Manipulación de la Ley, nueva táctica de Estados Unidos


Por Arthur González.

La condena de Luiz Inácio Lula da Silva, es la materialización más reciente de la nueva estrategia de Estados Unidos contra la izquierda latinoamericana, en la cual se emplea a la justicia como fórmula para quitar del camino a los líderes elegidos por el pueblo en las urnas.

Ya lo emplearon en el mismo Brasil contra la presidenta constitucional Dilma Rousseff, a quien sacaron del cargo acusándola de corrupción, sin una sola prueba, a pesar de que aquellos funcionarios que fueron reclutados para la farsa, eran verdaderos corruptos, como lo es también el actual presidente de Brasil.

Con el apoyo total de la prensa derechista controlada por los partidos que responden a los intereses yanquis, las campañas mediáticas se diseñan para engañar a la población y fabricar estados de opinión que apoyen las inventadas acusaciones contra los líderes políticos que Estados Unidos no acepta.

Las primeras acciones contra Dilma fueron las manifestaciones organizadas y financiadas en su contra, para crear el caos y hacerle creer al pueblo que todo era responsabilidad de la mandataria, lo que está basado en las tácticas diseñadas por Gene Sharp, y que le fueron aplicadas exactamente a la Presidenta del Partido de los Trabajadores, entre ellas:

  • Promover acciones “no violentas” para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad, destacando denuncias de corrupción, promoción de intrigas o divulgación de falsos rumores.
  • Desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”, acompañadas de acusaciones de “totalitarismo” contra el gobierno en el poder.
  • Lucha activa por “reivindicaciones políticas y sociales”, y manipulación de los colectivos para que emprendan manifestaciones y protestas violentas, amenazando las instituciones.
  • Operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno, creando un clima de “ingobernabilidad”.

A Temer, presidente impuesto que tiene los niveles de popularidad más bajos de la historia de Brasil, no lo llevan a los tribunales para juzgarlo por sus acciones de corrupción comprobadas en grabaciones telefónicas y filmaciones, además de otras pruebas de carácter legal, porque la mayoría de los Senadores responden a los partidos de derecha, en plena concordancia con los dictados de la embajada de Estados Unidos en Brasilia, donde sus diplomáticos campean libremente por oficinas y pasillos de la Cancillería y del Congreso, presionando y reclutando a diestra y siniestra.

A la ex presidenta Cristina Fernández le hacen lo mismo, con el marcado propósito de evitar su postulación para las próximas elecciones argentinas. El acoso y denuncias respecto a inventados casos de corrupción evidencian el mismo camino, poniéndose al descubierto que esa es la actual estrategia para legitimar las mentiras conformadas contra todos los que se pronuncien a favor de medidas que beneficien a los de menos recursos.

La reciente sanción contra Lula no deja la más mínima duda de que esa será la actuación en lo adelante, y llama la atención que, sin prueba alguna, solo por falsedades afirmadas por las campañas de prensa al servicio de la derecha, fueron trasladadas a la justicia como ciertas, algo que evidencia que son parte del diseño estratégico ideado por Estados Unidos.

A Lula da Silva lo condenaron en juicios casi sumarísimos, por la rapidez empleada, cuando causas muchos más graves demoran meses y hasta años en ser culminadas, todo con el fin de evitar su participación en las elecciones presidenciales, porque en la ley de Brasil una persona con condenas judiciales no puede ser elegida para cargos de esa envergadura.

A pesar de las magnificadas cruzadas mediáticas en su contra, su imagen popular no se vio afectada entre los electores, porque los trabajadores saben que todo es un invento político para cortarle el camino a la presidencia, y hoy Lula cuenta con el apoyo mayoritario de los brasileños.

De la derecha hay que aprender a ser implacable con los asalariados y peones de los yanquis. Los partidos de izquierda en Latinoamérica tienen que repensar en los más mínimos detalles sin caer en ingenuidades, para mantener el poder y enfrentar con la verdad a la prensa al servicio del imperio.

Cada mentira tiene que ser descaracterizada, hay que emplear las redes sociales para llegar a toda la población con la verdad; descubrir y denunciar el accionar de los “diplomáticos” de Estados Unidos sobre congresistas, funcionarios de alto nivel, abogados y fiscales, quienes se dejan presionar y chantajear por ellos, tal y como se les ve hacer en las reuniones de Naciones Unidas cuando desean un voto a su favor.

Prueba de que contra Lula todo fue políticamente diseñado con antelación, es la información que acaba de publicar el diario O Globo, respecto a la celda que la Policía Federal local (PF), preparó especialmente para él, en la prisión de la sureña ciudad de Curitiba.

El proceso con el dirigente del Partidos de los Trabajadores es una farsa total, diseñada desde que manifestó su interés de presentarse en las elecciones y no habrá ningún recurso legal que impida su reclusión por 12 años, como escarmiento para aquellos que intenten aponerse a los dictados de Washington en América Latina, pues como afirmó sínicamente el ex secretario de Estado Rex Tillerson, lo que está vigente es la imperial Doctrina Monroe, de que “América es solo para ellos”.

Ante los vientos del aletear del águila imperial, debemos tener presente lo que alertó José Martí, al que denominó “El Norte brutal que nos desprecia”:

“¡Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el Gigante de las Siete leguas!”

“Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.”

 

 

 

 

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Planifica mafia terrorista de Miami sabotear Cumbre de las Américas


Por Arthur González.

Integrantes de la mafia terrorista anticubana a en Miami, pretenden sabotear la Cumbre de las Américas en Lima. Para lograrlo preparan a un grupo de residentes en Estados Unidos, como si fueran representantes de la sociedad civil cubana, encabezada por Rosa María Payá, la cual tiene estatus de “refugiada política”, como cientos de esbirros de la dictadura de Fulgencio Batista, que huyeron de la justicia.

El libro The Corporation, recientemente publicado, relata acciones terroristas de los “refugiados políticos” ex miembros de la tiranía batistiana, lo que prueba quienes son en verdad esos cubanos que residen en Miami y se auto titulan representantes de la sociedad cubana, sin que ninguno participe del acontecer cotidiano de Cuba.

Rosa María, negoció su visa de “refugiada política” a cambio de participar en campañas diseñadas por Estados Unidos contra la Revolución cubana, donde acusan a sus autoridades de la muerte de su padre. Sin embargo, ella entra y sale de la Isla sin tener problemas, a pesar de organizar provocaciones.

Nombrada por los yanquis como presidenta de la Red latinoamericana de jóvenes, pretende participar en Lima como parte de la sociedad civil de Cuba, hecho que solo busca provocar a la delegación de la verdadera sociedad civil cubana que construye su país, a pesar de la guerra económica impuesta por Estados Unidos hace medio siglo.

La primera acción ejecutada el 28 de marzo del 2018, fue una misiva enviada desde Miami al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, a nombre de la organización “coalición opositora al régimen castrista”, integrada por elementos terroristas “refugiados políticos” en EE.UU., trasladándole su “preocupación” por la invitación al presidente Raúl Castro, a la Cumbre.

Esos “refugiados políticos” dicen que representan a más de “65 organizaciones de dentro y fuera de Cuba”, algo vergonzoso porque en 59 años no han logrado nuclear al pueblo cubano en torno a esos que la CIA creó y financia para actuar contra la Revolución, la mayoría con antecedentes de terrorismo.

Informes de la embajada yanqui en la Habana, desmienten la existencia de tales organizaciones, como afirmó el jefe de esa Misión en un cable secreto, conocido por WikiLeaks, donde afirma:

“Vemos poca evidencia de que las organizaciones disidentes tengan mucho impacto en los cubanos de a pie. […] Las encuestas informales que hemos hecho, muestran que las personalidades disidentes o sus agendas, son prácticamente desconocidas”.

Como bien afirma el representante yanqui, nadie en Cuba conoce esas “organizaciones” y por tanto no pueden auto definirse como delegados de la sociedad civil cubana.

Lo más reciente la campaña diseñada contra Cuba es la acusación de la fabricada “Red latinoamericana de jóvenes”, de que los órganos de la inteligencia cubana asistirán a la Cumbre de las Américas diciendo que son de la sociedad civil, algo para reírse.

Rosa María sabe que la delegación cubana, genuina representante de su sociedad, no le permitirá ninguna provocación ni asumir posiciones a nombre de Cuba, porque todos conocen que ella responde al dinero que le facilitan miembros de la mafia terrorista, como Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Marco Rubio, quienes la dirigen con el fin de construirle una imagen de representante de la juventud cubana.

Cuba no es victimaria, sino víctima de permanentes agresiones de Estados Unidos, historia bien conocida en Latinoamérica, que va desde la voladura del buque francés La Coubre en 1960, la fracasada invasión por Bahía de Cochinos, los incendios en centros comerciales, industrias, cines y teatros, bombas en embajadas cubanas en el exterior, guerra biológica para enfermar y matar, entre ellas la meningoencefalitis y el dengue hemorrágico, hasta la explosión en pleno vuelo de un avión civil cubano donde murieron 73 personas y su autor se pasea por las calles de Miami, por las mismas avenidas que transita ahora Rosa María, sin acusarlo de asesino.

Antes de conformar un espectáculo provocativo en Lima, ella y su “Red”, deberían exigirle al gobierno de Estados Unidos cesar la guerra económica diseñada para liquidar de hambre a los cubanos; pedirle a la Casa Blanca que detenga su persecución a la banca internacional por hacer transacciones con Cuba y que permita a los jóvenes estadounidenses visitar la Isla libremente, sin ser sancionados.

Quienes realmente son agentes del imperialismo son ellos, que reciben financiamiento y órdenes de oficiales de la CIA y otros supuestos “especialistas” del Departamento de Estados, para acudir a esa Cumbre a formar el caos y el enfrentamiento con la delegación oficial cubana.

Los yanquis se enferman al escuchar la voz fuerte y soberana de Cuba, esa que nunca han podido acallar a pesar de las cruzadas mediáticas plagadas de calumnias y que el tiempo se encarga de desmentir.

Los cubanos son gente de paz y amistad demostrado con su presencia en muchos países latinoamericanos, donde sus médicos, enfermeras, artistas, maestros y entrenadores deportivos, brindan sus conocimientos para salvar vidas y el alma de millones de personas que agradecen la ayuda humanitaria de un pueblo que no da lo que le sobra, sino que comparte lo que tiene.

Rosa María y otros secuaces de Miami, saben perfectamente que Cuba y sus amigos latinoamericanos no permitirá ofensas, irrespetos o provocaciones, y siguiendo el ejemplo de sus atletas en los Juegos Deportivos Centroamericanos en Jamaica en 1962, responderá adecuadamente ante cada acción, porque a la Patria hay que defenderla en cualquier escenario.

Por ese motivo afirmó José Martí:

“Cuando se sirve bien a la Patria, se tienen en todas partes muchos amigos”.

Filmará Hollywood accionar terrorista de la mafia anticubana en Miami.


Por Arthur González.

La verdad siempre se abre camino, aunque demore, y ahora Hollywood aceptó llevar a la gran pantalla la historia de una parte de las acciones terroristas ejecutadas por la mafia terrorista anticubana de Miami, que tanto el pueblo cubano ha denunciado.

La totalidad de las denuncias de esas acciones terroristas contra Cuba, tendrán que esperar para que Hollywood se decida a contarlas, pues muchos de sus ejecutores aún viven plácidamente en Estados Unidos, apoyados por Congresistas renombrados como Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Bob Menéndez, Marco Rubio, Ted Cruz y otros más.

El filme basado en el reciente libro titulado The Corporation, intenta relatar los hechos acontecidos durante 30 años, ejecutados por mafiosos cubanos, todos con estatus de “refugiados políticos” otorgado por las autoridades estadounidenses, aunque en el libro son catalogados como “aventuras reales”, evitando llamarlos actos terroristas para no buscarse conflictos con los máximos responsables de esos planes.

Esa mafia fue formada, entrenada y financiada por la CIA para actuar en Cuba contra la Revolución, muchos de sus miembros formaron parte de la Brigada mercenaria que invadió la Isla en 1961 y después de ser liberados por el Gobierno cubano regresaron a Estados Unidos, entrenándose para actos terroristas, donde la lucha por el dinero y el poder político trajo como consecuencia una guerra entre ellos.

The Corporation, relata parte de la vida de un solo grupo de esos “refugiados políticos” cubanos, dirigido por José Miguel Battle, mercenario de la invasión por Bahía de Cochinos, devenido en capo del juego ilegal y las drogas, desde Miami hasta New York, algo que todavía se materializa en el bajo mundo de esos anticubanos, muchos de los cuales amasan poderosas fortunas con la que apoyan a políticos de origen cubano y estadounidense, para que se opongan a la mejoría de relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

José Miguel Battle, es uno de los cientos de esbirros del dictador Fulgencio Batista, que lograron escapar de la justicia revolucionaria y encontraron apoyo y refugio seguro de las autoridades yanquis, las que se negaron a cumplir con el acuerdo de extradición firmado con Cuba y vigente hasta 1961, a pesar del reclamo oficial que las autoridades cubanas hicieron durante años.

Asesinos, torturadores y ex miembros de los órganos represivos del dictador Batista, como Battle, conforman esa mafia descrita a medias en el libro, porque otros como Rafael Díaz-Balart, ex ministro del interior, también refugiado en Miami; Rolando Masferrer, asesino jefe de un órgano paramilitar conocido como Los tigres; el Coronel Esteban Ventura, asesino de cientos de jóvenes; Conrado Carratalá Ugalde, ex jefe del Departamento de la Dirección de la policía batistiana; Luis Alberto del Rio Chaviano, General de Brigada del ejército batistiano; los Coroneles Orlando Piedra Negueruela, Mariano Faget Díaz y Rafael M. A. Gutiérrez Martínez; Pilar Danilo García y García, General de Brigada jefe de la policía del tirano; Teniente Coronel Irenaldo Remigio García Báez ex jefe del Servicio de Inteligencia Militar de Batista, entre otros, no son mencionados en dicho libro a pesar del volumen de crímenes que acumulan.

El texto tampoco narra la Operación Cóndor, ejecutada por la CIA en América Latina, donde muchos de esos mafiosos cubanos se encargaron de asesinar y torturar a miles de jóvenes; ni los actos terroristas que sufrió el pueblo cubano a manos de agentes de la CIA, como Carlos Alberto Montaner, detenido y sancionado por colocar una petaca incendiaria en un centro comercial en La Habana, fugado de la cárcel y refugiado hoy en Estados Unidos.

Igualmente, omiten mencionar al asesino múltiple Luis Posada Carriles, “refugiado político” en Miami a pesar de ser el autor confeso de la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo, donde murieron 73 inocentes.

Los actos terroristas planificados y ejecutados por decenas de organizaciones contrarrevolucionarias financiadas por la CIA, como los Comandos L, Alfa 66 y Omega 7, necesitan de una serie con muchas temporadas, para que el mundo conozca la verdad del por qué Cuba lleva 60 años denunciándolos.

Miles son los muertos y asesinados por esos mafiosos, entre ellos diplomáticos cubanos, la detonación de bombas en embajadas, consulados y oficinas comerciales de Cuba en el exterior, buques dinamitados, la introducción de gérmenes patógenos para enfermar a personas, animales y la flora de la Isla, y muchos crímenes más. 

The Corporation es una mínima parte la historia de esa mafia anticubana, toda con estatus de “refugiados políticos”, gracias a la manipulación subversiva de la política migratoria de Estados Unidos contra Cuba, encabezada por la Ley de Ajuste Cubano.

Los relatos de enfrentamientos a tiros a plena luz del día en las calles de La Pequeña Habana y los golpes exitosos celebrados con fiestas donde regalaban bolsas de cocaína, son casi juegos de niños comparado con las tenebrosas acciones de esa mafia, como fue la colocación de una bomba bajo el asiento del ex canciller chileno Orlando Letelier en Washington, donde murieron despedazados él, su esposa y el chofer.

Sus autores, entre ellos Guillermo Novo Sampol, viven tranquilamente en Miami como “refugiados políticos”, gracias a las gestiones realizadas por la congresista Ileana Ros-Lehtinen.

El libro, aunque no abarca todas las acciones terroristas, es una muestra de quienes son esos asesinos a los que Estados Unidos acogió como” refugiados”, ocultándole la verdad a sus ciudadanos que con parte de sus impuestos han mantenido a esa crápula que conforma parte del mal llamado “exilio cubano”.

Por eso recordamos a José Martí cuando expresó:

“Se sonríe ante la aparición de la verdad”.

 

 

 

EE.UU. reconoce sus actos subversivos contra Cuba.


Por Arthur González.

Con total desfachatez la prensa oficialista yanqui informó que las ilegales Radio y TV Martí, enviaron a Cuba la misma tecnología de acceso a Internet que introdujo Alan Gross en la Isla; similar a la que la CIA le remitió a su “agente” Raúl Capote y le fuera entregada a mano por un “diplomático” acreditado en La Habana.

La publicación asegura que, durante años, el gobierno estadounidense hizo lo mismo a través de la Oficina de Trasmisiones a Cuba (OCB), responsable de las emisoras Radio y TV Martí, creadas para trasmitir informaciones contra la Revolución, a pesar de ser un acto hostil e ilegal que jamás Estados Unidos permitiría le hicieran.

El equipo enviado es el conocido BGAN (Broadband Global Area Network), el cual tiene una venta controlada por las autoridades yanquis.

La información aparecida en el Nuevo Herald, asevera que esos envíos se iniciaron en el año fiscal 2013 y concluyeron en el 2015, según atestiguó Nasserie Carew, vocero del Broadcasting Board of Governors (BBG), agencia federal a la que pertenece la OCB. Sin embargo, no explicaron las vías para introducirlos en Cuba, ni si emplearon nuevamente la valija diplomática acompañada, como en el caso del equipo destinado al del doble agente Raúl Capote.

Nasserie Carew añadió que la suspensión del programa subversivo se debió al elevado costo de los equipos BGAN, información ratificada por el portugués André Mendes, director interino de la OCB y Director de Tecnología y de Información en la BBG, hasta su renuncia el pasado 28 de marzo de 2018.

El senador Marco Rubio al conocer la renuncia de Mendes, declaró sin tapujos: “Estamos trabajando de conjunto con el presidente Donald Trump y su administración, para encontrar nuevo director para la OCB que guíe a TV y Radio Martí en su importante misión de romper el bloqueo del régimen de Castro sobre las noticias y la información”.

La prepotencia imperial de Estados Unidos es tal, que no les importa reconocer la violación de las leyes internacionales, ni la transgresión de la soberanía de otro Estado al que pretenden derrocar su gobierno.

Mendes y Carlos García, entonces director de la OCB, viajaron en 2012 a la ilegal Base Naval, ubicada en la provincia cubana de Guantánamo, para hacer ensayos con el BGAN, una prueba más del uso con fines subversivos que da Estados Unidos a ese enclave militar, reclamado por Cuba desde 1959 por haber sido cedido en 1902, bajo las condiciones impuestas por el execrable apéndice constitucional, conocido como Enmienda Platt, por el apellido del senador estadounidense que la propuso.

En su habitual desvergüenza, los yanquis, además de reconocer tales actos subversivos, afirman que iniciaron otro proyecto entre el 2010 y el 2015, consistente en introducir y distribuir en Cuba DVDs y memorias flash con informaciones contra el sistema político cubano, bajo la pretensión de influir en la juventud para que se sublevara contra el Estado.

Entre esos programas subversivos estaban Zunzuneo, Piramideo y Conmotion, lo que ratifica que la Revolución cubana ha sido, y aún sigue siéndolo, víctima de los planes del Gobierno yanqui y sus Servicios de Inteligencia, entre ellos los de corte terrorista que han costado miles de vidas inocentes.

Otras acciones reconocidas por los directivos de la OCB, fue la transmisión de programas de TV Martí, mediante Facebook, IMO y Zapya.

El Congreso estadounidense aprobó en 1985 la Radio Martí y en 1990 la TV Martí, pero ambas estaciones son bloqueadas con excelente efectividad por Cuba, por lo cual Estados Unidos malgasta millones de dólares en algo que no cumple con su objetivo, aunque complace a la mafia terrorista anticubana de Miami, que obtiene beneficios de ese dinero.

Cuba denuncia de forma permanente ante los organismos internacionales, la violación de esas transmisiones, así como los programas subversivos contra su pueblo mediante las redes sociales.

Funcionarios de Estados Unidos, no vinculados a la mafia de Miami, como Geoff Thale, vicepresidente de la Washington Office on Latin America (WOLA), declaró recientemente que:

TV Martí es un desperdicio de dólares de los contribuyentes, pues llega a pocas personas en Cuba y ha estado plagado de batallas internas. Los reportajes de Radio Martí, a menudo no cumplen con los estándares periodísticos, y es difícil imaginar la justificación para gastar el dinero de los contribuyentes en una estación dirigida específicamente a Cuba, cuando ya tenemos un servicio en español de la Voz de América que llega al hemisferio.”

Pero la mafia anticubana insiste en mantenerlos por los beneficios que reciben con esos presupuestos; por ese motivo Ileana Ros-Lehtinen asegura que esas estaciones son “cruciales para promover la democracia” en Cuba y ayudar a garantizar que los líderes de la “oposición” en la isla reciban cobertura periodística.

Mario Díaz-Balart, también defendió la permanencia de ambas estaciones, a pesar de no ser vistas ni escuchadas en Cuba, porque según dijo “es vital para garantizar que el pueblo cubano, y en particular la “oposición pro democrática”, conozcan las actividades que ocurren en todo el mundo y en cada provincia en la isla.

Los planes contra la Revolución cubana tienen una cuota de beneficio para los que llevan 60 años viviendo en Miami, de los millonarios presupuestos que aprueba la Casa Blanca, a pesar del permanente fracaso que sufren.

 

Cuba ha resistido estoicamente y derrota cada Operación y Planes de Acciones Encubiertas diseñados y ejecutados por la CIA, porque las victorias solo la alcanzan los verdaderos procesos populares y como dijera José Martí:

 

“Las luchas cansan menos cuando las corona la victoria”

 

 

 

 

EE.UU. donde no hay libertad de pensamiento ni de palabra


Por Arthur González.

Congresistas y Senadores de Estados Unidos llevan medio siglo acusando a Cuba de coartar la libertad de pensamiento y expresión, acusándola ante organismos de derechos humanos en Ginebra, con respaldo de campañas mediáticas en sus medios oficialistas; pero ahora la verdad sale como el sol, demostrando que es en Estados Unidos donde no existe libertad para pensar y menos de expresar lo que se siente.

Quienes se atrevan a disentir de la política trazada por el Gobierno, será castigado y acusado de “comunista”, aunque nunca haya leído el Capital de Karl Marx.

Así sucedió con la joven Emma González, alumna que sufrió el tiroteo en la escuela de Parkland, al ver morir a sus compañeros y ahora exige, junto a miles de jóvenes, que se prohíba la venta de armas de combate para que no se repitan esos crímenes.

El discurso encendido de Emma asustó a los ultraderechistas estadounidenses, por considerarla “un peligro potencial” debido a su liderazgo natural.

Pero mayor rechazo del ala conservadora yanqui, fue su chaqueta verde olivo con una bandera cubana, símbolos satanizados en el país de la “democracia y la libertad”, por recordarles el uniforme de Fidel Castro, espina que Washington no ha podido sacarse desde hace 59 años, a pesar de los planes para asesinarlo.

De inmediato surgieron los ataques contra la joven norteamericana de padre cubano. El primero fue contra su orientación sexual, seguido del calificativo preconcebido de tener “ideas comunistas”.

A la derecha eso le ha preocupado más que la muerte de los estudiantes y la búsqueda de una solución que termine definitivamente con hechos similares, aun cuando muchos de esos fanáticos extremistas tienen hijos que pueden correr la misma suerte.

Emma, al igual que el resto de los manifestantes, solo pide cambios legislativos para que niños y adolescentes no estén en peligro de ser las próximas víctimas, cuando estén es sus aulas o en lugares públicos escuchando un concierto, o sentados en un parque.

Para los que se llenan los bolsillos con las ventas de armas, la vida de esos jóvenes no es lo primordial, sino el dinero, por eso se oponen a cualquier cambio legal que los afecte, y aquellos que reciben apoyo financiero para sus campañas electorales, como el senador Marco Rubio, hacen silencio cómplice.

Con el propósito de crucificar a Emma, iniciaron rápidamente una campaña mediática vinculándola a las ideas de los Castro, para asustar a quienes la sigan.

Mientras los ideólogos yanquis crean becas para fabricar líderes juveniles dentro de Cuba, que puedan arrastrar a sus compañeros a una oposición a la Revolución, y construyen organizaciones en sus universidades como fue Raíces de Esperanza, en Estados Unidos le tienen pánico al surgimiento de verdaderos líderes que exijan cambios a favor de los desposeídos, y en este caso de las leyes que solo favorecen a un grupo pequeño de personas, en perjuicio de millones de ciudadanos.

Tal ha sido la persecución contra la joven, que se vio obligada a declarar públicamente que es bisexual, algo muy íntimo que no reconocen muchos Congresistas, aunque todo el mundo conozca de su orientación sexual.

Ahora los homofóbicos le persiguen de forma implacable, con el objetivo de conformarle una imagen negativa, incluso llegaron a falsificar una foto de Emma donde aparece rompiendo la Constitución, siendo el responsable de tal sucia acción el legislador Steve King, republicano por Iowa, quien publicó dicho ataque en la página de Facebook de su campaña de reelección y al pie de la foto escribió:

“Así es como luces cuando reclamas tu herencia cubana, pero no hablas español e ignoras el hecho de que tus ancestros huyeron de la Isla cuando la dictadura convirtió a Cuba en una prisión, después de quitarle todas las armas a sus ciudadanos, y con ello el derecho a su autodefensa”.

Una prueba más de la falta de libertades que padecen los ciudadanos estadounidenses, fueron las múltiples críticas que recibió la cantante cubana, naturalizada norteamericana, Gloria Estefan, solo por apoyar a la joven Emma González, en sus reclamos de mayores restricciones a las armas de fuego en EE.UU.

Para tener una idea de los padecimientos de aquellos que dicen lo que sienten, creyéndose que en Estados Unidos hay realmente libertad, basta con exponer lo que le han dicho a Gloria Estefan en las redes sociales: “Dedícate a cantar en vez de apoyar a una comunista”.

No importa que ella apoye la política contra Cuba, ni que cantara ante el asesino terrorista Luis Posada Carriles, porque cuando hay que cerrar filas ante el peligro de que surja una líder negativa, se hace sin compasión.

Otro elemento que ilustra la ausencia de libertades, fue la advertencia lanzada por el Senador republicano Marco Rubio, a Todd Robinson, Encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en Caracas, después que el diplomático emitiera su opinión respecto a las próximas elecciones presidenciales, las que fueron interpretadas por el miembro de la mafia terrorista anticubana como un “distanciamiento” de la posición oficial de la Casa Blanca.

Lo que realmente Todd Robinson declaró a una radio emisora venezolana fue: “Hay varias teorías sobre los resultados de las elecciones y al final los venezolanos van a decidir si las elecciones tienen credibilidad o no, y nosotros vamos a esperar la decisión de los venezolanos”, expresiones que no toman posición a favor de Maduro, pero eso no es lo que el Senador quería oír y menos la oposición venezolana.

En una clara amenaza al diplomático, Marco Rubio apuntó:

“No hay ningún cambio en la política del Presidente Trump y EE.UU. sobre Maduro y Venezuela, pero lo que si puede cambiar es el jefe de nuestra embajada en Venezuela.

Nada más que añadir; en EE.UU. nadie tiene derecho a pensar diferente porque no existe la libertad para ello.

Razón tenía José Martí cuando sentenció:

“El limpio pensamiento ha menester de una atmosfera limpia”

El Invierno Negro de España.


Por Arthur González.

Estados Unidos y sus aliados europeos diariamente dan muestras de ser más dictaduras, que las cacareadas “democracias” que desean imponerle al resto del mundo con sus modelos que solo explotan y aplastan a los de menos ingresos, incluida la discriminación y abuso de las mujeres.

Ante hechos de total violación de los derechos del hombre, las organizaciones creadas y financiadas por los yanquis para atacar a Cuba, Venezuela, Bolivia y otros países que defienden su soberanía, hacen silencio, como la denominada Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), radicado en Madrid y presidido por la española Elena Larrinaga.

Ambas organizaciones al parecer quedaron ciegas, sordas y mudas ante las salvajes represiones acometidas por la policía catalana, contra el pueblo que protestaba pacíficamente ante la detención en Alemania de su líder Carles Puigdemont.

Insólito para un país como España que condena a Venezuela por enfrentar a los grupos terroristas que atacaron a ciudadanos y funcionarios gubernamentales, siguiendo las órdenes de Washington de crear disturbios callejeros diseñados por el ideólogo Gene Sharp, en su estrategia de los llamados Golpes Suaves, con la que aspiraban a derrocar al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro.

España también ataca a Cuba cuando los grupúsculos contrarrevolucionarios, fabricados y orientados por Estados Unidos, son detenidos al tratar de obstaculizar las calles, tal y como hacen las Damas de Blanco, con la diferencia de que la policía cubana no emplea armas, escudos, gases lacrimógenos ni balas de goma, como ejecutan los uniformados españoles.

No hay una sola declaración de solidaridad para los catalanes cruelmente golpeados, del Parlamento Europeo ni de su Comisión de Derechos Humanos. Tampoco emiten consideraciones de condena por la colocación ilegal de un equipo de GPS en el auto que trasladaba a Puigdemont desde Dinamarca, que permitió a la policía alemana monitorear su recorrido hasta apresarlo.

Menos aún dicen que se trata de una persecución política, ni tampoco acusan a España de coartar la libertad de una parte de los catalanes que desean su separación del reino.

Sin embargo, cuando Venezuela y Cuba detienen a los asalariados de la CIA por sus orientados actos ilegales, se desencadenan las acusaciones en la prensa oficialista, condenando la actuación soberana de las autoridades.

Triste realidad la que vive hoy el mundo con el imperialismo yanqui dando órdenes y coletazos a diestra y siniestra, entre las que se encuentra la detención ilegal de Carles Puigdemont, al que España persigue con saña dictatorial, para enviarle un mensaje a aquellos que intenten seguir su ejemplo de separatismo.

España aprobó con las dos manos la división de Yugoslavia, la situación en Ucrania y el Golpe de Estado llevado a cabo” en Venezuela por Pedro “el breve, pero cuando le toca aceptar la democracia de los catalanes, hasta el Rey sale al ataque poniéndose contra el libre pensamiento y la libertad de expresión que tanto exigen a otros.

¿Por qué no califican a esos catalanes como disidentes? Por supuesto que no, porque ese término solo es para los cubanos que cobran por sus actos contra la Revolución.

Personajillos sin prestigio, apoyo popular, ni carrera política, como los megalómanos Guillermo Fariñas, Berta Soler, Martha Beatriz, Antonio Enrique González-Rodiles o José Daniel Ferrer, tienen un tratamiento mediático muy diferente al que le brindan hoy a los catalanes que votaron por la separación de España.

A los contrarrevolucionarios cubanos en el Informe anual de la Unión Europea sobre los derechos humanos y la democracia en el mundo, les llaman “opositores” y “disidentes”, pero los catalanes son tratados como traidores y delincuentes comunes con órdenes de arresto.

Para los cubanos jornaleros de los yanquis que fueron enjuiciados por sus actos contra el orden y la tranquilidad ciudadana, se le califica como “víctimas de la Primavera Negra”, pero a Puigdemont y sus colaboradores no se les da igual categoría ni se habla de que son víctimas del Invierno Negro, desarrollado por las autoridades españolas.

Mucha desvergüenza se palpa en estos tiempos, en los que los “demócratas” de occidente reprimen, aprenden y manejan las leyes a su antojo, con tal de mantener oprimidos a todo el que se rebele contra sus normas imperiales.

Si esa es la democracia que desean para los pueblos humildes, que Dios nos tome en su seno confesados.

Previsor fue José Martí cuando afirmó:

“La vergüenza se ha de poner de moda; y fuera de moda la desvergüenza”.

 

El regreso a la guerra fría


Regreso a la guerra fría

Por Arthur González.

La actual situación que se observa contra Rusia era de esperar. Estados Unidos se percató que no puede manipular a Vladimir Putin, ni engañarlo con edulcoradas promesas, como hicieron en su primer mandato cuando se creyó que podría ser amigo de los yanquis.

Aun no los conocía bien y por eso después de su breve visita a Cuba y entrevistarse con Fidel Castro, retiró, sin previo aviso, la base de Lourdes ubicada en las afueras de La Habana, decisión de la que años más tarde se arrepintió al comprender que los imperialistas son aves de rapiña.

Hoy Putin es un estadista con experiencia y sabiduría que aprendió la lección, de ahí que Estados Unidos retomara contra Rusia su política de guerra fría, a la que arrastra a sus aliados de la OTAN, quienes obedecen la voz del imperio sin protestar, a pesar de ser conocedores que pierden soberanía en esas decisiones.

El conflicto con Ucrania fue una muestra evidente, cuando los europeos se plegaron a las órdenes de Washington, con las sabidas consecuencias negativas que sus sanciones a Rusia les causaban económicamente.

El más reciente caso del supuesto envenenamiento del espía de origen ruso refugiado en Gran Bretaña, ha sido el pretexto para continuar incrementando las sanciones a Rusia, en parte como respuesta a la exitosa victoria de Putin en las últimas elecciones, donde demostró el apoyo popular que posee y su inteligencia para la toma de decisiones ante las medidas de Estados Unidos contra su país.

Las nuevas sanciones de expulsar a diplomáticos rusos de varias embajadas en Europa, no tienen precedentes en la historia y buscan cercar a Moscú y demostrarle de lo que es capaz occidente cuando se une a las indicaciones de Washington, situación que solo sirve para enrarecer la paz y la estabilidad del mundo, en momentos que Estados Unidos se muestra errático en sus decisiones y se aleja de todos los pactos internacionales, a pesar de las críticas internas y externas que han provocado.

Lo que Trump hace hoy con su disparatada forma de gobernar, nos recuerda a la antigua Roma y las decisiones de sus últimos emperadores antes de desmoronarse el domino de los Césares, con la diferencia que aquellos no disponían de armas nucleares, tornándose la actual situación como muy peligrosa, ya que el actual presidente de Estados Unidos carece de experiencia política y dirige el país como si fuera una de sus empresas.

Gran Bretaña no ha presentado una sola prueba de sus denuncias respecto al supuesto envenenamiento de Sergei Skripal y su hija, lo que bien pudiera ser una Operación de su profesional servicio de inteligencia, similar a la ejecutada contra Alemania Nazi durante la 2da Guerra Mundial, como aquella que posteriormente sirvió de guion a un interesante filme denominado “El hombre que nunca existió”.

La escalada contra Rusia parace ser el inicio de otras acciones que pudieran afectar la participación de Europa en el próximo mundial de futbol y otras económicas para acrecentar el cerco contra Moscú.

Putin acumula una valiosa experiencia en esas acciones y no se quedará cruzado de brazos, más ahora que cuenta con total respaldo del pueblo, el que continuará uniéndose para enfrentar a occidente, además de radicalizarse en torno a su Presidente con la añoranza de la era Soviética, todo gracias a los desvaríos del presidente Trump y su equipo de trabajo, carentes de experiencia en política internacional.

El caso Skripal es solo un pretexto para la campaña anti rusa, pues el ex espía no ha muerto, la prensa no tiene acceso a los médicos que lo atienden y tampoco se presentan pruebas que demuestren el presunto envenenamiento, situación que desmoronaría las acusaciones, teniendo en cuenta los adelantos tecnológicos actuales de los sistemas ultra analíticos de sangre.

Habrá que esperar para que la verdad germine, al igual que se comprobó el invento de las “armas químicas” en Irak, para justificar la invasión criminal que ya acumula cientos de miles de víctimas inocentes, sin que Europa haya sancionado a Estados Unidos por causar tantas muertes y la destrucción de todo un pueblo.

No por gusto José Martí que conoció bien a los Estados Unidos afirmó:

“Cuando los imperios llegan a la cumbre de su prosperidad, están al borde del precipicio que los devora”.