La verdadera Miami detrás de la fachada.


Por Arthur González.

No son pocos los que desde Miami critican y acusa a la Revolución cubana por el nivel de vida de los ancianos, obviando lo que realmente sucede a diario con los que residen en esa ciudad, en situaciones muy diferentes a las de Cuba.

Es cierto que en la Isla se vive con muchas limitaciones materiales, pero desde el Norte no mencionan las crueles y despiadadas medidas de la guerra económica, comercial y financiera que se incrementan cada día contra Cuba, con el único fin que el pueblo se desencante de su Revolución, algo no logrado.

A pesar de la escasez en la vida cotidiana del cubano, los servicios de salud, educación, cultura, seguridad ciudadana, deporte y la solidaridad ciudadana, mantienen la meta de atender ante todo al ser humano, sin más miramiento.

Sin embargo, en Miami y en otros estados no ocurre lo mismo.

Para tener acceso a los servicios médicos en los Estados Unidos, hay que tener un seguro que cuesta mensualmente cientos de dólares, de acuerdo al respaldo que cubre cada seguro médico, situación que no pueden asumir millones de residentes en ese país, por carecer de recursos económicos.

En días pasados el reaccionario diario Nuevo Herald, publicó una crónica del sufrimiento de una anciana de 94, nacida en Cuba, al no contar con dinero para seguir viviendo en su apartamento, ubicado en Hialeah.

Esa señora sufrió un derrame cerebral y reside sola, a pesar de tener hijos, nietos y bisnietos. Su apartamento es prácticamente una pocilga y no tiene los recursos monetarios para su reparación, aunque en todas las ferreterías venden los materiales, ya que Estados Unidos no está sometido a una guerra económica total como Cuba.

El derrame cerebral le paralizó el lado derecho del cuerpo, dejándola condenada a una silla de ruedas, porque ella no pudo asistir a un policlínico a recibir la fisioterapia indicada en esos casos, ante la falta de dinero.

En la Cuba comunista son miles las personas que han sufrido un accidente cerebro vascular, pero al ser gratuitos los servicios médicos, se recuperan en un alto por ciento de los casos, gracias a la existencia de los llamados Médicos de la Familia y Policlínicos que poseen departamentos para la fisioterapia, con especialistas calificados y el equipamiento necesario para tratamientos de magneto terapia, laser y otros ejercicios, que ayudan a la recuperación de los pacientes.

La anciana residente en Miami también perdió la audición y no tiene el dinero que cuesta la consulta y el aparato para poder escuchar mejor, pero en la Cuba que tanto atacan, los equipos para la audición son gratuitos, a pesar de que hay que comprarlos en Europa a un alto costo.

Ante la desgracia de esa señora, The Miami Herald y el Nuevo Herald, lanzaron una campaña desde sus páginas, solicitando donaciones para ayudarla, lo que también hacen por centenares de personas sin dinero ni amparo familiar, acción que desapareció de los diarios cubanos desde enero de 1959, tras el triunfo de la Revolución que tanto odian los yanquis.

A pesar de que el apartamento donde reside la anciana es de su propiedad desde hace 20 años, al quedar viuda y sin dinero tuvo que pedir un préstamo revertido, en el que la vivienda funciona como un colateral para pagar sus gastos, pero consumió todo el dinero del préstamo y no tiene más para vivir.

En la Cuba bloqueada hay multiplex problemas de vivienda, pero nadie vive en los portales de las tiendas o escalinatas de las iglesias, como era común hasta 1958. Existen programas de atención a los ancianos que residen sin familiares, muchos a causa de la emigración de estos hacia los Estados Unidos, donde se les ofrece alimentación, medicinas, servicios de podología, barbería y peluquería y otros, como el disponible en la Habana Vieja inaugurado en un antiguo convento.

La anciana en cuestión llegó a Miami en 1962, “huyéndole al comunismo” y ahora el capitalismo no se acuerda de ella, dejándola a merced de las pocas donaciones que pudiera recibir para solventar sus necesidades por algunas semanas, mientras en la Isla, con múltiples necesidades materiales, tendría atención médica garantizada y el apoyo solidario de sus vecinos, situación que jamás encontrará en el país de la “libertad y los derechos humanos”, porque como dijo José Martí:

¡Qué culpa tan grande es la de no amar, y mimar, a nuestros ancianos!

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Continua la guerra biológica contra Cuba.


Por Arthur González.

En la vida todo tiene sus causas y también sus responsables, y así pasa con las enfermedades que ha sufrido la Isla de Cuba en los últimos 60 años, tanto las personas como su flora y fauna.

El propósito de Estados Unidos es uno solo, afectar la economía cubana para después achacarle a la Revolución socialista de los problemas, mediante campañas de prensa fabricadas.

Por estos días, medios estatales de información en Cuba anunciaron la aparición de un nuevo serotipo de dengue hemorrágico, identificado como Den 1, asegurando que es sumamente peligroso y por lo general termina provocando la muerte de las personas infestadas.

¿Casualidad? Para nada, evidentemente su intención es obligar al gobierno a destinar dinero no planificado para enfrentar la epidemia, en momentos en que Estados Unidos arrecia su guerra económica contra la Isla, con la marcada ilusión de derrocar el sistema y que el pueblo se lance a las calles, tal y como hicieron en Europa Oriental durante la puesta en marcha del Programa Democracia, aprobado por Ronald Reagan, para destruir el socialismo.

Aquel Programa, diseñado por ideólogos del partido republicano, aprovechó los errores cometidos por la dirigencia de los partidos socialista europeos, unido al reclutamiento de altos funcionarios que coadyuvaron a su ejecutoria, la conformación de grupos contrarrevolucionarios, una fuerte estrategia de subversión política-ideológica sobre la juventud, sumadas a las deficiencias no corregidas a tiempo por el Partido y los gobiernos estatales.

En medio de la crisis económica que hoy atraviesa Cuba, con un pobre crecimiento del PIB, nuevas medidas de guerras económica y financieras, campañas mentirosas de inventadas enfermedades a los diplomáticos yanquis con el único propósito de afectar el turismo, por ser el renglón más importante de su economía, surge un nuevo serotipo de dengue que, sin dudas será enfrentado con éxito, pero a un alto costo económico.

El dengue no era conocido en Cuba. La primera epidemia del dengue se detectó en 1977 y según estudios realizados el Dr. Charles Heri Calisher, miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la población de la Isla tenía anticuerpos del serotipo 02 de la enfermedad.

La primera vez que se detecta el dengue hemorrágico en Cuba fue en 1981. En pocas semanas costó la vida de 158 ciudadanos, de ellos 101 fueron niños. El total de infestados ascendió a 344 mil 203 personas. Los gastos para enfrentarla fueron millonarios y el dengue quedó endémico en el país.

Aquellos primeros casos se detectaron simultáneamente en tres localidades de la Isla, distantes entre sí a más de 300 km. En la región de America Latina no había sido reportada, por lo cual existieron elementos suficientes para señalar al autor intelectual y material de esa acción criminal, Estados Unidos.

La verdad salió a flote en 1984, durante el juicio que le celebraba en New York a Eduardo Arocena, agente de la CIA, por asesinar al diplomático cubano Félix García, destacado en la misión ante la ONU.

Sin pudor alguno Arocena declaró: “La misión del grupo encabezado por mí, era obtener ciertos gérmenes patógenos e introducirlos en Cuba”.

Dicha confesión consta en el acta asentada en la página 2189, expediente 2 FBI-NY 185-1009, pero el fiscal no ordenó investigarla.

William W. Turner, ex agente de la Oficina Federal de Investigaciones, FBI, y el periodista Warren Hinckle, aseguraron en un libro publicado: “Estados Unidos utilizó la guerra biológica en Cuba durante la administración del presidente Richard Nixon, y la CIA comprometió a Estados Unidos en una guerra secreta no declarada e ilegal contra Cuba, durante más de 20 años”.

Investigaciones desarrolladas confirmaron que aquella forma inicial de dengue hemorrágico, se correspondía a la cepa “Nueva Guinea 1924” (serotipo 02), única en el mundo en ese momento, con lo cual se demostraba que constituía una cepa elaborada en laboratorios.

La revista norteamericana Covert Action, en su edición del 6 de agosto de 1982 afirma: “la epidemia de dengue hemorrágico que azotó a Cuba en 1981, pudo haber sido una operación secreta de la CIA”.

En los últimos años, científicos norteamericanos mantienen interés por conocer la reacción al dengue en los diferentes grupos étnicos de la población cubana e incluso obtener muestras de sangre, algo sospechoso porque en los laboratorios de su país nació dicha enfermedad, transmitida por el mosquito Aedes Aegyiptis.

La lista de plagas y enfermedades contra la flora y la fauna cubana es bien amplia, con marcadas evidencias de su introducción desde el exterior, con el único propósito de afectar la economía cubana.

Algunos ejemplos que ponen de manifiesto esas acciones criminales son:

  • El Carbón de la caña de azúcar, identificado en 1977.
  • La Roya de la caña, en 1978.
  • La enfermedad Seudodermatosis Nodular Bovina, cuyo agente causal es el virus de SNB. Afectó inicialmente a añojas y novillas. Dicha enfermedad es endémica de África, su agente etiológico se aisló en Italia y Estados Unidos, quien nunca la declaró oficialmente que trabajaba con el virus en su laboratorio de enfermedades exóticas en Plum Island, en fecha coincidente con la epidemia de dengue hemorrágico en Cuba.

Esta enfermedad afectó la producción de leche y se trataron 2 mil 895 focos y 226 mil 181 vacunos enfermos, con un elevado costo financiero.

·     Fiebre Porcina Africana. Detectada en 1979. Se comprobó la aparición de dos cepas diferentes del virus introducido. Una variante modificada en el laboratorio y otra con una gran virulencia. Datos oficiales de la época afirman que fueron sacrificados 297 mil 137 cerdos, con una pérdida de 9 millones 359 mil 414 pesos, unido al desabastecimiento alimentario de la población.

·     Conjuntivitis Hemorrágica. Apareció en 1981.Informes de la Oficina Sanitaria Panamericana aseguran que tal epidemia no tenía antecedentes en el hemisferio occidental y fue diagnosticada a solo 4 meses de la aparición del dengue hemorrágico en la Isla.

·        Sigatoka Negra. Encontrada en 1990, es el principal problema fitosanitario del cultivo del plátano a escala internacional, pero no se había reportado antes en Cuba.

·        Minador de los Cítricos y la Tristeza del Cítrico. Detectadas en 1993 y 1995 respectivamente. Originaria del Sur de Asia se ha extendió desde inicios de siglo hacia África y Australia. Hasta mediados de 1993 estuvo ausente en las plantaciones citrícolas de América. Provocaron grandes pérdidas económicas.

·        Broca del café. Apareció en 1995 y no tiene antecedentes en Cuba. Provocó cuantiosas pérdidas en la cosecha y la errogación de millones de pesos en su combate. La produce un insecto que no puede volar más de dos metros, lo que afirma su introducción desde el exterior.

Decenas son los hechos sufridos por el pueblo cubano, ejecutados por los yanquis, todos para intentar entorpecer el desarrollo de la economía socialista y hacerla ver como un fracaso, mientras Estados Unidos se ufana de ser “paladín de los derechos humanos”.

No por gusto José Martí expresó:

“De esa tierra no espero más que males”

 

 

Eurodiputada al servicio de Estados Unidos.


Por Arthur González

Beatriz Becerra, eurodiputada española, siguiendo los dictados de Washington y de la mafia terrorista de Miami, reclamó a la Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Federica Mogherini, que garantice los derechos humanos de las “Damas” de Blanco y otros asalariados de los yanquis en Cuba.

Becerra ocupa el cargo de vicepresidenta de la subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo y criticó al presidente español, Pedro Sánchez, por no reunirse con los contrarrevolucionarios fabricados por los yanquis, durante su reciente visita a La Habana, como si todo el mundo no conociera que esos carecen de representatividad en el pueblo cubano y son financiados con dólares estadounidenses.

¿No sabrá la eurodiputada la baja catadura moral de Berta Soler, la que apareció recientemente en Facebook, prodigando palabras obscenas al conocer que su esposo le era infiel?

La visita a Cuba del presidente español fue para tratar temas importantes en las relaciones entre los dos países y no para perder su tiempo con personas que no son respaldadas por el pueblo, ni tienen peso alguno en la política nacional cubana.

¿Por qué la Sra. Becerra no lee lo escrito por el jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Habana, en un informe secreto enviado al Departamento de Estado y a la CIA? De hacerlo comprendería las razones por las que el presidente español no les hizo el menor caso.

Para que conozca, basta citar algunas líneas de ese documento, donde afirma:

El gobierno de Cuba parece haber consolidado una posición de indiscutible autoridad a lo interno, vale la pena preguntarse qué hace la oposición política cubana y qué papel puede desempeñar en el futuro”.

“Sin un verdadero milagro entre los líderes de la oposición, no es probable que el movimiento disidente pueda reemplazar al gobierno cubano”. […] “Los disidentes o sus agendas son prácticamente desconocidas”. […] “Dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día, de los principales organizadores y sus seguidores

Suficiente argumento del representante del gobierno yanqui para que el presidente de España, se concentrara en conversar con los que realmente tienen las riendas del país, y el respaldo mayoritario de los cubanos.

Los premios otorgados a las llamadas “Damas” de Blanco, fueron indicados por los Estados Unidos, con el fin de continuar sus campañas mediáticas contra la Revolución cubana. Antes de que el Parlamento Europeo reconozca esa fabricada “oposición”, es el pueblo de Cuba quien tiene que reconocerla, algo bien lejos de la realidad que el mismo diplomático afirma en su informe secreto.

Estados Unidos nunca estuvo de acuerdo con el liderazgo de Fidel Castro, por eso ordenó asesinarlo en múltiples oportunidades sin lograrlo, hechos que constituyen un delito por el cual nunca ha sido condenado por el Parlamento Europeo, a pesar de violar todos los preceptos legales y humanos.

Estados Unidos es el mayor y permanente violador de los derechos de la humanidad, con sus guerras imperiales para apoderarse de los recursos naturales de otros países, esgrimiendo falsos pretextos apoyados por los gobiernos europeos, como las guerras de Afganistán, Irak, Libia, Siria y otras similares.

¿Por qué la eurodiputada española, tan “preocupada” por los derechos humanos en Cuba y Venezuela, no se pronuncia con similar agresividad ante las violaciones cometidas por Israel, en Honduras, en Chile con el asesinato a Santiago Maldonado y otros miembros del pueblo Mapuche, por el asesinato de los líderes sociales en Colombia, la violencia criminal de México, donde aún no hay responsables de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, el hambre y la miseria de los centroamericanos que se ven obligados a emigrar en busca de una vida mejor?

Seguramente Washington no le paga para condenar esas verdaderas violaciones de los derechos humanos de cientos de millones de personas, solo le envían dinero para su accionar contra la Revolución cubana y Venezuela.

Se conoce que la CIA trabaja a los miembros del Parlamento Europeo y las presiones descarnadas que ejerce la embajada yanqui para que aprueben resoluciones contra Cuba.

Siguiendo un guion pre establecido, los europarlamentarios pro yanquis muestran “gran preocupación” por el nuevo proyecto de Constitución cubana y del referendo previsto para febrero de 2019, algo que no tiene antecedentes en Europa, ni America Latina, proceso que confirma la verdadera democracia que tanto molesta a la Casa Blanca y a la mafia anticubana

¿Acaso la eurodiputada Beatriz Becerra, nunca conoció de la batalla jurídica y negociaciones, durante los últimos cinco años, de los trabajadores de Coca Cola de la fábrica de Fuenlabrada, en Madrid, por las medidas tomadas por esa transnacional norteamericana que afectó a mil 250 trabajadores, de los que 750 serían despedidos y prejubilados?

¿La española Beatriz Becerra no siente preocupación por lo ocurrido en estos días con una coterránea convaleciente, tras un parto complicado por cesárea, la cual fue desalojada violentamente de su vivienda en Madrid el 28 de noviembre 2018, junto a su hijo recién nacido y sus otros dos hijos de dos y cuatro años, al no tener dinero para pagar el alquiler?

¿Esos no son hechos de verdadera violación de los derechos humanos en su propio país, por el que sí debería preocuparse?

¿Por qué la Becerra no propone una condena por lo acontecido en Argentina desde que asumió la presidencia Mauricio Macri, en franca violación de los derechos humanos de millones de argentinos que protestan a diario? ¿Habrá visto ella a familias argentinas enteras refugiadas en las escalinatas de ministerios públicos, empresas privadas y aceras en las calles más céntricas de Buenos Aires, por la pérdida de sus empleos y no poder pagar la renta de sus casas?

La actitud asumida por la eurodiputada española no deja lugar a dudas, es simplemente una marioneta pagada por los Estados Unidos para hacer cumplir su política contra Cuba.

José Martí no se equivocó cuando definió a personas como ella:

“El lacayo muda de amo y se alquila al señor de más lujo y poder”

Historia de un fracaso.


Por Arthur González.

Tal parece que los ideólogos que llevan a cabo la política contra la Revolución cubana, son tarados y no estudian los fracasos de sus antecesores, pues repiten las mismas historias que jamás han tenido éxito, pero si grandes pérdidas de cientos de millones de dólares mal gastados.

Esta es la verdadera juventud cubana que apoya a su Revolución.

Para aparentar que trabajan en los objetivos de lograr que la juventud cubana se incorpore a las actividades contrarrevolucionarias, ahora andan divulgando, en los sitios fabricados para tales fines, que existe en la Isla una llamada “Mesa de Diálogo de la Juventud Cubana”, la que no se conoce ni tiene respaldo alguno entre los jóvenes cubanos, estudiantes universitarios o de otros niveles de la educación.

La tal “Mesa” fantasma, financiada por los yanquis, asegura haber lanzado dos concursos para los jóvenes, bajo los títulos: “Ensayar Cuba Futura” e “Iniciativas De Bien Común”, con las que sueñan conformar la creatividad y la coherencia entre el presente y el futuro de cada joven, para que sea una regla general, que:

“Les posibilite su desarrollo y sean capaces de analizar su realidad, sopesarla, y pensar en que es posible un futuro mejor que el que se proyecta ahora con tanta represión, y por supuesto, que ese futuro sea dentro de Cuba”.

Según los que organizan tal maniobra, en el 2015 premiaron dos concursos, uno de fotografía y otro de ensayo, y el atractivo fue la entrega de una laptop, por supuesto enviada desde Miami.

Ahora que Cuba instala nuevas capacidades para acceder a Internet, los ideólogos yanquis tienen el viejo anhelo de llegar a los teléfonos móviles de los jóvenes para tratar de captarlos, algo difícil porque los cubanos conocen bien la historia de las relaciones entre el Norte revuelto y brutal y la pequeña isla del Mar Caribe, la que pasa por la explosión del acorazado Maine, como pretexto para ocupar la Isla en 1898, la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, los hechos terroristas, la guerra económica, comercial y financiera, la biológica, y los cientos de planes para asesinar a Fidel Castro, entre muchos otros hechos.

Los esfuerzos de la CIA por penetrar a la juventud cubana se iniciaron en 1960 y jamás pudieron conformar una oposición juvenil a la Revolución, ni siquiera cuando la desaparición del llamado campo socialista europeo, que precedió a la desintegración de la URSS.

Por primera vez en 2009, Estados Unidos diseñó un programa de becas para fabricar líderes juveniles, que pudieran actuar en los barrios cubano. Dichas becas eran para cursos por tres y seis meses en centros educacionales yanquis, con un estipendio de miles de dólares mensuales, pero solo para muchachos entre 16 y 18 años de edad. Todo fue un fiasco.

Siguieron con otro programa en el 2015, utilizando la organización World Learning Inc., con sede en Washington, la cual abrió la convocatoria de un nuevo “Programa de Liderazgo de Verano”, durante cuatro semanas en Estados Unidos. Este fue denunciado por los mismos participantes y tampoco obtuvieron resultados.

En 2017 a pesar de los fiascos, siguieron con la misma idea fija, anunciando una nueva convocatoria para diez becas, esa vez ejecutada por la organización Líderes Sociales, plateando sin ambages que el interés perseguido era “promover el desarrollo profesional juvenil y fortalecer la sociedad civil cubana”. Ningún resultado alcanzaron.

Como perros hueveros que insisten, aunque le quemen el hocico, apoyados por Rosa María Paya Acevedo, apadrinada por el senador Marco Rubio e Ileana Ros-Lehtinen, pretendieron organizar un engendro denominado Cuba Decide, el cual fue a parar al mismo basurero que sus precursores, en un intento por utilizar el ciclo de conferencias para los jóvenes que se iniciaban en el trabajo privado en Cuba.

Para eso, contaron con el apoyo de la Iglesia Católica y el Centro Loyola, de esa institución religiosa.

Esa preparación metodológica se ejecutó bajo el programa denominado Cubaemprende, dentro de los locales de la casa sacerdotal adjunta a la iglesia San Juan de Letrán y del Sagrado Corazón de Jesús, esta última dirigida por la Orden de los Jesuitas.

Nada les ha dado resultado con los muchachos cubanos, quienes ante las limitaciones materiales que impone la guerra económica y con los altos conocimientos adquiridos gratuitamente en Cuba, viajan al exterior en busca de mejores oportunidades económicas, pero sin tomar posiciones políticas a favor de los yanquis.

Todo es más de lo mismo, incluso la forma en que los organizadores se embolsan los miles de dólares que les envía Estados Unidos, con el sueño de repetir en Cuba lo ejecutado en Polonia. No por gusto enviaron a varios de sus asalariados a recibir consejos de Lech Walesa, pero perdieron tiempo y dinero porque la juventud cubana se mantiene apoyando su proyecto social que, no exento de errores, es mucho más humano que el que ofrece el capitalismo despiadado.

Un vivo ejemplo son los miles de latinoamericanos que han recorrido miles de kilómetros por Centroamérica, huyendo de la miseria, el hambre, desempleo, enfermedades y las violaciones de los derechos humanos en sus países, donde solo impera el sistema capitalista impuesto por los yanquis.

A esos traidores que por cuatro dólares se prestan a cumplir las órdenes dictadas desde Washington, debería tener presente a José Martí cuando expresó:

“Hacen mal los jóvenes que se entretienen en morder con dientes envenenados el virgen seno de la patria”.

 

Luis Almagro, el agente secreto de la CIA.


Por Arthur González.

Quienes gustan de la literatura policiaca y de obras escritas por ex oficiales de la CIA y del Mossad, pueden llegar rápidamente a la conclusión de que Luis Leonardo Almagro Lemes, actual secretario general de la OEA, es en realidad un agente secreto reclutado y dirigido por la CIA desde hace varias décadas, contra países e intereses de su prioridad.

Nacido en 1ro de junio de 1963, en Cerro Chato, departamento de Paysandú, zona rural de la República del Uruguay, Almagro demostró desde joven sus ambiciones por alcanzar niveles económicos y políticos que le permitieran una vida llena de comodidades, de ahí su ahínco por prepararse para algún día dar el anhelado salto.

Con su meta muy presente, se graduó de abogado en 1987, lo que le permitió entrar en el mundo de la diplomacia a través de un curso de formación en el Instituto Artigas del Servicio Exterior (IASE).

Quizás sin pretenderlo, fue focalizado por la estación local de la CIA en Montevideo, donde posiblemente lo caracterizaron e iniciaron un trabajo paulatino de reclutamiento.

Ese paso trascendental en su vida, le permitió iniciar sus sueños de dinero y poder, pues evidentemente la CIA apreció sus cualidades potenciales.

Todo hace pensar que, por interés de la CIA, Luis Almagro, fue designado en 1988 como representante del Ministerio de Relaciones Exteriores ante la Comisión Nacional de Uruguay para la UNESCO, sin tener concluidos sus estudios diplomáticos.

En una carrera meteórica, que sin un sólido apoyo no es posible alcanzar, al siguiente año, 1989, es nombrado como Jefe del nuevo Comité de Cooperación Internacional de la Junta Nacional de Prevención del Tráfico Ilícito y Uso Abusivo de Drogas, organismo que tiene estrecha vinculación, tanto oficial como encubierta, con agencias norteamericanas, como la DEA, la que se sabe tiene serios conflictos con la CIA.

Inesperadamente en 1990 es cambiado de puesto de trabajo y retorna al Ministerio de Relaciones Exteriores, donde obviamente por influencias de la CIA, es designado como diplomático en la República de Irán.

En Teherán, se celebraría en noviembre de 1991 la Conferencia Ministerial del Movimiento de los No Alineados, reunión de interés prioritario para Estados Unidos, a fin de sabotear la unidad de los países integrantes de ese poderoso movimiento que presidió Cuba durante 4 años.

Washington no tenía embajada en Irán desde 1979, cuando la misma fue asaltada por estudiantes iraníes seguidores de la revolución islamista, donde cincuenta y dos diplomáticos yanquis habían sido tomados como rehenes durante 444 días.

La pérdida del Sha Reza Pahlavi, hombre fuerte de la CIA, fue una de sus mayores derrotas, y no podían dejar pasar la oportunidad de introducir, por algo más de un lustro, a un confiable agente secreto en esa ciudad, el que tendría acceso a documentos e informaciones de la mencionada Cumbre Ministerial del MNOAL, del gobierno y los líderes iraníes.

Meses después lo promueven a 1er secretario y Encargado de Negocios de la embajada, ampliando sus posibilidades. Sigue leyendo

Centroamericanos, emigrantes de quinta categoría para EE.UU.


Por Arthur González.

Para el presidente de Estados Unidos, los emigrantes latinoamericanos que integran la caravana que pretende ingresar en ese país, son de quinta categoría, e incluso los ha calificado como “delincuentes” que pretenden invadirlo.

Ese mar de gente sencilla busca asilo en el supuesto paraíso terrenal, escapando de la miseria, el desempleo, la falta de asistencia médica, de una educación adecuada para sus hijos y la violencia que desborda la imaginación humana por las muertes, los desaparecidos y los cientos de fosas comunes, donde en cada uno de sus países de origen, bandas armadas lanzan a los asesinados.

Todos provienen de países donde impera el sistema capitalista, la “democracia” representativa, los llamados derechos civiles, la “libre expresión”, de prensa, de reunión y todos los considerados como verdaderos derechos humanos, por Estados Unidos y Europa.

Ninguno es cubano y precisamente por esa razón, en Estados Unidos son rechazados porque “no huyen” del comunismo, sino del capitalismo salvaje, como lo calificara el Santo Padre, Juan Pablo II.

Varias oleadas de emigrantes cubanos han arribado a las costas de Estados Unidos, de forma ilegal, desde el 1ro de enero de 1959, y todos fueron aceptados como “refugiados políticos”, incluidos los asesinos, torturadores y ladrones del gobierno del dictador Fulgencio Batista, ninguno fue devuelto a las autoridades cubanas, a pesar de las reclamaciones oficiales por los delitos comunes cometidos.

Otros que arribaron años después, mediante el robo de aeronaves y barcos, tampoco fueron devueltos ni sancionados por los órganos de justicia yanqui, aunque hubieran asesinado a personas inocentes para arrebatarles los medios de transporte; tampoco consideraron tales actos como delitos de piratería.

Contrario al primer Memorando de Entendimiento sobre el tema migratorio, firmado el 6 de noviembre de 1965 entre el gobierno de Estados Unidos y el de Cuba, a través de la embajada de Suiza, donde se acordó abrir un puente aéreo por el aeropuerto internacional de Varadero, para la salida de entre 3 mil y 4 mil cubanos al mes, el entonces presidente Lyndon B. Johnson, rubricaba el 2 de noviembre de 1966 la Ley Pública 89-732, conocida como “Cuban Adjustment Act”, o “Ley de Ajuste Cubano”, mediante la cual son aceptados ipso facto en Estados Unidos, los cubanos que soliciten asilo, solo con decir las palabras mágicas: “huyo del comunismo”.

Las oleadas de emigrantes procedentes de Cuba han sido numerosas y estimuladas por los medios de propaganda creados para satanizar a la Revolución socialista.

Así se recuerda la ejecutada en 1965 por el puerto de Camarioca, muy cerca de la playa de Varadero; la del puerto del Mariel en 1980, después que programas radiales transmitidos desde Washington por la conocida Voz de las Américas, incitaban al pueblo a introducirse en embajadas de países extranjeros en La Habana.

Más tarde, en el año 1994, repitieron la misma estrategia con la ilusión de que la Revolución cubana seguiría igual suerte que los países de Europa del Este y la URSS, pero ante eso, la decisión del gobierno cubano fue permitir las salidas ilegales y Bill Clinton, presidente en esa fecha, tuvo que aceptar un nuevo acuerdo migratorio, e incluso ejecutó el primer reajuste de la Ley de Ajuste Cubano, implantando la conocida política de pies secos-pies mojados, con el fin de impedir que todos los emigrantes arribaran a Estados Unidos. Desde 1995, los capturados en el mar por los Guarda Costas yanquis, son devueltos a Cuba.

Las cifras oficiales de la masa migratoria cubana de 1994, afirman que llegaron a las costas yanquis en balsas rusticas 32 mil 36 cubanos. Todos recibieron la categoría migratoria de “refugiados políticos”

Insistiendo en sus deseos de provocar la caída del socialismo cubano, Estados Unidos fortalece la guerra económica, comercial y financiera, con el propósito de que el pueblo se canse ante las limitaciones materiales.

Por ese motivo y ante el rumor de que el presidente Barack Obama eliminaría la política de pies secos-pies mojados, desde el 1ro de octubre de 2014 al 30 de septiembre de 2015 se produjo el éxodo masivo más numeroso desde Cuba, cuando 43 mil 159 cubanos arribaron a Estados Unidos por los pasos fronterizos con México, según cifras oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP).

Aquella masa de emigrantes salió de Cuba legalmente hacia países de Sur y Centroamérica, ante la negativa de Estados Unidos de otorgarles visas. Sin embargo, fueron admitidos inmediatamente al llegar a los puestos fronterizos, como parte de la propaganda fabricada de que “huyen del comunismo”.

La caravana de cubanos ocasionó serios problemas en los países que fueron cruzando, desde Ecuador hasta México, pero para Estados Unidos esa no era una invasión, ni envió al ejército para impedir su entrada como hacen ahora con los latinoamericanos.

Por supuesto, todos los cubanos tienen una elevada preparación académica, porque en su país comunista la educación es gratuita hasta la universidad y también gozan de excelente salud, debido a que el sistema comunista cubano les garantiza la vacunación gratuita contra 13 enfermedades, como es igualmente la atención médica basada en la prevención de enfermedades curables.

Esas diferencias hacen que Trump no acepte a los emigrantes centroamericanos y los considere “delincuentes e invasores”, sin tomar en cuenta que solo escapan del terror capitalista que impera en sus países de origen, del que los yanquis son totalmente responsables con su política neoliberal, aunque su mano de obra sea de ayuda a la economía de Norteamérica, porque realizan trabajos en la agricultura y los servicios, esos que los propios estadounidenses se niegan a ejecutar.

La posición asumida por Trump, trae a la mente las palabras de José Martí cuando señaló en 1896:

“Los Estados Unidos que está, hechos de inmigrantes, buscan ya activamente el modo de poner coto a la inmigración excesiva o perniciosa”.

 

Bloqueo contra Cuba, ver para creer.


Por Arthur González.

Para quienes aseguran que los problemas de la economía cubana no tienen vinculación con el criminal bloqueo que imponen los yanquis desde hace 60 años, deben leer las nuevas sanciones aplicadas recientemente por la actual administración del presidente Donald Trump, para convencerse que sí afecta y mucho.

No por gusto esa guerra económica, comercial y financiera la mantienen inamovible, a pesar de la condena de todas las naciones representadas en la ONU, haciendo caso omiso de los reclamos mundiales, pues el objetivo que persiguen los yanquis es lograr el desencanto y el desaliento del pueblo, a partir de las penurias causadas por esa política en más de medio siglo.

Para no dejar dudas de lo que trata de alcanzar Estados Unidos con esa cruel y despiadada política al más puro estilo nazi, el pasado 19 de noviembre de 2018, se conoció la multa impuesta por el gobierno de Trump al tercer banco más grande de Francia, el banco Société Générale S.A., ascendente a mil millones 340 mil dólares por sus relaciones con la banca de Cuba, demostrando que, como imperio mundial, le aplica medidas extraterritoriales a quienes no acaten sus órdenes.

Dicha sanción fue resultado de un proceso jurídico abierto por la parte estadounidense contra la entidad francesa, acusándola de violar las sanciones que Estados Unidos tiene establecidas.

Una parte de ese monto será cobrado por el Departamento de Estado. Además, el banco Société Générale S.A., tiene que pagarle 420 millones de dólares al Departamento de Servicios Financieros de Nueva York; 717 millones al Departamento de Justicia; 81,3 millones a la Reserva Federal; 163 millones a la Fiscalía Distrital de Manhattan y otros 54 millones al Departamento del Tesoro.

Como medida adicional impuesta por el tribunal yanqui, la Société Générale está obliga a despedir a todos los empleados que hubiesen estado involucrados en las operaciones, con el compromiso de no volverlos contratar jamás.

No satisfechos con esa felonía imperialista, Estados Unidos exige que se le muestren los programas implementados por la Société Générale, para impedir el restablecimiento de relaciones financieras con Cuba.

Aquellos que sueñan que, con cambios internos solamente, la economía cubana puede prosperar, ahora tienen la palabra de cómo hacer para pagar las compras que Cuba ejecuta, el pago de otras obligaciones y recibir el dinero por sus ventas.

Cualquier país del tercer mundo como Cuba, sin muchos recursos naturales y dependiente de su comercio exterior, hubiera claudicado ante la bota imperial de los yanquis, pero los cubanos, con su dignidad y moral, no renuncian al sistema que escogieron y resisten estoicamente cada nueva sanción de Estados Unidos, el que se enfurece aún más ante la valentía del pueblo de la mayor isla de las Antillas.

El presidente Barack Obama, es uno de los que más penalidades impuso a la banca internacional por sus relaciones contractuales con Cuba. Basta señalar que, del 2009 a enero de 2017, el monto acumulado por esas multas ascendió a la cifra de 14 mil 404 millones 358 mil 605 dólares.

No satisfechos con eso, insisten en estrangular aún más la entrada de dinero fresco a Cuba, intentando cortar el turismo internacional y de aquellos estadounidenses que viajan con alguna de las licencias establecidas por el Departamento de Estado, pues desde 1961 tienen prohibido visitar la Isla como turistas.

Para ello fabricaron los “ataques acústicos” a sus diplomáticos en La Habana, y la historieta que saben puede atemorizar más a los viajeros: las falsas enfermedades que dicen padecer. Toda esa mentira premeditada es una sanción adicional a la guerra económica.

Además de esto, el Departamento de Estado publicó el 14 de noviembre 2018, otro extenso listado con 26 entidades y sub-entidades cubanas restringidas para los estadounidenses, que se suman a las publicadas el pasado año.

Las nuevas entidades y sub entidades prohibidas, son fundamentalmente hoteles ubicados en importantes sitios turísticos cubanos, como La Habana, Varadero y los cayos al norte de la provincia de Villa Clara.

Para mayor muestra de la psicosis que le causa la Revolución cubana a Washington, han incluido ridículamente algunas boutiques y centros comerciales, que, hasta para el menor entendido, es sabido que no pueden afectar en nada la seguridad nacional estadounidense y todo forma parte de esa política que pretende asfixiar al pueblo cubano, el más se afectado, algo que los yanquis conocen y aspiran a que algún día se lance a las calles para protestar de las escaseces que padecen.

Magos son los dirigentes de Cuba para sortear tantas sanciones y garantizar el sistema de salud gratuito, la educación, la cultura, el deporte, la industria biotecnológica y otras fábricas importantes para la vida de la nación, así como la agricultura, que también es atacada por plagas y enfermedades introducidas por la CIA para afectar sus producciones, y aun así garantiza la canasta básica que se le entrega a toda la población a precios subsidiados.

Sin esta guerra económica la situación cubana sería muy distinta a la de hoy, por eso especialistas del Foreign on Council Relations de Estados Unidos, aseguraron en 1999:

La oposición de EE.UU. a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política”.

Esa es la razón por la cual el presidente Obama, a pesar del restablecimiento de relaciones diplomáticas, no hizo nada para desmontar el Bloqueo, aunque contaba con determinadas facultades para hacerlo más flexible.

No obstante, tanta guerra económica, Cuba sigue su camino no exento de dificultades, pero libre y soberana sin el amo yanqui que la ocupó militarmente en tres ocasiones antes del triunfo revolucionario de 1959, porque como dijera José Martí:

“Somos libres, porque no podemos ser esclavos”

“ Y una vez gozada la libertad no se puede vivir sin ella”