Se esclarecen los motivos.


Por Arthur González.

Por fin se esclarecen los motivos de la campaña subversiva diseñada contra Cuba, para que el Parlamento europeo aprobara una resolución condenándola, por las fabricadas violaciones a los derechos humanos, cruzada mediática desplegada desesperadamente por parlamentarios españoles representantes de la derecha, como el Partido Popular Español, Renew y ECR, y por supuesto con total respaldo de la colaboradora de la embajada yanqui en Ginebra, Dita Charanzová, vicepresidenta del Parlamento.

Cargada de acusaciones falsas conformadas por especialista estadounidenses, la Resolución aprobada el 10 de junio 2021 por 386 votos a favor y 236 en contra, le servirá de pretexto al Departamento de Estado para anunciar su política hacia Cuba, pues dicha Resolución apunta:

En la Isla existe una dictadura con prácticas de esclavitud con su personal sanitario, su brutal represión y malas prácticas de la UE al desviar al aparato represivo dinero destinado a la sociedad civil, además se solidariza con los prisioneros políticos en Cuba, el ejercicio libre del periodismo independiente, así como sentar las bases para una transición democrática en la isla”.

Este panfleto made in USA, persigue el objetivo de apretar aún más la guerra económica, comercial y financiera, al atacar los Acuerdos Políticos y Económicos entre la Unión Europea y Cuba, pues argumenta que La Habana “viola” la cláusula de Derechos Humanos incluida en los mismos, con la trasnochada ilusión de retomar la arruinada Posición Común, que en 20 años no logró derrocar a la Revolución.

Desde hace semanas, esa cruzada mediática estuvo dirigida a conformar una matriz de opinión contra la Revolución, a la cual sumaron a más de 160 intelectuales, artistas, activistas y académicos, que pidieron, al Comité ejecutivo de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA), “un pronunciamiento claro y rotundo sobre los abusos en Cuba y la violación de los derechos humanos”.

El objetivo es sumar a muchas organizaciones y sectores, para que Estados Unidos pueda continuar su hostilidad, basado en los pedidos de esa variedad de grupos.

Con estos ingredientes, el secretario de Estado, Antony Blinken, tendrá los elementos que necesitaba para sustentar la prometida actualización de la política yanqui hacia la Isla, algo reiterado el pasado 8 de junio ante el Comité de Asignaciones del Senado, cuando explicó que “se trabaja en una revisión muy completa de la política hacia Cuba”.

En su intervención expuso algunos de los principios que guían esa supuesta revisión, entre ellos:

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