Dios, te salve, ¡Oh, María…!


Me confieso creyente. Al igual que el poeta portugués Spinoza, adoro a un solo Dios: el hombre (en su sentido genérico). Creo devotamente en todo lo bueno que es capaz de hacer si se lo propone (curar enfermedades y salvar vidas, construir edificios fabulosos, crear todo un mundo de cosas impensables para el bien del prójimo), como también creo en todo lo malo que es capaz de hacer cuando se lo propone (destruir países enteros, extinguir especies, borrar de la faz de la tierra todo vestigio de vida). Desde niño, en mi casa vi la imagen de la Virgen de la Caridad y muchos santos. Pero ni los cuentos de mi abuela, ni las costumbres que casi a la fuerza me quiso imponer mi madre para que creyera en ellos, me hicieron devoto. En mi casa siempre convivimos en paz la Virgen, mi madre y sus creencias (no faltaron tampoco los cocos y calderos con hierros) y yo con mi adoración al Dios de Spinoza. Sigue leyendo

Anuncios

La mentira como respuesta al fracaso


Los grupúsculos financiados por Washington e instruidos desde Miami, continúan con sus campañas de mentiras y tergiversaciones, a ante los permanentes fracasos en sus intentos por desestabilizar la situación interna en Cuba. Ahora le tocó nuevamente el turno a las festividades religiosas, algo gastado entre los llamados “disidentes” para llamar la atención y justificar el dinero que reciben periódicamente. Sigue leyendo

El alma impía de la mafia de Miami.


Arthur González.

La mafia anticubana radicada en Miami y autotitulada como el “exilio cubano”, está poniendo al descubierto sus verdaderos sentimientos al oponerse abiertamente a la visita del Santo Padre Benedicto XVI  a  Cuba.

Ellos que se dicen católicos apostólicos y acérrimos anticomunistas, están demostrando realmente cuáles son sus pretensiones: entorpecer y deslucir las dos misas que oficiará el Sumo Pontífice para el pueblo cubano e invitados extranjeros.   Sigue leyendo