El estado de Florida reprime la libertad de expresión.


Por Arthur González.

Mientras acusan a Cuba con falsedades para que el mundo se crea que el socialismo en un infierno, en Estados Unidos se violan los más elementales derechos humanos, como el derecho a la vida, pues la policía mata a niños, mujeres y hombres, sin respetar las leyes.

Para remarcar esas violaciones que sus aliados europeos y latinoamericanos no condenan, el senado del estado de Florida acaba de aprobar, el pasado día 15 de abril 2021, el proyecto de ley “anti-protestas”, el cual extiende las facultades de la policía y le permite ejecutar arrestos durante las manifestaciones que se lleven a cabo en ese estado, algo que desbordaría las acusaciones y críticas internacionales si se hubiese aprobado en Cuba.

Se espera que ahora el republicano Ron DeSantis, la firme rápidamente, para ponerla en práctica de inmediato y realizar protestas se convertirá en un delito, a pesar de violar la libertad de expresión de los estadounidenses, pero les brinda una herramienta legal para que los ciudadanos se opongan abiertamente al racismo y los constantes atropellos que sufren los negros y latinos en el supuesto “paraíso de la libertad”.

Un ejemplo de esa doble moral la expuso el senador Rick Scott, el mismo día 15 de abril, al declarar:

“Es horrible escuchar las atrocidades que está cometiendo el régimen cubano contra el valiente líder José Daniel Ferrer, del grupúsculo contrarrevolucionario Unión Patriótica de Cuba”, pero sin presentar una sola imagen de represión o acoso policial, como las que se observan por estos días en Milwaukee, Chicago, Portland, Oregón, Minnesota y Wisconsin, debido a la muerte de personas a manos de la policía, grave situación de la que no se atreven a expresarse e incluso, diarios importantes no despliegan campañas como hacen con las mentiras sobre Cuba.

La guerra psicológica contra la Revolución es brutal, no cesan sus falsedades ni tergiversaciones, pagadas por costosas campañas de prensa para convertir las mentiras en verdades, al mejor estilo de la era hitleriana.

Sin embargo, la estrenada congresista floridana María Elvira Salazar, no condenó esa “ley mordaza”, que priva de la libertad de expresión a los ciudadanos de ese estado, pero malgastó su tiempo en el Congreso, para enviar un saludo a los veteranos de la Brigada mercenaria 2506, aplastada contundentemente hace 60 años durante la invasión por Bahía de Cochinos, lo que constituyó una total vergüenza para Estados Unidos al no poder lograr su objetivo de apoderarse de la Isla, derrota reconocida por el presidente John F. Kennedy y por la misma CIA, según consta en un amplio análisis escrito por Inspector General de la CIA, Lyman Kirkpatrick.

Ilusos los que persisten con la fantasía de volver a gobernar en Cuba, de ahí su odio contra la Revolución socialista que en 62 años no han podido derrocar, a pesar de los cientos de miles de millones asignados por el Congreso, los múltiples planes terroristas ejecutados y la incrementada guerra económica, comercial y financiera más larga de la historia de la humanidad, debido a lo declarado en noviembre del 2019 por Mike Pompeo, secretario de Estado:

“Cuba es una prioridad de política exterior para la administración de Donald Trump y así se establece en su Memorando de Seguridad Nacional, de junio de 2017.

No se equivocó José Martí al afirmar:

“El caracolear con la mera fantasía es un delito público”