, como buen marrullero, sabe cómo apoderarse del dinero y por esa razón inventó la mentira de que Radio Martí se “escucharía en toda Cuba”, a partir del pasado 13 de agosto, pero la vida demostró su engaño pues tampoco se escuchó.

Para desviar la atención de aquellos que pudieran reclamarle por el gasto innecesario de los 20 millones de dólares que el Congreso aprobó este año, para las emisoras fantasmas Radio y TV Martí que jamás se han escuchado ni visto por el pueblo cubano, de conjunto con la organización Freedon House, lanzó la noticia del próximo establecimiento de una línea telefónica para denunciar inventadas “violaciones” de derechos humanos en Cuba.

¿Por qué en vez de seguir perdiendo tiempo y engañando al mundo con sus mentiras, no abre una línea telefónica para denunciar las violaciones de los derechos humanos que Estados Unidos ejecuta contra Cuba?

Entre las primeras denuncias de esas violaciones, estará el daño causado al pueblo por la criminal guerra económica total, impuesta por Estados Unidos desde 1962, que persigue el fin de lograr el desencanto y el desaliento del pueblo, además de querer matar por hambre y enfermedades a 11 millones de seres humanos.

Otra de las denuncias será la despiadada guerra biológica desplegada por el gobierno de Estados Unidos contra el pueblo de Cuba.

Un memorando del Estado Mayor Conjunto (JCS), del 30 de octubre 1964 dirigido al secretario de Defensa, desclasificado y archivado en la Biblioteca LBJ en Austin, Texas, recoge el diseñó para la destrucción de la economía cubana, mediante la introducción por vía aérea, de un parásito contra la caña de azúcar llamado Bunga, que destruye todos los sembrados de esa gramínea.

La diseminación en la Isla de la fiebre aftosa, altamente infecciosa en el ganado caprino, porcino y ovino, con el objetivo de cortar los suministros de carne, leche y huevos al pueblo de Cuba, es una violación de los derechos humanos de Estados Unidos, a la que se suman la introducción de la fiebre porcina africana, la tristeza del cítrico, el moho azul de tabaco, la roya de la caña, el trip palmis y el dengue hemorrágico, por solo citar algunas de las enfermedades diseminadas en la Isla.

Otras violaciones fueron los intentos de asesinar a Fidel Castro y los hechos terroristas contra la economía, estos últimos recogidos en documento preparado en junio del 1963 por la Agencia Central de Inteligencia y aprobado por el Grupo Permanente del Consejo Nacional de Seguridad, que refleja su política encubierta con una amplia gama de actos terroristas.

Esas acciones fueron dirigidas a sabotear la producción y entrega de la energía eléctrica; el daño o pérdida de la producción e instalaciones de almacenamiento del petróleo, aceites y lubricantes; vandalismo en las vías férreas, en materiales rodantes de las carreteras y la destrucción de puentes principales; fábricas procesadoras y su producción, entre ellos el complejo niquelífero de Nicaro, plantas de cemento, destilerías y otras industrias asociadas al abastecimiento de alimentos, ropas y casas.

¿Qué van a decir Regalado y Freedon House, sobre la acogida en Miami de terroristas, asesinos, torturadores y ladrones que se pasean por sus calles sin ser molestados por el FBI?

Carlos Alberto Montaner es uno de ellos, a pesar de haber sido detenido después de colocar una petaca explosiva en un centro comercial habanero, donde resultaron heridos una madre y sus dos hijos menores. Por ese hecho terrorista fue juzgado y sancionado, fugándose del centro penitenciario, logrando asilo en la embajada de Brasil.

Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, vivieron en Miami hasta su muerte natural sin ser molestados por el FBI, siendo autores de decenas de actos terroristas contra embajadas cubanas, oficinas comerciales en el exterior, hoteles, restaurantes y de la explosión en pleno vuelo del avión civil cubano en 1976 donde murieron 73 inocentes.

En el mundo desarrollado existen más de 76,5 millones de niños afectados por la pobreza, incluidos estadounidenses, según el informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), pero ninguno es cubano.

Las sanciones impuestas a la banca internacional por hacer alguna transacción financiera con Cuba, es una flagrante violación de los derechos humanos, porque busca impedir la compra de alimentos, medicinas, materias primas, equipos médicos y artículos de consumo general.

Regalado no es capaz de abrir una línea telefónica para denunciar las violaciones de los derechos humanos de los miles de latinos que son separados de sus hijos en la frontera con México, por orden del presidente Donald Trump; los abusos sexuales cometidos por cientos de sacerdotes norteamericanos contra menores de edad; los estadounidenses que viven en alarmantes niveles de pobreza; los veteranos y mutilados de las guerras imperialistas contra Afganistán, Irak, Libia y Siria, que no son atendidos adecuadamente por la falta de un sistema de salud humano en Estados Unidos.

Antes de seguir haciendo negocios con las campañas mediáticas contra Cuba, Regalado y Freedon House deberían trabajar por el bien de los estadunidenses, evitar y denunciar las verdaderas violaciones a los derechos humanos que comete a diario el gobierno yanqui.

En Cuba existe el derecho a una vida saludable, culta y digna, ejemplo para muchos países, incluido Estados Unidos, a pesar de que se autocalifican como “paladines” de los derechos humanos.

No por gusto José Martí aseveró:

“Los negocios tienen sus rufianes”

 

 

Estados Unidos impone su matriz de opinión contra Cuba


Por Arthur González.

Fidel Castro y la Revolución cubana nunca fueron del agrado de Estados Unidos, incluso desde antes de lograr el triunfo contra el tirano Fulgencio Batista, asesino de más de 20 mil cubanos y un elevado número de torturados y mutilados por el accionar de sus órganos represivos, todos bajo el asesoramiento del FBI.

Es por eso que jamás la Casa Blanca y el Departamento de Estado desataron campañas a favor de los derechos humanos en Cuba. Sin embargo, desde que la Revolución comenzó a dictar leyes en beneficio del pueblo, Estados Unidos desató una virulenta cruzada mediática para hacerle creer al mundo que los nuevos gobernantes de la Isla violaban sistemáticamente los derechos humanos.

Ningún gobierno anterior a 1959 se ocupó más por los cubanos que el de Fidel Castro; este inició la campaña de alfabetización para enseñar a leer y a escribir a millones de personas que nunca pudieron ir a una escuela, estableció un sistema de salud gratuito, llevó la cultura a todos los rincones del país, de ahí que hoy Cuba es conocida en el mundo por su altísima calidad artística, gracias a las decenas de escuelas de arte a lo largo de la isla y le dio igualdad a la mujer y los negros para que no siguieran siendo discriminados.

Pero esa obra humana es opacada y silenciada por Washington que persiste en desvirtuar la realidad cubana para que su sistema no sea seguido por otros, de ahí el mantenimiento de la brutal guerra económica, comercial y financiera más larga de la historia, con el propósito de evitar que el modelo social y político de Cuba se expanda por el tercer mundo.

Al no existir oposición política a la Revolución, como reconoció en 1960 el sub secretario de Estado Lester Mallory, la CIA la fabricó, sufragándola, la entrena y abaste, algo que continua hasta la fecha, reclutando en los últimos años a figuras más jóvenes para intentar atraer a cubanas y cubanos.

Para ello ofrecen becas en Estados Unidos con el fin de conformar líderes juveniles, los que a su vez tratarían de sumar a otros a las actividades provocativas, sin obtener resultados.

En ese camino Carlos Alberto Montaner, agente CIA, terrorista y prófugo de una cárcel habanera donde cumplía sanción por colorar bombas en centros comerciales en el año 1961, se le acercó en España a la emigrada cubana Yoani Sánchez Cordero, ofertándole trabajar para ellos desde Cuba, y le pagaría con cientos de miles de dólares.
Ella regresó a la Isla en 2004, rompió su residencia en España y solicitó la repatriación. En el 2007 le crean el Blog Generación Y, en ese momento traducido a 9 idiomas, con un potente servidor en Alemania.

Le organizaron una campaña publicitaria para hacerle creer a los lectores que era una “joven opositora al régimen de Castro”. Al año de la salida del Blog, la revista Time la seleccionó entre las 100 personalidades más influentes del mundo y la revista People de América Latina, la nombró una de las 25 personas más relevantes del continente, algo insólito para una desconocida sin obra alguna. Acto seguido llegaron los premios relevantes en metálico, recibiendo en 10 meses más de medio millón de euros.

Hoy es una de las abanderadas de la cruzada desinformativa contra Cuba, pero no logró el objetivo de nuclear a los jóvenes cubanos en su accionar contrarrevolucionario.

El 16 de mayo 2018 Cuba presenta ante la ONU su informe sobre el cumplimiento de sus obligaciones en materia de Derechos Humanos, donde demostrará sus avances, a diferencia de países como Israel que asesina y masacra al pueblo palestino, pero Estados Unidos ni lo sanciona ni lo excluye, por ser su principal gendarme en esa zona.

La mayor de las Antillas posee una tasa de mortalidad de 4,04 por mil nacidos vivos, gracias a su sistema de salud socialista. Se destaca por su solidaridad mundial con todo el que necesite de su ayuda en el campo de la medicina, como hizo en el combate al Ébola en África, y ante desastres naturales en el mundo.

Pero la Casa Blanca insiste en no darle importancia a eso; por el contrario, orienta, instruye y sufraga a una contrarrevolución virtual, y declara oficialmente, sin vergüenza alguna, que ellos promueven un cambio de sistema en Cuba, y que su Congreso “financia la programación de la democracia en Cuba para proporcionar asistencia humanitaria, promocionar derechos humanos y libertades fundamentales y apoyar la libre circulación de información en lugares en donde está restringida y censurada”.

Con parte de ese dinero Estados Unidos pretende desarrollar espectáculos propagandísticos contra Cuba en los foros internacionales, malgastando cientos de miles dólares en costear boletos de avión, hoteles y restaurantes.

La Revolución socialista ostenta una obra sin igual en Latinoamérica y el tercer mundo, incluso en los propios Estados Unidos que poseen cerca de 43 millones de personas que viven en niveles de pobreza y otros sin seguro médico; por tanto, Cuba expondrá orgullosa sus logros para que el mundo conozca la verdad de una labor silenciada y deformada por casi 60 años, pero apoyada por la mayoría de los 11 millones de cubanos que viven bajo la despiadada guerra económica impuesta por el país de “la libertad y la democracia”.

Ante esas acciones siempre recordamos a José Martí cuando dijo:

“Es criminal querer forzar la opinión pública”.

Carlos Alberto Montaner, de terrorista a profesor de democracia


Por Arthur González.

La CIA convirtió al terrorista Carlos Alberto Montaner Suris, en profesor de democracia, y lo acaba de patentizar en su más reciente libro titulado “El presidente, manual para electores y elegidos”, presentado en Miami el 18.11.2017.

Para quienes no conocen la historia de este agente de la CIA, es bueno contarles algo de su pasado para que puedan aquilatar lo que se esconde detrás de la imagen del periodista y profesor universitario, fabricado por la Agencia Central de Inteligencia yanqui.

Carlos Alberto Montaner Suris nació en La Habana, el 03.03.1943, hijo de un periodista vinculado a la embajada de Estados Unidos antes de 1959, que dirigió posteriormente en Miami, un periódico financiado por el dictador Fulgencio Batista.

Con 17 años, Montaner se integró a la organización terrorista “Movimiento de Recuperación Revolucionaria”, (MRR), encabezada por Manuel Artime y Orlando Bosch, bajo instrucciones de la CIA, y compartió la jefatura nacional de acción y sabotaje del grupo “Rescate Estudiantil”, del Frente Revolucionario Democrático (FRD), con Alfredo Carrión Obeso.

Entre los actos terroristas que ejecutó entre 1960 y 1962, estuvieron la colocación de bombas en centros comerciales y cines de La Habana, enmascaradas en cajetillas de cigarros.

En los meses de septiembre y diciembre de 1960, se reportaron más de 100, financiados por la CIA, ratificado por  el Coronel Jack Hawkins, jefe de la sección de personal paramilitar de la CIA, en la “Operación Cubana”, quien afirmó:

“Durante el período comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, se perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas. Se descarrilaron 6 trenes, se dejó inactiva la refinería de Santiago de Cuba durante una semana, como resultado de un ataque sorpresivo desde el mar.  Se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas de comunistas y 800 incendios en plantaciones de caña […] Para ello, entregamos más de 40 toneladas de armas y explosivos…”

Montaner estuvo relacionado con muchos de esos actos perpetrados en diciembre de 1960, entre ellos: el incendio el día 15 en la emisora radial CMQ; el estallido de una bomba en la Universidad de La Habana que hirió de gravedad a un estudiante; el incendio del cine Cándido, en Marianao, con siete heridos; y la petaca explosiva colocada el 24 de diciembre en la tienda Flogar, situada en la esquina de Galiano y San Rafael, donde resultaron gravemente heridas 15 personas, entre ellas un niño de 13 años, su hermana y su mamá.

Apoyó las atrocidades cometidas en el Escambray por mercenarios organizados y financiados por la CIA, con la colaboración del Frente Revolucionario Democrático, el Movimiento de Recuperación Revolucionaria, MRR, y Alpha-66, con base en los Estados Unidos para sembrar el terror entre en el campesinado cubano, mediante el incendio de escuelas, el asesinato de maestros y alfabetizadores, campesinos y sus familiares.

El 26.12.1960, Montaner fue arrestado en su vivienda en Miramar,  siéndole ocupado un maletín con cuatro detonadores, un rollo de mecha, un pomo con tres barras de fósforo vivo, cuatro cartuchos de municiones, numerosas bombas, dinamita, una ametralladora, detonadores y  bloques del explosivo C-3, todos suministrados por la CIA.

En uno de los paquetes de explosivos aparecía la advertencia: “Un bloque es equivalente a media libra de TNT”.

Montaner fue juzgado en la causa 06/61 y sancionado a 20 años.

Por consideración a su edad, el tribunal decidió que fuera internado en el Reclusorio Nacional para Menores de Torrens, el que poseía escasas medidas de seguridad, lo que aprovechó para fugarse y buscar asilo en la embajada de Brasil, en la que su embajador, Vasco Leitao Da Cunha y su esposa Virginia Leitao, eran colaboradores de la CIA.

Juana Castro Ruz, en su libro autobiográfico, confesó que ella fue reclutada por la CIA en México, por mediación de Virginia Leitao. Sigue leyendo