El terrorismo contra Cuba fomentado por Estados Unidos.


Por Arthur González.

Es conocido que Estados Unidos manipula la verdad y confecciona listas de países que patrocinan el terrorismo, en la cual incluyen a naciones que no se les subordinan, con el propósito de satanizarlas y justificar las sanciones que como imperio les imponen.

Sin embargo, el mundo sabe que son los yanquis quienes más crímenes comenten con actos terroristas, ejecutados por la CIA en los planes que les aprueban las administraciones de turno en la Casa Blanca, situación que consta en los miles de documentos desclasificados, entre ellos los asesinatos a dirigentes extranjeros que no son aceptables para los Estados Unidos.

En el caso de Cuba la lista de acciones terroristas contra su economía es amplia, pero los yanquis nunca se incluyen en sus informes, pues el Departamento de Estado solo acusa a otros.

El 11 de junio de 1965, el diario The Miami News, publicó un artículo sobre las acciones terroristas que, desde hacía tres años, varios cubanos pertenecientes al mal llamado exilio, ejecutaban desde territorio yanqui por miembros de la organización contrarrevolucionaria MIRR, a cargo del asesino y agente CIA Orlando Bosch Ávila.

El conjunto de actos de corte terrorista ejecutados por Bosch y su pandilla es amplia, pero murió en Miami tranquilamente bajo la protección de gobierno norteamericano.

Desde el año 1968 las acciones terroristas fueron dirigidas contra empresas y embajadas cubanas en el exterior, así destruyeron los locales de la misión comercial en Montreal, Canadá, en abril de 1972, donde murió el funcionario Sergio Pérez Castillo. En 1974 resultó gravemente herida la funcionaria cubana Pilar Ramírez Vega, al recibir en la embajada de Cuba en Lima, Perú, un paquete bomba que le explotó en las manos.

Este y otros hechos similares fueron reconocidos por Orlando Bosch, como parte de sus acciones contra las embajadas cubanas en España, Perú, Canadá, Argentina, e incluso en el mismo territorio de Estados Unidos, pero nada le sucedió al asesino entrenado por la CIA.

El 22 de abril de 1976 una bomba colocada en la embajada de Cuba en Lisboa, Portugal, destrozó a los funcionarios cubanos Adriana Corcho y Efrén Monteagudo, los que dejaron huérfanos a sus hijos.

¿Dónde está la lista para incluir a los gobernantes de Estados Unidos por sus crímenes?

Mucha doble moral la de los yanquis que atacan injustificadamente a otros y a ellos nadie los sanciona, a pesar de tantos muertos que tienen en su corroída conciencia.

Por eso aseguró José Martí:

“Las cosas hay que verlas en sus causas y objeto, no en la superficie”.

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