La Unión Europea participó por veinte años en la guerra y ahora se dicen preocupados por el pueblo afgano


Por Arthur González.

¿Hasta cuándo tendremos que escuchar tanta doble moral en ese mundo “democrático”, que se autoproclama “defensor” de los derechos humanos?

La Unión Europea le dio todo su apoyo a Estados Unidos en su guerra contra Afganistán durante veinte años, con un elevado costo en vidas humanas y dinero, pero ahora ante la vergonzosa derrota del poderoso ejército yanqui, su estampida estrepitosa del territorio invadido, y la toma del poder por los talibanes tildados de terroristas y narcotraficantes, Josep Borrell, Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, afirmó al periódico francés Le Journal du Dimanche: “Se requiere entablar un diálogo con los talibanes”. 

Y añadió:

“Lo sucedido en ese país es una tragedia para los afganos y un fracaso para Occidente, que romperá el equilibrio del poder internacional y tenemos que abordar las consecuencias para evitar que se repita en otro lugar”.

¿Quién causó la tragedia del pueblo afgano?

Las tropas yanquis y sus aliados de la OTAN, son los únicos responsables de los miles de muertos, entre ellos niños, mujeres y ancianos inocentes, sumados a los miles de millones de dólares malgastados que pudieron emplearse en mejorar la vida del pueblo afgano.

¿Quién puede entender que ahora planteen la necesidad del diálogo con los talibanes, terroristas y narcotraficantes hasta hace una semana, considerados en estos momentos por Borrell, como interlocutores inevitables?

Sin embargo, otra posición bien diferente asume contra el gobierno legítimo de Venezuela, al que sancionan, lo acusan de violar los derechos humanos, se suman a la guerra económica y financiera impuesta por Estados Unidos, y reconocen a un títere de los yanquis como supuesto presidente, a pesar de no haber sido elegido por el pueblo, solicitar la invasión extranjera a su propio país y carecer de respaldo legal y popular.

Ante la toma del poder de los talibanes, el alto funcionario europeo despliega un discurso inconsistente, al afirmar:

“A Afganistán lo amenaza una crisis humanitaria y prometo que la UE cuadruplicará la ayuda humanitaria”.

Hipocresía al por mayor, pues el pueblo venezolano sufre una aguda crisis humanitaria, causada por la guerra económica y financiera de Washington y de la propia Unión Europea, que le han robado el dinero depositado en sus bancos, el oro, y perjudicado su industria petrolera, la principal fuente de dinero, para ahogar al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro, por no arrodillarse a sus pies. 

Las declaraciones del Borrell, demuestran hasta dónde se puede llegar con la doble moral de una política servil a los intereses de Estados Unidos, al señalar:

Los talibanes son ahora interlocutores inevitables, y necesitamos establecer una presencia en Kabul. No podemos pasar la página pensando que ya no nos importa la situación en ese país. Necesitamos establecer una presencia allí”.

¿Qué buscan con su presencia en Kabul? ¿Será para facilitar el financiamiento y la preparación de una oposición contra los talibanes, como hacen en Venezuela y otros países con gobiernos no aceptables para Estados Unidos? 

La “preocupación” demostrada en estos días durante la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE, celebrada en Eslovenia, y el acuerdo de relacionarse con los vencedores talibanes, deja un fuerte hedor a futuros planes de subversión interna, como alumnos excelentes de Washington en esa temática, porque según señaló el Alto Comisionad europeo en ese conclave:

Para apoyar a la población afgana, tendremos que involucrarnos con el nuevo gobierno en Afganistán, lo que no significa reconocimiento, es un compromiso operativo”.

O sea, durante veinte años se dedicaron a masacrar al pueblo, porque las balas y bombas no tienen nombre, causándole más de 300 mil muertos, y ahora dicen que quieren “apoyar” a la población afgana. ¿Apoyar en qué aspectos”?

A esta línea de acción se sumó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien convocó una reunión ministerial para abordar la situación humanitaria en Afganistán, el próximo 13 de septiembre en Ginebra, Suiza, con el propósito de buscar el financiamiento para la operación humanitaria en esa nación y lograr un acceso humanitario pleno y sin obstáculos

¿Dónde estaban estos “preocupados” por el pueblo afgano en los últimos veinte años, qué no condenaron a Estados Unidos por la invasión, ni lo obligaron a salir de ese país, o lo señalaron como criminales, por matar y dejar mutilados a miles de civiles inocentes?

Ya no se puede engañar tan fácilmente a millones de personas en este mundo, que conocen perfectamente quienes son los responsables de tantas muerte, destrucción y hambre en este planeta.

Que los compren quienes no los conozcan, porque como expresó José Martí sobre los Estados Unidos:

“Sujetar a esta nueva Roma, cuando empiece a degenerar en sí y a querer, como la de los Césares, que toda la flora y la fauna del mundo le llene los manteles y le nutra los estaques”.