Contundentes verdades para quienes no creen.


Por Arthur González.

Para aquellos que no creen en la guerra económica, comercial y financiera aplicada por Estados Unidos contra Cuba para hacer fracasar el sistema socialista, basta recordarles lo que afirma la CIA en uno de sus documentos desclasificados:

“…La actual política de los Estados Unidos respecto a Cuba tiene por objetivo aislarla del hemisferio occidental y del resto del mundo libre, y ejercer la mayor presión posible para evitar la consolidación y estabilización del régimen Castro-Comunista”.

“El principal objetivo de los programas encubiertos contra Castro es completar el aislamiento económico, político y psicológico de Cuba respecto a América Latina y el mundo libre…. Estas medidas han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de Guerra Económica”.

Quienes influidos por las campañas anticubanas en las redes sociales piensan que “son mentiras comunistas”, entonces conozcan las leyes yanquis aprobadas para apretarle el cuello al pueblo cubano y saquen conclusiones para saber dónde está la verdad.

En 1960 el presidente de Estados Unidos canceló la importación de la azúcar cubana, paso inicial para un conjunto de sanciones económicas que no han detenido en 63 años.

Basándose en la disposición de “emergencia nacional”, en octubre de 1960 el presidente Eisenhower declaró un embargo parcial del comercio con Cuba, basado en laLey de Comercio con el Enemigo (TWEA por sus siglas en inglés)de 1917, la cual prohíbe cualquier tipo de transacción comercial o financiera, incluidas remesas de dinero, los viajes, transportes o negocios, en tiempos de guerra o cuando se haya declarado una emergencia nacional, en relación con un país específico.

Desde 1978, todos los presidentes estadounidenses han emitido memorandos presidenciales que amplían durante un año, la situación de “emergencia nacional” respecto a Cuba, siendo el único país en el mundo sancionado por esas disposiciones de la TWEA.

En 1961 el Congreso estadounidense aprobó la Ley de Cooperación Internacional, que en su Sección 620.a prohíbe toda ayuda a cualquier país comunista, incluida Cuba y a cualquier otro país que le preste ayuda. Esa Ley autoriza al presidente de Estados Unidos a “establecer y mantener un embargo total de todo el comercio entre Estados Unidos y Cuba”.

Mediante la Proclama Presidencial 3447, en febrero de 1962, se impuso el embargo a todo el comercio con Cuba, prohibió la importación a Estados Unidos de todos los bienes de origen cubano y bienes importados desde o a través de Cuba y todas las exportaciones de Estados Unidos a Cuba.

En los documentos de la Operación Mangosta, aprobada por el gobierno yanqui en febrero de 1962 y desclasificada en 1989, se afirma:

El objetivo es ayudar a los cubanos a derrocar al régimen comunista en Cuba e instaurar un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz, apoyado por una guerra económica que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicasacrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos”.

En 1963, el gobierno yanqui emitió Regulaciones al Control de los Activos Cubanos (CACR por sus siglas en inglés), en virtud de la Sección 5.b de la Ley de Comercio con el Enemigo, de 1917.

El objetivo expreso de las sanciones es “aislar económicamente al gobierno cubano y privarlo de dólares estadounidenses”. Además, prohíbe la exportación directa o indirecta de productos, servicios y tecnología estadounidenses a Cuba.

Para quienes violen las sanciones, recibirán castigos penales que oscilan entre 10 años de prisión, multas a empresas hasta un millón de dólares y multas individuales hasta 250.000 dólares. Se pueden imponer sanciones civiles hasta 55.000 dólares.

En 1992 el presidente George H. Bush aprobó la Ley para la Democracia en Cuba (Ley Torricelli), que prohíbe a las filiales de empresas estadounidenses establecer relaciones comerciales con Cuba, prohíbe a los ciudadanos estadounidenses viajar a Cuba y prohíbe enviar remesas de dinero al país. Exhorta a los gobiernos de otros países que mantienen relaciones comerciales con Cuba, a restringir sus actividades de comercio y crédito, e impone sanciones a cualquier nación que preste ayuda a Cuba.

La Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubanas, (Ley Helms-Burton) fue aprobada en 1996 para fortalecer la guerra económica.

En octubre de 2000 aprueban la Ley de Sanciones Comerciales e Incremento del Comercio (TSRA por sus siglas en inglés), que empezó a relajar el cumplimiento del embargo económico y comercial, al permitir la venta de productos agrícolas y medicinas a Cuba por razones humanitarias.

Sin embargo, desde 2005, las regulaciones estadounidenses establecen que dichas exportaciones deben realizarse mediante pago por adelantado y este debe completarse antes que los productos se envíen a Cuba. Las transacciones se realizarán a través de bancos en un tercer país y todas las exportaciones de alimentos y productos agrícolas a Cuba requieren una licencia de exportación o reexportación.

La exportación de medicinas y suministros médicos desde Estados Unidos requieren de un certificado presidencial y verificaciones en Cuba por autoridades yanqui.

La persecución financiera contra los bancos europeos por sus operaciones con Cuba, es implacable, reforzada durante los años 2009-2017 de la Administración de Barack Obama con multas inauditas. Datos oficiales del Departamento del Tesoro, reflejan que la Oficina de Control de Asuntos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) impuso en ese período 56 multas, por un monto ascendente a 14 mil 396 millones 357 mil 471 dólares.

En julio 2014 la OFAC impuso al banco francés BNP Paribas, una multa récord de 8 mil 834 millones de dólares, por violar sanciones a Cuba. Como sanción colateral, dicho banco no pudo realizar operaciones en dólares durante un año, especialmente en el sector del petróleo y el gas.

Recientemente el Centennial Bank, que hacía transacciones de la embajada cubana en Washington desde 2017, a través de la adquisición de Stonegate Bank, por disponer de licencia especial del Departamento del Tesoro para administrar las cuentas con Cuba, cortó esas relaciones de negocios, bajo el argumento del “apoyo” cubano a Rusia y “justificar” la invasión a Ucrania.

Estos elementos demuestran que la guerra económica es real y fue creada para impedir que Cuba se desarrolle y su pueblo culpe al socialismo de sus penurias.

Certero fue José Martí al señalar:

“La ignorancia es la garantía de los extravíos políticos”

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