Cuba 59 sin miedo a los yanquis


 

Por Arthur González

Los que en Estados Unidos se imaginan que Cuba puede tener temor por las recientes designaciones del Presidente Donald Trump, no conocen su historia. Ni Mike Pompeo y menos el veterano de 69 años John Bolton, le quitan el sueño al pueblo cubano.

Desde el mismo 1959 Estados Unidos, con el entonces presidente, Dwight Eisenhower, inició una carrera de guerra sucia contra la naciente Revolución cubana, solo por no aceptar ser una neo colonia yanqui, como lo había sido desde 1900, cuando Washington se apoderó de la Isla y le impuso la execrable Enmienda Platt, que les permitió intervenir militarmente cuando lo consideraran conveniente, al mismo tiempo que se apoderaron de la Isla de Pinos e impusieron sus bases en el territorio cubano.

Los cubanos no se amedrentaron cuando Estados Unidos con su Agencia Central de Inteligencia, CIA, organizó en 1961 la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, que terminó en una aplastante derrota en solo 68 horas, ni cuándo la Casa Blanca amenazó con invadirla militarmente durante la llamada Crisis de los Misiles, en octubre de 1962.

Menos aún en enero de 1962, fecha en que el Presidente John F. Kennedy aprobó la Operación Mangosta, la cual estableció la guerra económica y psicológica, con el fin de lograr la sublevación del pueblo, que sería apoyada por la intervención del ejército norteamericano.

Aquellos que piensan que la designación de Bolton como asesor de Seguridad Nacional, puede hacer que los cubanos se amedrenten, se vuelven a equivocar y deben saber que los tiempos son diferentes, hoy los cubanos acumulan más experiencia y están mucho mejor preparados para cualquier contingencia en defensa de su soberanía.

Cuba no tuvo ningún temor para enfrentar los miles de planes terroristas ejecutados por la CIA, que dejaron un saldo de 3 mil 478 cubanos muertos y 2 mil 99 incapacitados; ni las acciones de guerra biológica, ni los planes de asesinatos que jamás pudieron hacer blanco contra Fidel Castro, planes reconocidos en la llamada Comisión Church del Comité Selecto del Congreso, que realizó el estudio de esas operaciones de la CIA.

Tampoco a los cubanos se le aflojaron las piernas después de instalación de las Secciones de Intereses de ambos países en 1977, posibilitándole a la CIA retornar a la Habana con una fuerte Estación, ubicada en su misión diplomática para ejecutar acciones de espionaje, fundamentalmente contra la economía de la Isla.

La respuesta contundente de Cuba fue la denuncia efectuada en 1987, demostrando el poderío de sus órganos de la Seguridad, al publicar en la TV las principales operaciones de abastecimiento ilegal a los supuestos agentes que tenía la CIA, cuando en realidad fueron 27 agentes cubanos que lograron engañar a los experimentados oficiales yanquis. Además, se denunciaron 22 oficiales CIA que con estatus diplomático laboraban en la Sección de Intereses y más de 100 que llegaban a La Habana como diplomáticos en tránsito.

Mike Pompeo conoce bien la historia, porque a pesar del silencio obligado que guardó la prensa oficialista yanqui, debió leer el libro “The Human factor: Inside the CIA’S  Dysfunctional Intelligence Culture”, del ex oficial de fachada profunda Ishmael Jones, aborda en detalles como la CIA enfocó la historia de los agentes dobles cubanos, caracterizando tales hechos como una muestra de su mala profesionalidad.

En cuanto a Bolton, sus inventos en el 2002 sobre “las armas biológicas fabricadas por Cuba”, el tiro le salió por la culata cuando el propio Presidente Fidel Castro en declaración oficial, los calificó de embustes y engaños, asegurando que si un solo científico cubano perteneciente a cualquiera de las instituciones biotecnológicas, hubiera cooperado con cualquier país en el desarrollo de armas biológicas, o hubiese intentado crearlas por su iniciativa, sería sometido a los tribunales de justicia como un acto de traición a la patria.

Bolton ya es un hombre de la tercera edad y si en sus años mozos no quiso incorporarse al ejército para no ir a la guerra contra Viet Nam, y escribió en el 25º libro de reunión de la Universidad de Yale “Confieso que no tenía ningún deseo de morir en un arrozal del sudeste asiático”, no resulta lógico que ahora, a sus casi 70 años, quisiera ver a sus nietos muertos o mutilados, por participar en otra de guerra de las tantas perdidas por Estados Unidos.

Cuba tiene una historia plena de valentía y ha resistido estoicamente los cientos de planes y agresiones proveniente de los Estados Unidos; por tanto, ni Trump, Pompeo o Bolton, le harán perder el sueño y su pueblo seguirá bailando al compás del son y la rumba, como lo hizo durante aquellos días luminosos y tristes de la Crisis de los Misiles.

Allá los yanquis que desde 1959 solo tienen pesadillas por no haber podido derrocar el socialismo, los cubanos como dijo José Martí:

“No necesitan ni laurel ni corona, porque respiran valor”

 

 

 

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Una vez más agreden a Cuba.


Por Arthur González.

El 22 de marzo de 2018, Cuba fue nuevamente agredida por las mentiras fabricadas por el Gobierno de Estados Unidos y repetidas por muchas de las Organizaciones y Fundaciones diseñadas para reproducirlas, y atacar a países que tienen gobiernos no aceptables para la Casa Blanca.

La autora del ataque fue la Fundación Bertelsmann de Alemania, al dar a conocer el llamado Índice de Transformación, (BTI), con el que intentan “demostrar” los países que tiene más o menos democracia en el mundo.

Para esa Fundación, al servicio de los intereses yanquis, los países con “menos” democracia son precisamente aquellos que Estados Unidos no acepta sus programas sociales y proyección política, económica y social a favor del pueblo, como son Cuba, Venezuela, Corea del Norte y Siria, considerados como los “peores del mundo” en materia de democracia.

Le siguen en orden, los calificados como “democracias altamente deficientes”, entre estos Ecuador, Honduras y Guatemala, mientras Brasil, El Salvador, Panamá, Bolivia, República Dominicana, Colombia, Perú, Paraguay y México son considerados solo como “democracias deficientes”.

Es tal la obsesión contra la Revolución socialista cubana, que sitúan a la Isla como el “peor” país en materia de democracia en América Latina, algo muy difícil de creer por los ciudadanos de otras naciones que ven morir asesinados a sus hijos con total impunidad y funcionarios gubernamentales enriquecidos de forma corrupta por el robo y el peculado, algo que no se conoce en Cuba desde 1959.

Antes del triunfo revolucionario en Cuba, en el mundo nadie hablaba de derechos humanos, democracia, elecciones libres, libertad de expresión y otras calificaciones mal traídas.

A Venezuela, la mencionada Fundación alemana, la califica como “país inmerso en una dinámica de radicalización en la primavera de 2017, donde se agravó de forma dramática la situación de los derechos humanos”; sin embargo no acusa a Estados Unidos por ser responsable del desarrollo de una implacable guerra económica, que intenta provocar el descontento popular y además, financiar grupos de oposición para la ejecución de actos terroristas, incluido el asesinato de personas simpatizantes con el chavismo y la agresión a instituciones gubernamentales.

En Cuba no existe el asesinato de periodistas ni de “disidentes” al servicio de Estados Unidos, lo que ocurre diariamente en México, Honduras, Guatemala y Colombia, situación no denunciada ni tampoco sancionada por la Casa Blanca, ni sus aliados europeos.

La Fundación Bertelsmann ignora que anualmente mueren 6 millones de niños por enfermedades prevenibles y curables, pero ninguno es cubano, porque gracias a la Revolución socialista que tanto desprecian, toda su población recibe servicios de salud gratuitos, incluidas las operaciones de trasplantes de órganos, algo que ni Estados Unidos realiza.

Todos los niños cubanos están cubiertos con 11 vacunas que los protegen de 13 enfermedades, muy diferente a los 29 millones de infantes que en el mundo no las reciben.

Hoy más de 300 millones de niños sufren explotación y se ven obligados a trabajar desde los primeros años de vida, sin poder asistir a las escuelas, pero ninguno es cubano, porque gracias al socialismo la educación es totalmente gratuita hasta los niveles superiores de enseñanza y obligatoria hasta 9 grado.

Eso sí es democracia, aunque el imperio trate de ocultarlo y querer medir parámetros muy alejados de la realidad en que viven, bajo el sistema capitalista, millones de seres humanos.

La Fundación alemana no habla una sola palabra de los más de mil 200 millones de personas que sobreviven con menos de un dólar al día, uno de cada 5 en todo el mundo, y que no les permite acceder a una alimentación adecuada. Tampoco evalúa en su “Índice de Transformación”, que más de dos mil 400 millones de personas no disponen de acceso al saneamiento básico y unos 970 millones no alcanzan fuentes de agua potable, situación desaparecida del panorama cubano después del 1ro de enero de 1959.

Estados Unidos en su afán por recuperar su neo colonia cubana, ha desplegado innumerables planes de terrorismo, intento de asesinato a sus líderes principales, envió una invasión mercenaria a Cuba financiada y entrenada por la CIA, la que fue derrotada por el pueblo, introdujo en la Isla virus y gérmenes patógenos para enfermar y matar al pueblo, su flora y la fauna, acciones reconocidas por los agentes de la CIA.

Cada año el Departamento de Estado entrega fondos millonarios a diferentes Organizaciones y Fundaciones, diseñadas para sus campañas anti cubanas y anti venezolanas, al ser tratados ambos países bajo un mismo Directorado de la CIA, con la ilusión de derrocar sus gobiernos de un solo golpe.

El sistema político de Cuba es autóctono, sustentado en la voluntad del pueblo, como resultado de las tradiciones patrióticas de lucha por la independencia y la soberanía, que en 1959 erradicó los modelos basados en la explotación del hombre, la discriminación racial y de sexo, algo que demuestra su verdadera democracia.

En el año 2002 se realizó un referéndum y el 99,25% de los electores cubanos, en libre y participativo ejercicio democrático, ratificaron la Constitución y aprobaron la inclusión del precepto que patentiza la voluntad ciudadana de declarar irrevocables el carácter socialista de la Revolución y el sistema político y social escogido por el pueblo.

Eso no es aceptado por Estados Unidos y de ahí sus campañas mediáticas para confundir y engañar, pero como expresó José Martí:

“No es tan fácil a los norteamericanos convencernos de la bondad de su sistema democrático electivo”

 

¿Quiénes son los llamados “opositores cubanos” presentes en la Cumbre de Lima?


 

Por Arthur González.

Causa  lástima ver a un puñado de personas siguiendo órdenes de Washington contra Cuba, y dejarse calificar como “opositores” cubanos, solo para cobrar unos cuantos dólares.

En la era de Internet ya no se puede engañar a los pueblos y basta con leerse algunos de los cables secretos remitidos por la misión diplomática en La Habana, para saber que piensan sus funcionarios de esos supuestos “opositores”.

Al igual que en la pasada VII Cumbre de las Américas celebrada en Panamá, Estados Unidos sufraga los boletos de avión, hospedaje y la alimentación de los “opositores”, que son presentados como “verdaderos representantes del pueblo cubano”, algo que ni ellos mismos se creen.

Siguiendo dictados de quien les paga, hacen presión para que el Presidente cubano Raúl Castro, sea excluido de la reunión, algo que causa risa pues Cuba está presente desde la pasada Cumbre, por el reclamo de los países latinoamericanos que se oponen a la discriminación impuesta por Estados Unidos, desde que el Presidente William Clinton aprobó la creación de ese encuentro regional, con la finalidad de mantener su hegemonismo en la región.

La denominada “Asamblea de la Resistencia Cubana”, no es conocida en la Isla y menos representa al pueblo, ese que resiste desde hace más de medio siglo la cruel y despiadada guerra económica, que precisamente apoyan los llamados “opositores”, a pesar de que pretende matar por hambre y enfermedades a sus compatriotas.

Agencias de prensa oficialista que sirven a los intereses yanquis, denominan en sus despachos, “coalición de opositores”, algo que en 59 años no ha podido lograr Estados Unidos contra la Revolución, pues precisamente la desunión es lo que caracteriza a esa fabricada “oposición”, afirmado por los propios diplomáticos yanquis s en La Habana.

El llamado Directorio Democrático Cubano, DDC, fue fundado en 1990 en Miami, por elementos de la mafia terrorista anticubana, cuando soñaban que la Revolución cubana seguiría la misma suerte de los países de socialistas europeos y tomaron como línea de trabajo las doctrinas de los “golpes suaves” y protestas callejeras ideadas por Gene Sharp, bajo las directrices de la CIA y del Programa Democracia, impuesto por la extrema derecha estadounidense durante la administración de Ronald Reagan.

Ellos nunca han tenido apoyo interno en Cuba, son financiados por los servicios de inteligencia yanqui para sus campañas anticubanas, sin éxito alguno. Orlando Gutiérrez-Boronat, presidente y fundador de dicho engendro, está presente en Lima; nació en Cuba y emigró a Estados Unidos en 1971; califica al grupúsculo de ONG, a pesar de ser financiado con fondos provenientes del gobierno de Estados Unidos.

Su esposa, Janisset Rivero Gutiérrez, viajó a Santiago de Chile en 1996 durante la celebración de la VI Cumbre Iberoamericana, para ejecutar acciones de propaganda contra la delegación cubana.

Esos elementos enviaron una carta al secretario general de la OEA, Luis Almagro, para que exija al gobierno de Perú excluir a Cuba de la Cumbre, y sobre la misiva Luis Zúñiga, terrorista y miembro de la organización contrarrevolucionaria, afirmó:

“la carta expresa un mensaje claro y definido, sobre la coherencia que deber regir en la región y también un rechazo al miedo mostrado por líderes de Latinoamérica a la hora de pronunciarse contra Castro y Maduro”.

Pero ¿quién es Luis Zúñiga, al que quieren calificar de “ex preso político” en Cuba?

Nada menos que un terrorista, sancionado por delitos comunes, no políticos. Salió ilegalmente de la Isla en 1973 a través de la Base Naval en Guantánamo y al llegar a Miami fue reclutado por la CIA y enviado nuevamente a Cuba en 1974, con un grupo de infiltración armado para llevar a cabo actos terroristas, siendo detenido y sancionado.

Fue liberado y regresó a Estados Unidos.  En los años 90 planificó actos terroristas contra objetivos económicos cubanos y se integró a la Fundación Nacional Cubano Americana, donde llegó a ocupar cargos en su dirección hasta que en abril de 1994, en que fue separado por las divisiones internas, siempre están presentes entre los contrarrevolucionarios. Continuó vinculado a las actividades de corte violento. Renunció a la FNCA en agosto de 2001, incorporándose al también terrorista Consejo por la Libertad de Cuba, donde mantiene sus planes terroristas contra Cuba.

La Cumbre de Lima será empleada para llevar a la crema y nata de la contrarrevolución terrorista radicada en Miami, esa que vive a costa de la Revolución cubana, pues precisamente por sus acciones reciben altos salarios que les permiten mantener un buen nivel de vida, sin tener que trabajar muy duro.

Ya se anuncia la presencia de Rosa María Paya, quien juega con la muerte del padre a cambio de dinero y su estatus en Miami, haciéndose llamar “perseguida política”, pero mantiene residencia en La Habana sin confrontar problemas.

Otra de las “actrices” del espectáculo, al mejor estilo de Hollywood, será Silvia Iriondo, declarada como Presidenta de Madres y Mujeres contra la Represión (MAR), con vasta experiencia en esos escenarios, quien saldrá a escena adornada con perlas, marcando la diferencia con otras representantes contrarrevolucionarias que no provienen de su mismo estatus social.

El circo está en funciones, pero la prensa debería conocer o recordar, las afirmaciones del representante del gobierno yanqui en La Habana, quien en uno de sus memorandos informó:

“El gobierno de Cuba parece haber consolidado una posición de indiscutible autoridad a lo interno, vale la pena preguntarse qué hace la oposición política cubana y qué papel puede desempeñar en el futuro”. “…El Diálogo Nacional, de Oswaldo Payá, no ha hecho acciones importantes en meses”. “…Las personalidades disidentes o sus agendas son prácticamente desconocidas” “… Pese a sus afirmaciones de que representan a “miles de cubanos”, nosotros vemos muy pocas evidencias de ese apoyo”.

Ahora no lo acusen de comunista por decir la verdad, porque como afirmó José Martí:

“Las verdades reales son los hechos”

 

Las payasadas de la mafia terrorista anticubana.


Por Arthur González.

Viuda de Payá sonrie ante el homicida de su esposo

El Comité de Relaciones Exteriores del Senado yanqui aprobó el pasado 20 de marzo 2018, una resolución que reclama investigar la muerte de Oswaldo Payá, algo que raya en la payasada, pues hasta las cortes de España rechazaron esa acción, cuando la viuda, Ofelia Acevedo y la hija, Rosa María Payá, fueron enviadas a Madrid por la mafia terrorista de Miami con similares pretensiones.

En aquella ocasión el ministro de asuntos exteriores se negó rotundamente a aceptar tal denuncia y les expuso claramente que, si tenía las pruebas suficientes, debían acudir a la justicia por ser la encargada de ventilar tales casos.

Rosa María y su madre orientadas desde EE.UU. así lo hicieron, pero para su sorpresa los jueces no aceptaron la acusación por carecer de elementos probatorios.

Durante el juicio celebrado en Cuba contra el homicida español Ángel Carromero, enviado a la isla por Esperanza Aguirre del Partido Popular español, para repartir miles de euros para que los contrarrevolucionarios ejecutaran actos provocativos, se comprobó fehacientemente que Carromero conducía el auto rentado a exceso de velocidad, lo que en España acostumbraba a realizar y de ahí que le fuera suspendida su licencia.

Una vez decidido su traslado a la península, para el cumplimiento de su sanción por el homicidio de Oswaldo Payá y su compañero de fechorías, le fue entregado en custodia al embajador español hasta su salida hacia Madrid, y en ningún momento le confesó al diplomático que fue presionado para sus declaraciones de culpabilidad en el juicio.

El embajador y el cónsul general de España estuvieron presentes en el juicio, junto a decenas de periodistas de agencias extranjeras y todos declararon que el proceso jurídico fue limpio y demostró la responsabilidad de Carromero en la muerte de Payá.

Posteriormente Rosa María y su madre, fueron entrevistadas en la residencia de un diplomático yanqui, no en el consulado, donde aceptaron desarrollar la campaña anticubana a cambio de un visado de “refugiadas políticas”, algo inescrupuloso pues manipulan la muerte de un ser querido para ganar dinero y posición en Miami.

Ahora los miembros de la mafia terrorista anticubana, esa que respalda a los asesinos que residen libremente en Miami, como Luis Posada Carriles, autor, entre otros hechos, de la voladura de un avión civil cubano donde murieron 73 inocentes, han presentado ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, una resolución para que se investigue la muerte de Payá, e incluso recientemente uno de sus miembros, Marco Rubio, propuso cambiarle el nombre a la calle donde se encuentra la embajada cubana en Washington, por el de Oswaldo Payá.

¿Por qué el corrupto senador Bob Menéndez, aún en proceso investigativo, y Ted Cruz, ambos de padres cubanos, no solicitan investigar a Carlos Alberto Montaner, terrorista prófugo de la justicia cubana por colocar petacas incendiarias en centros comerciales, causantes de varios heridos?

En Miami también radica Gaspar Jiménez, asesino del diplomático cubano Dartagnan Díaz y cómplice de Posada Carriles, ambos condenados por terrorismo en Panamá y posteriormente liberados por presiones de la CIA.

No conocen esos senadores que por las calles de Miami caminan libremente Guillermo Novo Sampoll, cómplice del asesinato del ex canciller chileno Orlando Letelier, su chofer y la secretaria, además de ejercer como torturador en el tenebroso Plan Cóndor y asesino de dos custodios de la embajada de Cuba en Argentina; Santiago Álvarez Fernández-Magriñá, terrorista y traficante de armas; Rodolfo Frómeta, terrorista cubano, jefe de los comandos F-4, autor confeso de actos terroristas contra Cuba, Pedro Remón, agente CIA que participó en el asesinato en New York de los diplomáticos Félix García y Eulalio Negrín, más una docena de asesinos protegidos por las autoridades norteamericanas.

Campañas engañosas no podrán transformar la verdad y resulta repugnante que la propia familia de la víctima, se preste para emplear al difunto a fin de ganar miles de dólares.

Nunca el Senado yanqui ha aprobado una resolución para investigar la desaparición de 43 jóvenes mexicanos, o del asesinato de cientos de periodistas, ni han solicitado una investigación sobre los asesinatos de activistas de izquierda en Latinoamérica, lo que demuestra la payasada de los anticubanos a fin de deformar la realidad de la Revolución, esa que nunca han podido destruir.

Siempre habrá que tener presente a José Martí, cuando ante situaciones similares, aseguró:

“No debe perderse el tiempo en intentar lo que hay fundamentos sobrados para creer que no ha de lograrse”

Se prepara Estados Unidos para próxima Cumbre de las Américas


Por Arthur González.

Aunque al aparentemente el actual escenario político en América es más favorable para Estados Unidos, Washington se prepara para un combate que no le será muy fácil, a pesar del cambio de gobiernos de izquierda en países como Brasil, Argentina y Ecuador, porque las fuerzas que mantienen su soberanía nacional estarán presentes en Lima.

El tema priorizado por los yanquis será el ataque a Venezuela, para intentar un apoyo total contra la Revolución Bolivariana, algo que ni en la OEA han podido alcanzar y difícilmente lo materialicen en Perú.

El Departamento de Estado aun sin Secretario, a la espera de que el Congreso ratifique la propuesta del director de la CIA, presiona a las Cancillerías latinoamericanas para que aprueben la línea trazada por el emperador “Cesar” Trump contra Nicolás Maduro, obstinación que fue trasladada de Barack Obama a su sucesor, quien la incrementa ante el fracaso de la estrategia de “golpes suaves”, que no le dio resultados a pesar de los millones de dólares suministrados a la oposición, para los actos violentos en la calles, unida al reforzamiento de la guerra económica total.

Respecto a Cuba, Trump aspira a que sea condenada bajo las falsedades inventadas de las violaciones de los derechos humanos y la fantasía mal diseñada de los “ataques acústicos” selectivos, que solo dicen haber afectado a los oficiales de los servicios de inteligencia asentados en la embajada de la Habana y sus homólogos en la misión de Canadá, lo que evidencia que la única pretensión fue dañar el turismo norteamericano y arrastrar al canadiense.

Internamente ya está llegando el dinero a la “oposición” para que realicen reuniones, las que son divulgadas por las agencias de prensa extranjeras que reciben instrucciones para ello, aunque los periodistas acreditados conocen que a esos disidentes solo los mueve el dinero y carecen de ideología y respaldo popular.

La prueba de lo anterior, es la reunión que se efectuó en Santiago de Cuba por los seguidores del asalariado José Daniel Ferrer, quien recibió instrucciones de los yanquis de seleccionar un grupo que pueda asistir foros paralelos a la Cumbre, que tendrá lugar en Lima los días 13 y el 14 de abril 2018.

La pasada Cumbre celebrada en Panamá fue un ejemplo de como Estados Unidos, intenta manipular esos foros paralelos, al trasladar a sus peones desde Miami para enfrentarlo a jóvenes latinoamericanos, que conocen la verdadera cara del capitalismo salvaje en el día a día en sus países.

El tema seleccionado para la Cumbre de Lima es la gobernabilidad democrática y la corrupción, en un país donde su presidente está acusado de corrupción, al que se suman los presidentes de México, Honduras y Brasil como los más relevantes, por tanto, a Washington le será muy difícil poder llevar el debate por el cauce que desean, ante los cientos de asesinatos y desaparecidos en México, el fraude electoral de Honduras, el retroceso en justicia social en Argentina, los asesinatos de líderes de izquierda en Colombia y la acusaciones del fraude electoral en Chile, silenciado groseramente por la prensa que se autoproclama como democrática.

Para no dejar dudas de quien mueve los hilos conductores de la llamada “oposición” cubana, en esa reunión por Facebook se dieron agradecimientos a Fundación para los Derechos Humanos, radicada en España y financiada desde Estados Unidos y a la terrorista la Fundación Nacional Cubano Americana, la misma que asiste a asesinos como Luis Posada Carriles, entre los muchos que tienen las manos ensangrentadas de cubanos inocentes.

Ya el Departamento de Estados asignó el dinero para costear los boletos de avión, hoteles en Lima, para la alimentación, el transporte interno y por supuesto unos cientos de dólares como salario de los que participen.

​A este puñado pretenden sumar a Rosa María Payá, quien fue llevada también a Panamá, Berta Soler, Guillermo Fariñas y a los venezolanos Julio Borges y Patricia Ceballos, esposa de Daniel Ceballos, exalcalde de San Cristóbal.

Previamente, a estos últimos asalariados los quieren reunir en Washington, en un evento organizado por la por la Elliott School, Facultad de Relaciones Internacionales de The George Washington University, financiado públicamente por la organización Freedon House, utilizada por la CIA para sus acciones contra Cuba, (que desviaba el dinero para beneficio de sus miembros) y por el Parlamento Europeo, cuya agenda es para debatir “La lucha por la libertad: los casos de Cuba y Venezuela”.

Sin embargo, el tema de la guerra económica impuesta cruelmente contra los pueblos de Cuba y Venezuela ni una palabra, algo que, si afecta los derechos humanos de los ciudadanos de ambos países, con la mal sana intención de matarlos de hambre y enfermedades, según sus propios documentos desclasificados.

Entre los invitados estarán la miembro de la mafia terrorista anticubana Ileana Ros-Lehtinen y el eurodiputado Ramón Jáuregui Atondo y se espera la presencia del Senador Marco Rubio, defensor de las presiones contra Cuba y Venezuela.

Para completar el show propagandístico el Parlamento Europeo entregará el Premio Sajarov a los venezolanos Daniel Ceballos, Julio Borges, Leopoldo López y Antonio Ledezma, Premio que nunca le entregaron al portorriqueño Oscar López, quien resistió 35 años en cárceles yanquis, de ellos 17 en celdas de castigo, por solo pedir la libertad de su patria.

Por eso nunca tendrá el respaldo de los pueblos, que rechazan la política prepotente del imperio yanqui, y como dijo José Martí:

“Es la hora del recuento y de la marcha unida”

 

 

 

El Gobierno de Colombia se lamenta, pero los cubanos también.


Por Arthur González.

El Gobierno de Colombia a través de su Cancillería, emitió un comunicado el pasado 7 de marzo del 2018, lamentando la no admisión en Cuba del ex presidente Andrés Pastrana, quien pretendía participar en una provocación organizada por la mafia terrorista anticubana radica en Miami, consistente en recibir un inventado premio, que el pasado 2017 ya habían intentado ejecutar con la presencia del secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Lastimosamente el Gobierno colombiano con ese gesto dio un espaldarazo a la política anticubana, sin tomar en cuenta que Colombia tampoco permite la entrada de extranjeros a su territorio para realizar ese tipo de acciones.

Peor aún, la cancillería de Colombia cierra los ojos ante las angustias que sufren muchos cubanos, para poder reunirse con sus familiares más cercanos residentes en Estados Unidos, los que tienen que hacer largas filas en las afuera del consulado colombiano en La Habana, e incluso hasta dormir en la calle, para alcanzar un turno a fin de presentar su solicitud de visa temporal y después esperar semanas para obtener la respuesta, la cual puede ser negativa.

Desde el pasado año 2017 el Departamento de Estado yanqui retiró todo el personal del consulado en La Habana y trasladó la atención de los cubanos a Colombia para visas de reunificación familiar, obligando a los aspirantes a viajar a Bogotá para las entrevistas en el consulado estadounidense.

A eso súmesele los requisitos que pide la cancillería colombiana para otorgar la visa, que van desde una cuenta bancaria en moneda dura, hasta información personal, algo que no exigen para los visitantes de otras nacionalidades, y hacen más difícil los trámites de los cubanos.

¿Por qué la Cancillería no asigna más personal a su consulado en La Habana, para agilizar los trámites que Estados Unidos impuso al seleccionar a Colombia como el país donde su embajada atenderá los casos de Cuba?

¿No le preocupa a Colombia que cientos de cubanos tengan que sufrir las consecuencias de una operación diseñada por los servicios de inteligencia de EE.UU., para afectar las frágiles relaciones diplomáticas con Cuba?

Evidentemente el Departamento de Estado presionó al gobierno colombiano para que se pronunciara a favor del provocador Andrés Pastrana, quien sí fue alertado por el consulado cubano de que no sería admitido en Cuba para ejecutar actos contra el estado, y menos aun portando un visado de turista, que internacionalmente es solo para actividades de placer y recreo.

El comunicado del Gobierno de Colombia expresa que “lamenta que sucedan este tipo de incidentes a colombianos que han sido amigos de países cercanos a nuestra nación”, lo cual es realmente hipócrita, pues quien tendría que asegurar eso es Cuba que es el país atacado, a pesar de la buena voluntad demostrada por años para que Colombia lograra un acuerdo de paz con la guerrilla.

Cuba es víctima, desde hace más de medio siglo, de una hostilidad permanente desde Estados Unidos, que va desde actos terroristas causantes de miles de muertos inocentes, invasiones militares, guerra económica y financiera, guerra biológica y mediática, unido a planes de asesinato a sus dirigentes, todo recogido en documentos hoy desclasificados que comprueban las verdaderas intenciones de Washington.

Los actores de ese terrorismo residen plácidamente en Estados Unidos y viajan libremente por Latinoamérica, incluso algunos han ingresado a Colombia sin confrontar problemas.

Antes de señalar al Gobierno de Cuba, Colombia debió pedirle disculpas por los actos que pretendía ejecutar el ex presidente Pastrana, a favor de la mafia terrorista anticubana de Miami, acciones que no se corresponde con las leyes internacionales y menos entre países que sostienen relaciones diplomáticas plenas.

Cuba es soberana e independiente y su pueblo no permitirá jamás provocaciones fabricadas en Estados Unidos, experiencia le sobra en el enfrentamiento a ese tipo de operaciones y más vale que aquellos que aceptan dinero y favores de los yanquis lo tenga siempre en cuenta.

Por eso José Martí afirmó:

“Cree mal quien cree que cobra por unos dineros el derecho de ser descortés”

 

Estados Unidos, un imperio sin careta.


Por Arthur González.

Con la designación del ex director de la CIA Mike Pompeo, como nuevo Secretario de Estado, el imperio yanqui se quitó la careta y ahora continuará su intervención en los asuntos internos de otros países, sin ningún tipo de afeites.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se siente como el gran emperador romano, demostrándolo con sus métodos de dirección que desprecia hasta sus propios colaboradores, a quienes ni siquiera cita para despedirlos como hizo con el secretario de Estado Rex Tillerson, quien se dice lo conoció por el tuit del presidente.

A partir de este momento la CIA hará lo que se le antoje, incluso en países aliados como actualmente hacen en el espionaje de las telecomunicaciones y las redes sociales, por donde controlan a presidentes, senadores, ministros, partidos políticos y a cuanta persona se les antoje.

Sobre Gina Haspel, nueva directora de la tenebrosa agencia de inteligencia, se señalan antecedes como el programa de torturas implementado durante el gobierno de George W. Bush; su responsabilidad en las ejecutadas en las cárceles clandestinas de Tailandia, donde los prisioneros fueron sometidos al ahogamiento simulado y otros martirios, algo que para algunos resulta sorprendente.

La actual directora no es una excepción, porque la CIA desde su fundación en 1947 se especializó en acciones similares y su primer director, Allen W. Dulles, marcó la dirección por la que aun transitan sus especialistas en acciones encubiertas.

Nadie debe olvidar los golpes de Estado ejecutados con apoyo de la CIA en los años 40, 50, 60, 70 y 80, contra Ecuador (1947), Perú (1948), Cuba (1952), Guatemala (1954), Colombia, Paraguay (1954), Brasil (1954 y 1964), Argentina (1955 y 1966), Uruguay (1967) y Chile (1973).

Las invasiones a República Dominicana y Panamá, contaron con el apoyo total de la CIA para derrocar gobiernos “no aceptados” por Washington.

Qué decir de la Operación Cóndor (1975-1983), causante del asesinato de miles de jóvenes latinoamericanos, donde la tortura y desapariciones de personas eran cotidianas, solo por tener ideas diferentes y desear vivir en libertad y democracia.

Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Chile y Argentina sufrieron los embates de esa Operación de la CIA y muchos todavía buscan nietos robados en sus cárceles clandestinas y vendidos como mercancías.

Dónde dejar el proceso del Irán-Contra en 1982 para derrocar el gobierno sandinista de Nicaragua, la invasión a Granda en 1983 y a Panamá en 1989, con miles de muertos a manos de los yanquis.

Más reciente están la intervención “democrática” en Haití en 1994 y 2004 y los planes de Acción Encubierta contra la revolución bolivariana en Venezuela, con objetivos similares a los que tienen contra Cuba.

La lista de actividades de la CIA es infinita, incluyen el complot del magnicidio al presidente J.F. Kennedy; la guerra de Viet Nam; el derrumbe de las Torres Gemelas como pretexto para iniciar le invasión a Afganistán; la campaña de las supuestas armas químicas en Irak que les permitió invadir ese país; el asesinato del presidente de Libia y la invasión a ese estado soberano; así como la guerra sufragada contra Siria.

Contra Cuba, desde marzo de 1960 no han dejado de realizar actos terroristas bajo sus planes de Acciones Encubiertas, todos aprobados por los presidentes de turno en la Casa Blanca, como fue la voladura del buque francés La Coubre, aquel fatídico 4 de marzo de 1960 donde murieron despedazados 101 trabajadores del puerto, más un indeterminado número de desaparecidos, acto que inició el inventario de atrocidades que aún resiste el pueblo cubano.

La lista incluye el asesinato de campesinos, maestros voluntarios, alfabetizadores, sin olvidar los cientos de planes para asesinar a Fidel Castro, reconocidos por la Comisión Church ante el Comité Selecto del Senado de Estados Unidos.

La CIA puso en práctica la execrable Operación Mangosta, para sembrar el terror y el descontento en Cuba, instaurando la tristemente célebre Operación Peter Pan, mediante la cual sacaron de la isla a 14 mil 38 niños, sin sus padres, y la criminal Guerra Económica, que pretende matar de hambre y enfermedades a todo un pueblo.

A ello se suman la guerra biológica de la CIA contra Cuba, lo que constituye un delito de lesa humanidad, con la introducción de virus y gérmenes fabricados en sus laboratorios en Fort Detrick, entre ellos la fiebre porcina africana; el moho azul del tabaco; la roya y el carbón contra la caña de azúcar; la tristeza del cítrico; la broca del café; el dengue hemorrágico que en su primera aparición costó la vida de 158 personas, de ellos 101 niños.

Igualmente, han introducido el virus de SNB que produce la enfermedad Seudodermatosis Nodular Bovina; la conjuntivitis hemorrágica, detectada 4 meses posterior al dengue hemorrágico, y según testimonio de la Oficina Sanitaria Panamericana dicha epidemia nunca había estado presente en este hemisferio.

Otras enfermedades introducidas en Cuba son:

La enfermedad de New Castle, que afectó la producción de huevos y carne de aves; el Herpes Virus MUB, que produce lesiones ulcerativas en ubres de las vacas e impide la producción de leche; la Sigatoka Negra contra el plátano, algo que no se había reportado antes en Cuba; virus de la EHVC provocador de la hemorragia viral de los conejos; el Thrips-Palmi-Karmy, hasta ese momento exótico en territorio cubano que afecta las cosechas de la papa y otros cultivos.

Por tanto, nada de asombro con la nueva directora de la CIA, una más que cargará sobre su conciencia la muerte y enfermedades causadas por sus planes de subversión contra aquellos países que se ponen decididamente a la política imperial de Estados Unidos.

Ante eso, no olvidar lo expresado por José Martí:

“Cuando los imperios llegan a la cumbre de su prosperidad, están al borde del precipicio que los devora”.