La sociedad corrupta que quieren imponer en Cuba.


Por Arthur González.

Estados Unidos nunca aceptará que en Cuba exista una sociedad socialista con valores diferentes a los de ellos, donde el ser humano ocupa el lugar más alto y la niñez es protegida como el tesoro más preciado. Por esa razón, una de las primeras medidas tomadas después del triunfo de enero de 1959 fue la reforma integral de la educación, estableciéndose gratuita, universal para todos y obligatoria hasta la culminación del 6to grado, posteriormente incrementado hasta el noveno grado.

Otra de las decisiones tomadas fue el programa de vacunación para todos los niños sin costo alguno, que actualmente abarca 14 vacunas, incluida recientemente contra la Covid-19, bajo el precepto de que Nada es más importante que un niño.

Cuba fue uno de los primeros países en firmar y ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño, por ser parte de la política de la Revolución.

La protección de los niños es primordial en Cuba, pero los que pretenden derrocar el socialismo para implantar nuevamente el capitalismo en la Isla, deberían trabajar en limpiar de estiércol la sociedad yanqui, como es su industria de la pornografía infantil y el abuso que sufren los menores en ese capitalismo inhumano.

Diariamente la prensa estadounidense y de otros países capitalistas que se auto titulan “ejemplos” de moralidad, publican noticias de abusos sexuales de maestros y policías contra menores y mujeres, hechos que se repiten en un sistema podrido desde la raíz.

Así vemos denuncias contra altos funcionarios por abusos sexuales, como el caso de Donald Trump y otros, pero insisten en venderle al pueblo cubano un modelo turbio.

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