Tania Brugueras recibe orientaciones en Miami de boicotear la XIV Bienal de La Habana.


Por Arthur González.

Los yanquis vuelven a utilizar a la artista cubana Tania Brugueras, para boicotear la XIV Bienal de La Habana, prevista para el 12 de noviembre 2021, algo que intenta hacer desde el año 2014 sin resultados.

Al no obtener éxitos en su accionar contrarrevolucionario durante su prolongada estancia en La Habana, que perseguía atraer a varios artistas en su inventado “Instituto de Artivismo Hannah Arendt” (INSTAR), creado en abril del 2016 para darle herramientas subversivas, mediante clases basadas en la “Lucha No Violenta” ideadas por el agente CIA, Gene Sharp, especialistas yanquis tomaron la decisión de retornarla a Estados Unidos y desde allí captar artistas y envenenarlos con mentiras, para que no asistan a la Bienal, evento que anualmente reúne en la capital cubana a un centenar de destacadas personalidades del arte mundial.

Para alcanzar sus propósitos, le han preparado una plataforma tecnológica y mediática que le posibilite influir en el sector artístico, con el apoyo de cubanos emigrados y otros extranjeros con los que ella mantiene relaciones personales, pero volverá a fracasar pues Cuba tiene una larga experiencia en esos eventos, donde se muestran libremente diferentes tendencias, estilos y concepciones del arte actual, escenario difícil de encontrar en otra plaza cultural como La Habana.

Bajo esa plataforma fabricaron la etiqueta #NoaLaBienaldeLaHabana, invento fomentado por los ideólogos yanquis en subversión, partiendo de la falsa represión del pasado 11 de julio, situación que desmienten las imágenes colocadas en Internet, donde se demuestra que no son ni brutales, ni represivas como las que a diario se observan en Chile, Honduras, Colombia, Ecuador o las de la propia policía yanqui contra los negros, países en los que la sangre de los manifestantes es protagonista principal, e incluso la pérdida de los ojos y hasta la vida.

Para más desprestigio, la línea trazada a Tania es idéntica a la del YouTuber Alexander Otaola, elemento rechazado por su falta de ética.

Uno de los elementos manejados en sus mentiras fue el arresto de varios “artistas”, entre ellos Luis Manuel Otero Alcántara, seudo artista visual y cabecilla del show mediático del barrio de San Isidro, carente de preparación académica y obra reconocida, unido a los cantantes de rap Maykel “Osorbo” Castillo Pérez y Randy Arteaga, quienes demostraron su actitud delictiva en videos divulgados por Internet.

El único artista importante y con amplia obra que ha logrado convencer, es el pintor Tomás Sánchez, viejo amigo de ella que ya se manifestó a favor del boicot, con el que sueña sumar a otros plásticos.

Después que Barack Obama anunció el 17 diciembre 2014 el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, Tania fue enviada a La Habana con la finalidad de provocar su detención pública y demostrarle al presidente yanqui que en Cuba había una “dictadura”.

Para eso fue orientada a buscar apoyo con la bloguera Yoani Sánchez Cordero, reclutada en España por el terrorista agente CIA, Carlos Alberto Montaner, quien le daría divulgación en las redes sociales a su pretendida provocación en la Plaza de la Revolución, el 30 de diciembre de 2014.

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Secretario de Estado español para Iberoamérica y el Caribe perdió la memoria.


Por Arthur González.

Juan Fernández, secretario de Estado español para Iberoamérica y el Caribe, ex embajador de España en Cuba entre 2018 y 2020, evidencia una pérdida total de su memoria, demostrado en su “preocupación” manifestada en Roma, por el derecho a manifestarse y su petición de libertad para los violadores de la ley, detenidos por sus actos vandálicos durante los disturbios del 11 de julio 2021.

Añadió que se opone a que el gobierno cubano califique como ilícita, a la marcha provocativa instruida desde Estados Unidos para el 15 de noviembre.

Parece que el señor Fernández no recuerda que Cuba ya no es colonia de España, es independiente de ellos y desde 1959 de los Estados Unidos, y por esa pérdida los yanquis intentan, a todo costo, volverla a tener bajo sus garras, e incluso España los apoyó cuando la estación de la CIA fue cerrada en 1961, ante la ruptura de relaciones diplomáticas.

Para refrescarle la memoria al secretario de Estado español, es bueno señalar que según declaraciones del agente Ilegal CIA, John Maples Spiritto, la CIA le pasó la atención de algunos agentes al oficial de los Servicios de Inteligencia de España, Jaime Capdevila García del Valle, acreditado en La Habana con fachada de diplomático, quien, a través de la valija diplomática de su embajada, trasladaba informaciones obtenidas de sus agentes, apoyado por su secretaria, la española Carmen Jiménez Gómez.

Otro importante olvido de Juan Fernández y del ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, es que España detuvo, enjuició y encarceló a los catalanes que solicitaban la independencia, considerándolos como delincuentes y no presos políticos, negándoles el derecho a manifestarse libremente en sus reclamos políticos.

Ambos funcionarios no tienen moral para exigirle a Cuba que no actué contra aquellos que, financiados y entrenados por Estados Unidos, intenten desestabilizar el orden constitucional, porque España condenó a los independentistas catalanes por los delitos de “desobediencia y sedición”, sancionándolos a penas entre 9 y 13 años, e incluso la petición del partido VOX fue de 74 años de prisión, solo por organizar en octubre del 2017, un referéndum de independencia al que se opone el gobierno español.

¿Ya no recuerdan estos funcionarios españoles, que miles de agentes de policía fueron enviados a Cataluña desde diferentes partes de España, para impedir las manifestaciones de apoyo al referéndum y fueron reprimidos salvajemente por la policía, dejando decenas de heridos y cientos de detenidos?

Las imágenes de esas represiones muestran las golpizas, los gases lacrimógenos y otros métodos que en Cuba no existen después de enero de 1959.

¿Y la represión que ejecutó la policía ante las protestas por el apresamiento del rapero catalán, por solo mencionar al Rey Emérito Juan Carlos I, no es una violación de la libertad de expresión y pensamiento?

Ahora el ministro y su viceministro quieren acusar a Cuba de no aceptar una marcha provocativa, que pretende el derrocamiento del sistema cubano, no considerándola como sediciosa e inconstitucional porque ambos son anti socialistas y pro yanquis, pero aplauden las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo de España al condenar a nueve exdirigentes catalanes por “sedición” y no por rebelión, ni considerarlos presos políticos, sino “delincuentes comunes”.

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Estados Unidos desesperado por acabar con la Revolución cubana.


Por Arthur González.

Ante sus continuos fracasos por lograr una rebelión interna en Cuba, mediante la aplicación de cientos de nuevas medidas de guerra económica, comercial y financiera, que incrementan como nunca las penurias del pueblo, unido a las intentonas de protestas callejeras del 27 de noviembre y el 11 de julio, la primera financiada para atraer a los artistas y la segunda para sumar a elementos de baja calaña que saquearon centros comerciales y atentaron contra los agentes del orden público, ahora recurren desesperadamente a organizar una marcha provocativa, respaldada por una descomunal campaña de prensa en el mundo.

Esta situación inaudita expone a las claras lo que pretenden los yanquis, pero se les va barranca abajo ante las violaciones de las leyes vigentes y el oportuno proceder de los órganos de justicia de Cuba, incluida la Fiscalía General de la República, al informarle a los lacayos, la ilegalidad de la misma y la aplicación de la ley para quienes insistan en la mencionada provocación, planificada para el 15 de noviembre 2021.

Ante un escenario donde los provocadores serán detenidos, el Departamento de Estado y uno de los asesores del presidente Joe Biden, declararon, sin el menor respeto por la soberanía de Cuba, que ampliarán las sanciones si las autoridades de la Isla impiden la cacareada marcha, como si los Estados Unidos fuesen los amos del mundo, olvidándose que los cubanos dejaron de tenerle miedo a sus amenazas hace 62 años, algo que los irrita sobremanera.

Para atraer a la opinión pública internacional y ante el fracaso de no poder arrastrar a la jerarquía de la Iglesia Católica de la Isla a sus propósitos, funcionarios de los Servicios de Inteligencia de Estados Unidos, idearon el plan de ejecutar una provocación en el Vaticano, durante la oración dominical del Ángelus que ofrece el Papa desde su ventana hacia la plaza de San Pedro, como preámbulo a la marcha convocada en Cuba.

La CIA decidió utilizar a Alexander Otaola, cubano radicado en Miami que les sirve de promotor para sus planes subversivos, con el objetivo de trasladar la imagen de que la actividad fue ideada por los cubanos, algo imposible de creer si se releen algunos de los documentos secretos, ya desclasificados por esa Agencia de Inteligencia, en sus seis décadas de acciones contra la Revolución cubana.

¿Quién aportó el dinero para los pasajes aéreos, el hospedaje y la alimentación de los participantes que viajaron a Italia desde Estados Unidos? 

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Plan de Estados Unidos y la Unión Europea para sancionar a Cuba.


Por Arthur González.

La convocatoria a la marcha provocativa de la contrarrevolución interna, es parte del nuevo plan de Estados Unidos para tener el pretexto de incrementar las sanciones a Cuba, el cual cuenta con el apoyo del Parlamento Europeo, bajo las supuestas violaciones de los derechos humanos.

A solo pocos meses de la contundente victoria cubana en la Asamblea General de las Naciones Unidas contra el criminal Bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene Estados Unidos contra el pueblo cubano, los yanquis pretenden desviar la atención del mundo sobre su genocidio y sembrar la matriz de opinión mundial de que Cuba es “una dictadura que reprime” a sus ciudadanos, y por eso organizan la marcha que busca un cambio de sistema, algo que Washington no permite en su propio país.

Organizaciones contrarrevolucionarias en Miami, aupadas y financiadas por el régimen de Estados Unidos para su accionar contra Cuba, estimularon desde un inicio la citada marcha, incluso el propio Departamento de Estado se pronunció dándole todo el apoyo, lo que demuestra quienes están tras la supuesta iniciativa de sus organizadores en la Isla.

Los yanquis están convencidos que el pueblo cubano no apoyará tal provocación y muchos de los participantes serán detenidos por violar las leyes vigentes, por eso preparan nuevas sanciones, algo que Joe Biden aprobará presionado por la mafia anticubana, en vez de cumplir sus promesas electorales de eliminar las sanciones impuestas por Donald Trump, que van dirigidas contra el pueblo, como son los viajes de cubanos residentes en Estados Unidos para visitar a su familia, la prohibición de la remesas y las licencias que permitían el intercambio cultural, educacional y religioso entre los dos países.

Esas sanciones afectaron al sector privado cubano que dejó de tener clientes norteamericanos en sus restaurantes, cafeterías, hostales y el transporte.

La Fiscalía de la República de Cuba citó a los organizadores de la marcha, para alertarlos de la violación de las leyes si ejecutan la misma, como seguramente harán para darle argumentos a los yanquis y europeos para sus nuevas sanciones, tal y como está contemplado en el plan elaborado desde hace semanas por los especialistas de la CIA y el Departamento de Estado que conforman la división encargada del trabajo contra Cuba.

En días pasados varios Eurodiputados controlados por la embajada yanqui en Bruselas, le exigieron a la Unión Europea romper sus relaciones con el gobierno cubano, petición a la que se sumó Rosa María Payá, estrecha colaboradora del senador Marco Rubio, la cual declaró públicamente que Josep Borrell, Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, debe condenar de forma contundente las “violaciones de derechos humanos en Cuba”.

Para mayor presión y propaganda mediática, firmó una declaración conjunta con los eurodiputados Hermann Tertsch, Leopoldo López Gil y José Ramón Bauza, donde condenan las “fechorías” y “abusos” practicados por La Habana.

Todo está listo para las sanciones, que en el caso de la Unión Europea pretende suspender el Acuerdo Diálogo Político y de Cooperación entre la Unión Europea y Cuba, incluida la ayuda financiera, todo para reforzar la guerra económica y financiera yanqui, algo ambicionado por Washington desde que fue eliminada la Posición Común, aprobada en 1996 a propuesta del entonces presidente de España, José María Aznar.

Estados Unidos también enseñó su línea de acción, apoyados en el espurio informe elaborado, “casualmente” en días pasados, por la organización financiada por ellos, Human Rights Watch, condenando al gobierno de Cuba por “los ataques al pueblo cubano por protestar pacíficamente, como las detenciones arbitrarias, juicios abusivos, malos tratos, golpizas y abuso psicológico”.

Sobre los pasos que dará la Casa Blanca para arreciar sus sanciones al pueblo cubano, el Subsecretario Brian A. Nichols, expresó que ese informe de detalla el “ataque del régimen cubano al pueblo cubano”, y agregó:

“Estados Unidos condena en forma enérgica la decisión del régimen cubano de no autorizar que se realicen protestas pacíficas. Negar el derecho de reunión pacífica a los cubanos el próximo 15 de noviembre, demuestra el desprecio del régimen cubano por los derechos humanos y las libertades de su pueblo. Este y otros intentos flagrantes de intimidar a sus ciudadanos, son una clara señal de que el régimen no escuchará lo que los cubanos tienen que decir.

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Contra Cuba todo vale.


Supuesta represión en Cuba

Represion policial en Estados Unidos

Por Arthur González

Durante más de medio siglo los yanquis han empleado todos los métodos posibles para acabar con la Revolución cubana, incluso trataron de impedir su triunfo al afirmar el presidente Eisenhower y el director de la CIA, Allen Dulles, en diciembre de 1958 durante una sesión del Consejo de Seguridad Nacional: “Tenemos que evitar la victoria de Castro”; por eso continúan intentándolo sin resultados.

Con su odio enfermizo persisten en satanizar el sistema cubano, fabrican mentiras, noticias falsas y hasta supuestos líderes opositores carentes de cuórum, con el propósito de venderle al mundo una imagen distorsionada de la realidad en la Isla, pero la llegada de Internet les ha sido desfavorable a sus deseos, porque con ella la verdad se impone, a pesar de sus intentos por sembrar una matriz de opinión negativa.

Uno de las más recientes intentonas de los yanquis, es vender la idea que las autoridades cubanas “cometieron abusos” contra los que crearon disturbios el pasado 11 de julio 2021, financiando campañas e informes, como el realizado por la colaboradora de la CIA y el Departamento de Estado, la organización “no gubernamental” Human Rights Watch, quien asegura sin pruebas que: “El gobierno cubano cometió abusos de manera sistemática contra personas arrestadas por protestar en julio, como parte de un plan para reprimir a la disidencia”.

Pero la verdad no se puede ocultar por mucho tiempo y las mismas fotografías que exponen los diarios, al servicio de la estrategia anticubana diseñada por sus ideólogos yanquis, se encargan de demostrar la mentira, pues al ver el trato que reciben los provocadores cubanos se desmorona como fango al sol, al compararla a la que someten a verdaderos opositores en otros países del mundo, donde la policía está armada hasta los dientes, con trajes de guerra, utilizan gases lacrimógenos, camiones lanzando potentes chorros de agua fría y los disparos a matar están presentes, algo que no sucede en Cuba después de 1959.

Los periodistas que por un salario se dedican a escribir mentiras contra Cuba, deben sentir vergüenza por su falta de ética y violar los principios más elementales de la profesión que algún día estudiaron en las aulas universitaria, incluso en las cubanas, como es el caso de algunos que hoy trabajan en Miami, y al poner su cabeza en la almohada deben sentir que se han convertido en mercenarios de la pluma, al aceptar escribir falsedades incuestionables.

¿Dónde están las acusaciones contra Sebastián Piñera, por sus salvajes represiones contra el pueblo que exige cambios en ese sistema político en Chile? ¿Por qué no se condena a Iván Duque, presidente de Colombia, por las continuas masacres a los líderes sociales de ese país? ¿Cuál es el informe acusatorio de esas “preocupadas” de organizaciones de supuestos defensores de los derechos humanos, que siempre están prestos a escribir contra Cuba y no condenan a los verdaderos represores de sus pueblos?

Nunca Human Rights Watch ha escrito una sola letra condenando el maltrato de los negros estadounidenses y menos contra el tratamiento cruel y despiadado que reciben de los policías blancos, esos que asesinaron a mansalva a George Floyd. Tampoco reclaman que los otros tres policías implicados en su muerte sean juzgados y sancionados.

Los maltratos a los detenidos en Estados Unidos se ven en la televisión y la policía lanza sus autos contra los manifestantes para atropellarlos; sin embargo, de eso no hay una sola campaña de la prensa y menos de los periodistas mercenarios, porque saben que pierden el trabajo de inmediato si se atreven a condenarlo, como le sucedió al jefe de la policía de policía de Miami, Arturo Acevedo, expulsado de su puesto solo por decir “que esa ciudad está dirigida por la mafia cubana”.

La libertad de expresión y de palabras no valieron para que el osado policía pudiera decir lo que piensa. De inmediato tuvo que pedir disculpas y ni así le perdonaron. Los que desde la capital de mafia terrorista le exigen a Cuba permitir manifestaciones y expresiones contra la Revolución, no admiten que contra ellos se pronuncien de esa forma y quien lo haga sabe lo que le espera.

A ese jefe de la policía lo sometieron a un juicio de cuatro horas y media en el Ayuntamiento, delante de los comisionados de la ciudad de Miami, la mayoría de origen cubano, quienes determinaron su despido del cargo por haberse metido con la mafia que gobierna esa ciudad desde hace décadas, por su puesto que por emigrados cubanos frustrados por comerse el polvo de la derrota en la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos, los malogrados planes de asesinato a Fidel Castro, la guerra económica y financiera, unido a los planes de terrorismo que no han podido derrocar a la Revolución socialista que tanto odian.

En vez de acusar con falsos argumentos a Cuba, Human Rights Watch debería investigar que pasa en Miami, en esa república bananera donde impera la ley del odio de la mafia anticubana, en la que los asesinos y terroristas viven libremente e imponen sus criterios con amenazas y chantajes a quienes intenten pensar diferente.

Los derechos humanos de los pueblos indígenas autóctonos de Estados Unidos, parece que no están dentro del libreto que debe cumplir Human Rights Watch en sus informes periódicos, pues el, Comisionado de Miami, Joe Carolo, se refiere a ellos despectivamente con términos racistas y no hay una sola condena para él.

En cuanto al informe acusatorio contra Cuba, lo desmienten las mismas imágenes publicadas en la prensa internacional, cumpliéndose el proverbio que dice: “vista hace fe”, porque en ninguna se observa agresividad, armas largas, ni porrazos.

No se equivocó José Martí cuando dijo:

“Contra la verdad nada dura”.