Retoma la Iglesia Católica cubana su actuar contra la Revolución


Por Arthur González.

Con el paso a jubilación del cardenal Jaime Ortega Alamino, se percibe un retomar de la Iglesia Católica cubana a sus históricas posiciones en contra de la Revolución, algo que desde Miami los testaferros del dictador Fulgencio Batista pedían a gritos, con su frustrado sueño de 58 años, de reimplantar el sistema capitalista que tantas penurias dejó en el pueblo de la isla.

Ortega Alamino fue duramente acusado de complicidad con el gobierno y quienes lo hicieron olvidaron sus posiciones hostiles que dieron paso a varias pastorales pro yanquis, pues deseaban un enfrentamiento político que el Vaticano no aprobó, buscando una forma más hábil de actuar para alcanzar sus objetivos estratégicos.

Con la asunción del nuevo Arzobispo de La Habana, Juan de la Caridad García, hay cierto y cauteloso cambio en la línea seguida por su antecesor y muestra de ello fue el encuentro que sostuviera con algunas integrantes del grupúsculo “Damas” de Blanco, lo que fue interpretado como una señal de apoyo a la contrarrevolución asalariada de Estados Unidos.

El 16.07.2017 dos sacerdotes católicos, José Conrado Rodríguez Alegre y Castor Álvarez, acudieron a la vivienda de Berta Soler, donde oficiaron una misa ante una docena de contrarrevolucionarios, y la imagen publicada habla por sí sola de la calaña de los integrantes de los llamados “disidentes”.

De Conrado Rodríguez Alegre se conocen los antecedentes provocativos pagados por la mafia terrorista de Miami y sus frecuentes visitas a la capital de la mafia, lo que trajo como consecuencia que la jerarquía católica decidiera enviarlo a España por algunos años y después fuera trasladado de Santiago de Cuba para Cienfuegos para evitar males mayores, porque sus acciones transitan en la frontera del delito.

Orientado por esos que desean una confrontación de la Revolución con la Iglesia, José Conrado se entromete en los asuntos internos de la política del país, con actitudes provocativas como la mostrada en la propia misa, cuyo video se puede visionar en las redes sociales, en el cual estimula a los contrarrevolucionarios a seguir su enfrentamiento al gobierno, no decaer en sus propósitos, algo no acorde con la actitud de un religioso en una misa.

En demostración del desafío a las autoridades eclesiásticas y gubernamentales, ambos sacerdotes volvieron a reunirse el pasado sábado 5 de agosto con dirigentes contrarrevolucionarios, en la residencia del Antonio Enrique González-Rodiles, encontrándose presente Berta Soler, Ailer González, Ángel Moya, Claudio Fuentes y Raúl Borges, los que conforman el variopinto exponente de la mal trecha “oposición” cubana.

Esa reunión conspirativa forma parte del esfuerzo que hacen los yanquis por sacar del ostracismo y la inactividad a la contrarrevolución interna, la que pierde cada día más adeptos debido a su motivación por saltar a la emigración, después de acumular avales suficientes para clasificar a un visado como “refugiados políticos”, dentro del amplio y priorizado programa diseñado por el Departamento de Estados solo para Cuba.

Los propios participantes en dicha reunión divulgaron que el propósito era “intercambiar visiones sobre la situación actual y el papel que dentro de esta coyuntura deben jugar la Iglesia y la oposición en Cuba, la importancia del servicio en los temas sociales de la Iglesia católica cubana y del apoyo y solidaridad que necesita la oposición, llegando al acuerdo de ampliar y sostener de forma regular este tipo de intercambios”.

¿Qué buscan los dos sacerdotes con esa posición abiertamente violatoria de las normas de la Iglesia y de las leyes cubanas?

Evidente intentan convertirse en víctimas si fuera reprimidos, situación que serviría para amplificar las campañas anticubanas sufragadas por la Casa Blanca.

Esos conspiradores de 7ma categoría parecen olvidar que la Revolución jamás se dejó provocar por las múltiples acciones contrarrevolucionarias de algunos sacerdotes desde el mismo triunfo de 1959, a pesar de que usaron los templos para guarecer asesinos que intentaron secuestrar aviones civiles, guardar armas de fuego y reuniones totalmente conspirativas de decenas de agentes reclutados por la CIA.

Ante esos delitos, nunca fue cerrada un templo u orden religiosa, Cuba soportó que sacerdotes llevaran a cabo junto con la CIA, la despiadada e inhumana Operación Peter Pan, que separó de sus padres a 14 mil niños cubanos, enviados solos a Estados Unidos y recibidos por sacerdotes que los distribuyeron por orfanatos y casas de familias, donde muchos fueron abusados sexualmente.

En los últimos 20 años la relaciones Iglesia Católica- Estado cubano mejoraron notablemente, demostrado por la visita de tres Papas, algo único para Cuba a pesar de ser un país socialista, se construyó un nuevo seminario para la formación de sacerdotes, se repararon decenas de templos, se toleran varios centros de preparación docente, a pesar de que la educación es totalmente estatal, y muchos otros aspectos que hablan de una armonía positiva.

Si las presiones de Estados Unidos son tan fuertes que la iglesia acepta correr el riesgo de perder lo avanzado, se sabrá en los próximos meses.

Los que desean retomar la hostilidad contrarrevolucionaria de la Iglesia Católica, deberían conocer que esos llamados “opositores” no son respaldados por el pueblo, pues conoce perfectamente que trabajan siguiendo instrucciones del amo que les paga, carecen de ética, moral, prestigio y sin carisma alguno, y como aseguró el jefe de la misión diplomática estadounidense en La Habana:

“No vemos plataformas diseñadas para llegar a amplios sectores de la sociedad cubana, sino que más bien dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día de los principales organizadores y sus seguidores”.

Allá ellos con su condena, pero sería mucho más inteligente corregir la táctica para no perder lo avanzado en la estrategia.

No por gusto José Martí sentenció:

“La obra de amor ha hallado siempre muchos enemigos”

 

Anuncios

La imagen de la frustración y el desespero


Por Arthur González

A pesar de los intentos de la CIA y la mafia terrorista anticubana de Miami para conformar una “oposición” política en Cuba dirigida por jóvenes, nunca la han podido alcanzar.

En su desespero, en 2009 lanzaron la primera convocatoria en 50 años, prometiéndole becas a jóvenes cubanos para formar líderes comunitarios. Como perros hueveros repitieron la receta en el 2015, a través de las becas concedidas por la organización World Learning Inc. con sede en Washington, y en el 2017 la organización Líderes Sociales, ofreció otras diez becas con el fin de “promover el desarrollo profesional juvenil y fortalecer la sociedad civil cubana”. Ninguna tuvo resultados.

Ante tantas decepciones apareció la figura de Rosa María Payá Acevedo, con la cual los yanquis sostuvieron un primer contacto después de la muerte de su padre Oswaldo Payá Sardiñas, causada por el español de las Juventudes del Partido Popular, al conducir a exceso de velocidad cuando repartían dinero a la contrarrevolución para sus actos contra el Gobierno.

Con Rosa María se ilusionaron, ante la esperanza que pudiera movilizar a los jóvenes. Para ello han dispuesto amplios recursos financieros y materiales.

A cambio de seguir el guion trazado por los especialistas en guerra psicológica de la CIA, el Departamento de Estado le otorgó un visado de refugiada política que incluía a su madre y hermanos.

Para respaldar la imagen de la “novísima disidente”, la pasearon por Europa y algunos países latinoamericanos que se prestaron para la cruzada contra Cuba.

Además, distribuyeron amplio financiamiento a fin de conformar una supuesta organización que denominaron “Cuba Decide” y para gestora del proyecto en Cuba reclutaron a María de Lourdes Mariño Fernández, quien trabaja en el Centro Loyola, adjunto a la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, encargado de ofrecer clases a los jóvenes trabajadores privados.

Paralelamente, nombraron a Rosa María presidenta de la “Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia”, para darle cierta aureola que justificara a una docena de ex presidentes latinoamericanos y parlamentarios de Chile y Paraguay, recibirla durante sus viajes por la región.

Tanto dinero gastado y no se observan resultados.

Rosa María, a pesar de haberse acogido al programa de perseguidos políticos sin serlo, es enviada a La Habana en reiteradas ocasiones con instrucciones precisas de ejecutar acciones provocativas, sin lograr los efectos planificados.

Otra de las inventivas de quienes la dirigen e instruyen, fue la recolección de firmas para presentarlas ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, solicitando cambios en la ley electoral. Esa acción, copiada del conocido y fracasado “Proyecto Varela” desarrollado por su padre,  fue criticada por Guillermo Fariñas, viejo asalariado de los yanquis, quien la tildó de mentirosa.

Ante tantos fiascos y bajo la sombra negra de la decisión del presidente Donald Trump, de suspender en septiembre 2017, los 20 millones de dólares anuales destinados desde hace 8 años por Barack Obama para la subversión interna en Cuba, Rosa María recibió nuevas orientaciones para buscar dinero a toda costa, y para ello tocó las puertas de la empresa del Ron Bacardí, conocida por apoyar acciones contra la Revolución, a cambio de que Estados Unidos continúe prohibiendo la entrada a ese país del Ron Havana Club.

Lastimoso papel asignado a Rosa María de ir pidiendo dinero para una causa perdida de ante mano, pero no tiene alternativas y debe seguir cumpliendo las instrucciones de quienes la tienen agarrada por el cuello.

Cuba Decide irá a parar al mismo basurero del olvido que otras decenas de partidos y organizaciones conformadas desde 1959, de los que nadie recuerda ni habla.

No por gusto la añeja contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque Cabello, quien integró decenas de grupúsculos, reconoció recientemente:

“La oposición al Gobierno castrista no ha encontrado el camino correcto para llegar al pueblo […] Es de notar la incapacidad estratégica de la oposición fuera y dentro de la Isla […] los opositores o disidentes cubanos parecen actuar sin una clara concepción estratégica de corto y largo plazo que guíe sus acciones. De hecho, se puede observar que no hay una comprensión cabal de lo que es estrategia, cuáles son sus componentes y cómo definir una y llevarla a cabo […] la oposición, al no poder formular una estrategia viable, ha tenido como única estrategia la de tratar de influenciar las fuerzas políticas de EEUU a favor de la democracia en Cuba”.

Martha Beatriz carente de moral y ética, parece olvidar que ella misma es parte de esa ausencia de liderazgo por mentir y engañar consuetudinariamente, con acciones que tuvieron como colofón de su carrera como “disidente”, cuando la TV cubana divulgó imágenes de su falsa huelga de hambre, conocida popularmente como “La huelga del Aguacate”, de la que salió muy mal parada al involucrar a diplomáticos estadounidenses, agencias de prensa extranjeras, e incluso a otros contrarrevolucionarios que acudieron a darle apoyo.

No querer reconocer que Cuba escogió su destino porque el capitalismo impuesto en 1900 no dio resultados, es la causa fundamental de la frustración que los golpea y los hacen tomar decisiones desacertadas ante el desespero de no alcanzar resultados.

Por eso desde el 2013, siete de cada diez “disidentes” que viajan a los Estados Unidos deciden no regresar a Cuba, según declaraciones de un diplomático de la misión en La Habana, además de los que se acogen al programa de refugiados políticos.

Los que se mantienen en la Isla, como Berta Soler, Yoani Sánchez, Antonio Enrique González-Rodiles, Manuel Cuesta Morua y otros más, optan por pasar una gran parte de su tiempo en conferencias y actividades en el exterior, viajando entre Miami y La Habana, disfrutando de la buena vida que les permite el dinero que le asignan los yanquis.

Certero fue José Martí cuando sentenció:

“De medios artificiales solo nacen raquíticos productos”.

 

La novela cubana de la misa por la muerte de Oswaldo Payá


Por Arthur González

El famoso escritor cubano Félix B. Cañet, fue el pionero de las radionovelas al lanzar con éxito El derecho de nacer, dando inicio a un fenómeno que años más tarde pasarían a las pantallas de la televisión, convirtiéndose en la mayor distracción de los latinoamericanos y en el enriquecimiento de las cadenas televisivas.

En la actualidad los auto denominados “disidentes” cubanos copian el estilo novelesco y lo adaptan a su conveniencia, buscando una audiencia en el exterior pues en Cuba nadie cree en los guiones que inventan sobre supuestas represiones y detenciones que nunca pueden demostrar.

La más reciente versión de una de esas novelas “a lo cubano”, es la visita a La Habana de Rosa María Paya Acevedo, para ofrecer una misa a su padre en el 5to aniversario de su muerte, causada por el español Ángel Carromero, al conducir a exceso de velocidad cuando repartía dinero a la contrarrevolución por encargo de Esperanza Aguirre, del Partido Popular español.

Esos actores de séptima categoría son tan poco creíbles en sus bocadillos, que no se percatan de que las fotos que publican en internet, demuestran las falsedades de sus denuncias contra el gobierno cubano.

La primera de esas mentiras es que Rosa María salió de Cuba bajo un visado de perseguida política, sin embargo, viaja a la isla varias veces al año, donde supuestamente su vida corre peligro, y publica fotos en las que nunca se le ve golpeada, apresada ni perseguida, algo que ella asegura en sus declaraciones de los libretos prefabricados desde Miami, para ofrecer una imagen falsa de la realidad.

Hay que ser muy torpe para aceptar que ella es una perseguida política de la Revolución cubana, cuando en el mundo los verdaderos refugiados políticos no pueden regresar jamás a sus países, porque de hacerlo pueden ser asesinados.

Sobre la misa de marras ofrecida a su padre, como parte del show mediático novelado construido bajo la dirección de la mafia anticubana de Miami, la supuesta “perseguida” divulgó fotos donde se constata total tranquilidad en ella y en las demás personas que la acompañaron, entre las que se encontraba Berta Soler de las “Damas” de Blanco.

Para justificar la falta de quórum, tanto ella como la Soler declararon que “hubo represión e impedimentas de la policía contra las personas que deseaban asistir a la misa”, llegando a fantasear que, a Berta y su esposo Ángel Moya, la policía los detuvo inicialmente y unas horas después los liberaron, aunque la realidad recogida en la foto muestra a Berta muy calmada al lado de Rosa María, lo que prueba sus mentiras para confundir a los incautos que se creen el librero de esa novela.

La realidad se impone y la contrarrevolución interna cubana no aumenta en miembros, algo que confirma su falta de credibilidad y respaldo popular, y como justificación ante el incremento de la escasa presencia de personas en sus provocaciones, declaran que “los reprimen y detienen” por una o dos horas en las estaciones de la policía, pero la verdad es que todos están libres, hablan a la prensa lo que desean, visitan centros comerciales como todo ciudadano, viajan al exterior y compran amplias residencias, sin el menor obstáculo.

Esos “disidentes” que hablan de “represión” en Cuba, desconocen realmente lo que les ocurre a los que protestan en las calles y plazas en Europa, Latinoamérica e incluso en Estados Unidos, quienes reciben brutales palizas a manos de policías uniformados con cascos especiales, chalecos antibalas, escudos y carros lanzando chorros de agua fría, y esos si no le dejan espacio para declaraciones a la prensa extranjera.

Realmente Oswaldo Payá Sardiñas, jamás disfrutó de viajes por el mundo, ni cobertura de prensa y menos aún del dinero que hoy reciben su hija y viuda gracias a su muerte, beneficios de los que ambas se favorecen, a partir de su actuación protagónica en la novela que le escriben los guionistas de Miami, esos mismo que inventaron la falsa Ley de la pérdida de la patria potestad en la Operación Peter Pan, los imaginarios partes de guerra triunfalista durante la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos y otras mentiras similares a lo largo de los últimos 58 años.

Triste es hacer carrera política a costa de la muerte de un ser querido, pero esa es la historia de tantos que han asumido la “disidencia” como un medio de vida, tal y como hizo en su momento la madre de Orlando Zapata Tamayo, con total degradación en sus valores.

Por eso recordamos a José Martí cuando afirmó:

“El que degrada a los demás se degrada a sí mismo”.

Dios los cría y Miami los une.


Por Arthur González

La capacidad  de Berta Soler de engañar y de querer trastocar la realidad es cada día menor, porque tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe.

Por tantas mentiras acumuladas las llamadas “Damas” de Blanco ya no son noticia los domingos, cuando ejecutan su acostumbrada marcha por cuatro cuadras del reparto Miramar, antes ocupado por la aristocracia cubana y ahora por embajadas y residencias diplomáticas.

Cuando ellas iniciaron su show mediático, con la esperanza de que el pueblo las apoyara, eran seguidas muy cerca por diplomáticos estadounidenses, alemanes, suecos, canadienses, españoles y algunos más, que intentaban respaldar sus acciones. Llegaron a ser visitadas por mujeres de otros países, enviadas por los yanquis para conformar provocaciones que siempre tenían el respaldo de agencias de prensa extrajera.

El tiempo fue pasando y diplomáticos y periodistas se cansaron de tener que concurrir a un espectáculo que no reportaba ganacias, por tanto, dejaron de asistir al comprobar que no había represión como la contaban ellas, y con el dinero que recibían como pago por sus marchas, no hacían más que engordar de forma desmedida, convirtiéndose con el tiempo en las conocidas “Gordas de Blanco”.

Ellas mismas dejaban de participar, a pesar de los llamados de su “presidenta”, cansadas de sus groserías y amenazas, pues todas residen en barrios muy distantes de Miramar, y con la crisis del transporte público en la Habana, es cada vez más engorroso llegar hasta la iglesia de Santa Rita de Casia, seleccionada desde Miami por estar situada en muy cerca de las residencias de los diplomáticos y así evitar que ellos se trasladaran a barrios obreros de la capital, donde no serían bien vistos.

Ahora para no dejar morir súbitamente la asistencia de las “Damas” a la misa dominical y tratar de mantener la noticia en el “hit parade”, el sacerdote santiaguero José Conrado Rodríguez Alegre, estrechamente relacionado con la CIA y la mafia terrorista anticubana de Miami, junto al párroco camagüeyano Cástor Álvarez, oficiaron la famosa misa en la casa de Berta Soler, ubicada en la barriada de Lawton.

Hay que recordar que esa vivienda de tres niveles fue comprada por Berta con cerca de 200 mil dólares, enviados por la Fundación Nacional Cubano Americana y otras “donaciones” de la Casa Blanca, con la finalidad de trasladarla del reparto Alamar, en el Este capitalino, por estar muy distante del escenario seleccionado para sus provocaciones.

No se sabe cómo los dos sacerdotes oficiaron la misa en una casa que no tiene los atributos para ello y cuál es la opinión del Arzobispado de La Habana sobre el particular , pues si a cada párroco se le ocurre oficiar en donde le venga en ganas, la religión pierde todo el rigor que requiere ese culto; aunque cuando de hacer propaganda orientada por los yanquis se trata, cualquier cosa puede resultar posible, bajo el principio de “quien paga manda”.

Berta Soler declaró para ellas fueron muy impactantes las palabras textuales de José Conrado cuando dijo: “ustedes tienen el derecho a escuchar la palabra de Dios. Cuando la policía les impide llegar a la Iglesia cada domingo, está restringiendo la libertad religiosa dada por Dios y no por ningún gobierno”.

Propaganda barata y gastada, porque lo primero que debería hacer el cura Rodríguez Alegre, es impartirles el catecismo a todas ya que no están bautizadas, ni confirmadas, ni casadas por la Iglesia, nunca se confiesan en las misas dominicales de Santa Rita de Casia y menos aún toman la comunión, lo que confirma que lo menos que buscan en encontrase con Dios, como hacen los verdaderos feligreses de esa parroquia.

El disco está rayado hace años y todo el que quiera comprobar si en Cuba hay o no libertad religiosa, con visitar las iglesias católicas y protestantes  y verlas repletas de creyentes de todas las edades, es suficiente, más las misas ofrecidas por los tres Papas que han visitado la Isla.

La jugada está clara, el show mediático dominical pudiera trasladarse a la residencia de Berta y así poco a poco abandonar el escenario de Miramar y dejarlo sucumbir, ante la falta de apoyo por parte de los diplomáticos occidentales y de la prensa extranjera, convencidos que no vale la pena perder el tiempo en un espectáculo de poca monta que no brindó los objetivos planificados.

Ante situaciones similares afirmó José Martí:

“Anchas tumbas se construyen con sus propias manos las maldades

Razones para no tener apoyo del pueblo cubano


Por Arthur González

En Cuba el pueblo sabe perfectamente que las llamadas “Damas” de Blanco fueron creadas por Estados Unidos para sus campañas anticubanas, por eso las sostienen financieramente, orientan y estimulan en su accionar provocativo, pero ni así han logrado apoyo popular.

Su carácter de asalariadas de un gobierno extranjero las hace ser repudiadas por los cubanos que son por naturaleza anti imperialistas desde el siglo XIX, pues nadie en la Isla desea una nueva Enmienda Platt que legalice la intervención estadounidense, basada en la política de la Fruta Madura, como ellas pretenden.

Para demostrar sus sentimientos pro yanquis, se pronuncian a favor del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto hace casi 60 años, para ahogar y matar por hambre a los cubanos y están en contra de la política de Barack Obama de una apertura diplomática, aunque esta sea para sembrar desde adentro sus valores y símbolos que faciliten el desmontaje del socialismo.

dama-blanco-3Una prueba por la que los cubanos las rechazan totalmente, fue el nuevo espectáculo celebrado en Miami el pasado 23.11.2016, en el cual el alcalde Tomás Regalado, partidario de los principios diseñados por la mafia terrorista anticubana, decidió bautizar una calle de Miami con el nombre de ese grupúsculo, como parte de la campaña contra Cuba en el exterior.

Lo que el alcalde debería investigar, si fuese un buen funcionario gubernamental, es de dónde provienen los fondos para costear los constantes viajes de la inculta y grosera Berta Soler, sus ropas y especialmente los casi 30 mil dólares que le costó la residencia de tres niveles que compró hace unos meses en la zona de la Víbora, dejando atrás el reparto obrero de Alamar, el cual detestaba.

Hoy no es un secreto los altos precios de los boletos de avión y si alguien, con tiempo y deseos de investigar, suma las constantes visitas de Berta a Miami, Washington, Madrid, Bruselas, Luxemburgo, Bangkok, y otras capitales europeas, sabrá los gastos que cubren los ciudadanos estadounidenses con sus impuestos para las giras turísticas de esta corrupta y algunas de sus secuaces. Sigue leyendo

Miami el estercolero de los “disidentes”


Por Arthur González.

Un viejo proverbio popular asegura que “las aves de igual plumaje vuelan en el mismo bando” y así se cumple ahora en Miami, capital de la mafia terrorista anticubana.

Desde 1959 allí se reúne con total amparo de las autoridades, un amplio espectro de asesinos al servicio de la tiranía de Fulgencio Batista, torturadores, ladrones, cubanos al servicio de la CIA, secuestradores de naves y aeronaves, y cuanta morralla de elementos execrables que pueda imaginarse, protegidos todos por la Ley de Ajuste Cubano, la cual los trasformó de prófugos de la justicia en “exiliados”.

Dicha Ley fue aprobada en 1966 por el presidente Lindon Johnson, con el propósito de darles un estatus migratorio legal a todos esos cubanos que habían arribado por vía ilegal, o tener vencidas sus visas, convirtiéndolos de iso facto en “refugiados políticos”.

En ese escenario no pueden faltar los “disidentes” actuales de Cuba, quienes viven sin sudar la camisa acosta del amplio presupuesto que anualmente aprueba la Casa Blanca para mantenerlos, con el fin de conformar una matriz de opinión contraria a la Revolución, algo tan viejo como lo es el propio diferendo de Estados Unidos con Cuba.

Para darle ese sabor agrio que caracteriza a la contrarrevolución miamense, nucleada en el café Versalles y la llama Torre de la Libertad, Tomás Regalado, alcalde de Miami, entregó hace pocos días la Llave de la Ciudad, a un grupito de los llamados “opositores” a Castro, que se mantienen en la Isla sin pasar los trabajos que los residentes en Miami sufren ante la falta de empleos, altos costos de los alquileres, segurosmédicos e inseguridad ciudadana.

llave-de-miamiQuien recibió la mencionada Llave, fue nada menos que la grosera, inculta y corrupta Berta Soler, la misma que acaba de adquirir una residencia de tres niveles en una zona residencial de La Habana, con el dinero desviado de su grupúsculo Damas de Blanco, de lo que es acusada por algunas de sus seguidoras.

El dinero que seguramente se embolsillaron los organizadores del acto, debe provenir de los fondos de la alcandía, algo común entre los “tiburones” que se apropian de los dólares de sus contribuyentes y los hacen desaparecer con la vasta experiencia de excelentes prestidigitadores.

Para no dejar dudas de quienes son los padrinos de los “disidentes” en la Isla, estaban en la presidencia del susodicho acto, nada menos que la representante Ileana Ros-Lehtinen, más los hermanos Lincoln y Mario Díaz Balart, todos del partido republicano y máximos críticos del cambio de política de Washington hacia La Habana, impulsado por presidente Barack Obama, al no aceptar la nueva fórmula de destruir el socialismo desde adentro, como hizo el presidente Ronald Reagan en el ex campo socialista europeo.

Los tres representantes “casualmente” son hijos de destacados testaferros de la sanguinaria dictadura batistiana y en el caso de la congresista Ros-Lehtinen, tiene como currículo el apoyo total que le otorgó a los asesinos del ex canciller chileno Orlando Letelier, logrando un perdón presidencial para liberarlos, además de la protección negociada con la Casa Blanca para el asesino y terrorista Orlando Boch y su compañero de fechorías Luis Posada Carriles, ambos autores de decenas de asesinatos, actos terroristas en Estados Unidos, Cuba y varios países del hemisferio occidental.

Junto a Berta Soler estaban Antonio Enrique González-Rodiles y el ex recluso por hurto y falsificación de documentos públicos devenido en “disidente”, Jorge Luis García Pérez (Antúnez).

Para darle más sabor al jolgorio vernáculo, se encontraban la cantante Albita Rodríguez Herrera,  el desquiciado drogadicto Gorki Ávila, cuyo nombre de la banda musical que dirige lo dice todo: Porno para Ricardo, y los caricaturistas también cubanos,  Garrincha (Gustavo Rodríguez) y Arístides Pumariega (Arístides).

En ese caldo se cocina la llamada “oposición” cubana, la cual en casi 60 años acumula un conjunto incalculable de fracasos, sin poder destruir a la Revolución cubana, pero sus campañas y acciones al servicio de la CIA, les permitió hacer carreras políticas y enriquecerse ampliamente.

El único logro de esos politiqueros ha sido el encadenamiento de la política de Estados Unidos respecto a Cuba, convirtiéndola de un tema de política exterior, en uno de política doméstica, en su viejo afán de anexarse a la Isla, tal y como promoviera en 1823 el ex presidente Thomas Jefferson, cuando reiteró:

“Yo confieso, con toda sinceridad, que siempre consideré a Cuba como la adición más interesante que pudiera hacerse a nuestro sistema de estados…”

Este deseo venía desde mucho antes, cuando en 1802, el gobernador de Mississippi, William C. Claiborne, informó al propio presidente Jefferson:

“[…] en el desarrollo de los acontecimientos nada deseo más que ver la bandera de mi país ondeando sobre el castillo del Morro […]

Miami podrá entregarle llaves y cerraduras a los contrarrevolucionarios, pero no puede otorgarle la fórmula de unidad y de apoyo popular de los que carecen, por ser una “oposición” creada por un servicio de inteligencia extranjero, entrenada, dirigida y financiada por otro país y que en 60 años solo ha sabido vivir sin trabajar, enriqueciéndose para su propio beneficio.

En vez de persistir tanto tiempo en destruir a la Revolución cubana, esos políticos deberían direccionar sus energías en resolver los graves problemas internos que tiene la población estadounidense.

No por gusto José Martí que vivió en el monstro afirmó:

“…los pueblos de América son más libres y prósperos a media que más se apartan de los Estados Unidos.

“Disidentes” cubanos construyen una Cuba virtual


Por Arthur González.

En una carrera contra el tiempo, los “disidentes” cubanos fabricados por la CIA y financiados con parte de los 20 millones que anualmente aprueba el presidente Barack Obama para las acciones subversivas contra Cuba, dan gritos de alarma sobre una inventada represión contra ellos, con el fin de conformar una situación totalmente virtual.

Cada vez son más los visitantes que llegan al país y constatan las mentiras que publican los medios de prensa al servicio de Estados Unidos, incluidos estudiantes, académicos, religiosos, intelectuales y artistas de renombre internacional, que regresan a su país comentando la realidad cubana, la plena libertad con la que se movieron por los barrios más populosos, observando con asombro la seguridad existente.

Eso mismo les sucede a los diplomáticos extranjeros incluidos los estadounidenses al llegar a Cuba.

marchas-2

La verdadera Cuba

Ninguno de los casi tres millones de viajeros que Cuba recibe anualmente observan esas “acciones represivas” que dicen sufrir los asalariados de Washington; por el contrario, ven a una decena de mujeres rozagantes de salud, bien vestidas, y con exceso de peso que demuestra que ninguna pasa hambre, ni presentan signos de violencia.

La misma imagen exhiben los hombres que declaran ser “reprimidos”. Sin excepción, todos están musculosos y correctamente calzados y vestidos, con teléfonos móviles de última generación recibidos desde Estados Unidos, y sin huellas de represión.

Mujeres y hombres gozan de libertad de movimiento, de reunión para conspirar abiertamente contra el Estado, ofrecen conferencias de prensa y calumnian a diestra y siniestra al Gobierno revolucionario, e incluso poseen sitios en Internet o revistas digitales, desde donde acusan e inventan situaciones extremas, sin que ninguno sea reprimido por hacerlo.

Ante el nuevo acuerdo de la Unión Europea y Cuba, donde se elimina la llamada Posición Común, aplicada desde 1996 a propuestas del español José María Aznar por indicciones de la mafia anticubana de Miami, los “opositores” intentan impedir su firma porque los dejaría en una situación muy difícil con peligro de no recibir más financiamiento externo y perder las continuas invitaciones para sus viajes turísticos por Europa.

Ese es el motivo de sus campañas de prensa, divulgadas por los sitios digitales anticubanos con dinero de Estados Unidos, donde los principales actores de la contrarrevolución hacen declaraciones que causan risa, especialmente para los que visitan la Isla, los diplomáticos acreditados, los representantes de las diferentes religiones, e incluso para las más de cien agencias de prensa extranjera radicadas que nunca presencian tales “acciones represivas”.

Para reforzar las matrices de opinión que desde hace casi 60 años tratan de imponer contra Cuba, los sitios contrarios a la Revolución divulgan cintillos dramáticos afirmando: “vienen tiempos aún más difíciles para la oposición, se vaticina más violencia”.

Si realmente existiera esa inventada represión todo el pueblo la conocería, e incluso muchos se sumarían para combatirla, pero la realidad habla por sí misma, los grupos contrarrevolucionarios no crecen, disminuyen con la emigración o por el abandono debido a las contradicciones, casi siempre monetarias.

¿Cómo puede explicar Berta Soler y su esposo Ángel Moya, el haber podido llevar a cabo la compra de una residencia de tres niveles en una zona residencial de La Habana, si ambos declaran a toda voz que son reprimidos? Sigue leyendo