Yúnior García viajó a España a recibir preparación especializada.


Por Arthur González.

El actor cubano Yúnior García, instigador de una manifestación provocativa contra el gobierno cubano para el día 15 de noviembre 2021, partió raudo y veloz de Cuba sin cumplir con su decisión de marchar en solitario el día 14 y dejó embarcados a sus seguidores. Lo dramático del asunto es que previamente había obtenido un visado turístico para España, por tanto, su viaje estaba premeditado, algo que un verdadero “opositor” político no haría, prueba de su carencia de ideas y principios.

Realmente lo que se maneja entre bambalinas es que, dada su falta de conocimientos en el viejo oficio de “disidente”, su salida fue para recibir preparación en España y mostrarle como allá enfrentan las acciones de la oposición, algo que le resultará de gran importancia para su futuro.

Una de las primeras lecciones es la explicación detallada de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, más conocida como Ley Mordaza, puesta en vigor en julio del 2015 por el Gobierno de Mariano Rajoy, y su alcance, consistente en proporcionar a las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, de una alta discrecionalidad​ a la hora de reprimir y sancionar las infracciones previstas en la misma.

En su adiestramiento, las autoridades españolas le explicarán que las fuerzas de Seguridad del Estado mantienen un poder inédito sobre los ciudadanos en “democracia” y poseen un carácter inmediatamente ejecutivo para sancionar y los recursos contra dicha sentencia deben encauzarse en última instancia por vía de la jurisdicción contencioso-administrativa, normalmente muy lenta y costosa.

Así podrá comprender que su proyectada manifestación provocativa, no autorizada por las leyes cubanas, en España tendría un tratamiento muy “democrático”, con una brutal represión, persecución o incluso condena por “terrorismo”. Ejemplos de esto son las sanciones a españoles por solo enviar twist, como fueron los casos de los tuiteros Cassandra y Arkaitz Terrón, o los titiriteros, periodistas y cantantes sancionados, entre los que se encuentran César Strawberry, La Insurgencia, Valtonik y el rapero catalán Pablo Hasel, a pesar de no haber ejecutado ni provocaciones callejeras ni actos violentos y menos cambiar el sistema.

A Yúnior le ejemplificarán la forma en que la policía española actúa contra los ciudadanos que se burlen de los agentes del orden, como el proceso seguido en Valencia contra un ciudadano de 69 año, sorprendido riéndose ante una foto en la que aparecía una bicicleta de la Policía local, en la que se podía leer “Policía loca”, por la falta de la letra L; o los intentos de la policía de confiscar documentos y equipos de la agencia española Europa Press y del periódico Diario de Mallorca, en 2018, cuando la Policía Judicial española por orden de un magistrado, requirió al periodista José Francisco Mestres, del Diario de Mallorca, entregar su teléfono móvil y sus claves de desbloqueo.

Yúnior tendrá que comprender por qué una comisión judicial en Palma de Mallorca, le incautó a Blanca Pou, reportera de Europa Press, su móvil, ordenadores y otros materiales de trabajo, algo que en Cuba jamás les ha sucedido a los periodistas “independientes”, que responden a la NED y la USAID.

Es mucho lo deberá aprender el actor cubano sobre la verdadera “libertad de expresión” y “de palabras”, para que después pueda regresar a Cuba y entender las leyes nacionales, aunque es posible que alargue su estancia por allá, pues son demasiados temas para asimilarlos en tres meses.

Una lección importante se la impartirán las fuerzas policiales, referente a la forma en que reprimen las protestas callejeras de los jóvenes, entre ellas las producidas ante el encarcelamiento y sanción del rapero catalán Pablo Hasel, quien solo expresó a través de la música, sus ideas sobre la corona española. Con ese caso Yúnior comprenderá rápidamente lo que en realidad es un estado represivo y policial, donde no hay derechos para la libertad de expresión, ni para reivindicar los derechos civiles y políticos, porque durante las protestas, cientos de jóvenes recibieron una salvaje carga de bastonazos, gases lacrimógenos y detenciones arbitrarias, por solo oponerse al apresamiento del cantante.

Hasel finalmente fue condenado a dos años de prisión, porque los jueces consideraron que “no es admisible en el ámbito de la libertad de expresión, incitar a la violencia, o realizar un discurso de odio como es la alabanza o justificación de acciones terroristas y el deseo de nuevas actuaciones de los grupos terroristas”.

¿Recordará Yúnior sus declaraciones y las de sus patrocinadores de Miami?  Sin embargo, en Cuba nadie lo llevó a los tribunales ni fue encarcelado, a pesar de que algunos tenían antecedentes de cometer actos terroristas causantes de muertos y heridos.

Es posible que su entrenamiento se extienda hasta Bruselas, la capital belga y a los Países Bajos, para que pueda tener más vivencias de como allá la policía enfrenta las manifestaciones y protestas, con el empleo de cañones de agua fría y gases lacrimógenos contra el pueblo, aunque las protestas sean para oponerse al confinamiento ante el rebrote de la pandemia de la Covid-19 y no por razones políticas para cambiar de régimen, como pretendía el actor cubano y su grupúsculo contrarrevolucionario Archipiélago.

Las protestas en Holanda del pasado 21 de noviembre 2021, dejaron varios heridos, algunos por disparos de la policía, método “muy persuasivo” que Yúnior desconoce, pero que le convendría comprobar, si tuviera el coraje de participar con los que reclamaban sus derechos civiles.

Una vez concluido su adiestramiento en Europa, Yúnior sabrá lo que es realmente una dictadura de burócratas que gobiernan de espaldas al pueblo, los que ejecutan constantes desahucios a quienes no pueden pagar la renta de su vivienda y los lanzan a las calles como limosneros, sin ayuda oficial a pesar del frío.

Los “demócratas” europeos y especialmente los de España, aseguran que la Ley Mordaza “respeta los derechos fundamentales y tiene como misión proteger a los ciudadanos y a su seguridad”, pero para quienes reprimen a los trabajadores no hay condenas del Parlamento Europeo, ni de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, porque las aves de igual plumaje vuelan en el mismo bando.

Es muy importante que Yúnior estudie en detalles la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, y las sanciones que esta impone a quienes la violan, como es fotografiar a lospolicías y/o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.Perturbar la seguridad ciudadana en actos públicos, espectáculos deportivos o culturales, solemnidades y oficios religiosos u otras reuniones a las que asistan numerosas personas. Alteración grave de la seguridad ciudadana en manifestaciones frente al Congreso, el Senado y asambleas autonómicas, aunque no estuvieran reunidas.  Causar desórdenes en las calles u obstaculizarlas con barricadas.  Impedir a cualquier autoridad el ejercicio legítimo de sus funciones en el cumplimiento de resoluciones administrativas o judiciales, como, por ejemplo, la ejecución de los desahucios.

También contempla la desobediencia o la resistencia a la autoridad, así como la negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus agentes y negarse a las inspecciones en fábricas, locales, establecimientos, embarcaciones y aeronaves.

Las anteriores se consideran Faltas Graves, sancionadas con multa entre 601 y 30 mil euros.

Otras violaciones consideradas Faltas Muy Graves, son sancionadas con multas entre los 30 mil 001 y 600 mil euros. Entre estas están:

Manifestaciones no comunicadas o prohibidas ante infraestructuras críticas. Fabricar, almacenar o usar armas o explosivos incumpliendo la normativa o careciendo de la autorización necesaria o excediendo los límites autorizados. Celebrar espectáculos públicos quebrantando la prohibición ordenada por la autoridad correspondiente, por razones de seguridad pública.

Igualmente, la carencia de los registros previstos en esa ley para las actividades con trascendencia para la seguridad ciudadana o la omisión de comunicaciones obligatorias y dar datos falsos para la obtención de las documentaciones previstas en la Ley.

Las Faltas Leves, son sancionadas con multa entre los 100 euros y los 600 euros, siendo estas:

Las manifestaciones no comunicadas a las autoridades, cuya responsabilidad corresponderá a los organizadores. Incumplir las restricciones de circulación peatonal o itinerario con ocasión de un acto público cuando provoquen alteraciones menores en el normal desarrollo. Las faltas de respeto y consideración a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en el ejercicio de sus funciones de protección de la seguridad. No poseer la documentación personal legalmente exigida o no denunciar su robo o pérdida. Causar daños a bienes muebles o inmuebles de uso público o privados que estén en la vía pública. Escalar edificios o monumentos sin autorización cuando haya riesgo de que se ocasionen daños.

Yúnior sabrá que, si regresa a la Isla, deberá cumplir con las leyes cubanas, sin hacer campañas a favor de los enemigos del país, tal y como le enseñarán sus profesores españoles expertos en “libertad y democracia”.

Por eso José Martí puntualizó:

“Todo esfuerzo por difundir la instrucción es vano, cuando no se acomoda la enseñanza a las necesidades, naturaleza y porvenir del que la recibe”.

Los disfraces de la CIA.


Por Arthur González.

La CIA fue creada oficialmente el 18 de septiembre de 1947, bajo la Ley 253 de Seguridad Nacional, aprobada el 26 de julio del propio año. Su primera operación encubierta conocida, fue ejecutada en Italia a finales de 1947, con el objetivo de impedir que las fuerzas de izquierda, llegaran a ocupar la presidencia en las elecciones.

Desde sus años fundacionales la CIA empleó la táctica de introducir a sus oficiales sin cobertura diplomática, como habitualmente realizan los servicios de inteligencia, denominándolos oficiales con Cobertura No Oficial (NOC, por sus siglas en inglés), el disfraz preferido es el de periodistas, hombres de negocios, académicos, miembros de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) e integrantes de fundaciones filantrópicas.

Los atuendos empleados para ocultarse son disímiles, siempre acorde a las necesidades y condiciones de los países donde deben desarrollar la actividad de inteligencia, dígase el espionaje o acciones de subversión política.

El concepto de oficial de inteligencia con Cobertura No Oficial (NOC), lo expuso en 1961, C. D. Edbrook, especialista de la CIA, cuando escribió:

“Es necesario suplementar a los oficiales “legales” con “ilegales”, oficiales de inteligencia bajo manto oficial, por operativos bajo cobertura“profunda”, viviendo como civiles legítimos con una autenticidad tal, que sus vinculaciones de inteligencia no puedan ser descubiertas, ni siquiera como resultado de una investigación profunda diseñada con esos fines”. 

Después del derrumbe del campo socialista y la desintegración de la URSS, la CIA reorganizó su trabajo y lo fortaleció con oficiales con Cobertura No Oficial (NOC), al resultarles más práctico que empresarios, hombres de negocios, turistas, académicos y de otras profesiones, pudieran moverse con mayor libertad en sectores de la sociedad sin levantar sospechas, algo que los oficiales bajo el manto diplomático no pueden hacer.

En Cuba, según elementos publicados en la prensa, antes del triunfo revolucionario de 1959, la CIA había introducido a varios de sus oficiales sin cobertura diplomática, entre ellos a Edmund Moranskie, quien se desempeñaba como empresario de la distribuidora cinematográfica Columbia Pictures, radicada en La Habana. Otro de ellos fue David A. Phillips, enviado a la Habana en 1958 bajo el manto de empresario, cuando en realidad era un experimentado oficial de inteligencia, especialista en guerra psicológica.

Frank Clark Emmick, enviado como empresario de la firma COMARCU, dedicada a la exportación de mariscos hacia Estados Unidos, era realmente un oficial CIA que en 1960 llegó a presidir el Club Americano en la capital de la Isla, punto de reunión de los oficiales de la estación CIA en La Habana.

También estuvo Lawrence Kirby Lunt, quien cubrió su condición de oficial de inteligencia bajo la cobertura de ganadero, quien en 1957 se asentó en la finca de su suegro de origen belga, en la provincia de Pinar del Río.

De acuerdo a informaciones publicadas en la revista TIME, en los años 90 del siglo pasado, los periodistas Elaine Shannon y Douglas Waller, alertaron que la CIA lleva varias décadas explorando a funcionarios y especialista en compañías energéticas, empresas de importación y exportación, bancos con sucursales en otros países y corporaciones de alta tecnología, para reclutarlos como oficiales de inteligencia, con Cobertura No Oficial, reubicándolos posterior a su preparación especializada en sus  escuelas, en compañías que responden a sus intereses de inteligencia, algo que estas ven con buenos ojos, al obtener ejecutivos de alta calificación y experiencia, sin tener que desembolsar dinero en sus salarios.

Esto le permite a la CIA contar con oficiales en el exterior, aunque el costo sea un poco más elevado que a los destinados al Departamento de Estado, pero sus resultados son superiores, porque de acuerdo a los citados periodistas: “la CIA considera que los NOC son la mejor forma de llevar a cabo operaciones clandestinas”.

Además, afirman haber conocido que “la CIA experimenta con más frecuencia, el establecimiento de dos estaciones, una dentro de la embajada estadounidense y otra mucho más secreta ubicada en alguna empresa privada, para atender a los oficiales sin cobertura diplomática”.

No obstante, las universidades continúan siendo la fuente principal de candidatos a ingresar en la CIA y para eso, además de las convocatorias públicas, reclutan a profesores que estudian y califican a los mejores candidatos.

Otra vía ampliamente empleada desde hace varios años y que les permite actuar con mayor libertad, son las Organizaciones No Gubernamentales(ONG), por acceder fácilmente a sectores de su interés para la ejecución de proyectos, obtener de información y estudiar a personas de su interés con acceso a informaciones secretas, para su posterior reclutamiento.

A través de las ONG canalizan fondos millonarios bajo la fachada de la NED y la USAID, sin que la CIA aparezca mezclada en esas actividades.

Esos oficiales NOC trabajan ideológicamente a los funcionarios de su interés, mediante invitaciones a cenas, eventos internacionales, cursos de superación en universidades e instituciones académicas reconocidas y también hacen regalos para iniciar el proceso de descomposición ética, con el objetivo de comprometerlos, hecho que facilita su reclutamiento, abierto o no.

Otra de las vías para llegar a Cuba es el turismo, por las facilidades migratorias que brinda el país, aunque desde 1959 la CIA lo utilizó, según publicaron los diarios de la época, cuando se descubrió la instalación secreta de micrófonos en el local que ocupaba la agencia de prensa china SINJUA, pues algunos de sus técnicos, detenidos in fraganti, viajaron con visado turístico, apoyados por otros con pasaporte diplomático acreditados en su embajada en La Habana.

En años recientes oficiales CIA con cobertura de turistas, reclutaron y entrenaron a varios cubanos, que en realidad eran agentes de la seguridad que pudieron engañarlos, denunciado por la TV cubana, así como supuestos “contratistas” de Fundaciones, que, como aparentes turistas, introdujeron equipos sofisticados de comunicación satelital para la recepción y transmisión de información.

Son variados los disfraces empleados por la CIA, pero como al lobo de Caperucita Roja, siempre se le ven sus cascos, porque según José Martí:

“La capacidad para el engaño es revelada por el engaño mismo”

Artistas cubanos en la mirilla de la CIA.


Por Arthur González.

El interés de la CIA por los artistas cubanos no es nuevo, la historia así lo recoge en el trabajo subversivo que desarrollaron el siglo XX contra los llamados países socialistas y Cuba no es la excepción. A inicios de la Revolución cubana en 1959, la CIA reclutó algunos artistas de la Televisión y la Radio, pero rápidamente emigraron a Miami.

El Council on Foreign Relations en 1999 publicó sus propuestas sobre la estrategia para lograr un cambio de sistema en la Isla y recomendó sin tapujos:

“Las visitas a Estados Unidos de artistas cubanos tienen como propósito ejercer influencia política sobre los mismos. Esto sería a su vez un estímulo para que otros artistas se interesaran en actuar en los Estados Unidos y situaría a los que regresen en una posición económica por encima de otros artistas y del pueblo cubano en general, lo que paulatinamente los convertiría en personas con intereses y visión diferente. Esto es muy importante para los planes de Transición”.

En los últimos años los servicios de inteligencia yanqui y el Departamento de Estado, invirtieron millones de dólares para trabajar ideológicamente a artistas, raperos, músicos de rock, escritores y periodistas cubanos mal llamados “independientes”, con el fin de fabricar en ese sector un arma contra la Revolución. Una buena parte del dinero lo canalizan a través de la NED y la USAID.

Para lograrlo, especialistas yanquis en “cambios de regímenes” centraron sus esfuerzos en atraer a jóvenes marginados, especialmente de raza negra, para convertir su resentimiento social en acciones contrarrevolucionarias, plasmado en un artículo publicado en 2009 por en el órgano oficial de la National Endowment for Democracy (NED), Journal of Democracy, donde exponen el plan para: “cultivar la clase baja cubana y transfórmala en vanguardia antigubernamental, mediante el empleo de los principios de la democracia y los derechos humanos, como clave del cambio pacífico, para unirlos y movilizarlos frente a un régimen altamente represivo”.

Puesto en marcha, en 2009 la USAID recluta de forma encubierta a varios artistas de hip-hop cubanos, para usarlos como propagandistas del cambio de sistema político, pretendiendo fomentar un movimiento juvenil contra el gobierno de Cuba.  La cara pública del plan fue Rajko Bozic, veterano agente CIA del grupo OTPOR, quien trabajó en el derrocamiento del líder serbio Slobodan Milosevic.

Bajo fachada de “promotor musical”, Bozic se acercó al grupo de rap cubano Los Aldeanos, que habían compuesto la canción contrarrevolucionaria “Rap is War”. El serbio se presentó como un profesional del marketing, prometiéndole al líder del grupo convertirlo en una estrella internacional. A través de ZunZuneo, plataforma en las redes sociales, enviaron miles de mensajes automáticos para promocionar a Los Aldeanos entre los jóvenes cubanos.

Los Aldeanos acrecentaron sus críticas al gobierno, pero se descubrieron los contratos que probaron el vínculo de Bozic con la USAID.

Otro grupo explorado fue Omni Zona Franca, proyecto de poetas y artistas de performance, de orientación rastafari, con sede en el barrio de Alamar, en La Habana, el cual sirvió de inspiración para el llamado Movimiento de San Isidro. Fue tan amplio el trabajo ideológico sobre ellos durante sus actuaciones en Estados Unidos y Europa, que muchos negaban la existencia del bloqueo estadounidense contra Cuba, a la vez que incrementaban su actitud contra el sistema socialista.

La aprobación del presidente Barack Obama de permitir la entrada de Internet a la Isla, posibilitó el trabajo subversivo sobre la población, especialmente los jóvenes.

Ese accionar subversivo también incidió en el cine y el teatro con obras de contenido en contra del proceso revolucionario, sus instituciones y sus líderes. Los presupuestos publicados en los sitios oficiales de la NED y la USAID confirman el financiamiento que destinan a esos fines.

Las artes plásticas no quedaron fuera y en ese campo se destaca Tania Brugueras, quien recibió en 1997 y 1999, becas en Estados Unidos, no solo por su talento artístico sino, porque sus posiciones críticas a la Revolución hicieron que diplomáticos yanquis acreditados en La Habana, se interesaran en ella y la recomendaran, recibiendo una total influencia subversiva que más tarde demostró en sus continuos intentos de provocaciones durante varias celebraciones de la Bienal de la Habana.

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Lo que no divulgan la CNN, BBC, The New York Times, El País y menos El Nuevo Herald.


Por Arthur González.

Cuba bloqueada de forma cruel e inhumana desde hace 62 años y sometida a una terrible campaña de prensa, pagada con dinero yanqui para desinformar y sembrar una matriz sumamente tóxica en muchas personas de bien, que desconocen la realidad de la Isla, medios de prensa ocultan la verdad y entre ellas la batalla que libran los científicos cubanos y su sistema de salud, en el combate diario contra la pandemia de la COVID-19.

Miles de noticias falsas hablan de una supuesta marcha de una “oposición” interna creada en las redes, que dicen es “reprimida” por el gobierno, algo que no ocurrió producto de la falta de apoyo popular, pues está comprobado que cuando los pueblos se lanzan a las calles a protestar, no hay represión que los detenga, como se ve a diario en Colombia, Chile, Ecuador y otros países del mundo, donde los muertos y heridos se contabilizan por decenas.

Si en Cuba no sucede así es precisamente porque no es el pueblo, sino un puñado de personas sin ideales, entrenadas y financiadas con dinero de la CIA, camuflado por supuestas ONG como la NED y la USAID, comprobado con la repentina salida hacia España el 16 de noviembre, del principal promotor de la “marcha” Yúnior García.

Sin embargo, ninguno de esos medios de prensa, manipulados por los yanquis, publican que el 15 de noviembre, Cuba solo tenía 243 nuevos casos de COVID-19 y un fallecido, situación bien distinta a la que se vive hoy en Europa y América.

De los 243 casos diagnosticados, 133 fueron del sexo femenino y 110 del sexo masculino.

La Habana solo 19 casos entre 12 municipios. Pinar del Río: 12 casos. Artemisa: 1 caso. Matanzas: 5 casos. Cienfuegos: 1 caso. Villa Clara: 14 casos. Sancti Spíritus: 24 casos. Ciego de Ávila: 13 casos. Camagüey: 76 casos. Las Tunas: 13 casos. Granma: 3 casos. Holguín: 46 casos. Santiago de Cuba: 8 casos. Guantánamo: 8 casos.

La diferencia con otros países es palpable, pero de esa realidad no se dice nada porque la línea trazada es vender una imagen de una Cuba con represión y terror, algo que se desmorona ante la vista de los que viajan a la Isla y disfrutan de paz y seguridad como no la tienen muchas naciones.

Ayer día 15 de noviembre en la región de las Américas se reportaron 96 212 035 casos confirmados (+ 81 040), el 37,82% del total de casos reportados en el mundo, con 10 496 532 casos activos y 2 346 358 fallecidos (+ 679) para una letalidad de 2,44%.

En Cuba ni marchas ni represión, solo tranquilidad y felicidad entre los cubanos por el reinicio del curso escolar, la apertura de las fronteras, la exitosa inauguración de la 14 Bienal de La Habana y la celebración de los 502 años de fundada la ciudad de San Cristóbal de la Habana, con la tradicional vuelta a la Ceiba donde fue asentada hace 5 siglos.

Lo demás es pura propaganda de aquellos que llevan más de medio siglo amargados por no poder derrocar el sistema y poner en peligro la seguridad ciudadana.

La vida se encarga de demostrar la verdad, la que, como el agua, se aclara sola al paso de la corriente, porque como afirmó José Martí:

             “Cuando no se piensa claro no se habla claro”.

Un fracaso más de Estados Unidos contra Cuba.


Por Arthur González.

Los yanquis vuelven a tropezar con la misma piedra en sus pesadillas por derrocar a la Revolución cubana, algo repetitivo desde 1958 cuando no pudieron impedir su triunfo como deseaba el presidente Eisenhower y el director de la CIA Allen Dulles. Su odio es tal que continúan dándose golpes con la misma pared, sin lograr un solo triunfo.

Una simple revisión de la historia comprueba su larga lista de fracasos, iniciados con la frustración de la conocida “Conspiración Trujillista”, el 13 de agosto de 1959, que con el apoyo del dictador dominicano Leónidas Trujillo, pretendió introducir hombres por la ciudad de Trinidad para alzarse en las montañas. El propio Fidel Castro dirigió las acciones que pusieron fin a la intentona injerencista.

Tampoco pudieron sembrar el miedo entre los cubanos con los bombardeos a ciudades y campos, por aviones procedente de Miami en octubre del mismo 59, ni la voladura del buque francés La Coubre, en marzo de 1960, para impedir que Cuba se preparara para enfrentar una invasión.

El inicio de la guerra económica y comercial, surgida con las medidas tomadas por Eisenhower el 19 de octubre de 1960, al prohibir todas las exportaciones a Cuba, excepto alimentos y medicinas, seguida de la solicitud del candidato presidencial J.F. Kennedy, de congelar todos los activos cubanos en Estados Unidos, no pudieron impedir el avance revolucionario.

La aplastante derrota a la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, demostró el total apoyo del pueblo a la Revolución, hecho que los emigrados en Miami no han podido superar y por eso continúan con sus trasnochados sueños.

El plan de la CIA de crear una fuerza armada en las montañas cubanas del centro de la Isla, fracasó totalmente, solo dejó muerte entre los cubanos y la enseñanza de quienes son los yanquis y sus tenebrosos métodos para restablecer la “democracia”.

Otra derrota sufrida por la CIA y el gobierno de Estados Unidos, fue la desmantelación de los 400 grupúsculos contrarrevolucionarios dedicados al espionaje y el terrorismo en la Isla. Decenas de millones malgastados en el pago a sus agentes, todos penetrados por los órganos de seguridad de Cuba que impidieron muchas de sus acciones, incluidos los planes de asesinato a Fidel y Raúl Castro, buches amargos que tragaron los prepotentes dirigentes yanquis.

La macabra acción de aislar a Cuba del hemisferio, con la expulsión de la OEA, lejos de debilitar a la Revolución la fortaleció y aumentó el rechazo a la política de Estados Unidos al establecer la guerra económica, comercial y financiera, oficializada en febrero de 1962. Esa acción no pudo doblegar al pueblo a pesar de las penurias creadas, algo que mantienen con la esperanza de que el pueblo culpe al sistema socialista, sin conseguirlo.

Las campañas mediáticas de mentiras y tergiversaciones a través de estaciones de radio, televisión y la prensa, tampoco debilitaron el apoyo del pueblo al gobierno revolucionario, que siguió a su líder Fidel Castro en cada batalla.

Con el hígado inflamado y los nervios alterados por tantos fracasos, los yanquis insisten en sus planes subversivos, pero el rechazo mundial por su inhumana guerra económica, es unánime, evidenciado en la votación anual en la ONU.

La apertura de la Sección de Intereses en La Habana en 1977, fue empleada para trabajar la subversión política y el espionaje, denunciado por Cuba en 1987 con el testimonio de 27 de supuestos agentes CIA, introducidos por los órganos de seguridad cubanos.

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