El disco rallado de la Mafia Anticubana.


Arthur González.

Como si se tratase de un cilindro de fonógrafo o un viejo disco de vinilo de los años 50, la contrarrevolución interna en Cuba, asalariada de Washington y amamantada como no hacen con los Ocupantes de Wall Street, acaba de parir un nuevo grupúsculo para ver si desde Miami le envían algún dinerito, para vivir del cuento sin tener que trabajar, como lo hace otros que hace 40 años engordan y viven sin saber lo que es sudar la camisa o la blusa.

El nuevo grupúsculo fue bautizado con el nombre de “Asociación de familiares de Cubanos Desaparecidos” (AFACUDE), nombre pomposo y fantasioso, que solamente por su tema lo descalifica. Al parecer el ansia de obtener dinero fácil no les permitió leerse los informes de algunas organizaciones internacionales dedicadas a estos temas, y que por cierto ninguna es amiga de Cuba, pero al final no han tenido otra alternativa que reconocer que en la isla comunista del Caribe no existe esa figura de desaparecidos ni asesinados, como si abunda en muchos países incluidos los EE.UU. Sigue leyendo